martes, 29 de marzo de 2016

ALFREDO MICHELENA, OBAMA, RAÚL, VENEZUELA Y CUBA

La visita de Obama a Cuba está dando mucho que hablar, no solo por la isla sino por Venezuela. El periplo regional de Obama tocó los dos extremos del arcoíris  político al incluir a Argentina. Bush había hecho sus apuestas con el Brasil de Lula, a quien le confirió el título de subimperio sureño. Pero Brasil está a punto de un colapso político que se está llevando a Lula en su caída. El modelo de Lula se mostraba como algo a seguir en una región donde Chávez reinaba y el carioca se postulaba como aquel que podía manejarlo. Todo esto ha cambiado.

Maduro no es Chávez ni la Venezuela chavista tiene el ingreso que le permitía ser invitada a todas las fiestas y comportarse como le diera la gana. Ahora tiene que rogar sus invitaciones.

Hay acuerdo en la necesidad de la reapertura de relaciones, pero no en la urgencia de esta visita. Ella contradice las palabras de Obama de que no iría a Cuba sino cuando mejoraran los derechos humanos. Además la visita fue constreñida al máximo por los Castro. Para Raúl que quiere dar una imagen de apertura y que necesita desesperadamente los dólares- o euros- que la isla no es capaz de producir para parir un capitalismo de estado a la vietnamita, ha sido pura ganancia.

Para muchos es un símbolo de que EE.UU. reconoce que la Guerra Fría ha terminado y que ahora quiere mirar diferente a la región, y desea que la región lo vea distinto. Lo paradójico de esto es que, el muro de Berlín no ha caído para muchos gobiernos que ven en su alianza con Rusia, China e Irán, entre otros, y varios movimientos terroristas, una manera de enfrenar al “imperio norteamericano”. Como epítome de ellos el régimen venezolano.

Obama quiso mostrar el fin de una era. Maduro se empeñó en resaltar  su relación privilegiada con los Castro, con la Cuba de la Guerra Fría y de las revoluciones marxistas.

Raúl le plantó una medalla a su sigüi, Nicolás Maduro, como “prueba de amor”, en viaje que precedió al de Obama, y negó que el tema Venezuela se hubiera tocado en sus reuniones con Obama. Obama lo desmintió al decir “…tocamos el tema, toda la región está interesada en ese país”. A Cuba le interesa que se mantenga el status quo en Venezuela  y  amenaza con la desestabilización de la región.  EE.UU. entiende que “cuanto más pronto el pueblo venezolano pueda determinar un gobierno en que tengan confianza  y sea legítimo, y puedan comenzar a instituir políticas económicas que los saquen de la espiral en que están, mejor será la  situación para todos “.  Dos visiones que se enfrentaron en La Habana. Por debajo las negociaciones donde la carta de Raúl es Venezuela.

Alfredo Michelena
alfredomichelena@gmail.com
@Amichelena
Caracas - Venezuela

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