martes, 18 de abril de 2017

ARIEL PEÑA, LA MOVILIZACIÓN DEL PRIMERO DE MAYO, NO ES UNA CONTRAMARCHA, DESDE COLOMBIA

SINDICATOS


Algunos sectores de la llamada izquierda han anunciado, que la tradicional movilización de los trabajadores el primero de mayo en Colombia, será una  respuesta o contramarcha a las manifestaciones realizadas el primer día de abril por el uribismo, lo cual es una ofensa a la autonomía de los trabajadores usurpando la independencia sindical, ya que el pluralismo es el fundamento de la lucha de los asalariados, y los sindicatos no puede ser un activo de ningún partido político, recordando que los mártires de Chicago por quienes se conmemora esta fecha, seguían las ideas libertarias que eran contrarias a cualquier organización política absolutista, especialmente de origen marxista.

Las contramarchas han sido una práctica de grupos seguidores del bodrio marxista leninista con sus idiotas útiles, pues hay que recordar que en la más grande movilización realizada en el país en los últimos años,  el 4 de febrero de 2008 que llevó a las calles a millones de colombianos en contra de las Farc, los mamertos acompañados por grupos despistados hicieron una contramarcha con poca participación  un mes después;  y en esta ocasión como toda esa fauna ha perdido prácticamente la capacidad para movilizarse, se quieren  aprovechar del día internacional de los trabajadores. Porque así como el primer sábado  de abril salió a protestar multitudinariamente el Centro Democrático acompañado de otras agrupaciones, de la misma  manera es  bueno saber ¿cuál es la capacidad de movilización de los otros partidos que tiene representación parlamentaria?

El lunes primero de mayo se conmemora nuevamente el día internacional de  los trabajadores, recordando a los mártires de Chicago, que hace 131 años ofrendaron su vida, en defensa de la libertad y por mejores condiciones de vida y de trabajo;  subrayando que estos héroes   seguían las enseñanzas de la Primera Internacional de los trabajadores en el siglo XlX, en donde los ideales libertarios aplastaron los dogmas totalitarios de Karl Marx, quien consideraba al estado como una especie de yugo bienhechor, látigo sagrado o purgatorio, para llevar a los pueblos a la miseria como condición necesaria de la existencia de una dictadura comunista. Lo anterior  es una demostración monumental  para que el marxismo con sus diferentes etiquetas ya  no existiera sobre la faz de la tierra, pues es una aberración absolutamente enemiga de la humanidad.

Desde esa época  al marxismo se le ha considerado como una simple patraña burocrática y criminal de engaño al proletariado, teniendo ejemplos al canto del fracaso  del comunismo totalitario, en casos como las naciones agrupadas en lo que se conocía antiguamente como el Pacto de Varsovia, además de Cuba y Norcorea, y por ese camino pretenden llevar a los países que están en Latinoamericano bajo la férula del socialismo del siglo XXl.

El sacrificio de los mártires de Chicago cuyos nombres eran:  Albert Parsons,  August Spies, Adolph  Fischer y George  Engel, no fue en vano, y mundo mejor es posible como ellos lo soñaron, pero sin la mezquindad del capital especulativo improductivo y sin  el estatismo de la secta marxista leninista que busca mediante la bestialidad someter a los demás mortales a sus instintos insanos, de ahí  que los seguidores de Marx y sus simpatizantes, si supieran discernir lo que significa el día del los trabajadores les debería dar vergüenza conmemorarlo, pues los mártires de Chicago nunca compartieron los sofismas marxistas que como lo dijimos anteriormente se basan en la miseria de las masas para adaptarlas a las elites comunistas.

Las luchas sociales que realizan los trabajadores se fundamentan en la solidaridad, porque la justeza de la protesta debe de ir encaminada hacia las reivindicaciones inmediatas  e históricas. Rechazando la infiltración  de agentes de grupos narcoterroristas como  las Farc y el Eln, ya que a  dichas bandas  no les interesa el bienestar  de los trabajadores, porque  con  su credo comunista totalitario lo que pretenden es tener a los obreros y campesinos de masa de maniobra para satisfacer sus apetitos burocráticos, ello demuestra que el marxismo leninismo  por antonomasia es  una maldición.

El marxismo con sus diferentes máscaras en Latinoamérica manosea la memoria de Bolívar, Martí, Zapata, Pancho Villa, Sandino, Gaitán y hasta Perón, entre otros, usándolos para sus ambiciones dictatoriales; y de la misma manera se aprovecha de fechas importantes como el primero de mayo, desconociendo la historia, en aras de objetivos inescrupulosos y atentando en contra de la independencia sindical la cual enseñaron con su sacrificio los mártires de Chicago.

El primero de mayo es antagónico al marxismo leninismo que reprime la libertad individual, y  que busca en Colombia tomarse el poder  del estado  para montar una nomenclatura infame y corrupta, cuya burocracia parasitaria   oprimirá y expoliara a la población. Por eso el cuento acerca de que al comunismo no se le puede decir que es malo, porque no ha gobernado al país: es una falacia, pues  a Colombia tampoco la han gobernado los nazistas, los fascistas o los racistas y por esa razón  esas doctrinas  perversas no dejan de ser desastrosas, de la misma manera el totalitarismo comunista no ha gobernado, pero los espejos en otros pueblos del mundo demuestran lo cruel, inhumano y degradante de los regímenes marxistas que son responsables de más de 150 millones de asesinatos en el último siglo. 

La movilización del primero de mayo  no puede ser una contramarcha en contra de  un sector político como el Centro Democrático,  porque los intereses de  los trabajadores están por encima del regateo partidista de quienes son enemigos  del expresidente Álvaro Uribe. Resaltando que las centrales obreras presentaron al gobierno de Santos un pliego de peticiones de 15 puntos, desde hace más de un año, en donde están plasmadas las necesidades más sentidas de los trabajadores y del pueblo en general, sin que el gobierno después de tanto tiempo haya dado respuesta, por ello en el día de los trabajadores hay que exigirle al gobierno enérgicamente  solución al petitorio, porque inequívocamente los dirigentes sindicales son los representantes genuinos y naturales de los trabajadores,  y su liderazgo no se puede poner en duda, pues hay grupos de la denominada izquierda que usan entelequias para desvirtuarlo, y pretenden tergiversar la fecha emblemática del primero de mayo.

Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaG
Colombia

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