martes, 18 de abril de 2017

ALFREDO MICHELENA, ERRORES QUE MATAN

BITÁCORA INTERNACIONAL
¿DEBEMOS IR O ABSTENERNOS?

Con la gente en las calles protestando, resistiendo, qué hacemos si el CNE llama a elecciones regionales y locales para finales de año. ¿Debemos ir o abstenernos?.

Muchas veces los errores se pagan caros y este ha sido el caso del régimen cuando la Sala Constitucional emitió ese par de sentencias (155 y 156) que luego a “sugerencia” de Maduro fueron corregidas. Esos dos errores, emitirlas y corregirlas, cambiaron el tablero internacional y nacional en el cual se juega la restitución de la democracia en Venezuela.

Ahora la comunidad internacional se preocupa y se ocupa de nosotros. Ya no es una Unasur bajo el control del castrochavismo. El centro de gravedad se ha desplazado hacia la OEA y Mercosur, que se activaron para emprender “gestiones  diplomáticas” que devuelvan la democracia.

La condena internacional a la dictadura reactivó las voluntades en el país. Ánimos que habían decaído luego de que el régimen desactivó el revocatorio y el diálogo fueron un fiasco.  La gente ha respondido con entusiasmo a las convocatorias de nuestros líderes. La “generación del milenio” ha salido a  las calles a protestar pidiendo cambio del régimen. La represión ha sido dura, pero también la crítica y el apoyo internacional han sido rápidos y contundentes.

El mundo se le viene encima al régimen y Maduro deja ver que habrá elecciones en 2017, aunque hace poco solo hablaba de las del 2018. Esto alborotó el avispero o al menos la pajarera. Muchos, con razón, han apuntado que lo que quieren es enfriar la calle. Se agita la bandera de que “elecciones generales o nada”. Claro que quieren ganar tiempo y enfriar la calle. Claro que quieren perpetuarse en el poder. Esta tímida propuesta de elecciones la hacen por la presión que tienen encima.

Hay un sentimiento de que la salida de Maduro y el fin del régimen son posibles. Y es probable que sea a corto plazo, por eso la gente en las calles protesta, resiste. La pregunta es qué pasaría si el CNE llama a elecciones regionales y locales para fines de año. ¿Debemos ir o abstenernos?

La experiencia de la abstención en 2005 no fue buena. Los chavista tomaron la AN e hicieron lo que quisieron. Nuestros líderes nos han dicho que la lucha es por unas elecciones. Unas elecciones cuando somos una sólida mayoría si se dan en el marco de un cronograma electoral, como se pide nacional e internacionalmente, es decir, con fecha fija para las regionales y la presidencial, con seguridades internacionales, es una opción a considerar. La otra sería mantener en el tiempo la presión para obligarlos a salir pronto, sea por unas elecciones generales o por abandono del poder. Esto, sin duda, sería lo mejor para Venezuela.


Esta es la difícil disyuntiva en que estamos. Si nuestras fuerzas pueden derrotar al enemigo y hacer que acepte unas elecciones generales este año o su salida por abandono del cargo esas serían las vías. Sino queda la vía de aceptar unas elecciones regionales este año y la presidencial en 2018. Ganar unas 20 gobernaciones no soluciona lo fundamental. Imagínense  20 gobernaciones de Miranda a un año de las presidenciales y la desmoralización que  se triunfo provocaría en el chavismo.  Pero esto solo tiene sentido con la condición sine qua non de mantener la presión de calle y contar con el apoyo y supervisión internacional. Sino repetiremos viejos errores.


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