martes, 26 de abril de 2016

CARLOTA SALAZAR CALDERÓN, RADIOGRAFÍA DE UN APAGÓN

Los legos en la materia escuchamos preocupados que el embalse de Guri, construida en 1963, el más grande del país, bajó su cota y que la baja es tal que pueden apagase las turbinas, sino llueve. Esto significaría el Gran Apagón. Realidad que nos tiene aterrados a los venezolanos que vemos con impotencia cómo el gobierno se ha limitado a decretar días no laborables, lo cual entendemos como necesario, sin explicar la gravedad de la situación y menos prepararnos para lo que pueda venir o no. Entonces ¿puede haber un apagón o no? Esta pregunta la hacemos y solo tenemos respuesta de expertos amigos que dicen sí puede ser. Pero cuando revisamos realmente la magnitud de la crisis, sentimos que el apagón ya ocurrió.

Sentimos que existe un apagón institucional por el conflicto intestino entre los cuatro poderes públicos que controlan el gobierno y el poder legislativo que controla la oposición. De la Asamblea Nacional no saldrá una sola ley que no sea inconstitucional para el Tribunal Supremo de Justicia y el resto de los poderes públicos harán lo indecible para obstaculizar las iniciativas legales y constitucionales que propongan los sectores opositores, que tengan como objetivo cambiar el gobierno.
Sentimos un apagón moral en el seno del funcionamiento de los poderes públicos, donde la corrupción está desangrando el mermado presupuesto que depende del petróleo, por la incapacidad o comodidad, no sé cuál de las dos, de no diversificar la economía. Cuando se invirtió entre 2008 y 2015 32,8 millardos de dólares para contratar 16.354 la instalación de megavatios para el Guri y sólo se incorporó al sistema eléctrico nacional 3.044, a través de varias instituciones como la  Corporación Eléctrica Nacional y Petróleos de Venezuela, financiadas con fondos internacionales (Fondo Chino, Corporación Andina de Fomento, Banco Interamericano de Desarrollo). Esto es un simple ejemplo porque están los millones de dólares entregados por cadivi a fondo perdido… mientras en los hospitales no hay ni para la atención mínima. Además, el apagón moral en la sociedad que ha desarrollado el bachaqueo como una forma vida que permite que unos sobrevivan en detrimento y perjuicio de otros. El bachaqueo de todo, desde la Haina Pan, pasando por los medicamentos que llegan a los hospitales de los enfermos renales o con cáncer, hasta los vehículos lujosos. Lo más triste es que la gente hace cola para comprarlos.
Sufrimos el apagón en los Cuerpos Policiales del estado que permite y ampara la delincuencia, fomentando el fortalecimiento de los pranes y de grandes maquinarias de secuestro y extorsión. Hasta esta semana fueron reportados los secuestros de 175 personas en todo el país, contados a partir del 1º de enero. En ese mismo lapso del año pasado iban apenas 67 víctimas, según cifras extraoficiales de la policía judicial. Impera la impunidad.
Según esta radiografía el apagón llegó. El apagón está en la desesperanza y el miedo que han sembrado en el corazón de los venezolanos, que los tiene acorralados y paralizados. Pero llegará, más pronto que tarde, el tiempo en que esa desesperanza y ese miedo se disipen y la sociedad venezolana Avive el seso y despierte y le dé el Gran Apagón a este gobierno, que  nos ha conducido a la peor crisis económica, social y moral de todos los tiempos.
Carlota Salazar Calderón
Carlotasc@gmail.com
prensaanzoplural1@gmail.com
@carlotasalazar
Anzoategui Plural
Anzoategui - Venezuela 

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