sábado, 14 de enero de 2017

ALBERTO MANSUETI, LA GUERRA CONTRA EL PLÁSTICO

OTRA FALACIA

Desde la Roma antigua, la recolección y tratamiento de residuos urbanos es una de las funciones propias de los gobiernos municipales. Pero el estatismo les confiere a los gobiernos unas “misiones mucho más elevadas y nobles”, como por ej. “salud y educación”; y por eso les parece indigno eso de andar recogiendo basura. Y se resisten, con los pretextos más aberrantes.

Como siempre, el socialismo nos culpa a la gente; ahora dice que “la sociedad consumista produce demasiada basura”. Y prohíbe las bolsas de plástico, alegando supuestas razones “ecológicas”. Esto es ya muy grave, pero puede empeorar, porque también quieren prohibir botellas y envases de plástico, alegando una serie de mitos populares, contrarios a la verdad.

(1) “El plástico no puede reciclarse”, dicen. Falso; los materiales plásticos se reciclan, y cada vez más y mejor. Se recicla plástico de todas las aplicaciones: envases, agricultura, construcción, automóviles, etc. En España p. ej. se recicla el 100 % de los envases plásticos de los contenedores amarillos.

(2) “El plástico no es biodegradable y no se elimina”. Falso. “Biodegradable” significa que se puede descomponer en elementos químicos por acción de agentes biológicos naturales como el sol, el agua, bacterias o plantas; y así pasa con muchos plásticos. Y que sea biodegradable no hace “bueno” un material, porque si como residuo se arroja al campo, sin condiciones para biodegradación, no se elimina; y tampoco es “malo” por no ser biodegradable, si se puede reciclar.

(3) “Los plásticos son de un solo uso e inmediato”. No; en su mayor parte se emplean en artículos de múltiples usos, p. ej. envases para el comercio o el hogar. Y en productos de larga duración, p. ej. en agricultura, duran de 1 a 4 años; en el sector eléctrico, de 3 a 8 años; en vehículos, de 8 a 12 años; y en construcción, más de 25. Cierto que hay productos plásticos de un solo uso, p. ej. en medicina, por seguridad e higiene: jeringas, catéteres, artículos de esterilización en cirugía; y lo mismo pasa con pañales, chupetes y biberones para niños.

(4) “El plástico se produce con petróleo, que no es renovable”. Falso, algunos vienen de fuentes renovables: papas, maíz, caña de azúcar, etc., y de segunda generación: se hacen de residuos animales o vegetales. En su mayor parte proceden ahora del petróleo, sí, pero sólo entre 4 y 6 % del consumo total de petróleo es para fabricar plásticos; y no se hacen con el refinado, sino con un subproducto residual, así se aprovechan recursos que de otro modo habría que eliminar de otra forma.

(5) “Al quemarse el plástico hace dioxinas, que son tóxicas”. A diferencia de la calefacción o el tráfico vehicular, los plásticos no hacen dioxinas al entrar en combustión, porque en su mayoría carecen de cloro en su estructura química.

(6) “Todos los plásticos terminan en el mar”. Esto es un disparate; cualquier residuo, plástico o no, puede llegar o al mar, o al campo baldío, si no hay recolección y tratamiento racional y eficiente; pero para los gobiernos es más fácil culpabilizar y prohibir, que hacer sus tareas.

(7) “Las bolsas de plástico matan a los peces”. Este es el mito sentimentalista. Theodore Dalrymple define la “Corrección Política” como “sentimentalismo obligatorio por ley”; y así es. Obvio que un pez se puede morir si alguien en la playa tira una bolsa de plástico al agua; pero ¡no es culpa de la bolsa!

(8) “Acabaremos todos enterrados en una montaña de plásticos”. Este mito alude a la creciente sustitución de papel y cartón, hojalatas y metales, cueros, maderas o vidrios etc., por materiales plásticos, en gama de aplicaciones también en aumento. Muestra la ignorancia de los “eco-socialistas”, y su desprecio y hostilidad al desarrollo, a cargo de empresas privadas, que siempre están innovando, en materias primas, y en métodos y soluciones productivas más eficientes.

¿Qué producen las izquierdas? ¡Nada! Sólo quejas y demandas contra el mundo de la producción. Los plásticos tienen muchas ventajas; y por eso son mejor alternativa que otras, más tradicionales. Y la industria plástica investiga y trabaja en la reutilización, valorización y tratamiento de residuos.

(9) “Las bolsas de papel o tela son más ‘ecológicas’ que las de plástico”. ¡No! Las bolsas de plástico reutilizables son de mejor comportamiento ambiental que cualquiera de las opciones disponibles: son 100 % reciclables, consumen mucha menos energía para producirse, y en la gestión de residuos no se requieren condiciones tan exigentes como las alternativas.

(10) “Usan plástico sólo porque es más barato”. No, por sus ventajas técnicas, y por sus prestaciones, preferibles a las de los materiales sustituidos, y sí, claro, en muchos casos, con precios menores al consumidor, pero eso es bueno; y típico del capitalismo, por eso la inquina de los “eco-rójicos”.

Estos dos últimos mitos revelan un “secretito sucio”: empresas ineficientes, que usan materiales sustituidos por los plásticos, hacen “lobby” contra el plástico. Y es que los socialistas aprendieron a convivir con el mercantilismo de las viejas oligarquías, o de las nuevas, generadas por los políticos socialistas, que crean sus propias empresas “protegidas” del estatismo por diversas vías.

Aquí se me acabó el espacio, pero hay más mitos: el plástico es cancerígeno, malo para los niños, no entra en el horno microondas, etc. Un breve folleto en Internet, “Falsos Mitos y Realidades sobre Plásticos en Sostenibilidad, Reciclado y Seguridad Alimentaria”, desmonta los 50 (cincuenta) mitos más populares sobre plásticos, que los despistados siempre repiten en las redes sociales.

Y hay más información en Internet. Dos fuentes valiosas: (1) sobre los mitos catastrofistas del “calentamiento global”, y otros apocalipsis imaginarios, inventados por las izquierdas para atemorizar a los incautos, y dar más poder al Gobierno Mundial, la Web “Mitos y Fraudes”, de FAEC, Fundación Argentina de Ecología Científica, por nuestro amigo Eduardo Ferreyra.

(2) Sobre el “ambientalismo de libre mercado y propiedad privada”, con todas las soluciones no estatistas ni socialistas, para los problemas reales (no inventados) del medio ambiente, la Web “Red de Amigos de la Naturaleza” (RANA, por nuestro amigo Jorge Chapas desde Guatemala.


No haga como los despistados: no se deje desinformar, asustar ni engañar.

Alberto Mansueti
albertomansueti@aol.com
@MansuetiAlberto
@alberman02
Bolivia

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