sábado, 19 de marzo de 2016

LEVY BENSHIMOL R., TRISTE AMANECER CARABOBEÑO

Hace 82 años, el 1 de septiembre de 1933,  nace un diario en la ciudad de Valencia, estado Carabobo, un diario que a través del tiempo hará la gran historia de una ciudad, de una región y de un Estado y de un País. Un diario que crece en el corazón de cada uno de los valencianos, de los carabobeños. Un diario que ha sido  y es la expresión de libertad, de progreso, de desarrollo y de democracia participativa y protagónica. Un diario de inspiración social, basado en sus principios y valores. Un diario de moral,  de dignidad,  de decoro, de mesura,  un diario  con sabor de pueblo,  un diario identificado con su pueblo. Un diario con la máxima virtud, la  Ética. Nace El Carabobeño.

El amanecer de ese día, que salió vez primera la edición de El Carabobeño  fue un amanecer   de alegría, de gozo,  de regocijo, de júbilo, de satisfacciones, de compromiso, de responsabilidad. Los valencianos de la época, se deleitaron leyendo las noticias y artículos, de esa histórica publicación, que desde ese  momento se identificaba con acontecer  valenciano y por ende de Carabobo. Fue ese día un amanecer de triunfo, ya que nacía un medio de información que tenía como Política Pública,  el respeto al ciudadano, de  servirlo mediante la publicación de noticias y artículos, con honestidad, lealtad, nobleza, rectitud, quijotismo.

Hoy 82  año después, el amanecer, 17 de marzo 2016. será un  día de triste  recordar, pues El Carabobeño, por razones de  egoísmos partidistas, se le   aplicó  lo que ni siquiera la dictadura  de Juan Vicente Gómez, ni  Marcos  Pérez Jiménez, se atrevieron;  censurarlo, ni clausurarlo, pero hoy en este régimen, mediante, la figura  de   no permitirle, vender   su insumo básico el papel, lo ha sacado de su circulación impresa.   

Triste amanecer no solo para los lectores de El Carabobeño, al verse los ciudadanos limitado, restringido y hasta censurado,  en su  derecho de estar debidamente informado. 

Triste amanecer para los valencianos, para los carabobeños, y para todos los venezolanos, por ver desparecer un medio, que ha apuntalado la democracia, el progreso, el desarrollo, el bienestar, la prosperidad de una ciudad, de una región, de un estado y de un país.

Un Triste Amanecer para nosotros los comunicadores sociales, que vemos que nuestra   Escuela El Carabobeño, de formación periodística, se nos cierra, el diario que nos  dio  la posibilidad de crecer como seres humanos, como ciudadano y como profesionales, con principios, valores; con  Ética y con moral. Triste día amanecer,  el 17 de marzo 2016, para  Carabobo y Venezuela porque   se ha extinguido la llama impresa
 de la  Libertad de Expresión, La Libertad de Información y la Libertad de Prensa, al dejar de circular El Carabobeño,  por la incidía,  el reconcomio, la mezquindad,  los temores,  los recelos, los  resquemores partidistas,  al aplicarle el régimen  la mal sana censurar, de negarles la compra de papel, pero el espíritu celestial de Don Eladio Alemán, no abandona  a su querido pueblo carabobeño, y pesar de esas vicisitudes, que ha sufrido El Carabobeñ,  ilumino su el Comunicador Social  a su hijo . Eduardo Alemán,  y demás miembros de la familia Aleman, para que con el milagro de la cibernética, El Carabobeño,  siguiera   apreciando en digital, con  los mismo principios que lo han cateterizado y lo caracterizan. La Defensa a la Democracia. A la Libertad de Expresión, la Libertad de Información y la Libertad de Prensa  y a los sublimes intereses del pueblo carabobeño. Tristes amaneceres de no ver El Carabobeño impreso , pero con la resignación de leerlo en Digital y con se diría coloquialmente EL CABABOBEÑO ESTA MÁS VIVO QUE NUNCA. ¡YO Soy El Carabobeño!.

Levy Benshimol
benshimol9@gmail.com
@Benshimol
CNP 269.

Caracas - Venezuela

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