miércoles, 20 de marzo de 2019

EL PARTIDO SOLUCIONES PARA VENEZUELA (S.P.V.) ANTE LA CRISIS NACIONAL:


Caracas, 28 de febrero de 2019.

El Partido SOLUCIONES PARA VENEZUELA (S.P.V.) ante la crisis nacional:

El modelo político-económico chavista  colapsó. Así queda demostrado en las proyecciones de diversos organismos económicos multinacionales  como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y las de agencias calculadoras de “riesgo país”,  así como en las de otras organizaciones internacionales dedicadas al estudio de los índices de desarrollo y crecimiento nacionales, todas coincidentes en que la hiperinflación venezolana podría superar los diez millones por ciento (10.000.000%) y la recesión llegar al menos a quince por ciento (15%) a finales de 2019. También coinciden en que la caída del producto interno bruto (PIB) en el año 2018 fue del 18,2%.

A todo ello hay que agregar factores agravantes como las sanciones impuestas al gobierno venezolano por el gobierno de los Estados Unidos de América y  por  algunas  naciones de la Unión Europea, consistentes en la congelación de fondos del estado venezolano colocados en entidades financieras de esos países, así como medidas preventivas impuestas por el Departamento del  Tesoro de  los Estados Unidos para evitar operaciones que pongan en riesgo bienes de la República de Venezuela radicados en ese país mediante su retención provisional como ocurrió con la filial petrolera CITGO, al igual que la prohibición de pago directo al gobierno venezolano por concepto de venta de petróleo y otros minerales y la incitación hecha por la administración de los Estados Unidos a la comunidad internacional para que adopte similares medidas, dejándole al régimen de Nicolás Maduro poco margen de maniobra  para romper esta modalidad de embargo económico que se le ha impuesto.

Esa grave realidad económica se evidencia en lo social con  las cifras que aportan la ONG Coalición de Organizaciones por el Derecho de la Salud y la Vida  (CODEVIDA), el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Católica Andrés Bello, y la Encuesta sobre Condiciones de Vida de los Venezolanos  (ENCOVI) realizada por la Universidad Central de Venezuela (UCV), la Universidad Simón Bolívar (USB) y la Universidad Católica Andrés Bello, según la cual la  pobreza general  afecta a más del ochenta y siete  por ciento (87%) de nuestra población y la pobreza extrema a poco más del sesenta y uno por ciento (61,2%). Según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia  (UNICEF) en relación a  los índices de mortalidad infantil y neo-natal Venezuela aparece  en el lugar noventa (90) del ranking mundial y en el puesto quince (15) en la región, lo cual pone al descubierto la grave situación de salud del país, colocándolo en los  niveles de las naciones más pobres y atrasadas del mundo.

A este escenario hay que añadir que por negligencia, ineptitud, corrupción y por falta de nuevas inversiones, se han desmantelado, entre otros,  los servicios públicos de salud, agua, electricidad, transporte, educación, seguridad, telecomunicaciones y gas doméstico, con trágico impacto en el nivel de desarrollo humano y  calidad de vida de la ciudadanía.
Todas las cifras y señalamientos anteriores se hacen evidentes en la tragedia que se observa  en las calles: colas ante los mercados para disputarse los escasos bienes en los estantes; en  los hospitales para ser atendidos ante la escasez de médicos, de insumos para la atención de los pacientes y de medicinas;  y las de varias horas  para tomar el escaso y destartalado transporte público. Indignación y vergüenza mayor las colas de una población famélica y enferma  ante los botes de basura con la ilusión de conseguir algo para comer.

Todo ocurre paradójicamente en el momento histórico cuando los gobiernos chavistas han obtenido los mayores ingresos por concepto de la renta petrolera.

Otro aspecto de la crisis es el desplome político del régimen y diversas manifestaciones de un Estado fallido. El Estado es un caos. Se ha constituido una duplicidad de poderes públicos y cada uno reclama para sí la legalidad y la legitimidad, factura peligrosa en tanto que prefigura violencia e indeseables escenarios bélicos.

La población se está desintegrando vertiginosamente. Algunas proyecciones estiman que para finales de 2019 la diáspora será superior al quince por ciento (15%) de la población total. El territorio  se encuentra amenazado y atenazado por vecinos con  quienes, por una parte, mantenemos litigios territoriales históricos y por otra, nos han penetrado desde el estado Amazonas hasta la Serranía de Perijá en el estado Zulia por grupos armados irregulares como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) colombiano, la disidencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), los paramilitares y el narcotráfico, factores estos que  ejercen control real sobre parte de esos territorios, prevalidos de  complicidad y omisión, tanto de funcionarios civiles y militares, como de los mandos del partido de gobierno.  Esto ocurre  mientras buena parte de la dirección política del país protagoniza  un debate anti-nacional y sumiso en torno a cuales factores exógenos vendrán a liberarnos del régimen o a consolidarlo, cuando lo que se impone ante este conmovedor escenario, como la vía más racional y humana, es un  diálogo franco y sin segundas intenciones, como no ha ocurrido hasta ahora, con el fin de construir consensos y entendimientos que permitan el retorno a la democracia y conjurar el fantasma de una confrontación fratricida.

En el análisis de la crisis no podemos obviar el elemento ético. La profundización de la descomposición moral del país tiene su origen en esa suerte de orgía corruptora que se montó en una multiplicidad de hechos como la designación de funcionarios dóciles al frente de la Contraloría General de República; la inconstitucional anulación del poder legislativo nacional y en consecuencia de su función contralora; la liquidación de la independencia funcional del Banco Central de Venezuela (BCV);  la aprobación y prórroga indefinida, violando el artículo 338 de la Constitución Nacional,  de un estado de emergencia económica, que ha permitido al gobierno actuar discrecionalmente en la celebración de contratos de interés nacional y en operaciones financieras y de crédito público que por su monto y naturaleza afectan gravemente la vida económica del país; el control centralizado de nuestra principal industria, Petróleos de Venezuela (PDVSA),  la desnaturalización de su objeto social y su utilización como caja chica de toda la administración pública y de su aparataje político; la irrupción en el llamado arco minero para entregar y negociar sus riquezas en minerales preciosos y estratégicos sin planificación ni control y sin reparar en los daños ecológicos causados en Guayana y en toda la Amazonía; el otorgamiento de contratos mil millonarios para la ejecución de obras públicas y la prestación de servicios a empresas sin capacidad técnica ni financiera acreditada conforme a la ley, propiedad de amigos y familiares de altos jerarcas del gobierno, lo cual se tradujo en una danza de comisiones y coimas, así como en compromisos contractuales incumplidos y en un cementerio de obras no concluidas; la asignación de millones de divisas preferenciales a empresas de maletín que luego vendían esos dólares en el mercado paralelo en el que obtenían groseras ganancias que permitieron amasar grandes fortunas.

El control de cambio, la emisión de dinero inorgánico sin  ningún orden y manejado discrecionalmente;  el  control de precios y una desatada  política expropiatoria, destinada a asfixiar a empresarios privados cuyos negocios, industrias y fincas les fueron arrebatados y puestos en manos de burócratas corruptos que luego de enriquecerse las quebraron, son acciones que perfeccionan la estrategia que ha destruido la economía, acabado con los servicios públicos y empobrecido a Venezuela hasta hundirla en la ruina.

Nunca antes se habían esquilmado las riquezas de un país como ha ocurrido con las de Venezuela en estos últimos cuatro lustros. Recomponer  los valores éticos de nuestra sociedad y del Estado requerirá grandes e ingeniosos esfuerzos legislativos y pedagógicos para rescatarlos y así reconstruir el talente moral del país.

Parte protuberante de la crisis es el carácter autoritario y represivo del gobierno, la violación sistemática de los derechos humanos, la tortura en sus diversas formas, los tratos crueles y degradantes en la persona de los secuestrados por razones políticas ha sido una práctica recurrente de los organismos de seguridad.  La liquidación de las libertades de expresión y de prensa, también de las  libertades sindicales y gremiales, la ilegalización de  partidos políticos democráticos, la limitación del derecho a la protesta pacífica, la estigmatización y la destrucción moral de la disidencia, el uso de los  recursos jurisdiccionales y de seguridad del Estado para intimidar,  inhibir y anular a la oposición, el asesinato político y la partidización de las Fuerzas Armadas Nacionales, el allanamiento domiciliario, las deportaciones, la intimidación, persecución y agresiones por parte de grupos hamponiles afectos al régimen (colectivos) contra diversos opositores, son prácticas de la cotidianidad.
Los hechos señalados anteriormente son las causas fundamentales de la acelerada deslegitimación del gobierno y de su eventual derrumbamiento, empujado por la indignación popular y explican además el sacudón anímico que ha conducido a las masas empobrecidas a las  multitudinarias manifestaciones de protestas que con violencia, destrucción de pueblos y represión sostenida no serán acalladas.  Según la ONG Observatorio Venezolano de Conflictividad, en los primeros dos meses del año 2019 se elevaron tales protestas a 12.175, lo que nos lleva a afirmar, sin  negar otras contribuciones, que los principales convocantes del pueblo en la calle son el hambre, las  enfermedades y la opresión.

El descontento luce indetenible ante la incapacidad de tomar las urgentes medidas políticas y económicas para conjurar esta crisis que hunde cada vez más a Venezuela en la pobreza, la impotencia, el descontento y la desesperanza.

Todo el país debe hacerse presente en esta hora histórica cuando todos los venezolanos hacemos falta. Los factores en quienes el torbellino polarizador ha puesto la carga del protagonismo no deben sobre-estimarse ni navegar en fantasías y ofertas engañosas. El gobierno debe cesar su frenesí propagandístico y represivo. Debe reconocer la crisis, parar en seco el dogmatismo y la soberbia para mirar a entendimientos nacionales que saquen al país de un absurdo y ya prolongado conflicto político que trata como traidores a la patria a sectores e individualidades que levantan sus voces y acciones para que cese la destrucción nacional. Por otra parte, sectores de oposición que han propuesto ya en otras ocasiones salidas improvisadas, ahogadas en la inmediatez que se ceba en la fuerte presión popular por el cambio, deben abrirse a la realidad y a la conveniencia de Venezuela. No es por acciones de fuerza, no es por la violencia ni por un golpe de estado o por repugnantes intervenciones militares de potencias extranjeras como resolveremos nuestros problemas. Por lo contrario, acciones de esta naturaleza los agravarían en grado sumo. Esa no es la solución.

Vale la pena recordar los hechos de abril del año 2002. Una élite ensoberbecida se apropió de la protesta de un  pueblo que ya sentía los rigores del autoritarismo y de una crisis económica que tres lustros después ha alcanzado niveles trágicos.  Esa jefatura mesiánica surgida  de la antipolítica fundó su acción en un infame decreto que permitió no solo la  auto-juramentación de Pedro Carmona como Presidente de la República, sino hasta el cambio de nombre del país. Horas después retornaba al poder Hugo Chávez y continuaba el desarrollo del modelo que tiene hoy a Venezuela al borde de la destrucción.

Finalmente, advertimos que la fragilidad constitucional del gobierno y su ignorancia de la Constitución y las leyes lo convierte en un poder de facto y el repudio popular, así como la condena y el desconocimiento de buena parte de la comunidad internacional, lo colocan en una situación de inviabilidad. La gobernabilidad se ha perdido. Igualmente ratificamos nuestro reconocimiento a la Asamblea Nacional como  poder constituido dotado de plena legalidad y legitimidad emanadas de la manifestación  de voluntad popular, con motivo del proceso electoral efectuado el 6 de diciembre del año 2015.  De la misma forma reconocemos a su actual Junta Directiva, presidida por el ingeniero Juan Guaidó y electa conforme a lo establecido en su reglamento interno. Pero llamamos la atención sobre una realidad conflictiva y peligrosa que requiere ser abordada con racionalidad y sentido patriótico para evitarle mayores sufrimientos al pueblo venezolano. 

No es con salidas improvisadas ni apelando a transgresiones mayores inaceptables, entre ellas intervenciones militares de potencias extranjeras, como recuperaremos la institucionalidad y la necesaria y deseada convivencia entre los venezolanos. El camino es otro. Consideramos urgente un diálogo plural que atienda el interés nacional y cuyas bases sean: la liberación de los presos por razones políticas; el respeto y la restitución de todos los derechos y garantías conforme lo establecido en el título III del texto constitucional vigente; la aceptación de ayuda humanitaria, la cual, para evitar conflictos internos o internacionales debería estar manejada por la Organización  de Naciones Unidas, la Cruz Roja Internacional, Cáritas y otras instituciones internacionales comprobadamente neutrales; la adopción de urgentes medidas económicas destinadas a combatir los efectos demoledores de la hiperinflación; la designación de un Consejo Nacional Electoral neutral y el establecimiento de una fecha perentoria para la elección de todas las autoridades nacionales, regionales y municipales, en la búsqueda de resolver mediante la voluntad popular graves conflictos institucionales como la dualidad que hoy funciona dada la existencia de la Asamblea Nacional y la Asamblea Nacional Constituyente, como también el pesado y nublado debate sobre las elecciones presidenciales del 20 de mayo de 2018. Es la consulta popular, no las armas, ni la violencia, ni el desgaste del contrario que sólo prolongaría sin sentido la tragedia que hoy padecemos, lo que disipará el conflicto que padecemos.
Estamos conscientes que a pesar de la pertinencia del diálogo propuesto, la polarización ha llegado a extremos de intolerancia radical que pueden hacerlo  inviable. Por esta razón, “Soluciones para Venezuela” propone como una alternativa para resolver la crisis pacífica, electoral y constitucionalmente, la convocatoria de un referéndum consultivo de acuerdo a lo establecido en el Artículo 71 de la Constitución vigente y por la vía de la iniciativa popular, la cual implica la recolección del 10% de las firmas de los electores inscritos en el registro electoral y civil.  La pregunta que se le formularía al pueblo será;  ¿Está de acuerdo con  la convocatoria de elecciones generales en la que se escojan la totalidad de las Autoridades Nacionales, regionales y municipales, proceso que sería organizado, dirigido y supervisado por los órganos especializados en materia electoral de la Organización de las Naciones Unidas, con el apoyo  logístico y técnico de instituciones internacionales de indudable imparcialidad? Por esta vía la decisión estaría fuera tanto del campo oficialista como del opositor ya polarizado,  e igualmente ajeno a factores exógenos distintos de la Organización  de Naciones Unidas  (ONU).  Quedaría así la solución en manos de la ciudadanía, de nosotros los venezolanos. Si el pronunciamiento es favorable a las referidas elecciones generales, se podría comenzar de inmediato con  las mismas organizaciones internacionales neutrales a organizarlas. Elevamos con este documento esta   propuesta, de igual manera, a la comunidad internacional por la vía de la Organización de Naciones Unidas (ONU), al cuerpo diplomático acreditado en el país, a  las instituciones económicas, sociales, académicas y religiosas existentes en el país, a los partidos políticos y tanto al gobierno como a las distintas manifestaciones de la oposición democrática, para su consideración y eventual aceptación. Pero si no llegare a ser aceptada por las partes, procederemos con el concurso de todos los sectores coincidentes a la recolección de firmas requeridas y a la promoción del referéndum en el ánimo  de construir una vía racional y pacífica que dé inicio a un nuevo y promisor tiempo histórico.

Con todo nuestro empeño puesto en aportar a la reconstrucción de la Democracia venezolana y a trabajar por la prosperidad de la nación hacemos votos por la unidad y el entendimiento entre los venezolanos. ¡POR VENEZUELA!


               La Dirección Nacional del Partido “Soluciones para Venezuel




Claudio Fermín 
Presidente
@spvsoluciones
@claudioefermin 

lunes, 18 de marzo de 2019

ACTUALIZACIÓN, "EL REPUBLICANO LIBERAL II”, MARTES 19-03-2019,

ALBERTO BARRERA TYSZKA, ¿ES POSIBLE SABER LO QUE PASA REALMENTE EN VENEZUELA?

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 29 minutos
Ocurre con frecuencia: más de una vez me he encontrado en el trance de estar frente a un desconocido que, al saber que soy venezolano, me pregunta: “¿Es cierto todo lo que está pasando allá?”. La duda siempre me sorprende. Uno de los obstáculos fundamentales para poder analizar lo que sucede en Venezuela es la verdad. Siempre hay más de una, queriendo imponerse como única, inapelable, cargada de la más honesta emoción. Estuve en Caracas el fin de año y durante casi todo el mes de enero. Dentro del país no hay mucho lugar para las dudas. La verdad es una experiencia física. La miser... más »

JOSÉ RAFAEL AVENDAÑO TIMAURY, DECIDOFOBIA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 29 minutos
Todos los seres humanos; y hasta las bestias, nos encontramos ante la imperiosa necesidad de tomar decisiones. Desde las más simples hasta las más complejas. Un gato con hambre; si ve a más de un ratón disponible para ingerirlo, habrá de decidirse instintivamente por uno de ellos. Si el roedor, por alguna circunstancia, logra eludir al felino, este podría preguntarse en qué consistió la falla instintiva: ¿Por qué no elegí a otro? Los humanos somos más complejos. Estamos dotados de aquello que pomposamente llamamos intelecto. Es decir, ante cualesquier disyuntiva, solemos ponderar ... más »

NOEL ÁLVAREZ, ¿AHORA QUIÉN PODRÁ DEFENDERNOS?

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 29 minutos
En los días posteriores al 23 de enero me encontré en un sitio de Caracas a un buen amigo chavista: los tengo. De inmediato, con cara de rabia, me disparó la siguiente pregunta ¿Por qué tenían que nombrar a Juan Guaidó? Yo, armado con la paciencia del chino, le respondí: tienes que hacer abstracción del nombre de Guaidó y debes concentrarte en el cargo de Presidente del Poder Legislativo, a quien por su misma condición, la Constitución Venezolana en su artículo 233 le delega la facultad de sustituir al presidente del Poder Ejecutivo, cuando se cumplan una serie de supuestos, en el... más »

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ, SISTEMA EDUCATIVO PARA LA TRANSICIÓN EN VENEZUELA

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 30 minutos
El mundo moderno no nos premia por lo que sabemos, sino por lo que podemos hacer con lo que sabemos” (Andreas Schleicher, Fundador Informe PISA). En pro de gestionar (relación armónica entre la estructura, la estrategia, los recursos humanos y las finalidades) un Sistema Educativo, se emplean modelos esquemáticos ( fundamentos figurativos) al no existir un modelo único válido para todos los casos, lo cual en mucho responde a que es un proceso cargado de complejidades que no permite la aplicación de teorías y enfoques pedagógicos sustentadas en variables exógenas (algo que se orig... más »

LEANDRO RODRÍGUEZ LINARES, ¿SE ENFRÍA GUAIDÓ?

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 30 minutos
Se hace necesario comprender la política se conduce desde dos perspectivas, la primera es la “Visible”, la que pueden palpar de manera inmediata los ciudadanos, en el caso venezolano observamos, por ejemplo, las marchas, contramarchas, concentraciones, los discursos altisonantes, entre otros. La segunda perspectiva es la “Invisible” que corresponde al diseño y planteo de estrategias, al cuadre de alianzas, las acciones a corto, mediano y largo plazo, ésta no se hace visible sino transcurridos los hechos, probablemente, es la más importante, la que genera los triunfos o fracasos. S... más »

JORGE V. ORDENES-LAVADENZ, MILLONARIOS DE EEUU SUBESTIMAN A SUS HIJOS.

EL REPUBLICANO LIBERAL en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 2 horas
Fiscales federales acaban de dar a conocer escabrosos e increíbles detalles del escándalo originado en las oficinas de admisión de universidades estadounidenses de renombre que involucran a figuras de Hollywood y a millonarios de empresas que pagaban al personal de universidades como Harvard, Stanford y Yale, et. al., para que acepten a sus hijos, y quizá otros allegados, como alumnos normales. El escándalo crece y despierta interés porque la maraña inmoral de sobornos, e incluso delictiva, involucra a todo un sistema monetizado y aparentemente legal que ha permeado las oficinas de... más »

ALBERTO BARRERA TYSZKA, ¿ES POSIBLE SABER LO QUE PASA REALMENTE EN VENEZUELA?


Ocurre con frecuencia: más de una vez me he encontrado en el trance de estar frente a un desconocido que, al saber que soy venezolano, me pregunta: “¿Es cierto todo lo que está pasando allá?”. La duda siempre me sorprende. Uno de los obstáculos fundamentales para poder analizar lo que sucede en Venezuela es la verdad. Siempre hay más de una, queriendo imponerse como única, inapelable, cargada de la más honesta emoción. Estuve en Caracas el fin de año y durante casi todo el mes de enero. Dentro del país no hay mucho lugar para las dudas. La verdad es una experiencia física. La miseria y el hambre no tienen matices. La confusión comienza cuando esa verdad se transforma en noticia.

El pasado 23 de febrero, en la mitad de uno de los puentes que cruza la frontera entre Colombia y Venezuela, un camión cargado de ayuda humanitaria ardió en llamas. Esta imagen, en sí misma, ya era una información inflamable. Se trataba de uno de los vehículos que la oposición trataba de ingresar al país. Rápidamente, las redes sociales también se incendiaron. Era muy difícil no contagiarse. De lado y lado cruzaron acusaciones. Anatoly Kurmanaev, corresponsal de The New York Times con mucha experiencia en Venezuela, señaló muy temprano la complejidad del caso: destacó las dos versiones que se manejaban y alertó sobre la necesidad de “hacer más esfuerzo para averiguar qué pasó exactamente con los camiones, dado el significado que las imágenes de la ayuda en llamas adquirirán en los próximos días”.

Tras días de indagación y cotejo de las diferentes informaciones, el Times publicó un serio trabajo donde demuestra que el origen del incendio no estuvo en las fuerzas de choque de Maduro, sino en los manifestantes que estaban en el lado de la oposición. Las redes sociales volvieron a echar humo. En rigor, el reportaje ponía en entredicho las dos verdades oficializadas de lo ocurrido, la del madurismo y la de la oposición, y ofrecía una tercera alternativa, aferrada a los hechos, que señalaba que el incendio se había producido debido al desprendimiento accidental de una mecha de las bombas molotov que los manifestantes de la oposición lanzaban hacia las barricadas del régimen de Maduro. La realidad fue tan simple como incómoda. Pero en contextos tan erizados emocionalmente hay que saber y poder discernir entre la verdad de la vehemencia y la verdad de la investigación periodística.

Pero eso a veces no resulta tan fácil. Hace unos días, el periodista estadounidense Max Blumenthal filmó para The Grayzone un video de sí mismo paseando por un supermercado de Caracas, para mostrar los estantes llenos de variados productos. Blumenthal hizo incluso malabarismos con varias frutas, como queriéndose burlar un poco de quienes denuncian escasez en el país y aseguró que el verdadero problema era la hiperinflación causada por la elite capitalista de Venezuela. En esos mismos días, el periodista argentino Joaquín Sánchez Mariño también colgó en la red otro video, en el que mostraba otro hipermercado en la misma ciudad, donde los anaqueles estaban llenos… pero de un único producto. El desabastecimiento en el local era contundente. ¿Alguno estaba mintiendo u ofreciendo una visión distorsionada, demasiado recortada, de una realidad más amplia? ¿En cuál de los dos se podía confiar?

Mientras la oposición realizaba una campaña de denuncia, de petición de apoyo y de recolección de fondos, para enfrentar una enorme crisis humanitaria en el país, el gobierno de Nicolás Maduro enviaba un barco con 100 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba como apoyo a las víctimas de un tornado que provocó destrozos en varios barrios de La Habana a fines de enero. ¿Cómo pueden convivir dos versiones tan opuestas de la realidad en un mismo mapa y en un mismo tiempo? ¿A quién se le debe creer?

La crisis que viene escalando desde comienzos de este año ha puesto de relieve el problema de opacidad que envuelve a la sociedad venezolana. Con frecuencia, lo que aparece en las noticias es y no es Venezuela. Por ejemplo, desde 2018 están activados en el país dos de los fondos humanitarios más importantes del planeta: el Fondo de Gestión de Emergencias (CERF, por su sigla en inglés) de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y los de la Comisión Europea (ECHO). Ambos fondos han trabajado con varias organizaciones de la sociedad civil y son un apoyo en medio de la crisis, aunque, obviamente, son insuficientes. Este es, sin embargo, un dato que se conoce poco.

La oposición evita mencionarlo porque su discurso está centrado en atacar la negativa oficial a permitir la ayuda internacional en el país. Y el gobierno no lo reconoce públicamente porque no está dispuesto a aceptar que existe una crisis, porque no desea admitir su fracaso. Todo es y no es cierto completamente. Todo siempre puede ser o pudo haber sido. Mientras, la realidad se vuelve cada vez más urgente. Las proyecciones de la ONU sostienen que este año la migración venezolana alcanzará los 5,3 millones de personas.

Con el apagón que en estos días dejó a oscuras por más de cien horas al país ocurre lo mismo. Para el mundo exterior puede ser atractiva la verdad que remite a una conspiración imperialista. Pero no es la primera vez que Nicolás Maduro denuncia un sabotaje en el sector energético. En septiembre de 2013, tras un apagón en varias regiones del país, aseguró que la “derecha” pretendía dar un “golpe eléctrico”. En 2015, el propio Maduro creó el Estado Mayor Eléctrico, una instancia para manejar de manera directa y prioritaria el problema de la electricidad en el país. En 2016, una rigurosa investigación de la periodista Fabiola Zerpa ya anunciaba un posible colapso del suministro de energía en Venezuela. Nada de esto, sin embargo, está en la verdad que distribuye el oficialismo por el mundo. Maduro denuncia un “golpe electromagnético” pero no ofrece ninguna prueba. Como si el solo relato de la conspiración pudiera, en sí mismo, ser la evidencia de la conspiración. No hay más nada que investigar. La historia es un videojuego.

El chavismo insiste en decir que existe un “cerco mediático”, denuncia la creación de un “país paralelo” e invita a todo el mundo a conocer “la Venezuela de verdad”. En lo que casi parece una invitación a la psicosis colectiva, Maduro en medio de la crisis ha prometido que invertirá 1000 millones de euros en obras de ornato, en la “Misión Venezuela Bella”. Todo se trata de lo mismo: un ejercicio del poder cuya principal tarea es sembrar dudas sobre lo que es o no es real. Es una maniobra perversa, deliberada, para promover lo que en psicoanálisis se conoce como un mecanismo psíquico de “ataque a la percepción” de la realidad.

Mi vecino en Ciudad de México, al saber que estuve en Venezuela recientemente, me pregunta con genuina intriga: “Y todo eso que sale por la tele, ¿es cierto?”.

Creo que es necesario contrastar cualquier noticia, dudar de aquello que fácilmente refuerza nuestros sesgos personales. Existen medios independientes como Efecto Cocuyo, Armando.info, Runrunes, El Pitazo, Crónica Uno, Tal Cual, Correo del Caroní, entre otros, que están comprometidos con el periodismo de calidad y que son una referencia imprescindible a la hora de informarse. Pero también es necesario hacer una gran campaña contra la institucionalización del engaño. La posverdad debería ser considerada un crimen. Es otra cruda forma de violencia. El ruido delirante de un poder que solo busca confundir, que solo pretende borrar a sus víctimas.

Alberto Barrera Tyszka es escritor y colaborador regular de The New York Times en Español. Su novela más reciente es “Mujeres que matan”.

Alberto Barrera Tyszka
@Barreratyszka
https://www.nytimes.com/es/2019/03/17/la-verdad-en-venezuela/?smid=tw-espanol&smtyp=cur

JOSÉ RAFAEL AVENDAÑO TIMAURY, DECIDOFOBIA


Todos los seres humanos; y hasta las bestias, nos encontramos ante la imperiosa necesidad de tomar decisiones. Desde las más simples hasta las más complejas. Un gato con hambre; si ve a más de un ratón disponible para ingerirlo, habrá de decidirse instintivamente por uno de ellos. Si el roedor, por alguna circunstancia, logra eludir al felino, este podría preguntarse en qué consistió la falla instintiva: ¿Por qué no elegí a otro?

Los humanos  somos más complejos. Estamos dotados de aquello que pomposamente llamamos intelecto. Es decir, ante cualesquier disyuntiva, solemos ponderar diversas opciones para tomar la decisión respectiva.

En política la circunstancia de asumir determinaciones conlleva de manera global una serie aspectos que influyen de manera determinante -no solamente circunscrita en el área política- en el aspecto personalísimo de manera concomitante. Los políticos que en su historial de vida pública (algunos tienen grueso prontuario) cometen más errores, seguramente verán su carrera disminuida de manera ostensible. Pierden algo consustancial para quien aspira dirigir: La credibilidad. También, por supuesto, están sujetos a perder la libertad personal y hasta la vida. Por ello las decisiones políticas a ser asumidas siempre estarán signadas bajo una duda razonable que todos los actores ponderan de alguna manera u otra. No todos están dotados de los atributos inherentes al heroísmo.

Poseer un rasgo de valentía,  per se, no es sinónimo de estar capacitado para asumir posiciones de liderazgo. Ser cobarde es casi tan perjudicial como ser irracional, insensato o atrabiliario. El verdadero líder debe poseer una serie de atributos insoslayables para permitirle actuar de una manera armónica en el quehacer público. No se trata simplemente de emitir órdenes, dadas con mucha energía y con ademanes autoritarios. El exquisito hecho de poder guiar (no como chofer) no significa en modo alguno que se intente arrear. 

Este líder o dirigente debe usar con preferencia su innata habilidad para dirigir y no una autoridad (fortuita o no) para mandar. Siempre que emita una orden susceptible de ser mal interpretada puede estar seguro que será mal interpretada. Debe cumplir las promesas ofrecidas lo más pronto posible. Jamás prometer lo que no puede dar. Es antagónico con la demagogia. Si se hace reiterativo con este accionar, más temprano que tarde perderá toda credibilidad y su liderazgo se desmoronará ineluctablemente. Difícilmente podrá aspirar a reeditar la fábula del “ave fénix”. Pero lo más perjudicial con estos errores o desatinos será que dejará una secuela imborrable de frustración militante en los dirigidos. Superar ésta, es un proceso lento. Salvo los imponderables de rigor siempre expectantes.

“Un día, Júpiter ordenó que todas las bestias de carga se dejaran poner herraduras, y los caballos, los mulos, y  hasta los camellos obedecieron enseguida: solo los asnos se resistieron a cumplir la orden alegando tantas razones y rebuznando tanto tiempo que Júpiter, que era bondadoso, les dijo por fin: Señores asnos, os concedo lo que pedís, no os pondrán herraduras, pero a la primera falta que cometáis recibiréis cien palos”. (Diccionario Filosófico. Voltaire. Del Asno de Oro de Maquiavelo: Reflexiones de un cerdo, refiriéndose al hombre).

Las contradicciones respecto al carácter de los hombres serían más difíciles de conciliar si no supiéramos que los hombres desmienten su propio carácter muchas veces, y que la vida o la muerte de los mejores ciudadanos y la muerte de un país han pendido con inusitada frecuencia de la buena o mala digestión de las órdenes de los líderes; independientemente de que están bien o mal aconsejados; o de que actúen de buena o de mala fe.

Con Voltaire, podríamos coincidir con una de sus célebres frases. La que se refiere a las “posposiciones”. “En muchos casos la posposición es una estrategia no consciente de postergar la ocurrencia de algo indeseable. Ello es particularmente cierto cuando esto último es una consecuencia inevitable en cualquiera de las opciones disponibles. Un ejemplo sería el de una situación en que debemos escoger entre dos o más tratamientos para una enfermedad, todos ellos dolorosos. Posponer la decisión de escoger el tratamiento es como aplicar “descuento”, que hace lucir menor un “costo” (dolor) si ocurre en el futuro... Otro elemento que tiene gran influencia en el individuo, cuando se es forzado a tomar una decisión, es la anticipación de un eventual remordimiento. (Ibidem).
    
Muchos autores insisten en la necesidad de desarrollar una teoría racional del “remordimiento” para explicar decisiones individuales en situaciones de riesgo. Con Confucio podemos aseverar que: “Si el lenguaje carece de precisión, lo que se dice no es lo que se piensa. Si lo que se dice no es lo que se piensa, entonces no hay obras verdaderas, entonces no florecen ni el arte ni la moral, entonces no existe la justicia, entonces la nación no sabría cual es la ruta: Sería una nave en llamas y a la deriva. Por eso no se permiten la arbitrariedad con las palabras. Si se trata de gobernar una nación, lo más importante es la precisión del lenguaje”. (Antoni Gutiérrez Rubí. Filosofía de la política. Pag. 16).

     En la hora actual    es factible preguntarse en que estriba la diferencia entre un político y un líder. Sin la necesidad de recurrir a densos análisis filosóficos, ideológicos o de cualesquier otra índole, podríamos concluir en que un líder está consciente de la situación fáctica en que se encuentra el país. Contribuye a forjar un proyecto global de futuro. Lo expone sin ambages. De tal modo que la ciudadanía y la población en general está dispuesta a seguirle en virtud de que detenta credibilidad incuestionable, producto de claridad conceptual y de una ética inexpugnable. ¡Se Identifica con él! Por lo contrario; un político inoculado de politicastrismo militante, resume su actuar cotidiano en obtener la conquista del poder, o de su conservación, como mero y diletante goce sibarítico. Utilizando los novísimos medios emergentes de mercadotécnica.

     Si los verdaderos líderes (o quienes aspiran a serlo) olvidan, no recuerdan, obvian, o no son capaces de rememorar los errores políticos (históricos) cometidos en el tiempo y en el espacio, están propensos a volver a cometerlos. Lo que sería imperdonable y habrá que pasar la factura correspondiente. En la actividad política -como en la vida en general- está prohibido olvidar lo que siempre se deberá recordar.

     Renunciar a lo que no es posible obtener no requiere coraje alguno. Renunciar a lo que es factible constituye un auténtico desafío.

José Rafael Avendaño
@CheyeJR
Cheye36@outlook.com

NOEL ÁLVAREZ, ¿AHORA QUIÉN PODRÁ DEFENDERNOS?


En los días posteriores al 23 de enero me encontré en un sitio de Caracas a un buen amigo chavista: los tengo. De inmediato, con cara de rabia,  me disparó la siguiente pregunta ¿Por qué tenían que nombrar a Juan Guaidó? Yo, armado con la paciencia del chino, le respondí: tienes que hacer abstracción del nombre de Guaidó y debes concentrarte en el cargo de Presidente del Poder Legislativo, a quien por su misma condición, la Constitución Venezolana en su artículo 233 le delega la facultad de sustituir al presidente del Poder Ejecutivo, cuando se cumplan una serie de supuestos, en ella previstos. No creo haberlo convencido pero al menos lo confundí.

En los actuales momentos, son mis amigos opositores los que me increpan ¿Porque ustedes hostigan a Guaidó con el tema del artículo 187? Para arrojar un poco de luz en este asunto, aclaro que en ese artículo de la Constitución, se delega en la Asamblea Nacional  la posibilidad de aprobar la entrada de misiones militares extranjeras a Venezuela. Para desmitificar el tema, debo decir que existen precedentes sobre la aplicación de esta disposición, por ejemplo con el ingreso de un grupo de militares paracaidistas que presentaron un espectáculo en los Próceres, o cuando los militares chinos, rusos y cubanos vienen de visita y requieren traer materiales y equipos, la AN debería aprobar su entrada y permanencia en territorio venezolano.

Ciertamente, el ingreso de la asistencia humanitaria tiene dos vertientes: la primera es la aprobación por parte de la AN de la entrada de fuerzas militares multinacionales a través de la aplicación del artículo citado anteriormente. La segunda es la voluntad de la Comunidad Internacional de aplicar el mecanismo de la Responsabilidad de Proteger (R2P), adoptado por la Asamblea General de Naciones Unidas en la Cumbre Mundial de 2005, pero la primera, no necesariamente tiene que estar supeditada a la existencia de la segunda.

Con respecto a la vertiente inicial, es bueno precisar que, sería la primera vez que la AN invocara el artículo 187, 11 por razones humanitarias. Aclarar, también, que no es a Juan Guaidó, como presidente (e) de la Republica a quien le corresponde autorizar el ingreso a territorio venezolano de fuerzas militares multinacionales, por el contrario, es la Asamblea Nacional como cuerpo colegiado quien tiene esa facultad. Ahora bien, que por circunstancias de la vida, sobre la persona del presidente del parlamento también recaiga la presidencia del Poder Ejecutivo, ese ya es un hecho excepcional.

Hay algo que debe quedar suficientemente claro: la solicitud de aplicación del artículo 187 ordinal 11 , es para que, una fuerza militar internacional, pacifica, acompañe y garantice la llegada a su destino de los alimentos y medicinas, donados por la Comunidad Internacional. Se debe desmontar el peregrino argumento de que para aprobar la moción legislativa sobre el artículo 187, previamente se debería contar con una manifestación positiva de la Comunidad internacional. Imaginen ustedes a Simón Bolívar esperando una manifestación positiva del extranjero para solicitar los apoyos que requería para libertar a Venezuela: Todavía seguiríamos siendo una colonia dependiente de la Corona Española. En Venezuela decimos, me disculpan el francés: “Si usted no pide, no sabe si están en darle”.

Sobre el mecanismo de la Responsabilidad de Proteger (R2P), citaré un artículo de prensa producido por el politólogo y jurista boliviano Carlo Sánchez Berzaín. Él se enfoca sobre la situación actual de Nicaragua pero extiende sus ribetes hacia otros pueblos latinoamericanos, donde la mayor parte de los ciudadanos está luchando por la recuperación de la democracia y su libertad. Sánchez Berzaín esboza la tesis de que los tiranos la única opción que dejan para desalojar el poder, es por el uso de la fuerza. Pero la fuerza a la cual se refiere es la del Derecho Internacional y de las acciones políticas de los países democráticos, en las nuevas circunstancias históricas cuando el concepto de “soberanía” de los Estados es “cada vez más relativo y menos absoluto”.

Explica el abogado que “la soberanía entendida como ‘el poder supremo que corresponde a un Estado independiente’ ha cedido progresivamente competencias al ámbito internacional en función de principios, valores y necesidades comunes, como (…) los derechos humanos, la sanción de delitos de lesa humanidad, (…) la democracia, la responsabilidad de proteger y muchos otros, destinados a evitar que alegando soberanía se oprima a los pueblos, se les masacre y/o se amenace a otros Estados”.

Como bien dice Sánchez Berzaín, “alegar autodeterminación de los pueblos para oprimirlos y violar sus derechos humanos es otra falacia de las dictaduras….” Señala el escritor  boliviano que las Naciones Unidas, “al establecer el principio de ‘prohibición del uso de la fuerza’ reconoce tres excepciones que son: a) Las acciones colectivas para mantener o restablecer la paz y seguridad internacionales’ por medio del Consejo de Seguridad; b) La ‘legítima defensa’ como un derecho natural, y c) La ‘intervención humanitaria’”.

¿Y qué más y mejor acción humanitaria puede haber que la defensa de un pueblo masacrado por protestar de manera pacífica y demandar cívicamente, como lo hacen los nicaragüenses y otros pueblos latinoamericanos, elecciones adelantadas para poder decidir mediante el voto popular si quiere vivir en libertad, o sometido al yugo de una dictadura brutal, cruel y despiadada? Culmina diciendo Sánchez Berzaín.

Noel Álvarez
@alvareznv
Coordinador Nacional del Movimiento Político GENTE

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ, SISTEMA EDUCATIVO PARA LA TRANSICIÓN EN VENEZUELA


El mundo moderno no nos premia por lo que sabemos, sino por lo que podemos hacer con lo que sabemos” (Andreas Schleicher, Fundador Informe PISA).



En pro de gestionar (relación armónica entre la estructura, la estrategia, los recursos humanos y las finalidades) un Sistema Educativo, se emplean modelos esquemáticos ( fundamentos figurativos)  al no existir un modelo único válido para todos los casos, lo cual en mucho responde a que es un proceso cargado de complejidades que no permite la aplicación de teorías y enfoques pedagógicos sustentadas en variables exógenas (algo que se origina en la parte externa de una cosa); más aún cuando su diseño implica, entre otros aspectos, una definición exhaustiva (que agota la materia de que se trata) relacionada con el perfil de las competencias nacionales esperadas, hecho que obliga a una concordancia entre la Gestión Educativa (políticas, métodos y medios que condicionan el proceso educativo) y la Gestión Pedagógica o Proceso de enseñanza-aprendizaje (Docentes, Diseño Curricular, Metodología, Didáctica, Evaluación Educativa, Investigación e incorporación de innovadoras formas de aprendizaje).

Aceptando, como en efecto es, que la educación constituye uno de los pilares del desarrollo social y económico, resulta de perogrullo resaltar la importancia que reviste invertir en educación y en la formación de capital humano, por intermedio de un coherente conjunto de políticas públicas focalizadas como una Misión de Estado (estrategias centrales de un país que no varían con los cambios de gobierno) orientadas a la generación de conocimientos, al emprendimiento, a la innovación y muy especialmente al estímulo de la creatividad desde temprana edad; estructurando dichas políticas públicas en torno a un Sistema Educativo innovador para facilitar el tránsito hacia la modernidad.

Diversos factores repercuten favorablemente en favor de materializar un eficaz (capacidad de lograr un efecto deseado) y eficiente (capacidad de alcanzar lo esperado con el mínimo de recursos posibles) Sistema Educativo en procura de una sociedad en continua evolución. A tenor de ello, resulta pertinente referenciar algunas de las estrategias instrumentadas por aquellos países que en la actualidad cuentan con la mejor educación: 

*La legislación educativa, perdura en el tiempo más allá de los gobiernos de turno, hasta propiciar una visión de la educación identificada con el país; 
*La selección de los profesores, se realiza en un contexto de financiamiento de su capacitación e incentivos por desempeño y desarrollo profesional; 
*Los docentes perciben un salario inicial justo, por encima del promedio de otros profesionales; 
* El ejercicio de la docencia, es sinónimo de respeto y excelencia a nivel de la sociedad; *En la mayoría de los países ubicados en los primeros lugares del ranking mundial de los mejores Sistemas Educativos, el régimen es gratuito y obligatorio hasta los 16 años; 
*La escolaridad se inicia desde los 7 años (edad a partir de la cual se obtienen las mayores ventajas de aprendizaje), y acuden diariamente a clases unas 4 a 5 horas a fin de disponer de tiempo  libre para aprender a desarrollar su potencial creativo 
*Fomentan la inclusión, así como el desarrollo de los valores y habilidades sociales; *Asumen que la rigurosidad de un examen, no es sinónimo de inteligencia y tampoco determina el valor intelectual; 
*Se estimula la interpretación objetiva de los contenidos programáticos en el contexto de la realidad, en lugar de la memorización; 
*En ciertas asignaturas, como matemáticas, se enseñan las formulas y ecuaciones en función de aplicarlas crítica y constructivamente en contextos reales; 
*Se acepta que no todos aprenden por igual, y en razón de ello instrumentan distintas estrategias de aprendizaje a la luz de desarrollar el conocimiento a su nivel más humano.

En lo que atañe a Venezuela, y ante la hecatombe social-económica-moral-ética que presenta, se hace urgente, luego del cese de la usurpación, refundar el país mediante una planificada relación intersectorial donde al sector educación le corresponde participar con un papel de trascendencia en la reconstrucción de corto, mediano y largo plazo; en el entendido que los resultados  del proceso de enseñanza-aprendizaje (acumulados) se alcanzan a largo plazo (18 años o más), y por tanto se hace perentorio perfilar, con la inmediatez posible, un “modelo educativo venezolano para la transición” (de carácter temporal) enmarcado en un Sistema Educativo alineado con el Plan País,  que integre distintos roles concomitantes (bajo la figura de programas y proyectos) en las áreas de la Educación Inicial, Básica y Superior, tales como: formación rápida para la incorporación pronta al campo laboral, así como un programa de extensión educativa orientado a la capacitación en artes y oficios, al igual que la instrumentación de un plan académico para atender la inmensa población sujeta a una deserción escolar “inducida” (abandono del sistema educativo ante los males socio-económicos impulsados por la dictadura), como también en lo atinente a los estudios universitarios en su vital misión de elevar la calidad del Capital Humano a nivel de licenciatura y estudios para graduados al tiempo de apuntalar la generación de nuevo saber mediante la investigación. Tal modelo educativo, a pesar de su transitoriedad, se insertará en un contexto (forma de operar de una organización) de mediano y largo plazo sustentado en una estructura y en una estrategia específica en el marco de un definido Plan de Desarrollo Social y Económico sustentado en la planificación y definición de objetivos y metas cualicuantitativos susceptibles de medición, y contextualizados en función de ¡reinventar la Venezuela que queremos! Es de acotar, a pesar de ser una obviedad manifiesta, que los resultados del proceso educativo al ser intangibles en razón de estar vinculado con la formación de seres humanos, su calidad es susceptible de “visualización” por intermedio de su impacto en la elevación del bienestar nacional; y esa será, desde el inicio, la Misión del Gobierno de transición.

Reflexión final: Habida cuenta, de la descomposición ética y moral que ha venido ocupando, de manera profusa (cuantiosa, exuberante), un espacio en Venezuela como consecuencia del “mal comportamiento” en materia de corrupción y otros delitos de la cúpula oficialista y militar (y de sus allegados en ambos casos) cuya actuación se hace conocida por la ciudadanía por intermedio de la denominada educación refleja (aquella que se asimila en la interacción social); urge ser contrarrestada (anular su influencia) a través de la educación sistemática (la que se imparte en las instituciones educacionales) incorporando algunas asignaturas a un eje transversal (instrumentos que atraviesan el currículo) vinculadas con la Formación en Valores, en todos los niveles y modalidades del modelo educativo para la transición, como una actividad pedagógica cuyos contenidos programáticos serán comprendidos en un contexto real (no memorística) en aras de integrar el ser, el saber, el hacer y el convivir con los debidos principios éticos y morales; y donde el componente practico del aprendizaje se desarrollará teniendo  como referencia vivencial  la ¡actitud del nuevo Gobierno!

De igual modo, se ha de invertir la pirámide organizacional educativa en favor de ¡conferir mayor importancia al docente! asumiendo como una verdad incontrovertible que “La calidad de la educación en un país nunca será mejor que la calidad de sus maestros” (Andreas Schleicher).

Jesús Alexis González
@jesusalexis_gon

LEANDRO RODRÍGUEZ LINARES, ¿SE ENFRÍA GUAIDÓ?


Se hace necesario comprender la política se conduce desde dos perspectivas, la primera es la “Visible”, la que pueden palpar de manera inmediata los ciudadanos, en el caso venezolano observamos, por ejemplo, las marchas, contramarchas, concentraciones, los discursos altisonantes, entre otros.

La segunda perspectiva es la “Invisible” que corresponde al diseño y planteo de estrategias, al cuadre de alianzas, las acciones a corto, mediano y largo plazo, ésta no se hace visible sino transcurridos los hechos, probablemente, es la más importante, la que genera los triunfos o fracasos.

Siendo así, la política visible en Venezuela pudiera dar una impresión equivoca de la real realidad, sobre todo, por el férreo control del flujo informativo que mantiene el régimen chavista, capaz de imponer matrices de opinión y tergiversar la realidad, aquí, con todo el arsenal mediático pudiera generar espejismos dónde ficticiamente se anota triunfos. No obstante, esa capacidad ha venido descendiendo abruptamente ante el agravamiento estructural del país, de los problemas que afectan el día a día de los venezolanos.

En la política invisible, la oposición venezolana de la mano de Guaidó se anota triunfos diariamente, no solo nacionalmente sino en lo internacional, arrinconando al régimen hasta el jaque mate. Cada vez son menos los apoyos, recursos y herramientas con que cuenta Maduro para preservar el poder, quedándole solo el uso de la violencia institucionalizada como única vía de sustento, vía que empeora su ya muy delicada condición.

Del mismo modo, es necesario comprender el impacto de las acciones de estos bandos. Los venezolanos estamos condenados a sufrir, veamos por qué; Las consecuencias de 20 años de chavismo castrista día a día son más cruentas, la destrucción del aparato productivo, la castración de derechos, libertades, la imposición de controles y racionamientos, la creciente incertidumbre e inseguridad en todo lo relativo a política, económia y sociedad, convierte cada hora de los venezolanos en estaciones de viacrucis.

Por el otro lado, el de la oposición, se ha escogido una vía donde las sanciones y demás acciones contra el régimen redundan en sufrimiento al pueblo, se hace conforme permite la frivolidad de la legalidad internacional, misma que tras los episodios venezolano, nicaragüense y cubano debe ser replanteada, no olvidemos que los organismos internacionales existentes son progobiernos, ninguno es propueblo, permitiendo que gobernantes inescrupulosos mancillen a sus ciudadanos. Ahora, permitir el régimen continúe perpetuaría el sufrimiento, mientras que la planificada asfixia del régimen también implica sacrificios en el corto plazo, pero asegura calidad de vida en el mediano y largo plazo.

Sepa, el actual escenario no es una decisión de los factores adversos al chavismo ¡No! es una imposición del chavismo al asesinar la vía democrática, la vía constitucional, la buena fe de los actores políticos. Es una imposición del régimen al institucionalizar la violencia, al generar condiciones infrahumanas para manipular a la población a través de sus necesidades, lo que hoy ocurre es una nefasta consecuencia de una esquizofrénica mentalidad retencionista del poder.

¿Se enfría Guaidó? La respuesta es un colosal ¡NO!, muy al contrario, con el pasar de los días consolida su liderazgo interna e internacionalmente, gana apoyo y respaldos, consigue logros determinantes, de la mano de las experiencias previas y de un asesoramiento acucioso se encamina cada vez más aprisa a la obtención de su objetivo final; erradicar al castrismo de Venezuela.

Leandro Rodríguez Linárez
@leandrotango