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viernes, 1 de abril de 2016

REINALDO POLEO, AL HERMANO FIDEL, DESDE TUS PROPIAS PALABRAS.

Después de transcurridos 16 años del fatídico proceso, el cual ha sumido a Venezuela, en una dictadura socialista, no debería sorprenderme la verborrea recalcitrante de los líderes y “Padrotes” de la revolución.

No debería extrañarme, que la base del discurso, siempre parece estar basada en la famosa frase del infeliz responsable de la propaganda Nazi, Joseph Goebbels, “Una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad”
Sin embargo, reconozco, que aún resulta más ofensivo a mis conocimientos y valores, el uso descarado de la desinformación para torcer realidades. Es importante destacar, que el uso de medias verdades es común en todas las instancias de poder, llámale izquierda, derecha, centro, arriba o abajo. No obstante, la mentira descarada, ante los que estamos parados en medio de la realidad que tratan de tapar, me resulta tremendamente ofensivo.
Después del aterrizaje en Cuba de sus “Majestades Satánicas” (Obama y los Rolling Stone), me llamó poderosamente la atención, la carta, la cual según el Granma (órgano propagandístico del régimen cubano) escribió Fidel, en respuesta al discurso del Presidente Obama en el Teatro de la Habana, Cuba. Y aunque no me lo han pedido, desde mi trinchera venezolana me permito responder desde las palabras del escritor de la misiva… sea quien sea.
Al final les dejo la carta original, pero a continuación, mi respuesta, al “hermano Fidel” desde sus propias palabras (en negritas y cursiva):

No necesitamos que Cuba nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz, la fraternidad y especialmente con la justicia de todos los seres humanos que vivimos en este planeta

El dictador y su gobierno nos trajeron a los conquistadores y dueños cubanos, cuyas manos aún dejan huellas en las diferentes instituciones e instancias asignadas a los invasores, quienes en forma abusiva, bochornosa y corrupta se hace sentir en el sistema de identificación, aduana, médico y de seguridad, entre otros lugares e instituciones del país.
El turismo hoy, en gran parte, consiste en mostrar las delicias de los paisajes y saborear las exquisiteces alimentarias de nuestra diversidad culinaria, en vitrinas internacionales y ferias, y siempre que se comparta con el capital estadal o el privado, producto de la complicidad o el “enchufe” de funcionarios enriquecidos de la noche a la mañana, gracias a los turbios contratos con el corrupto gobierno, cuyas ganancias, al no alcanzar los miles de millones de dólares per cápita, debido a la escases e inseguridad, no son dignas de atención alguna, razón por la cual, las inversiones son trasladadas a destinos “más seguros”, como el famoso y reciente “Spa” de la ex diputada socialista en Doral, Florida… en la misma cuna del maléfico imperio.
Ya que te viste obligado a mencionar el tema, debo añadir, principalmente para los jóvenes, que pocas personas se percatan de la importancia de tal condición en este momento singular de la historia humana. No diré que el tiempo se ha perdido, pero no vacilo en afirmar que la sistemática política de desinformación manejada por la maquinaria comunicacional de un gobierno que monopoliza los medios y las ideas, no nos permite estar suficientemente informados, ni ustedes ni nosotros, de los conocimientos universales y la conciencia que deberíamos tener para enfrentar las realidades que nos desafían en un mundo, cada vez más globalizado. Lo primero a tomar en cuenta es que nuestras vidas son una fracción histórica de segundo, que hay que compartir además con las necesidades vitales de todo ser humano, como la alimentación, la salud, la seguridad y hasta la pertenencia. Una de las características de este es la tendencia a la sobrevaloración de su papel, lo cual contrasta por otro lado con el número extraordinario de personas que encarnan los sueños más elevados, a pesar de que se les niegue sistemáticamente el derecho a soñar y se le delimite la capacidad de trabajar para alcanzar sus sueños.
Nadie, sin embargo, es bueno o es malo por sí mismo. Ninguno de nosotros está diseñado para el papel que debe asumir en la sociedad revolucionaria, básicamente porque la revolución carece de un proyecto de desarrollo sustentable, capaz de comprometerse con el desarrollo del individuo, de la familia y por ende de la sociedad. En parte los cubanos tuvieron el privilegio de contar con el ejemplo de José Martí. Me pregunto incluso si tenía que caer o no en Dos Ríos, cuando dijo “para mí es hora”, y cargó contra las fuerzas españolas atrincheradas en una sólida línea de fuego, curiosamente de la misma forma que cayó la juventud venezolana en la línea de fuego de la represión dictatorial, aquel 12 de febrero, día de la juventud, cuando asistimos guiados por una juventud que comenzó a marchar diciendo, “Mamá me fui a luchar por Venezuela, si no vuelvo, me quedé con ella”.
Según el “hermano Fidel”, Martí no quería regresar a Estados Unidos, y no había quien lo hiciera regresar, al país que le dio cobijo, en donde trabajo como periodista y que sirvió de plataforma definitiva, para el lanzamiento del Comité Revolucionario Cubano… y pensar que después de pasar una pequeña temporada en Venezuela durante 1881, sería expulsado por causas ideológicas.
Alguien arrancó algunas de las hojas del diario de Martí. ¿Quién cargó con esa pérfida culpa, que fue sin duda obra de algún intrigante inescrupuloso? Se conocen diferencias entre los Jefes, pero jamás indisciplinas, lo que en nuestra historia actual llamamos complicidad, porque la injusticia, nunca puede ser considerada disciplina. “Quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha”, declaró el glorioso líder negro Antonio Maceo. Se reconoce igualmente en Máximo Gómez, el jefe militar más disciplinado y discreto de la historia cubana. ¿Acaso en Venezuela hará falta un Maceo? No, prefiero que no, porque la planta regada con sangre solamente da frutos de sangre.
Mirándolo desde otro ángulo, cómo no admirarse de la indignación de Bonifacio Byrne cuando, desde la distante embarcación que lo traía de regreso a Cuba, al divisar otra bandera junto a la de la estrella solitaria, declaró: “Mi bandera es aquella que no ha sido jamás mercenaria…”, para añadir de inmediato una de las más bellas frases que “el hermano Fidel” escuchó nunca: “Si deshecha en menudos pedazos llega a ser mi bandera algún día… ¡nuestros muertos alzando los brazos la sabrán defender todavía!”. Qué pensaría Bonifacio cuando su bandera dejó de estar acompañando a la de las barras y las estrellas, para acompañar a la roja de la Hoz y el Martillo, qué pensaría al mirarla ondear mercenaria en países como Angola, Afganistán y Etiopía entre otros… qué pensaría al mirarla mercenaria ondeando al lado del que fuera nuestro glorioso tricolor, abusado por una estrella adicional, de dudosa procedencia. Qué pensaría Bonifacio al ver que ahora son los brazos de nuestros muertos los que se alzan, para defender lo que nos queda de patria. Tampoco olvidaré las encendidas palabras de Camilo Cienfuegos aquella noche, cuando a varias decenas de metros, bazucas y ametralladoras de origen norteamericano, en manos contrarrevolucionarias, apuntaban hacia la terraza donde estaban parados, que ironía, las mismas armas que apuntaron contra Batista y alcanzaron la revolución. Obama había nacido en agosto de 1961, como él mismo explicó. Más de medio siglo transcurriría desde aquel momento.
Veamos sin embargo cómo piensa hoy tu ilustre visitante:
“Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la guerra fría en las Américas. Vine aquí extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano”.
De inmediato un diluvio de conceptos, enteramente novedosos, según tú, para la mayoría de los cubanos:
“Ambos vivimos en un nuevo mundo colonizado por europeos”. Prosiguió el Presidente norteamericano. “Cuba, al igual que Estados Unidos, fue constituida por esclavos traídos de África; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias en esclavos y esclavistas”.
Según tú, “hermano Fidel,” “Las poblaciones nativas no existen para nada en la mente de Obama. Tampoco dice que la discriminación racial fue barrida por la Revolución; que el retiro y el salario de todos los cubanos fueron decretados por esta, antes de que el señor Barack Obama cumpliera 10 años. La odiosa costumbre burguesa y racista de contratar esbirros para que los ciudadanos negros fuesen expulsados de centros de recreación fue barrida por la Revolución Cubana. Esta pasaría a la historia por la batalla que libró en Angola contra el apartheid, poniendo fin a la presencia de armas nucleares en un continente de más de mil millones de habitantes. No era ese el objetivo de nuestra solidaridad, sino ayudar a los pueblos de Angola, Mozambique, Guinea Bissau y otros del dominio colonial fascista de Portugal”. Y esa es la justificación de que tu bandera mercenaria, liberara pueblos de la burguesía racista, mientras tu pueblo vivía en castas, la deportiva, la militar, la médica, la política y “el resto” o “los igualados” … el pueblo.
Según tú, “En 1961, apenas dos años y tres meses después del Triunfo de la Revolución, una fuerza mercenaria con cañones e infantería blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompañada por buques de guerra y portaviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro país. Nada podrá justificar aquel alevoso ataque que costó a nuestro país cientos de bajas entre muertos y heridos. De la brigada de asalto proyanki, en ninguna parte consta que se hubiese podido evacuar un solo mercenario. Aviones yankis de combate fueron presentados ante Naciones Unidas como equipos cubanos sublevados”, pero ¿por qué callas acerca de los cubanos que acompañaban ese movimiento? Nadie puede negar que el “Imperio Norteamericano” sentía amenazados sus intereses, sin embargo, ¿valió la pena sacrificar al pueblo cubano, al alinearte con el “Imperio Comunista” ?, ¿solamente para mantenerte en el poder y al precio que fuera?
¿Acaso no fuiste tú el que en entrevista con el español J. Meneses en Julio de 1958, dijiste: “No me rompí el pescuezo luchando contra una dictadura, para caer en manos de otra. El imperialismo soviético es igual al imperialismo norteamericano”?
Es cierto, es de sobra conocida la experiencia militar y el poderío de ese país, los Estados Unidos de América. Continúas recordando que “En África creyeron igualmente que la Cuba revolucionaria sería puesta fácilmente fuera de combate. El ataque por el Sur de Angola por parte de las brigadas motorizadas de Sudáfrica racista los lleva hasta las proximidades de Luanda, la capital de este país. Ahí se inicia una lucha que se prolongó no menos de 15 años. No hablaría siquiera de esto, a menos que tuviera el deber elemental de responder al discurso de Obama en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.” Más adelante señalarás que no intentarás dar detalles… obviamente, porque sería realmente deprimente. Después de una guerra de 15 años, liderada por 3 imperios, el Portugués, el Soviético y el Norteamericano, el cual desangró al país hasta alcanzar en 1975 su independencia, degeneró en una guerra civil que duró 22 años, llevando a un país con abundantes yacimientos minerales y petrolíferos, a tener, en la actualidad un nivel de vida y mortalidad infantil, entre los peores del mundo; tu herencia liberadora de pueblos y razas logró que hoy Angola tenga un presidente autoritario sin división de poderes… Esa es tu herencia, ¿Te suena?, por cierto, no te hablo desde Angola… te hablo desde Venezuela, la Venezuela sumida en crisis económica, social y humanitaria, la Venezuela con recursos en manos del mejor postor, la Venezuela que hasta la actual y nueva Asamblea Nacional, había dejado de reconocer, convenientemente, la división de poderes y en este momento lucha por la restitución, legalmente contemplada en nuestra constitución, de la división e independencia de dichos poderes.
Continúas diciendo, “No intentaré tampoco dar detalles, solo enfatizar que allí se escribió una página honrosa de la lucha por la liberación del ser humano. De cierta forma yo deseaba que la conducta de Obama fuese correcta. Su origen humilde y su inteligencia natural eran evidentes. Mandela estaba preso de por vida y se había convertido en un gigante de la lucha por la dignidad humana. Un día llegó a mis manos una copia del libro en que se narra parte de la vida de Mandela y ¡oh, sorpresa!: estaba prologado por Barack Obama. Lo ojeé rápidamente. Era increíble el tamaño de la minúscula letra de Mandela precisando datos. Vale la pena haber conocido hombres como aquel.”
Parece obsceno leer de tu puño y letra, el nombre de Mandela, el nombre de un preso político de un régimen autoritario, es que pareciera que, para los seres humanos, siempre los demás están errados, es fácil endilgar culpas para proteger la inocencia unilateral de los verdaderos culpables.
Ante esta realidad es que existe el Imperio de las Leyes, el mismo que rápidamente es corrompido por el poder absolutista, a fin de solapar la corrupción y la decadencia.
“Sobre el episodio de Sudáfrica debo señalar otra experiencia. Yo estaba realmente interesado en conocer más detalles sobre la forma en que los sudafricanos habían adquirido las armas nucleares. Solo tenía la información muy precisa de que no pasaban de 10 o 12 bombas. Una fuente segura sería el profesor e investigador Piero Gleijeses, quien había redactado el texto de “Misiones en conflicto: La Habana, Washington y África 1959-1976”; un trabajo excelente. Yo sabía que él era la fuente más segura de lo ocurrido y así se lo comuniqué; me respondió que él no había hablado más del asunto, porque en el texto había respondido a las preguntas del compañero Jorge Risquet, quien había sido embajador o colaborador cubano en Angola, muy amigo suyo. Localicé a Risquet; ya en otras importantes ocupaciones estaba terminando un curso del que le faltaban varias semanas. Esa tarea coincidió con un viaje bastante reciente de Piero a nuestro país; le había advertido a este que Risquet tenía ya algunos años y su salud no era óptima. A los pocos días ocurrió lo que yo temía. Risquet empeoró y falleció. Cuando Piero llegó no había nada que hacer excepto promesas, pero ya yo había logrado información sobre lo que se relacionaba con esa arma y la ayuda que Sudáfrica racista había recibido de Reagan e Israel.
No sé qué tendrá que decir ahora Obama sobre esta historia. Ignoro qué sabía o no, aunque es muy dudoso que no supiera absolutamente nada. Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana.”
Existen gigantes y “gigantes”, unos pocos se elevan sobre las montañas de las ideas, sin embargo, muchos más se yerguen por encima de los cadáveres de las víctimas de su ambición… yo también recuerdo episodios, y al igual que como ser humano, de esos que a la larga somos las víctimas o el sustrato en donde se elevan los gigantes absolutistas, deploro la carrera armamentista en la cual nos sumieron los intereses hegemónicos de “los imperios”, disfrazados de acción y reacción, dejando al olvido al culpable de lanzar “la primera piedra” para evitar el lanzamiento de la “primera bomba”. Yo también he estado interesado en conocer como los cubanos en octubre de 1962, esperaban adquirir armas nucleares para armar las bases de misiles construidas por los soviéticos en territorio cubano, en territorio caribeño, en territorio latinoamericano. No sé qué tendrá que decir Obama sobre la historia. Estoy seguro que todo esto, él lo sabe. Mi modesta sugerencia es que reflexiones, hermano Fidel, y no me hables de teorías sobre la “política cubana” cuando en mi patria, en mi maravillosa Venezuela, las pusiste en práctica, sumiéndonos en la siniestra copia de tu lamentable verdad.
“Hay una cuestión importante:
Obama pronunció un discurso en el que utiliza las palabras más almibaradas para expresar: “Es hora ya de olvidarnos del pasado, dejemos el pasado, miremos el futuro, mirémoslo juntos, un futuro de esperanza. Y no va a ser fácil, va a haber retos, y a esos vamos a darle tiempo; pero mi estadía aquí me da más esperanzas de lo que podemos hacer juntos como amigos, como familia, como vecinos, juntos”.
Se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos. Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza?
Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura.
Advierto además que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta.”
Hay una cuestión importante.
Toma la mano que te extiende el gobernante norteamericano, con sus “palabras almibaradas”, porque dudo que un pueblo exiliado, pueda olvidar el pasado, me parece improbable que todos los cubanos varados en Sudamérica y Centroamérica, en un intento desesperado por llegar al imperio americano, antes de que finalice la “Ley de Ajuste Cubano”, quieran mirar un futuro de esperanza a tu lado, porque tú representas la muerte de sus sueños.
Y al escuchar las palabras de Obama, te aseguro que no te dio un infarto por lo que escuchabas debido a que sabes, muy bien, que casi 60 años de un bloqueo despiadado, fueron la excusa perfecta para una dictadura aún más despiadada. ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios que perpetró cuba en Angola, Afganistán, Yemen, entre otros, así como los múltiples actos de violencia y de fuerza, perpetrados bajo tu asesoría, en Venezuela? Porque para nosotros, la presencia de Ramiro nunca fue invisible.
Dudo que nadie en el planeta, se haga ilusión de que el noble y abnegado pueblo cubano, ese que ha vivido una generación de racionamiento, inseguridad, terrorismo político, y pensamiento alienante, deba renunciar a la gloria y los derechos más elementales que le han sido quitados por un régimen que iguala hacia abajo, mientras sus líderes se igualan hacia arriba.
Y te aseguro, que hablar de capacidad de producir alimentos y riquezas materiales, con el esfuerzo y la inteligencia del pueblo cubano es una falta de respeto a un pueblo lleno de carencias, el cual prefiere saltar a las fauces de los tiburones, con la ilusión de librarse de la miseria. Entrando al peligroso mar, en endebles ingenios parecidos a barcos a fin de alcanzar sus sueños de producir alimentos y riquezas materiales, con esfuerzo y la inteligencia, alcanzando la prosperidad manifiesta en los que han alcanzado las costas del “Imperio”.
Aquí en Venezuela, luchamos cada día, nos esforzamos en forma legal y pacífica, para retomar el camino democrático y de progreso, que tras 16 años de traición y colonia nos hemos visto inmersos. Una vez más, tu bandera mercenaria consiguió la forma de hincar en la garganta de nuestra noble nación y así drenar los recursos que permitan tu existencia, ni siquiera la de tu pueblo, la tuya, la de tus incondicionales y la supervivencia de una ideología caduca, corrupta y decadente que vive alimentada de los recursos y sueños de dictadorzuelos y oportunistas.
Algo ha permitido que tu vida haya sido larga y digo algo porque temo decir que ha sido Dios, porque Dios cobra caro. Has tenido la oportunidad de enmendar el error convertido en prepotencia. Sin embargo, estoy consciente que los gigantes encumbrados sobre una pila de cadáveres, no ven la diferencia entre cráneos y tierra, ese es el problema de la altura. Estoy consciente, de que el tamaño del cuerpo imposibilita ver el tamaño del alma.
Sin embargo, al final, todos morimos.
Ese es nuestro destino.
Debajo del yermo terreno, queda lo que fuimos. Queda el gigante. Y el alma queda desnuda en la memoria de quienes nos conocieron.
Quién lo diría, que aquel “negro” impertinente e inoportuno, la piedra en el zapato de un régimen racista, saldría 27 años después de una prisión para convertirse en el presidente de una joven nación. Quien diría que, en el tiempo transcurrido desde su salida de la prisión, el preso político, o como diría el Régimen que le retenía como terrorista y que después le reconocería simplemente como un “político preso”, Nelson Mandela, se convertiría en el alma de una nación y hoy el mundo entero le recuerda con cariño como Madiba (Padre).
¿Cómo crees que la diáspora cubana en el mundo te recuerda? ¿Cómo crees que te recordarán los que aún viven o sobreviven en la isla? ¿Cómo crees que te recordaremos, los pueblos que hemos tenido la desdicha de ser tocados por tu obra?
Como decía el gran Madiba:
“Derribar y destruir es muy fácil. Los héroes son aquellos que construyen y trabajan por la paz”
Reinaldo Poleo
rpoleo@gmail.com
@rpoleo
Caracas – Venezuela

A continuación, les dejo la carta original escrita por Fidel, publicada por el Granma, a raíz del discurso del mandatario norteamericano en su reciente visita a Cuba.

El hermano Obama
No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta
Autor: Fidel Castro Ruz | internet@granma.cu
28 de marzo de 2016 01:03:16
Los reyes de España nos trajeron a los conquistadores y dueños, cuyas huellas quedaron en los hatos circulares de tierra asignados a los buscadores de oro en las arenas de los ríos, una forma abusiva y bochornosa de explotación cuyos vestigios se pueden divisar desde el aire en muchos lugares del país.
El turismo hoy, en gran parte, consiste en mostrar las delicias de los paisajes y saborear las exquisiteces alimentarias de nuestros mares, y siempre que se comparta con el capital privado de las grandes corporaciones extranjeras, cuyas ganancias si no alcanzan los miles de millones de dólares per cápita no son dignas de atención alguna.
Ya que me vi obligado a mencionar el tema, debo añadir, principalmente para los jóvenes, que pocas personas se percatan de la importancia de tal condición en este momento singular de la historia humana. No diré que el tiempo se ha perdido, pero no vacilo en afirmar que no estamos suficientemente informados, ni ustedes ni nosotros, de los conocimientos y las conciencias que debiéramos tener para enfrentar las realidades que nos desafían. Lo primero a tomar en cuenta es que nuestras vidas son una fracción histórica de segundo, que hay que compartir además con las necesidades vitales de todo ser humano. Una de las características de este es la tendencia a la sobrevaloración de su papel, lo cual contrasta por otro lado con el número extraordinario de personas que encarnan los sueños más elevados.
Nadie, sin embargo, es bueno o es malo por sí mismo. Ninguno de nosotros está diseñado para el papel que debe asumir en la sociedad revolucionaria. En parte, los cubanos tuvimos el privilegio de contar con el ejemplo de José Martí. Me pregunto incluso si tenía que caer o no en Dos Ríos, cuando dijo “para mí es hora”, y cargó contra las fuerzas españolas atrincheradas en una sólida línea de fuego. No quería regresar a Estados Unidos y no había quién lo hiciera regresar. Alguien arrancó algunas hojas de su diario. ¿Quién cargó con esa pérfida culpa, que fue sin duda obra de algún intrigante inescrupuloso? Se conocen diferencias entre los Jefes, pero jamás indisciplinas. “Quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha”, declaró el glorioso líder negro Antonio Maceo. Se reconoce igualmente en Máximo Gómez, el jefe militar más disciplinado y discreto de nuestra historia.
Mirándolo desde otro ángulo, cómo no admirarse de la indignación de Bonifacio Byrne cuando, desde la distante embarcación que lo traía de regreso a Cuba, al divisar otra bandera junto a la de la estrella solitaria, declaró: “Mi bandera es aquella que no ha sido jamás mercenaria…”, para añadir de inmediato una de las más bellas frases que escuché nunca: “Si deshecha en menudos pedazos llega a ser mi bandera algún día… ¡nuestros muertos alzando los brazos la sabrán defender todavía!”. Tampoco olvidaré las encendidas palabras de Camilo Cienfuegos aquella noche, cuando a varias decenas de metros bazucas y ametralladoras de origen norteamericano, en manos contrarrevolucionarias, apuntaban hacia la terraza donde estábamos parados. Obama había nacido en agosto de 1961, como él mismo explicó. Más de medio siglo transcurriría desde aquel momento.
Veamos sin embargo cómo piensa hoy nuestro ilustre visitante:
“Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la guerra fría en las Américas. Vine aquí extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano”.
De inmediato un diluvio de conceptos, enteramente novedosos para la mayoría de nosotros:
“Ambos vivimos en un nuevo mundo colonizado por europeos”. Prosiguió el Presidente norteamericano. “Cuba, al igual que Estados Unidos, fue constituida por esclavos traídos de África; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias en esclavos y esclavistas”.
Las poblaciones nativas no existen para nada en la mente de Obama. Tampoco dice que la discriminación racial fue barrida por la Revolución; que el retiro y el salario de todos los cubanos fueron decretados por esta antes de que el señor Barack Obama cumpliera 10 años. La odiosa costumbre burguesa y racista de contratar esbirros para que los ciudadanos negros fuesen expulsados de centros de recreación fue barrida por la Revolución Cubana. Esta pasaría a la historia por la batalla que libró en Angola contra el apartheid, poniendo fin a la presencia de armas nucleares en un continente de más de mil millones de habitantes. No era ese el objetivo de nuestra solidaridad, sino ayudar a los pueblos de Angola, Mozambique, Guinea Bissau y otros del dominio colonial fascista de Portugal.
En 1961, apenas dos años y tres meses después del Triunfo de la Revolución, una fuerza mercenaria con cañones e infantería blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompañada por buques de guerra y portaviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro país. Nada podrá justificar aquel alevoso ataque que costó a nuestro país cientos de bajas entre muertos y heridos. De la brigada de asalto proyanki, en ninguna parte consta que se hubiese podido evacuar un solo mercenario. Aviones yankis de combate fueron presentados ante Naciones Unidas como equipos cubanos sublevados.
Es de sobra conocida la experiencia militar y el poderío de ese país. En África creyeron igualmente que la Cuba revolucionaria sería puesta fácilmente fuera de combate. El ataque por el Sur de Angola por parte de las brigadas motorizadas de Sudáfrica racista los lleva hasta las proximidades de Luanda, la capital de este país. Ahí se inicia una lucha que se prolongó no menos de 15 años. No hablaría siquiera de esto, a menos que tuviera el deber elemental de responder al discurso de Obama en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.
No intentaré tampoco dar detalles, solo enfatizar que allí se escribió una página honrosa de la lucha por la liberación del ser humano. De cierta forma yo deseaba que la conducta de Obama fuese correcta. Su origen humilde y su inteligencia natural eran evidentes. Mandela estaba preso de por vida y se había convertido en un gigante de la lucha por la dignidad humana. Un día llegó a mis manos una copia del libro en que se narra parte de la vida de Mandela y ¡oh, sorpresa!: estaba prologado por Barack Obama. Lo ojeé rápidamente. Era increíble el tamaño de la minúscula letra de Mandela precisando datos. Vale la pena haber conocido hombres como aquel.
Sobre el episodio de Sudáfrica debo señalar otra experiencia. Yo estaba realmente interesado en conocer más detalles sobre la forma en que los sudafricanos habían adquirido las armas nucleares. Solo tenía la información muy precisa de que no pasaban de 10 o 12 bombas. Una fuente segura sería el profesor e investigador Piero Gleijeses, quien había redactado el texto de “Misiones en conflicto: La Habana, Washington y África 1959-1976”; un trabajo excelente. Yo sabía que él era la fuente más segura de lo ocurrido y así se lo comuniqué; me respondió que él no había hablado más del asunto, porque en el texto había respondido a las preguntas del compañero Jorge Risquet, quien había sido embajador o colaborador cubano en Angola, muy amigo suyo. Localicé a Risquet; ya en otras importantes ocupaciones estaba terminando un curso del que le faltaban varias semanas. Esa tarea coincidió con un viaje bastante reciente de Piero a nuestro país; le había advertido a este que Risquet tenía ya algunos años y su salud no era óptima. A los pocos días ocurrió lo que yo temía. Risquet empeoró y falleció. Cuando Piero llegó no había nada que hacer excepto promesas, pero ya yo había logrado información sobre lo que se relacionaba con esa arma y la ayuda que Sudáfrica racista había recibido de Reagan e Israel.
No sé qué tendrá que decir ahora Obama sobre esta historia. Ignoro qué sabía o no, aunque es muy dudoso que no supiera absolutamente nada. Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana.
Hay una cuestión importante:
Obama pronunció un discurso en el que utiliza las palabras más almibaradas para expresar: “Es hora ya de olvidarnos del pasado, dejemos el pasado, miremos el futuro, mirémoslo juntos, un futuro de esperanza. Y no va a ser fácil, va a haber retos, y a esos vamos a darle tiempo; pero mi estadía aquí me da más esperanzas de lo que podemos hacer juntos como amigos, como familia, como vecinos, juntos”.
Se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos. Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza?
Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura.
Advierto además que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta.

 Fidel Castro Ruz
 Marzo 27 de 2016

  10 y 25 p.m.

martes, 22 de marzo de 2016

REINALDO POLEO, SALDO ROJO

Me debes…
Otros confiaron en tí, yo no, y sin embargo te abrí una cuenta.
Me debes tu renuncia cuando los niños de la calle nunca salieron de ella.
Me debes el resentimiento de esos niños que hoy nos están matando.
Me debes la democracia que me quitaste votando.
Me debes las sonrisas que nos sigues borrando.
Me debes la constitución que nos fuiste quitando, ni siquiera la moribunda, sino la que el poder constituyente nos presentó alabando y que después de refrendarla la siguieron mutando.
Me debes un NO que te gané votando y del cual poco a poco te fuiste burlando, cambiando las reglas terminaste ganando.
Me debes los muertos de abril, los de un febrero, un marzo. Me los debes todos hasta los de contrabando, los que trataron de ocultar, los que siguen ocultando. Los que me achacaste, los que murieron robados, lo secuestrados, los motorizados, porque son solo el efecto y consecuencia de este narco estado.
Me debes los cientos de miles de venezolanos que se llevaron estos 16 años, incluyendo los que murieron de mengua… simplemente aguardando.
Me debes a mi cuñada, que se murió esperando, por una máquina de radio que estaban reparando. Que, por si falta de repuestos, que si por técnicos, que si por algo. Y se me murió Natalia… pero se murió luchando, hasta el último momento estuvo trabajando, se nos murió una madre, una hija, una hermana, una amiga, una enfermera, unos sueños … ¿hasta cuándo?
Me debes “Al muchacho”, el que nos dejó llorando, el de Antímano, el camionetero, uno más de tantos. Solo quedaron sus padres, su hermana, sus novias y un barrio se quedó amargado. Quemado fue su cuerpo, sus sueños, su carro.
Me debes al papá de Marina, muerto en un atraco, atrás quedo su mundo, sin padre y sin trabajo.
Me debes la misma historia en miles de venezolanos.
Me debes a Brito, que murió esperando a que le devolvieras la tierra que estaba trabajando.
Me debes a la juventud que murió protestando, por lo que creía justo y la mataste marchando.
Me debes hasta las balas, las bombas, los equipos que has ido amontonado, comprados con nuestros impuestos, nuestros recursos y que al hampa terminaste entregando.
Me debes los aplausos que te ganaste expropiando, en la plaza Bolívar, en zonas industriales y hasta en los propios llanos y que terminaste arrendando, vendiendo o regalando a quien te estaba alabando o comprando.
Me debes esos empleos, los productos, el ganado.
Me debes la producción, el progreso; te robaste el desarrollo y aún le debes a los dueños y hasta a los empleados.
Me debes los cientos de guerras que NO has ganado, la guerra contra el imperio, la económica, las OLP, la mediática, la oligarca, contra Dólar Today, la cual ninguna has superado.
Me debes las cenas que ya no hago, les reuniones nocturnas, los paseos, los teatros, me debes la nocturnidad que el hampa ha ganado.
Me debes los dólares que me corresponden por ser venezolano, por la venta de los recursos que Dios en Venezuela ha colocado. Esos mismos dólares los cuales con descaro has lavado y robado.
Me debes lo que a tus amigos has regalado, los hospitales, carros y barriles que has donado.
Me debes la comida que se pudrió esperando a que la distribuyeras mientras tú la estabas guardando.
Me debes la soberanía, la que defendiste gritando, y se la distes a otros porque estaban cobrando.
Me debes mi industria petrolera, la que acabaste pitando, expropiando, desalojando y la terminaste quebrando.
Me debes las medicinas que ya no consigo ni pagando, las horas de cola y los tuits rogando.
Me debes las horas en la cola parado, para buscar champú, jabón en panela o papel sanitario. Me debes el peregrinar por harina o carne para un caldo. O, para patitas de pollo, para curar el catarro.
O para curar el dengue, la chikungunya, la zika o el mal del sambo.
O la malaria, diabetes, cáncer, la tensión, convulsión, depresión o el cansancio.
Me debes el agua que se nos ha terminado.
Me debes la luz que se ha apagado.
Me debes los medios que has callado, como RCTV en la TV y muchos más en la radio y hoy me debes El Carabobeño, entre otros tantos diarios. También me debes las voces que se fueron apagando, las que lucharon bravíamente y que fuiste alejando, unas para siempre y otras esperando para volver algún día, para seguir trabajando.
Me debes los viajes que me ganaba sudando, no cumpliste con tu parte, te hiciste el loco no pagando y termine aquí encerrado, mientras tú sigues paseando.
Me debes los médicos que se han marchado, mis primos mis tíos que a otras tierras han migrado. Huyendo del hambre, del miedo, buscando los sueños, con el alma en suspenso porque tú se la has pisoteado.
Me debes mi niña, la que se fue volando, para vivir la vida que tú le estabas robando.
Me debes lo hecho en Venezuela y ahora lo importado, me debes carros, celulares, computadoras, casa y hasta la casa de la playa o del campo que me compré luchando. Mientras tú tienes casas, camionetas, en Venezuela, en todos los estados y hasta en el imperio, al lado del enemigo malo, y la obtuviste robando.
Al final solo yo soy el socialista y tú eres “Coligara”, ahora yo soy pueblo y condenado.
Me debes la libertad de los que te han enfrentado, la de los libres de conciencia, la de los valientes muchachos. Me debes la tortura que les has aplicado, porque son presos políticos, presos del estado. Porque presa está la conciencia, la justicia y la libertad.
Presa está la familia que se mantiene peleando, con valientes como rehenes, pero ni así permanecen callados. Porque para la libertad del alma no existen candados.
Me debes la Asamblea que con justicia hemos ganado y que con tus artimañas tratas de callarlo, me debes la justicia de un tribunal comprado.
Me debes los poderes en manos de un frustrado. Me debes una presidencia que me robaste callado y más de una conciencia que te ha apoyado, blindando tu trampa, tu ventaja, tu descaro.
Roja es tu insignia, rojas las calles has manchado.
Roja está tu conciencia, rojo es el color de un narco estado.
Rojo es el saldo que en Venezuela has dejado.
Roja está mi paciencia, roja tu revolución.
Me debes hasta el alma que has tratado de manchar con tu traición.
PERO ANTE DIOS Y MI PATRIA YO TE JURO QUE ESTA DEUDA LA TENDRAS QUE PAGAR.
¡FUERZA Y FE VENEZUELA!
¡ESTÁ CERCANO EL DÍA EN QUE HABREMOS DE COBRAR!
Reinaldo Poleo
rpoleo@gmail.com
@rpoleo
Caracas - Venezuela

miércoles, 9 de marzo de 2016

REINALDO POLEO, 27F O LA REBELIÓN DE LA IGNORANCIA

Para Nora…

Mi entusiasmo era inmenso, después de pasar años a fuerza de contratos, comenzaría un trabajo fijo en una gran empresa. Para mí era un giro de 360°, también significaba dejar atrás mi pasión, por una vida más hogareña, cambiaba mis sueños por seguridad. Era enero de 1989, recién comenzaba el segundo mandato del nuevo presidente, Carlos Andrés Pérez. El Presidente recibía un país con una crisis heredada del gobierno de su compañero de partido el Dr. Jaime Lusinchi.
Para el ciudadano común, no era más que un cambio de estilo, ya que “todos los políticos son iguales”, así fueran Blancos o Verdes… yo era hijo del Bipartidismo de la democracia Post Perezjimenista.
Me habían contratado como Gerente de la Sucursal de Puerto Cabello de Seguros La Seguridad, para ese tiempo la primera empresa de Seguros del país. El concepto de la empresa era tal, que además de comenzar mi entrenamiento en la Oficina Regional del Centro, ubicada en la ciudad de Valencia, Estado Carabobo, continuaría el mismo en un entrenamiento intensivo de casi un mes, en la oficina principal, ubicado en la esquina del Chorro en la capital, Caracas.
Era la transformación de un Investigador Marino, un hijo del mar, en un hombre de negocios, un “Gerente de Seguros”.
La dinámica de la oficina principal era impresionante a mi parecer, vertiginosa, envolvente. Las Clases comenzaban desde las 7:30 a.m. hasta pasadas las 5 de la tarde. Dedicación exclusiva, concentración total. Una preparación que partía desde los conocimientos más profundo del Seguro, como de la etiqueta, oratoria, ventas y cultura general.
A partir de casi las 6 de la tarde, otros gerentes en entrenamiento y yo, partíamos exhaustos al hotel ubicado en la Francisco Solano, cercano a Sabana Grande. Los fines de semana, partíamos a nuestros hogares, para estar puntuales el lunes, de fina estampa, en el salón de clases.
Mientras nuestro entrenamiento continuaba, el país se debatía entre la expectativa del milagro económico, encarnado en el exitoso presidente (ya había gobernado, en medio de una bonanza petrolera, entre los años 1974 y 1979) y la incertidumbre del paquete de medidas, el cual enrumbaría al país del atasco económico en el cual se encontraba sumido.
El Gabinete económico era liderado por el IESA boy Miguel Rodriguez Fandeo, quien junto a Pedro Tinoco eran considerados los autores del severo programa de ajustes económicos propuestos por el presidente, los cuales buscaban refinanciar la deuda externa y prevenir la quiebra del país.
A finales del mediados de febrero, el país era informado de las medidas, las mismas debían se aprobadas por las 2 cámaras del congreso nacional, Senadores y Diputados, debían dar la aprobación antes de que el Presidente Pérez estampara la firma final y definitiva al paquete amparado por el Fondo Monetario Internacional.
Ministros y otros promotores del que sería conocido como “El Paquetazo” o “El Gran Viraje”, se dedicaron a presentar dicho plan a las fuerzas vivas del país. Entre ellos el empresariado y en esa oportunidad, en Seguros La Seguridad, fuimos visitados por el mismísimo Miguel Rodriguez, quien realizó una amplia presentación del Plan; multitud de láminas nos mostraban el alcance, los objetivos, nos hablaba de tiempos, fundamentos, experiencias.
No les puedo negar que, en mi más profunda ignorancia, estaba impresionado de la gran cantidad de elementos que se verían impactados por estas medidas, me ilusionó el alcance, me impresionó la incuestionable meticulosidad del proyecto… Nada que ver con los planes actuales…
Preguntas, respuestas y luego uno de esos momentos mágicos que definen el futuro de las cosas… al finalizar, algunos nos quedamos en amena charla con el ministro. Los gerentes en formación teníamos todo el tiempo del mundo, después de todo, lo que nos quedaba era volver al hotel como todos los días. Y en medio de la conversación, Rodriguez sentenciaría el paquete, tal vez hasta en forma profética, cuando señalaba, palabras más, palabras menos… “El destino de las medidas en incierta, temo que, en un Congreso, de gente poco preparada, cuyo interés es meramente electoral y cuidadores de curules, procederán a aprobar solo las medidas que les convengan, lo mínimo para evitar el colapso inminente” …
Ese día comprendí el enorme abismo que separaba a la política del pragmatismo técnico. La diferencia entre lo humano y lo divino…
Así transcurrió febrero, se aprobaron algunas medidas; jamás se le explicó al pueblo su impacto, después de todo el pueblo es una masa ignorante que no entenderá de eso, así siempre nos han tratado, aún ahora, aunque no puedo quejarme… tal vez tengan razón.
El mismo pueblo que votó por el cambio y que tan solo alcanzó a escuchar la parte de “… Y ASÍ SALDREMOS DE LA CRISIS”, dejando de escuchar el “CÓMO SALDRÍAMOS DE LA MISMA, no apoyaría ningún cambio el cual le afectase en forma alguna, “el pueblo”, la masa, se sentía burlada.
El lunes 27 de febrero no me fui al hotel, ese día subí a los Altos Mirandinos para pasar la noche con mis padres, mi papá cumplía 48 años y quise celebrarlo junto a él, a pesar de las restricciones de salida que tenía el entrenamiento. Las noticias del día habían versado acerca del aumento de los pasajes, producto del incremento de la gasolina. Las medidas sociales destinadas a paliar la situación entre los más pobres, tan solo eran anuncio, mientras que el implacable impacto inmediato golpeaba directamente a la clase trabajadora cual tsunami inflacionario.
Esa noche el cumpleaños era interrumpido por nuestro rostro impávido ante la señal de RCTV, el noticiero mostraba imágenes de gente alterada, protestando violentamente en el terminal de Guarenas, las imágenes eran brutales… nunca imaginaría que 13 años después, un 13 de abril, pero del 2002, estaría en el mismo lugar, mirando al mismo canal de TV, las terribles imágenes de las hordas de motorizados del gobierno, violentando el edificio de RCTV, mientras el “Tiburón 1”, con las manos y el alma manchada de sangre, retornaba de su “renuncia” a profundizar la dictadura que arrojó a uno de los países más ricos del mundo al oscuro momento que vivimos hoy.
Ese 27 de febrero de 1989, desconocíamos del juramento del Samán de Güere, realizado por unos jóvenes oficiales a la sombra del árbol regado con la sangre de los Arawak, tras ser masacrados entre los años 1524 y 26 por los conquistadores españoles; el mismo árbol en el cual, según el el baron Alejandro de Humboldt, descansó el Libertador junto a sus soldados, aprovechando su frondosa sombra,  aquel 3 de agosto de 1813, durante la Campaña Admirable, donde se inmoló el prócer de la Independencia Antonio Ricaurte. Los mismos oficiales que juraron luchar contra la corrupción imperante en las Fuerzas Armadas y que luego dirigirían la intentona golpista de 1992 contra el presidente Pérez.
Ese 27 de febrero se olvidaron los colores, se perdieron los valores y se puso en hibernación la humanidad. Las huestes bajaron de las barriadas caraqueñas, no era hambre, porque los electrodomésticos saqueados, los vehículos y negocios quemados, no quitaban el hambre.
Se suspendieron las actividades de entrenamiento en la compañía de seguros, las mismas compañías que analizaban los daños, repartidos en pérdidas materiales y humanas. Nos ordenaron volver a las oficinas que dirigiríamos y nos pusiéramos al frente de las mismas para manejar las contingencias, era la prueba de fuego para los noveles gerentes.
Pasaron días de zozobra, las imágenes de los noticieros televisados eran dantescas, los cuerpos acribillados regados a la entrada de un barrio de la Urbanización El Valle, en Caracas, me acompañarían toda la vida. Eran las mismas calles en las que yo había crecido, estudiado… vivido.
Ya en mi puesto, en Puerto Cabello, no era raro que un Infante de Marina nos ordenara el cierre de la oficina ate la inminencia de un ataque de la gente del Barrio Rancho Grande.
Venezuela se rompió y por esa herida se filtró una infección disfrazada de Revolución, un virus mutante, corrosivo, corrupto.
Y sobrevivimos el Caracazo, los saqueos, la casi quiebra de un país, 2 intentonas militares y llevamos 16 años sobreviviendo la dictadura consecuencia de la venta indiscriminada de esperanzas a un pueblo profundamente ignorado e ignorante.
Porque la flojera a pensar es la cadena más pesada que tiene nuestro pueblo.
Hoy hemos visto como Argentina votó por el cambio y su nuevo presidente implementó los cambios prometidos al costo social anunciado, una vez más el pueblo solo escuchó el resultado y obvió el proceso, una vez más la ignorancia se ha alzado, sin embargo, la tempestad parece haber sido atajada a tiempo.
Hoy vivimos una Venezuela que votó por el cambio y que, a 2 meses de producirse el cambio de Asamblea, ya se escuchan las voces de la ignorancia, reclamando que el mismo no se dé, aupadas por un gobierno que trata de controlar a la Asamblea elegida por elección directa de un pueblo agotado.
Hoy vivimos un oscuro momento en el cual el Tribunal Supremo de Justicia, trata de interpretar la Constitución a conveniencia del Poder Ejecutivo. Tratando con vehemencia de eliminar las funciones de contraloría de la Asamblea.
¿Cuán grande es el delito para que no deba ser investigado?
¿Guerra económica o 16 años de saqueo bolivariano?
¿Un juramento en tierra de sangre, el cual nos ha bañado de sangre?
¿Un juramento en el cual juraste combatir la corrupción de la cual hoy formas parte, repotenciada e impune?
¿Es esta la Venezuela del siglo XXI?
¿Es esta Venezuela sin alimentos, medicina, seguridad, luz, agua, telecomunicaciones eficientes, la Venezuela que quieres vivir?
Hoy me siento un extranjero en mi propio suelo… ¿y sin este suelo… me quieren obligar a ser extranjero en otro suelo?
NO tengo más que mi Caracas, no tengo más patria que mi Venezuela y esta NO es la Venezuela que merezco…
Pero es la Venezuela por la que quiero luchar…
¡LA VENEZUELA QUE MEREZCO PORQUE YO SOY VENEZUELA!

P.D: Hoy, 07 de marzo del 2016, el transporte urbano decidió un aumento del pasaje, pasando de Bs.20 a Bs.40… 100% más… amanecerá y veremos.

Reinaldo Poleo
rpoleo@gmail.com
@rpoleo

Caracas - Venezuela

martes, 26 de enero de 2016

REINALDO POLEO, UN DÍA MÁS… ¿O MENOS?

Son las 6 a.m., como es usual, comienzan las notas del himno nacional, la radio coloca la versión cantada por el difunto Teniente Coronel. Un recordatorio más de que “El Presidente Vive”. Hemos quedado sumergidos en una Necrocracia.

Aunque dentro de mi auto parecería un día normal, definitivamente no lo es, desde las 3:20 de la tarde del día anterior, dejó de serlo.
Habitualmente ya estaría llegando a mi oficina en el Este de Caracas, sin embargo, en este momento voy rumbo al Oeste, me dirijo a la Ciudad de Valencia, a 120 kilómetros de mi casa. Una aventura más, arrastrado por las circunstancias que nos ha tocado vivir… ¿o tal vez las que hemos permitido?
Para mayor exactitud, el martes 20 de enero, he recibido un correo el cual dice lo siguiente:
“Buenas tardes, puede pasar mañana jueves 21 de enero por la tienda XXXXXXXXXX XXXXXXXXXX, a partir de las 8:30 am para montar los dos cauchos que se le asignaron.
Su cita vence a las 10:00 am”
¡Vaya buena noticia!
Soy un hombre con “suerte” hace un año solo tardé 5 días en conseguir una batería para mi auto. Ahora he conseguido 2 cauchos, tan solo en mes y medio.
A partir del correo, decidí cancelar toda mi agenda del día jueves 21 de enero del 2016. No había nada más importante que obtener 2 cauchos para mi automóvil. “He corrido con la suerte” de recibir la mitad de lo solicitado, pero al menos ya solucioné 2 cauchos. Puede ser que me asignen los otros 2 faltantes en alguna de las 4 listas más en las que me he inscrito.
Al igual que las baterías, repuestos y otras especies automotrices, los cauchos se convirtieron en otro artículo regulado por el estado, en su lucha contra la “Guerra económica”.
La radio permanece apagada, no puedo evitar que mi mano salte a callarla cuando escucho lo que parece ser una eterna invocación, de alguna secta nigromante, en busca de un futuro perfecto, tras un pasado imperfecto.
Para la hora, debería estar en Maracay, sin embargo, mi ruta se extendió 186 kilómetros más, una protesta por agua, ha cerrado completamente la vía y me obliga a desviarme. En Venezuela, la protesta es variable a tomar en cuenta al planificar cualquier cita.
Un día perdido, un día en el cual dejo de producir. Un día más, el cual se suma al día miércoles, que es cuando puedo conseguir, si tengo suerte, algún producto de primera necesidad, después de recorrer establecimientos y hacer interminables colas; por mi número de cedula, solo ese día puedo aspirar a obtener alguno de los desparecidos artículos.
Un día más de “Guerra Económica”. Una guerra sin prisioneros ni caídos entre los ejércitos. Una guerra con solo víctimas civiles.
8:30 a.m., estoy puntual en el local. Una cola de vehículos hace guardia frente al lugar, a la espera de su apertura. No puedo negar que siento ansiedad, en estas circunstancias, el optimismo es difícil de sostener.
Una vez dentro del local, reviso la “documentación” exigida por el empleado:
“Debe llevar y entregar la cita que recibió vía electrónica impresa obligatoriamente.
El día de su cita debe llevar:
*copia de la cédula de identidad del propietario del vehículo
*copia del carnet y/o documento de traspaso del vehículo
Debe llevar el vehículo para el cual hizo la solicitud
Debe asistir en la fecha en que se le ha asignado la cita, en caso de no poder asistir debe hacer de nuevo todo el proceso de solicitud.
No vendemos cauchos para llevar.”
Una vez más la indignación está presente entre los “afortunados”.
Aún se pueden notar las glorias pasadas en el que un día fuera un local espectacular, aún los equipos de montura, alineación y balanceo se mantienen operativos, a pesar de que no se consiguen los repuestos para mantenerlos. El empleado alcanza a comentarme que “los usarán hasta que ya no funcionen”; las vitrinas que una vez estuvieron llenas de variedad de cauchos de exhibición, rines y otros, se encuentran vacías, las paredes manchadas y una gran puerta con doble candado, al final del local, delata en donde se guarda el tesoro en forma de caucho.
La amabilidad de los empleados, típico de nuestro gentilicio, la camaradería y jocosidad de algunos de los presentes, aligera la cola… todos somos víctimas, todos coincidimos en que queremos un cambio.
Mientras tanto, para esa tarde, los venezolanos esperamos que funcionarios del gobierno, claves en el desarrollo del “Decreto de Emergencia Económica”, les expliquen a los venezolanos, a través de una interpelación pública, solicitada por nuestros representantes en la Asamblea Nacional, el alcance, funcionamiento, mecanismos y objetivos del “Constitucional” mecanismo. Apenas el día de ayer el Tribunal Supremo declaraba la “Constitucionalidad” del mismo.
11:36 a.m. Estoy listo. Me retiro del local, aún tengo que seguir intentando la búsqueda de los dos cauchos traseros.
Quiero aprovechar mi estadía y parto a una de las grandes tiendas departamentales que caracterizan a la ciudad de Valencia, Estado Carabobo, quiero ver los precios de las computadoras. Me detengo en el enorme estacionamiento el cual circunda al impresionante galpón. Solo 10 autos se encuentran estacionados… mala señal.
Las puertas automáticas se abren al sentir mi presencia, el aire acondicionado helado me recibe refrescante, afuera hace 31 grados centígrados.
Un espacio impresionante, el mismo que un día caminé entre multitudes de compradores que inundaban los pasillos entre TV de última generación, computadoras, equipos de sonido, celulares, entre otros tantos artículos y tecnología de punta. Hoy está salpicado de sartenes, hornitos asadores, un solo tipo de impresoras, entre otras minucias. Pocos clientes caminan entre los grandes espacios vacíos, grupitos de vendedores conversan entre ellos… no se necesita mucha asesoría para comprar un sarten. Por cierto, compré uno. Tres somnolientas cajeras hacen guardia, manteniendo operativa 3 de las 12 cajas que un día funcionaban incesantes. De computadoras no tienen noticias, simplemente esperan que en algún momento vuelvan a llegar.
Pasado el mediodía regreso a Caracas con 2 cauchos, un sarten y convencido de mi compromiso de recuperar mi país y de que el himno debe ser cantado por un pueblo vivo y orgulloso de su herencia.
Tengo casi 200 Kilómetros para pensar mi próximo artículo, mi protesta, mi denuncia, mi lucha.
Esa misma tarde, mientras llegaba a mi casa escucho la noticia. Los ministros no se presentaron a la interpelación. Se niegan a que la misma sea pública.
Lo que tienen que decir NO LO PODEMOS ESCUCHAR LAS VICTIMAS DE LA GUERRA ECONÓMICA.
A su exigencia de hacer más de lo mismo, apremian a la Asamblea aprobar más de los poderes extraordinarios que han mantenido por 16 años.
Aún no despiertan de la realidad de haber perdido la Asamblea Nacional.
Reivindican la idea de que el pueblo continúe comiendo, vistiendo y viviendo de ideología hediondas a formol.
Obviamente, la maquinaria y el poco dinero que no se embolsen, lo destinaran a publicitar el rechazo de una Asamblea Pensante de un Decreto impensable.
Ahora escucharemos los gritos, desde Miraflores, diciendo que la Asamblea le da la espalda al pueblo.
Una vez más, 16 años después, exigen un cheque en blanco…
El 6 de diciembre, la chequera pasó a tener un administrador que exige cuentas claras.
Por más que trato… no encuentro la forma de cerrar este artículo…
No puedo invitarles a luchar porque en este momento, TODOS, estamos luchando.
No puedo arengar cambio, porque todos hemos manifestado nuestro deseo de cambio.
Mientras un gobierno “Mortífago”, considere más importante el ideario de un muerto que la seguridad de un niño venezolano, debemos continuar la lucha.
La Asamblea Nacional nos representa, pero no es la única responsable del cambio. Los Héroes de la Asamblea, hombres y mujeres cuyos nombres serán recordados como el frente de una Venezuela decidida a luchar por un futuro mejor para TODOS, no puede permanecer abandonada en un mar de intrigas y corrupción gubernamental.
ESTA VENEZUELA NO SE RINDE NI SE REGALA.
ES EL TIEMPO DEL FUTURO, EL TIEMPO DE LA DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Y TRANSPARENTE DEL SIGLO XXI.
AÚN SIGUE SIENDO MI TIEMPO, TU TIEMPO, PORQUE TÚ Y YO, SOMOS VENEZUELA.
… Hasta acá llegaba este artículo…
Sin embargo, lejos de finalizar el día…
En horas de la noche, al momento del cierre de este artículo, me encontraba haciendo los últimos toques del mismo. Mi mente se llena de acontecimientos, noticias. En realidad, a veces siento que nos enteramos de demasiadas cosas. Pareciera que somos una “Planta de tratamiento” recibiendo más aguas servidas de las que puede procesar y al final termina pasando el agua contaminada.
En fin, como esas cosas típicas de un día cualquiera, mi esposa me avisa que la menor de mis sobrinas se ha roto la cabeza en el parque, se atravesó a un columpio. Debo reconocer que era cuestión de tiempo de que su inagotable energía, diera de frente contra algo.
A Dios gracias mi cuñada mantiene su póliza de seguros, no imagino, en las actuales circunstancias, llevar a la niña a una emergencia de hospital, nunca he podido sacar de mi mente, los momentos vividos con su padre ( http://unaaventurallamadavida.blogspot.com/2011/08/mash-hecho-en-venezuela.html )
Todo aquel que tiene niños, sabe que no hay peor idea que ir a la clínica más cercana, a menos que la emergencia lo amerita, de igual forma no hay garantía de atención.
Mi cuñada lleva a la niña a la casa, mientras llama al servicio de emergencia de su compañía de seguros. El servicio fue inmediato, a la casa se presentó una ambulancia con un médico o mejor dicho, en castellano chavista, una “Medica”.
La doctora se percata de que la herida necesita sutura, la cual no puede ser realizada por ella en esas circunstancias, razón por la cual, recomienda el traslado de la niña a una clínica.
Inmediatamente, el personal de emergencia consultó al proveedor de servicio de la compañía de seguros, el cual no autorizó su traslado a las clínicas grandes más cercana, sino a la Clínica Los Colorados, la ambulancia procedió a trasladar a madre e hija a la Clínica, sin embargo, al llegar les indicaron que no había personal para realizar la sutura.
Mi cuñada sugirió al personal de emergencia que les trasladaran al IEQ (Clínica IEQ Los Mangos), en donde fueron sorprendidos con la misma respuesta.
El Chofer de la ambulancia insistió nuevamente con su centro de operaciones, en donde le indicaron que la Clínica Eloín en la Urbanización La Isabelica podrían atenderla (cada vez más lejos del punto de origen), así que raudo y veloz se dirigieron al nosocomio. La Doctora residente intentó localizar al médico de guardia, ya que ella no podía hacer la sutura y nadie contestó los teléfonos…
De ahí, mi cuñada llamó a la Clínica la Viña, a fin de realizar la sutura contra reembolso, el tiempo pasaba, la niña ya no sangraba ni lloraba, pero seguía con la herida abierta. La recepcionista le indicó que en dicha clínica siempre hay pediatras de guardia, así como especialistas. Al llegar le hacen esperar hasta que la pediatra pudo atenderla, luego de revisar la herida le comenta que los pediatras tienen prohibido hacer sutura y que debía llamar a un especialista, sin embargo, de antemano le decía que los mismos no se trasladan de noche a las clínicas, por motivos debido a la inseguridad…
Efectivamente, ese fue el resultado.
Según le indicaba la Doctora de la ambulancia a mi cuñada, la premura de la sutura se debe a que posterior a 8 horas, no se puede suturar, sino que debía dejarse abierto hasta que sanara por si sola. Lo cual significaba otro tipo de cuidados, más delicados, en especial con un niño.
Es importante resaltar, que el personal del servicio de ambulancia de la compañía de seguros, se mantenía al cuidado de la niña en todo momento, ya su preocupación era manifiesta. Debido a esto, sugieren trasladar a la niña a “El Hospitalito”, como es conocido el Centro Medico Pediátrico Dr. José Gregorio Hernández, una institución adscrita a la Fundación Salud Para Todos de la emblemática Alcaldía de San Diego en Valencia.
Mi cuñada acepta y fue ahí, pasada la medianoche, en donde le dieron los cuidados adecuados a mi sobrina.
Siempre he honrado a quien honor merece, y es por eso que, a través de estas líneas, hago extensivo mi agradecimiento al personal de la ambulancia de @mapfre_vzla, que nunca abandonaron a mi cuñada, trasladándola, atendiéndola y confortando en este inusual proceso.
Así también vaya mi reconocimiento al personal de “El Hospitalito”, a la Fundación Salud para Todos y a la Alcaldía de San Diego @Alc_SanDiego , cuya labor siempre ha sido muestra de la Venezuela que todos queremos.
Cosas de cosas… así terminaba un día más…

¿O menos???
Dios les bendiga.


Reinaldo Poleo
rpoleo@gmail.com
@rpoleo
Caracas - Venezuela