
EL REPUBLICANO LIBERAL II - DIARIO DE OPINIÓN - NACIONALES – INTERNACIONALES -EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS, TWITTER Y/O PAGINAS WEB QUE SEGUIMOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, - ACOMPAÑAMOS LA GESTIÓN DE LAS FUERZAS OPOSITORAS Y DISIDENTES EN EL PROCESO DE LOGRAR UNA DEMOCRACIA REAL MEDIANTE LA UNIDAD CIUDADANA Y SU ORGANIZACIÓN EN UNA NUEVA MAYORÍA EN LUCHA CON MORAL DE VICTORIA.
miércoles, 7 de abril de 2021
ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com/ MIÉRCOLES 07/04/2021
BEATRIZ DE MAJO: RUSIA EN MEDIO DE LA GUERRA FRÍA CHINA-EEUU. CHINA HOY
Beatriz
De Majo
bdemajo@gmail.com
Venezuela – España
ARIEL PEÑA: TEMPLANZA CONCEPTUAL VERSUS CONFUSIÓN IDEOLÓGICA
Ariel
Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaG
Colombia
DIEGO OLIVERA EVIA : LA PANDEMIA DE LA MUERTE AZOTA AL PLANETA
Después de que el número de casos fuera de China, donde se originó, se multiplicara por 13 en dos semanas y en ese periodo los países afectados se triplicaran, la OMS elevó las alarmas.
"Podemos esperar que el número de casos, de fallecimientos y de países afectados aumente" en los próximos días y semanas, dijo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien reconoció estar muy preocupado ante los "alarmantes niveles de inacción".
La declaración es un mensaje de alerta para gobiernos de todo el mundo, un intento de presionar para que se incrementen las medidas de contención del virus, denominado oficialmente SARS-CoV-2.
Coronavirus: la OMS declara pandemia al covid-19
Se trata de la primera vez que una epidemia causada por un coronavirus es considerada como pandemia, que según la OMS se define como "la propagación mundial de una nueva enfermedad".
La propagación del coronavirus en más de cien países ahora califica como una pandemia global, dieron a conocer funcionarios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) este miércoles y confirmaron así lo que muchos epidemiólogos han estado diciendo durante semanas.
Hasta ahora, la OMS había evitado utilizar el término
para describir la epidemia que avanzaba de país en país por temor a dar la
impresión de que era imparable y que las naciones se dieran por vencidas en los
esfuerzos por detenerla. La organización informó con anterioridad que ya no
declaraba oficialmente cuando una epidemia alcanzaba proporciones de pandemia y
que más bien prefería declarar emergencias globales de salud pública.
“Pandemia no es una palabra que se use a la ligera o
de manera descuidada”, dijo en una conferencia de prensa en Ginebra el doctor
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la OMS. “Todos los países pueden aún
cambiar el curso de esta pandemia”, agregó.
Sin embargo, ahora hay evidencia en seis continentes
de transmisión sostenida del virus, que ha infectado a más de 120.000 personas y
matado a más de 4300 y que para la gran mayoría de criterios médicos constituye
una pandemia. La designación en sí misma es principalmente simbólica, pero los
funcionarios de salud pública saben que junto con la palabra el público
escuchará elementos de peligro y riesgo.
Desde que apareció en Wuhan, China a finales de 2019,
los ojos del mundo han estado puestos sobre el coronavirus. Desde entonces, el
virus ha enfermado a decenas de miles de personas en decenas de países y su
rápido avance a través de Asia, el Medio Oriente y Europa ha aumentado los
temores de que haya una pandemia en el horizonte.
La Organización Mundial de la Salud se había referido
al brote como una “epidemia” y no como una “pandemia”. Pero a finales del mes
pasado, aumentó su evaluación del riesgo global de propagación y el riesgo de
impacto del brote de coronavirus de “alto” a “muy alto”.
Absolutamente complementaria con ese obscurantismo
supino del mandatario estadounidense, se presenta su inmoralidad en el manejo
de las relaciones internacionales. Marco en el cual no duda con expresar
opiniones y toma de decisiones, que son abiertamente canallescas. Ha sido así
con relación a Palestina y el apoyo incondicional que le ha dado a la entidad
sionista contra el pueblo palestino, en materias militares, económicas,
concretando aquello que sus antecesores se cuidaron de no hacer: reconocer a al
Quds (Jerusalén) como capital del régimen ocupante israelí en Palestina y
trasladar su embajada de la ciudad de Tel Aviv a la ciudad santa.
Sume a ello el sostén político en todas las instancias
internacionales y la venta multimillonaria de armas a otro de los regímenes
acusado de delitos contra la humanidad: la Casa al Saudí, enfrascada en una
guerra de agresión contra Yemen. Una campaña que ha dejado ya más de 91.000
muertos A las víctimas de los combates, hay que añadir el enorme costo que ha
traído a esta población de 27 millones de habitantes, el hambre y las
enfermedades, entre ellas el cólera, en un país donde, según señaló en un
informe del año 2019, la organización Save the Children, han muerto 84.701
niños por inanición y 3.000 ante el brote de cólera.
En el caso de la ONU, ésta no sólo ha condenado a
Estados, Francia y Gran Bretaña por la venta de armas a la monarquía wahabita,
sino que ha sacado resoluciones (posteriormente retiradas por la presión
económica de Riad) donde se condena los crímenes de niños yemeníes por los
bombardeos de Riad y sus socios. Estos países occidentales son copartícipes y,
por ende, responsables de la guerra de cinco años de Arabia Saudí contra Yemen.
Estas tres potencias, que han respaldado a Arabia Saudí en este lustro tratan
que la agresión se olvide, no haya visibilidad de lo que ahí acontece.
Ya la Organización de Naciones Unidas (ONU) en
septiembre del 2019 catalogó a Estados Unidos, el Reino Unido y Francia como
cómplices de los crímenes de guerra en Yemen por el respaldo dado a la
coalición liderada por Arabia Saudí en los bombardeos contra el pueblo yemení.
La misma entidad internacional señala, que el 80 por ciento de la población
depende de la ayuda internacional para sobrevivir, ello implica que 22 millones
de personas no tienen los elementos mínimos para sobrevivir, en un contexto
internacional donde la pandemia del Covid-19 puede generar aún mayores estragos
y donde las amenazas del uso de este virus, por parte de Arabia saudí, han sido
denunciadas por los líderes de la resistencia yemení.
Tal acusación tiene su lógica en la historia de
estrategias diseñadas y llevadas a cabo por Arabia Saudí y Estados Unidos,
contra aquellos a quienes agrede: uso de armas biológicas, químicas o cualquier
forma destinada a derrotar a quienes resisten sus ataques. El ministro yemení
de Información, Daifulá al - Shami alerta sobre el complot de EE. UU. y Arabia
Saudí, incluyendo en las últimas horas a los Emiratos Árabes Unidos, para
propagar el nuevo coronavirus, denominado el COVID-19, en Yemen y Siria.
“Estados Unidos se esfuerza por propagar el coronavirus en los países que son
su enemigo y no ha podido subyugarlo con la fuerza de las armas, como Yemen y
Siria”, denunció vía Twitter el mencionado funcionario yemení.
Resulta una inmoralidad el actuar de Estados Unidos en
Asia Occidental, donde buscan su dominio y prueba de ello es la política de
presiones contra Irán. En plena pandemia, con la República islámica de Irán,
entre los primeros cinco primeros países, por número de contagiados y muertos,
se le niegue por decisión de Washington o las presiones efectuadas a organismo
internacionales, el acceso a medicamentos, insumos y apoyo internacional, en
base al bloqueo y embargo al que somete a la nación persa y que además presione
al Fondo Monetario Internacional, para no otorgar ayuda financiera. Esto es una
política criminal chantajista, inmoral que debe ser condenada. Son claramente
crímenes de guerra.
Diego Olivera Evia
diegojolivera@gmail.com
@BarometroPrensa
España
https://barometrolatinoamericano.blogspot.com/2021/04/la-inmoralidad-y-el-terrorismo-de-eeuu.html
JULIANA GIL GUTIÉRREZ: ASÍ PERSIGUE Y AHOGA NICOLÁS MADURO A LAS UNIVERSIDADES EN VENEZUELA
El
presidente venezolano, Nicolás Maduro, ahora arremete contra las universidades;
las ahoga quitándoles el presupuesto, entre otras estrategias. / EFE
El
presidente venezolano, Nicolás Maduro, ahora arremete contra las universidades;
las ahoga quitándoles el presupuesto, entre otras estrategias. / EFE / Agencia
EFE
US$0,045
dólares. Ese fue el pago que recibió una profesora de la Universidad de Zulia
en la primera quincena de marzo por su trabajo como docente en esa institución
pública. El desembolso de su salario no estuvo a cargo del centro educativo,
como siempre había sucedido, sino que fue el mismo Banco Central de Venezuela
el responsable de consignar el monto con el que no alcanza ni para comprar un
pan.
A las
universidades públicas de Venezuela la dictadura les quitó un espacio que les
quedaba de independencia: su capacidad de administrar los escasos fondos con
los que intentan mantenerse abiertas. El régimen de Nicolás Maduro emitió una
directiva por la que el presupuesto de esas instituciones es manejado por el
Gobierno, no por cada alma máter.
Ahora, para
hacer pagos y desembolsos las instituciones dependen de la intermediación del
régimen, un Ejecutivo que lleva siete años afectando los centros de educación
superior: estudiantes y docentes detenidos, reducción de recursos y un
allanamiento a la Universidad de Carabobo están en la lista de sucesos contra
esas instituciones y quienes las dirigen.
Y es que el
movimiento estudiantil ha sido epicentro de la oposición: fomentó la
resistencia a Hugo Chávez en 2007, también encabezó las manifestaciones contra
Maduro de 2014, 2017 y 2019. Los estudiantes y profesores tomaron la consigna
democrática en las calles y se convirtieron en otras víctimas de la represión
del oficialismo.
“La
autonomía universitaria es esencial para garantizar la libertad académica y el
resto de libertades que coexisten con esta. Si la universidad no tiene
presupuesto, no puede tomar decisiones autónomas”, afirma Ricardo Villalobos,
profesor y coordinador de investigaciones e incidencia internacional de Aula
Abierta.
Los cambios
se dieron en cuestión de días. A comienzos de marzo la Oficina de Planificación
del Sector Universitario notificó que los pagos se harían a través del Sistema
Patria y para el primer salario de ese mes ya los colaboradores educativos
tenían en sus cuentas bancarias una transacción en nombre del régimen.
El Sistema
Patria es la plataforma mediante la cual Venezuela entrega mercados, auxilios y
servicios solo a ciudadanos inscritos. Pero hay un problema: los opositores
desconfían y no quieren que sus datos estén en manos del Palacio de Miraflores.
El
presupuesto para la educación fue alejado de las instituciones y quedó en manos
de terceros. Una acción más contra la universidad pública venezolana que se
suma a la imposición de vicerrectores, el aplazamiento de elecciones de
autoridades universitarias y la asfixia presupuestaria.
La CIDH
detalló en marzo que “este tipo de medidas puede configurar violaciones a la
autonomía universitaria y los derechos laborales, inhibiendo el ejercicio de la
libertad académica y la libertad de expresión del profesorado y personas
trabajadoras de las universidades públicas”.
Desde 2008
el Gobierno emitió aumentos de presupuesto anual que no iban en línea con la
inflación del país. Los bolívares escasearon de manera progresiva hasta que
para 2019 el monto asignado a las instituciones fue de alrededor del 1 % del
que necesitaban para operar, según reporta Aula Abierta.
Gabriel
Cabrera, estudiante de Derecho de la Universidad de Carabobo, relata que las
aulas virtuales estuvieron, prácticamente, cerradas en 2020 porque los
profesores no recibían su salario y la conexión a internet era insuficiente
para dar cátedra. Las clases se dictan por WhatsApp, a veces a través de un
video pregrabado, y la falta de exámenes ha retrasado el grado de alumnos como
Cabrera.
Antes la
comunidad educativa tenía comedores gratuitos, transporte subsidiado en buses
propiedad de las instituciones, los docentes contaban con respaldo económico
del sector público para cursar maestrías y doctorados en el exterior y la
inyección de presupuesto hacía de las universidades venezolanas líderes en la
región.
Sin
embargo, el panorama cambió. El caso de la Universidad Central de Venezuela, la
más importante del país, sirve como ejemplo: descendió en el ranking mundial QS
de instituciones de educación superior de la posición 551 a la 751. Mientras
los profesores siguen comprometidos con dar sus cátedras así los pagos sean
irrisorios, el oficialismo deterioró las condiciones que propiciaban un buen
entorno educativo.
En 2019 los
comedores se quedaron sin alimentos para brindar un almuerzo completo a los
alumnos, la escasez de combustible hizo que algunos no tuvieran cómo
transportarse hasta sus facultades y la hiperinflación (2.959,8 %, según el
Banco Central) dejó a otros sin cómo pagarse la matrícula y pulverizó el
salario de los docentes.
Un pago que
puede ser de US$0,045 o, como mucho, de US$5, pero que ni siquiera alcanza para
un mercado completo.
* Investigadora adscrita al proyecto “Esto no es una frontera, esto es un río” del Observatorio de Venezuela de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario en colaboración con Diálogo Ciudadano y con el apoyo de la Fundación Konrad Adenauer.
https://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/asi-persigue-y-ahoga-nicolas-maduro-a-las-universidades-en-venezuela/
LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: ¿Y SÍ FUÉRAMOS VENEZOLANOS?
LUIS ALFREDO RAPOZO: EL COVID: ¡DIOS NOS AGARRE CONFESADOS¡
Otra curiosidad: “…En China donde nació el corona
virus, es donde hay menos casos”. Y es el país con mayor población. Demasiado
curioso.
Mi curiosidad: El sentimiento de no protección en
Venezuela, es muy grande. Parecemos hijos de nadie, como una novela.
Cuando se murió el presidente de la Federación
farmacéutica Freddy Ceballos de covid en
este mes de abril, yo casi, que me caigo de largo a largo de la impresión. Qué
tristeza perder a un ciudadano tan valioso, competente, luchador y ejemplo
permanente por décadas de combate gremial. Esta muerte es preocupante, por
aquello...que se muere un señor vinculado a la infraestructura farmacéutica,
entonces uno remata el pensamiento preguntándonos “¿Qué queda para los demás?”
Varias personalidades, cayeron víctimas de la
pandemia, en estos días y abarca un amplio espectro de profesionales,
incluyendo médicos. Es una cosa, que llama mucho la atención, porque uno no
sabe, si se pudieron haber evitado. Naturalmente, la gente en la calle dice que
al fallecido le tocó la hora, pero yo
tengo mis dudas. Uno ´puede suponer que hay muchísima negligencia gubernamental
en el manejo de la pandemia. Los números señalan con el dedo a Maduro, como
responsable fundamental, en el mal estado general de los hospitales; la carencia
de vacunas, oxigeno, medicamentos y un largo etcétera de malos servicios
generales en los establecimientos de salud.
Afortunadamente, Venezuela está paralizada
económicamente desde hace varios años y la improductividad ha incidido
favorablemente, que nuestra situación no
sea peor. Pero-siempre tenemos los peros-, la arremetida del covid se siente
hasta en el aire. Mucha gente con covid no va a los hospitales. Se quedan en
casa, aislándose, descansando, y atendiéndose con recetas diversas con
preparados comunes para superar una “gripesiña”, té y otras ocurrencias. Y es,
que se evitan el sufrimiento de no conseguir cama, ni atención ideal en
cualquier hospital, centro de atención o como se le llame.
Como suele suceder, la administración de las pocas
vacunas que han llegado al país, pasa por una decisión política. No se sabe exactamente cómo se ha planificado
ese asunto y quiénes han sido beneficiados-por así decirlo- de esa especie de
salvamiento de vidas. Pero, primero aparece Nicolasito vacunado, que un médico
en un centro “centinela”¿ Cuántos médicos y personal de la salud han fallecido?
-se pregunta uno-. Bueno, tristemente,
hemos perdido casi 500 individuos, preparados en salud y personal médico
invalorable, difícil de recuperar.
Hace unas cuantas horas apenas, un vecino me
preguntaba qué tenía qué hacer si sentía los síntomas del covid? Yo le decía
que lo primero, era salir corriendo a un centro hospitalario y solicitar ayuda,
atención, que no tenía otro camino, para determinar, confirmar y someterse a un
tratamiento. Luego, me pregunta qué haría yo, si tuviese los síntomas. Yo le
dije: -Mira chico, yo me pongo en manos de Dios, compro mis velitas y empiezo a
orar por mí, porque te digo, ya yo estoy aislado, me cuido lo más que puedo y
procuro no meterme en ningún bululú. Eso es todo. ¿Y si te contagias que
haces?-insiste—“me voy a barlovento, allí hay el brujo que juega garrote y la
rama y monte parejo”.