domingo, 31 de octubre de 2021

ESPECIAL DEL DOMINGO: LUIS MANUEL AGUANA. DESPUÉS DEL 21N, UN CAMINO DE PERFECCIÓN


“El camino de la perfección se compone de modificaciones favorables” Don Simón Rodríguez

Los grandes personajes de la historia son solo seres humanos. Es una frase que hemos escuchado muchas veces. Y eso tiene mucho de verdad. En el neto, la suma en positivo y negativo de sus aciertos y fracasos hace para el mundo que sean un ejemplo a seguir; y a pesar de ser tan humanos como nosotros, finalmente resultan ser seres humanos muy especiales. Tal es el caso de Don Simón Rodríguez, Maestro del Libertador.

De acuerdo a Augusto Mijares, escritor, historiador y educador venezolano, Ministro de Educación en el famoso Trienio adeco (1948), explicaba en un compendio de ensayos acerca de los héroes cívicos latinoamericanos sobre Don Simón Rodríguez, escrito hoy hace 80 años y publicado en 1946, titulado “Hombres e ideas en América”, lo siguiente:

“Nunca hizo nada por sí mismo y su vida es una serie de fracasos lamentables, a veces grotescos. ¿Es posible admitir que aquel soñador excéntrico, que jamás dominó su propio destino, ejerciera influencia alguna sobre el espíritu del héroe, cuya característica más notable es, el querer inflexible e infatigable, el saber pensar y el saber hacer?” (ver ensayo de Augusto Mijares, “Cuando el Maestro del Libertador quiso ser el Maestro de “Los niños pobres””, en https://tinyurl.com/44sufejj).

En efecto, el Libertador en 1824 escribió en una carta un reconocimiento dirigido a su Maestro exaltando su figura, que no se entendería hacia un individuo con ese perfil. Pero Mijares resuelve la aparente contradicción:


“Como sucede con todos los inadaptados, la verdadera vida de Rodríguez es la de sus pensamientos. Allí está su espíritu, y no en los sucesos exteriores, entre los cuales va dando tumbos su desconcierto. Allí si encontramos, vivientes, esas “grandes sentencias” que, según el discípulo (Bolívar), habían formado su corazón “para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso” (leer carta de Bolívar a Simón Rodríguez de 1824, pág. 141).

Pero lo más importante de esta historia es este descubrimiento: “…las lecciones del Maestro fueron sobre todo incitaciones a la acción, normas de tenacidad y de paciencia; y que eran las que mejor podían adaptarse a la índole de Bolívar y a la obra que le estaba reservada” (resaltado nuestro).

El pensamiento que inicia esta nota, “El camino de la perfección se compone de modificaciones favorables” es realmente como se cita: “un programa sagaz y completo de cultura moral”.

Los venezolanos nos hemos hundido en la desesperanza porque las cosas aun no nos han salido como hemos esperado. Y resulta que hay que repetirlas no una, sino muchísimas veces hasta que salgan. Muchos se han ido porque “ya no hay más nada que hacer en Venezuela” y esa es precisamente la enseñanza de persistencia que le transmitió el Maestro Simón Rodríguez al Libertador de tal manera que repetía que “las cosas para hacerlas bien es preciso hacerlas dos veces: es decir, que la primera enseña la segunda”. Pero añadía:

“¡No dos veces, muchas, muchísimas veces tuvo él que recomenzar su obra durante aquellos 20 años! No dos veces, sino muchas, muchísimas veces, tenemos todos los hombres que recomenzar la ejecución de nuestros propósitos; quizá recomenzar la vida misma, cuando el destino es hostil, o nuestras propias flaquezas parecen habernos arrebatado para siempre el fruto de nuestros empeños”.

Pero esas enseñanzas deben ser recordadas y mantenidas como verdades. Ya los venezolanos hemos olvidado la quintaesencia de lo que aprendieron de sus maestros aquellos que construyeron nuestra nacionalidad. Y eso hay que recordarlo, conversarlo, discutirlo, escribirlo y machacarlo una y otra vez para que no se nos olvide, con la intención de que renazca del fondo de cada uno de nosotros como venezolanos. De un amarillento libro de más de 80 años redescubro lo que el Libertador aprendió de un Maestro que a fin de cuentas fue el responsable de que su pupilo entendiera y actuara cuando fue necesario para el rescate de nuestra libertad.

Mijares remata: “Tanto la observación de Bolívar, como la de D. Simón Rodríguez, son, pues, de aplicación indefinida y universal. Traducidas de su generalidad filosófica, ambas significan lo mismo: nunca consideramos el suceso adverso como un fracaso total; la persistencia del infortunio puede ser anulada por la persistencia de la acción y de la fe; que no nos arredre el fracaso, porque “las cosas para hacerlas bien es preciso hacerlas dos veces” que ni siquiera nos desaliente nuestro propio desaliento, porque “el camino de la perfección se compone de modificaciones favorables” (resaltado nuestro).

Los venezolanos nos vemos ahora en la desesperación y el decaimiento, tanto, que ya es contagioso en quienes los hemos evitado, por tanta mala noticia que incluye la rendición y la entrega de las banderas opositoras al régimen a manos de quienes no merecen tener la representación del pueblo venezolano.

El 21N los venezolanos le daremos mayoritariamente la espalda a quienes nos traicionaron, de eso no me cabe la menor duda, trayendo como consecuencia que el régimen, de nuevo, se salga con la suya a la sombra de un sistema electoral corrupto. Pero eso no puede significar que este suceso adverso signifique un fracaso total porque “el camino de la perfección se compone de modificaciones favorables”. Después del 21N otras propuestas que no eran escuchadas por el ruido estridente de quienes nunca estuvieron interesados en el bienestar de la Nación, finalmente podrán ser atendidas. Esa será la primera de muchas modificaciones favorables que tendrá este nuevo escenario post 21N. Y como indicó Mijares en ese maravilloso ensayo: “No podemos aspirar a un “estado de perfección” pero si debemos imponernos “un camino de perfección””. Esa es una incitación a la acción y una lección que deberemos aprender muy bien a partir de ahora…




Luis Manuel Aguana
https://ticsddhh.blogspot.com/
luismanuel.aguana@gmail.com
@laguana
Venezuela

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL II: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com DOMINGO 31/10/2021


 

AQUÍ TITULARES DE HOY DOMINGO 31/10/2021, PULSA SOBRE EL TÍTULO PARA LEER

         

TITULARES DE HOY - NACIONALES - 3110/2021


CARLOS BLANCO: ASALTO A LA UCV



RAFAEL GARCÍA MARVEZ: CANTOS DE ESPERANZAS DE LOS JILGUEROS


LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: LEA Y DECIDA SÍ VOTA O NO


OSCAR ARNAL: DON RÓMULO RESISTE


ESPECIAL DEL DOMINGO: MIBELIS ACEVEDO DONÍS. ¡YA ESTÁ BUENO, CATILINA!


MIBELIS ACEVEDO DONÍS: LA REINVENCIÓN DE SÍSIFO

A escasos días de las elecciones, la sensación de atasco en un bucle temporal es abrumadora. Visto el recurrente extravío de una dirigencia que repite el pasado y esquiva el futuro, la desmaña para blindar opciones posibles de triunfo; encima, arropados por una ola moralista que nos retorna a la misma calle ciega, a la fiesta de críticas sin autocrítica, no está de más recordar la importancia del buen juicio en política. Sí: a pesar de la larga temporada de desbarros, la rebeldía frente al determinismo impele a desear que esa reinvención de la oposición que algunos invocan, pueda agenciarse efectivamente a partir del 22N.

La mortificación no es menor. Sin vigorosos referentes, triunfos visibles y cambios sustantivos, la idea de la democracia palidece, pierde apoyos. Recordemos que de esa visión normativa, ese elemento ideal, como apunta Sartori, depende la realización de un sistema que desafía a la inercia del comportamiento humano; que, por tanto, necesita ser promovido, “creído”.

La reciente Encuesta Nacional sobre Juventud (UCAB, oct-2021) aporta pistas en ese sentido. Sólo 50% de jóvenes consultados se pronuncia a favor de la democracia. 22,1% dice que un sistema autoritario puede ser preferible, y 27,5% que da lo mismo una democracia que una dictadura. Más allá de un contexto que de facto ha truncado el restablecimiento de un régimen de libertades, ¿qué ha fallado en términos de credo y pedagogía política para que las nuevas generaciones de venezolanos despachen, además, la fe en la democracia? Lejos de hacer de ese ideal un motivo para la agregación de intereses y voluntades, ¿por qué este desinterés por el potencial de realización colectiva que Huntington distinguió en el régimen más deseable entre todos los posibles?

Crisis de representación, partidos carentes de oferta programático-identitaria, irrelevancia del liderazgo: cánceres que arrastramos desde hace más de 2 décadas, cuando la democracia recibió el mordisco brutal de la antipolítica. Frente al terco desvío, pues, ahora habrá que redescubrir la gracia de la sensatez, ese “saber cómo lograr que se hagan las cosas”, Isaiah Berlin dixit, comunicarlo efectivamente y a tiempo. Buen juicio, sentido de la oportunidad, coraje para dudar y auto-cuestionarse, facultad para juntar los datos pertinentes pero caóticos que a menudo ofrece la realidad y verlos pragmáticamente, como “síntomas de posibilidades pasadas y futuras”. Todo eso que ha faltado en tiempos henchidos de buenas intenciones, seguramente, pero en gran medida carentes de conducción efectiva, de compromiso con convicciones que sirvan a todos.

“Pasar del “cese a la usurpación…” al “vota por mí”, sin rendir cuentas políticas por los miles de errores cometidos y vidas sacrificadas, es parte substantiva del deterioro tal vez irreversible de una oposición que ha fallado en casi todo lo que ha hecho desde el año 2000”, asestaba recientemente el profesor Ángel Álvarez. Aun matizada por el tal vez, la palabra “irreversible” pesa acá como una losa. En efecto, la ocasión de emprender una rectificación fructuosa, de reconquistar el cortijo de la política local con la humildad que entraña el sentido de responsabilidad, parece no haber sido valorada en su justa dimensión. En vez de eso, la apuesta opositora sigue amarrada a la profundización de las diferencias, la no-cooperación, la omisión de explicaciones al ciudadano. Ah, y la arrogancia de los eternos equivocados, los que alguna vez se ufanaron de su sobrado “burdel político” (esa útil consciencia de que “quien se mete en política ha sellado un pacto con el diablo”, como afirmaba Weber), y que hoy actúan con la intransigencia propia del político moralista: “Fiat iustitia, et pereat mundus”, hágase justicia, aunque el mundo perezca.

Pero incluso un final, un menoscabo irreversible, puede anticipar giros productivos. Esa petición de “reinvención” y relevo, antes que ser fatalista, propone un itinerario realista del abordaje de la política. A sabiendas de que eso implica prescindir de los bienintencionados pero “políticamente ineptos” y dar cabida a quien demuestra tener “razón práctica, sentido de lo que funciona y de lo que no funciona” -como también dice Berlin- se espera que el espinoso paso por la elección ayude a hacer visibles otros enfoques, a legitimar liderazgos, a integrar visiones. Así, más que derrotas, (¿acaso cabe esperar milagros tras los años de abandonos?) podremos ver ganancias producto de la vuelta a la ruta electoral.

Presumimos que ese resurgir de los escombros, claro está, no ocurrirá hasta tanto haya consciencia de que hay que superar las viejas rémoras. Al revés del Sísifo condenado a empujar eternamente la roca que cae, una y otra vez, cuando alcanza la cima, (he allí el “héroe absurdo”, dice Camus) toca romper con paradigmas, fórmulas y hábitos que ya no resultan eficaces. Eso que, en lugar de ayudar, aplasta y retrotrae. Veremos, entonces, si una perspectiva animada por el buen juicio y no sólo la pura suerte, reivindica métodos que esta vez operen a favor de la democratización.

Mibelis Acevedo D.
mibelis@hotmail.com
@Mibelis
@ElUniversal
Venezuela

CARLOS BLANCO: ASALTO A LA UCV

1.- Al ver a Maduro recorrer la Universidad Central de Venezuela y sentarse en pupitres en los que alumnos de Héctor Silva Michelena o Maza Zavala, de Humberto o Raúl García Arocha, de Rafael Pizani o Enrique Pérez Olivares, de García Bacca o Acosta Saignes, pudieron haber recibido clases, se sabe la magnitud de la afrenta. No llegó Maduro a escuchar una exposición magistral del profesor desconocido –al cual nunca homenajeará–, sino a escuchar el eco de su voz: “¡Muera la inteligencia!”, que repetirá junto al general Millán-Astray cuando este interrumpió al rector Miguel de Unamuno el 12 de octubre de 1936 en la Universidad de Salamanca.

2.- La voz del déspota no se alza solo contra una posición política determinada que se sostenga desde la UCV, aunque se sabe de sobra que la mayoría de la comunidad esté en contra del régimen que regentan los verdugos de la inteligencia. Es más profundo que un tema político. Lo que ataca Maduro con su intento de control es que la UCV y, en general, las universidades que lo son de verdad, encarnan espacios de abierto debate, en el cual todas las visiones pueden presentarse, discutirse y enfrentarse. La universidad consiste en su universalidad, su capacidad de debatir sin castigo.

3.- La UCV se hizo autónoma y realmente libre con la democracia. Al comienzo predominaban las corrientes estudiantiles ligadas a Acción Democrática, el Partido Comunista y Copei. Sus juventudes eran fuertes, firmes y dispuestas a la confrontación ideológica, política y física si así demandaban las situaciones. AD dominaba hasta que se produjo la división del MIR, que hizo que AD desapareciera progresivamente de las querencias estudiantiles aunque se mantenía, al lado de Copei, preponderante en el claustro profesoral universitario. Cuando el PCV y el MIR se lanzan a la guerra, la disputa fundamental fue entre la izquierda y la JRC, Juventud Revolucionaria Copeyana.

4.- Al calor del proceso de Renovación Universitaria desde 1968 hasta 1970 surgieron otros grupos que pasaron a ser actores importantes en el seno del estudiantado universitario. La Renovación atenuó el liderazgo de la izquierda partidista –con predominio de la Juventud Comunista– y de Copei. Otros grupos independientes al lado de escisiones de varios partidos produjeron un refrescamiento de la escena política universitaria. Esto duró hasta que los jóvenes copeyanos, al calor del triunfo de Rafael Caldera en 1968, idearon una marcha hacia la UCV en 1969, momento en el cual se produjo un enfrentamiento –que tuvo episodios armados y donde fue herido gravemente el presidente de la FCU, Alexis Adam– a las puertas del recinto universitario. Así comenzó la decadencia estudiantil copeyana dentro de esta universidad.

5.- El predominio de la JC y del MIR ciertamente les permitió el control territorial de zonas de la UCV como respaldo logístico de la lucha armada que llevaban a cabo en la calle por unos pocos y sangrientos años, lo cual permitió ciertamente actos de intolerancia inaceptable en contra de Uslar Pietri, Caldera, Sofia y Carlos Rangel. Situaciones similares se presentaron en recintos e instituciones donde esa política de “lucha armada” tuvo sus expresiones. Fue un movimiento que se expresó en la UCV pero no tuvo ni su causa ni su fin en esta institución ni en ninguna otra institución universitaria.

6.- Se ha propagado mucho la idea de que la UCV era un recinto solo ocupado de acciones bélicas de los sectores insurreccionales de la izquierda. Eso no es verdad. Fue una de las instituciones de mayor excelencia académica del continente, prueba de lo cual son los profesionales que han salido de sus aulas a lo largo del siglo XX, que poblaban hospitales, ministerios, empresas públicas y privadas; así como reconocidos arquitectos, ingenieros de grandes obras de carácter internacional, intelectuales de talla global. Esta dimensión se ha corroborado en estos tiempos ominosos con la participación de los profesionales de la diáspora en muchos países que reconocen su calidad, lo que incluye a centenas de egresados de la Universidad Central de Venezuela.

7.- Este intenso movimiento creador fue posible por una razón: libertad de cátedra, libertad pensamiento y de discusión. No es verdad que en la Escuela de Economía, por ejemplo, solo se enseñara marxismo. Allí se veía economía clásica y neoclásica, marxismo, keynesianismo, macro y microeconomía. Donde yo participé con Emeterio Gómez y Manuel Rodríguez Mena –amigos insignes–, por ejemplo, teníamos un curso dedicado a El Capital de Marx y otro dedicado a la Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero de Keynes; dictábamos también economía neoclásica. Por supuesto, había cursos sobre el subdesarrollo, teoría dominante en la posguerra en buena parte del pensamiento académico latinoamericano y donde excelentes profesores como Héctor Silva Michelena, Armando Córdova, Héctor Malavé Mata, Ramón Losada Aldana, DF Maza Zavala, descollaron. El pensum tuvo que rehacerse varias veces porque nuevas camadas de profesores más jóvenes, actualizados en las más modernas corrientes de la economía, mucho más diestros en el manejo en las distintas vertientes de la disciplina que nosotros, tomaron el comando.

8.- La UCV fue siempre un lugar de debate, de imaginación, de enseñanza y de investigación. De allí salieron colaboradores de Chávez, pero con más abundancia y calificación de Rómulo Betancourt, de Rafael Caldera –quien fue de los más ilustres profesores de la Central–, de Luis Herrera, Carlos Andrés Pérez, Jaime Lusinchi y Ramón J. Velásquez. De manera que es un reduccionismo absurdo establecer una relación causal entre una institución educativa y la malignidad chavista.

9.- La UCV está en una inmensa decadencia producto de la acción del indeseable visitante nocturno y de sus camaradas. Podría especularse que es una acción que tiene como su centro atacar la actividad del pensamiento, pero, como se ha dicho, el miedo es a la libertad. En realidad, va más allá. Se centra en la destrucción de todo vestigio de institucionalidad pública o privada independiente. Con su actividad “protectora” procura el control, desplaza “legalmente” o de facto a las autoridades legítimas, procede a designar a personajes que son practicantes del nuevo culto sangriento de la revolución, y una vez completada su obra destructiva, designa a los responsables en otra área, sea para recuperar el Guaire o para acabar con otro estado o empresa del país.

10.- Los profesores universitarios que siguen impartiendo clases son héroes nacionales. Muestran que se puede resistir a pesar de tanta saña en su contra. Muchos profesores han tenido que irse, han dejado de investigar al carecer de recursos, algunos han fallecido en el más absoluto desamparo y en pobreza extrema. La comunidad universitaria, en general, resiste, se enfrenta con lo que puede, intenta que la institución sobreviva. Sabe que esos pasillos, las obras de arte, las aulas, los espacios abiertos, la biblioteca, el Aula Magna, el orfeón, las graduaciones, los cafetines, la piscina, los bomberos ucevistas, los estadios, recogen una historia emocionante, llena de estudios, talento, debate y luchas. Esos espacios en los que pasea el déspota fueron alguna vez ultrajados por tanques de guerra, policías y asaltos, así como por gente de adentro que la usó como guarida y santuario. La UCV siempre venció. Ahora puede hacerlo, pero esta vez de la mano de la libertad de todo el país; no saldrá sola.

11.- Las universidades que son escenario del pensamiento libre y creador están en severo peligro. El régimen busca neutralizarlas y tomarlas. La estrategia no es el “exprópiese” imposible sino el asedio que precede el asalto final. El escándalo de haberle aprobado a la UCV menos del 3% del presupuesto solicitado es una muestra del camino de la asfixia emprendido hace bastante tiempo. Así como la libertad del país solo se logrará en el marco de un esfuerzo combinado nacional e internacional, la defensa de las universidades no se logrará si no se adopta una estrategia similar: las universidades tiene que apelar a las instituciones similares de la región y del mundo, también a la diáspora venezolana, y a las figuras señeras de la academia, para su victoria en esta lucha.

12.- A las autoridades les corresponde encabezar este combate. No tienen sustituto, pero solo en el marco de una estrategia global que tenga la fuerza suficiente para llamar la atención de la academia

Carlos Blanco
carlos.blanco@comcast.net
@carlosblancog
Venezuela – Estados Unidos

TRINO MÁRQUEZ: CINISMO EN LA UCV

La sorpresiva visita de Nicolás Maduro a la UCV, cobijado por las sombras de la noche y un pelotón de guardaespaldas que tomaron el recinto, ha servido para que los universitarios descarguen toda la rabia acumulada a lo largo de dos décadas contra el mandatario y, sobre todo para que se discuta en distintos ambientes acerca de un tema que ha pasado a formar parte del mapa de la ruina nacional: la destrucción de las universidades públicas.

Los más chistosos y ácidos han dicho que les parece muy bueno que Maduro, quien jamás tuvo Alma Mater, haya pasado por un aula universitaria y sentado en un pupitre –aunque solo haya sido para cometer la canallada de culpar a las actuales autoridades del deterioro de la universidad-, pues, ¡al fin!, el gobernante puso un pie en los predios ligados al conocimiento. Él, tan arisco al saber científico y a la formación académica.

Sorna aparte, esa incursión inesperada y tendenciosa mostró de nuevo la impudencia del régimen, que se remonta al 28 de marzo de 2001, cuando una pequeña facción de estudiantes identificados con el gobierno de Hugo Chávez, financiados por la Vicepresidencia, tomó las instalaciones del Consejo Universitario de la UCV, designando poco después como rector al profesor Agustín Blanco Muñoz. Ese comando de asalto pretendía, entre otros despropósitos, impulsar una constituyente universitaria con el fin de eliminar el carácter ‘burgués’ y ‘elitesco’ de la institución. Luego de una ardua batalla contra los asaltantes y las fuerzas de seguridad del Estado que los apoyaban, la comunidad repuso a las autoridades legítimas encabezadas por el rector Giuseppe Giannetto. Esa derrota nunca la olvidaron ni la perdonaron. Durante más de dos décadas han hostigado a la UCV con el fin de vengarse.

Al régimen jamás le importó que la universidad fuese declarada por la Unesco, Patrimonio Cultural de la Humanidad y que ese reconocimiento significara que debía destinar un presupuesto anual para el mantenimiento del conjunto de obras de arte, entre ellas esa maravilla que es el Aula Magna, por las cuales se le había concedido ese honor. El presupuesto de la UCV se redujo, a partir de 2009, a cubrir el pago de la nómina del personal docente, administrativo y de limpieza. Más de 90% del presupuesto estaba destinado a satisfacer esas obligaciones. El otro diez por ciento había que dedicarlo a atender el resto de las obligaciones, entre ellas la conservación de las instalaciones y los laboratorios y centros de investigación. Las posibilidades de conseguir recursos de fuentes alternas al Gobierno nacional fueron severamente restringidas. El propósito era claro: asfixiar y doblegar la rebelde UCV, que no había aceptado someterse a los designios del caudillo ni a los ideales de la ‘revolución socialista bolivariana’.

A partir de 2009 comenzaron los presupuestos reconducidos. Cada año el Gobierno aprobaba el mismo monto del año anterior, sin importarle cuánto hubiese sido la inflación registrada. Luego, en el curso de esos doce meses, le concedían algunas asignaciones adicionales, migajas, para evitar que el descontento se desbordara. La consecuencia de ese torniquete fue el empobrecimiento continuo e irreversible de todos los miembros de la comunidad y el deterioro de las instalaciones. Hoy, los docentes e investigadores son los peor remunerados de América Latina.

Luego vino la violación del estatuto electoral particular que, por su autonomía, rige en la UCV. El régimen decidió convertir la universidad en un municipio, de modo que el voto de cada integrante
de la institución posea el mismo valor. Una distorsión total de la naturaleza de un centro de enseñanza meritocrático y jerárquico, donde se produce, cultiva y transmite el saber científico. Esa aberración -avalada por el TSJ- de la cual los chinos, sus precursores, salieron hace décadas, ha impedido que las autoridades electas en 2008 sean sustituidas.

La combinación de estos y otros factores erosivos fomentados por el régimen, condujeron al derrumbe global de la UCV. Sueldos y becas miserables han fomentado el éxodo de docentes, investigadores, estudiantes y personal administrativo. La población universitaria es, al menos, 35% menor que hace siete años. La ruina de la UCV se hizo patente. De esta debacle no se ha escapado nada ni nadie. El Clínico fue convertido en un despojo. En la actualidad, algunos de los servicios que presta, el gobierno intenta rescatarlos de los escombros.

En medio de este ambiente signado por la desidia y la estulticia, Maduro tuvo el descaro de ir a la UCV, no para admitir errores y corregir entuertos, sino para ahondar más la brecha con una comunidad de la cual siempre ha estado divorciado. Agredió a las autoridades legítimas de la casa de estudios, que no han sido renovadas desde hace casi diez años por su culpa; trata de violar la autonomía universitaria con la designación de Jacqueline Farías como ‘protectora’ (¿no había dicho que esa odiosa e ilegal figura había desaparecido?; y busca maquillar su responsabilidad en la insondable crisis que padece la UCV, valiéndose de trucos de prestidigitador.

A la comunidad universitaria ni va a engañarla ni va a seducirla con artificios de demagogo.

Trino Márquez
trino.marquez@gmail.com
@trinomarquezc
Venezuela

RAFAEL GARCÍA MARVEZ: CANTOS DE ESPERANZAS DE LOS JILGUEROS

La esperanza y el temor son inseparables y no hay temor sin esperanza, ni esperanza sin temor. François de la Rochefoucauld.

Estamos a tan solo tres semanas para que se lleven a cabo las elecciones regionales, este 21 de noviembre. Hasta el día de hoy se observa en la mayoría de los venezolanos muy poco interés en participar en ese proceso electoral. Es un axioma, por lo evidente, decir que la abstención favorecerá a los candidatos del régimen de Nicolas Maduro por la simple razón de que ellos tienen en sus manos la fuerza coercitiva para obligar que buena parte de los más de tres millones de empleados públicos asistan a votar. De igual forma, posee los medios para trasladarlos hasta los más recónditos escondrijos donde haya un centro de sufragio. No hace daño remachar lo que muchos ya han dicho por aquí y otros medios de comunicación social que complica aún más la situación de los demócratas, que no es otra cosa, que mientras estos se presentan con tres y hasta cinco candidatos para un mismo cargo, ellos, los del régimen, van con tan solo un aspirante, ni uno más.

Es lamentable, y lindante con lo irracional, que la mayoría del 85 % de los venezolanos quienes rechazan a Nicolás Maduro se abstengan de participar en un acto electoral que sería un avance para lograr la mayor aspiración de ese gran número de compatriotas, como es la salida de estos del poder. Que no queden vestigios de este gobierno infernal, pérfido, que saqueó el país hasta hacerlo el más menesteroso de la región…

De manera, que un 15 % se impondrá de no concurrir a votar el 85 %, que, como consecuencia de su indignación, quizá justificada, se colocan un trapo negro en los ojos y se tapan los oídos para no escuchar ni aceptar cualquier sugerencia convincente que choque con su punto de vista irreversible.

En el supuesto que se diera un triunfo ese 21 de noviembre que favorezca a los candidatos de Maduro, ese hecho demorará por varios años más la salida de este de Miraflores. La desilusión, el abatimiento, la depresión, caerán como una gran roca sobre la cabeza de votantes y abstencionistas, por igual. No habrá diferencias entre unos y otros. Se producirá a partir de ese momento un cambio de la dirigencia política opuesta al régimen. Se apagará la lucha para mantener la unidad a toda costa de los diferentes partidos políticos; quedará como un esfuerzo vano lo que tanto tiempo y sacrificio costó. Pasarán por la guillotina a moros y cristianos, rodarán las cabezas sin juicios previos. Los cambios se darán y cada organización partidista hará su trabajo político, creo que esto será, finalmente, lo más conveniente para la democracia.

Sin embargo, alerto que esa desmesura, ese aquelarre, esa agrupación de brujas y brujos para la realización de rituales será una invocación y adoración a Luzbel, al mismo demonio. ¿Quién va a sustituir, por ejemplo, a Juan Guaidó? ¿Quién de la dirigencia opositora va a ser apoyado, reconocido en un tiempo prudencial, como nuevo líder o presidente interino de Venezuela?

En fin, a partir de estos nuevos tiempos donde la política internacional jugará un papel preponderante, donde las páginas de denuncias engordarán las carpetas de cargos de los altos funcionarios en la Corte Penal Internacional. Y una vez que surjan las voces de Álex Saab, “El Pollo” Carvajal y Claudia Díaz enfermera de Hugo Chávez, será más importante el reconocimiento de los países extranjeros.

Rafael García Marvez
garciamarvez@gmail.com
@RGarciaMarvez
Venezuela

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: LEA Y DECIDA SÍ VOTA O NO


El chavismo es el gobierno más repudiado en la historia política de Venezuela, hoy al menos 8 de cada 10 venezolanos lo rechazan, entonces ¿Es lógico se desviva por realizar elecciones, una tras de otra? Veamos:

No parecería lógico sí lo abordamos desde una perspectiva democrática, pero sí analizamos desde la realidad, es bastante obvio, totalmente lógico. No debemos olvidar que la primera acción realizada por el expresidente Chávez fue la partidización de las instituciones del Estado, partiendo desde la constituyente del 99.

Logrado ese objetivo primario, impuso su proyecto con la venía afortunada que le permitió el boom petrolero (factor clave), luego a través de leyes habilitantes con el concierto de instituciones rojas rojitas. Todo esto permitió a Chávez, tras perder prontamente su popularidad, burlar el voto, no olvidemos impuso la Reforma Constitucional rechazada en 2007, anuló toda gobernación y alcaldía que perdía restándole competencias, facultades y recursos vía “instrumentos jurídicos” de la AN roja del momento… la imposición ilegítima del Estado Comunal resultó ser el país de bolsillo que tanto anhelaba el chavismo.

El mejor ejemplo de manipulación electoral lo vimos en 2010, cuando en pleno conocimiento de su profundo rechazo, el chavismo consumó una antidemocrática reforma electoral permitiéndole obtener en las parlamentarias de ese año más diputados a pesar la oposición obtuvo más votos. Ahora bien, en 2015 cuando esa fórmula se le revirtió, perdiendo apoteósicamente la AN de 2015, sencillamente torpedeó la AN recién electa, incluso antes de ser instalada, primero anuló 3 diputados opositores para restar la mayoría calificada necesaria para las decisiones más relevantes, luego, anuló todos sus actos y finalmente impuso un inconstitucional desacato… nada importó la AN 2015 había sido el poder público más votado en toda nuestra historia como nación.

Así como burla resultados, también desestima elecciones, en 2016 el chavismo evitó el revocatorio de la manera más absurda jurídicamente hablando. Pero también imponiendo procesos electorales es el mejor, en 2017 impuso la fallida “Constituyente” expropiando a los venezolanos la constitución, además de haber sido un suceso trágico que enlutó la nación. Esa “constituyente” dio origen a muchas de las sanciones que hoy pesan contra el régimen y sus cabecillas.

De este modo, desde 2017, para evitar otra sorpresa como la del 2015, decidió adelantar procesos electorales manufacturando su propia oposición, sus candidatos. Vía TSJ otorgó la directiva de las principales organizaciones opositoras a figuras políticas que le hicieran el juego dizque electoral, además, como premio, otorgó a estas figuras la directiva de la Asamblea Nacional… demasiada obviedad.

Desde hace aproximadamente 13 años, las gobernaciones, alcaldías y todo ente público que pierde el chavismo inmediatamente es neutralizado a través del andamiaje desinstitucionalizado. Todo ello como secuela por haber celebrado procesos electorales en condiciones mínimas, las de hoy son absurdas... cualquier elección que se celebre a espalda de la ley termina beneficiando exclusivamente a quien la organza.

Como diría Uslar Pietri, el venezolano no es pendejo, luego de haber visto acribillado su voto dijo “¡No más!”, la masacre a la AN 2015 fue la gota que derramó el vaso. En este 21N nada ha cambiado, al contrario, todo ha empeorado, el régimen impuso su “oposición electorera” y del G4 asisten como candidatos solo los que el régimen permite, sin primarias, sin liderazgos reales ¡Que desastre!

¿Qué se puede obtener el 21N? Como ciudadanos no obtendremos nada, pues los candidatos no son legítimos, son impuestos por el régimen, otros por las cúpulas de siempre, ni siquiera fingieron primarias. Por otro lado, y allí está la clave, el régimen tiene todas las de ganar, en estas circunstancias de cohabitación con los espacios que entregue no corre ningún riesgo, además de tenerlos amarrados a su antojo. En segundo lugar, finge democracia, aspecto de vital importancia para aspirar lograr el levantamiento de las sanciones, con miras al reconocimiento como gobierno.

En tercer lugar, con el 21N el chavismo busca formalizar su oposición de bolsillo, misma que le sirva de base para todos sus futuros planes. Como se aprecia, el 21N en nada favorece al país, solo al régimen y a su séquito de colaboradores.

En conclusión, lo electoral está agotado, el voto en Venezuela no tiene poder de premio, castigo ni de cambio, mucho menos pone en peligro el proyecto castrista. Por otra parte, la abstención ya dio los frutos que podía dar, deslegitimó, ilegalizó, sancionó y puso al régimen en el umbral de la justicia mundial, demostró ser la vía correcta, pero se requieren más acciones. Votar solo beneficia al chavismo como explicamos arriba, además pone en peligro los logros alcanzados por la abstención, que en definitiva es el sentimiento más arraigado en el país como rechazo a un régimen tan nefasto y contra sus colaboradores endémicos.

Lo que Venezuela requiere es una oposición real y la única manera de identificarla es observando con hechos la imposición de su propia agenda, no la del régimen. Así poco a poco ira recobrando la confianza entre los venezolanos, pudiendo sumar más acciones de la mano de los venezolanos y de sus aliados internacionales. Por ahora, seguir la agenda del régimen, los escenarios que impone, es prolongar la indignidad desprendida de los CLAP, es extender los racionamientos, controles, la agonía de un país obligado a sobrevivir en un país que en 2007 dijo ¡no quería vivir!

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango
Venezuela

OSCAR ARNAL: DON RÓMULO RESISTE

El documental de Carlos Oteyza “Rómulo Resiste” sobre el segundo gobierno de Betancourt llama a la reflexión, especialmente ante lo que sucede hoy con el actual régimen opresor y la oposición.

Betancourt se convirtió en el primer presidente electo por voto popular que terminó su mandato. Gallegos en 1948, a pesar de haber sido elegido con más del 80% de los sufragios, fue derrocado a los ocho meses. A pesar de que la película no tiene como tema el primer gobierno de Betancourt, se entiende que la gran lección aprendida del trienio 1945-1948 fue que había que construir y mantener una alianza sólida para poder gobernar en democracia y no ser arrollado por los militares. Cuando Betancourt vuelve al país después de la caída de Pérez Jiménez habla de la necesidad del cese del “canibalismo político”. En nuestros países la antropofágia que practicaban algunas tribus indígenas fue sustituida por una lucha política a muerte, y Betancourt, Caldera y Villalba firmaron el “pacto de puntofijo” para cogobernar durante ese primer periodo, independientemente de quién fuera presidente. Por ello, la campaña electoral que condujo a la presidencia de Betancourt fue de altura y se presentaron propuestas e ideas en función de la construcción de un camino democrático definitivo que enrumbara a un país que había sido sometido de manera casi continua a la tiranía. El periodo sentó las bases para una democracia alternativa y pluralista, que se mantuvo hasta el arribo de Chávez.

Oteyza destaca también con acierto la agria relación entre Fidel Castro y Betancourt, y se escuchan discursos del dictador cubano describiendo a Betancourt como la “celestina” de los EE.UU para América Latina. Nada más lejos de la realidad, tanto más cuánto que el director deja también oír el discurso de Betancourt cuando llega Kennedy a Venezuela, donde dice el líder criollo que la relación de los gobiernos del norte con los nuestros ha sido hasta ese momento producto de múltiples errores e incomprensiones. Lo que demuestra que Betancourt no solo se le paró firme a Castro, sino que tampoco fue complaciente con los EE.UU; a lo que se suman entre otras acciones nacionalistas la fundación de la OPEP y otros escritos, planteamientos, posturas y discursos.

Castro tal cual reseña Oteyza siempre tuvo a Venezuela en la mira, a sabiendas era producto del petróleo, el país más rico de América Latina. Lo grave es que al analizar lo que sucedió, Castro logró después de muchos años su objetivo de apoderarse de Venezuela. Había enviado armas y recursos, preparado la invasión por “machurucuto” y formado a líderes de la izquierda venezolana en sus ideas, para tomar el poder de cualquier modo. Castro, al penetrar las Fuerzas Armadas con sus propuestas comunistas y domeñar a Chávez, terminó conquistando a Venezuela, para terminar aprovechándose al extremo, arruinándonos como hizo con su propia patria.

Betancourt no solo resistió los embates de la izquierda marxista que se inspiraba en Castro, sino que también soportó los intentos de derrocamiento y atentados de la derecha extrema y militarista, entre ellos el del dictador Trujillo de República Dominicana, quien por segundos no asesinó al presidente venezolano.

Al repensar un tiempo como aquel, hay que destacar “el espíritu de unidad del 23 de enero” que llevó al fin de la dictadura Perezjimenista. En ese momento, ante una coyuntura también aciaga para las libertades, toda la oposición se unió para no solo acabar con un dictador sino para mantener la democracia alcanzada. Invocar ese espíritu de unidad es vital en este momento. Cuando ya quedan pocos días para el evento de las regionales, pero se abre, tal y como lo acaba de declarar el rector Picón, el 10 de enero, el plazo para iniciar el revocatorio de Maduro, todos debemos unirnos en torno a esta figura constitucional. Si lo hacemos estaremos volviendo a la gran enseñanza de este documental objetivo, balanceado además por la visión del documentalista, quien se personifica en el filme. Los que se formaron en el humanismo cristiano tenían a Caldera como líder.

Betancourt se distinguió por recorrer en carro a Venezuela, por ser un autodidacta que sabía más historia patria que cualquier historiador, por ser un buen lector en inglés y un extraordinario periodista y escritor. Alimentó con éxito tal y como lo expresa la película, el mito de la pipa embrujada. La doctrina Betancourt en materia internacional que consiste en dejar de lado las relaciones con países dominados por tiranías estará más vigente que nunca cuando retornemos a la democracia.

En la coalición calificada que amalgama y en A.D; el gran partido que fundó, estuvo la fuerza para pasar a la historia como un prócer que algún día estará en el Panteón. Betancourt desde muy temprano y a pesar de tener ideas y orígenes divergentes, forjó una alianza con Caldera, quien lo acompaña entre los padres de la democracia.

Hay que aplaudir a Oteyza por este nuevo documental, lleno de imágenes y añoranzas, que nos recuerdan a una “República civil” donde el respeto al adversario político y la unión del liderazgo en torno a los más altos objetivos prevalecieron, hasta la llegada de esta satrapía, que juntos debemos desalojar del poder.

Oscar Arnal
oscar.arnaln@gmail.com
@OscarArnal
Venezuela

sábado, 30 de octubre de 2021

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL II: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com SÁBADO 30/10/2021

 

AQUÍ TITULARES DE HOY SÁBADO 30/10/2021, PULSA SOBRE EL TÍTULO PARA LEER

         

TITULARES DE HOY - INTERNACIONALES - 3010/2021


JOSÉ CARLOS RODRÍGUEZ: LA TEORÍA DE LA ‘HEGEMONÍA’ DE GRAMSCI. DESDE ESPAÑA



MARJORIE QUELOPANA: WINSTON CHURCHILL DIRÍA -DESDE CHILE


GABRIEL BORAGINA: INDUSTRIALIZACIÓN, INDIVIDUALISMO, EGOÍSMO, COLECTIVISMO Y ALTRUISMO. DESDE ARGENTINA


ALFREDO M. CEPERO: BIDEN LOGRÓ LO QUE PARECÍA IMPOSIBLE.DESDE ESTADOS UNIDOS


ESPECIAL DEL DOMINGO: MIBELIS ACEVEDO DONÍS. ¡YA ESTÁ BUENO, CATILINA!


 

BEATRIZ DE MAJO: NADIE SABE DÓNDE ESTÁ EL CENTRO. COLOMBIA EN CAPSULAS DESDE ESPAÑA

Quienes saben lo necesario sobre la educación emocional y las reacciones anímicas de los colectivos comprenden bien porque es necesario hacer crecer personajes para fomentar miedos. Se trata de una técnica milenaria. Y en Colombia son muchos los que se apegan políticamente a esta estrategia para inocular pánico al electorado frente a la posibilidad de que Gustavo Petro se alce con la presidencia colombiana en junio del 2021. Razón no les falta

De allí nace la “Coalición de la Esperanza” en el país vecino. Pero el conjunto que la integra es bastante más que una respuesta al temor de ver llegar a un clon de Hugo Chávez o de Nicolás Maduro a ocupar el Palacio de Nariño.

Se trata de un agregado político y electoral opositor al gobierno de Iván Duque, integrado por ocho partidos y movimientos sociales de centro y de centroizquierda y, de acuerdo s sus postulados, se orientan hacia cuatro lineamientos programáticos: recuperar la confianza en la democracia, poner la economía al servicio de la ciudadanía, cuidar la biodiversidad y proteger la ciudadanía y los territorios. Hasta allí todo bien. Hasta el principio ético básico sobre el que se apoyan que reza “No todo vale”.

Para esta ahora se avanzan nombres de varios candidatos presidenciales sin que ello impida que surjan otros. Son Sergio Fajardo, Jorge Robledo, Juan Fernando Cristo, Humberto de la Calle y Juan Manuel Galán. Pero la batuta la lleva sin duda el paisa Fajardo, por ahora.

Lo que ocurre es que esta coalición con sus buenas intenciones no termina de cuajar. Pero a la vez, nada de ello es extraño en cualquier proceso electoral en donde aun faltan luchas lunas por transcurrir hasta la medición final, la que en Colombia tiene dos pasos, primera y segunda vuelta. Muchos dudan de la capacidad de una oposición tan fragmentada para negociar entre ellos a favor de la superioridad moral o política o gerencial de uno de sus integrantes. 

Para ello dialogan sin cesar a la vez que con terceras agrupaciones que también adelantan campaña electoral. Una consulta en marzo del 2022 dilucidaría quien es el ungido con la candidatura presidencia entre los diferentes líderes y lo que se puede decir es que dirigentes políticos de mucho calibre están poniendo lo mejor de si para conseguir el compromiso de apoyar al que gane en la citada consulta, para lo cual deberán todos hacer un esfuerzo ciclópeo para diluir las diferencias.

En otra acera le van saliendo contendores también con la esperanza de unir a todos los electores que no se ubiquen en los extremos políticos y que consideren que debe haber una propuesta centrista para los colombianos enfrentando así la polarización y promoviendo la reforma. O sea que ambas coaliciones aspiran a casi lo mismo solo que ésta se quiere calificar de “Coalición de la Experiencia”. Aun no se sabe claramente en donde está la cabeza, pero lo que si es claro es que ésta sería una segunda iniciativa, opuesta a la anterior y ambas se consideran dignos representantes del centrismo. La Revista Semana, ente influyente en las capas medias y superiores de los estratos socioeconómicos colombianos ya ha calificado a esta como la “verdadera opción de centro”.

Llama la atención que en un país con una base histórica bipartidista se hable aun de polarización. El caso es que el centro se está convirtiendo en un sector crucial en esta batalla electoral porque la ciudadanía aspira a un cambio en relación con los extremos representados en Alvaro Uribe o en Gustavo Petro.

Si bien la batalla se encuentra en su momento más crítico o incluso pugnaz, nada de esto es negativo mientras se consigan dirimir diferencias y para ello todos intentarán remar en la misma dirección. De eso se trata el juego político. Colombia no es diferente del resto y la cordura debe primar.

Lo que políticamente si es rentable es hacer impulsar el temor en torno a la posibilidad cierta de que Petro se crezca dentro de la debacle en el terreno electoral. El fin de la película no está claro, pero la opción centrista será su mejor y mas agresivo adversario.

Beatriz De Majo
bdemajo@gmail.com
@BeatrizdeMajo1
Venezuela – España

JOSÉ CARLOS RODRÍGUEZ: LA TEORÍA DE LA ‘HEGEMONÍA’ DE GRAMSCI. DESDE ESPAÑA

El marxismo adolece de la confusión entre ser y deber ser. Plantea la historia del hombre en términos teleológicos, descritos con la distancia de científicos, pero expresados a su vez con la fuerza de la llamada a la acción en nombre de una injusticia cósmica. Una injusticia necesaria, pero inaceptable, conduce de forma inexorable a la acción revolucionaria, que por otro lado ha de surgir también de la voluntad de los miembros de una sociedad. Es una contradicción evidente para cualquier lector de Marx. Un seguidor frío y escrupuloso a la vez promovería una política de laissez faire para acelerar la llegada de la justicia, y sin embargo varias generaciones de fieles de la religión marxista, con temperamentos de toda laya, han criticado con dureza el libre desarrollo del mercado que habría de llevarnos, según ellos, a las puertas de su paraíso.

Un aspecto de esa contradicción es la adoración de los marxistas al líder. El líder sublima al proletariado, y actúa como agente necesario para el cambio. Pero su teoría de la historia, la de Marx, no otorga a los líderes ningún papel. Por otro lado, el marxismo histórico identifica al líder con el teórico que posee el conocimiento de la verdad. Esa identificación ha llevado a entrenar como grandes teóricos a auténticas medianías, como Lenin o Mao. ¿Cómo ofrecer una solución a todo ello? Antonio Gramsci se preocupó por resolver estas contradicciones, y cabe decir que lo logró, aunque para ello tuvo que hacer un gran sacrificio: el del marxismo.

Gramsci fue a la Rusia revolucionaria, de la que llevó a Italia (1923) la misión de crear un frente de izquierdas que luchase contra el fascismo, que estaba ya en el poder. En 1926, con la excusa de un falso intento de atentado contra Mussolini, el dictador fascista adopta varias medidas represivas; entre ellas, el encarcelamiento de Antonio Gramsci, a pesar de contar con inmunidad parlamentaria. En la cárcel, de la que sólo saldría para morir en el hospital, escribió su obra más importante.

Gramsci, que no era hombre de un sólo libro, tuvo el ingenio y la libertad de beber de fuentes muy diversas. Se planteó la necesidad de aunar la teoría marxista con una filosofía política que llamase a la acción; una “filosofía de la praxis”, como él la llamó. Por otro lado, también quería resolver otra dificultad: la de explicar por qué la historia no había traído la esperada revolución a algunos países, a la práctica totalidad, en realidad. Gramsci halló la respuesta en su teoría de la “hegemonía”.

El capitalismo puede dar sus frutos podridos en forma de contradicciones, pero su eficacia puede quedarse en la de la pólvora mojada si se encuentra con frenos eficaces, suficientes para paralizar el necesario curso de la historia. Ese freno proviene de un dominio de clase que es más complejo que el que describió el profeta. La clase burguesa posee los medios de producción, sí, pero también establece una hegemonía política y cultural por medio de la sociedad y sus instituciones, y también por medio del Estado.

La estructura (los medios de producción) determinan la superestructura (la cultura). Divide la sociedad en clases, y éstas actúan en función de sus intereses. Pero la clase burguesa se dota además de unos medios (educación, medios de comunicación, religión…) que construyen y refuerzan esa hegemonía cultural, que asienta ideas contra revolucionarias, y por tanto socavan la eficacia de la presión desde la base material hacia una revolución liberadora. Esta situación abre infinidad de vías de acción, que se resumen en el objetivo de tomar todas las instituciones, romper esa hegemonía burguesa, y substituirla por otra de carácter comunista. La revolución ya no es una fuerza que nos arrolla, sino una acción de la que somos protagonistas.

Por esa vía, Gramsci obtiene tres resultados: Uno, se explica la ineficacia de la teoría marxista, pues crisis económica y sistema burgués parecen convivir sin revolución. Dos, acuña una “filosofía de la praxis”, una llamada a la acción cultural que pasa por ocupar todas las instituciones, públicas y privadas, y someterlas a la prédica revolucionaria. Y tres, destroza hasta no dejar piedra sobre piedra el edificio teórico de Karl Marx, al menos en su aspecto pretendidamente científico. Pero es un sacrificio necesario; el tiempo corre, la promesa de un paraíso perfectamente justo quema en el corazón y hay que traerlo a la experiencia humana sin más dilación.

Gramsci abre la puerta, en definitiva, a una política marxista mucho más rica, y puede que mucho más eficaz que la acción puramente revolucionaria. Y en esa política marxista, en esa “revolución pasiva” de la que habla Gramsci, los intelectuales sí tienen un papel que jugar. Más cuanto que esa nueva praxis revolucionaria no se puede realizar de forma individual, sino que, como la misión que le encargó Lenin al propio Gramsci, pasa por la construcción de un “bloque histórico” que aúne las fuerzas de forma armónica y efectiva. Ese agente, ese “príncipe moderno” que menciona Gramsci, es el partido. Sólo el partido puede lograr esa substitución de una hegemonía por otra. Las masas deben rendir una total sumisión al mismo, mientras que los intelectuales, como él, tienen la misión de guiarlo hasta la victoria final.

Gramsci murió en 1937. Su obra no adquirió verdadera importancia hasta los años 60. Es la principal inspiración de la nueva izquierda y de movimientos como el de Podemos. ¿Por qué se ha vestido la izquierda de apoyo a los “movimientos sociales”? ¿Por qué hablan de la importancia de estar en la calle además de llegar a las instituciones? Porque la política consiste en tomar, una por una, la miríada de organismos sociales, desde las asociaciones de vecinos a los clubs de lectura, desde las asociaciones estudiantiles a las científicas, y politizarlas para someterlas a la disciplina del “príncipe moderno”. Comprender a Gramsci es esencial para entender los movimientos de izquierda actuales.

José Carlos Rodríguez
Inst.Juan de Mariana
@juandemariana
@jcamagi
España

https://independent.typepad.com/elindependent/2021/10/la-teor%C3%ADa-de-la-hegemon%C3%ADa-de-gramsci.html

ARIEL PEÑA: MENTIRA, POPULISMO Y MISERABILISMO. DESDE COLOMBIA

En el Evangelio Según San Juan 8:44, dice: “El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de la mentira”. De acuerdo a lo anterior si miramos el comportamiento de los seguidores del engendro marxista, encontramos que para esa secta la mentira es una “arma revolucionaria”, con la que se engaña a los pueblos, en vista de que indudablemente siguiendo las enseñanzas del sátrapa ruso Lenin “la verdad es un prejuicio burgués y una mentira dicha con suficiente frecuencia se convierte en verdad”, quedando demostrado el carácter diabólico del comunismo que busca tomarse el poder en Colombia en el 2022.

Las promesas populistas que hacen parte de la monserga miserabilista, usada por los comunistas de diferentes denominaciones, especialmente en Latinoamérica, está en auge en la campaña electoral colombiana de cara al 2022, usando principalmente de argumento la tragedia que ha ocasionado el Covid-19 o peste china, la cual ha generando mayor pobreza, que es utilizada de manera infame, por parte del totalitarismo comunista, que aprovecha cualquier calamidad, para buscar dividendos políticos; puesto que los seres humanos para las élites del marxismo son simples instrumentos que solo sirven para satisfacer sus intereses despreciables.

En la historia de la humanidad han surgido individuos que para engañar a los pobres, se declaran guías de sus reivindicaciones, pero que su fin es satisfacer apetitos personales en lo político o economía, o sea que la política la convierten en manifestación pública de pasiones privadas, siendo los casos protuberantes en los últimos siglos el de Hitler en Alemania, Mussolini en Italia y desde luego el de los seguidores del luciferino marxismo leninismo con todos sus pelambres, y para muestra un botón en las elecciones del 2022, en vista del discurso engañoso y miserabilista por parte de candidatos de la denominada izquierda, que se arropan con los remoquetes de progresistas o alternativos.

Indiscutiblemente que Gustavo Petro es el adelantado en el discurso miserabilista, siguiendo al pie de la letra al castrochavismo que es otro mote como se denomina al marxismo leninismo, pues sus promesas de campaña se enfocan dentro de un populismo izquierdista que en la mayoría de los casos es difícil de discernir por la ciudadanía que se deja seducir ante semejante rosario demagógico, olvidando que el desarrollo de las fuerzas productivas es el que determina el progreso social y humano de los pueblos.

Si Gustvo Petro resulta ganador en el 2022, expropiaría al mejor estilo de Hugo Chávez, para la “adecuada distribución de la riqueza” como lo anunció hace poco, lo que llevará a los colombianos a convertirse en pordioseros análogamente a los venezolanos; sin embargo si hacemos un simple ejercicio, imaginándonos por un momento, que se les confisca la riqueza a los mayores grupos económicos del país, distribuyendo esa fortuna en 12 millones de hogares colombianos con una suma de dos millones de pesos mensuales, eso no alcanzaría sino para 7 meses, con las nefastas implicaciones sociales y económicas que le traería al país, por lo que antes que pensar en disparates se debe fortalecer el aparato productivo nacional. Resaltando que en Venezuela lo que el régimen llamaba mejor distribución de la riqueza petrolera trajo mayor corrupción y pobreza, con 6 millones de refugiados en diferentes países vecinos, que se incrementaran de una manera desproporcionada en los próximos meses.

A Colombia se le considera como uno de los países más desiguales de Latinoamérica, asumiendo que eso fuera cierto, no podemos olvidar que Colombia ha tenido que aguantar un conflicto político-militar de 57 años propiciado por el marxismo leninismo a través de sus grupos terrorista para la toma del poder, y no solo han habido cerca de 230 mil muertos y millones de víctimas, sino que ese conflicto le pudo haber costado al Estado y a la sociedad hasta nuestros días, más de 300 mil millones de dólares, recursos que hubieran servido para bajar en un grado superlativo a la pobreza, pero de eso no se ha dicho nada, y no se mencionó en las negociaciones de La Habana.

Es increíble que el comunismo totalitario o marxismo con su comportamiento atroz siga siendo una amenaza para la humanidad, y particularmente en las elecciones de 2022 para Colombia, en razón a que hay que volver a recordar que en el siglo XlX en la Primera Internacional de los trabajadores, los obreros desenmascararon al señor Karl Marx por sus tesis estatistas, burocráticas, absolutistas y embrutecedoras, dado que quería mediante el Estado llevarlos a la esclavitud política; posteriormente en la Segunda Internacional el marxismo fue ridiculizado y repudiado por ser una doctrina supersticiosa que utilizaba como dogma máximo al materialismo histórico, que se convierte en el tótem con el que los comunistas embaucan a las personas débiles mentales.

La caída del muro de Berlín en 1989, que después fue la causa de la debacle del comunismo en la URSS, no ha repercutido en los marxistas que se aprovecharon del atraso ideológico de los pueblos latinoamericanos y de la poca vocación democrática de las viejas oligarquías nacionales que nunca fueron capaces de enfrentar intelectualmente al comunismo, quien montó el socialismo del siglo XXl al amparo del Foro de Sao Paulo(fundado en 1990) que se tomó a Venezuela en 1998 con Chávez, demostrándose después de casi 23 años el fiasco de la revolución y el socialismo de corte marxista en el país vecino, sin embargo para colmo de males y por increíble que parezca y viendo todas las calamidades que trae el comunismo totalitario, resulta que ahora en Colombia Gustavo Petro candidato de origen marxista y cercano al régimen de Maduro, está ad portas de llegar a la presidencia de la república en el 2022, lo que expresa un estado de masoquismo en algunos sectores de la población.

En su aplicación práctica el discurso miserabilista y fatalista de Gustavo Petro, llevaría a Colombia a una situación más calamitosa que la de Venezuela en poco tiempo, debido a que aquí no hay la renta petrolera que tuvo nuestro vecino y al no haber inversión ni interna ni externa, no nos imaginamos el futuro que le espera a esta adolorida patria, que ha sufrido hace décadas los embates del comunismo totalitario desde diferentes flancos.

Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaG
Colombia