EL REPUBLICANO LIBERAL II
DIARIO DE OPINIÓN
EDICIÓN N° 3.672
Hoy 22/02/2016
Le invitamos a visitar
Enviar artículos de opinión directamente solo a
Promoción mediante mail list, twitter y Facebook
@LaOpinionDiaria
Al retwittear aumentas el número de lectores en un 50%
"Hay dos maneras de difundir la luz, ser la lámpara que la emite,
o el espejo que la refleja"
|
UN RECONOCIMIENTO MUY ESPECIAL A QUIENES NOS ENVÍAN SUS DECIDORES ARTÍCULOS Y A LOS QUE NOS ESTÁN APOYANDO FINANCIERAMENTE,
LES REITERAMOS QUE NECESITAMOS SU SOLIDARIO Y VOLUNTARIO APOYO FINANCIERO, QUE SERA ABSOLUTAMENTE CONFIDENCIAL, PARA PODER SEGUIR EDITANDO. PARA SU APORTE COMUNICARSE CON
y escriba en el asunto APOYO FINANCIERO.
Con el agradecimiento correspondiente a los apreciados articulistas y/o lectores que voluntariamente se sumaron a los colaboradores fijos mensuales respetuosamente les recordamos que estamos esperando el aporte que corresponde al mes de febrero 2016. Favor comunicarse con nosotros al correo
para cualquier comentario al respecto.
|
SEGÚN LAS ESTADÍSTICAS DE GOOGLE:
PARA EL REPUBLICANO LIBERAL I Y EL REPUBLICANO LIBERAL II
2.329 Artículos se han leído en las últimas 24 horas
61.616 Artículos se han leído en los últimos 30 días
5.181.533 Artículos leídos como historial completo y se siguen leyendo.
Este Diario de Opinión se lee en 90 ciudades de Venezuela y en 102 países.
HEMOS PUBLICADO MAS DE 50.000 ARTÍCULOS DE AUTORES VENEZOLANOS E INTERNACIONALES
Las opiniones transcritas son de la exclusiva responsabilidad de sus autores
|
CARLOS BLANCO, AGENDA COMÚN
La transición se precipita. Lo digo con la prudencia que aconseja lo visto. Pero se ve imposible que esta situación catastrófica siga así por muchas semanas más. La salida de Maduro parece próxima y no sería un mero reemplazo sino una transformación completa de la dirección del Estado. Su salida, como pieza clave de la estructura, hará que todas las demás piezas del arco que constituyen el régimen se desestabilicen. En ese instante, las fuerzas democráticas emergentes están obligadas a actuar rápido, de modo concertado y en procura del mayor apoyo posible. Hay cuatro tareas inmedia... más »
SUSANA MORFFE, COMO PELICULA, “THE END” (ENTRE CIELO Y TIERRA)
Después de los anuncios desde Miraflores para terminar de hundir la economía y con ella a todos los venezolanos, el Banco Central de Venezuela, saco el conejo del sombrero y al fin divulgó lo que es obligatorio y se esperaba sobre la monumental inflación del 2015, información retenida estúpidamente, quizás por miedo a las reacciones. Lo más resaltante es la cifra inflacionaria acumulada de 180,5% y el producto interno bruto que se contrajo 5,7%, según el organismo emisor. El rubro de Alimentos y Bebidas no alcohólicas fue el que más se disparó en el último año. Según el BCV, el pr... más »
ANTONIO JOSÉ MONAGAS, LA PAPA SE QUEMA, PIDO LA PALABRA, VENTANA DE PAPEL, LA SOBERBIA DEL DÉBIL
*Nada de lo que hasta ahora presume el gobierno hacer, provocaría el reacomodo que requiere el desarrollo resuelto de Venezuela.* Después de tantas amenazas de anunciar sobre anuncios que vendrían a ordenar el revuelo de realidades contrapuestas, o mejor dicho a desordenar lo que de plano ha estado desarreglado, el eventual presidente de la República se aprestó a dictar una retahíla de medidas que, lejos de servir para imprimirle alguna velocidad y sentido al desarrollo nacional, no sólo se orientaron para acentuar los problemas que han venido emergiendo a consecuencia del desafue... más »
VICTOR HUGO DPAOLA, LA FARSA DE LAS MISIONES.
Recién ha salido el tercer libro de Víctor Salmerón, "La economía del caos". Es un libro excelente y necesario. La entrevista al sociólogo Luis Pedro España, experto en problemas relacionados con la pobreza. La inteligencia del entrevistador con la inteligencia y domino del tema del entrevistado se juntan en unas excelentes páginas, le dan civilización a la inteligencia. El gobierno de Chavez inventó las misiones para distribuir mejor la riqueza y disminuir la pobreza. Los herederos de Chavez han continuado con estos programas que, aún gastando inmensas cantidades de dinero han sid... más »
CARLOS RANGEL, LA DEMOCRACIA EN LATINOAMÉRICA
Las diferentes repúblicas latinoamericanas no han logrado restablecer un equilibrio institucional legítimo y duradero, en reemplazo del que fue destruido, junto con el Imperio Español, entre 1810 y 1824. Aquella legitimidad y aquel equilibrio fueron desmantelados en nombre de la libertad y para establecer la democracia, según el modelo que ofrecían, desde 1776, los Estados Unidos. A partir de entonces, una multitud de constituciones y otros documentos políticos han ratificado esa aspiración, sin que los hechos hayan venido jamás a satisfacerla en forma convincente o duradera. En lo... más »
GUSTAVO AZÓCAR ALCALÁ, ABRAN LA FRONTERA Y DEN LA BIENVENIDA AL PESO COLOMBIANO
Han pasado poco más de seis meses desde que Nicolás Maduro decidió, de manera abrupta, inconsulta y unilateral, el cierre de la frontera de Venezuela y Colombia. Han sido más de 180 días, durante los cuales, los puentes fronterizos que unen al territorio venezolano con el colombiano se encuentran clausurados y rodeados de alambre de púas para evitar, supuestamente, el contrabando de productos de primera necesidad, gasolina y otros derivados del petróleo. Maduro aseguró, en agosto de 2015, que el cierre de la frontera de 2.219 kilómetros entre ambos países, serviría para impedir la ... más »
ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO, UN MUNDO RARO
*"No hay peor pecado que la estupidez". Oscar Wilde* Siempre he sostenido, y Mons. Víctor Fernández, Rector de la UCA lo ratificó esta semana, que los argentinos padecemos de "ombliguismo", ese raro fenómeno que nos hace creernos el centro de un mundo cada vez más globalizado. Concretamente, usé esa palabra cuando, hace pocos años, dije que nunca los procesos políticos nacionales se habían dado fuera de un contexto generalizado similar, al menos en Latinoamérica y que, como consecuencia de ello, preveía el fin de los populismos más o menos corruptos en la región, tal como ya está ... más »
GABRIEL S. BORAGINA, NUESTRA ECONOMÍA MERCANTILISTA
Que el sistema económico actual a nivel mundial es el capitalismo de libre mercado, es algo que resulta habitual escuchar y leer en casi todas partes, y -en verdad- existen muy pero muy pocas personas que dudan de ello. Y esto, no sólo considerando la gente común y corriente, sino importantes profesionales, de prácticamente todos los campos de las ciencias, incluyendo a varios premios nobel también de todas las ramas del saber, involucrando, por supuesto, la economía. Correlativamente con esta idea, también existe la convicción (entre el mismo grupo de personas) que el librecomerci... más »
ANGÉLICA MORA, CUENTOS DESDE LA CRIPTA: ¡"OVAMOS"..... "OVAMOS".... CONTIGO TODOS VAMOS!!, APUNTES DE UNA PERIODISTA, NUEVA YORK
Ya se habían acostumbrado a las reuniones de los fines de semana, pero eso no les quitaba el fastidio de las caras, que cambiaban apenas aparecía el Jefe. -Los he convocado porque tenemos que prepararnos para recibir a "Ovamos", dijo el Jefe. -Ya hemos pasado las listas para que cada unidad de operaciones las llene con los nombres de los trabajadores, que deberán presentarse, so pena de que le descontemos el día, si no firman y se alinean en las calles para dar la bienvenida "espontánea" a nuestro Primer Benefactor de la República, dijo el jefe de los Contingentes de Trabajo S.A.... más »
CARLOS VILCHEZ NAVAMUEL, ¿SE ESTÁ NEGOCIANDO LA SALIDA DE NICOLÁS MADURO?, DESDE COSTA RICA
Venezuela enfrenta la crisis más grande de su historia, una crisis jamás pensada por los venezolanos, la crisis ya no es solo económica y de inseguridad, la crisis llegó a los extremos, es una crisis humanitaria, al presidente Maduro no le quedan muchas salidas, o cambia el modelo económico o renuncia y se va. La situación es tan delicada, que en el ámbito internacional ya se habla de su salida y del exilio que estarían fraguando algunos gobernantes y figuras mundiales como veremos a continuación. El diario ABC de España publicó el 20 de febrero una noticia titulada “EE.UU., el... más »
FERNANDO FACCHIN B., AGOTADOS LOS DIAGNÓSTICOS.
Ha sido relativamente más sencillo hacer el diagnóstico del desastre al cual nos ha llevado el régimen con el apoyo de instituciones militares y judiciales serviles, que plantear los caminos que nos conduzcan hacia un modelo de desarrollo sostenible y democrático. No ha sido difícil determinar lo escandalosamente nocivo que ha sido el régimen para el país. Venezuela se encuentra inmersa en un pantano de difícil salida. Somos hoy un país de disoluciones donde se está perdiendo lo mejor de los ciudadanos, jóvenes e intelectuales, que es donde está la base para la reconstrucción de lo... más »
JESUS ELORZA, HÓU NIÁN
La casa del Embajador de la Republica Popular China en Caracas, el pasado 8 de Febrero, abrió sus puertas, para celebrar por todo lo alto “El Año Nuevo Chino”. Todos los representantes diplomáticos, de los países acreditados, hicieron acto de presencia. El Embajador Zhao Bentang, radiaba de felicidad al ver que todo el mundo diplomático había atendido a su llamado. Luego, de las salutaciones de rigor, el camarada Zhao, se concentró en buscar con especial atención al representante del gobierno venezolano.¿Nǎlǐ shì sà kē? (¿Dónde está Nicolás?)…..Le preguntó a su asistente….. Tā méi... más »
VICENTE BRITO, LOS ANUNCIOS OFICIALES FUERON DE EXPECTATIVAS. NO DE SOLUCIONES, RED POR LA DEFENSA AL TRABAJO, LA PROPIEDAD Y LA CONSTITUCIÓN,
LOS ANUNCIOS OFICIALES FUERON DE EXPECTATIVAS. NO DE SOLUCIONES. Cuando analizamos las medidas tomadas por el Gobierno, estas son sustentadas en el incremento de recursos fiscales (MAS DINERO PARA EL GOBIERNO), COMO LO SON EL AUMENTO DE LA GASOLINA y DEVALUACION DEL DOLAR, ambas le van a facilitar al Gobierno obtener unos 800.000 millones de Bolívares adicionales. Los cuales saldrán del bolsillo de los venezolanos. Como contraparte decreta un aumento del salario mínimo y de la cesta ticket ubicándolos en unos Bs.25.000 al mes. Es evidente que los ajustes fiscales y cambiarios van a... más »
AGUSTÍN BLANCO MUÑOZ, ¿RENUNCIA?
El 23E-14 se puso a andar “la salida”. El fracasado socialismo daría paso a las fuerzas opositoras. Se juntan para anunciar la lucha por un cambioconstitucional del gobierno. El 12F-14, comienza la lucha de calle para la cual no hubo preparación u organización. No sabemos si se jugaba sólo a lo espontáneo, un imponderable u otro plan. Para Leopoldo López la protesta de calle se mantendría hasta que se fuese el presidente. En la confrontación que se plantea el oficialismo tiene las armas-ventajas. Y “la salida” derivó en la guarimba y trágicos resultados. En la campaña d... más »
CONRADO PEREZ, CLARO Y RASPAO, REFERENDO REVOCATORIO, DESDE VALERA, ESTADO TRUJILLO,
REFERÉNDUM REVOCATORIO: LA SALIDA El pasado sábado y domingo estuvo en el estado Henrique Capriles, una agenda ligera en cuyo transito formal está el motivar camino del Referéndum al Presidente Maduro haciéndole honor a su palabra formalizada el miércoles pasado en rueda de prensa nacional. Aunque no es el único vehículo para lograr tal fin, ciertamente es la consulta universal de mayor trascendencia porque en ella se conjuga el accionar colectivo a través del mecanismo individual de participación por la aprobación de este método. Concluyentemente el país *NO RESISTE* mayor tempor... más »
Rafael Rios rariga2@gmail.com Eduardo Santos eduardosantos211@gmail.com @rariga @edsantos211 EL REPUBLICANO LIBERAL II - DIARIO DE OPINIÓN - NACIONALES - INTERNACIONALES - EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS, TWITTER Y/O PAGINAS WEB QUE SEGUIMOS AUTORIZA PUBLICACIÓN,
|
El Republicano Liberal es re-enviado por nuestros lectores, por ese motivo tal vez lo reciba más de una vez, no queremos causar molestias, si esto ocurre por favor infórmenos colocando en el asunto la palabra “REPETIDO”.
Si usted no desea recibir nuestro diario en forma definitiva por favor envíenos un mail colocando “DAR DE BAJA” en el asunto. Disculpe las molestias ocasionadas. El envío a nuestros correos autoriza publicación. Las direcciones de correo, los blog, las páginas web y el twitter se consideran rubricas de autenticidad. Los artículos e imágenes aquí consignados van sin perjuicio de los Derechos de autor. Las imágenes que acompañan a los trabajos de nuestros colaboradores son tomadas en su mayoría de Google.. Nuestros archivos están protegidos con Avast, Windows Defender, Microsoft Security Essentials y Spybot-Search & Destroy
Para publicación en El Republicano Liberal enviar los trabajos de su autoría directamente y únicamente a brujo2007@gmail.com No enviar como respuesta ni como anexo a otro correo pues el sistema los rechaza o los esconde. El Republicano Liberal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
No nos hacemos responsables por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe. No permitimos la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos. Nos reservamos el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas. Sea civilizado e inteligente, aunque leemos todas las opiniones de nuestros lectores, sólo publicamos aquellas que estimamos que disfrutan de ambas características.
C.R.B.V: Artículo 57. Toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos, sus ideas u opiniones de viva voz, por escrito o mediante cualquier otra forma de expresión, y de hacer uso para ello de cualquier medio de comunicación y difusión, sin que pueda establecer censura. Quien haga uso de este derecho asume plena responsabilidad por todo lo expresado. No se permite el anonimato, ni la propaganda de guerra, ni los mensajes discriminatorios, ni los que promuevan la intolerancia religiosa. Se prohíbe la censura a los funcionarios públicos o funcionarias públicas para dar cuenta de los asuntos bajo sus responsabilidades. http://www.tsj.gov.ve/legislacion/constitucion1999.htm
Mensajes enviados bajo la protección del Artículo 19 de la Declaración de los Derechos Humanos, el cual estipula: Artículo 19. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión. Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de Diciembre de 1948 en París - Francia.
Agradecemos los reenvíos de EL DIARIO DE OPINIÓN mediante Twitter, Facebook, Email o cualquier otro medio de difusión en Internet.
|
EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS, TWITTER, grupos Y/O PAGINAS WEB QUE SEGUIMOS Y NOS SIGUEN AUTORIZA PUBLICACIÓN
|

EL REPUBLICANO LIBERAL II - DIARIO DE OPINIÓN - NACIONALES – INTERNACIONALES -EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS, TWITTER Y/O PAGINAS WEB QUE SEGUIMOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, - ACOMPAÑAMOS LA GESTIÓN DE LAS FUERZAS OPOSITORAS Y DISIDENTES EN EL PROCESO DE LOGRAR UNA DEMOCRACIA REAL MEDIANTE LA UNIDAD CIUDADANA Y SU ORGANIZACIÓN EN UNA NUEVA MAYORÍA EN LUCHA CON MORAL DE VICTORIA.
domingo, 21 de febrero de 2016
PARA LEER, LAS NOVEDADES PUBLICADAS HOY 22/02/2016, EN EL REPUBLICANO LIBERAL II, PULSE SOBRE LOS TÍTULOS DE LOS ARTÍCULOS,
CARLOS BLANCO, AGENDA COMÚN
La transición se
precipita. Lo digo con la prudencia que aconseja lo visto. Pero se ve imposible
que esta situación catastrófica siga así por muchas semanas más. La salida de
Maduro parece próxima y no sería un mero reemplazo sino una transformación
completa de la dirección del Estado. Su salida, como pieza clave de la
estructura, hará que todas las demás piezas del arco que constituyen el régimen
se desestabilicen. En ese instante, las fuerzas democráticas emergentes están
obligadas a actuar rápido, de modo concertado y en procura del mayor apoyo
posible.
Hay cuatro tareas
inmediatas: 1) instauración de un gobierno de amplitud nacional; 2) restablecimiento
de las libertades públicas; 3) libertad de los presos políticos; 4) provisión
inmediata de alimentos y medicinas, mediante una importación masiva, con el
apoyo de gobiernos, ONG y organizaciones multilaterales; los venezolanos en el
exterior pueden constituirse en una gigantesca red de apoyo, canalizada a
través de las universidades nacionales.
Esas son medidas de
carácter político y social que, luego, tienen que ser acompañadas por políticas
económicas y financieras para domesticar la inflación y la escasez. La
unificación cambiaria, con las precauciones necesarias para que no se produzca
un temblor financiero inmanejable, la negociación inevitable con el Fondo
Monetario Internacional y la búsqueda de perfiles realistas para la inmensa
deuda interna y externa, todo lo cual debe conducir a la provisión de recursos
en dólares para las importaciones indispensables y en bolívares para
compensaciones salariales significativas. En este caso, para los trabajadores
formales a través de sus empresas, y para los trabajadores informales a través
de los registros existentes en las diferentes “misiones”.
Aunque toma su
tiempo, debe iniciarse en forma urgente la reinstitucionalización de la Fuerza
Armada a cargo de militares probos e institucionalistas; del Banco Central y de
Pdvsa. Así como la reestructuración inmediata del Tribunal Supremo y del CNE,
como primeras tareas para abordar las elecciones presidenciales y de
gobernadores, que son las más inmediatas. Para las elecciones presidenciales
debería haber también una agenda común para que, independientemente del número
de candidatos, el triunfador gobierne con su partido y los de sus competidores.
Para definir las
políticas no se tratará de contiendas entre escuelas de pensamiento sino de
propuestas pragmáticas para una ciudadanía que inundará la transición con sus
demandas, ahora reprimidas o demoradas.
Así lo veo.
Carlos Blanco G.
@carlosblancog
www.tiempodepalabra.com
El Nacional
Caracas - Venezuela
SUSANA MORFFE, COMO PELICULA, “THE END” (ENTRE CIELO Y TIERRA)
Después de los
anuncios desde Miraflores para terminar de hundir la economía y con ella a
todos los venezolanos, el Banco Central
de Venezuela, saco el conejo del sombrero y al fin divulgó lo que es obligatorio
y se esperaba sobre la monumental inflación del 2015, información retenida
estúpidamente, quizás por miedo a las reacciones.
Lo más resaltante es
la cifra inflacionaria acumulada de 180,5% y el producto interno bruto que se
contrajo 5,7%, según el organismo emisor. El rubro de Alimentos y Bebidas no
alcohólicas fue el que más se disparó en el último año. Según el BCV, el precio
de los alimentos subió 42,2% en los últimos cuatro meses de 2015. El estado
quedó quebrado por mal administrador.
Pero ahora enfrentamos
otro revolcón de precios que, nuevamente hace ruido dentro del circulo vicioso
donde giramos todos, referente al “chucuto” salario mínimo, superado por un
bono de alimentación y una devaluación del bolívar a toda marcha. Lo del bono
de alimentación es la jugada psíquica para el pueblo, muy apropiada para el
régimen para evadir pasivos laborales, sin beneficios para la masa trabajadora
en el futuro. Somos ciegos, guiados por ciegos.
Han hecho vivir al
pueblo de ilusión óptica y mental, igual con el anunciado salario chucuto, de
efecto apaciguador, por poco tiempo porque quedará diluido en sal y agua. La
calle, aunque lo quieran disimular, disfrazar y detener, esa calle está
caliente y no hay fuerza que contenga el malestar estomacal y la locura que
existe en la gente para enfrentar el hambre. Por esto y por lo que ha sucedido
en años anteriores, es una realidad la disidencia revolucionaria.
Se hacen los locos y
habría que recordarle al régimen, entre otras cosas, que desde el 2014 se hizo una solicitud de
Tipo de Cambio de flotación para el Puerto Libre de la isla de Margarita, y
hasta el momento no hay respuestas para echar adelante lo que es la principal
entrada económica de la región para generar empleos.
No hay una comunidad,
de los once municipios que integran el territorio insular, que no se esté
quejando en este momento. Es insólito tener que levantar la voz para protestar
por algo tan vital como el agua, que desde hace meses mantiene en profunda
sequía a los habitantes, al igual que por alimentos e incluso las fallas
permanentes de los accesorios que utilizan los niños para sus cuidados
higiénicos ¿Dónde está el humanismo que predican los funcionarios del gobierno?
Los pescadores viven azotados por el hampa porque les roban los implementos para
sus faenas diarias. ¿Por qué el
gobernador del estado no da la cara?
El agua para el
consumo humano, cuando llega, no se puede utilizar por el color turbio saliendo
por los grifos, mientras que un botellón de agua pasó de 220 bolívares falsos a
400 bolívares más falsos y nadie está seguro que el agua embotellada sea
verdaderamente potable, ¡es que nos quieren matar a todos!
Los venezolanos ya
hemos conocido y practicado todas las técnicas, rituales y ejercicios para
enfrentar la crisis, desde el yoga, deportes y retiros espirituales, hasta
contemplación de la naturaleza, acompañado de alaridos para sacar la rabia del
espíritu. Sin embargo, la inflación revolucionaria nos sigue devorando el
bolsillo y la existencia.
¿Qué hace el
mandatario de Miraflores ante tanto drama?, ¡hasta cuándo vas a seguir atacando
a los venezolanos! ¿El seguirá durmiendo como un bebé?, ¿sin trasnocho ante la
aguda crisis que ha provocado? Hay algo cierto, los que gobiernan de manera
desproporcionada terminan mal, muy mal, sin nada. Me recuerda a una empleada
doméstica torpe que cometía errores, uno tras otro, y por falta de una
sustituta se aguantaba, pero llegado el momento la paciencia y consideración se
acaba y hubo que despedirla. De igual manera pasa con una persona que funge
como jefe de estado y peor sino “calza” en esa designación.
Estamos de acuerdo en
que el pueblo se equivocó, hubo trampas, nos metieron gato por liebre hasta por
dudosa nacionalidad, pero cualquier argumento ya es el capítulo en sus últimos
finales. El asunto no está como para ganarse un Oscar y mucho menos el Nobel de
La Paz. Los venezolanos somos celosos de nuestro suelo, ciudadanía y soberanía.
A pesar de las circunstancias, hemos demostrado al mundo que somos únicos,
especiales y tenemos resistencia.
Esta historia se está
acabando y no hay diferimiento, cada venezolano conoce y sabe lo que tiene que
hacer al momento de buscar lo que nos están arrebatando. No obstante, saben los
venezolanos de ese paso que el régimen espera, lo usarían a su favor para quedar
como víctimas y poder huir sin pagarle a la justicia todos los desatinos
cometidos. Los hechos no se van a poder cambiar y el sorpresivo desenlace es el
adecuado para un final de película de acción...The End.
Susana Morffe
susana.morffe@gmail.com
@susanamorffe
www.susanamorffe.blogspot.com
Nueva Esparta -
Venezuela
ANTONIO JOSÉ MONAGAS, LA PAPA SE QUEMA, PIDO LA PALABRA, VENTANA DE PAPEL, LA SOBERBIA DEL DÉBIL
Nada de lo que hasta ahora presume el gobierno hacer, provocaría el reacomodo que requiere el desarrollo resuelto de Venezuela.
Después de tantas
amenazas de anunciar sobre anuncios que vendrían a ordenar el revuelo de
realidades contrapuestas, o mejor dicho a desordenar lo que de plano ha estado
desarreglado, el eventual presidente de la República se aprestó a dictar una
retahíla de medidas que, lejos de servir para imprimirle alguna velocidad y
sentido al desarrollo nacional, no sólo se orientaron para acentuar los
problemas que han venido emergiendo a consecuencia del desafuero provocado por
el actual desgobierno. También, para hacerse de más ingresos fiscales a costa
del bolsillo de los venezolanos ya bastante maltratado por causa de la aguda
crisis como nunca padecida.
Entre frases de mal
gusto, chistes orilleros, manifestaciones de jactancia y señalamientos contra
los más conspicuos clientes convertidos, por obra y gracias de la revolución
defraudadora, en los archienemigos del socialismo del siglo XXI, o contra la
derecha apátrida, comenzó un tedioso y machacón monólogo que, sin justificación
alguna, duró más de tres horas. Tiempo éste que pareció no alcanzarle para
atormentar a los venezolanos con presunciones que además de imprecisas,
carecieron de la contundencia y significación que debe caracterizar las
palabras de un jefe de Estado y de gobierno. Sin embargo, la prensa oficialista
tituló sus primeras páginas con exagerados enunciados que poco o nada dejaron
ver.
Ahí el presidente,
con expresiones acicaladas, estaba jugando al papel de encubridor de decisiones
que terminarán arrastrando el país hacia depresiones de difícil remonta. Sobre
todo, por cuanto detrás de tal desesperación por aparentar lo que no se puede,
aunque con el auxilio de la exaltada verborrea, buscó abrir los caminos del
ilusionismo que sabe sembrar el populismo demagógico con promesas que se tornan
pesadas e improbables de alcanzar.
Todo el cuento del
presidente, semejó un acto de entera intimidación. Aquello casi representó
ponerle la soga al cuello a los pequeños y medianos empresarios, quienes ahora
se verán como en un patíbulo preparado para la horca sin que una medida de
compasión pueda evitar la ruina de venezolanos convertidos en pequeños y
medianos empresarios. Además, ninguno de los anuncios presidenciales, fue para
sembrar esperanzas y animar expectativas de progreso y bienestar público. Todo
lo contrario. Aparte de la confusión que el hijo del inmortal arraigó con la
ayuda de un discurso intemperante, sectario y retrechero, fue poco lo que dijo
dirigido a incitar el coraje necesario para que el venezolano pueda afrontar el
impacto de una economía que se tragará la paciencia del pueblo y seguirá
devorando la burocracia gubernamental.
La inflación
continuará siendo el parásito tropical contra el cual el país seguirá indefenso
puesto que se continuará viviendo sin la vacuna que lo someta, controle y
evite. Pese a todo el tiempo que duró la cháchara presidencial, no hubo
indicios firmes para abolir la escasez o disminuirla en una digna proporción.
Lo que dejó ver el anuncio de los nuevos precios de la gasolina, es una nueva
fuente de ingresos la cual el alto gobierno exprimirá para su agobiante y
acostumbrado proselitismo. Por ello, inventa una nueva oficina, Fondo Nacional
de Misiones, desde la cual no pareciera que van a condolerse de los males que,
por culpa del desgobierno bolivariano, aquejan al venezolano. Al menos, así
puede inferirse al advertir que no tuvo las debidas consideraciones con quienes
ven golpeada su salud por falta de medicamentos. O ven que sus trabajos
languidecen, por falta de repuestos para sus vehículos usados como medios para
afianzar sus ingresos y garantizar el sustento familiar. O por causa de otros
bienes ya desaparecidos por dichas causas.
Sin divisas capaces
de soportar el aparato productivo prometidas a través del insulso Decreto de
Emergencia Económica, impuesto a fuerza de coacción judicial, y sin la
confianza necesaria para lograr que su perorata pueda ser creída, reconocida y
aceptada, todo será algo así como más o peor de lo mismo. Particularmente, por
cuanto nada de lo expuesto por tan impugnado personaje, provocaría el reacomodo
que requiere el desarrollo resuelto de Venezuela. Más, cuando a pesar de una
crisis que la historia nacional nunca había registrado, dichos anuncios tengan
el aval del presente desgobierno para continuar arrasando todo a su paso.
Definitivamente, deberá decirse que lo que se escuchó en tan latosa cadena de
radio y televisión en voz del mismo presidente, fueron medidas cuyo “toma y
dame”, semejó el juego infantil en el cual los jugadores van pasándose un balón
que, simulando una “papa” va pasando de mano en mano hasta que literalmente se
“quema” quien finalmente lo tiene por lo que debe salir del juego. Es igual a
lo que hace el gobierno, que evadiendo responsabilidades, busca siempre
inculpar a otros de sus aberrantes decisiones. O sea, que el régimen consume su
tiempo como si jugara a “la papa se quema”
VENTANA DE PAPEL
LA SOBERBIA DEL DÉBIL
Cuando quiere
descubrírsele la debilidad a alguien, asígnele responsabilidades de poder
político y descubrirá hacia dónde dobla la cerviz. Y aunque todos los seres
humanos sienten debilidad ante alguna situación, el problema no precisamente es
saber los defectos de otros. Sino más que eso, es dar cuenta de las razones que
pueden llevar a otros, incluso a modo propio, a contrarrestar las tentaciones
que conducen a presumir de lo que no se tiene o de lo que no se es.
Si bien este problema
pasa por el análisis con base en la fe, en el sentido emocional y espiritual de
lo que ello implica, igualmente dicho problema se asienta en el mundo de lo
vanidoso en donde la soberbia actúa como factor de aceleración de todo cuanto puede
contribuir a enrarecer ideas y actitudes. A tales extremos puede llegar dicha
situación, que la debilidad en la persona se convierte en arrogancia para
construir una fe a la medida de las expectativas personales. Es el problema que
asalta a quienes, en el ejercicio de la política, se encorvan ante la enfermiza
pasión de sentirse superiores a los otros.
Por eso, estas
personas afectadas por una superioridad que encubren con discursos piadosos,
asumen una actitud insolente que nunca reconocen. Para ellos, sus opiniones
valen más que la del resto, pues creen sabérselas todas. Sus razones son
argumentos para despreciar a quienes son capaces de mostrar alguna resistencia
a sus propuestas. Es el problema que afecta a los tiranos, déspotas y
gobernantes autoritarios.
El complejo que los
retrae, alienta la petulancia de la cual se valen para atropellar al débil, sin
comprender que más débiles son ellos. Presumen conocer el mundo en todas sus
dimensiones. No escuchan a nadie a pesar del gasto que autorizan para contratar
asesores y adquirir lo que a primera vista consideran necesario, sin que la
decisión tomada sea objeto de consulta alguna. Para este tipo de personajes,
todo marcha perfectamente. No entienden que mientras más dejen ver su
terquedad, más desnuda son sus debilidades.
Su labor pública la
fundamentan sobre pretensiones que resultan al final simples excusas que
utiliza para disculparse de lo que, como gobernante, no logran realizar o no
terminan de hacer. O peor aún, confunden sin razonar el alcance del costo
social y económico que su enmarañada determinación indujo. Del costo político,
ni hablar pues para eso cuentan con la complicidad de un estamento militar que
por corrupto, consiente todo lo que la soberbia gubernamental es capaz de
incitar.
Así que mientras una
nación esté presidida por gente perturbada por este género de pasiones que
oscurecen el horizonte, no habrá garantía alguna para salir del marasmo en que
se encuentra. Y todo ello, por causa de lo que menos se sospecha: la soberbia
del débil.
“Un gobierno
distraído en politiquear con la mayor vulgaridad posible, deja ver que ni tiene
idea de cómo gobernar, ni tampoco es capaz de garantizar la gobernabilidad que
demanda una nación que busque asegurar
un futuro promisorio”
AJMonagas
Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Merida - Venezuela
VICTOR HUGO DPAOLA, LA FARSA DE LAS MISIONES.
Recién ha salido el
tercer libro de Víctor Salmerón, "La economía del caos". Es un libro
excelente y necesario. La entrevista al sociólogo Luis Pedro España, experto en
problemas relacionados con la pobreza. La inteligencia del entrevistador con la
inteligencia y domino del tema del entrevistado se juntan en unas excelentes
páginas, le dan civilización a la inteligencia. El gobierno de Chavez inventó
las misiones para distribuir mejor la riqueza y disminuir la pobreza. Los
herederos de Chavez han continuado con estos programas que, aún gastando
inmensas cantidades de dinero han sido un absoluto fracaso. Cada vez que tienen
en puertas una elección, el gobierno chavista se acuerda de las misiones. Más
demagogía que efectividad. Como demuestra Pedro Luis España, quien fue
coordinador de la investigación realizada por la UCAB sobre la pobreza en
Venezuela. Si el gobierno se porponnía dismi nuir la pobreza como lo ha hecho
Chile, Brasil, La India y China, La situación es peor que antes, no lo ha
logrado y muy por el contrario ha aumentado el empobrecimiento de la clase
media y mayor desigualdad en las clases humildes. Los programas sociales del
gobierno no han resultado eficaces, muy por el contrario han creado peores
situaciones. Lo demuestra no solo los comentarios de Pedro Luis España en esta
entrevista sino en el estudio "Análisis de las condiciones de vida de la
poítica venezolana" del año 2.014, elaborado por tres de las universidades
más importantes del país la Central, la "Simón Bolivar" y la Catolica
"Andrés Bello". Es verdad que inicialmente hubo una mejoría de la
gente con esta misiones, pero la inflación, la escasez y el costo de vida
hicieron nulo aquellas medidas. Ahora el desgobierno de Maduro propone recobrar
algunas de estas misiones ya enterradas, sin embargo dispone de escasos
recursos, cuando la economia nacional ha sido arruinada incluso han disminuido
las importaciones, tenemos una gran deuda que pagar de altas cantidades . Todo
esto demuestra el fracaso de la politica social del gobierno.
El asunto de la
pobreza nacional ha sido una fuente de demagogía gubernamental. Desde un
comienzo la corrupción estuvo presente. Un gobierno que actua con impunidad,
que manejó grandes sumas para la importación de todo lo que el país necesitaba,
debilitando a los verdaderos productores nacionales, Ahora no solo hay pobreza
sino también empresarios en situación de no poder producir.
Debido a la demagogía
la corrupción y el populismo, los venezolanos cada vez viven situaciones de
escasez de productos fundamentales para la familia venezolana, A la falta de
alimentos se une la crisis de los medicamentos, sin que el gobierno de Maduro
se ocupe de resolverlo. La lucha contra el analfabetismo, otra misión , fue una
gran mentira, habría que volver a empezar con un verdadero programa. Los
fracasos son muchos, aunque el gobierno intenta volver con lo mismo, situación
que no resuelve el mal de la pobreza.
Los programas
sociales de Chavez coadyuvantes de la corrupción, mal del gobierno chavista,
quien pareciera no tener una politica nueva capaz de sacarnos de la crisis,
persisten en esa politica errónea con los resultados conocidos: mayor pobreza y
desaparición gradual de la clase media. El libro de Salmeron contiene otras
buenas entrevistas además de la de Pedro Luis España ,la de Genny Zúñiga y la
de Alejandro Grisanti. Particularmente buena la de ese intelectual de la
economía y de la cultura Miguel Angel Santos. Vale la pena leer ese libro,
contiene mucha información y está muy bien escrito.
Víctor Hugo D'paola
victordpaolag@gmail.com
@victordpaola
Caracas - Venezuela
CARLOS RANGEL, LA DEMOCRACIA EN LATINOAMÉRICA
Las diferentes
repúblicas latinoamericanas no han logrado restablecer un equilibrio
institucional legítimo y duradero, en reemplazo del que fue destruido, junto
con el Imperio Español, entre 1810 y 1824. Aquella legitimidad y aquel
equilibrio fueron desmantelados en nombre de la libertad y para establecer la
democracia, según el modelo que ofrecían, desde 1776, los Estados Unidos. A
partir de entonces, una multitud de constituciones y otros documentos políticos
han ratificado esa aspiración, sin que los hechos hayan venido jamás a
satisfacerla en forma convincente o duradera. En los últimos cincuenta años,
México ha sido el único país latinoamericano que no ha tenido cambios de
gobierno violentos, distintos a los previstos en las leyes y causados por
guerras civiles o por golpes de estado militares. Entre nosotros, la paz y la
democracia han sido rarezas frágiles; la tiranía o la guerra civil, las normas.
La evolución y el estado actual de la Revolución Cubana, en la cual pusimos
todos tantas esperanzas, y en este mismo momento la tendencia semejante de la
revolución nicaragüense, son las decepciones más recientes, pero seguramente no
las últimas, para quienes esperamos todavía que, contrariando nuestra historia,
el proyecto democrático pueda afianzarse y ganar una legitimidad definitiva en
nuestra América.
La explicación más
obvia y general para ese subdesarrollo político latinoamericano (causa y no
consecuencia del atraso económico) es haber sido fundada nuestra América por un
país admirable de múltiples maneras, pero que entraba justamente entonces en un
divorcio con el espíritu de los tiempos modernos, en un rechazo al
racionalismo, a la ciencia experimental, al secularismo, al libre examen; es
decir, a los fundamentos de las revoluciones industrial y liberal y del
desarrollo económico capitalista.
Simultáneamente, y
por motivos vinculados o no con su rechazo a la modernización, la sociedad
española va a iniciar en el mismo siglo XVI una decadencia, una lasitud y una
tendencia a la desintegración, aun en relación con sus propios valores y
coordenadas, de origen y significado medievales y precapitalistas. Esa lasitud
y esa tendencia a la desintegración, los países nuevos que España funda en
América las van a compartir y acentuar. El Nuevo Mundo hispanoamericano va a
ser el Viejo Mundo español con algunos muy serios problemas adicionales.
En España
invertebrada, Ortega y Gasset, tras afirmar que, por lo menos desde 1580,
"cuanto en España acontece es decadencia y desintegración", hace la
observación de que, así como la curva ascendente de una colectividad está
signada por la incorporación y la totalización, en el sentido de que cada
individuo y cada grupo se sabe y se siente parte de un todo, de manera que lo
que vulnera al todo afecta a cada cual, y viceversa, la decadencia ocurre
cuando las partes de la colectividad, los grupos, los individuos no se sienten
comprometidos con el destino común, descubren su particularismo, dejan de
sentirse a sí mismos como partes de un todo orgánico y, en consecuencia, dejan
de compartir los sentimientos y los intereses de los demás.
Si esto ocurrió en
España desde el siglo XVI, obviamente va a sucederle también a la sociedad hispanoamericana
desde su nacimiento. Es su condición original, y tanto más cuanto que el
particularismo español, el no sentirse cada uno de los españoles personalmente
comprometido con los intereses globales de su propia sociedad, va a
radicalizarse con el salto a América, que es tierra de conquista, de saqueo, de
esclavos, de botín.
Ese egoísmo no es
únicamente característico (como se quisiera hacer creer) de las clases altas
latinoamericanas, o de los nuevos ricos de la industria o el comercio, sino que
matiza la conducta de casi todos aquellos que logran alcanzar entre nosotros
una situación de poder, a cualquier nivel, y, desde luego, la actuación de los
grupos institucionales o accidentales que puedan definir y perseguir intereses
sectoriales. A esa categoría pertenecen las Fuerzas Armadas, las universidades,
los clanes regionales o políticos (a estos últimos se les llama partidos), los
sindicatos, las federaciones empresariales, los gremios profesionales, etc.
Como los
latinoamericanos no somos monstruos caídos de otro planeta, sino seres humanos
movidos por los mismos estímulos que los demás, no desconocen otras sociedades,
y sobre todo las que no han alcanzado todavía un grado satisfactorio de
integración, o las que han comenzado a declinar en su fuerza centrípeta (como,
ahora mismo, los Estados Unidos), iguales o parecidos fenómenos de egoísmo
individual, familiar o de clan; pero las latinoamericanas son las únicas
sociedades occidentales que nacen en proceso de desintegración. La única
sociedad europea comparable (en ese sentido) a las sociedades ibéricas
(peninsulares o americanas) es la italiana; y no es fortuito que haya sido un
italiano quien compusiera El príncipe, ese manual para tiranos, ese compendio
de técnicas para recoger una sociedad en migajas y mantenerla en un puño, que
es lo que han hecho todos los caudillos latinoamericanos, desde Páez y Rosas
hasta Fidel Castro.
A partir de esa
experiencia histórica, ha sido formulada reiteradamente, a veces en forma
oblicua, pero a menudo con toda claridad, la idea de que, por nuestra manera de
ser, los latinoamericanos no estamos hechos para la democracia y no debemos
intentarla sino, a lo sumo, con mucha cautela y con las riendas siempre tenidas
con firmeza por las manos de un poder ejecutivo fuerte. Y no se crea que esto
ha sido sostenido sólo por los apologistas positivistas de tiranos como
Porfirio Díaz o Juan Vicente Gómez. En Nuestra América (1891) nos encontramos
con estas frases sorprendentes de José Martí:
La incapacidad [de
autogobernarse Latinoamérica] no está sino en los que quieren regir pueblos
originales, de composición singular y violenta, con leyes heredadas de cuatro
siglos de práctica libre en los Estados Unidos, de diecinueve siglos de
monarquía en Francia. Con un decreto de Hamilton no se le para la pechada al
potro de un llanero. Con una frase de Sieyès no se desestanca la sangre cuajada
de la raza india... El gobierno ha de nacer del país. El espíritu del gobierno
ha de ser el del país. La forma de gobierno ha de avenirse a la constitución
propia del país.
Bolívar mismo no
estaba diciendo otra cosa (y las palabras de Martí son, sin duda, un eco
deliberado de Bolívar) cuando, en su discurso al Congreso de Venezuela reunido
en Angostura en 1819, sostuvo que la entonces vigente Constitución de su país,
más o menos copiada de la norteamericana, era inaplicable en Venezuela; y que
hasta era cosa de asombro que su modelo en los EEUU hubiera subsistido casi
medio siglo sin trastorno, "a pesar de que aquel pueblo es un modelo
singular de virtudes políticas [y] no obstante que la libertad ha sido su
cuna". En cuanto a la otra América, la nuestra, si absurdo sería intentar
hacer funcionar en España las libertades políticas, civiles y religiosas de
Inglaterra, pues más disparatado aún resultaría dar a la América española las
instituciones de los norteamericanos. Ya lo había dicho Montesquieu: las leyes
deben ser apropiadas a las características de cada pueblo. Cuando Bolívar pudo
redactar una Constitución según sus ideas (la de Bolivia), propuso una
Presidencia vitalicia y un Senado hereditario. Es cierto que tal Constitución
tampoco funcionó, pero su significado (así como su coherencia con ideas
semejantes expresadas por el Libertador, desde 1812 por lo menos) es claro, y
por ello no es sorprendente encontrarnos con que el Discurso introductorio a la
Constitución de Bolivia figure en primer lugar en una antología del pensamiento
conservador latinoamericano, junto con textos de Mariano Paredes Arillaga y
Lucas Alamán[1].
Desprovistos
singularmente de espíritu crítico y autocrítico, los latinoamericanos no nos
hemos detenido a reflexionar sobre el sentido de admoniciones como las de
Bolívar o Martí. Hemos preferido persistir en redactar Constituciones ideales,
en fundar repúblicas aéreas y en sufrir en la práctica regímenes autoritarios
discrecionales, sin preguntarnos demasiado en qué consiste esa
"originalidad" a que se refería Martí, o por qué era (y sigue siendo)
inaplicable en nuestros países una Constitución calcada en la que sirvió a los
norteamericanos para fundar una estabilidad y una legitimidad que ha rebasado
dos siglos de vigencia ininterrumpida.
Esa escasa o nula
inclinación nuestra por descubrir las raíces de nuestro subdesarrollo político
tiende a perpetuarlo. Permanecemos vulnerables a interpretaciones históricas y
a ofertas políticas construidas sobre la mentira, o que apelan a la verdad sólo
a medias. Nos seduce cuanta explicación de nuestras frustraciones remita la
culpa a factores exteriores a nosotros mismos. Y, desde luego, esquivamos
cuidadosamente, como quien rehúsa con horror un psicoanálisis, toda indagación
sobre la causa profunda de nuestros fracasos. Es por eso que el sistema
mexicano, con su mezcla singular de autoritarismo conservador y retórica
revolucionaria, aparece como el mayor logro político, hasta ahora, de nuestra
cultura latinoamericana. Diríase que es apropiado a la manera de ser de
nuestros pueblos ese torrente de palabras, encubridor de formas de ejercicio de
la autoridad esencialmente distintas (y hasta contradictorias) de lo que dicen
ser. De esa manera (y con la alternabilidad forzosa y la no reelección absoluta
de sus presidentes), los mexicanos han logrado combinar un poder ejecutivo casi
ilimitado con el gusto latinoamericano por no llamar las cosas por su nombre.
Se trata, desde
luego, de una solución inferior a la democracia pluralista y sincera, a la que
no podemos dejar de aspirar, puesto que la sabemos preferible y la vemos
funcionar al lado nuestro, en los Estados Unidos, pero superior a los
autoritarismos personalistas y desenfrenados que vino a sustituir. Además, no
debemos perder de vista que, en el mismo lapso de vigencia del sistema
mexicano, el resto de Latinoamérica ha conocido un abanico de formas de
gobierno mucho menos estimables todavía, tiranías tradicionales, aventuras
absurdas como el socialismo militar peruano, la mucho más seria (y, por lo mismo,
más inquietante) tecnocracia cívico-militar brasileña (la cual,
significativamente, incorporó la alternabilidad de los dictadores, al estilo de
México) y, además, verdaderas tragedias, como las sucedidas en Cuba, Chile,
Uruguay, Argentina y Nicaragua.
Dentro de este
panorama desolador, Venezuela ofrece la apariencia de una excepción y un
modelo. Es cierto que nuestro país, tras sacudirse en 1958 de una dictadura
militar más entre las muchas que ha sufrido en su historia, tuvo la fortuna
excepcional de encontrar gobernantes capaces de fundar instituciones
genuinamente democráticas y defenderlas contra el doble desafío de militares
reaccionarios y de la extrema izquierda en armas, inspirada y ayudada
activamente desde La Habana. Pero la democracia venezolana ha sido menos
afortunada en su manera de enfrentar sus desafíos internos. Ya antes de 1973
era posible sostener que debía su existencia y su estabilidad a fuertes y
crecientes ingresos petroleros. Luego el petróleo pasó a valer diez veces más,
en saltos sucesivos y siempre oportunos, para rescatar a Venezuela de un
crecimiento en el gasto público tan inverosímil como irrefrenable. Los
venezolanos nos las hemos arreglado para gastar todo ese ingreso petrolero y
para tomar además prestados, y gastar también, treinta mil millones de dólares
adicionales, sin por ello resolver los problemas fundamentales del país. Los
partidos políticos han puesto de lado la solidaridad de los años iniciales de
la etapa democrática. Los gobiernos (ahora monopartidistas, y no coaliciones
nacionales como en los años reconocidamente precarios) posponen decisiones
impopulares y prefieren tirarles dinero a los problemas. Crece el fantasma de
la uruguayización de la economía[2], la cual entraría en crisis si dejan de
aumentar regularmente los precios del petróleo. Podría temerse que los países
del Cono Sur, cuyas democracias aparecían en el primer tercio de este siglo tan
sólidas o más que la de Venezuela hoy, hayan transitado anticipadamente un
camino que ahora mismo podríamos estar recorriendo los venezolanos. Se trata de
una reflexión pavorosa. Una nueva dictadura militar en Venezuela no encontraría
ahora el pueblo dócil, diezmado por endemias y guerras civiles, pobre,
ignorante, desorganizado y habituado a la tiranías, que existió hasta hace una
generación. Una sociedad venezolana hoy razonablemente moderna, inmensamente
más compleja, politizada y habituada a ser halagada por ofertas políticas
populistas, realizadas a medias mediante la liquidación acelerada del petróleo,
haría forzosa no una dictadura limitada, una dictablanda, como se suele decir,
sino una tiranía brutalmente represiva y resuelta a gobernar indefinidamente,
como han sido las del Cono Sur, justamente por la complejidad y el adelanto
relativo de aquellas sociedades.
Debe señalarse en
este punto que también el contexto internacional ha cambiado, y no precisamente
para facilitar la existencia de la democracia en América Latina. Desde 1960 las
fuerzas que entre nosotros comenzaron a materializarse en forma importante con
el establecimiento en Cuba de un gobierno comunista, han hecho notables avances
en el propósito de tercermundizar irrevocablemente a América Latina. Todos los
partidos más o menos socialdemócratas (sin excluir al PRI mexicano), de quienes
hemos recibido los latinoamericanos lo esencial de la prédica y también de la
conducción democrática que hemos tenido en la época contemporánea, cargan hoy
con un complejo de culpa por juzgar en el fondo ellos mismos que Fidel Castro
ha hecho la demostración de que se podía ir más lejos y más rápido en la vía
del antiimperialismo. En América Latina el antiimperialismo tiene la constancia
precisa de un enfrentamiento y una eventual ruptura, no con el mundo
capitalista avanzado en general, sino especialmente con los EEUU, país cuyo
éxito y poder nos causa humillación y amargura, sobre todo en comparación con
nuestro propio fracaso relativo en el mismo "Nuevo Mundo" y en el
mismo tiempo histórico.
Con la aceptación,
ahora generalizada, de las hipótesis que conforman la teoría según la cual ese
éxito de los norteamericanos se explica esencialmente por el despojo que hemos
sufrido y por el atraso social y político a los cuales nos han supuestamente
coaccionado los EEUU mediante los mecanismos del imperialismo y la dependencia,
América Latina ha metido el dedo en el engranaje del mito más peligroso y más
enervante entre los tantos que nos han servido para excusar nuestros defectos.
Es peculiarmente enervante ese mito porque, si todo cuanto anda mal en
Latinoamérica se debe a un agente externo, nada que hagamos antes de exorcizar
ese demonio (antes de "romper la dependencia", como Cuba) servirá
para mejorar la calidad de nuestras sociedades. Al contrario, los esfuerzos
mejor intencionados y más heroicos por lograr progresos dentro de la democracia
podrán ser descalificados (y lo han sido) como especialmente perversos, puesto
que demoran el advenimiento de la única verdadera salvación, que supuestamente
reside sólo en la mutación revolucionaria.
Un ejemplo de esta
enajenación, singularmente irónico puesto que puso término a un experimento
socialista, fue lo ocurrido en Chile entre 1970 y 1973. No hay duda de que el
desquiciamiento emotivo e ideológico producido en Latinoamérica por la
Revolución Cubana fue una de las causas fundamentales del fracaso y el
desenlace violento del gobierno de Salvador Allende. Sin la necesidad de estar
a la altura de Fidel y del Che Guevara, sin la presión a su izquierda de
fidelistas y guevaristas chilenos, sin la intervención de Cuba (cuya embajada
en Santiago tenía para 1973 más personal que el Ministerio de Relaciones
Exteriores chileno), y sin la modificación por todos esos factores del ánimo
institucionalista de las Fuerzas Armadas chilenas, Salvador Allende hubiera
terminado su mandato, y hubiera entregado la Presidencia a un sucesor electo
democráticamente, estaría vivo y el mundo no hubiera jamás oído hablar del
general Pinochet.
El ejemplo de la
Revolución Cubana, y el esfuerzo intenso y voluntarista de Fidel Castro y el
Che Guevara por utilizar Cuba como un foco de irradiación revolucionaria para
toda América Latina, fue la causa directa del naufragio de otras democracias de
viejo trayecto, ya muy debilitadas por el fraccionalismo, el populismo y la
demagogia. El corolario fue el surgimiento de un nuevo autoritarismo de
derecha, basado, como en el pasado, en el poder militar, pero mucho más
implacable aún, por la existencia ahora de clases obreras y medias numerosas,
frustradas en las expectativas irreales a que las habían conducido los
demagogos; y también porque, por primera vez desde el establecimiento de
ejércitos profesionales en América Latina, el partido militar se había
planteado el problema de su supervivencia en un contexto hemisférico y mundial
que en Cuba condujo a la disolución de esas fuerzas armadas profesionales y al
fusilamiento, cárcel o exilio de todos los oficiales.
En ninguna parte ha
sido esa situación más desalentadora que en Argentina, sin discusión el país
más avanzado de América Latina y el que, por lo mismo, a través de las
pesadillas que ha vivido, ha puesto de manifiesto crudamente la dificultad que
tiene la cultura hispanoamericana para superar su subdesarrollo político.
Durante unos años
(digamos entre 1965 y 1975) pudimos abrigar la ilusión de que se habían
moderado las pulsiones irracionales de nuestra sociedad, las cuales encontraron
tanta satisfacción en todo cuanto está implícito en la Revolución Cubana y en
la dictadura caudillista de Fidel Castro. Pero los sucesos de Nicaragua tienden
a demostrar lo contrario. No me atrevo por lo tanto a ser optimista en cuanto a
las posibilidades que tiene nuestra América de alcanzar, en un futuro cercano,
una evolución política que pueda liberarla de la crisis permanente y del vaivén
entre regímenes democráticos populistas, económicamente incompetentes y de
tendencia suicida, por una parte, y, por otra parte, regímenes autoritarios,
igualmente o más ineptos para la gestión económica, por lo menos en algunos
casos (como pudo verse en el Perú), y, además, redobladamente represivos por
las razones ya apuntadas. El muy peculiar sistema mexicano no es imitable, y
menos cuando los mexicanos mismos, que lo produjeron, dan muestras de estar
hastiados con él. Y persiste, desafortunadamente, en Latinoamérica, una
fascinación de muchos dirigentes por Fidel Castro, bastante comparable a la de
los conejos con la serpiente.
Casi sin excepción,
los mejor dotados y más cultivados entre los intelectuales latinoamericanos
(desde 1960, casi todos "de izquierda" y admiradores casi femeninos
del macho Fidel Castro) continúan esquivando cuidadosamente la reflexión
crítica profunda sobre nuestra sociedad, y persisten en dedicarse
apasionadamente a la empresa contraria: reforzar la idea fija y paralizante de
que todos los problemas de América Latina se deben a agentes externos, y que la
solución (o el desquite) la encontraremos en la revolución. Así, por ejemplo,
los economistas latinoamericanos han hecho una contribución desmedida a la
teoría de la dependencia como explicación suficiente del subdesarrollo, sin
preocuparse en lo más mínimo por el hecho de que, en relación con el país
capitalista original, Inglaterra, todos los demás protagonistas del sistema
capitalista, liberal, democrático, han sido competidores rezagados, cada uno en
su momento, por lo mismo, tan dependiente como quien más, y todavía, ahora
mismo, naciones como el Canadá y Nueva Zelanda, a las cuales, no sin razón,
Argentina se consideraba superior, en todo, hace unos años todavía.
No es, pues,
sorprendente que Fidel Castro y su revolución continúen teniendo en América
Latina un prestigio por otra parte difícilmente comprensible para un observador
no latinoamericano, aun de izquierda. Para éste, Castro aparece ya
desenmascarado como un tirano típicamente latinoamericano, un caudillo más; su
revolución, como un fracaso espantosamente costoso para el pueblo cubano y
hasta para toda América Latina; su mayor contribución a los asuntos de nuestra
época, los servicios que presta a los soviéticos, a quienes ha entregado la
juventud cubana para que hicieran de ella, primero, un ejército desmesurado y,
luego, una fuerza expedicionaria. Esta empresa tiene que haber sido concebida y
haberla comenzado a realizar la URSS desde hace bastante tiempo, al menos desde
1965, justamente cuando se hizo aparente el fracaso de las teorías foquistas
del Che Guevara recogidas por Régis Debray en el famoso librito Revolución en
la revolución. A partir de entonces, los rusos asumieron directamente la
administración del recurso Cuba, el adiestramiento militar de la juventud
cubana y su envío a todos los lugares del mundo, por remotos que sean, donde
los rusos mismos serían vistos con recelo. Pero lo que puede parecerle a un
observador no latinoamericano como algo vergonzoso para la nación cubana, y
como una sangrienta vejación para su juventud, obligada a representar el papel
de senegaleses[3] del imperio soviético, significa en América Latina un
prestigio suplementario para Fidel. Los latinoamericanos prosoviéticos, o, más
generalmente, "de izquierda", no son los únicos que no le han hecho
críticas a Fidel sobre este asunto. Casi sin diferencia, también los
socialdemócratas, los liberales y hasta los conservadores latinoamericanos (y,
desde luego, muchos militares) sienten un orgullo secreto de descolonizados
porque soldados de aquí, por primera vez en la historia, han puesto pie en
África, el Magreb, Yemen, Vietnam, Afganistán, Camboya.
Cuando Fidel fue
recibido en visita oficial a México, en mayo de 1979, el presidente López
Portillo lo saludó en el aeropuerto como "uno de los hombres del
siglo". Esta hipérbole de López Portillo, sincera o hipócrita,
presumiblemente lo ayudó ante la opinión pública de su país, lo cual podría
hacernos temer que tal vez estemos los latinoamericanos menos cerca hoy que
ayer de una adhesión existencial al proyecto democrático inscrito formalmente
en las Constituciones y los Códigos de nuestras repúblicas desde la
Independencia.
[1]Pensamiento
Conservador (1815-1898). Compilación de José Luis Romero y Luis Alberto
Romero., Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1978.
[2]Me refiero al
suicidio de la democracia en Uruguay, país del cual se decía hasta hace algunos
años que era "la Suiza de América", pero el cual, paulatinamente,
arruinó su salud fiscal, y luego su contrato social democrático, mediante concesiones
populistas, cada vez más onerosas, a actividades no productivas, transferencias
de recursos cada vez mayores a una seguridad social en principio admirable pero
que desbordó las posibilidades reales de la economía, proliferación burocrática
agravada por jubilaciones a temprana edad con sueldo completo, etc. El
consiguiente colapso de la economía arrastró en su caída las estructuras de la
democracia uruguaya. A esa tendencia y a sus consecuencias se las llama
uruguayización.
[3]Los franceses usaban
tropas negras africanas en las guerras mundiales y en sus expediciones
coloniales en Asia y los países árabes.
Este ensayo fue
publicado originalmente en las revistas Vuelta (México) y Dissent (EEUU) y
reproducido en Marx y los socialxdismos reales y otros ensayos (Monte Ávila,
1988). Recientemente lo rescató el instituto Cato de Washington DC.
Instituto Cato
@ElCatoEnCorto
"La #Democracia
en Latinoamérica" por Carlos Rangel http://ow.ly/TmwA5
Suscribirse a:
Entradas (Atom)