miércoles, 2 de diciembre de 2015

ARIEL PEÑA, RÉGIMENES NEOMARXISTAS SE EXCULPAN EN EL IMPERIALISMO Y LA DERECHA, DESDE COLOMBIA

Latinoamérica  con cerca de 30 naciones, en el mundo apenas representa el 10% del producto interno bruto, y si excluimos a Brasil y México a  los  países restantes  solo les quedaría el 5%, pero con el difunto Hugo Chávez, el  genocida de Fidel Castro, el orate de Nicolás Maduro acompañado por Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega en verborrea,  falsedades, demagogia y otras bazofias, la región seria la  campeona mundial.

Mientras que eso ocurre con la economía Latinoamericana,  los Estados Unidos representan el 20% del PIB mundial, China llega al 15%, India al 7% y Japón al 6%, por eso es un contrasentido que la camarilla chavista venezolana hable de “guerra económica” cuando viven del imperio del norte que les compra  más de 800 mil barriles de petróleo  diarios que son el 98% de las exportaciones del país  vecino, y eso le ha servido para expandir  la revolución bolivariana, y mantener a un poco de países zánganos del  Caribe regalándoles petróleo, encabezados por Cuba.

Por ello una pregunta que flota   hace varios meses en el ambiente es: ¿Qué pasaría con Venezuela si USA le deja de comprar petróleo? Porque los 400 mil barriles de crudo diarios que se le venden  a China, solo sirven para pagar los intereses de la monumental deuda que tiene Venezuela con el país asiático; entonces cuando se acercan las elecciones legislativas del 6 de diciembre  la narcopandilla que  gobierna, está en estado de pánico ante la posibilidad de perder, y por ello le echan la culpa del fracaso del socialismo y la revolución al imperialismo y la derecha.

Para el imperio, Latinoamérica dejo de ser vital desde la década de  los 70 del siglo pasado, cuando les fracaso a las grandes transnacionales el llamado “plan básico” que buscaba crear en nuestros países grandes factorías, pero por la situación socio-política de la región eso no se pudo realizar, y por ello prefirieron a la China con los resultados que hoy conocemos. De ahí que para E.E.U.U  sus prioridades están en los países de Asia, medio oriente y Europa,  ya que Latinoamérica poco cuenta.

Pero según los    seudoanalistas  marxistas leninistas, USA busca quedarse con los recursos naturales de  Americalatina, dándole con eso  más importancia de la que tiene este sector de la tierra. Resaltando que si se cumple  con  una reducción importante  en los próximos  años de los gases de efecto invernadero por parte de  las naciones industrializadas, se mermaría la utilizan de combustibles fósiles y de gran parte de los metales que tiene Latinoamérica, por ello  no habría mucho  interés en los mentados recursos naturales que por aquí existen.

También los parásitos del socialismo del siglo XXl, que gobiernan a Venezuela, elucubran sobre la conjura de la derecha nacional e internacional en contra del proceso revolucionario con cerco mediático incluido; semejantes aberraciones propias de mentes  calenturientas ante el miedo de perder el poder, son el producto de alucinaciones enfermizas, porque en el continente  no se ha constituido una  organización internación en contra del neocomunismo  que impulsa el foro de Sao Pablo, y lo que existen son voces espontaneas de políticos e intelectuales que responden el  clamor ciudadano en las diferentes naciones, que han caído bajo  la férula de castrochavismo, que no es más que otra versión del marxismo.

En otras oportunidades  aclaramos sobre el origen de la  derecha que tanto preocupa a los comunistas con sus  diferentes máscaras, en donde enfatizamos que dicho termino se origino en la Revolución Francesa  y que básicamente se le aplicaba a los que buscaban un gobierno vitalicio, que es lo que quiere el  chavismo y de ahí la consigna en contra de la oposición de que ¡nunca volverán! así que siguiendo las enseñanzas de la Revolución Francesa,  la aplicación práctica del término derecha seria para denominar no solo a la camarilla chavista, sino también a los regímenes de Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega, que buscan perpetuarse en el gobierno. La monarquía de los castro en Cuba con más de 56 años es de ultraderecha, pues  ya  se menciona que un hijo de Raúl será el próximo presidente de la isla.

Nicolás Maduro está amenazando para el próximo 6 de Diciembre con apagar los medios de  comunicación, si pierde  las elecciones, pero prácticamente todos los medios son monopolio del estado, así que se  callaría a la voz oficial, sin embargo los pueblos latinoamericanos deben de estar atentos, ya que  para los marxistas radicalizar la revolución es sinónimo de  crear una dictadura eterna y sanguinaria igual a Cuba o Norcorea, porque la burocracia del estado es su dios, de ello se desprende el miedo que le tienen los comunistas totalitarios al debate ideológico. Reafirmando que sus dogmas no tienen ni vigencia ni defensa y utilizan una serie de sofismas para embaucar a débiles mentales, con la fabula miserabilista de que luchan por la emancipación de los pobres.

El imperialismo al que tanto utiliza  de excusa  el régimen  venezolano para ocultar sus miserias, que son el resultado del fracaso del sistema socialista, es displicente con Latinoamérica porque poco le preocupa lo que suceda al sur de rio Bravo, de la misma manera el susto que le produce la denominada derecha al chavismo hace parte de su fantasía,  pues  hemos explicado ampliamente las verdaderas connotaciones de ese término.  A pesar de que es patética la debacle del socialismo del siglo XXl en el contexto Latinoamericano, las Farc en Colombia con las negociaciones de paz en La Habana, pretenden que el postconflicto sirva de  transición hacia un régimen  marxista.

Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaG

Colombia

ANGÉLICA MORA, LA BRECHA, DESDE NUEVA YORK

Hay una enorme brecha abierta en la humanidad, con los sectores rivales alineados a ambos lados de la profunda zanja que no se dan tregua, porque cada cual lucha por imponer sus propias voluntades.

¿Cuándo se abrió por primera vez ese abismo en el mundo? Nadie lo sabe a ciencia cierta y el tema es materia de discusión de los seguidores de la historia, la biblia u otro libro religioso.
Si nos remontamos al libro sagrado de la cristiandad, podríamos decir que la brecha se abrió tan temprano como cuando se llevó a cabo la expulsión del Paraíso de la primera pareja, Adán y Eva, víctima de las intrigas de una serpiente.
Luego tendríamos otro ejemplo de división con Caín y Abel en su historia de envidia y crimen..
Las fragmentaciones en el mundo han existido siempre, pero hoy la enorme brecha se ha hecho aún más profunda y hace incluso peligrar la supervivencia de la raza humana.
En general, la amenaza representada por el Estado Islámico, Al-qaeda y otros grupos terroristas es una realidad que nadie puede desestimar.
En proximidad, la brecha más cercana  la tenemos frente a nosotros en las profundas divisiones que existen en las políticas de Cuba, Venezuela y otras naciones gobernadas por regímenes autoritarios.
En Cuba, el gobierno no permite el más mínimo respiro de un cambio, por pequeño que éste sea. El régimen castrista atemorizado, ha ordenado por un lado, aplastar cualquiera campaña que pueda atraer al pueblo y por el otro, impide la expansión de Internet ante el peligro que puedan extenderse las nuevas ideas que allí se expresan. Raúl Castro quiere hacer todavía más insular a la Isla, si así se pudiera, pero abre las válvulas de la emigración de sus ciudadanos cuando estratégicamente así le conviene, como está sucediendo hoy en día. 
¿Se podrán algún día cerrar las brechas?  Chile  ha estado tratando de hacerlo desde  el plebiscito de 1988, que puso fin al mandato de Augusto Pinochet y reabrió el país a la democracia. En las pasadas elecciones presidenciales Argentina dio un claro ejemplo,  demostrando en las urnas el deseo de cambios. Hay grandes esperanzas en el futuro, pese al rencor demostrado por los perdedores.
Por su parte Venezuela, vive hoy un momento trascendental en su historia. El 6 de diciembre se llevarán a cabo las elecciones para renovar la Asamblea Nacional, que de triunfar la oposición como adelantan las últimas encuestas, iniciaría el vuelco esencial para recobrar la Democracia.
Sin embargo, al otro lado de la brecha, el gobierno de Nicolás Maduro ha prometido no reconocer ese posible triunfo, lo que abriría aún más la garganta del negro abismo que hoy divide a esa nación caribeña.
La ciudadanía democrática venezolana acaba de hacer un llamado a la Fuerza Armada Nacional a respetar la Constitución y la voluntad soberana del pueblo el seis de diciembre
En un reciente comunicado difundido por la Unidad Democrática se pide: “En esta hora de crisis, los ciudadanos sin uniforme se dirigen a los ciudadanos con uniforme”.
Como dije una vez y lo mantengo, el destino de la Patria del Libertador dependerá, en última instancia, de la actuación de las Fuerzas Armadas.
Angelica Mora
angelicamorabeals@yahoo.com
@copihueblanco

Nueva York - Estado Unidos

ENTREVISTA DE VLADIMIR GESSEN EN EL DIARIO DE CARACAS: OFICIALISMO TENDRÁ QUE RECONOCER TRIUNFO OPOSITOR

Todo indica que el 6 de diciembre la oposición ganará las elecciones. Las encuestas más acreditadas e independientes que predijeron las victorias del oficialismo durante años y acertaron, hoy pronostican que la oposición triunfará con una sólida ventaja, asevera el psicólogo y analista Vladimir Gessen en entrevista para El Diario de Caracas. “Por múltiples razones al gobierno y al oficialismo no les quedará más remedio que aceptar su derrota... Si el PSUV quiere ser un partido histórico por muchos años debe hacer lo que el Frente Sandinista de Nicaragua, cuando perdió Daniel Ortega la presidencia con Violeta Chamorro. Los sandinistas perdieron el gobierno pero ganaron el futuro”, explica Gessen…

¿Quién ganará las elecciones?

– Bueno, nadie duda que la oposición va a tener una contundente victoria el 6 de diciembre en las elecciones parlamentarias de Venezuela. Hasta los más connotados analistas oficialistas así lo admiten, como es el caso del asesor de Chávez y teórico marxista Heinz Dieterich quien acaba de vaticinarlo y agrega además que viene la destrucción post electoral del gobierno de Maduro. No se puede ignorar que todas las encuestas que predijeron las victorias de Hugo Chávez y del oficialismo durante años hoy pronostican que la oposición triunfará con una sólida ventaja. Hasta Oscar Schemel de Hinterlaces, tradicionalmente al lado del gobierno, no se atreve a decir que ganará el oficialismo sino que habla de un resultado "reñido".

¿Cree que exista la posibilidad de fraude electoral?

– En las elecciones venezolanas durante los gobiernos de Chávez y de Maduro siempre hubo ventajismo extremo y abuso de poder por parte del oficialismo y del gobierno, lo que de hecho podría considerarse como un fraude. El notorio control que tiene el oficialismo en el Consejo Nacional Electoral y en los medios de comunicación, además del uso de los recursos del Estado para potenciar su campaña electoral, así como inhabilitar o meter presos a dirigentes de gran arrastre popular como Antonio Ledezma, Leopoldo López o María Corina Machado, le hace pensar a incontables personas que estaría planteada esa posibilidad. Pero, existe una realidad, el pueblo, los ciudadanos, la sociedad, percibe siempre cuando los fraudes ocurren y esto trae sus consecuencias. No se puede tapar el sol con un dedo. Por ello, creo que el oficialismo tendrá que reconocer el triunfo opositor.

¿Nicolás Maduro dice que el oficialismo ganará “como sea” y que tomará la calle si llegaran a perder?

– Maduro también dijo que arreglaría la economía, que acabaría con la escasez, que terminaría con el dólar paralelo, y que el país sería más seguro. Yo le preguntaría a cada persona ¿Le cree Usted a Maduro?... Mire, el problema de Maduro es que una buena parte de los militantes del PSUV y del Polo Patriótico están convencidos de que van a perder y la mayoría de ellos creen que la culpa es de Maduro, por su mal gobierno. Incluso, ya algunos dirigentes del oficialismo como la ex ministra Ana Elisa Osorio han señalado que de perder las elecciones el PSUV debe exigir la renuncia del Gabinete. No aclaró en su propuesta si incluía al presidente. Nunca los perdedores explotan la victoria, mucho menos toman la calle. El 6 de diciembre quienes saldrán a la calle a cantar victoria, a festejar el triunfo y a tirar los tradicionales fuegos artificiales serán los opositores.

¿Qué hará el gobierno?

– Tendrá que reconocer el triunfo, no hacerlo tendría el repudio de la gran mayoría de los países del Mundo, de Naciones Unidas, de la OEA, de los parlamentos europeos y americanos, y hasta la Unasur. En Latinoamérica creo que hasta Brasil le pediría al gobierno venezolano que acepte la derrota. También pienso que el gobierno de alguna manera al admitir el triunfo opositor, sí podría cantar victoria al señalar que este es un gobierno democrático y no una dictadura, presentando como prueba que ahora la oposición tendrá mayoría en la Asamblea Nacional. Igualmente, para el gobierno le sería muy cuesta arriba desconocer el resultado electoral porque estoy convencido que las fuerzas que son garantes de la Constitución de Venezuela no lo acompañarían en esa aventura.

¿El 6D podrían presentarse disturbios?

– Las fuerzas opositoras seguramente saldrán a festejar el triunfo, y sus dirigentes deben dar claros mensajes señalando que es la vía democrática el único camino para llegar al gobierno, a la vez de hacer llamados a la paz y la concordia de todos los venezolanos. Y el gobierno debería a la par reconocer la victoria de la oposición, asimismo llamando a la calma y la tranquilidad ciudadana y dar por cerrado el episodio.

¿Las fuerzas garantes de la Constitución son las Fuerzas Armadas?

– Todos los ciudadanos sin uniforme y con uniforme son los garantes. El Pueblo soberano es el garante de la constitución. Ahora bien, en relación a las Fuerzas Armadas de Venezuela, tengo la absoluta convicción que la mayoría de los militares son más institucionalistas y constitucionalistas que seguidores de cualquier otro credo político o partidista. Y aparte de los principios, cada militar sabe que desde 1958 ninguna aventura golpista ha tenido éxito en el país. Golpes hubo muchos, pero todos fracasaron, incluido los de Chávez y del que intento sacar a Chávez. Desde 1952, cuando Pérez Jiménez desconoció el triunfo de la oposición, todos los golpes –sin excepción- fracasaron. Y el final del general Pérez Jiménez fue el oprobio y la cárcel. No visualizo cómo algún grupo extremista del gobierno o de la oposición podría hacerse del poder sin enfrentar una insurrección popular y la aplicación de sanciones y mecanismos como los previstos en la Carta Democrática y en las declaraciones de principios con similares postulados por parte de organismos mundiales, interamericanos, centroamericanos, caribeños, y sudamericanos. Un intento de tomar el poder de forma no democrática no prosperaría y sus perpetradores pagarían muy caro el intento.

¿Qué viene después de las elecciones?

– Si el PSUV quiere ser un partido histórico por muchos años debe hacer lo que el Frente Sandinista cuando perdió Daniel Ortega con Violeta Chamorro. Los sandinistas perdieron el gobierno, reconocieron el triunfo y entregaron la presidencia, pero ganaron el futuro.

Obviamente, veremos a la oposición ejerciendo la mayoría en la Asamblea, lo que hará un gran bien al país y a su democracia, pero creo que el dato político más importante es que el oficialismo tendrá que definir por fin quiénes son sus dirigentes y quien es el líder del partido en el presente. Creo que el problema de Nicolás Maduro no será que la oposición controle la Asamblea, sino que algunos dirigentes del PSUV pedirán la renuncia del presidente. Es posible que surja un nuevo liderazgo en el oficialismo que sustituya a Nicolás Maduro y a Diosdado Cabello, y que busque recuperar al PSUV y encaminarlo a un triunfo en las venideras elecciones de gobernadores y en las presidenciales. El triunfo de la oposición el 6 de diciembre cambiará la historia en Venezuela y afortunadamente de manera pacífica y democrática.

Vladimir Gessen
vladimirgessen@gmail.com
@DivanGessen
Estados Unidos

ARTURO PÉREZ REVERTÉ, ES LA GUERRA SANTA, IDIOTAS, DESDE ESPAÑA

Pinchos morunos y cerveza

A la sombra de la antigua muralla de Melilla, mi interlocutor -treinta años de cómplice amistad- se recuesta en la silla y sonríe, amargo. «No se dan cuenta, esos idiotas -dice-. Es una guerra, y estamos metidos en ella. Es la tercera guerra mundial, y no se dan cuenta». Mi amigo sabe de qué habla, pues desde hace mucho es soldado en esa guerra. Soldado anónimo, sin uniforme. De los que a menudo tuvieron que dormir con una pistola debajo de la almohada. «Es una guerra -insiste metiendo el bigote en la espuma de la cerveza-. Y la estamos perdiendo por nuestra estupidez. Sonriendo al enemigo».
Mientras escucho, pienso en el enemigo. Y no necesito forzar la imaginación, pues durante parte de mi vida habité ese territorio. Costumbres, métodos, manera de ejercer la violencia. Todo me es familiar. Todo se repite, como se repite la Historia desde los tiempos de los turcos, Constantinopla y las Cruzadas. Incluso desde las Termopilas. Como se repitió en aquel Irán, donde los incautos de allí y los imbéciles de aquí aplaudían la caída del Sha y la llegada del libertador Jomeini y sus ayatolás. Como se repitió en el babeo indiscriminado ante las diversas primaveras árabes, que al final -sorpresa para los idiotas profesionales- resultaron ser preludios de muy negros inviernos. Inviernos que son de esperar, por otra parte, cuando las palabras libertad y democracia, conceptos occidentales que nuestra ignorancia nos hace creer exportables en frío, por las buenas, fiadas a la bondad del corazón humano, acaban siendo administradas por curas, imanes, sacerdotes o como queramos llamarlos, fanáticos con turbante o sin él, que tarde o temprano hacen verdad de nuevo, entre sus también fanáticos feligreses, lo que escribió el barón Holbach en el siglo XVIII: «Cuando los hombres creen no temer más que a su dios, no se detienen en general ante nada».
Porque es la Yihad, idiotas
Es la guerra santa. Lo sabe mi amigo en Melilla, lo sé yo en mi pequeña parcela de experiencia personal, lo sabe el que haya estado allí. Lo sabe quien haya leído Historia, o sea capaz de encarar los periódicos y la tele con lucidez. Lo sabe quien busque en Internet los miles de vídeos y fotografías de ejecuciones, de cabezas cortadas, de críos mostrando sonrientes a los degollados por sus padres, de mujeres y niños violados por infieles al Islam, de adúlteras lapidadas -cómo callan en eso las ultra feministas, tan sensibles para otras chorradas-, de criminales cortando cuellos en vivo mientras gritan «Alá Ajbar» y docenas de espectadores lo graban con sus putos teléfonos móviles. Lo sabe quien lea las pancartas que un niño musulmán -no en Iraq, sino en Australia- exhibe con el texto: «Degollad a quien insulte al Profeta». Lo sabe quien vea la pancarta exhibida por un joven estudiante musulmán -no en Damasco, sino en Londres- donde advierte: «Usaremos vuestra democracia para destruir vuestra democracia».
A Occidente, a Europa, le costó siglos de sufrimiento alcanzar la libertad de la que hoy goza. Poder ser adúltera sin que te lapiden, o blasfemar sin que te quemen o que te cuelguen de una grúa. Ponerte falda corta sin que te llamen puta. Gozamos las ventajas de esa lucha, ganada tras muchos combates contra nuestros propios fanatismos, en la que demasiada gente buena perdió la vida: combates que Occidente libró cuando era joven y aún tenía fe. Pero ahora los jóvenes son otros: el niño de la pancarta, el cortador de cabezas, el fanático dispuesto a llevarse por delante a treinta infieles e ir al Paraíso. En términos históricos, ellos son los nuevos bárbaros. Europa, donde nació la libertad, es vieja, demagoga y cobarde; mientras que el Islam radical es joven, valiente, y tiene hambre, desesperación, y los cojones, ellos y ellas, muy puestos en su sitio. Dar mala imagen en YouTube les importa un rábano: al contrario, es otra arma en su guerra. Trabajan con su dios en una mano y el terror en la otra, para su propia clientela. Para un Islam que podría ser pacífico y liberal, que a menudo lo desea, pero que nunca puede lograrlo del todo, atrapado en sus propias contradicciones socio teológicas. Creer que eso se soluciona negociando o mirando a otra parte, es mucho más que una inmensa gilipollez. Es un suicidio. Vean Internet, insisto, y díganme qué diablos vamos a negociar. Y con quién. Es una guerra, y no hay otra que afrontarla. Asumirla sin complejos. Porque el frente de combate no está sólo allí, al otro lado del televisor, sino también aquí. En el corazón mismo de Roma. Porque -creo que lo escribí hace tiempo, aunque igual no fui yo- es contradictorio, peligroso, y hasta imposible, disfrutar de las ventajas de ser romano y al mismo tiempo aplaudir a los bárbaros.
Arturo Pérez-Reverte
@perezreverte

Enviado a nuestros correos por
Alexis Ortiz
alexisortiz9347@gmail.com
@AlexisOrtizB

Estados Unidos

LUIS PALACIOS, CLUB DE AMIGOS, CARTA ABIERTA AL INGENIERO MAURICIO MACRI, DESDE ARGENTINA

Ingeniero Mauricio Macri:

Los millones de argentinos que lo hemos elegido para que sea nuestro futuro Presidente, queremos sugerirle, que de la misma forma que la Presidenta saliente, exigió que fuera su hija la que le impusiera la Banda Presidencial, que Ud. exija, por supuesto con el consentimiento de él, que sea el Excelentísimo Sr. Juez de La Suprema Corte de Justicia Dr. Carlos Fayt quien le imponga dicha Banda y le entregue el Bastón de Mando. De esa manera se reivindicará al Excelentísimo Sr. Juez Dr. Fayt de todos los atropellos, injurias y atrocidades de las que ha sido víctima por parte del actual gobierno, el más corrupto de la historia argentina, formado por hombres y mujeres sin ninguna cultura, groseros, torpes y sin  idoneidad para  cumplir con las funciones que les fueron encomendadas.

Por otra parte, creo que sería un gran honor para Ud., nuestro futuro Presidente, que fuera ese el último acto en el cual participara, el Dr. Fayt, el día antes de su renuncia  como Juez de la Suprema Corte, tan insigne Jurista. Un Hombre probo, un verdadero CABALLERO como no lo ha sido ningún miembro del gobierno saliente.

Ingeniero Mauricio Macri, repito, los millones de argentinos que lo hemos elegido para ser nuestro  Presidente le estaríamos muy agradecidos si usted tomara en cuenta nuestra sugerencia.

Luis A. Palacio

Club de Amigos
club.de.amiigos@fibertel.com.ar

Argentina 

martes, 1 de diciembre de 2015

ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA, MÁS VALE TARDE QUE NUNCA

La rápida, certera, oportuna y valiente declaración de Mauricio Macri reafirmando como presidente electo lo que prometiera durante su campaña electoral, a saber: que exigiría del Mercosur la aplicación de la cláusula democrática contra el gobierno de Venezuela por la sistemática violación a los derechos humanos, ha escandalizado a los gobiernos cómplices de Venezuela – Ecuador, en primer lugar, que ya se siente ofendido porque intuye que podría engrosar la lista de países denunciados, y ha puesto a correr a las derechas de la región para montarse en la ola de los nuevos tiempos históricos. Enhorabuena.

Lo cierto es que la decisión de Macri llega en forma oportuna en cuanto respecta a su propio accionar político, pero con insólito y doloroso retraso para quienes hoy se montan en el último furgón de cola de la denuncia contra la dictadura de Nicolás Maduro.

Leo una entrevista al ex presidente y probable postulante para su reelección Sebastián Piñera en la cual, ante la pregunta de por qué ahora, que no es presidente, y no antes, cuando lo fue. Su respuesta demuestra el peso de la noche en las conciencias de los políticos latinoamericanos. Dice el ex presidente chileno en esa reciente entrevista con la revista Qué Pasa, desde Cartagena de Indias, en Colombia:
—Me parece bien el anuncio de Macri y si yo fuese presidente haría lo mismo.
—Pero usted no lo hizo en los cuatro años que fue presidente. ¿Por qué?
—Porque las circunstancias en Venezuela han cambiado. Hoy no es la misma de hace dos años atrás.
—¿Considera que el gobierno de Nicolás Maduro ha sido muy diferente al de Hugo Chávez?
—Hace dos años no había presos políticos de la magnitud de Leopoldo López, Daniel Ceballos y Antonio Ledezma, por dar sólo un ejemplo.
Que Venezuela no es la misma que la de hace dos años es tan de Perogrullo, que podemos pasarlo por alto. Pero de que era diferente, en esencia, a la que es hoy, es una media verdad. Y Piñera lo sabe. Como también lo sabía Álvaro Uribe mientras era presidente de Colombia, cuando decidiera no enfrentar a la que ya por entonces era una dictadura de pelo en pecho. Venezuela ha estado regida por un gobierno militar civil de índole dictatorial, tendencialmente totalitario y castrocomunista, manejado in situ por la tiranía cubana a través de sus comandantes y agentes del G2, llena de presos políticos, fraudulenta, amañada, vinculada a un proyecto estratégico coordinado por el Foro de Sao Paulo, vinculada al terrorismo de las Farc y, junto a ellas, al narcotráfico y entronizado gracias a una sistemática y elaborada manipulación electoral que, como bien lo demostraran algunos técnicos y académicos especializados en comicios electorales de la Universidad Carlos III de Madrid viene cometiendo fraudes electorales por lo menos desde el Referéndum Revocatorio del 15 de agosto de 2004.
No es un secreto: todo ello forma parte del acopio de informaciones de la prensa internacional y es murmullo de pasillos políticos desde el mismo día en que fuera electo Hugo Chávez como presidente de la República. Conversando en Santiago de Chile con el fundador del Partido Por la Democracia (PPD) Sergio Bitar, ministro de obras públicas y de Educación por la Concertación chilena, poco antes de dicho Referéndum, me contó haberse reunido recientemente con el todavía presidente en ejercicio del Brasil, Fernando Enrique Cardoso, quien lo habría prevenido frente al teniente coronel venezolano en los siguientes términos textuales: “Hay que tener mucho cuidado con Hugo Chávez. Es un fascista que causará muchos problemas.” La misma opinión le escuché a Carlos Ominami, padrastro de Marco Enríquez Ominami, por esas mismas fechas. Y en conversaciones sostenidas con las dirigencias del Partido Socialista, bajo la secretaría general de Gonzalo Martner y del grupo parlamentario de la Democracia Cristiana, incluso con la senadora socialista Isabel Allende Bussi, nadie expresó la más mínima duda sobre la naturaleza militarista, caudillesca, fascistoide y dictatorial de Hugo Chávez. Y de ello hace más de una década.
Pero si era lógico que la izquierda filocastrista mirara de soslayo ante los evidentes signos devastadores que prometía ejecutar el teniente coronel al servicio de la estrategia injerencista cubana, no cabe pensar lo mismo de la derecha democrática de la región. Que Chávez era una ficha y había firmado un pacto con el diablo convirtiéndose en peón de Fidel Castro en Tierra Firme y que Lula se convertiría en su principal aliado en la región con el propósito de desbancar a las democracias burguesas desde el llamado Foro de Sao Paulo lo supe desde mucho antes.
Recién reconfirmado para un extraño segundo mandato a raíz del Plebiscito del año 2000 que, al reafirmarlo en la presidencia le agregaba automáticamente dos años más a los cinco originales de su mandato, recogí en el aeropuerto de Maiquetía a mi por entonces amigo Marco Aurelio García, mano derecha de Lula da Silva y llegado a Caracas para asistir a esa segunda asunción de mando en nombre de su jefe. Al expresarle mis serias dudas sobre la naturaleza democrática del teniente coronel me miró sorprendido y exclamó: “¡Pero Sebastián!” – mi nombre político en el Mir de nuestro pasado común – “¿tienes algunas objeciones estéticas al comandante? ¿O ya abjuraste de nuestro juramento?” “¿Y cuál es ese juramento?” – le pregunté asombrado. “El de José Martí” – me respondió: “con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte echar…!” Chávez era una ficha de los cubanos. Como el mismo Lula da Silva. Más claro, echarle agua.
Pronto advertí que el profundo cambio operado en las conciencias de la izquierda chilena y continental tras el fracaso de Allende y los sufrimientos de los 17 años de feroz dictadura de Augusto Pinochet y los generales del Cono Sur se esfumaba como por arte de magia y, respaldado por la fastuosa riqueza petrolera que cayera inclemente sobre Venezuela, el castrocomunismo volvía a sus andadas tras la dominación de la región. El generoso e inesperado respaldo financiero del petróleo venezolano sobre partidos, organizaciones y personalidades de izquierda, así como su financiamiento en dólares fuertes a los candidatos del Foro por parte del Palacio de Miraflores derretiría como por encanto las buenas intenciones democráticas del conjunto de la izquierda. Como lo demostraría en su ominosa gestión de dos períodos consecutivos al frente de la OEA el Panzer chileno José Miguel Insulza, Chávez, al igual que Fidel Castro, había ingresado al altar de los intocables. Para izquierdas y derechas. Tal como me lo reafirmara el mismo Sergio Bitar al decirme que en función de las campañas electorales que se avecinaban, lo mejor era dejar a Chávez tranquilo. Fue lo mismo que le expresó con todas sus letras y en perfecto español el prócer de la socialdemocracia chilena Ricardo Lagos al dirigente socialdemócrata venezolano Humberto Celli en un encuentro en Praga auspiciado por Vaklav Havel: “Tengo aspiraciones presidenciales. Chávez no es un tema que convenga tocarse en Chile.”
Lo mismo podría decirse de Raúl Alfonsín, quien me llamara en Caracas a pocas horas de celebrarse ese malhadado Referéndum Revocatorio rogándome le pidiera a Enrique Mendoza, el líder máximo de la Coordinadora Democrática y jefe máximo de la oposición, que no adelantara ningún resultado antes del que proclamaría Jorge Rodríguez, debutante en la feria de los fraudes electorales venezolanos que signarían la historia del chavismo durante más de largos diez años. Ante Hugo Chávez, más valía “no menealle…”. Era el gigantesco, el inconmensurable poder hegemónico del populismo petrolero en la región. Y en el mundo, como lo confirma a diario su discípulo español Pablo Iglesias.
De modo que con lo de la dictadura venezolana y sus dolientes de la región bien puede citarse la tradición del cornudo, aquella que afirma que siempre resulta el último en enterarse y cuando lo hace, decide resolver la ofensa vendiendo el sofá sobre el que se desfogaba la adúltera.
Todo lo cual podría aceptarse, dado el peso de la noche, de que hablaba el prócer chileno. Pero lo que no termino de entender del discurso de mi admirado amigo Sebastián Piñera, al que le deseo los mayores éxitos en su intento por volver a la presidencia en bien de Chile y los chilenos, es que considere que para aplicar la cláusula democrática los presos políticos deban alcanzar cierto rango, como el que poseen Leopoldo López, Antonio Ledezma y Daniel Ceballos. Muy por el contrario, considero que las Cláusulas Democráticas tienen por objetivo que cualquier hijo de vecino que vaya a la cárcel por razones de conciencia, como los cientos que han vegetado en las mazmorras del chavismo desde hace 15 intolerables años, debe movilizar y merecer la activación de todos los recursos de la comunidad democrática internacional para ser liberados. No hay presos políticos buenos y presos políticos malos: en democracia no deben existir presos políticos.
Y para terminar: la democracia, como bien lo sabemos todos, no consiste tan sólo en celebrar elecciones y ser elegido. Aquella diferenciación entre democracia de origen y democracia de desempeño es una cisura epistemológica aberrante: toda democracia es democrática hoy, in actus, no en potentia: no ayer ni mañana. Consiste en respetar los derechos de la ciudadanía, impedir la entronización monárquica de los poderosos y como bien lo dijese uno de nuestros más célebres pensadores políticos: consiste en que la sociedad civil ejerza su poder soberano vigilando no sólo a los gobiernos, sino a los políticos.
El de Chávez mereció la aplicación de todos los convenios internacionales vigentes desde aquellos infaustos hechos del 11 de abril de 2002, cuando decidiera desatar los demonios de la dictadura y entregarle a Fidel Castro, atado de pies y manos, al sometido pueblo venezolano. Y no con esta cruenta tardanza, cuando el mal ya alcanzó los peores abismos. Todo lo demás es cuento. Y los cuentos, a esta altura del partido, sólo provocan vergüenza.
Antonio Sanchez Garcia
sanchezgarciacaracas@gmail.com
‏@Sangarccs

Miranda - Venezuela

HUMBERTO SEIJAS PITTALUGA, ES LA ÚLTIMA VEZ QUE TE LO DIGO…

Stanislaw, un querido amigo y compañero de armas —más venezolano que el joropo, aunque con nombre extranjero— me escribió recientemente.  Entre otras cosas me dice: “Yo trato de ser tan optimista como el resto de la población, ese 80 y pico % que aspira y sueña con un cambio. Pero la triste realidad me lleva a pensar que no va a ser así (…) vivo al igual que Ud. en un país cuya descomposición alcanza limites más allá de lo ponderable.  Un país donde no hay un Estado o tal vez un brochazo de lo que una vez fue un Estado (…) Somos un país arrasado por la barbarie del narco-comunismo.  Gobernados desde Cuba con toda la saña política que nos podamos imaginar (…) Yo no lo veo simple” (el amanecer de una nueva Venezuela después del 6-D, acoto yo). “Y lo que es peor, no hay un solo líder que hable sobre esta realidad.  Nadie le dice al país que sin el esfuerzo gigantesco de una sociedad donde prevalezca el respeto al derecho (…) no habrá solución”.  Y dice más: “Yo personalmente dudo que el tejido de intereses ajenos al país nos permita tan fácil y dócilmente empezar a recuperar ese sueño.  Yo dudo que luego del 6D (…) podamos percibir nada diferente.  ¿Sabe por qué?  Pues porque ni los rusos, chinos, cubanos, iraníes, etc. nos van a soltar tan fácilmente, pero también porque aún no entendemos que lo verdaderamente grave de Venezuela no es este gobierno, ni los anteriores.  Lo más triste que tiene este país, hemos sido sus ciudadanos”.

Palabras ominosas, graves, dolorosas, pero con las cuales todos tenemos que estar de acuerdo: la falta vernácula de civismo es la que nos tiene en este estado de casi postración.  Comerse una luz roja, copiarse en un examen, evadir el pago de impuestos, llevarse los útiles de la oficina para la casa, matraquear a los conductores (y dejarse matraquear por los agentes) son apenas una pequeña muestra de lo que somos: cualquier cosa menos ciudadanos.  Llegamos a avispados pendejos, cuando mucho.

Claro que alcanzamos estos extremos porque desde la cúpula del Estado, la cima de las instituciones, el alto mando militar, lo que nos dejan ver son malos ejemplos.  Darle usos indebidos de las partidas secretas, cobrar comisiones por cuanto contrato pase por las manos, mirar para otro lado cuando el generalote lleva la gandola de combustible para “el otro lado”, hacerse los locos cuando un avión lleva casi tonelada y media de cocaína son apenas muestras de la venalidad —en esto, no creo que sea ineptitud— de las autoridades.  Pero también lo son: un Defensor de Pueblo que se desvive por defender al gobierno (ya llevamos cuatro y ninguno ha servido), unas magistradas que desechan lo que aprendieron (y enseñaron) de derecho al momento de emitir sentencias, unas rectoras a las que se les hace de lo más normal que el ilegítimo se haga acompañar de candidatos en sus cadenas, o que estos repartan “canaimitas” (que no compraron ellos sino el gobierno) como parte de la campaña. 

Es contra este estado de cosas, frente a esa caterva de ladrones, abandonando la zona de confort desde donde vemos pasar las irregularidades del régimen, que debemos reaccionar.  Por eso, es que el próximo domingo, todos a una, haremos las colas que sí debemos calarnos, sonrientes, esperanzados: las de ir a ejercer el sufragio.  No te lo digo más; es la última vez que te lo digo (por lo menos antes del 6-D).  ¡Cumple con tu deber!  Ya sé que, según la Constitución, el voto no es un deber sino un derecho y “una función social” —¡ah, frase pa’ edulcorada!— pero ante las circunstancias actuales, es un deber moral; aún más: es un imperativo categórico.

Claro que las admoniciones anteriores no son para Stan: me consta su alto concepto del deber ser, de sus virtudes ciudadanas, de su desempeño ejemplar.  Él tiene muy claro lo que hay que hacer este domingo que viene.  Las exhortaciones casi con tono de recriminación son para los que se escudan detrás del biombo del “apoliticismo” para irse a la playa, quedarse en casa libando y jugando dominó, hacer una parrilla (solo los muy ricos, porque la punta trasera está incomprable).  Y no te lo exhorto yo, pobre bolsa; ¡te lo manda a decir el papa Francisco! “Ninguno de nosotros puede decir: ‘yo no tengo nada que ver con esto, son ellos los que gobiernan... No, no, yo soy responsable de su gobierno y tengo que hacer lo mejor para que ellos gobiernen bien y tengo que hacer lo mejor por participar en la política como pueda’".  Antes, había dicho otra cosa: "un gobernante que no ama, no puede gobernar: al máximo podrá disciplinar, poner un poco de orden, pero no gobernar".  Pareciera una frase dedicada a Platanote.  Pero este dirá: “eso no es conmigo, porque yo ni orden pongo”.

Contra el latrocinio, contra el paterrolismo, contra el aventurerismo, ¡vota!  Y ya sabes: abajo y a la izquierda, ¡con ganas!

Humberto Seijas Pittaluga
hacheseijaspe@gmail.com
@seijaspitt

Carabobo - Venezuela

CARLOS E. AGUILERA A., ¡O VOTAS….O BOTAS!

 “No pueden ver con indiferencia los militares la causa pública que pueden llamar suya, por sus sacrificios, a tiempo que otros la quieren arruinar” Simón Bolívar
El próximo 6 de diciembre los venezolanos veremos renacer la esperanza de reconstruir la estructura física, moral, económica y ética de un país que a lo largo de 17 años, fue víctima de la lujuria enfermiza de quienes por la vía democrática alcanzaron el poder, y que se tradujeron en acciones y decisiones  que contrariaron las expectativas y necesidades, de un pueblo que se cansó y decepcionó de tanta tropelía, abuso de poder, corrupción, nepotismo, escasez de alimentos y medicinas,  presos políticos, insultos, agravios y todo cuanto se les antoja a quienes se creen dueños del país.
Jamás en toda la historia republicana desde su fundación, Venezuela había experimentado una situación tan  crítica. Para colmo, Nicolás Maduro apela en sus monsergas discursivas a la amenaza incitando a la violencia, cuyo resultado se está viendo en el proceso electoral parlamentario, en el que dirigentes de la oposición han sido atacados con armas en ocho distintos lugares del país, supuestamente a manos de los llamados colectivos, defensores a ultranza del régimen, que con patente de corso otorgada por el extinto Comandante galáctico,  no tienen conmiseración alguna para usar las armas en contra de indefensos ciudadanos, a los que atacan sin piedad en las marchas y concentraciones que realizan, asesinando incluso a un  dirigente del partido Acción Democrática, en Guárico. ¿Cómo negar entonces, que estamos en presencia del terrorismo de Estado?
Grave, pero muy grave que Maduro haya amenazado con tomar las calles con fuerzas militares y civiles si llegara a perder las elecciones parlamentarias, lo cual sin duda alguna sería un golpe militar para desconocer el legítimo triunfo de sus adversarios políticos de la oposición, y sin más ni más, la instauración de un régimen fascista militar civil, todo lo cual contraría la esencia misma de la Carta Magna, que en el capítulo III de la Fuerza Armada Nacional refiere textualmente: “Para la mejor ejecución de los altos fines que le han sido encomendados por la Constitución, se unifica a las Fuerzas Armadas Nacionales en un cuerpo uniforme  denominado la Fuerza Armada Nacional, pero manteniendo cada uno de los cuatro componentes integrantes de la institución, sus características y especificidad como Fuerza, siendo esta institución esencialmente profesional, sin militancia política alguna, subordinada a la autoridad civil, organizada por el Estado para garantizar la independencia y soberanía de la Nación y asegurar la integridad del espacio geográfico, mediante la defensa militar, la cooperación con el mantenimiento del orden interno y la participación activa en el desarrollo nacional, de acuerdo con esta Constitución y la ley. En el cumplimiento de sus funciones, la Fuerza Armada Nacional está al servicio exclusivo de la Nación y de la Constitución y en ningún caso al de persona o parcialidad política alguna. Sus pilares fundamentales son la disciplina, la obediencia y la subordinación conforme a lo establecido en la Constitución y las leyes”.
Cuando Maduro apela en sus discursos (¿) a la Fuerza Armada Nacional como factor de estabilidad de la institucionalidad, supuestamente amenazada por una conspiración de la oposición y el sector empresarial, a cuya cabeza coloca al conocido joven empresario Lorenzo Mendoza, se sitúa sin eufemismos a contrapelo de la historia, al menos, de la historia reciente de América Latina, que en el lenguaje político prácticamente ha desterrado ese concepto de las democracias tuteladas y peor aún de los hábitos pretorianos.
Semejante yerro proviene también de una desconceptuación que se encuentra presente en la matriz del régimen, y que se ha ido acelerando hasta el colmo de dejar vacío de contenido el discurso presidencial. Solo un gobierno anómalo puede explicar que en democracia se recurra, ya no al arbitraje, sino a la intervención de militares como recurso de sostén de la legitimidad democrática, anomalía, si, en su sentido etimológico, de malformación, porque el llamado a la fuerza revela una absoluta incultura política o, en su defecto, una incoherencia total con los postulados del Estado de derecho, en el que se sustenta un régimen democrático.
Maduro se ha zambullido en la campaña para elegir las nuevas autoridades de la Asamblea Nacional, y ello lo está llevando a alocuciones erráticas, de las cuales no va a salir bien librado, porque entra en la inmediatez de la confrontación electoral con sus oponentes y, como resultado, su posición antes que fortalecerse se torna vulnerable, teniendo en cuenta que su base de sostén popular es sumamente endeble, ya que según todas las empresas encuestadoras su popularidad (si es que en alguna ocasión gozo de ella) roza el límite de apenas un 23% de aceptación, circunstancia que, justamente, lo conduce a emitir expresiones contradictorias y huérfanas de sustento o, como en él, desatinadas, tanto para la cultura democrática del país, como para para la imagen que debe proyectar en el ámbito internacional.
Pero existe otro grave efecto en estas declaraciones, y es el de desnaturalizar la función de la Fuerza Armada Nacional, que como señalamos en párrafo anterior es garante de la seguridad externa e interna del país, y de ninguna manera deliberante de acuerdo a la propia Constitución, frente a los acontecimientos políticos. A fuerza de repetir de manera recurrente, pues lo ha hecho en varias ocasiones, esta exhortación de Maduro a las instituciones armadas como puntales de su gobierno, lo que está provocando es una degradación de los principios constitucionales que, paradójicamente, como mandatario está obligado a preservar y más aún a divulgar como principal personero del Estado.
Por otra parte, su incultura política no es la única que se deduce de este tipo de declaraciones, como producto de la ausencia de una base social de sustento. En circunstancias diferentes, quien enfrenta a una conspiración invocaría al pueblo como supremo garante del orden constitucional, pero este no es el caso, peligrosamente el régimen ha ido perdiendo aliados y socios que podían eventualmente garantizarle sostén. Maduro desde sus inicios mostro las inconsistencias e incompetencias políticas, que le minaron el campo de apoyo popular que había heredado del su padre putativo, y por ello desde que llego a Miraflores comenzó a incorporar en su gabinete a hombres de uniforme, evidenciando el carácter militar del cual no se ha desprendido y por el contrario cada día designa a más militares en altos cargos del Estado: Ministros, Viceministros, presidentes de empresas y de otras instituciones.
Y vamos un poco más allá, por cuanto existe otra consecuencia que también causa estragos en el estamento militar, pues al desvirtuarse de su función, empiezan, sus miembros, a tener percepciones erróneas de sus roles, que son precisos y concretos conforme a lo que reza la Constitución y el Reglamento Militar. Sin embargo, a medida que se los invoca como fuerza salvadora del régimen, se les otorga una matrícula para ingresar en un  terreno que no es el suyo, sino la preservación de las fronteras y la seguridad pública interna, cuyo debilitamiento está causando estragos en la población venezolana.
No deben olvidar los hombres de uniforme, que la seguridad nacional no puede ser manipulada ante la contingencia del hecho político circunstancial. América Latina ha pagado muy caro el abuso de este concepto, por ello todas las constituciones que las rigen son suficientemente claras, al delimitar la esfera de actuación de los estamentos militares y del uso del monopolio legítimo de la fuerza, en el Estado de derecho.   
El resultado de las elecciones parlamentarias, seguros estamos favorecerá a la oposición con amplia mayoría, por lo que exhortamos a quienes ocupen sus curules en el nuevo Poder Legislativo, abocarse en procura de que las fuerzas sociales y políticas creen consensos, que generen paz y estabilidad democrática, para que los problemas del país se comiencen a resolver y que el pueblo venezolano alcance el sueño de ver a hijos, nietos y bisnietos disfrutar del sosiego, armonía, tranquilidad, seguridad, y bienestar social y económico de su amada patria, como lo disfrutamos sus tutelares, madres y padres de familia.
Percibimos que los líderes y dirigentes que alcanzarán con éxito el triunfo, el cual compartiremos gozosamente, actuarán con madurez, tolerancia e inteligencia frente a sus adversarios que deberán asumir la derrota con humildad, si es que no quieren empañar nuestra tradición e hidalguía venezolana.
Carlos E. Aguilera A.,
careduagui@yahoo.com
@_toquedediana
Miembro fundador del Colegio Nacional de Periodistas (CNP-122)

Aragua - Venezuela

JESÚS ELORZA, DATE CON FURYA

El día domingo, Nicolás amaneció de lo más contento. Cantó a dúo con el difunto eterno el Himno Nacional. Una inmensa sonrisa, estuvo reflejada en su cara mientras desayunaba. Cilia, que tenía tiempo sin verlo con ese humor, se atrevió a preguntarle a que se debía esa alegría. Compártela conmigo, le dijo. No he podido dormir desde que el imperialismo secuestró a mis sobrinos.
- Es que ayer sábado, vi en televisión, la pelea por el Campeonato Mundial de los pesos pesados de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), la Federación Internacional de Boxeo y de la Organización Mundial (OMB).
No te entiendo mi amor, explícate.
Cáete pa tras mi Cilita, que el pugilista que ganó esa pelea lo hizo ¡¡¡¡Usando un short o pantalón que en su parte trasera decía Venezuela!!!!
-¿Y? repreguntó la Primera Combatiente.
Bueno chica, no le metas al bruto. Ese es un mensaje que nos está enviando nuestro querido y amado Difunto Eterno. A lo mejor se cansó de transformarse en pajarito y ahora lo hace como en verdad era él….un fajador.
-¿Y cuál es ese mensaje? Señaló Cilia sin ocultar su molestia por el calificativo de bruta.
Más claro, no canta un gallo (o el pajarito)…..El mensaje, nos está indicando el camino a seguir en la recta final de la campaña electoral. Debemos pelear con todas nuestras fuerzas, tal como lo hizo ese compatriota y propinarle un nocaut fulminante a la oposición.
-¿Compatriota? Ese tipo se llama Tyson Fury y creo que es ingles según lo que estoy leyendo en Wikipedia.
Eso ya lo resolví. Ordené a nuestra cancillera que le diera a ese boxeador la Ciudadanía Express y para que no quedara lugar a ninguna duda, al igual que a tus sobrinos, ordene también que le otorgaran pasaporte diplomático. Ese boche, de tener a un campeón mundial de los pesos pesados participando en la campaña electoral, no lo vamos a pelar.
Te imaginas, él y Yo en cadena nacional con los guantes puestos golpeando a la oposición…..eso no tiene precio.
Mañana le anuncio al país, la decisión de traer a este hijo ilustre para condecorarlo con la Orden Chávez-Libertador. También, se me ocurre que para el próximo domingo, cuando los resultados de nuestro triunfo sean irreversibles, que el anuncio lo haga Tibisay acompañada del camarada Fury para que no quede ninguna duda del KO que le daremos a la derecha imperialista.
Los ministros, al escuchar el plan cayeron en un estado de orgasmo colectivo y comenzaron a gritar ¡¡¡Date con Furya Nicolás!!!....somos invencibles.
Winston Valenilla, para ganar puntos con su jefe, sacó al aire una entrevista en directo que en ese momento le estaban haciendo al nuevo monarca de los pesos pesados y todos los presentes, quedaron como Condorito, cuando lo escucharon decir:
“Creo que las drogas, cualquiera sea su tipo, deben ser legalizadas” Puse, el nombre de Venezuela en mi pantalón, como reconocimiento a un país en el cual el narcotráfico tiene total y absoluta protección gubernamental.
En la calle, la mayoría de los venezolanos piensan que en el round 6 (de Diciembre) Nicolás y su combo de candidatos, no podrán levantarse de la lona…..la derrota electoral que recibirán, será fulminante.
Jesus Elorza Garrido
jesuselorza@hotmail.com
@jesuselorza

Aragua - Venezuela

JESÚS GONZÁLEZ BRICEÑO, POR QUÉ VOTAR MASIVAMENTE POR LA OPOSICIÓN DEMOCRÁTICA EL 6D.

1. PARA SALIR A LA CALLE  sin que uno sea  atracado, robado y asesinado  como sucede diariamente a los ciudadanos de a pié, policías, militares, madres y padres, niños niñas y adolescentes.
2.PARA VISITAR DE NOCHE  a los amigos y familiares, ir  a cines y teatros,  cenar los días señalados del año,  divertirnos en discotecas y ferias,  y para que podamos celebrar estas navidades y año  nuevo sin nada que lamentar y dar gracias a  Dios  porque  regresamos  sanos y salvos en nuestros hogares.
3 .PARA QUE PODAMOS COMPRAR LOS REGALOS NAVIDEÑOS, comernos  las hallacas y pan de jamón  que serán los más caros de la historia  por la hiperinflación que no ha regalado  SAN NICOLÁS   PELUCÓN y  POR EL SOCIALISMO DEL SIGLO XXl.
4.PARA QUE NOS ALCANCEN LOS REALES  para  viajar al exterior y por  nuestro hermoso país con tarjetas de crédito sin que nos dejen varados en  el extranjero porque  las divisas aprobadas por CADIVI   no sean canceladas  y no sean carísimos los pasajes  en las líneas de transporte terrestre y aéreo.
5.PARA QUE PODAMOS VER Y OIR LOS PROGRAMAS RADIOTELEVISIVOS ,  leer  la  prensa de nuestro agrado y no  escuchar diariamente las peroratas de la  guerra económica, los golpes de estado contra el gobierno, las noticias del narcotráfico, las bondades del socialismo castro-chavista-madurista y   LOS  ALÓS PRSIDENTE  DE HUGO, NI   LOS BIGOTES ENGOMADOS DEL PRESIDENTE NI SU HERMOSA HUMANIDAD QUE ABARCA LA  PANTALLAS DE LOS CANALES Y LAS VOCES ALTISONANTES DE INSULTOS E IMPROPERIOS CONTRA SUS OPOSITORES.NACIONALES Y EXTRANJEROS.
6.PARA QUE NUESTRA VISTA, OÍDOS Y PIES  dejen de recrearse con LARGAS Y  SABROSAS, CON ESTE SOL TROPICAL Y RADIANTE,  DE NIÑOS, ADULTOS Y  PERSONAS DE TERCERA EDAD que  riñen  y se golpean,  con saldos de heridos, muertes y desmayos en  abastos y supermercados, panaderías,  farmacias, y salas de espera de centros de salud  o para que nos digan deben volver cuando le toque al número de su cedula de identidad o cualquier otro mes del año hallan disponibles camas e insumos médicos.
7. PARA QUE NO NOS ENFERMEMOS  O LLEVEMOS A UNA PARTURIENTA   a hospitales públicos, clínicas  y CDI   para que nos digan que no hay camas  ni medicamentos y que volvamos algunos meses después, sino nos han enterrado antes.
8. PARA QUE DISPONGAMOS DE LIBERTAD DE PENSAMIENTO  Y DE PROTESTA  sin que nos disparen, enjuicien y  nos metan presos,  nos echen gas del bueno y nos maltraten por reclamar nuestros  derechos consagrados en las leyes bolivarianas.
9.PARA QUE MILES DE PRESOS POLÍTICOS  salgan de las cárceles y prisiones, de RAMO VEREDE U OTRAS LÚGUBRES PRISIONES por manifestarse contra las arbitrariedades y atropellos del régimen y para que puedan disfrutar de la paz de su hogar  de   familiares y de las bondades de nuestra Nación;  trabajar con sueldos  dignos y  estudiar en nuestras universidades libres y autónomas sin las amenazas y maltratos de las autoridades  e infiltrados por el cupo obligatorio impuesto por el gobierno  o  por  NO PLEGARSE AL PENSAMIENTO ÚNICO DEL COMUNISMO-CHAVISTA..
10. PARA QUE MILES DE VENEZOLANOS, DESCENDIENTES DE EXTRANJEROS  nacidos aquí, nacionalizados   y  perseguidos políticos regresen a su tierra para compartir  con familiares y amigos y puedan  desempeñarse sin  correr el riesgo de perder sus vidas, ser encarcelados,  y DISFRUTAR DE SUS BIENES HABIDOS LEGALMENTE Y  DE SUS DERECHOS HUMANOS  CONSAGRADOS EN NUESTRA CONSTITUCIÓN.
Y, SOBRE TODO  PARA QUE  EJERZAMEMOS LIBREMENTE Y SIN TEMOR NUESTRO DERECHO AL VOTO,  por  los candidatos de nuestra preferencia para que tengamos nuevamente     las libertades   que antes disfrutamos, acabar con el crimen organizado y del régimen, para que impere la Justicia de los  Tribunales,  nos proteja  la Defensoría del Pueblo y los órganos de control del estado ejerzan libremente sus competencias;  los Militares vuelven a su cuarteles como lo manda la ley;  SE DETENGAN Y CASTIGUEN los usurpadores del erario público, se acabe la Impunidad de los Crímenes; y en particular para que se ELIJA UNA  ASAMBLEA  NACIONAL  QUE  EJERZA   su competencia nacional con probidad y justicia, CONTROLE eficazmente la administración pública, la seguridad interna, CENSURE  los representantes del ejecutivo nacional y el funcionariado público por la comisión de delitos,  RESPETE LA IMNUNIDAD de los  congresantes  disidentes ,  RINDAN cuentas anualmente ante su electorado;   PROMUEVA  la participación ciudadana  como sujetos activos de la vida pública; y DESIGNE  los representantes del Poder Moral  de la República, con apego a la ley y la justicia,  sustento de la libertad y  del estado democrático descentralizado.
Por  TODO ELLO, debemos ir a votar masivamente el 6D, para impedir que el régimen FRAUDULENTO Y FORAJIDO , cumpla su propósito de entronizarse definitivamente en el poder,  y que definitivamente nos convierta en ciudadanos pobres y desamparados de toda legalidad y protección ciudadana.
Jesús Rafael González Briceño
jesusrafael768@gmail.com
@jesusgonzalezbr

Miranda - Venezuela

PABLO AURE, EL 6D: DILE NO A LAS DROGAS, Y VOTA,

A escasos días de las elecciones parlamentarias no podemos dejar de referirnos a ese evento que mantiene al país en vilo. No existe duda alguna sobre la ventaja que arrojan los sondeos de opinión a favor de la oposición. Se vislumbra rotunda derrota para el sector oficialista.

DERROTA ROJA

Ahora, no hablo tanto de victoria opositora, sino de derrota oficialista porque lo que pulula en el país es un descontento generalizado, y por lo tanto, el voto será de castigo y no de apoyo a los candidatos. Pudiéramos decir que hemos retrocedido a los tiempos de cuando votábamos por colores. No importaba quiénes se presentaban como candidatos, sino lo que prevalecía era el color de la tarjeta. Volvimos a esos tiempos. La Mesa de la Unidad pide votar por “la manito”, y los oficialistas por “los ojos de Chávez”. Confieso sentir dolor porque votaremos pero no elegiremos. Espero que estos sean los últimos comicios en que nos sometemos a esa incómoda circunstancia. 

Votar en contra y no a favor es peligroso, y sobre todo si se incurre en el error de no saber gestionar los resultados oficiales. Que se entienda bien: cuando el voto es en contra, y no a favor, la decepción puede aparecer en muy poco tiempo. Y de acuerdo con lo que visualizamos, para el primer trimestre del 2016 Venezuela enfrentará una megacrisis económica, al punto de tener probables escenarios de hambruna. La conflictividad crecerá y buscará desahogo atribuyendo responsabilidades.

EDULCORADA DERROTA

Estamos vendiendo a la Asamblea Nacional como la panacea, lo cual no es verdad, ya que el deterioro de la nación es tan grande que se necesitará del concurso de todos los poderes para recuperar la confianza de las instituciones, y de esa manera impulsar nuevamente la economía.

Me late que el régimen, asesorado por el G-2 cubano, aceptará una edulcorada derrota legislativa bajo el entendido de que las cosas seguirán empeorando indistintamente de la composición del próximo Parlamento.

LIDERAZGO DE LOS DIPUTADOS

Los indignados irán por todos. No distinguirán el color del traje, ni tampoco el de la corbata del parlamentario. He allí el constante mensaje de odio de Nicolás Maduro. Habla del pueblo en la calle y de la unión cívico militar. Se está adelantando a hechos probables, muy probables.

Los abanderados de la oposición tienen que entender la situación actual. Serán unos diputados con mucha responsabilidad. No por sus propuestas en el Parlamento, sino como constructores de puentes. Puentes con sus colegas oficialistas, pero también tendrán que asumir el liderazgo que quizá muchos aún no lo han exhibido, porque serán elegidos a pesar de ser desconocidos. Desde el 7-D serán visibles. Les pido no dejarse secuestrar por ningún capitoste opositor. Los exhorto a ser auténticos porque serán los responsables directos del éxito o del fracaso de esta gesta electoral.

Los ciudadanos pedirán respuestas a los diputados recién elegidos, y debemos estar claros de que si no se suman a las inquietudes populares, la crecida del río de la inconformidad también se los llevará.

NOTA FINAL

No puedo finalizar esta última entrega preelectoral sin hacer mención a lo sospechoso que resulta no leer en las noticias, desde hace algunos meses, la captura de narcotraficantes, o el hallazgo de grandes alijos de droga en el territorio nacional ¿Será que se acabó esa actividad delictiva en el país o han preferido no pisarse la manguera en el ocaso revolucionario? Sea cuál sea la hipótesis correcta,el 6 de diciembre dile No a las drogas, y vota.

Pablo Aure
pabloaure@gmail.com
@pabloaure
Carabobo - Venezuela