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miércoles, 17 de junio de 2020

RICARDO VALENZUELA, ¿SORPRENDIDO? TE LO DIJE, REFLEXIONES LIBERTARIAS

Algunos amigos me dicen extrañar mis ásperos escritos acerca de México y es solo porque me he concentrado en los eventos internacionales que pienso van a cambiar la fisonomía mundial. Entonces, solo uso la expresión de Lord Byron: ”De todas las horribles notas de dolor, más triste que el canto de un Búho en una noche de tormenta. Es la escalofriante frase; ¡te lo dije!”. Yo fui uno de esa minoría que, lejos de embarcarme en un viaje de ilusiones ciegas, durante años estuve alertando acerca de la gran amenaza de una presidencia del Peje. 

Un hombre quien, en su largo transitar, revelaba el peligro de un lunático al timón del país ahora convertido en una realidad. No escribo sobre México, porque no siento pueda ya aportar para la solución de los problemas que son más grandes de lo que percibimos. Tan graves como ese orate acaparando todos los poderes para construir otra Venezuela ante los ojos de los zombis que lo eligieron y, como los camisas pardas de Mussolini, fielmente participando en la masacre final del país. 

Sin embargo, un buen amigo, Edgar Piña, un economista verdaderamente liberal, me ha enviado uno de sus artículos que, con dolorosa realidad, describe hasta donde ha llegado la mente de un psicópata armado con las peores ideas que forman la receta infalible para la destrucción de un país. Lo interesante del escrito es que ubica sobre la mesa, con evidencias, situaciones que en estos momentos ya son humillantes, peligrosas y poca gente las conocen. ¡Y lo voy a comentar!     

El punto más impresionante del escrito es cuando narra cómo ciertos personajes aparecían en la celebración el día de la victoria de AMLO. El abogado cubano Bruno Rodríguez Padilla, Ministro de Relaciones Exteriores, puesto en el que permanece en la actualidad, traía una calurosa felicitación de Raúl Castro, jefe del Gobierno Cubano, y deseaba comunicarla. Alfredo Serrano Mancilla, economista español y asesor de Nicolás Maduro, Rafael Correa y Evo Morales, quería felicitar al líder de los mexicanos antes de su partida a España. 

Afirma Edgar que, a casi dos años de tal evento, muchas reuniones y entrevistas han sostenido los dos personajes con el mandatario mexicano, con algunos de sus colaboradores, y los resultados han sido muy buenos para los intereses del Estado Profundo tercermundista en su estrategia para implantar en América Latina y en la misma España, el socialismo del siglo XXI. Y ¿por qué no? con esas impecables credenciales en Nicaragua, Venezuela, Cuba, se antoja como una poción milagrosa para nuestras enfermedades.

“Ya en el 2020, los entendimientos del gobierno federal mexicano con el canciller cubano y el ideólogo marxista español se han reflejado en el avance acelerado de la agenda actualizada del Foro de Sao Paulo (organización marxista promovida por Lula), cuyo objetivo para nuestro país es la implantación de la Cuarta Transformación cuyo modelo es el ya mencionado socialismo del siglo XXI que tan bien le funcionó a Chavez”. 

“El trabajo de Serrano se ha reflejado en iniciativas legislativas y discursos. Destacan también docenas de miembros de las fuerzas armadas y de la Guardia Nacional tomando entrenamiento militar, cursos de espionaje, recopilación y análisis de información en la Escuela Militar Superior Arides Estévez Sánchez en las afueras de La Habana. Igualmente, sobresale la llegada a nuestro país de ciudadanos cubanos etiquetados como médicos con la misión aparente de prestar sus servicios en momentos críticos”, pero en realidad son adoctrinadores marxistas. 

En 1977 yo estuve en Venezuela en una visita de mi padre a su compañero en la escuela de derecho en la Universidad de Bruselas, don Julio Báez, y quedamos impresionados con su desarrollo primer mundo. Pero Venezuela acabó por ser una inmensa cárcel para el pueblo hambriento. Los 6.5 millones de venezolanos que han escapado del país son el testimonio directo de la tragedia. Y esos venezolanos han llegado a EU, Colombia, Perú, Ecuador, Argentina. Se han esparcido por todo el continente y todo el planeta. Y llegan con su drama a cuestas y sus historias de opresión. 

Si los mexicanos nos sacudimos las lagañas ante la reciente historia de Venezuela, veremos la tétrica realidad de nuestro futuro y nos daremos cuenta qué se perfila mucho peor. Si a la rica Venezuela Chavez la llevó al Holocausto, que podemos esperar de un México saqueado y el Peje dándole más hachazos. Porque México, como los boxeadores viejos que han recibido demasiados golpes, ya no resisten y con un débil rozón pueden caer a la lona para ya no levantarse. Esa es la realidad de un México medio noqueado por tantos garrotazos. 

Cierra Edgar. “Hoy México es azotado por un virus que nos tiene paralizados y no alcanzamos a entender lo que está sucediendo. Tenemos diferencias con los países hermanos de Centro y Sudamérica: somos más habitantes, estamos más cerca del Imperio Capitalista, nuestra cultura y economía son más diversificadas. Pero, a final de cuentas, estamos en las mismas manos, bajo las mismas mentes perversas que han llevado Cuba, Venezuela, Nicaragua, Argentina y a otras naciones, a los terribles escenarios del desempleo, pobreza, hambre, el engaño, la tiranía, la represión sangrienta, la pérdida de libertad, la enfermedad y la muerte”. 

Pero lo increíble, es que ahora muchos mexicanos se confiesan sorprendidos del resultado de su sabia decisión de entregar el país a un demente. Los mensajes eran tan claros qué, solo ignorándolos de forma irresponsable, alguien se pudiera haber sumado a la horda de aquellos inicialmente esperanzados, ahora quejosos desencantados. Especialmente, quienes razonaron su decisión porque “estaban cansados de la corrupción”. 

Te ofrecieron un mundo en donde podrías dar rienda suelta a tus envidias, odios y rencores. Un edén donde solo tendiendo la mano tendrías lo que siempre has anhelado. El trabajo es un castigo por eso a ese mundo lo describen como el valle de lágrimas. Un mundo de igualitarismo especialmente fabricado para ti. Un mundo donde debas perder tu individualidad para sumarte a una manada. Un mundo en donde nada es bueno o malo, todo es relativo. 

Hay otro y es muy difícil, pero es el correcto, el de principios, integridad, justicia, te ofrece la penitencia del trabajo, el estudio, el sacrificio, pero, siguiendo las reglas, sin lugar a duda tendrás las oportunidades que nunca has tenido. Pero nadie te lo garantizará y solo dependerá de tu dedicación, tu esfuerzo, tu trabajo, tu integridad. Un mundo en el cual la honestidad tiene rendimientos. En el cual se recupere el verdadero mercado libre, pero, sazonado con moralidad, diciplina, orden y, por supuesto, competencia. En donde los resultados sean de acuerdo a la capacidad, trabajo, esfuerzo y responsabilidad de cada participante. 

Pero si continuamos por la misma ruta, pues como dice el poeta vaquero: “Viajar solo por las rutas inseguras. Camino largo del que nunca tornarás. Sendero triste en el que siempre vagarás. Mientras lamentas tu pasado y te torturas. Y llegará el tiempo de vivir las apreturas. Cosecha amarga la que tu levantarás. Frutas podridas las que tu cosecharás. Y así te hundes mientras más tú te apresuras”. 

¡Te lo dije!

Los grandes hombres son como las águilas. Construyen sus nidos en una majestuosa Soledad. Porque un alto grado de intelecto tiende a convertir al hombre en un ser antisocial. Arthur Schopenhauer

Ricardo Valenzuela 
chero@refugioliberal.net
chero.itesm@live.com
chero@reflexioneslibertarias.com
@elchero
Mexico-Estados Unidos
http://refugiolibertariol.blogspot.com

sábado, 7 de marzo de 2020

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: ¿QUÉ ESCONDE LA “REVOLUCIÓN”?

El manejo de la política abarca tantas consideraciones, como manifestaciones pueden darse en la vida misma. El problema estriba cuando el poder político hace sucumbir aquellos ideales sobre los cuales se depara alguna promesa que haya implicado invocar cuantas ofertas (especulativas) sean posible. De esa manera, el ejercicio de la política, indistintamente del espacio y tiempo en que se ponga a prueba, tenderá a desfigurar las realidades donde suscriba sus ejecutorias. De ahí que el concepto de “política”, haya padecido de múltiples descréditos que, a su vez, han incitado conjeturas de todo tenor. Y asimismo, han provocado capciosas alusiones que terminaron deformando no sólo su significación. Peor aún, su praxis. 

Esa desviación que ha afectado la dialéctica, semántica y hasta la epistemología y la hermenéutica de tan capital concepto, ha traído entre sus consecuencias, el desmoronamiento de su naturaleza. De ahí que se tienen leyes para las cuales, la política no simboliza la importancia que su carácter puede conferirle. Sobre todo, en situaciones donde no se haya entendido que los problemas terminales del sistema social, son comprendidos y atendidos por la gran política. O sea, por la POLÍTICA (escrita en mayúscula) O en casos caracterizados por normativas cuyos preceptos exaltan la política como fundamento de lo que se advierte como “Estado democrático y social de Derecho y de Justicia”. 

Sin embargo, habida cuenta de tan manifiesto principio jurídico que compromete un ejercicio de la política debidamente depurado en todas sus dimensiones, consideraciones y condiciones, las realidades distan profundamente del discurso vociferado para exaltar objetivos “encomiables” contenidos por trillados y manipulados programas de gobierno. 

El caso Venezuela, es ejemplo de tan enmarañada realidad. O sea, un mal ejemplo de todo lo que dispone la teoría política en cuanto a cómo gobernar en dirección del progreso social y del desarrollo económico. Precisamente, ha sido la razón de la cual se ha valido el régimen político venezolano para infundir sus presunciones, tanto como para acoquinar a la población con intimidaciones de toda índole. Y para que su narrativa esté estructurada sobre el sustantivo “revolución”. Ello, sin mayor conocimiento de las implicaciones que hay detrás de tan gruesa palabra. O por lo contrario. A sabiendas que bajo tan impresionable y aprehensivo término, pueda encubrirse lo que públicamente no debe ser revelado, dado lo azaroso, precipitado y delicado de su repercusión. 

Hacer del conocimiento público lo que puede ocultarse bajo el manejo subversivo y sigiloso de lo que el oprobioso régimen ha denominado “revolución”, puede comprometerle un costo político de tal magnitud que ni siquiera ha logrado calcular. Podría derivar en una pronunciada caída del poder cuyos resultados serían inimaginables a la luz de las tendencias actuales. 

Los excesos y frustraciones de una revolución, a decir de la historia política, revelan el carácter violento que acompaña sus acciones. Por tanto, no resulta convincente a la hora de suponer lo que sus planteamientos comprometen. E inclusive, que auguran en nombre de ideologías y doctrinas políticas que lucen confusas en relación con su contenido. 

El caso Venezuela, es particularmente insólito. Si bien la crisis que acució la antipolítica como fenómeno social que provocó la animadversión del país político con los partidos políticos y todo lo que sus procesos y procedimientos implicaron para la funcionalidad del país y los poderes públicos correspondientes, incitó el arribo de un militarismo oportunista. E igualmente, indujo una serie de cambios en la política que exacerbaron su aplicación. Eso hizo que buena parte de dichos cambios, se dieran infundidos por el radicalismo concebido a dicho respecto. Y que además, exaltó el poder en manos de advenedizos, militares y operadores políticos sin mayor exactitud y conocimiento de lo que, para entonces, requería el país. Y que sigue clamando. 

La noción de cambio se transfiguró en consideraciones del más rancio y dogmático acervo. Fue entonces pretensiones que se tradujeron en definiciones sin contenido. Pero que su enunciación o narrativa, provocaba el temor necesario para establecer un esquema de actuación política que estaría acompañado por la coerción y la represión capaz de fraguar una distancia entre el poder dominante y los estamentos oprimidos, tal como resultó. 

De esa forma, el régimen comenzó a configurar su modelo de subyugación apoyándose en la palabra “revolución” la cual le sirvió para encubrir -de manera persuasiva- y con la aprensión que inspiraba cada medida de radicalización anunciada por el régimen, toda una cadena de aducciones, substracciones, supresiones y exclusiones de las que se ha valido el régimen para maniobrar al país a su entera discreción. Pero asimismo, para imponer decisiones que trabaron la democracia, pervirtieron la institucionalidad y corrompieron la constitucionalidad que son el fin, objetivos principales de su menjurje político-ideológico. 

Esto, naturalmente, se ha acompañado por acciones de fuerza adelantadas por la irrupción de envalentonados colectivos armados. Al lado de contingentes de “milicianos” forjados como presunto componente de la Fuerza Armada Nacional. Su creación, violatoria del artículo 329 constitucional, responde al imaginario o ficticio revolucionario según el cual, su desempeño es representativo de una instancia de apoyo y resguardo al estamento político acomodado a nivel de la alta jerarquía política nacional. Decisión ésta que, además, contradice groseramente lo establecido por el artículo 328 constitucional. 

Así, el régimen puede asegurarse la necesaria desviación de expectativas y de capacidades potenciales, la decadencia de la clase media y la aniquilación de una economía productiva y constructiva. Y las decisiones a elaborar para su inmediata y opresiva aplicación, sólo pueden tomarse al amparo de lo que infunde el vocablo: “revolución”. Particularmente, bajo lo que la extorsión, mencionada con el mote de “socialismo del siglo XXI”, representa y compromete.  Por eso hubo que edulcorarla endosándole el adjetivo de “bolivariana”. De ese modo, sería fácil inyectarla como complemento político a la sangre del iluso pueblo cegado por el discurso trapacero del régimen usurpador venezolano. Esta es la respuesta a la pregunta que intitula esta disertación ¿Qué esconde la “revolución”?

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas

viernes, 28 de febrero de 2020

ALFREDO MICHELENA: EL GRUPO DE LIMA Y MÁS ALLÁ

La reunión del Grupo de Lima en Ottawa (Gatineau), Canadá, mostró que se sigue avanzando en una estrategia internacional coordinada.  Tres puntos destacan de esta reunión.

Primero, la incorporación de Bolivia, Haití y República Dominicana -esta última como observadora- y la no retirada de Argentina. Uruguay fue fundador del grupo y seguramente tendrá un papel más activo con el nuevo gobierno de Lacalle, que asume en marzo.

Segundo, se dejó claro que la solución no pasa por las elecciones parlamentarias, previstas en la Constitución, sino por unas  “elecciones presidenciales libres, justas y creíbles”, con un Consejo Nacional Electoral (CNE) y un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) imparcial, así como con observación internacional, libertad de prensa y la participación política de todos los venezolanos.

Tercero, el grupo abre un “período intensivo de gestiones internacionales y consulta con todos los países interesados ​​en la restauración de la democracia en Venezuela”.

En síntesis, el Grupo de Lima se dispone a embarcarse en gestiones y consultas con los gobiernos interesados  para que se den este año unas elecciones presidenciales con condiciones aceptadas internacionalmente y entre ellas cambios en el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Las cartas están sobre la mesa.

Por otro lado, EE.UU. lleva el tema a lo geoestratégico al no sólo afrontar a Cuba sino también a Rusia (sanciones a Rosneft), además de que acaban de anunciar que ya están en conversaciones con India y China.

En este sentido, el presidente (i) Juan Guaidó anuncia que se van a establecer comisiones para hablar con Rusia y China, y desde la reunión en Ottawa se sabe que al menos Canadá está en conversaciones con Cuba.

En lo regional, la situación está llegando a un clímax; pues los efectos de la crisis, producida por un régimen delincuencial que no está dispuesto a rectificar,  ya está afectando significativamente a los países vecinos,  todos ellos  miembros del Grupo de Lima.

Ya pasó el momento de la solidaridad -una solidaridad bien concebida que hay que agradecer- pero ahora, con cientos de miles de venezolanos en sus territorios, el asunto  se ha tornado  en un tema de seguridad y estabilidad política e incluso económica y social en cada uno de los países que reciben refugiados venezolanos.

Da la impresión, y así esperamos que sea apreciado, que no basta con palear los efectos de la crisis vistos en la migración. Hay que ir a solventar el origen de ella. No es suficiente con contener al régimen venezolano, pues el castrochavismo está jugando y jugando duro a desestabilizar a los vecinos. Y esto ya ha sido denunciado por los países que han sufrido movilizaciones antigubernamentales aupadas por los servicios de inteligencia y contrainteligencia venezolanos, cubanos y rusos a través de, entre otras cosas, sus “ejércitos de trolls”, sus “fake news” y sus cuadros de agitación.

El comunicado del Grupo de Lima termina diciendo: “Creemos que es hora de enviar un mensaje claro e inequívoco a los venezolanos de que el momento de poner fin a esta crisis es ahora y que la comunidad internacional está lista para apoyar tal proceso”. En realidad nos hubiera gustado que el mensaje se lo hubieran enviado directamente al régimen o pranato madurista y a sus sostenes estratégicos.  Pero en diplomacia como en política, a veces se envía un mensaje a uno, para que lo entienda otro

Alfredo Michelena
alfredomichelena@gmail.com
@Amichelena 
@enpaiszeta 

domingo, 9 de febrero de 2020

GUSTAVO TOVAR-ARROYO: LA GIRA Y LA GUERRA EVITABLE

Las opciones debajo de la mesa

Cada día que pasa el chavismo usurpando el poder hay un poco más de mal en el mundo, no sólo en Venezuela. Su perversidad está plantada en cada espacio por el que deambulan, su corrupción es universal. Todo chavista –sin excepción– es un corrupto, sus socios también lo son. El consenso del mundo civilizado es el mismo: hay que derrocar a la corrupta tiranía chavista como sea. El sentimiento es unánime, ahora sí todas las opciones están sobre la mesa.

Y por debajo de ella también.  

Al servicio de la libertad

Como es sabido, conozco al presidente Juan Guaidó desde que era un líder universitario. Hemos ideado y luchado juntos muchas batallas, algunas las hemos ganado, otras las hemos perdido. Ya lo he dicho, Guaidó es ante todo un ejemplar servidor público. Aunque no fuera el protagonista de la cámara, siempre estuvo presente sirviendo a la causa. Ahí donde estaba Yon, Stalin, Freddy o Smolansky también estaba Guaidó. Liberar a Venezuela es su actual visión de “servir”.

Y está totalmente dedicado a ello.

Ser otro siendo el mismo

He conversado largo con el presidente en estos días de gira. Apuntalamos visiones estratégicas para la libertad, analizamos errores y figuramos opciones para derrocar a la tiranía este año. Me sorprendió su talante de hombre de Estado, su elocuencia histórica, su madurez como político, pero sobre todo me admiró su indoblegable fortaleza moral. Juan Guaidó es otro y es el mismo, las dificultades –y vaya que las ha tenido– lo han convertido en un guerrero.

Está dispuesto a todo por liberar a Venezuela, incluso la muerte.

¿Elecciones o guerra?

Y en esa hipotética batalla somos mayoría popular y militar.

La tardía última opción

Un estadista a veces tiene que tomar decisiones muy complejas para salvaguardar la nación que representa. En ese sentido, el presidente Juan Guaidó está legitimado constitucional y legalmente para crear una alianza internacional que le ayude a erradicar a los narcotraficantes, terroristas y criminales chavistas del poder que usurpan, es demasiado el daño el que causan en Venezuela, en la región y en el mundo. El drama de dimensiones bíblicas. Las elecciones serían la óptima solución para evitar la guerra civil, pero creo que ya es tarde.

La rebelión popular está en ciernes.

Todas las iras contra el chavismo

Las guerras han liberado naciones e independizado países. El pueblo venezolano está harto, sólo hace falta un llamado popular a la rebelión para que se desaten todas las iras contra el chavismo y liberemos al país. No hay venezolano que no odie con todo su ser a Maduro, Cabello, Carreño, Rodríguez y muchos otros. Los aplastarán. Si todavía queda alguien consciente dentro de la banda de criminales chavistas es importante que entiendan que están a tiempo de cesar y huir.

Es hora de conquistar la libertad, el mundo nos apoya…

Gustavo Tovar-Arroyo
@tovarr_english
@tovarr

sábado, 23 de noviembre de 2019

CARLOS BLANCO: MAYORÍAS QUE VAN Y VIENEN CASO VENEZUELA

1.       Nadie duda que la mayoría del país procura la salida del régimen encabezado por Maduro. Por supuesto, la condición de minoría de los partidarios de la Banda Presidencial es irrefutable. Así ha sido muchas veces. En la época de Chávez fue un carrusel de mayorías y minorías fluidas, lo que dependía del grado de hastío ciudadano, de un lado, y también de las ofertas que hicieran los próceres rojos, del otro.

2.       Sin embargo, con Maduro en Miraflores no ha habido esa oscilación: perdió las elecciones, se las robó y la oposición “no cobró”, y nunca ha sido mayoría. De allí lo inoficioso del alegato según el cual hay que “construir mayoría”, como suele decir Guaidó. Ya existe en forma abrumadora.

3.       El asunto es que ya Maduro y sus secuaces no le dan la menor importancia. Asumieron que no tienen al país de su lado y que nunca serán mayoría. Al admitir esa realidad, abandonaron toda idea de conseguir apoyo popular y en su lugar optaron por brigadas de choque organizadas a lo largo y ancho del país.

4.       Cuando ellos convocan contramarchas y manifestaciones, en realidad no esperan gente; movilizan unas decenas o centenas de autobuses, pero esos asistentes son la cobertura de una operación militar que consiste en sacar los colectivos armados a la calle. Funcionan como un señuelo para que se diga que sus convocatorias fracasan, mientras la estructura militar que hay por debajo se entrena en la toma de los espacios ciudadanos.

5.       No se trata de que al régimen no les importen las fotos. Por eso tienen un aparato comunicacional poderoso que, sin pudor, hace Photoshop y videos adulterados o de momentos distintos. Sin embargo, su interés principal no está en mostrar que son mayoría sino en mostrar que ejercen el poder y que no están dispuestos a soltarlo ante aquella mayoría.

6.       En este sentido, la disputa de las fuerzas democráticas no debería ser por ganar el mayor porcentaje de la población que ya tiene sino por convertirlo en fuerza imbatible. Hoy las fuerzas de calle del régimen, sus brigadas de choque y sus unidades militares y policiales antimotines, constituidas por unas centenas o pocos miles, le ganan la pelea en la calle a millones que no tienen cómo defenderse.

7.       Obviamente, lo anterior no se resuelve mediante la creación de un ejército opositor, pues no hay cómo ni con qué. En los estudios sobre guerras híbridas (formas más complejas que las asimétricas) se observa que las fuerzas más débiles ganan a las más fuertes cuando libran ataques indirectos. Me detengo aquí para dejar volar la imaginación mía y de mis amables lectores.

8.       El régimen se ha quebrado en muchos aspectos y con tal debacle ha arrastrado al país entero. En lo único que no se ha quebrado es en la voluntad de poder que el grueso de la oposición no ha tenido ni tiene.

Carlos Blanco
@carlosblancog

LUIS FUENMAYOR TORO: ¿DÓNDE ESTAMOS Y HACIA DÓNDE VAMOS? CASO VENEZUELA

Ha transcurrido casi un año desde que la oposición de la Asamblea Nacional presentó a los venezolanos la ruta del cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres. Para ello se llamó a manifestaciones públicas de calle, se organizaron acciones puntuales de grupos violentos (guarimbas) y actividades golpistas y se trabajó en función de lograr apoyo internacional, principalmente de EEUU y sus gobiernos adláteres en la región y de la comunidad europea. Hubo inicialmente nutridas marchas en todo el país, que sin embargo nunca fueron como las ocurridas en 2001 y 2002. También se produjo la violencia de baja intensidad ejercida por grupos juveniles  dirigidos por mercenarios, pero lo que avanzó mucho más fue la acción internacional, con el reconocimiento a Juan Guaidó como Presidente de la República de más de 50 países, la creación del grupo injerencista de Lima y sobre todo la imposición de sanciones económicas por parte de EEUU. 

El gobierno respondió convocando a las calles a sus partidarios, para lo cual utilizó su control de la administración pública y los recursos del Estado; reprimiendo fuertemente las acciones violentas de calle e interfiriendo y limitando también las protestas pacíficas, militarizando las principales ciudades, judicializando la represión contra sus adversarios y desatando una costosa acción propagandística digna de mejores causas. Adicionalmente, fue tomando medidas de liberación del mercado, que lo han llevado al extremo de permitir y defender una dolarización anárquica de la economía y un mercado prácticamente sin ningún control estatal. Ha reducido la emisión de circulante y ha tratado, con muchas dificultades, de mantener algunos programas sociales, principalmente los de ayuda alimentaria a la población, para los cuales está muy lejos de tener las divisas que tuvo, y ha manejado intensamente sus relaciones internacionales. 

Luego de casi un año de lucha los adversarios no han podido acumular suficientes fuerzas para derrotar al contrario. Las marchas opositoras se han venido reduciendo, lo cual también le ha pasado a las movilizaciones gubernamentales, situación que indica un resquebrajamiento de los apoyos y de la obediencia. El golpe de Estado no se ha producido, a pesar del insistente trabajo interno y externo efectuado para seducir a la FANB, y la anunciada invasión militar extranjera tampoco y está hoy aparentemente más lejos que nunca. Hay que responsablemente señalar que esa política está hoy totalmente fracasada. El gobierno, por su parte, tampoco ha sido exitoso. Su respaldo popular sigue muy disminuido, no ha podido conjurar la crisis ni ha logrado derrotar a la oposición extremista, hecho más que evidente si vemos la libertad total con la que se mueve Juan Guaidó en todo el territorio nacional. 

Hay un empate técnico entre estas fuerzas polarizadas y la única derrotada ha sido la nación venezolana, arruinada por ambos sectores y sin futuro claro a la vista, con excepción de la valiente iniciativa tomada por cinco partidos de la oposición democrática, que asumieron la constitución de una mesa de diálogo nacional con el Ejecutivo. Ésta, a pesar de la lentitud gubernamental en la toma de sus decisiones, ha ido avanzando positivamente en forma constante y, guste o no guste, quiérase o no, tiene resultados cualitativamente mayores que los diálogos de Santo Domingo y de Barbados. “No terminarán en nada”, dicen algunos iluminados. Puede ser. Está dentro de lo posible. Pero prefiero trabajar para que termine con la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral más equilibrado, el establecimiento de la representación proporcional constitucional y la realización de las elecciones venideras dentro de un marco de equidad, participación total y transparencia.   

Luis Fuenmayor 
lft3003@yahoo.com
@LFuenmayorToro    

lunes, 18 de noviembre de 2019

REINALDO AGUILERA:EL POLLO EN BRASAS, CASO VENEZUELA

El pollo en brasas, rostizado o rotisserie chicken, es una preparación que ha entrado dentro de los platillos consumidos por los latinoamericanos, se trata pues de una antigua técnica de cocción y se ha hecho tan popular que ha recorrido el mundo, realizándose con la sazón según los ingredientes de cada país.

Sin embargo “El Pollo” del que hablaremos es de otro, que también es famoso en éstos días, pero por los lados de la Europa actual, específicamente en España; el ahora retirado, fugado y perseguido Hugo Armando Carvajal Barrios, quien es muy conocido por haber sido desde 2004 con el rango de General de Brigada, jefe de la Dirección General de Inteligencia Militar (DGIM) del Ejercito De la República Bolivariana de Venezuela hasta el 2012, cuando pasó a retiro de la vida militar.

La situación de Hugo Carvajal es definitivamente muy complicada, más aún luego de que el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, lo incluyera en la llamada lista OFAC, por su presunta vinculación directa en operaciones de narcotráfico conjuntamente con la organización terrorista Fuerzas Armadas revolucionarias de Colombia (FARC). Por tal razón en julio de 2014, “El pollo” Carvajal fue arrestado en Aruba, por requerimiento de Estados Unidos, cuando iba a oficializar la designación que le hiciera Nicolás Maduro como cónsul en ésa isla; lo ocurrido produjo para el momento un escándalo binacional y fue rápidamente liberado, llamó mucho la atención, el cómo Maduro, su esposa y principales voceros del régimen venezolano lo recibieron en una de regreso con una gran "fiesta" transmitida casi en cadena nacional de televisión.

Lo grave del asunto, es que Carvajal sería uno de los engranajes de mayor peso en el tráfico internacional de drogas, en las que estaría involucrado un gran número de oficiales del Ejército Venezolano quienes prestan colaboración inclusive con los llamados carteles de la droga mexicanos. 
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Sin embargo, con los antecedentes mencionados más muchos que rodean al personaje en cuestión y siendo éste un hombre de suma confianza para el régimen, inclusive diputado a la Asamblea Nacional por el partido de gobierno, contra cualquier pronóstico el 21 de febrero de 2019 y a través de redes sociales de manera sorpresiva anunció que reconoce al actual presidente dicha Asamblea Juan Guaidó, como presidente legítimo del país; emprendiendo de inmediato una huida que lo llevó hasta el viejo continente, lo que se considera una fuga sin que el régimen pudiera actuar.

Creyendo estar a salvo del brazo de la ley en España, sin imaginarlo en abril de éste año, fue arrestado por la policía española a requerimiento de las autoridades de EE.UU, por su colaboración estrecha comprobada según documentos judiciales, con la organización criminal colombiana Cartel del Norte del Valle, aunado a los vínculos con las FARC antes mencionada.

Estando detenido y esperando decisión para ser extraditado la suerte de “El Pollo” vuelve a cambiar y como un pollo en cocción lenta sigue cocinándose y se le deja en libertad aludiendo que se niega tal extradición por carecer de motivación jurídica y que tal solicitud obedece a razones políticas, concediéndole así la excarcelación.

Pero para el momento de éste escrito, en un giro de lo que es ya una historia de película, la Audiencia Nacional ordenó el 8 de noviembre de 2019, el arresto de Hugo Carvajal, pero los agentes no lo encontraron cuando fueron al domicilio en Madrid y es así que estando en las brasas, el famoso Hugo “El Pollo” Carvajal se encuentra en fuga y su paradero es desconocido.

Mientras tanto las autoridades estadounidenses tienen el operativo activado para el momento en que se ejecute la extradición y se genere el intercambio; cuando suceda.

Lo cierto es que mucho será lo que cantará “El Pollo”, ya que, según autoridades judiciales norteamericanas, es acusado de evitar que autoridades antidrogas venezolanas interceptaran envíos de droga de las FARC, también está acusado de haberle proveído armas y documentos de identidad a miembros de la guerrilla colombiana y varios delitos más; con seguridad veremos el transcurrir de este caso, que sin lugar a dudas involucrará a altos miembros del actual régimen Venezolano y develará los intrincados negocios que mantienen entre otras cosas a la Revolución Bolivariana mientras el 95% de los ciudadanos del país suramericano se encuentran en una crisis permanente a todo nivel, así de simple y sencillo. 

Reinaldo J. Aguilera R. 
@raguilera68 / @AnalisisPE

sábado, 16 de noviembre de 2019

LUIS FUENMAYOR TORO: LA SOGA SE REVIENTA

En las luchas políticas, como en toda lucha o enfrentamiento incluyendo los deportivos, quienes se enfrentan buscan la derrota del contrario, lo cual es lógico y más que evidente y no puede ser de otra forma. Es decir, no hay ninguna lucha en la que uno de los contendientes tenga como propósito el triunfo del contrario. Cuando esto ocurre se trata de un infiltrado de uno de los bandos en el interior del otro, es decir, es simplemente un engaño que no desvirtúa entonces la afirmación efectuada. En los deportes se ve a veces que uno de los individuos o equipos contrincantes actúa para que su adversario gane, pero esto sucede generalmente porque existe un incentivo mayor que el que supone el triunfo, incentivo que casi siempre es de carácter pecuniario o de chantaje por efecto de alguna amenaza.  

Lo dicho no significa que no pueda haber defecciones en alguno de los bandos como producto del enfrentamiento en curso. Un jugador de un equipo deportivo puede no compartir la forma en que su grupo es dirigido, o tener muchas diferencias con algunos de sus compañeros, lo que lo lleva a dejar de esforzarse, retirarse y hasta actuar contra su propio equipo. En este último caso se habla de traiciones. En aquellos certámenes deportivos en los que los adversarios luchan físicamente y por tanto se ocasionan daños físicos, como el boxeo, la lucha olímpica y las artes marciales en general, se admite la figura de la rendición y el abandono del combate como fórmulas de proteger a los contendientes. En estos casos, el árbitro tiene también la potestad de suspender la contienda cuando uno de los enfrentados está en peligro.  

La lucha política, por su parte, casi tan vieja como las contiendas deportivas, ha llegado a incluir todas las situaciones señaladas, como consecuencia del desarrollo de la civilización. Hoy existen reglas y fórmulas de arbitraje dirigidas a evitar daños irreparables de los contrincantes y del escenario donde se desenvuelve la confrontación. En los eventos deportivos, el enfrentamiento no destruye las instalaciones donde éstos se llevan a cabo, sólo producen el natural desgaste por su uso. En la lucha política, el escenario geográfico son los países, los cuales pueden verse destruidos en mayor o menor grado por la intensidad de los enfrentamientos que se den en su espacio. Daños a la economía, a la infraestructura productiva y de servicios, a las vías de comunicación y a las viviendas de los particulares.  

Estos daños nacionales son mucho mayores y más dramáticos desde el punto de vista humano, cuando se involucran en los combates internos fuerzas externas de distinto tipo. Países enteros con decenas de millones de habitantes han sido casi totalmente diezmados, por enfrentamientos políticos internos que derivaron en intervenciones militares extranjeras de algún tipo, masivas en ciertos casos, puntuales en otros. La guerra civil española y la guerra de Vietnam son paradigmas de estos lamentables conflictos. Como también lo son las situaciones que viven hoy países como Siria, Irak, el Líbano y muchas naciones africanas y latinoamericanas. 

Pero en los casos que no han alcanzado ese fatal grado de beligerancia se impone acudir al árbitro, que en éste y todos los casos siempre está por encima de los enfrentados: el pueblo soberano, que debe civilizadamente  decidir por mayoría. El gobierno venezolano debe fijarse en lo sucedido en Bolivia, no porque tengan la razón los fascistas que masacran hoy a quienes se les opongan, sino porque la soga que sostiene los procesos no puede tensarse tanto que se reviente y el caos nos arrastre a todos. La oposición guaidoísta debe fijarse en Chile, donde la violencia destructiva opaca los acuerdos políticos y puede también reventar la soga y arrastrarlos a todos. Si bien en la política las cosas se deciden en función de la fuerza y no de la razón, ésta no puede y no debe estar ausente.  

Cuando las fuerzas no son capaces de decidir y lograr la estabilidad, se deben pactar acuerdos que impidan la destrucción nacional. El árbitro popular los refrendaría con su voto mayoritario.    

Luis Fuenmayor 
lft3003@yahoo.com
@LFuenmayorToro 

martes, 24 de septiembre de 2019

NOEL ÁLVAREZ: ¿R2P PARA CUÁNDO?

Las barbaridades cometidas por los autodenominados caudillos o revolucionarios y en la práctica devenidos en tiranos de sus pueblos, evidenciaron la necesidad de crear la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En una región como América Latina tan afectada por revoluciones, golpes de estado, torturas y ejecuciones, era indispensable la existencia de un tribunal multinacional enfocado en la defensa de los derechos humanos. Se hacía imperativo salvaguardar, tanto la libertad de expresión, como las de tránsito y reunión, protegidas todas por la Convención Interamericana de los Derechos Humanos. 

Los Derechos Humanos son considerados hoy en día como una de las vías de respeto a la dignidad de las personas, constituyen el cauce necesario para el desarrollo humano en sociedad y para la instauración de justicia y paz en todos sus niveles. La dignidad humana es la piedra angular de todo el edificio de la Declaración Universal de Derechos Humanos que comienza con estas palabras: El reconocimiento de la dignidad inherente a todos los miembros de la familia humana y de sus derechos iguales e inalienables constituye el fundamento de la libertad, de la justicia y de la paz en el mundo.  

Libertad, justicia y paz eran los tres grandes valores humanos que necesitaban ser rescatados de una vez y para siempre. En el quinto considerando del preámbulo de la Declaración Universal, se pone de manifiesto que, los Estados signatarios proclaman su fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de los hombres y de las mujeres, y se declaran dispuestos a favorecer el progreso social y a mejorar las condiciones de vida. Lo más importante, todo esto, dentro del mayor grado de libertad.  

Los derechos individuales se establecieron en el Derecho Internacional a partir de la Segunda Guerra Mundial. Tras la conclusión de la conflagración, se elaboraron numerosos documentos encaminados a reconocer y lograr la protección de esos derechos. En ese sentido, la ONU se esfuerza permanentemente por crear una cultura de respeto a los derechos naturales en todo el mundo. Por ejemplo: los crímenes de lesa humanidad son conductas tipificadas por la Corte Penal Internacional que, por sus características, agravian a la humanidad entera. El término «Lesa» significa agraviada, lastimada, ofendida. Es por esto que, crimen de lesa humanidad se refiere a aquellos que por sus características y naturaleza ofenden y agravian a la humanidad en su conjunto.   

El Estatuto de Roma, instrumento constitutivo de la Corte Penal Internacional, señala puntualmente lo que considera como crímenes de lesa humanidad, diferenciándolos de otros de su jurisdicción tales como: genocidio, crímenes de guerra y de agresión. Este Estatuto que fue adoptado en la ciudad de Roma, Italia, el 17 de julio de 1998, durante la "Conferencia Diplomática de plenipotenciarios de las Naciones Unidas sobre el establecimiento de una Corte Penal Internacional", señala que un crimen de lesa humanidad se refiere, entre otros, al exterminio de personas por la imposición intencional de condiciones de vida. Una de ellas habla de la privación del acceso a los alimentos o medicinas, como un medio de causar la destrucción de parte de una población. La característica especial de los crímenes de lesa humanidad es que, el estatuto los considera imprescriptibles, es decir, no hay un plazo en el que dejan de ser perseguidos y juzgados sus responsables.  En este instrumento jurídico, no solo se prevé el juzgamiento de los autores materiales de los crímenes, sino también, a toda la cadena, desde quien los orquestó, hasta quien estuvo enterado de las acciones y permitió que se llevaran a cabo.   

Acorde con lo establecido en los cuatro Convenios de Ginebra de 1949, en concordancia con los dos protocolos adicionales de 1977, se consolida el Derecho Internacional Humanitario que garantiza la defensa de la vida y la dignidad humana, su protección en casos de conflictos armados o catástrofes naturales. Estas medidas tienen la finalidad de socorrer a las víctimas, ya sean estas, resultantes de un desastre natural o provocadas por la acción humana, para aliviarles el sufrimiento, mediante el suministro de alimentos, de asistencia sanitaria y psicológica.   

La cooperación humanitaria incluye no solo la ayuda de emergencia, definida como aquella que se proporciona con carácter perentorio a las víctimas de un desastre natural o a las resultantes de disputas por temas ideológicos, sino la asistencia en forma de operaciones prolongadas, las cuales deben comenzar luego de haber aplicado el apoyo de emergencia durante 12 meses, mediante esta última, las víctimas, deberán lograr reconstruir y desarrollar favorablemente todo su entorno.  

Noel Álvarez
Noelalvarez10@gmail.com 
@alvareznv 
*Coordinador Nacional del Movimiento político GENTE 

jueves, 12 de septiembre de 2019

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: PROFETAS DEL COLAPSO

95 años a cuestas y una salud minada. La muerte de uno de los tiranos más señeros de nuestros tiempos, Robert Mugabe, no nos toma exactamente por sorpresa; eso a pesar de que criaturas feroces como el “Padre fundador” de Zimbabue a menudo se nos antojen ajenas a las migajas de la mortalidad. Lo que no deja de sorprender es que su historia, que es la del país que sojuzgó a punta de capricho y mano de hierro, haya estado tan cruzada por el asedio democrático del mundo, sin que eso lo obligase a matizar su angurria o a renunciar al ventajismo electoral que lo llevó repetidamente a la presidencia. Mugabe, promotor de una de las mayores hiperinflaciones registradas y héroe de un reino quebrado, fue depuesto en 2017 por un golpe de Estado que lideró su viejo camarada Emmerson Mnangagwa, pero se mantuvo 37 años en el poder capeando una severa política de sanciones internacionales en su contra. 

La de Zimbabue es paradoja que seguro mortifica a estrategas convencidos de que asfixiar financieramente a gobiernos autoritarios –aun a costa de la mengua en la calidad de vida de los pueblos, el daño colateral, el pago de justos por pecadores- es vía eficaz para debilitar y derrocar a los déspotas. El caso es llamativo, sin duda, pero no único. En la cola de remisos figuran Rusia, Irak, Irán, Siria, Sudán, Libia, Corea del norte, Nicaragua… ni hablar de la dictadura cubana dando rumboso ejemplo de anti-fragilidad, de facultad para ajustarse, como bestia de genes complacientes, a las acritudes del hábitat. El embargo a la isla sirvió no sólo para asegurar la sobrevida del modelo en términos discursivos, sino que llevó a una redistribución del impacto de la mengua que, para variar, favoreció a los leales. 

La polémica por la contradicción entre bellas intenciones y efectos visibles de las sanciones generalizadas y con fines de coercing-constraining-signaling, en fin, no es gratuita. La investigación empírica luce irrebatible: tales movidas recrudecen el empobrecimiento de naciones donde se aplican, haciendo al ciudadano más dependiente del gobierno opresor. En otros casos, tienden a activar a grupos opositores no necesariamente democráticos (como ocurrió en países árabes) con correspondiente saldo de violencia interna e inestabilidad crónica; o generan dinámicas de victimización-defensa y represión por parte de los sancionados, como advierte Ronald Wintrobe, que agravan el socavamiento de las libertades originalmente reclamadas y atornillan a los mandones. Es la penosa crónica del autogol; el sino de quien corre, suda y sangra para terminar logrando lo contrario de lo que desea.

Con una línea entre “malos” y “buenos” que empieza a desdibujarse cuando los cuerazos de la crisis se acentúan, es difícil zafarse de responsabilidades. El caso de Venezuela -un naufragio cabalmente asentado en el informe de la Alta Comisionada de ONU para los DDHH- no escapa de esa trampa. Todo indica que las llamadas sanciones inteligentes, esas que al afectar intereses de individuos pudiesen fungir como incentivo para concesiones focalizadas, fueron vistas por el gobierno de EEUU como un medio de presión insuficiente. En rapto de desbarajuste y nerviosismo (¿pesa la jugada electoral de Trump?) terminan reforzadas con sanciones dirigidas principalmente a Pdvsa. La amenaza para un país despellejado por 20 años de chavismo es palmaria. Pero gracias a los Profetas del Colapso, el costo de una vajilla hecha trizas puede terminar cargado a la cuenta de quienes incluso denunciaron la francachela; y de un pueblo, claro está, cuyos entecos bríos apenas alcanzan para desgranar el corto, cortísimo plazo. 

Por eso propuestas como la que el año pasado lanzara el ex embajador William Brownfield (“la mejor resolución sería acelerar el colapso, aunque ello produzca un periodo de sufrimiento de meses, quizás años”) no dejan de consternar; no sólo por la falta de piedad que de ellas emana, sino por lo erráticas, porque tales barruntos dan la espalda al dato verificado. Apostar al derrumbe económico como forma de hacer saltar las bases de apoyo político-militar del chavismo ya no luce, de hecho, tan factible como en enero. Ah, pero acá también asoma un contumaz desapego por el “sensus communis” (y eso “significaba para los romanos, además de sentido común, humildad, sensibilidad”, musita Voltaire). El empeño en tener la razón, en ensayar una tesis rocambolesca no importa cuántas veces nos estrellemos contra la tapia de la realidad es, por lo menos, inquietante. 

Cuentan que Edison, interpelado sobre los mil intentos previos a la invención de la bombilla incandescente, decía que no había fracasado, sino que aprendió 999 modos de cómo no hacer una bombilla. 

Lamentablemente el largo enamoramiento que inspiran las ideas interesantes no siempre es sostenible en política. Consciente de la agonía de gente de carne y hueso, un líder no puede darse el lujo de revivir una y otra vez trágicas pifias para entender que sin certezas mínimas, sus decisiones terminarán siendo bombas de tiempo.

Mibelis Acevedo Donís
@Mibelis

jueves, 15 de agosto de 2019

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: EL EXTRAVÍO

“El populismo nos cayó como una maldición”, se lee por allí, y no resulta difícil catar lo amargo de la punzada. Sobra razón para ello, en especial si advertimos el daño que se ensancha y no cede, las trazas del “legado”, la mueca de esa oscura fascinación que ejercen líderes populistas y sus ficciones, tan a la medida del pathos que pincha a una sociedad cuando la incertidumbre, el caos y sensación de injusticia comienzan a escarbar sus íntimas llagas. 

Valiéndose del trampolín de las crisis, la mediación casi milagrosa del caudillo que arremete con ladina ambigüedad y sin teoría precisa, el que convierte el conflicto político en gesta moral, lucha de bien contra el mal; el que marca raya roja entre “ellos” -demonizados enemigos- y “nosotros” -los del lado correcto, pueblo virtuoso e incontaminado- y obliga a tomar partido pues, de otro modo, “estás contra mí”, acaba siendo un coctel en extremo poderoso y seductor. El “Pueblo” irrumpe entonces como un todo idealizado, una unidad homogénea sin discontinuidad ni cesura, un ente que rebasa a la persona y la somete a los designios de quien, paradójicamente, da carne a esta suerte de supra-individuo… ¡cuánto poder! Al tanto de eso, Chávez no sólo hizo y deshizo, sino que dejó una impronta tan robusta que terminó salpicando por igual los modos de hacer política de seguidores y adversarios. 

Y no es que sea algo imperdonable que los líderes democráticos apelen, ocasionalmente, a ciertos giros que pudiesen lucir “populistas”. Es cierto que la construcción de nexos entre el líder y las multitudes, la praxis avivada por “l'animo in Piazza” difícilmente se libra de claves que apuntan a sublevar la pasión colectiva y a cebar la identificación, buscando asegurar una adhesión que por fundarse en los afectos, el miedo/esperanza o la fe, a veces luce más resistente que la misma razón. Ah, a partir de eso, la retórica polarizante, la invocación de la simpleza amigo-enemigo aparece casi como fórmula inevitable. Y allí la trampa: justo cuando la subordinación de las partes al todo hace que la desaparición del matiz se imponga como necesidad a fin de “evitar la disgregación” y preservar la identidad absoluta, la socorrida unidad monolítica.

Para alguien que, opuesto a la lógica de un régimen militarista que ve en el disenso el signo del traidor, concibe la política como virtuosa forma de habilitar una convivencia condicionada por la pluralidad -pues la política, bien decía Arendt, es “un estar juntos siendo distintos”- la adopción del “estás conmigo o estás en mi contra” no puede menos que leerse como penosa regresión. Barajado como recurso in extremis, deslizado bajo la denuncia del “colaboracionismo”, cabría pensar entonces que ese interés en imponer pensamientos únicos y silencios unánimes ante la equivocación ha logrado plantar su tienda en el solar equivocado. 

Desmereciendo la raison d'être de la política, el de la realización de la libertad (una libertad que no puede existir mientras se mutila el debate o la participación de los individuos) el espacio público que estamos obligados a configurar empieza así a diluirse, y con él el rasgo esencial que nos separa del Gran Otro. Un pueblo uniformizado, reducido al tumulto callejero y concebido como pasivo instrumento de las necesidades y decisiones de un ente superior, supraindividual, pierde así capacidad de distinguir su potencial para impulsar la transformación que reclama. 

No extraña, por tanto, que se siga buscando afuera al “gran solucionador”, que parte importante de una ciudadanía que recela de la facultad de los partidos políticos, espere ser salvada de la maldición; o que se crea que estrategias potencialmente letales para la población e históricamente nulas para promover cambios de gobierno como las sanciones financieras a regímenes autoritarios, serán más efectivas que prepararnos logística y emocionalmente para la lucha en el terreno electoral, por ejemplo. Una Venezuela indignada resiste, ciertamente, pero la rabia se disipa en deseos y efervescencia, no en acciones que por apelar al protagonismo de la gente podrían ofrecer plataformas más realistas y aprovechables. 

Los hallazgos de Datanálisis en relación a la desconfianza que persiste frente a un liderazgo con todos y ningún foco, así como la fatiga cívica, la ausencia de identificación política firme, ofrecen pistas para un reacomodo que debería apartarse lo más posible de ese ethos populista que muerde tobillos como un cepo, del empeño en tribalizar la calidad del intercambio y restar singularidad al aporte producto de la deliberación. Quizás para bien nos ha tocado despedirnos de la inocencia: tras lo vivido, no se puede volver a invocar la unidad como chantaje sectario, y sí como integración con consciencia de lo desigual, dispuesta a aceptar los desafíos de la contradicción. He allí una mudanza que con miras al real empoderamiento ciudadano, podría ayudarnos a recuperar las horas que la exaltación y los bastos determinismos no dejan de escamotear. 

Mibelis Acevedo Donís
@Mibelis

domingo, 11 de agosto de 2019

CARLOS VILCHEZ NAVAMUEL: GRUPO DE LIMA, RETÓRICA PURA

No sé lo que los lectores piensen acerca del titular de este comentario, quizás no sea el más apropiado, pero a veces hay que decir las cosas como son, para nosotros, el Grupo de Lima se quedó en pura retórica diplomática, refleja además la hipocresía y el complejo que tienen muchos políticos latinoamericanos.  

Es de todos conocido que la mayoría de todos estos políticos que asisten a esas reuniones representan a gobiernos y partidos que están ligados de alguna manera con las ideas socialistas y no quieren verse firmando acuerdos con “el imperio” para que sus opositores no se lo reclamen. El mejor ejemplo es el representante de Juan Guaidó, presidente encargado de Venezuela ante el Grupo de Lima, señor Julio Borges, uno de los fundadores del Partido Primero Justicia, con una ideología algo confusa, pues en Wikipedia aparece la información como un partido con la siguiente ideología: Humanismo, Progresismo,  Socialismo democrático, Conservadurismo liberal, de Posición, centro  Centroizquierda. ¿Alguien entendió? 

La famosa enciclopedia nos explica además que “El Grupo de Lima (GL), es una instancia multilateral que se estableció tras la denominada Declaración de Lima, el 8 de agosto de 2017 en la capital homónima, donde se reunieron representantes de 14 países con el objetivo de dar seguimiento y buscar una salida pacífica a la crisis en Venezuela. Entre otras cosas, exige la liberación de los presos políticos, pide elecciones libres, ofrece ayuda humanitaria y critica la ruptura del orden institucional en el país sudamericano”. 

La misma fuente nos dice que “en un principio suscribieron la declaración doce países americanos: Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú, uniéndose posteriormente Guyana y Santa Lucía. Siendo avalado también por Barbados, Estados Unidos, Granada, y Jamaica que asistieron al encuentro, así mismo, organismos como la Organización de los Estados Americanos y la Unión Europea, además de la oposición venezolana, han dado su respaldo a dicho documento.  En febrero de 2019 se incorporó a Venezuela, más precisamente al gobierno interino de Juan Guaidó”. Ver la declaración completa en el siguiente enlace: 
https://es.wikipedia.org/wiki/Grupo_de_Lima

La declaración del Grupo de Lima en mayo pasado confirmó la retórica repetitiva de este grupo, lo que necesitan los venezolanos en esta coyuntura en que viven son acciones concretas, no más retórica. Para aquellas personas que quieran ver un ejemplo de estas declaraciones, aquí les dejamos el siguiente enlace. 
https://cnnespanol.cnn.com/2019/05/03/la-declaracion-completa-del-grupo-de-lima-sobre-la-crisis-en-venezuela/

Pero la diferencia la marcó EEUU en la última "Conferencia Internacional por la Democracia en Venezuela", convocada por el Grupo de Lima, hace solo unos días donde se dio lugar a varias horas de debates entre países que apoyan a Juan Guaidó. El asesor de Seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton, cuestionó los diálogos en Barbados y dijo entre otras cosas que "la única intención del presidente en disputa, Nicolás Maduro, en participar en las negociaciones es ganar tiempo. “El tiempo del diálogo terminó”. Claro y sin retórica. 
https://www.voanoticias.com/a/posturas-encontras-sobre-dialogo-maduro-conferencia-venezuela-lima/5031689.html

La diplomacia y la retórica detienen las acciones, entendemos que hay tiempos para todo, en el caso de Venezuela, los tiempos se terminaron, llegó la hora de tomar acciones, el Grupo de Lima conoce muy bien la tragedia de Venezuela porque precisamente la tragedia les está llegando a sus países. ¿Acaso quieren otros cuatro millones de venezolanos repartidos en sus países?

Esto se detiene solo con acciones enérgicas, concretas y contundentes, no más diálogos, no más tiempo para Maduro y sus secuaces, es hora de ponerse de acuerdo con Guaidó y tomar las decisiones que se necesitan.

Carlos Vilchez Navamuel
@carlosvilchezn 

domingo, 4 de agosto de 2019

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ:TRIVIALIDADES DE LA GUERRA CIVIL

La ciencia política habla de Estado fallido aunque en derecho internacional solo existen estados sin calificativos. Dos politólogos norteamericanos, Steven Ratner y Gerald Helman acuñaron el concepto hace casi 30 años. Son naciones en dramática disolución porque la vida es invivible, incapaces de satisfacer necesidades básicas, prestar servicios de salud, electricidad, agua potable o seguridad ciudadana. Grupos irregulares o delictivos arrebatan el monopolio institucional de la fuerza. 

Robert Rotberg matiza que previos al precipicio hay estados en vías de fallar, fracasar, colapsar o desestructurarse. Venezuela va en ese tramo pero acelera con la actual dualidad de poderes que no parece proclive de resolverse porque se creó un statu quo y muchos intereses atravesados. No hubo hasta ahora una guerra civil con cisura territorial, porque las FF.AA no sucumbieron a la prédica de la intervención militar democrática, el quiebre militar. 

No han funcionado coros de sirenas mitad humanos y mitad burros. Según estudiosos, Somalia es la tormenta perfecta, tanto que somalización equivale a Estado fallido, éxodos en masa, hambruna, guerra civil, terrorismo y desintegración territorial. Datos recientes indican que funcionaban apenas siete hospitales, habían robado el cableado eléctrico, todas las escuelas cerraron, no existía ya red de agua potable, ni policía, ni bancos, ni ejército regular. 

Ni sistema de pasaportes, identificación, ministerios, ni aduanas. Cuestiona la idea de Estado fallido Noam Chomsky, uno de los más importantes semiólogos del siglo XX, pero también en sus análisis políticos, reo de estafa continuada y mentira con alevosía. Su disgusto nace de que casi todos los fallidos fueron plazas revolucionarias, satélites soviéticos o chinos. Una vez que se desintegró la URSS, la corriente se lleva a sus criadas e improductivas tiranías en África y Asia. 

Socialismo fallido

Cuba se salva porque cuando queda sin subvención soviética y llamaba al hambre período especial, Chávez la adoptó. En esa morgue o cerca están: Somalia, Uganda, Ruanda, Burundi, República Centroafricana, Zimbabwe, Congo, Sierra Leona, Mozambique, Liberia, Sudán, Chad, Yemen, Irak, Libia, Afganistán, Birmania, Camboya, Kirguistán, Uzbequistán, Turkmenistán, Tayikistán, Siria et.al. El socialismo africano. Pese a las ensoñaciones diurnas las tropas extranjeras cambian cáncer por Sida 

¿Cuántas intervenciones militares extranjeras llevan Haití y Somalia? En esos países el infierno se abrió cuando las guerras civiles dividieron al ejército y el país quedó en manos de bandas. La historia se repite: un bufón megalómano y pueril con cabeza cuajada de tonterías, vino a cambiar el mundo y lo logró, gracias a la trivialidad de las élites. A diferencia de Chomsky, organismos internacionales, de seguridad, y centros académicos, dan a la discusión primera magnitud y carácter de tragedia.

La CIA crea una Fuerza de Tarea en Estados Fallidos (SFTF) y un Comando Africano (AC). La OCDE tiene el Grupo para Estados Frágiles (FSG) Somalia se funda en 1960 con un régimen democrático que muy pronto comienza a ahogarse en la polarización política y el odio entre los grupos dirigentes. La incapacidad para establecer un consenso de convivencia trae la revolución encabezada por Siad Barré en 1969, alfil de la Unión Soviética que nacionaliza la economía e inicia hostilidades con la vecina Etiopía. 

Una tiranía feroz e inepta, aplasta clanes y tribus a nombre del socialismo que abre puertas a la hambruna. El frente opositor derroca la república socialista a comienzos de los 90, pero incapaces de establecer acuerdos, estalla la guerra civil. En medio de la violencia a partir de 1996 cinco regiones se declaran autónomas o independientes. Una coalición de grupos islámicos toma la capital, y ante la anarquía los países vecinos, Burundi, Kenya y Etiopía, invaden Somalia para frenar el drama de millones de refugiados. 

Sanchezcos

Como el ejército quedó destruido, EEUU, Europa y la Unión Africana deciden nueva intervención militar, que dura diez años, para respaldar y estabilizar “la transición”. Solo dieron a mafias, narcotraficantes y piratas argumento para acciones terroristas. Hoy el gobierno apoyado por occidente apenas controla la capital Mogadiscio y los funcionarios no pueden siquiera salir de la ciudad. Sin problemas étnicos ni religiosos, la moderna, petrolera y democrática Venezuela, se hunde y coquetea con disolverse. 

Sus élites “alquilaron habitaciones en el hotel del abismo” diría Lukács. Empujaron y empujan la carreta hacia él durante tres décadas. En alguna religión de India, Leviatán es un espíritu no del mal, sino del caos. Derrocar del proyecto modernizador de Carlos Andrés Pérez instaló el caos en el gobierno y en importantes grupos de poder que luego fueron opositores a la revolución. 

Veinte años atrás, amigos criptochavistas tomaban con sorna sanchezca las advertencias sobre lo que vendría. Hoy criptoradicales, las asumen de la misma manera. Hay tres puntos clave para frenar la locomotora sin frenos. Un acuerdo de conciliación que cierre la brecha, lo que implica seguridades mutuas. Mantener la unidad de la FF.AA; y que nuestros países amigos no apuesten a somalizarnos, a matarnos de hambre. 

Carlos Raúl Hernández 
@CarlosRaulHer

viernes, 2 de agosto de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, SÁBADO 03-08-2019,

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: DE LO AMBIGUO AL NO-SER

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 19 minutos
En efecto, la vaguedad identitaria ha sido recetada incluso como vía para adaptarse a los paradigmas de la neomodernidad “Ser o no ser”, se cuestiona Hamlet, atenazado por la disyuntiva entre aceptar mansamente la adversidad u oponerse a sus tiros penetrantes. Ser o no ser, nos preguntamos a menudo, agobiados no tanto por la íntima zozobra de la indefinición como por la despiadada mirada ajena, la de ese juez público y multicéfalo que no duda en condenar lo que se le revela como ambivalente. Un problema para alentar decisiones firmes, para unos; cómodo y hasta útil, para otros, mov... más »

TRINO MÁRQUEZ: LA CARNADA DE LAS PARLAMENTARIAS

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 33 minutos
El régimen insiste en que en 2020 sí habrá comicios: las elecciones para la Asamblea Nacional. Resulta obvio: la cita está prevista en la Constitución. El propósito que busca consiste en tratar de enredar a la oposición en un debate bizantino. Partir las aguas entre quienes sostengan que debe acudirse y quienes defiendan lo contrario. Yo creo que a esas elecciones hay asistir, así como hay que asumir el reto cuando se convoca la elección de una reina de carnaval o de una junta de condominio. A las consultas populares conviene acudir porque son terrenos donde se miden las fuerzas y ... más »

CARLOS PADILLA: EL BENEFICIO DE LA DUDA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 42 minutos
Yo soy partidario de la salida pacifica, democrática y electoral para sortear esta crisis que nos castiga lo cual cual no me inhabilita para pensar sobre los aspectos políticos del diario acontecer. "Pienso luego existo" todavía . Por allí dicen que el que vive de ilusiones muere de arrepentimientos, otros cambian el término arrepentimientos por desengaños. Dadas las características leninistas de los negociadores designados por el régimen hay quienes afirman que esas negociaciones propiciadas por Noruega serán aprovechadas por el régimen tan solo para ganar tiempo y seguir desarro... más »

OVIDIO PÉREZ MORALES: POLÍTICA Y PECADOS CAPITALES

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
¿Qué se hizo la plata? Es la pregunta que nos hacemos ante el empobrecimiento de un país petrolero, salido de un huracán de muy altos precios del producto. La chequera abultada del comandante permitía pasear la dadivosa espada de Bolívar por una abultada nómina de personas, organizaciones y países de este y otros continentes. Después de esos tiempos dorados el país experimenta un cortejo de males sin precedentes en cuanto a salud, alimentación y otros servicios y necesidades fundamentales. Venezolanos salen en masa a pedir limosna por otros lares e innumerables compatriotas tienen ... más »

DOMINGO ALBERTO RANGEL: EL VERDADERO FORO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 1 hora
¡Mucho dinosaurio analizando ponen el caldo morado! Pase que la población atareada como está en sobrevivir no le haya hecho caso al Foro de Sao Paulo… pero que el sector político opositor ni haya recolectado información útil o que hayan sido o deplorables o inexistentes las pocas declaraciones y acciones que sobre el FdSP hicieron sus diputados y líderes… francamente no tiene perdón de Dios. De hecho la única declaración que flotó en el ambiente fue una de Julio Borges, quien por cierto se ve avejentado para la edad que tiene, seguramente llegó de viaje a Bogotá y sin haber pensado... más »

OSCAR ARNAL: EL SOLIDARIO GRUPO DE LIMA

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 2 horas
En su más reciente reunión: 1. Renovó su respaldo al Presidente Juan Guaidó y destacó su liderazgo por recuperar la democracia. 2. Reiteró su condena por las violaciones a los derechos humanos, que incluyen ejecuciones extrajudiciales, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, tortura, represión, y negación de derechos primordiales, como la salud, la alimentación y la educación, entre otros, las que han quedado confirmadas en el Informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. 3. Decidió remitir el mencionado Informe a la Oficina de la Fi... más »