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lunes, 23 de enero de 2017

GERMÁN GIL RICO, LA CONSTITUCIÓN, LA ASAMBLEA NACIONAL, EL TSJ Y LA FAN

LA DEMOCRACIA ESTA VIVA EN LOS CORAZONES VENEZOLANOS

Absolutamente todos los 26 textos constitucionales que ha tenido Venezuela, otorgan al Poder Legislativo extensas facultades que trascienden la de sancionar leyes. Lo facultan para que con fundamento a lo pautado en su texto, conjuntamente con el Ejecutivo, diseñen políticas que viabilicen el desarrollo armónico del país.

Pero el castro-chavismo gobernante, coludido con los integrantes del TSJ, le imposibilita el pleno ejercicio de sus funciones. Así, entre otras, le ha sido cercenada la del control de las actividades político-administrativas, a saber: velar por el respeto de los derechos constitucionales, la revisión de la ejecución presupuestaria y su orientación, cuidando de la observancia de la pulcritud administrativa. Al parecer la actividad de los integrantes de la Sala Constitucional se limita a redactar, con antelación a la sanción correspondiente, la sentencia de inconstitucionalidad de cuanta ley o cualquier iniciativa contemplada en el orden del día.

Por supuesto que la administración de justicia en Venezuela no siempre ha sido prístina. Pero, al menos desde que el uso de razón me asiste, no estuvo regimentada y parcializada como en estos años de Socialismo del Siglo XXI.  En ese distante ayer era inimaginable un juez adversario, mucho menos enemigo del gobierno. Todos, hasta los del interior profundo, los nombraba el Ministerio del Interior. Pero, pese al control totalitario, hubo casos en los que enfrentaron con dignidad, muchos riesgos y menguados éxitos la sinrazón gobernante. 

Serios temores me asaltan con respecto a la pulcritud de jueces afiliados al PSUV u obligados a serlo, no tan sólo en los juicios de conciencia sino en los atañen al común de los ciudadanos. Se vencen los plazos fijados en las leyes y los indiciados no son llevados a juicio hasta cuando la “matraca” está satisfecha y, con suerte, algún día oirá sentencia. Muchos son absueltos pero pasan días y hasta meses para que la excarcelación sea efectiva. Así de crueles son los castro-chavistas.

¿Y la FAN? Desde la primigenia Constitución, la de 1811, los cuerpos armados de la República han sido definidos como elementos de apoyo a las instituciones del Estado, obedientes y no deliberantes. La de 1961? les otorgó a sus integrantes el derecho al voto.  Pero tanto las antiguas dictaduras como la del Socialismo de Siglo XXI han deturpado la doctrina militar trastocando el honroso servicio a la Patria en el de guardia pretoriana y lambiscona del mandón ¿Nicolás o Raúl, Raúl o Nicolás? para el logro de tan vergonzante abyección estimulan su pretendida condición de herederos únicos y universales de Simón Bolívar, Libertador de media Suramérica. Previamente, oficiales superiores y generales fueron sustraídos del quehacer castrense para ocupar cargos políticos-administrativos de primera importancia, con lo cual los facultan para opinar, debatir y hasta de irreverenciar al Poder Legislativo, pretendiendo señalarle normas de conducta a seguir en el  ejercicio de sus funciones constitucionales.

De tal manera que tenemos un TSJ cuyas únicas funciones  no son las de declarar a troche y moche todos los actos de la Asamblea Nacional, pero lo hace y un Alto Mando de la FAN que no tienen autoridad para “corregirle la plana” y amedrentar al poder civil, pero lo intenta con el poder que dimana de las bayonetas en posición de firrrme detrás de la silla.


Sin embargo la democracia está viva, es consustancial a la mayoría de los venezolanos, incluyendo la mayoría determinante de los militares. El Alto Mando junto con quienes lo secundan es minoría. En los mandos medios y en los soldados arde el fuego democrático. En ese segmento mayoritario de la FAN no es común la corrupción ni la aproximación al narco-tráfico y, en su momento, harán valer la voluntad ciudadana. Como en otros momentos de la historia, no dispararán contra hermanos civiles y, además, desarmados.

German Gil Rico
gergilrico@yahoo.com
@gergilrico
Miranda - Venezuela

martes, 22 de marzo de 2016

FERNANDO FACCHIN B., LA ASAMBLEA NACIONAL

No es momento para desaprovechar la inmejorable opción y gran oportunidad que abrió la crisis del oficialismo y nos permitió el triunfo del 6D. Tenemos una AN apta para proporcionar el cambio que el país reclama.

Se hace necesario que los partidos políticos asuman sus responsabilidades, así como los gremios, las instituciones privadas y la sociedad en pleno, sin desespero y sin inculcar incertidumbre, se unan en una masa crítica, con discurso claro y coordinado que promueva el cambio anhelado y asegure el posicionamiento necesario, como grupos de presión unificados, en apoyo a la AN, el inmovilismo social es un fenómeno que no ayuda a la fuerza para el cambio de modelo político/destructivo del oficialismo.    

Se requiere una organización social unida, sin egoísmo, para ello existen los incentivos necesarios para no convertirse en minorías facciosas y fragmentarias que persigan fines inmediatistas y personales,  disfrazando sus intereses personalistas y discriminatorios, traducidos en flagrantes trapacerías sociopolíticas. La actuación de cada quien muestra su interés o desprecio al fortalecimiento de la unidad.

La unidad de los venezolanos actúa de manera responsable y con visión de largo plazo frente a la actuación de la AN y no frente a los intereses fragmentarios del oficialismo, cuyo fin, es la obtención de ventajas en tiempo para concluir su depredación contra el país en manos de aquellos deshonestos convertidos en grupos de perversa acción, entre ellos los parlamentarios, jueces, gobernadores y alcaldes “rojitos” que dependen de los “extraordinarios favores del erario nacional”, convertidos en grupos de presión para reforzar la “cancerosa” dinámica política, económica y social que ha minado al país de manera casi irreversible con destrucción del tejido social, en momentos donde el sistema institucional ha sido suplantado por un sistema de “Carteles” con el consabido concepto de lo que ello significa, donde la garantía a la neutralidad judicial, la objetividad, la honestidad y la igualdad de todos ha sido destruida para en su lugar colocar el “Gran Cartel del Régimen”, estableciendo un gigantesco aparato oficialista destinado a albergar militantes, simpatizantes y amigotes del régimen para defender el abuso de poder a costa de toda la ciudadanía.

Por otra parte, la legislación de facto, tal como la arbitrariedad, el “Decreto de Emergencia” y las decisiones de las togas, entre otras, demuestra el ocaso del estado de derecho y del espíritu de la ley, ante la aberrante actuación de los carteles, propia de bandas y mafias políticas típicas de comatosos estados fallidos, no es otra cosa que el desastre político de crear problemas para lograr soluciones equivocadas.

Definitivamente, si no apoyamos a la AN y su agenda para poder establecer una institucionalidad que cumpla a cabalidad con su cometido constitucional, que nos garantice un verdadero estado de derecho, de libertad, de igualdad y seguridad para todos, perderemos, irremisiblemente, nuestros derechos ciudadanos consagrados en la CRBV. Paciencia y un voto de confianza a la Asamblea Nacional. Feliz y absurdamente desocupada semana santa.

NOTA: Este artículo estaba destinado a publicarse en la edición de hoy viernes 18.03.16 del Diario “El Carabobeño” lo cual no pudo ser posible gracias al verdugo de Carabobo vecino de la Plaza Sucre.

Fernando Facchin Barreto
ffacchinb@gmail.com
@fernandofacchin
Carabobo - Venezuela