lunes, 27 de septiembre de 2021

RAUL AMIEL: EDUCACIÓN POLÍTICA PARA LA INNOVACIÓN

El próximo Martes 28 de septiembre se conmemoran 40 años del fallecimiento de Rómulo Betancourt. Junto a Rafael Caldera y Jóvito Villalba, puede ser considerado como uno de los principales artífices de la consolidación de la democracia y del sistema de partidos en la Venezuela del siglo XX. También es considerado como uno de los más grandes políticos que ha tenido el país. Su recuerdo me abre plaza para el tema de hoy.

La innovación política es la restauración de la imaginación política a través del proceso de reconstrucción del tejido social. Ocurre a través del trabajo de ciudadanos que se orientan por una visión de comunidad que reduce las desigualdades y estimula un nivel de participación capaz de madurar la democracia a beneficio de todos.

La educación ideológica y política basada en la vida diaria es una de las tendencias de desarrollo más importantes durante el nuevo período actual. Es un regreso al mundo de la vida, y eso al "humanismo" y la "visión de la vida"; y es una implementación de su participación subjetiva en el mundo de la vida. Implica también, que la educación ideológica y política ha de convertirse realmente en parte de la educación de calidad, para inspirarse en la profundidad de la vida y convertirse en uno de los elementos constitutivos naturales de la vida cotidiana.


La educación ideológica y política es la práctica de la preocupación humanista en lugar de la mera instrucción. Es diferente de las formas tradicionales de educación ideológica y política, que ponen más énfasis en la instrucción. Sostenemos que la educación ideológica y política no desplegará plenamente sus ventajas de preocupación humanista hasta que tomemos en consideración el individuismo, la personalidad, la vida humana, la felicidad y llevamos a cabo la noción de respetar, comprender y preocupar al ser humano en un sentido real.

Sostenemos que el desarrollo de los derechos de ciudadanía en las sociedades avanzadas ha sido acumulativo pero desigual. Se ha detenido la extensión de los derechos sociales / asistenciales. Impulsados por los reclamos formulados por algunos activistas de nuevos movimientos sociales, los derechos de ciudadanía se están expandiendo actualmente hacia un nuevo dominio de derechos culturales que involucran el derecho a la presencia soberana, la representación digna, la propagación de la identidad y el mantenimiento de estilos de vida. Esto refleja la transformación del “asistencialismo”, la "anomia del Estado" y deviene en la expansión de las esferas concurrentes.

Las innovaciones políticas apuntan a fortalecer la democracia, pero pocas se conectan bien con el contexto democrático institucionalizado.

Los modelos de democracia representativa han demostrado ser notablemente estables en los países europeos y norteamericanos. Se han propagado alternativas como la democracia directa, pero nunca han podido derrocar el modelo dominante de elegir representantes parlamentarios y ejecutivos para actuar en nombre del pueblo. Esto no significa que estas alternativas no hayan tenido ningún efecto. Las peticiones para una participación ciudadana más directa han dado lugar a varias enmiendas en forma de audiencias, referéndum, debates públicos, etc. Estas enmiendas pueden considerarse como procesos de innovación política: se utilizan nuevas ideas para fortalecer la democracia. No solo la falta de fe en la representación existente, sino también la desintegración de la sociedad civil explican la búsqueda de nuevas formas de participación ciudadana y, por tanto, la innovación política ocupa un lugar destacado en la agenda de la ciudadanía en su conjunto.

La interacción entre la vacilante cooperación global y la inestabilidad política nacional requiere buscar formas de mejorar la gobernanza nacional. La afirmación del estado de derecho y la lucha contra la corrupción; regular la interacción entre dinero y política mucho más estrictamente de lo que se hace actualmente; reconocer el papel contralor de los medios de comunicación y tratar el sistema de medios de comunicación como un bien concurrente; desarrollar y profundizar los mecanismos de participación; buscar la emancipación económica, no solo política, mejorando la gobernabilidad en las organizaciones económicas y gubernamentales; reformar sistemas electorales inestables y polarizados con nuevas reglas de votación que favorezcan la construcción de consensos. Dando por aceptados resultados transparentes.

Para los republicanos, no es baladí la afirmación básica de nuestro ideario: Un Estado de, por y para el CIUDADANO.

En conclusión, concentrarse en el ciudadano además ofrece beneficios tangibles para el Estado. Igualmente de un capital social significativo en tiempo y dinero; además, la legitimidad de las instituciones gubernamentales estaría correspondida con la certidumbre que los ciudadanos tienen en las mismas.

Esta semana será crucial para demostrar que grado de madurez han alcanzado la claque política en este país. Les confieso que no tengo grandes esperanzas. Ojala me equivoque. Estaremos expectantes.

Y recuerda… Ciudadano en Acción. ¡Juntos es Mejor!

Raúl Amiel
raulamiel@gmail.com
@raulamiel
Coordinador Ejecutivo Nacional
Movimiento Republicano MR
Venezuela


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La actitud mental es lo único en tu vida sobre lo cual puedes mantener control absoluto. Si tienes una actitud positiva hallarás la verdadera riqueza de la vida

domingo, 26 de septiembre de 2021

ESPECIAL DEL DOMINGO: CARLOS PADILLA: ¿QUÉ ES IR POR LA CALLE DEL MEDIO?. NUEVA POLITICA VS VIEJA POLITICA


En nuestro país, Venezuela, se ha prefabricado una polarización que tiende a beneficiar políticamente a dos sectores que son como una culebra que muerde su cola y se retroalimentan entre sí; pero los ciudadanos se han dado cuenta de ello en tal medida que más del ochenta por ciento (80%) los rechaza: a unos, al gobierno, por ineficientes y a otros, la falsa oposición, por fracasados.

Una inmensa porción de los ciudadanos venezolanos residentes y en diáspora se alinea en una posición intermedia que hemos denominado “por la calle del medio” en la cual transitamos los que no nos gusta el gobierno ineficiente ni la falsa oposición fracasada, es decir los presuntamente polarizados.

Una Cita extraída del diccionario de la RAE: echar por la calle de en medio del medio nos dice que es adoptar una decisión terminante, superando las vacilaciones.

Si definimos la posición “ideológica” del actual desgobierno no cabe otra que la de comunistas afiliados al Foro de San Pablo, ahora Grupo de Puebla, al que pertenecen los actuales y futuros posibles dictadores que exterminan a sus ciudadanos y a las economías productivas. Son profundamente estatistas y centralizadores y por querer abarcarlo todo se convierten en ineficientes, ineficaces e inefectivos.

La llamada oposición, ubicada en la cola mordida por la cabeza de la misma serpiente, han demostrado ser incapaces de desbancar al actual socialismo comunista en el poder y ellos se autodefinen como progresistas, socialdemócratas, socialcristianos y afiliados en su gran mayoría de sus dirigentes a la llamada internacional socialista. Estos también son estatistas y centralizadores.

Entonces la calle del medio tiene que ser ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario. Definirse como partidaria de la descentralización y el federalismo, de una república en la cual sus ciudadanos sean respetados en su individualidad, en su libertad dentro de un estado de derecho justo en el cual todos estemos claros con nuestros deberes y derechos, con absoluta libertad de expresión y libertad para comercializar y emprender.

Debe tenerse un compromiso claro con el voto como instrumento para cambiar la historia y salir del laberinto de país en el cual estamos.

Debemos estar claros que no debemos pactar ni con los integrantes de la cabeza de la serpiente ni con los que están en su cola. Tenemos que presentar candidatos independientes de esos extremos en todos los casos posibles.

Debemos unirnos los que pensemos de esa manera, sin egoísmo, con desprendimiento, sin protagonismos estériles, en aras de lograr el objetivo estratégico que perseguimos que nos es otro que alcanzar una Venezuela que viva en paz, en libertad y con bienestar. Siguiendo el modelo de los paises exitosos.

En fin, debemos desechar el estado centralizado por el estado federal de poder descentralizado.

Carlos Padilla
Carpa1301@gmail.com
@carpa1301
Venezuela

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL II: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com DOMINGO 26/09/2021


 




AQUÍ TITULARES DE HOY DOMINGO 26/09/2021, PULSA SOBRE EL TÍTULO PARA LEER

 

TITULARES DE HOY - INTERNACIONACIONALES Y NACIONALES 26/09/2021

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: ¿PREDESTINACIÓN O AUTOENGAÑO?


VICENTE BRITO: ¡PIB, INFLACIÓN Y POBREZA!


ROMÁN IBARRA: ELECCIONES 2021


BEATRIZ DE MAJO: DUQUE: “RESISTENCIA DEMOCRATICA” Y “NARCODICTADURA”. COLOMBIA EN CAPSULAS


LUIS MANUEL AGUANA: EL FACTOR COLOMBIA


ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO: SE CAE DE MADURO


ESPECIAL DEL DOMINGO: CARLOS PADILLA: ¿QUÉ ES IR POR LA CALLE DEL MEDIO?. NUEVA POLITICA VS VIEJA POLITICA


MIBELIS ACEVEDO DONÍS: ¿PREDESTINACIÓN O AUTOENGAÑO?

Ciclos de luces y sombras, unos más tenaces y dilatados que otros. Ese serpenteo pareciera bordar la historia de las sociedades. No es que creamos que haya allí una condena a priori, claro está. Si nos fijamos detenidamente, distinguiremos en esa mecánica a actores de algún modo conscientes de sus perseverancias o sus modorras, de sus embriagueces, sus debilidades, sus cálculos, audacias e improvisaciones. Un fruto de la voluntad -ora domada por la razón, ora convertida en gigante ciego, como la describe Schopenhauer- que consigue con más y menos éxito torcer el rumbo de lo establecido.

La victimización en nada ayuda, entonces, a mitigar la responsabilidad sobre la construcción del propio devenir. Si bien a veces se ciernen sombras tan cerreras que llevan a pensar que las Moiras se ensañaron contra nosotros, lo cierto es que su irrupción apunta directamente a los sujetos políticos, ceñida a la índole de las decisiones que en un momento dado toman o dejan de tomar. La voluntad política -que no voluntarismo estéril, propio del diletante- despliega en este caso un rol dramático.

Pero la idea de la predestinación es seductora, precisamente, porque nos libra en gran medida de esa responsabilidad. Porque manosea esa doble fuente de miedo/esperanza y hace del futuro algo ajeno a nuestra diligencia. Esa es la cuerda que ata las manos de los ciudadanos, que mutila el sentimiento de autoeficacia y deja cancha libre al populista, a los césares ilustrados, los mesías modernos y de sonrisa perfecta, los vulgares cultores de la heteronomía. Caudillos que acaban desespiritualizando a sus seguidores. Autócratas de todo pelaje, dispuestos a “sacrificar” su comodidad por el “bien” de los más, como si así atendiesen a un mandato supremo.

La tradición judeo-cristiana deja ahí su muesca, haciendo de la nación el objeto de una suerte de culto alternativo. La idea de la salvación es clave en este discurso: la de una travesía en pos del paraíso perdido que sólo pueden capitanear los ungidos. Asidos al argumento de devolver al pueblo su protagonismo (“dar al pueblo la ilusión de ser soberano”, como cínicamente ilustró Mussolini), muchos de estos resbalosos personajes acaban expropiando la potencia colectiva, la energía creativa. Y “donde falta voluntad de poder”, a decir del implacable Nietzsche, “hay decadencia".

Nada tan tortuoso como suprimir ese impulso vital en recuperación para volver, por ejemplo, a la caverna de la falta de condiciones: “Venezuela no cumple con los estándares para una Misión de Observación Electoral de la Unión Europea”, lanzan ahora los sobrevivientes del naufragio interino. Como si con esa inspiración de “iluminados” los venezolanos no hubiésemos trajinado ya lo suficiente, convertida en muleta moralista para justificar los espantajos más estrafalarios, la presunta inevitabilidad del fracaso o el marasmo que revive la disfuncionalidad política arrastrada desde los 90. Porque si algo invoca la dinámica pre-electoral es el bucle de finales de siglo, la democracia imperfecta licuándose a merced de la avidez caníbal de partidos y sus representantes. Poco hay allí que dé cuenta de la evolución, de la toma de consciencia respecto a la anomalía que se enfrenta. De la necesidad de imprimir cambios sustanciales a una forma de hacer política que sigue vaciando las posibilidades de la democracia, en tanto praxis e ideal.

Aunque la mayoría de los partidos luce convencida de que la lucha por votos es lo que cabe, lo planteado dista mucho de lo que conviene hacer frente a una autocracia electoral. Acá la pelea a cuchillo remite más a la mezquina puja entre pares. Una carrera de algunos por ver quién preserva la hegemonía opositora y la “legitimidad” de la interlocución internacional. No a la estrategia para ganar influjo interno y reducir costos de tolerancia al cambio, agregar voluntades de forma efectiva y disputar al PSUV espacios y símbolos de poder.

Sí: paradójicamente, los fantasmas de la vieja debacle se reciclan. La sombra del caudillismo y la tiranía de los cogollos, las crisis que auguran cismas, no consensos. La centralización de decisiones y el peso de aparatos y fórmulas burocráticas que aíslan a los partidos de la sociedad y truncan la incorporación de personas idóneas y grupos emergentes. La unidad (que debería ser siempre plural, siempre “impura”, como todas las alianzas anti-autoritarismos) más que un medio para blindar a los liderazgos naturales y aglutinar la potencia diversa frente a un rival común, opera hoy como un concepto sectario e inelástico. Una instancia moralista agenciada por impolutos.

Vaya tiempo desconcertante, en fin. Atraídos por los mismos vicios que sellaron la agonía de la democracia, negados a captar la utilidad puntual del pacto político, dislocados frente una autocracia que, por instantes, hace creer que competir contra ella sin articulación vigorosa será perfectamente factible. Si el 21N el giro trágico se impone, no podrá llamársele "predestinación” al autoengaño.

Mibelis Acevedo D.
mibelis@hotmail.com
@Mibelis
@ElUniversal
Venezuela

VICENTE BRITO: ¡PIB, INFLACIÓN Y POBREZA!

Nos permitimos demostrar la relación existente entre la caída del producto interno bruto (PIB) en los últimos 7 años, los niveles de inflación alcanzados desde que el Banco Central comenzó hace cuatro años a financiar las pérdidas de las empresas públicas así como cubrir el déficit fiscal, con sus consecuencias en el crecimiento de los niveles de pobreza sobretodo la extrema, la cual pasó de un 20% a casi el 65% de las familias en los últimos 4 años.

PIB. Producto interno bruto en estos 8 años tuvo una caída cercana a un 80%, alcanzando el récord de ser el único país del mundo con tan elevados niveles. Los sectores más afectados son: Industria, construcción, turismo, agricultura, ganadería, petróleo, etc.

Observándose una permanente reducción productiva en estos 8 años, sobre todo en las empresas públicas que fueron las que tuvieron caídas mayores, viendo reducida su capacidad de producir los bienes y servicios que ellas antes suministraban para el consumo del país.

Hoy la producción nacional es menor a un 30% del consumo y son las empresas privadas las que aportan un 85% de ese monto, el resto se importa desde materia prima a productos semi procesados y terminados.

INFLACIÓN. La política monetaria expansiva del Banco Central es la principal responsable de que tengamos la mayor inflación del mundo, al financiar vía PDVSA los recursos en bolívares necesarios para cubrir las pérdidas de las empresas públicas y parte del gasto del gobierno. El crecimiento de la masa monetaria lo demuestra al pasar de 580 billones el 1 de enero del 2021 a un estimado para el 30 de septiembre de 2.600 billones, lo que nos indica que la liquidez aumentó casi cinco veces en 9 meses. Viéndose obligado el Banco Central a imponer un elevado encaje para tratar de restringir la inflación con sus efectos en el crédito y con ello limitando más aun la actividad económica sobre todo la productiva. Se estima que la hiperinflación anualizada ésta alrededor de 1.800%.

POBREZA. Los niveles de pobreza extrema se acercan a un 65% de las familias Venezolanas y son aquellas cuyos ingresos no alcanzan a cubrir la canasta alimentaría, la pobreza crítica alcanza un 20%, lo cual nos indica que solo un poco mas del 15% de la población tiene los ingresos suficiente para cubrir sus necesidades de consumo (cesta básica). Consideramos a las familias en pobreza extrema aquellas con un ingreso familiar mensual por debajo de los 130$ al mes, se estima que tenemos un 30% de las familias con ingresos totales por debajo de los 70$ al mes, lo cual les permite una capacidad de consumo muy limitada y son altamente dependiente de la asistencia social para obtener sus alimentos. La disminución de los niveles de consumo sobre todo de los alimentos esenciales (carne, pollo, pescado, huevos, leche) se hacen evidentes por los efectos de la inflación en sus precios.

Esta relación existente entre la caída del producto interno bruto y la inflación, con sus preocupantes consecuencias en los elevados niveles de pobreza, obliga a los responsables de la conducción pública a tomar las necesarias decisiones que permitan la recuperación de la actividad productiva nacional y llevar adelante los correctivos necesarios para controlar la política monetaria expansiva del Banco Central y reducir la inflación, principales responsables de las limitaciones que afectan la capacidad de consumo y calidad de vida de las familias Venezolanas.

Vicente Brito
vicent.brito@gmail.com
@vicentejbrito
Presidente
Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución
Venezuela

ROMÁN IBARRA: ELECCIONES 2021

Para el momento de escribir estas líneas, ya ha finalizado la prórroga tanto para la inscripción, como para la sustitución de candidaturas aprobadas por el CNE.

El gobierno inscribió sus candidatos disciplinadamente en la fecha prevista, pero en la oposición, no ha sido posible lograr la unidad. Es decir, una vez más se pone de manifiesto el interés personal, o partidista, por encima del interés general.

El bochorno observado en diversos estados y municipios habla de una lucha intestina que destruye a la muy dividida oposición, y trabaja al servicio del gobierno directa e indirectamente, a pesar de que en el seno del gobierno también hay contradicciones no aprovechadas por la oposición.

Jamás se pusieron de acuerdo para seleccionar un método de escogencia de candidaturas, y por el contrario, los del G4 esperaron hasta última hora para decidir su participación, bajo presión, sin mucha convicción, y sin pedir perdón a la ciudadanía por el daño generado por la recurrente abstención.

Llegaron a imponer sus candidatos, atropellando no solo al sector de la oposición que siempre ha optado por las elecciones, sino incluso a sus propios militantes, como pasó en Caracas con la imposición de Guanipa por encima de Roberto Patiño. En el Táchira han querido atropellar a la gobernadora Laidy Gómez, inventando una candidatura paralela; en Lara lanzaron hasta tres candidaturas fantasmas, sin alma, ni votos, con el único afán de destruir las posibilidades del líder natural de ese estado, como es Henri Falcón. En Aragua tenían un acuerdo aparente en torno a la candidatura, y de repente hasta un amparo introdujeron buscando lanzar la candidatura de uno de los partidos del G4.

En Maracaibo, atropellaron al reconocido periodista independiente Juan Carlos Fernández, para imponer otra candidatura. El único estado en el que ha imperado la sensatez, ha sido Carabobo, en el que los principales candidatos se pusieron de acuerdo y alcanzaron candidatura única y unitaria. Otro tanto ocurre en Miranda donde dos candidatos se enfrentan y desconocen los resultados de las encuestas por ellos aceptadas inicialmente.

De resto, el espectáculo que se vive con el intento de división de candidaturas en casi todos los estados, aseguran un camino fácil para los candidatos del gobierno y una derrota segura para la oposición. Es un pésimo servicio a la ciudadanía que está harta de los malos resultados de los gobiernos oficialistas en sus regiones y municipios.

De otro lado, mientras en Venezuela los candidatos de las distintas fórmulas intentan avanzar en sus respectivas campañas para conquistar el voto, el dueño de uno de los partidos del G4, aboga en Europa para que NO envíen observadores a las elecciones de noviembre, a pesar de que su partido está participando en la campaña. Gran contradicción que se puede confundir con saboteo descarado.

Primero llamaban a la abstención; luego aceptan participar a regañadientes y obligados por los aliados internacionales; participan de la mesa de negociación en México; están en campaña, pero el dueño de una de las franquicias, en este caso VP, dice desde España que no, que así no. Otro tanto, pero en Venezuela, hace el autodenominado interino diciendo que no hay condiciones. Cualquiera puede pensar que lo que no tienen es votos, y de ahí su incoherencia.

El gobierno se ausenta de la mesa de negociaciones, no sabemos si por las declaraciones del enviado norteamericano James Story, o si ello tiene que ver con la detención y eventual extradición del pollo Carvajal, y el colombiano Alex Saab. Contradicciones y errores del gobierno imposibles de potenciar por la atomización de la oposición. Nos espera un desastre electoral en esas condiciones.

Luego no podrán decir que ha sido culpa del gobierno y del CNE. Hay muy poca valoración de los intereses ciudadanos. Pena ajena!

Roman Ibarra
romanibarra@gmail.com
@romanibarra
Venezuela

BEATRIZ DE MAJO: DUQUE: “RESISTENCIA DEMOCRATICA” Y “NARCODICTADURA”. COLOMBIA EN CAPSULAS

La intervención de Iván Duque esta semana ante la Asamblea General Anual de Naciones Unidas en Nueva York – la que será la última durante su mandato constitucional- no dejó dudas acerca del rumbo que el Presidente de los colombianos desea imprimirle al país, lo que resulta ser el resultado de una estrategia bien diseñada para atender las más urgentes necesidades del colectivo.

Quedó claro en su alocución a los diplomáticos y líderes del mundo que el desarrollo colombiano no es un evento inercial sino la consecuencia de una pieza clave de planificación y de un esfuerzo concertado del país entero por atender sus ingentes necesidades. Casi todos los discursos de los mandatarios que se dirigen a los presentes en el magno evento anual de la comunidad internacional tienden a ser esdrújulos, muchos exagerados, otros excusan a sus gobiernos de no haber acometido tanto como deberían, y la mayoría escuda sus falencias en la devastación de ha sido el legado de una pandemia que ha limitado severamente su gestión al frente de la nación.

Sin ánimo de ser indulgente debo decir que me sorprendió que nada de lo anterior coloreó la alocución de la máxima figura colombiana. Su pieza fue equilibrada, nada altisonante, apegada a realidades prácticas y sin fanfarrias, pero no dejó de subrayar las inmensas dificultades que atraviesa su país y que el gobierno está tratando de resolver en beneficio de los connacionales.

Llamó la atención el acento social que imprimió a su mensaje. Colombia si está golpeada pero el colombiano está recibiendo una atención esmerada de manera de poder revertir los efectos de la inactividad de muchos meses, de la debilidad sanitaria, de la violencia interna que contribuyó a empeorar la situación de los ciudadanos y de las empresas, todo ello sin ocultar ni dejar de hacer referencia a su país como motor del narcotráfico planetario.

Hubo, desde mi punto de vista, dos temas a destacar: el primero es que no calificó negativamente al proceso de paz que su gobierno se vio obligado a instrumentar - un proyecto del gobierno de Juan Manuel Santos sobre el que el mandatario mantenía razonables reservas- . Tampoco lo catalogó como un obstáculo a la tranquilidad de su país y al desarrollo de un ambiente proclive a los negocios y a la vida productiva. De todos es conocido cómo y cuánto el accionar agresivo de las “disidencias” de las FARC – eufemismo para designar algo que no ha cambiado en su esencia y apenas ha recibido un nuevo apelativo- y del ELN, además de otros grupos criminales asociados a ellos, ha mantenido al país en vilo y ni es un secreto tampoco la manera como las izquierdas organizadas han alentado protestas encaminadas a desestabilizar a un país debilitado por el virus del COVID. Duque no se escudó tras esta situación para excusarse del altísimo grado de violencia ciudadana que hoy es ley en Colombia y de cómo el campo y las áreas fronterizas se han desmadrado como consecuencia de los ataques criminales, inclementes y constantes de los facinerosos. Por el contrario, Duque fue generoso al reconocer que algunos de los elementos de la reinserción de los grupos violentos de antaño incluidos en el texto del Convenio de La Habana se están cumpliendo a buen ritmo.

En donde el presidente neogranadino no dejó espacio a interpretaciones ni a indulgencia alguna fue en el tema del retorno a la Democracia en el vecino país venezolano. No se refirió a la manera en que el desastre humanitario vecino afecta la recuperación colombiana ni tampoco a la deliberada y perversa intervención del régimen de Nicolás Maduro en la dinámica colombiana. Venezuela fue el único país mencionado por Iván Duque en su discurso y el llamado a la comunidad internacional fue explícito cuando reclamó acciones inmediatas para defenestrar a un régimen irrespetuoso de los deberes democráticos. Sin atacar frontalmente al Diálogo propiciado por Noruega que está teniendo lugar en México, llamó a los gobernantes de terceros países a dejar la ingenuidad a un lado en cuanto a sus resultados. En pocas palabras y sin pelos en la lengua etiquetó los actores de los dos lados de esas conversaciones como la “resistencia democrática” y la “narcodictadura”. Ello en naciones Unidas, y usando la alta tribuna que corresponde a un Jefe de Estado, es mucho decir.

Duque se tomó en serio aquello de hacer su tarea frente a los países que aun no entienden la relación de causalidad que existe entre los grandes dramas de su país y el gobierno vecino y, sin decirlo, puso de relieve que poco podrá hacer su gobierno en esos terrenos mientras la falta de democracia, la corrupción y el narcoterrorismo estén parqueados a su anchas más allá del Arauca.

Beatriz De Majo
bdemajo@gmail.com
@BeatrizdeMajo1
Venezuela – España

LUIS MANUEL AGUANA: EL FACTOR COLOMBIA

“El retorno de la democracia a Venezuela es fundamental y cualquier acuerdo que consolide la dictadura será una tragedia continental que solo fomentará el éxodo y la miseria”. Así se expresó el Presidente de Colombia Iván Duque en relación al dialogo que se realiza en México entre la usurpación y la oposición oficial (ver Twit de Iván Duque, en https://twitter.com/IvanDuque/status/1435205148461129729).

¿Y quién es el receptor mayoritario de ese éxodo y miseria? Adivinaron bien: Colombia. Ese mensaje del Presidente Duque hace solo dos semanas puso de relieve la importancia que reviste el problema venezolano para los colombianos, y que a mi juicio adelanto la intención de comprar un ticket para participar como actor interesado en cualquier iniciativa en la dirección que resuelva el problema de los venezolanos.

Y no es que Colombia haya estado políticamente ausente de nuestro problema – todo lo contrario- sino que en la medida que el problema venezolano se ha ido agravando, como apuntan los primeros resultados de esa negociación que reveló que no fue más que una oportunidad que no desperdició el régimen de Maduro para arrodillar a la oposición oficial a reconocer su gobierno ilegítimo, se hace más evidente que actores internacionales directamente afectados por la crisis venezolana deberán tener una presencia cada vez más activa en su solución. La declaración mencionada del Presidente Duque apunta en esa dirección.

Pero si con la declaración mencionada el Presidente Duque dejó claro el interés de los colombianos en una pronta solución del problema venezolano, su discurso en la Asamblea General de la ONU, lo puso en evidencia: “Los diálogos entre el gobierno interino de Venezuela que encarna la resistencia democrática y la narco dictadura, si bien dan algunas esperanzas, no nos permite ser ingenuos pues el único desenlace efectivo de ese encuentro es la convocatoria cuanto antes de una elección Presidencial, libre, transparente y con una minuciosa observación internacional. Cualquier salida que perpetúe el oprobio dictatorial y le permita al régimen ganar tiempo agudizará el mayor desastre humanitario que conozca nuestro continente. El fin de la dictadura es el único camino viable para el bienestar del pueblo venezolano. Debe ser sobre todo el propósito de la acción internacional” (ver Noticiero Digital, intervención del Presidente Iván Duque en la Asamblea General de la ONU, en https://www.instagram.com/reel/CUFuP_6h6fS/?utm_medium=copy_link).

Bien podría decirse que el Presidente Duque habló en representación del sentimiento general del pueblo venezolano en la Asamblea General de la ONU. Sin embargo, el Presidente de Colombia repitió lo que infinidad de veces han dicho en la Comunidad Internacional y se ha repetido como una verdad goebbeliana, una mentira repetida mil veces: que una elección Presidencial libre, transparente y verificable internacionalmente, es una solución al problema venezolano. Desde aquí deseo sacar de su error, no solo al Presidente Duque, sino a todos aquellos factores que nacional e internacionalmente creen que solo sacando a Maduro del poder a través de ese método pacifico, electoral y constitucional resolveremos la gravísima situación política de Venezuela.

Y esto lo hemos repetido mucho desde esta tribuna en la red y desde el seno de la Alianza Nacional Constituyente Originaria, ANCO: la institucionalidad venezolana está completamente destruida, y la cosa deforme y distorsionada que existe en la actualidad debe ser sustituida antes de intentar una nueva elección Presidencial. Todos y cada uno de los Poderes Públicos venezolanos, no solo el Poder Ejecutivo, que se encuentra usurpado por Maduro, y respaldado por un Alto Mando Militar felón, deben ser removidos para iniciar el restablecimiento constitucional de la República.

No se puede hacer una elección presidencial libre, transparente y con una minuciosa observación internacional como lo indicó el Presidente Duque, si no contamos con un Tribunal Supremo de Justicia libre de jueces comprados con dinero del narcotráfico que maneja a su discreción el régimen de Nicolás Maduro Moros, así como no se puede hacer una elección libre, justa y verificable sin antes contar con un Poder Electoral previamente depurado, robusto, transparente y libre de fraude. La Sentencia del Tribunal Supremo de Justicia legítimo del 13 de junio de 2018 declaró “NULO E INAPLICABLE el uso del sistema automatizado de votación y escrutinio que actualmente existe en Venezuela para la elección de los cargos de representación popular de los poderes públicos, así como para la celebración de los referendos…”; y asimismo ordenó “…la DEPURACION Y ACTUALIZACION del Registro Nacional Electoral, debiéndose efectuar las debidas correcciones sobre la identidad de cada ciudadano venezolano o extranjero habilitado para ejercer el voto, así como el diseño e implementación de un sistema de votación y escrutinio fundamentalmente manual…” (ver Sentencia en TSJ Legítimo declara Nulo el Uso del Voto Automatizado para Elecciones en Venezuela, en http://ticsddhh.blogspot.com/2018/06/tribunal-supremo-de-justicia-declara.html). Estas previsiones no se han hecho realidad y ni siquiera se han discutido en el seno de la oposición venezolana que negocia en México, ni es del conocimiento pleno de la Comunidad Internacional. Es hora de cambiar esa ecuación.

De manera que para salir del grave problema que tenemos en Venezuela debemos convocar a la fuente de todos los poderes y la legalidad, que no es otro que el pueblo soberano. Esto está previsto plenamente en nuestro ordenamiento constitucional y se llama Asamblea Nacional Constituyente Originaria. Son los delegados del pueblo de los 4 rincones del país quienes deben ser convocados y electos a través de un proceso libre y transparente con auxilio de la Comunidad Internacional, para disponer de los poderes Públicos y ordenar la realización de unas elecciones Presidenciales y Parlamentarias a los fines de restablecer el orden constitucional del país. Ese sería el cuerpo llamado a destituir a quienes usurpan los Poderes Públicos de manera ilegitima y designar un Gobierno de Transición que organice esas elecciones y se haga cargo del Poder Ejecutivo hasta que esas elecciones se produzcan. Cualquier proceso de negociación planteado desde el exterior debería apuntar a una elección Constituyente, NO a una elección Presidencial.

Esa sería la verdadera ruta para regresar a Venezuela a su cauce legítimo, restableciéndose el orden constitucional. Elegir a medias a un Presidente de la República sin resolver antes el grave problema institucional que padece la República, sería la receta perfecta para un estrepitoso fracaso, porque no solo se constituiría en un suicidio político frente al régimen, sino que agravaría aun más la situación de los venezolanos porque el resto de los poderes corruptos del régimen se encargarían de hacer fracasar cualquier iniciativa de restauración de la República.

Una consecuencia inmediata de un paso tan trascendental como ese, al rehacer el entramado institucional del país, sería examinar a fondo la relación con nuestro principal vecino, Colombia, y todo lo que ello implica en el camino de recobrar nuestra seguridad económica y política. Será necesario abordar una discusión seria y detallada en una Asamblea Nacional Constituyente Originaria nuestra relación política, económica, social y comercial con Colombia, el relanzamiento del comercio binacional destruido por Hugo Chávez Frías al arruinar en el año 2006 la Comunidad Andina de Naciones (CAN) (ver La salida venezolana de la CAN y sus repercusiones sobre la integración regional.

http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/dt28-2006), donde Colombia y Venezuela se llevaban la mayor parte, así como la normalización de la situación de nuestras fronteras frente a los grupos irregulares que protegen el narcotráfico. Todo eso y mucho más hacen que el retraso en resolver la usurpación del régimen de Maduro se haya convertido ahora en un problema de nuestros dos países.

La estrecha relación de hermandad y cercanía de nuestros Estados fronterizos con los Departamentos correspondientes en Colombia, es un activo fundamental que debemos aprovechar quienes hacemos lucha activa frente a la tiranía para el bienestar de ambas naciones. Tenemos demasiadas cosas en común que estamos perdiendo ambos países al no resolverse el problema político de Venezuela, lo que hace a la Colombia democrática nuestro principal aliado en la lucha en contra del régimen de Nicolás Maduro Moros.

Y así como hemos solicitado la presencia de una representación calificada de la sociedad civil venezolana en cualquier proceso de negociación arbitrado por la Comunidad Internacional, creemos que igualmente Colombia tiene un puesto merecido tanto como nosotros, como dolientes de la tiranía de Nicolás Maduro Moros. Las declaraciones del Presidente Duque al abogar por una solución en Venezuela es solo el comienzo para que el factor que significa Colombia pueda cambiar la ecuación política en Venezuela.


Luis Manuel Aguana
luismanuel.aguana@gmail.com
https://ticsddhh.blogspot.com/
@laguana
Venezuela

ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO: SE CAE DE MADURO

"Lo disparatado es el mayor crimen contra los dioses". Sófocles

Hace algún tiempo, en las redes se viralizó un video en el cual Delcy Rodríguez, Vicepresidente de la trágica Venezuela, anunciaba que, por un decreto presidencial que ordenaba pausar los contagios, se levantaban todas las restricciones sociales debidas al Covid durante un fin de semana, y otro, del propio Nicolás Maduro, adelantando un mes la Navidad. Pueden haber sido falsificaciones, pero los penosos hitos comunicacionales del "pajarico chiquitico" le otorgan credibilidad. El Gobierno argentino, aún en estado de estupefacción por el feroz cachetazo que le propinaron las urnas en las PASO, se inspiró en su amigo bolivariano para concebir un nuevo disparate e intentar recuperar votos y, por un decreto de necesidad y urgencia del Presidente Nada, levantó de sopetón las medidas de precaución que había instaurado, con mano de hierro, el 23 de marzo de 2020.

Pretende, obviamente, que olvidemos los 115.000 muertos en soledad, el direccionamiento infecto en la compra de las vacunas, el vacunatorio VIP, los negociados con insumos sanitarios y alimentos, las 200.000 empresas huidas o cerradas y la pérdida de puestos de trabajo, la fallida expropiación de Vicentín, la inflación de 50%, el generalizado empobrecimiento y las escuelas y universidades sin clases, la liberación de asesinos y violadores, las fiestas en Olivos, el crecimiento exponencial del narcotráfico y la consecuente inseguridad, la reeditada guerra contra el campo, los argentinos varados en el exterior y tantos otros efectos dañinos de sus malintencionadas políticas.

Además de confirmar embarazos, comenzó a desparramar papelitos de colores (antes eran billetes) en los territorios claves (Conurbano, La Pampa y Chubut), incrementando el gasto hasta el infinito, con el fantasma de la hiperinflación a la vuelta de la esquina. Por si eso fuera poco, muchos caciques peronistas regalan electrodomésticos y bicicletas para comprar los esquivos votos -4 millones- que no acompañaron al oficialismo en las PASO; ¿funcionarán esas coimas para que los ciudadanos revisen sus preferencias? Pero esta vez, la bomba que están cebando sin duda explotará en sus propias manos, ya que restarán dos años de este raro experimento (Fernández²) que, demás está decirlo, "sinceramente" voló por los aires la semana pasada, con la última carta pública de la emperatriz patagónica.

Después de militar activamente contra la reapertura de los colegios que dispuso Horacio Rodríguez Larreta, el Gobernador de la Provincia, Axel Kiciloff, heredero dilecto de Cristina Kirchner y odiado por los intendentes, abrió todas las escuelas y dispuso que se dieran clases los sábados; parece que, muy oportunamente, descubrió que los chicos no se contagiaban. ¿Qué harán, al respecto, Roberto Baradel y sus "trabajadores de la educación", que aúllan en la Ciudad de Buenos Aires para no volver a sus tareas?

Por su parte, el Presidente Nada, en un remarcable acto de heroicidad, despidió a sus más fieles escuderos y aceptó ser intervenido por la PresidenteVice que, recurriendo a un verdadero tren fantasma, colocó en la Jefatura de Gabinete a Juan Manzur, el Gobernador de Tucumán, tan experto en ahogar y luego robar empresas privadas, en fraudes electorales y en sociedades non sanctas con el laboratorio medicinal más sospechado de la historia; y para no andarse con chiquitas, en el Ministerio de Seguridad al renombrado Anímal Fernández, de frondoso prontuario, un nombramiento que complica aún más la relación con la Iglesia Católica y los evangelistas; hubiera debido recordar que la frontal oposición de los religiosos le costó la Gobernación a la que aspiraba, en 2015, este nefasto personaje.

Esas dos movidas, sumadas a las presencias de Eduardo Wado de Pedro (Ministro del Interior), Alejo Ramos Padilla (Juez Electoral de la Provincia de Buenos Aires) y Daniel Bejas (Juez de la Cámara Nacional Electoral), nos deben preocupar, y mucho, en relación a la posibilidad de un fraude masivo en el Conurbano bonaerense, un territorio en el que Cristina Fernández creyó tener el voto cautivo y que, el 12 de septiembre, le demostró que no era así.

Piense qué se juega la PresidenteVice en esta oportunidad: nada menos que el quórum propio en el Senado y hasta la primera minoría en Diputados; hasta ahora ya tenía complicado el camino hacia la impunidad, que pretendía asfaltar con su "democratización" del Poder Judicial, la colonización de juzgados y cámaras con miembros de Justicia Legítima, y con la remoción del Procurador General, Eduardo Casal, el jefe de todos los fiscales federales. Si se repitieran los guarismos de las PASO, ese esencial objetivo abortaría y quedaría expuesta en los múltiples juicios penales que la tienen como procesada. El peronismo también estará apostando mucho en noviembre, porque muchos de sus liderazgos en provincias y municipios han sido puestos en riesgo con la reciente expresión popular, y la probabilidad de perder el control de las legislaturas y concejos deliberantes es enorme.

Todo eso nos obliga a imaginar qué estarán dispuestos a hacer para evitar una derrota que, por ahora, parece inevitable; es decir, si recurrirán a ese fraude masivo o si, directamente, desatarán graves episodios de violencia callejera antes de las elecciones para justificar que el Poder Ejecutivo recurra al estado de sitio y, con esa excusa, al menos diferirlas por algún tiempo. Para generar un caos importante, bastan 500 energúmenos decididos o drogados y, de éstos, cuentan con muchos más: los criminales liberados, los barrabravas, los soldaditos del narco, etc. Los nuevos funcionarios, en especial Anímal y Manzur son expertos en una y otra especialidades; el primero, ahora peligroso jefe de la Gendarmería y de la Policía Federal, fue fundador de Hinchadas Unidas Argentinas, Intendente de Quilmes en el peor momento y gerente general -los dueños, siempre los Kirchner- del narcotráfico y, el segundo, se formó como funcionario político en La Matanza y perfeccionó su profesión de tramposo en el Tucumán del violador José Alperovich, donde todos recuerdan a qué métodos recurrió "Superman-zur" para garantizar su propia entronización como Gobernador.

La sociedad, nuevamente, ha optado por la República y la democracia y, sé que está dispuesta a luchar para conservarlas. Y lo hará, sin duda, ejerciendo, con jóvenes aguerridos para hacerlo en las zonas más calientes, un férreo control sobre los votos y evitar que, como tantas otras veces, se le robe su futuro. Espero que la dirigencia opositora, que debe recuperar la centralidad pública, hoy en manos del Frente para la Victoria por su fractura expuesta, requiera para las elecciones la presencia de veedores internacionales, en especial informáticos.

Enrique Guillermo Avogadro
ega1@avogadro.com.ar
ega1avogadro@gmail.com
www.avogadro.com.ar
@egavogadro
Desde Argentina

sábado, 25 de septiembre de 2021

VEA Y ESCUCHE ESTA GAITA ¡ESTA MUY BUENA!

 


Gaita de Rincón Morales: SE BUSCAN PERSONAS QUE VUELVAN A UNIR A VENEZUELA: 

Producción musical cortesía del gaitero mayor Rincón Morales alimentada con imágenes emotivas de marchas y expresiones del deseo de los venezolanos: La Reconstrucción y Reconciliacion del país.

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL II: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com SÁBADO 25/09/2021

 





AQUÍ TITULARES DE HOY SÁBADO 25/09/2021, PULSA SOBRE EL TÍTULO PARA LEER

 

TITULARES DE HOY - NACIONALES- 24/09/2021

GIOCONDA CUNTO DE SAN BLAS: TEATRO EN EL VALLE DE SARTENEJAS


TRINO MÁRQUEZ: MADURO, ORTEGA Y DÍAZ-CANEL: LOS VILLANOS


ANTONIO JOSÉ MONAGAS: LA POLÍTICA VENEZOLANA SEGÚN LA “LEY DE MURPHY”


CARLOTA SALAZAR CALDERÓN: REDEMOCRATIZAR PASA POR GENERAR CAPITAL SOCIAL


JUAN GUERRERO: LEOPOLDO VILLALOBOS


LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: ¿QUÉ VA OCURRIR EL 21N?


ESPECIAL DEL DOMINGO: CARLOS RANGEL


GIOCONDA CUNTO DE SAN BLAS: TEATRO EN EL VALLE DE SARTENEJAS

In memoriam, Enrique Planchart (1937-2021)

Punto único a tratar: Universidad Nacional Experimental Simón Bolívar.

Con esa escueta línea, el Ministro para la Educación Universitaria, por voz de la Secretaría Permanente del Consejo Nacional de Universidades (CNU), convocaba a una sesión extraordinaria virtual, a llevarse a cabo el jueves 16/09/2021. En pocas palabras, el CNU desconocía el estatus de Universidad Autónoma, otorgado a la Universidad Simón Bolívar (USB) en decreto presidencial 755 del 18/07/1995. Una omisión nada inocente que apuntaba al blanco: ante el fallecimiento del Rector Enrique Planchart, nombramiento de nuevas autoridades de la USB por acto unilateral del CNU, a cuenta de universidad experimental, y no por vía electoral en el Claustro Universitario, como lo exige la ley para la universidad autónoma.

No es mi intención discurrir sobre los aspectos legales de esta movida, de los cuales poco sé. Mejor remitirse a los jurisconsultos en esa búsqueda. Más bien escribir sobre lo que la USB y la Universidad (así, con mayúsculas, la de Planchart) representan para la sociedad venezolana, escribir sobre la Universidad como un sentimiento, como esa casa amorosa en donde aprendimos sobre libertad y democracia, valores fundamentales de una sociedad que aspira al progreso.

Se atribuye al Libertador, en oportunidad de aprobar los Estatutos Universitarios de 1827 con el apoyo del Claustro de la Universidad de Caracas, el haber dicho que “el más preciado instrumento para la conservación y defensa de la libertad es una universidad capaz de formar hombres libres para dirigir la vida colectiva en búsqueda del beneficio común", bajo el precepto autonómico universitario.

Desde ese año, cuando la colonial Universidad de Caracas fue convertida en la republicana Universidad Central de Venezuela, la autonomía universitaria en nuestro país ha sido manjar apetitoso no solo en las fauces de gobiernos dictatoriales o autoritarios sino también en gobiernos electos democráticamente que se han visto impulsados a morderla. De manera que no es de extrañar ahora el acoso implacable del régimen en los últimos 20 años para quebrar su espíritu autonómico y obstaculizar la libre difusión y discusión de las ideas.

Tal vez porque resiente la distancia intelectual que lo separa de ellas, el régimen las ha condenado a presupuestos congelados en el tiempo, al margen de la brutal inflación que nos aplasta; sueldos ruinosos para los profesores universitarios; laboratorios carentes de recursos para investigación; bibliotecas desactualizadas; servicios al mínimo. Todos ellos como parte del acoso administrativo, que no ha hecho sino agravarse en estos tiempos pandémicos.

El ataque a las universidades y sus autonomías llega ahora a su zenit con el disfraz de argumentos paralegales a efectos de hacerse con el control institucional, al aniquilar de facto el Claustro Universitario y nombrar autoridades a través del CNU, en abierto desafío a las normas.

Es una política sistemática de violencia destinada a sojuzgar la Universidad, ejemplo más reciente la USB, estimulada tristemente por personajes egresados de esas mismas aulas, algunos de ellos incorporados a su cuerpo profesoral o ya en posición cuestionable de directivos impuestos por el CNU, como es el caso de los tres profesores nombrados el pasado 16/09/2021 en los cargos rectoral y vice rectorales de la USB. Juramentos tomados minutos más tarde a los designados que ¡casualidades de la vida! se encontraban por allí, en la sede del CNU, en conocimiento anticipado del resultado, listos para la pantomima de juramentación presencial en ceremonia express, tipo in articulo mortis.

Como golosina para ingenuos, si los hubiere, el día siguiente a estos nombramientos trajo para el trío una promesa del ministerio de ciencia y tecnología de crear un «Polo Científico-Tecnológico como instancia de articulación con el sector universitario para la creación y la invención en las líneas de investigación con las que el ministerio trabaja». Promesa que probablemente acabará como las anteriores, en migajas para comprar voluntades de ocasión.

¿Qué hacer frente a la imposición del régimen? Callar no es una respuesta. Como universitarios tenemos la obligación de construir una expresión que agite la dignidad académica en estos convulsionados tiempos, e invoque esa «nueva humanidad […], de conciencia y verdad», plasmada en el himno de la USB. No vaya a ser que quedemos ante la historia como los universitarios italianos que en masse, más por cobardía que por convencimiento, juraron lealtad y devoción a la Italia fascista y a Mussolini ante la presión del ministro Giovanni Gentile. Solo 12 dignos profesores en toda Italia se negaron. Que ellos sean nuestro ejemplo a seguir.

Gioconda San-Blas
sanblas@gmail.com
http://giocondasanblas.blogspot.com
Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales,
Individuo de Número, Sillón XX
Caracas, Venezuela acfiman.org

“El castigo por rehusarte a participar en política es ser gobernado por personas inferiores a ti”. Platón
"Aunque no te interese la política, la política se interesará en ti". Pericles

TRINO MÁRQUEZ: MADURO, ORTEGA Y DÍAZ-CANEL: LOS VILLANOS

La reunión de los presidentes de las naciones que integran la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (Celac), en Ciudad de México, y la Cumbre de Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, han representado dos nuevos golpes a las pretensiones de Nicolás Maduro de caerles simpático a los países democráticos del continente y del planeta.

En México, los mandatarios de Paraguay, Mario Ado Benítez, y Uruguay, Luis Lacalle Pou, le dijeron a Maduro en su cara que se olvidara de que la presencia de ellos en ese foro significaba algún tipo de reconocimiento a su gobierno, que seguía siendo tan ilegítimo y estando tan desprestigiado como desde las espurias elecciones de 2018. Ambos gobernantes colocaron en el mismo pelotón a Maduro, Daniel Ortega y Miguel Díaz-Canel, tres personajes de los cuales la izquierda civilizada se distanció desde hace años. Lula da Silva comparó hace pocas semanas a Jair Bolsonaro con Maduro, al criticar la mediocre gestión del gamonal ultraderechista brasileño. Así será la imagen que se ha formado el líder de la izquierda democrática latinoamericana, del hombre que se encuentra en Miraflores. En Nueva York, el presidente Joe Biden, quien ha retomado el multilateralismo abandonado por Donald Trump, armó un combo con los gobiernos de Bielorrusia, Cuba y Venezuela, a los que señaló de formar parte de los modelos autoritarios que se esparcen por la Tierra. Países donde la democracia “vive en quienes luchan por la libertad”.

Las reacciones en la Celac de los presidentes de Paraguay y Uruguay resultan especialmente significativas. Esa ‘comunidad’ de naciones fue fundada en 2010 –cuando Venezuela navegaba en petrodólares- por Fidel Castro y Hugo Chávez con el expreso propósito de debilitar la Organización de Estados Americanos (OEA), enfrentar como bloque a Estados Unidos y abrirle un espacio a Cuba para que pudiese incorporarse a un organismo continental. Once años después, ninguno de esos objetivos se ha logrado. La OEA sigue con la vigencia de siempre. Estados Unidos conserva la hegemonía en la región, acrecentada por el continuo flujo migratorio que se desplaza hacia su territorio, y Cuba se mantiene tan oprimida, miserable y aislada como ha estado desde 1959. La Celac ha sido un fracaso, a pesar del plañidero discurso pronunciado en el evento por Andrés Manuel López Obrador. No podía ser de otro modo: ¿cuál destino le esperaba a una asociación de países constituida con la finalidad de enfrentar a la nación en la cual la inmensa mayoría de los latinoamericanos desea establecerse, y en la que los ricos y las clases medias depositan sus ahorros? Solo la ceguera fanática puede concebir semejante desatino.

Venezuela, desde 1999, aparece vinculada al régimen cubano. Cuarenta años antes había surgido en todo el continente como el modelo alternativo a la revolución cubana. Venezuela fue ejemplo de crecimiento económico con equidad social y democracia política. Se respetaban la propiedad privada, la iniciativa particular y los derechos humanos. Bajo la conducción de la dirigencia democrática, se impulsó la formación de un orden constitucional, con una carta magna que consagraba el Estado de Derecho, abogaba por gobiernos alternativos, expresión de la voluntad popular puesta de manifiesto en elecciones libres y competitivas. Con congresos representativos de los diversos partidos y doctrinas políticas.

Cuba se situaba en las antípodas. El crecimiento económico con equidad social se detuvo, luego de ser la isla más próspera de las Antillas. La democracia fue llevada al paredón. Desaparecieron los partidos. La propiedad privada y la iniciativa particular fueron devoradas por la insaciable e inepta burocracia comunista. Los derechos humanos quedaron sepultados por santones como Ernesto Che Guevara. Fidel Castro y el resto de los dirigentes comunistas levantaron un Estado totalitario, subordinado a la Unión Soviética, cuya única finalidad era eternizarse en el poder. Las elecciones libres y competitivas desaparecieron del horizonte. El simulacro de congreso –la Asamblea Nacional- solo representaba las tímidas tendencias permitidas por el ego inconmensurable de Castro.

Venezuela y Cuba fueron dos modelos antagónicos. Rómulo Betancourt, primero, y luego Raúl Leoni, Rafael Caldera, Carlos Andrés Pérez y los mandatarios que continuaron, pudieron demostrarle a un continente que se dejaba seducir con facilidad por el verbo manipulador de Fidel Castro, que la democracia, la libre empresa y la equidad podían coexistir en armonía. 

Este esquema de gobernabilidad fue desmantelado por Chávez. La labor de demolición la continuó Maduro. Ahora Venezuela aparece, junto a la miserable Cuba y a la sometida Nicaragua, en el trío de naciones que representan una vergüenza en el continente, incluso para quienes se afilian a posturas de izquierda, como los peronistas. Estos acaban de perder las elecciones primarias por paliza frente a los liberales. Cristina Kirchner, vicepresidenta, criticó al presidente Alberto Fernández por su errática conducción de la política económica. Este encajó el golpe de su compañera e introdujo cambios en el gabinete. Ninguno de los dos arremetió contra la oposición, ni denunció fantasiosos ataques terroristas o supuestas guerras económicas.

Para que Maduro salga del club de los indeseables, debe retornar a la democracia, tal como ha hecho la gran mayoría de la izquierda continental. México le brinda una buena oportunidad.

Trino Márquez
trino.marquez@gmail.com
@trinomarquezc
Venezuela

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: LA POLÍTICA VENEZOLANA SEGÚN LA “LEY DE MURPHY”

Nada es como parece ser. Es el dilema sobre el cual gira el mundo. Y con él, la vida misma. Sobre todo, la vida trajinada por la política mientras envuelve a todo en su atrevido zarandeo.

Las realidades siempre buscan ajustarse a una motivación. Y es la que más cerca se halla de toda situación regida por una suerte de ley azarosa que puede regir los hechos que la desesperación, la inmediatez y la resignación provocan como condiciones de vida. Es un tanto lo que quiso demostrar el ingeniero aeroespacial Edward Murphy, mientras trabajaba para la Fuerza Aérea de su país, EE.UU, en 1949. Su trabajo era en un laboratorio donde experimentaba con fuerzas gravitatorias. Observó que a pesar del esfuerzo que se le imprime a toda tarea, casi siempre el fracaso se hacía presente. Casi a manera de ley natural

Este principio es lo que anima a revisar la movilidad a la que se somete el devenir de la política, desde la óptica de Murphy. Desde luego, toda vez que el ejercicio de la política lleva a atender mayormente lo que resulta mal, antes que lo que sale bien. Tanto así que muchas veces se tiene la sensación de que siempre todo sale mal. Por esta razón, bien vale acudir a Murphy para indagar la causa que conduce al fracaso a muchas consideraciones políticas. Y hasta de importancia.

Aunque suele ser un rasgo de la cultura que ha sumergido a Venezuela a vivir la racha de verse atrapada en un laberinto. En un enredo. En una complicación que pensada cual embrollo, siempre tiende a verse como un recurso del pesimismo. O como excusa para evadir la responsabilidad. O la forma de acusar a otro sin causa válida. Y menos, justa. O a modo de justificar cualquier actuación o disposición desde la arbitrariedad.

Generalmente, en el ejercicio de la política, se vivencian momentos protagonizados por acusaciones. Inculpaciones que van y vienen. Es lo que hace traer a colación la Ley de Murphy toda vez que “si algo puede ocurrir, ocurrirá”. Es la oportunidad de la cual se vale todo rufián a quien se le hace fácil esconderse en los intríngulis de la política. O porque intenta preparar su huida “por la tangente”.

Al igual que el espíritu de la Ley de Murphy, el ejercicio de la política que tanto ha maltratado a Venezuela, en todas sus manifestaciones, se basa en la táctica defensiva que procura realizar cualquier persona. Y que en el ámbito de la política, escarba el dirigente político u operador político, revestido como funcionario o activista de algún partido político que actúa como decisor en cualquier línea de batalla, para salirse con la suya. De esa forma, le resulta sencillo culpar del error o del problema en cuestión a otro. Para entonces, ya habrá considerado los más sagaces escenarios posibles para emprender su escape.

Es lo que aducen los argumentos que han inspirado las narrativas que desarrollan libros como ¿De quién es la culpa?; La culpa es de la vaca; ¿Quién se ha llevado mi queso?; Un pavo real en el reino de los pingüinos, entre otros.

Lo paradójico del asunto

Aún cuando la Ley de Murphy no responde a una comprobación científica, en el sentido estricto, se tiene como un concepto profundamente popular toda vez que se reconoce que su origen es claramente coloquial. De todos modos, se ha intentado condensar su principio a fin de convertirla en una ley plenamente universal.

Sin embargo, las realidades políticas pueden dejar ver la analogía que resume lo que el ejercicio de la política demuestra en su esencia respecto de la “Ley de Murphy”. Al menos es lo que puede advertirse en cualquier momento en torno a lo que la política venezolana revela.

Al cotejar la realidad política venezolana con algunas frases que den cuenta del espíritu que confiesa la Ley de Murphy, es fácil demostrar la similitud que lleva a inferir la naturaleza enmarañada y contradictoria de la política venezolana.

Basta referir algunos aforismos que retratan a Murphy. Y que en el contexto político venezolano, le viene exacto. Por ejemplo: “nada es nunca tan malo que no puede empeorar”, “algo que puede ir mal, irá mal en el peor momento posible”, “la pura y sencilla verdad, rara vez es pura y nunca sencilla”, “el trabajo en equipo es esencial, pues permite culpar a otro” o “cuando las cosas hayan empeorado tanto que ya no es posible que salgan peor, se repetirá el ciclo”.

Pareciera innegable entonces que la política venezolana se rija por la Ley de Murphy. O por sus corolarios, aforismos y máximas. En cualquier caso, las circunstancias dejan ver cómo las realidades políticas venezolanas, circunscritas al régimen tanto como a la oposición, incluso a lo que llaman la “tercera vía”, casi siempre plasman en sus comportamientos esa marcada inclinación a la negatividad que se recoge en Murphy.

De ahí que la política venezolana, por razones que ahora no vienen al caso esbozar, se comporta absurdamente contradictoria. A decir por lo que su narrativa explaya, puede notarse que su praxis anima a apuntalar toda consideración más en lo negativo, que en lo positivo o neutro. Casi todo, tiende a verse marcado por un sesgo que dirige la atención política a priorizar referentes basados en simples y burdas creencias.

Por eso la política venezolana funciona bajo los efectos de un asincronismo patético, insólito. Dicho de otra forma, “camina cojeando”. Es así como arrastra el pesimismo por cuya significación pareciera que sus esfuerzos está fuera del menor cálculo. Pues según Murphy “si algo no puede salir mal, saldrá mal a pesar de todo”. Y así, tal cual, y hasta paradójicamente, es como funciona la política venezolana según la “Ley de Murphy”.

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Venezuela