jueves, 30 de marzo de 2017

NELSON CASTELLANO-HERNANDEZ, PELIGRO

EL GARROTE DEL SOCIALISMO

Venezuela está en peligro, como país libre y democrático, no solamente porque la injerencia cubana nos desdibuja como Nación, sino también porque, el gobierno nos ha convertido en un estado forajido, narco traficante, dirigido por una mafia corrupta dedicada a robar el ingreso nacional, a través del lavado de divisas, que transitan a través del sistema financiero internacional.

Inexorablemente, tal situación, ha terminado por convertir el régimen de Maduro en un profundo problema geopolítico, que amenaza con violentar la estabilidad de la región.

Se acostumbra a decir que los países no desaparecen, pero no es cierto, a través de la historia han caído imperios, han desaparecido países y otros nuevos se han formado. Tan solo algunos ejemplos, en 2011, nació Sudán del Sur, en África, que se escindió de Sudán; en 2006, nació Palaos, en el Pacífico Sur, que se independizó de Estados Unidos.

En 1991, nacieron muchos países que formaban parte de la Unión Soviética: Moldavia, Rusia, Tayikistán, Turkmenistán, Ucrania y Uzbekistán. También Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Estonia, Georgia, Kazakstán, Kirguistán y Letonia.

Otros desaparecieron como el antiguo ducado de Prusia, que incluía parte del norte de Alemania y del oeste de Polonia, fue anexado a Alemania en 1933. Entre 1992 y el 2006 desaparece la República Federal de Yugoslavia, desintegrándose en Bosnia, Herzegovina, la República Federal de Yugoslavia, Montenegro y Serbia, y en 2008, nació Kosovo, que se independizó de Serbia.
Por eso alertamos que el país desaparece entre el proyecto de dominación trazado en la Habana y puesto en práctica por Chávez y Maduro, con la complaciente complicidad de las fuerzas armadas venezolanas y una generación de políticos y empresarios que no ven más allá de sus narices.

La pregunta sería, ¿porque la oposición no logra imponerse a una minoría gubernamental? que tiene actualmente tan poca aceptación popular, una respuesta incompleta seria… porque nos faltan armas y dinero.

Será que nos falta vivir profundamente ese valor esencial de libertad, que brinda fuego, pasión y legitimidad a la lucha, aun estando consientes que se acompaña de riesgos, temores y persecución. Estaremos escasos de fe, de sacrificio o de sueños, que nos permitan luchar por un ideal, por el que vale la pena vivir o morir.
No incluyo en estas reflexiones innumerables ejemplos de personas que están dando lo mejor de sí, sino a esa inmensa mayoría que está esperando que otros hagan el trabajo, Los ideales no bastan sino están acompañados por la acción.

Frente a los “ideólogos” del garrote del Socialismo del siglo XXI, que nos arrastran a la hambruna, al aislamiento internacional, al sometimiento por el chantaje, a las enfermedades o la guerra civil. La única salida son un proyecto de país distinto, héroes y el efecto de masa.

Solo así lograremos la reacción necesaria para garantizar el cambio, la salida necesaria. El gobierno tiene miedo, sabe que una chispa puede prender el incendio, por eso arrecia la dependencia, la escasez, aumenta las colas, las necesidades y la amenazas.

Ante los ideales, los valores y las aspiraciones de los hombres libres, el Dictador cierra sus tenazas autoritarias, dispuesto a violar la Constitución y las leyes para evitar su salida y garantizarse el poder.

Todo sucede ante los ojos de las naciones vecinas, que solamente ahora parecen percibir la tragedia que se vive al lado y el peligro que puede representar, para sus propias realidades.

El héroe necesariamente va a ser atacado, desacreditado, insultado, amenazado, con la intención de desmoralizarlo o hacerlo pasar por culpable. El héroe debe deslastrarse, sobreponerse al dolor, a la prisión, a la calumnia y al riesgo de morir, hacer uno con sus ideas, valores y gestos.

Venezuela está en peligro, por que destruyeron PDVSA y se robaron las divisas, por eso no hay gasolina, ni electricidad, ni dólares. Hay hambre y escasez por que destruyeron la producción nacional, no hay trabajo, porque se acabó la inversión, desde que el régimen eliminó la seguridad jurídica y expropió tierras productivas, cementeras, compañías eléctricas, arroceras, productoras de pastas, azúcar y harina, también bancos, medios de comunicación, edificios, galpones, estacionamientos, universidades, envasadoras, papeleras, frigoríficos, hoteles, centros comerciales, textileras, supermercados y panaderías.

El país actual representa un peligro en Latinoamérica y el mundo, porque el Presidente permitió carteles de droga gubernamentales, porque funcionarios, familiares, banqueros y empresarios ligados al gobierno, se encuentran incursos en el lavado de capitales. Porque tiene como Vicepresidente al promotor del extremismo islámico en la región, el que dio verdaderos falsos pasaportes a terroristas y permite que una red de financiamiento funcione desde nuestro territorio.

La nación peligra porque sus recursos los maneja Raúl Castro, por que las autoridades militares, los sistemas de defensa e identificación nacional están en manos de cubanos… y peligra porque el Ministro de la Defensa, solo sirve para mantener un equilibrio entre corruptos, contrabandistas, narcos y agentes extranjeros, quienes se encuentran a la cabeza de los ejércitos.

Peligramos porque la violencia es promovida desde las altas esferas, por la permisividad ante los delitos del hampa común, porque se armaron los colectivos y las milicias, porque la ministra de las prisiones, Iris Varela, es amiga de los pranes… y les permite salir y entrar a su antojo, mientras continúan controlando sus bandas y “despachando” desde sus celdas.

El país se cae por que no existe la Justicia, ni el respeto al orden jurídico, desde el TSJ hacia abajo, la institución se encuentra al servicio del gobierno y para perseguir la oposición.

Estamos en peligro porque el país está dividido en bandos que se odian, donde el minoritario oprime a la mayoría, esta grave porque muchos dirigentes democráticos solo piensan en cargos y en elecciones. Por que impera el desánimo, la incomprensión y el desengaño.

Entonces ¿cómo conseguir, la reacción popular que necesitamos? ¿cómo recuperar la fe y la esperanza? En primer lugar, el proyecto de país debe ser trasmitido por un líder, accesible a la colectividad en pocas ideas, trasmisibles a través de los nuevos medios de comunicación. Tenemos que estar informados y motivados por fuentes reconocidas.

El compromiso debe ser claro, contundente, creíble y en sintonía con las necesidades, imprescindible cumplir con la palabra empeñada. Se debe confiar en los otros y actuar unidos, las posturas fingidas son evidentes, Si logramos trasmitir que el país que queremos es posible y que será producto de la participación de todos, recuperaremos la esperanza, la voluntad y el compromiso.

Le daremos una oportunidad a la solidez y a la coherencia, humanizaremos la lucha con un mensaje responsable y realista. Pasaremos de la utopía a lo posible, si demostramos que no vamos a retroceder, que luchamos por los intereses nacionales y no los personales, que el país que soñamos puede ser una realidad y que nos guían valores y principios.

Nelson Castellano-Hernandez
nelsoncastellano@hotmail.com
@VFutura
Venezuela-Futura,  
Francia

No hay comentarios:

Publicar un comentario