lunes, 29 de marzo de 2021

GREGORIO TISKOW: PUDO HABER SIDO LA BANDERA DEL MUNDO. LA BANDERA QUE TRAJO MIRANDA

En el año 1792, Francisco de Miranda, inspirador de la conciencia y del espíritu revolucionario de la América, escribía una carta al Conde Simón de Voronzov, embajador de Rusia ante la Corte Imperial de Saint James en Londres, en la cual señalaba lo siguiente: "hace poco tiempo, en 1785, me topé con el filósofo, poeta y científico alemán Johann Goethe en una fiesta que se celebraba en la casa de Weimar; la noche se alejaba y Goethe estaba muy extasiado con mis historias sobre la búsqueda de la libertad, la igualdad y la fraternidad. 

En cierto momento, Goethe me indicaba que mi destino era crear en mi tierra, un lugar que no falsee los colores primarios"

No sabía Goethe que en esa noche invernal fortalecía en la cabeza de aquel idealista y revolucionario masón, las bases para el nacimiento de una nueva tierra, una nación que abarcaría desde México hasta la Patagonia, la Colombia de Miranda.

"Primero comenzó a explicarme la forma como el iris del ojo convierte la luz en los tres colores primarios", escribía Miranda al Conde ruso; "después me comprobó que el amarillo es el color más cálido, noble y próximo a la luz, por qué el azul es la mezcla de la excitación y la serenidad, la libertad, una lejanía que evoca las sombras, y por qué el rojo es la exaltación del amarillo y el azul, la síntesis, el desvanecimiento de la luz en la sombra".

Proseguía Miranda en su carta: "no es que el mundo esté hecho de amarillos, azules y rojos; es que así como una combinación al infinito de aquellos tres colores, lo vemos todos los seres humanos, me indicaba Goethe". "Si se tratara de fundar un paraíso, de un crear un mundo ideal me dijo, lo mejor sería nombrarlo en honor a su origen y crearle un emblema que tuviera esos tres colores.

Un país parte de un nombre y de una bandera y se convierte en ellos, como un hombre que cumple un destino", señalaba Goethe al gran precursor.

Es probable que estas palabras hayan inspirado a Miranda a idear una bandera tricolor para la nación que quería fundar.

Sus profundos conocimientos de la masonería universal, sus símbolos, rituales y convicción propia forjaron en Miranda la creación de este emblema patrio.

Amarrillo, azul y rojo, los tres colores primarios que predominan en el arco iris, símbolo en el génesis bíblico de la alianza entre el cielo y la tierra.

El 12 de Marzo de 1806, en el mástil del barco "Leander", anclado en la bahía haitiana de Jacmel, ondeaba al viento por vez primera, la bandera de la nueva patria, la que Miranda soñó grande, libre y poderosa. Incansablemente señalaba:

" Juntaos todos bajo el estándarte de la libertad. La justicia combate por nosotros. No buscamos sustituir una tiranía antigua por otra tiranía nueva".

El pabellón tricolor fue izado por vez primera en tierra firme venezolana el 4 de Agosto de 1806 en el Fortín de San Pedro en la Vela de Coro.

Tras años de luchas y batallas por la independencia de otros países, logró Miranda regresar a su Venezuela natal.

El 5 de Julio de 1811, se nombraba una comisión para escoger la bandera que ondearía por toda Venezuela luego de su Declaración de Independencia; la integraban, José de Sata y Bussy, Lino de Clemente y por supuesto, Miranda.

El 9 de Julio de ese mismo año, Miranda presentaba ante el Congreso Constituyente la nueva bandera de su patria.

Ese día, el Generalísimo, poseído por el espíritu libertario y unificador, les explicaba a los miembros presentes en el congreso la razón de ser de cada uno de los colores del tricolor patrio y proponía crear un nuevo continente, "un país que se convirtiera en su nombre y su bandera", tal como años antes Goethe le había señalado. Inspirado en el Volumen de la Ley Sagrada Miranda indicó:

"Amarillo, como la flor de la acacia que cobijó el cadáver del Maestro Hiram, como la luz que esplendió en la colina de su tumba. Luz solar, iluminación interior, dispersión universal y generalización comprensiva"

"Azul, como la más grande fraternidad y hermandad entre los hombres y pueblos. La Masonería Universal, la obscuridad devenida en alba visible. Devoción, plenitud e inocencia primigenia"

"Rojo, como la propia sangre de Hiram, derramada por los felones, la sabiduría y el amor para la regeneración del mundo.

La cruz de los Caballeros del Temple, la salve los alquimistas y la pasión adorante de la reina Bali".

Sin duda, símbolos que encierran el fragor y rigor de los emblemas sagrados de Libertad, Igualdad y Fraternidad Masónicos.

El 14 de Julio de 1811 la bandera era izada por primera vez y oficialmente, como el Pabellón Nacional Venezolano en la plaza mayor de Caracas.

Así fue la historia; el 12 de marzo de 1806 juraba Miranda:

"Juro ser fiel al libre pueblo de Sur América, independiente de España, y servirle honesta y lealmente contra sus enemigos y opositores, y observar y obedecer las órdenes del supremo gobierno de este país, legalmente constituido y a las órdenes del general y oficiales superiores a mí".

Tal fue y es la gloriosa bandera que han flameado los ejércitos libertadores en sus campañas. Pero las ideas de Miranda fueron sepultadas en poco tiempo por sus adversarios y propios coterráneos.

Tal, "pudo haber sido la bandera del Mundo" decía Miranda en sus palabras finales de tan elocuente carta.

 

Gregorio Tiskow
Gtiskow@ucla,edu.ve
Profesor Agregado
Decanato de Medicina
UCLA. Barquisimeto. Venezuela

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