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jueves, 3 de septiembre de 2020

CARLOS BLANCO, LLEGÓ CARTA DE MARÍA

1- La entrevista entre Guaidó y María Corina ha tenido efectos sísmicos en un escenario político a ratos petrificado en medio de la catástrofe en marcha. Hubo una reunión en la que, debido a las posiciones públicas de Guaidó la probabilidad de acuerdo era baja aunque no descartable. De allí la carta, que no habría sido entregada de llegar a entendimientos. Como había anunciado María Corina con antelación cuando informó de la reunión, hizo públicos sus resultados.

2- Escribió y habló con claridad: no hay acuerdos. Le exigió a Guaidó que no siguiera buscando a Dios por los rincones porque él representaba el gobierno de emergencia y que no había que inventar gobiernos de emergencia adicionales; que él era responsable de desarrollarlo, no para controlar Citgo, Monómeros y PDVSA, o las cuentas del Citibank, sino para conducir al fin de la usurpación. Por supuesto, María Corina se opuso a la consulta pretendida porque ya esa materia había sido objeto de pronunciamiento de parte de los venezolanos en elecciones, referendos, y consultas, especialmente la del 16 de julio.

3- En algunos borradores andaba la idea de incorporar a la inconducente consulta la prolongación sine die del cargo de Presidente interino, hasta lograr el cese de la usurpación. Idea peregrina como pocas porque esa prolongación es también la de Maduro. Por vía de la argumentación, si Maduro está en Miraflores el 6 de enero, ¿seguirá el interino como tal? Uno podría decir que sí. Si Maduro está en Miraflores en enero de 2022, ¿seguirá el interino allí? Obsérvese que el interinato es la contrapartida de Maduro en Miraflores, el uno es el otro.

4- ¿Cómo se resuelve este dilema? Estratégicamente es sencillo: si Guaidó estuviese encabezando en la práctica el cese de la usurpación que prometió y abandonó por la consigna de elecciones libres (sustitución que no es inocente como lo he explicado en otros artículos), tengo o no tenga la posición de Presidente interino sería reconocido como líder; de lo contrario, aunque tenga el título no será reconocido como líder, tal como lo muestra la estrepitosa caída en la opinión pública que ha experimentado.

5- Los liderazgos no son títulos de nobleza que se adquieren de una vez para siempre: el líder es el que ejerce el liderazgo, el que no lo ejerce no es líder. A veces se es y a veces no se es. De tal manera que lo que el país ha apoyado es una ruta para salir del régimen; ha apoyado a Guaidó porque él representaba esa ruta; al ser percibido como alguien que cambió el objetivo muchos de sus partidarios iniciales –todos lo éramos de alguna manera-, se han desmarcado progresivamente.


6- Se ha dicho que María Corina procura una invasión de las fuerzas militares de EEUU. Ha sido y es falso. No se requiere ser un Kissinger o un Metternich para saber que no es políticamente viable ni posible. EEUU tiene razones para sentir amenazada su seguridad nacional por el incremento del narcotráfico desde Venezuela y las vinculaciones con países y movimientos terroristas dentro de nuestro territorio; pero, no se va a empantanar con la colocación de tropas y equipos terrestres por tiempo indefinido. Lo que se plantea es que hay medidas políticas y militares, convergentes con procesos domésticos civiles y militares, que pueden obligar a la salida del régimen. Las palabras clave son convergencia, coordinación, articulación, entre la rebelión militar interna, la rebelión popular, y la acción internacional con fuerzas de paz. 


7- El TIAR es el instrumento interamericano. Fue aprobado para el caso venezolano en la OEA en septiembre de 2019. Este Tratado contempla en el artículo 8 medidas como: “el retiro de los jefes de misión; la ruptura de las relaciones diplomáticas; la ruptura de las relaciones consulares; la interrupción parcial o total de las relaciones económicas, o de las comunicaciones ferroviarias, marítimas, aéreas, postales, telegráficas, telefónicas, radiotelefónicas o radiotelegráficas, y el empleo de la fuerza armada.” 

8- Esa aprobación abría la puerta para las medidas militares mencionadas; sin embargo, el interinato se dedicaba desde marzo al mareo de Noruega y así, condimentado con la entrega “sí o sí” de la ayuda humanitaria, la mamarrachada del 30 de abril, los bonos 2020, y el diálogo, se enfrió el entusiasmo que había en los países. Esa tarea no es exclusiva para el Embajador en la OEA que ha hecho mucho –con la cooperación abierta de María Corina- sino de Guaidó que no entendió que su función principal era promoverlo. No se trata de si los aliados quieren; no se trata de si EEUU lo desea; se trata de desarrollar una activa política, encabezada por el Presidente interino para lograrlo. Puede que fracase; pero lo que sí es seguro es que jamás, jamás de los jamases, la comunidad internacional irá más allá de donde la oposición democrática que quiere salir del régimen, vaya.

9- Es evidente que al Embajador Story y al Enviado Especial Elliot Abrams no les gusta la posición de María Corina, y han apoyado sistemáticamente a Leopoldo López y al propio Guaidó. No entraré en consideraciones sobre lo que esto significa, salvo en dos aspectos: María Corina y la mayoría del país han apoyado desde el 23 de enero de 2019 a Guaidó para un objetivo específico que es “el cese de la usurpación”; no ha sido ni debería ser un apoyo indefinido al margen de la política que encabece. El otro aspecto es que si Story y Abrams están en contra de los planteamientos que MCM y otros compartimos –derecho que no discutimos-, nuestro derecho y deber es intentar convencerlo. Sí ellos no quieren, procuremos que quieran. En ese país hay quienes entienden muy bien que no se les pide solo apoyo a unos venezolanos oprimidos sino una participación activa contra un régimen que es también un peligro para la seguridad nacional de EEUU.

10- La intervención de los diplomáticos de EEUU en las contradicciones y debates dentro de la oposición venezolana, y su toma de partido en contra, incluso con declaraciones irrespetuosas hacia María Corina, lo que revelan son las propias contradicciones en su política exterior. No dudo que EEUU es y será un aliado en la lucha democrática de Venezuela, pero será eficiente cuando supere sus propias contradicciones respecto al tema. 

11- Se trata entonces de una política y no de Guaidó. Si él encabeza un proyecto compartido, se apoya; si él lo desvía, se le exige rectificación; si lo abandona, otro liderazgo emergerá. Lo sorprendente es que el equipo comunicacional de Guaidó se haya ensañado en contra de MCM como lo ha hecho. Desde la sibilina nota que dice que “se apartó de la unidad”, falacia de quienes han secuestrado “la unidad”; hasta la bobería de que ella no ha hecho en 20 años lo que Guaidó en 17 de los meses como interino, como si MCM hubiese sido la Presidente. Algunos de los ataques han venido, por cierto, de lo más descalificado de ese redil.

12- Todas las maquinarias, dispositivos y procesos están en marcha. Se constituye un polo que jugará el juego electoral de Maduro; otro que plantea la salida del régimen como objetivo no intercambiable; en ambos decantará la opinión pública en esta fase ultra enredada de la marcha hacia la libertad.

Carlos Blanco
carlos.blanco@comcast.net
@carlosblancog

miércoles, 26 de agosto de 2020

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, ¡CHAVISMO REAL VS. OPOSICIÓN REAL!

El chavismo real es el Psuv, su directiva y sus élites allegadas, basta ver el trato que reciben los demás partidos del denominado “Polo Patriótico” quienes son marginados, obligados a obedecer lineamientos sin chistar, sino les ocurre lo mismo que a cualquier partido opositor. Del otro lado, guste o no, la oposición real (por reconocimiento criollo y foráneo) es Juan Guaidó, su entorno, lo demás tiene voz, pero no tiene voto.

Así, han surgido de ambas corrientes “escombros” sin trascendencia, los autoproclamados “chavismo democrático”, “chavismo crítico”, “chavismo civil”, etc. y los del lado opositor, la famosa “oposición electorera” y otras órbitas que (ambos bloques disidentes) no tienen mayor impacto en la definición de la vida política venezolana. En el caso de la oposición electorera, su participación en los trágicos procesos electorales en condiciones mínimas (más bien absurdas) deja siempre un país en “más de lo mismo”.

Tan es así, que en caso de consumarse las parlamentarias del 6D tal como están previstas hasta la fecha, el chavismo sumará otra institución sin valor ni reconocimiento internacional, Venezuela continuará aislada si posibilidades de financiamiento ni inversión… no habrá cambios, más bien, continuará acelerándose el deterioro de nuestra pírrica calidad de vida.

Guaidó, insistimos en lo de “guste o no guste” continuará recibiendo el apoyo y reconocimiento internacional determinante de este lado del mundo y más allá, pues fue el último presidente electo (conforme a la norma) del último poder público revestido de legalidad y legitimidad en Venezuela, la AN 2015.

Todo está previsto, el chavismo, a fin de evitar sorpresas como la de 2015, aprovechando “las condiciones mínimas”, anexa inconstitucionalmente 110 diputados que disgregados estratégicamente en las circunscripciones de voto duro chavista le permiten… en caso que la oposición real y el venezolano acceda votar en esas condiciones (lo dudamos mucho)… asegurar que ninguna tendencia pueda obtener mayoría calificada, es decir, las decisiones más importantes de la futura AN como la designación de los demás poderes públicos nacionales, ante la premeditada falta de acuerdos, estaría en manos del TSJ y en las cartas bajo la manga que use la ANC. El chavismo en su mundo desinstitucionalizado no da puntada sin dedal, pero debe asumir elevados costos que los termina pagando el venezolano.

No entendemos, ni como politólogo ni como venezolano, cómo las trágicas elecciones en condiciones mínimas, al margen absoluto de la ley y la democracia, culpables de toda la tragedia que asfixia al país, puedan ser las mismas que nos resuelvan los problemas, es algo tan ilógico como perverso, tomando en consideración la pugna de poderes e intereses que malsanamente las promueven… la realidad es una sola demostrada hasta la saciedad: Tras cada elección en condiciones mínimas el país acelera su destrucción, las próximas parlamentarias no serán la excepción.

El chavismo real tiene su agenda clara, es amo y señor dentro de una Venezuela caótica. La oposición real (por reconocimiento) tiene una gran oportunidad a pesar pareciera estar en estado catatónico, le hicieron el favor de decantarla. Sí sabe extraer provecho de este escenario, se nuclea políticamente, envuelve los sectores del país y construye una vía clara/factible con el apoyo de sus aliados internacionales, pudiera generar los necesarios, justos e inevitables cambios que requiere la nación y una región que también padece del caos que tristemente Venezuela irradia. 

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango 

jueves, 21 de mayo de 2020

RONNY PADRÓN, PERMANENCIA DE GUAIDÓ ES PERJUDICIAL

Resulta evidente que son temas contradictorios en la actualidad venezolana, y por tal motivo es menester enfocarnos con tenacidad al logro de un nuevo liderazgo en medio de esta guerra a muerte declarada por el socialismo contra Venezuela.

Porque es público, notorio y comunicacional que a la fecha presente la permanencia de Juan Guaidó en la Presidencia de la República de Venezuela es perjudicial al logro del inmediato restablecimiento del orden constitucional. Encomienda que él tuvo a bien asumir libre y conscientemente en fecha 23 de enero de 2019, con resultados penosos habida cuenta que la permanencia del Estado Criminal Socialista en el poder significa la muerte y/o la esclavitud de venezolanos, por hambre, enfermedad y hampa, día tras día.

Así las cosas, se trata de proveernos de un liderazgo demócrata en capacidad y real disposición de ejercer a plenitud todas las facultades que le otorga la Carta Magna al Presidente de la República de Venezuela para concretar la ruta de liberación nacional ya conocida: Cese de la Usurpación, Gobierno de Transición y Elecciones Libres.

Vistos los acontecimientos políticos de más reciente data en la Venezuela presente, nos atrevemos a exponer como prioridad entre los mecanismos constitucionales a aplicar por parte de un nuevo Jefe de Estado en carácter de encargado, la aplicación del artículo 187 numeral 11 de la Carta Magna, en pro de la libertad y la vida de los venezolanos que aun respiran en esta Tierra de Gracia

¡Ni un paso atrás! Ora y labora.

Ronny Padrón
caballeropercivall@gmail.com
@caballeroperci

lunes, 11 de mayo de 2020

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ, GUAIDÓ, MADURO Y MARÍA CORINA

No ha habido etapa más agría en toda nuestra historia, tampoco un divorcio más acentuado entre políticos y pueblo. Incluso, los españoles resguardaban el sostenimiento de lo que en ese momento era Venezuela, pero hoy día no se deja piedra sobre piedratodos sus cimientos están siendo destruidos… lo que se ha saqueado al país en los últimos 20 años es más de lo que la Compañía Guipuzcoana pudo extraer en sus tiempos. 

Son muchos los factores inmersos, uno de los principales es que Guaidó llega al poder accidentalmente. Llega sin experiencia necesaria, con una organización política que exhibe mismas condiciones que él, con un líder (LL) al que idolatran al igual el chavismo lo hace con los suyos. En más semejanzas con los rojos, enroca al mismo liderazgo opositor al que la población no le tiene ninguna fe, al contrario, ¡repudia!  

Por lado del régimen nada sorprende, día a día agrava su condición retencionista del poder a pesar que dentro de nuestras fronteras controla férreamente a la población a través de la violencia institucionalizada y la generación de necesidades/dependencia. Una de sus grandes debilidades (entre tantas) es que, a parte del impopular Maduro, no hay otra figura, ni siquiera Diosdado (dedicado a su programa televisivo de asistencia constituyente) que sea capaz de aglutinar al remanente chavista obstinado por tantas penurias, tanto más que a los que tildan escuálidos. 

Los otros actores no vale la pena mencionarlos, una falsa oposición cuya contratación busca desviar los ataques dirigidos a los verdaderos culpables del oscurantismo reinante hacia la oposición orgánica, sus señalamientos son más incisivos que los del mismo régimen, uno de sus apostillados, en días recientes, trató de culpar a Guaidó de la escasez de gasolina y no al chavismo amo y señor de Pdvsa en los últimos 20 años ¡Absurdo! Son autoproclamados líderes nacionales, con partidos liliputienses, carentes de legitimidad que se prestan para las tretas del régimen. 

Otro factor interviniente, sin componente orgánico de peso, pero sí con respetable influencia internacional, es María Corina Machado, quien particularmente apreciamos como la más ecuánime en el mundo político actual. Atacada por criticar con antelación las decisiones de la MUD y por su radical postura contra el régimen, le ha sumado enemigos en ambos bandos, sin embargo, es la única figura del momento que ve incrementar su apoyo en la opinión pública. 

En resumen, la Venezuela política se encuentra dividida en tres lotes: La oposición liderada por Guaidó, el oficialismo liderado por Maduro y un tercer continente que lidera María Corina Machado, todo lo demás que orbita a estos tres son escombros políticos. 

Esta realidad afecta como nunca antes a los venezolanos. Guaidó, reconocido mundialmente, no tiene radio de acción dentro de la nación. Maduro, desconocido internacionalmente, es quien ejerce control dentro del territorio. Cuando el chavismo tuvo la oportunidad para realizar cambios que amerita la patria no los hizo, al contrario, profundizó los errores, creó otros peores y terminó convirtiéndose en el principal problema de la nación.  

Sigue reinando la incertidumbre en un país cada vez más insostenible, los recientes acontecimientos Macuto y Chuao desafían la lógica, al parecer, es una guerra en la que un bando está subestimando gravemente al otro. Lo único cierto es que el país, en cada segundo, se hace más insostenible en todos los sentidos.  

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango  

lunes, 25 de noviembre de 2019

DOMINGO ALBERTO RANGEL: ¿OCCIDENTALES?

La pregunta poco interesa aùn cuando tiene que ver con nuestros grandes problemas… pero que le vamos a hacer si los “masajeadores de opinión” siguen empeñados en hacerle creer al gran público que todo se arregla si a lo salvaje salimos del presidente Maduro… o de Juan Guaidó.

La pregunta tampoco es nueva: Se la hizo Bolívar apenas cayó en cuenta, en Madrid, que los marquesados del toro, la vaca y la arepa que habían comprado los Amos del Valle estaban en franca minusvalía respecto a los blasones españoles.

Y en vez de criticar el futuro Libertador la inequidad o la hipocresía de los reyes hispanos planteó algo que servía a la vez de excusa para independizarnos de quienes nos habían colonizado… pero que también cimentaba el camino del populismo latinoamericano: Me refiero al razonamiento por el cual Simón Bolívar concluye que somos un pueblo distinto a los europeos –lo cual es cierto- y que por tanto nuestros caminos debían separarse según receta de Simón Rodrìguez quien era un genio… pero resentido.

No deseo polemizar con el pasado glorioso… pero no queda remedio: A ver, Bolívar e incluso Rodríguez en sus razonamientos jamás tomaron en cuenta que entre los pueblos europeos hay grandes diferencias.

¿Son iguales un siciliano de un nativo de Milán? ¿En qué se parecen el gallego y el andalúz? ¿Y que decir si nos ponemos a comparar alemanes con griegos o rumanos con franceses? En la América mestiza también llevamos a cuesta desigualdades como las tenemos argentinos y venezolanos… bolivianos y panameños etcétera.

Sin embargo pienso que pesan más otros asuntos como que el español es el único idioma que permite comunicarse a través de las inmensas distancias que separan la frontera entre México y los Estados Unidos… con los hielos de Tierra del Fuego.

Pesa también la economía, nuestro modo de ser y de vestir que es occidental… y que nos llevan más bien a unirnos sobre las diferencias… para crecer en estos tiempos malos.

Por eso no veo necesidad de crear una guerra artificial entre indígenas que son muy pocos en nuestro país… y mestizos que somos casi todos los venezolanos… crítica que no solo apunta al gobierno sino a Guaidó que a lo racista escupe para el cielo cuando se burla del golpe a Evo Morales… y rezonga por las protestas de Chile.

Domingo Alberto Rangel 
@DomingoAlbertoR 

miércoles, 23 de octubre de 2019

CARLOS BLANCO: SIN LIDERAZGO NO HAY NI PURGATORIO

1. Venezuela ha reconocido y encumbrado líderes a lo largo de 20 años. Suben con extraordinaria velocidad y descienden con una mayor. En muchos de ellos se deposita tanta esperanza como, luego, desesperanza. Lo cual, por cierto, muestra que la búsqueda de una conducción para salir del desastre criminal del régimen no se abandona ni en las horas más tenebrosas.

2. El liderazgo no es un fluido misterioso que ciertas almas poseen y otras no. No es tampoco el “don gratuito que Dios concede a algunas personas en beneficio de la comunidad” (DRAE). El liderazgo es capacidad de movilización alrededor de ideas y proyectos que enganchan con demandas de la sociedad o de algunos de sus sectores. No hay líderes por siempre; hay ejercicio de liderazgo que hoy puede existir y mañana no.

3. Chávez fue un líder. Irrumpió con una épica en su sangriento golpe de Estado; enlazó con una insatisfacción social; buscó alianzas con los poderosos de entonces y se lanzó desde su magro 2% hasta alcanzar el gobierno, luego el poder total y totalitario, más adelante en descenso hasta su muerte. Era inteligente sin ser culto; era un audaz sin escrúpulos; enlazó su propia ambición con alianzas impensables y enganchó con un vasto hastío social. Era el trovador de mala muerte que articuló su aventura con la que muchos querían correr.

4. En la oposición ha habido ejercicio de liderazgos. Uno de los más notables fue el de Henrique Capriles. Por distintas razones estuvo en el momento, con abundantes recursos y en la encrucijada en la cual había que definir una conducción electoral. Al margen de sus limitaciones y con un esfuerzo personal reconocido, encabezó una jornada inmensa al enganchar con lo que la mayoría creyó podía ser una solución electoral a la tragedia. Ganó las elecciones, según todos los datos y según sus propias palabras.

5. Por las razones que ha argumentado repetidas veces, Capriles no llamó a “cobrar” su triunfo. Este momento cortó los lazos entre su acción y lo que representaba para la sociedad. Nadie puede decir si los temores que él invocaba se habrían materializado o si era una gesta que no debía eludir. El hecho es que la sociedad lo sancionó gravemente.

6. Así ha ocurrido con otros liderazgos cuando se elevan, y más adelante descuidan las razones por las cuales lo hacen. Siempre es bueno atender aquellos versos sabios que dicen: “No te remontes tan alto/ prenda de tanto valor, que al árbol que más se eleva/ le tira el viento la flor…”.

7. En este trance se encuentra Guaidó. Dirigente joven, sin duda arriesgado, que asumió el compromiso de encabezar la defenestración de Maduro y su régimen, pero que comienza a ver desdibujada su imagen en maniobras, diálogos y tácticas diferentes a las que se comprometió. Su liderazgo está en riesgo. Una rectificación oportuna es imprescindible.

Carlos Blanco
@carlosblancog