EL REPUBLICANO LIBERAL II - DIARIO DE OPINIÓN - NACIONALES – INTERNACIONALES -EL ENVÍO A NUESTROS CORREOS, TWITTER Y/O PAGINAS WEB QUE SEGUIMOS AUTORIZA PUBLICACIÓN, - ACOMPAÑAMOS LA GESTIÓN DE LAS FUERZAS OPOSITORAS Y DISIDENTES EN EL PROCESO DE LOGRAR UNA DEMOCRACIA REAL MEDIANTE LA UNIDAD CIUDADANA Y SU ORGANIZACIÓN EN UNA NUEVA MAYORÍA EN LUCHA CON MORAL DE VICTORIA.
lunes, 26 de julio de 2021
ROMÁN IBARRA: DECISIONES
JOISE MORILLO: LOCURA O EL COLMO DEL CINISMO
LUIS FUENMAYOR TORO, LAS CREENCIAS Y LA REALIDAD
La gente tiene pleno derecho de creer lo que quiera y de percibirse como le plazca, lo que no tiene es el derecho a obligar a los demás a tener las mismas creencias ni a percibirlos de esa misma manera, ni a tratarlos con particulares consideraciones por ese motivo, como no sea la del respeto como personas. Y esto no va sólo con creencias o apreciaciones individuales, sino también con dogmas y cuestiones colectivas, que abarcan a grupos muy numerosos de personas en distintas partes del mundo. Un caso que está presente en la vida ordinaria es el de las religiones y los religiosos.
Otro tanto ocurre con los musulmanes, quienes pueden creer en Alá y en su profeta Mahoma, pero no forzar a otros a profesar la misma fe, ni tener un reconocimiento particular por ello. La conducta de dominación del llamado estado islámico fue una clara aberración. Los judíos, por su parte, pueden considerarse el pueblo elegido de Dios y con derecho a la tierra que, según ellos, él les prometió, pero no pueden obligarnos a aceptar esas creencias ni agredir y exterminar a quienes no opinen lo mismo, ni exigir apoyo incondicional a las acciones genocidas de la entidad sionista que llaman Israel.
Los seres humanos, como los seres vivos en general, tienen una serie de características iguales o muy similares, que los hacen ser una especie particular bien definida, pero esto no significa en absoluto que sean idénticos ni que tengan las mismas potencialidades, ni similares capacidades de desarrollo, ni aptitudes equivalentes. Estas diferencias pueden haber constituido graves limitaciones sociales en el pasado, pero a medida que el conocimiento avanza las mismas pueden ser superadas tanto en la práctica social, como en la concepción teórica que se venía teniendo de las mismas.
La igualdad tampoco significa que todos pueden realizar los mismos trabajos, las mismas tareas o iguales estudios, sin tener en cuenta las limitaciones que las diferencias biológicas existentes generan, ni tener en consideración las diferencias en las aptitudes. Todo el mundo puede más o menos cantar, bailar y hasta tocar algún instrumento musical, pero no todo el mundo puede ser músico. Se requiere entre otras cosas tener oído musical: oído tonal, oído rítmico y oído absoluto. Y esto no se aprende. Es innato. Como lo son la altura, la corpulencia, el sexo, las aptitudes. Todos son influidos sí, pero no generados social ni culturalmente.
Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro
Venezuela
JUAN D. VILLA ROMERO: VOLVER A LA GRAN SOLUCIÓN FÉRREA PARA CARACAS
lunes, 1 de marzo de 2021
GABRIEL BORAGINA, ¿POR QUÉ AUMENTA EL GASTO PÚBLICO?
Los gobiernos miden el tema con una doble vara. Por un
lado, condenan lo anterior en el plano del discurso, pero cuando -ya en el
campo de la acción- deben tomar medidas al respecto estas suelen ser contrarias
a lo declamado: o sea, aumentan aún más el gasto, los impuestos, los
empréstitos y la inflación, en tanto el resto de las políticas económicas que
adoptan tienden a reforzar el incremento de todas esas variables.
¿Por qué sucede todo esto? La respuesta es larga y es
imposible explicar el tema en pocas líneas, pero haremos el esfuerzo de
síntesis sin perjuicio de remitir al lector a explicaciones más completas[1].
En la década del 30 se hizo popular un economista
ingles llamado John Maynard Keynes cuyas teorías venían a poner literalmente
"patas arriba" lo que los economistas clásicos y neoclásicos habían
descubierto y que, con más o menos acuerdos, era lo que estaba admitido en el
mundo económico y político hasta la aparición de Keynes y la divulgación de sus
tesis, de las cuales sólo nos detendremos en la del gasto, ya que el resto las
hemos analizado[2].
En términos muy resumidos y sencillos, Keynes
postulaba que el gasto estatal no era "tan malo" como sostenían los
clásicos, sino que, al contrario, era "bueno" y que en muchos casos
no sólo eso, sino que era la "única" manera de "reactivar"
la economía. Esta noticia fue un gran alivio para los gobiernos del momento
que, anticipándosele a la teoría keynesiana, ya la había comenzado a poner en
práctica aumentado sus presupuestos, incurriendo en repetidos déficits
fiscales, abandonando el patrón oro con lo cual dejaban sus manos libres para
imprimir dinero a gusto y de la tal manera catapultar la inflación sin
restricciones, y demás acciones de corte estatista.
Las ideas de Keynes fueron calurosamente bienvenidas,
no sólo entre los políticos sino -y con mucho mayor entusiasmo- entre los
intelectuales, profesores universitarios y hasta de la educación media
(secundaria) las que se pasaron a enseñar en todos los niveles en la casi
totalidad de los institutos educativos del mundo como si se tratara de una
"verdad revelada", de una manera tal que no podía cuestionarse por
nadie que se considerara "serio".
En realidad, las ideas de Keynes tenían antecedentes
en otros dos pensadores de fama igual o mayor que la del célebre economista
inglés. Ellos fueron no otros que Karl Marx y Friedrich Engels que elaboraron
un programa de diez puntos que dice lo siguiente:
"En los países más avanzados convendrá
generalmente adoptar las siguientes disposiciones:
1. Suprimir la propiedad agraria, cuyas rentas se
destinarán a fines de interés público.
2. Imponer un duro y progresivo impuesto general sobre
la renta de las personas físicas.
3. Abolir toda institución hereditaria.
4. Confiscar los bienes de oponentes internos y
exiliados políticos.
5. Nacionalizar el crédito, mediante la implantación
de una banca enteramente dirigida por el Estado.
6. Estatificar asimismo los medios de transporte y
comunicación.
7. Ampliar la esfera de actuación de las industrias
estatales.
8. Imponer a todos la obligación de trabajar.
9. Asimilar campo y ciudad, mediante el oportuno
control de los movimientos migratorios.
10. Implantar la instrucción pública obligatoria, a
través de escuelas y establecimientos exclusivamente regidos por el
Estado."[3]
Si analizamos detenidamente cada punto advertiremos
que -con pocas excepciones- todos ellos incrementan el gasto público. Veámoslo:
1.
Esas rentas ¿adónde irían a parar si no era al erario público?
2.
No resulta necesario explicar a esta altura que el impuesto tiene por
finalidad financiar al gasto público.
3.
Esos bienes irían naturalmente al fisco con igual objeto que el de
nuestro punto anterior.
4.
Esos bienes hereditarios también tendrían el mismo destino del punto
anterior.
5.
Esa banca son los bancos centrales del mundo de hoy. No conozco ningún
pais que no tenga uno. No hará falta decir que su función es otorgar créditos
al "estado" a gusto y necesidades decididas por los burócratas.
6.
La administración de los bienes estatales aumenta el gasto público como
es fácil de entender.
7.
Las empresas del estado lo mismo.
8.
Los empleos públicos que la gente reputa "tan necesarios e
insuprimible" se pagan con gasto público. Cada nuevo empleado estatal
aumenta el gasto público.
9.
Los funcionarios necesarios de contratar para cumplir con este programa
acrecientan el gasto.
10.
La famosa "educación pública, universal y gratuita", que no es
ni "pública", ni "universal", ni "gratuita"
agranda el gasto.
La cuestión central es que, popularmente todas estas
ideas keynesianas y marxistas son ampliamente aceptadas aun por aquellos que
dicen no ser ni keynesianos ni marxistas, y por aquellos otros que ni saben
quiénes son Keynes, ni Marx, ni Engels.
Entonces, el gasto público aumenta porque
culturalmente estas ideas están tan impregnadas en la gente común y corriente,
que ven con rareza a quienes sostienen que el aumento del gasto público
"es malo".
Muchos piensan que sin este gasto "no
habría" trabajo para nadie o para la mayoría, que el gobierno no podría
pagar sueldos ni jubilaciones y falacias de esta naturaleza que hacen
"imprescindible" que el gasto estatal esté presente, y ven como
"lógico" que cada vez sea mayor.
Por eso muchos economistas han inventado una muletilla
que ya ha pasado a ser una especie de dogma en el mundo de la economía, y es el
que dice que el gasto "es inflexible a la baja", como si el gasto
tuviera vida propia y decidiera por sí mismo crecer y alimentarse continuamente
con impuestos, empréstitos e inflación. Este antropomorfismo (que tanto le
gusta a la gente imaginar) es el culpable de que las economías mundiales sean
mayormente desastrosas, y que los que son males económicos -como el que hemos
examinado aquí- se tenga por el vulgo como "bienes".
Gobernantes y gobernados están convencidos que el
gasto, o sube sólo, o debe hacérselo subir -si no lo hace por "si
mismo"- para que la economía "no se enfríe", lo cual es
consecuencia directa este pensar de la teoría keynesiana, que de alguna manera
-quizás no intencionadamente- ha venido a ser un refuerzo del programa marxista
que hemos sintetizado rápidamente.
Por su lado, el marxismo cultural que hoy domina al
mundo (aunque el marxismo político parezca ya no estar vigente) ha convencido a
las masas que la riqueza de los ricos es "mala", y que es
"bueno" que esa riqueza pase a manos del "estado" que
"sin duda" la sabrá manejar (gastar) de manera más "justa"
que lo que los ricos podrían hacerlo y lo hacían antes de la expropiación
estatal (otra idea popularmente aprobada, que contribuye a que los
"estados" incrementen sin cesar sus presupuestos y -por lo tanto- sus
erogaciones).
Es por esto -a mi juicio- que mucha gente no sólo no
se alarma, sino que ni siquiera se sorprende y hasta ven con extrañeza a
quienes denunciamos lo nocivo del aumento del gasto estatal. Y que ni siquiera
se inmuten ante los impresionantes informes que dan cuenta de los escandalosos
gastos y despilfarros de los burócratas de turno que son votados -a pesar de
ello- una y otra vez.
Los funcionarios públicos siempre piensan que
"ganan poco", aunque cada vez son más incapaces y hacen menos que
antes, y lo poco que hacen lo hacen mal. Sin embargo, la gente que los vota no
se conmueve, y los vuelve a elegir, mientras esa misma gente se hunde en la
pobreza cada vez más extrema.
[1] Ver nuestro Apuntes sobre gasto público y
fiscalidad. Publicado por Ediciones Libertad. Disponible on line.
[2] Ver nuestra obra La ciencia económica, en tres
tomos. Publicado por Ediciones Libertad.
[3] Vid. Manifiesto Comunista (1848), Marx y Engels,
págs. 74 y 75 (Progress Publishers), Moscú, 1975, edición en lengua
domingo, 28 de febrero de 2021
VIDEO, ATAHUALPA YUPANQUI - LOS HERMANOS
y una novia muy hermosa que llama libertad:.
Atahualpa Yupanqui, nombre artístico de Héctor Roberto Chavero (Juan A. de la Peña, Pergamino, 31 de enero de 1908 - Nîmes, Francia; 23 de mayo de 1992), fue un cantautor, guitarrista, poeta y escritor argentino. Ampliamente considerado como el músico argentino más importante de la historia del folklore. En 1986 Francia lo condecoró como Caballero de la Orden de las Artes y Letras.ublicanoliberalii.blogspot.com/
Posteado por http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com/
MIBELIS ACEVEDO DONÍS, MÁS POSIBILISMO, MENOS ÉPICA
Los casos de Cuba, Corea del norte, Siria, Libia o
Irán ya resultan emblemáticos. A contrapelo de lo esperado, son regímenes que
sorteando la restricción impuesta por EEUU, UE y ONU hacen gala de
anti-fragilidad, mantienen niveles de represión altos y no emiten señales de
liberalización política. Igual ocurre con Bielorrusia, donde un Lukashenko
cercado por la UE sigue amenazando con “romper el cuello” a los
desestabilizadores. La creación y vigorización de redes de cooperación entre
gobiernos autoritarios, además, aparece acá como otra ingrata faceta del
autogol.
La investigación académica, de hecho, abunda en
hallazgos relevantes al respecto. Wood (2008), Peksen y Drury (2010), observan
que los países autoritarios se vuelven menos democráticos cuando son objeto de
sanciones. Y que, en respuesta a ellas, los gobiernos optan invariablemente por
recrudecer la represión y la cooptación de la disidencia.
En atención a esos datos y dada la mencionada
restricción del menú diplomático, se insiste en barajar otros enfoques. Ante la
necesidad de buscarle la vuelta “virtuosa” a estas políticas de intervención de
procesos foráneos, las sanciones “inteligentes”, selectivas, tienden a verse
como mejor alternativa que las dramáticas sanciones sectoriales, por ejemplo.
Otros, como Eric Farnsworth, indican que usadas como medio para lograr reformas
puntuales y objetivos alcanzables y no como fin en sí mismas, no como
estrategia para forzar rupturas -esto es, lo opuesto al plan de “máxima
presión” de Trump para Venezuela- pudiesen arrojar algunos saldos
aprovechables.
En el caso venezolano, no obstante, nada indica
todavía que la mala reputación de las sanciones pueda ser conjurada. Tampoco
hay indicios de que estas operaciones hayan reagrupado y fortalecido al anémico
campo democrático, cada vez con menos pertrechos para plantear exigencias. O
que hayan optimizado las gestiones de OEA, Estados Unidos, la UE, el Grupo de
Lima, el Grupo Internacional de Contacto, la ONU o el Vaticano para evitar el
atornillamiento del gobierno madurista.
Sin entrar a sopesar la potencialidad -aún no
evidente- del incentivo democratizador asociado a sanciones, conviene recordar
nuevamente algunas experiencias que dan fe de esa esquiva, casi inasible
intervención virtuosa. Que orientarían, por cierto, a ese buen deseo que acá
deambula dando palos de ciego. Es el caso de la Centroamérica de los años 80,
cuando descuellan las diligencias de Contadora a favor de la resolución de
conflictos en una región asolada por la violencia.
En tiempos marcados por las tensiones de la Guerra
Fría, lo primero fue separar la paja del grano. Preconcepciones en torno al
abordaje de conflictos como el nicaragüense (visto por EEUU como mera expansión
local del conflicto Este-Oeste) fueron puestas a un lado. El intento por
reconocer la identidad, posiciones e intereses de las partes involucradas, de
interceptar la escalada gracias a una mediación que no robase protagonismo a
los actores internos, fue crucial. También lo fue comprender que era necesario
impactar condiciones socio-económicas que sólo fomentaban el éxodo caótico y
los flujos de refugiados. Más posibilismo y menos épica, en fin. Una
aproximación respetuosa que contribuyó a reducir actitudes defensivas, restó
fuelle a la relación agónica, allanó obstáculos que antes anularon el alcance de
otras iniciativas.
Las negociaciones confiadas por ONU a países
latinoamericanos (y que no excluían la cooperación de otros Estados) fueron una
innovación diplomática en su momento. En 1983, los cancilleres de México,
Colombia, Panamá y Venezuela llegan a un acuerdo sobre la necesidad de explorar
“posibles nuevas acciones” compatibles con principios de no injerencia, y de
eliminar a “los factores externos” que agudizaban los conflictos en la región.
La multilateralidad fue esgrimida con tenacidad, empatía
y prudencia. El mecanismo sentó bases para la paz y la democratización que
coronan con el Acuerdo de Esquipulas; influyó en la moderación de posturas
duras como la de Ortega en Nicaragua, o en la contención de la agresiva
política de intervención que el gobierno norteamericano desplegaba con su
sostén a la “Contra”.
La preocupación que entonces movió a los artífices de
Contadora se conecta con esta sospecha de que la ayuda externa, torpe e
inoportunamente administrada, agravaría las dolencias políticas que pretende
remediar. Y que, por contraste, un abordaje orientado a evitar
atrincheramientos de los extremos anti-democráticos y debilitar su influjo,
sería más útil a la hora de deshacer un apretado nudo como el venezolano.
Lo ideal, por supuesto, es que la acción interna ofrezca una base de trabajo a los aliados. Que la oposición, en lugar de ceder a la molienda del locus de control externo, procure identificar el método que garantice y promueva la anhelada acumulación de fuerzas, la rehabilitación de la autonomía perdida.
Eso no se logrará si la tentación
abstencionista reaparece para agusanar renovados impulsos. Entonces, si se
quiere ayudar a Venezuela, la “phronesis” será necesaria, esa sabiduría
práctica que convoque a todos los actores. Habrá que poner redoblada atención a
las nuevas realidades y expectativas, y facilitar caminos -no llenarlos de
minas- para que los pequeños o grandes avances sean posibles.
VICENTE BRITO, NO SE OBSERVA DISPOSICIÓN DE MODIFICACIÓN AL SOCIALISMO SIGLO XXI
En los últimos meses hemos venido escuchando a diversos voceros oficiales, manifestando que se van a llevar adelante propuestas y consultas con distintos sectores que componen la vida nacional, para alcanzar acuerdos y mejorar la complejidad en el cual se encuentra la nación Venezolana, rectificando y llevando adelante los cambios necesarios para superar las dificultades por las cuales atraviesa la nación.
Las expectativas creadas no han sido correspondidas
por los responsables de llevar adelante estas decisiones, ya que en sus manos
se ha venido ejerciendo el poder del estado con decisiones que han resultado
antagónicas al interés nacional, las cuales nos han conducido a la serie de
limitantes y calamidades que están afectando al país en: lo social, económico y
político. Bajo el modelo denominado Socialismo Siglo XXI.
Las decisiones públicas tomadas durante estos 21 años
han sido en su mayoría contrarias a lo esperado por la mayoría de los
venezolanos, vamos a realizar un sumario considerando las de mayor
trascendencia e impacto en nuestra forma y calidad de vida.
EN LO SOCIAL. Podemos determinar las actuales
desmejoras en nuestra calidad de vida al comparar sus cambios tenidos en los
últimos 76 años desde el año 1945, desde esa fecha se lleva buena parte de la
base estadística de los distintos niveles de ingresos, costo de vida, pobreza y
consumo de las familias Venezolanas. Para lo cual hemos tomado como referencia
los datos recogidos por organismos públicos nacionales, organizaciones
internacionales y asociaciones civiles. Es necesario resaltar que los ingresos
salariales de los trabajadores Venezolanos alcanzaron niveles que los llegaron
a ubicar dentro de los 10 mejores pagados del mundo. El consumo también alcanzó
el segundo del continente, con un costo de vida muy bajo al no estar estos
afectados por ningún proceso inflacionario y haber sostenido por varias décadas
un dígito, en algunas ocasiones pasaron varios años sin aumento significativo
de precio de los productos, los niveles de pobreza fueron bajos al los ingresos
familiares estar dentro de los más altos del continente y el mundo. Si hubo en
algunas circunstancias desmejoras pero de carácter temporal que fueron
corregidas en su momento por los distintos gobiernos de turno. Al analizar el
ingreso per cápita este se mantuvo también en casi todo ese tiempo de los más
altos del mundo. Cuando analizamos las razones de las desmejoras actuales están
relacionadas al poco resultado obtenido en los distintos programas públicos
aplicados a pesar de que se utilizaron para ello grandes recursos, cuyos bajos
resultados han causado desmejoras en la calidad de vida de la población, lo
podemos observar en cada uno de los planes efectuados y sus consecuencias
sociales.
ECONÓMICO. El modelo denominado Socialismo Siglo XXI,
el cual al ser aplicado en la toma de empresas y tierras privadas, redujo el
sector productivo nacional en niveles de toneladas producidas en 6 años a un
20% de los que se obtenía en el año 1998, Sus resultados fueron negativos en
cada uno de los distintos programas implementados, el de mayores caída fue en
la producción de alimentos denominado Agro Venezuela, al cual se le otorgaron
grandes recursos, lo logrado en 10 años fue una disminución de su capacidad
productiva a nivel de las tierras y empresas donde se implementaron,
desmejorando con una caída entre un 75% y 90% de los volúmenes producidos de
cuando estas empresas y tierras estaban en manos privadas. El monto es casi similar
al que se invirtió en el campo Argentino por el sector privado entre 2010 y
2018, con la diferencia que Argentina es hoy el noveno exportador mundial de
alimentos y nosotros somos importadores…
Lo logrado fue una preocupante caída de la producción
nacional, lo cual nos ha conducido a una alta dependencia de las importaciones
la cual alcanza hasta un 85% del consumo nacional. Esto ha causado que la
paralización de buena parte de la actividad productiva cause elevados niveles
de informalidad y desempleo, sobretodo en las zonas rurales del país. La
política estatizadora que condujo a la expropiación y toma de buena parte de
las empresas y tierras privadas, nos condujo a esta situación de paralización
parcial o total de este conglomerado empresarial. Que a la vez es responsable
del proceso hiperinflacionario que nos afecta ya que las pérdidas y
sostenimiento de este conjunto de empresas del estado, deben ser cubiertas con
recursos provenientes del Banco Central. Buena parte de nuestro endeudamiento
externo se utilizó en financiar estos proyectos, igualmente los reclamos de las
empresas internacionales expropiadas nos ha creado una elevada deuda externa
adicional.
POLÍTICO. No se vislumbra ningún tipo de acuerdo entre
los distintos actores políticos que conforman el acontecer nacional. Preocupa
que no se ven decisiones de parte de los que tienen el control de las
instituciones del estado, para lograr alguna disposición que promueva
alternativas a esta confrontación que desgasta al país y lo priva cada día que
pasa de los acuerdos necesarios, que permitan una salida conveniente al interés
de todos los Venezolanos. Lo observado son decisiones que limitan más aun a los
voceros opositores y a los partidos que conforman sus organizaciones política.
Indicando que no existe la disposición a ceder espacios que no le sean
favorables a los que ejercen el poder.
Todo lo observado, es que no existe disposición a
modificar el modelo político ideológico denominado Socialismo Siglo XXI, a
pesar de los negativos resultados obtenido en su aplicación. Los números siguen
demostrando una caída continua en nuestra calidad de vida, lo cual afecta a un
90% de las familias Venezolanas.
vicent.brito@gmail.com
@vicentejbrito
Presidente
Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución Vicente Brito
Venezuela
ANTONIO JOSÉ MONAGAS, ¿SOCIALISMO? !!!ZAPE GATO¡¡¡
LUIS FUENMAYOR TORO, FUNDAYACUCHO SE BURLA DE JÓVENES BECARIOS Y DEL PRESIDENTE MADURO
A los becarios escogidos se les dio un lineamiento
preciso de la Presidencia de Venezuela: “Cursarán estudios en las mejores
universidades rusas en diferentes áreas del conocimiento, con el objeto de
sustituir el modelo económico rentista por un modelo económico-productivo para
el desarrollo del país”. Se añadía que “Este grupo de venezolanos se formará en
la Federación Rusa para fortalecer la economía nacional, a través de los 15
Motores Productivos que conforman la Agenda Económica Bolivariana, puestos en
marcha ante la guerra económica que la oligarquía nacional e internacional ha
desatado contra el pueblo”. Más de 6 mil jóvenes acudieron al llamado que se
les hizo.
Con posterioridad el Presidente pregunta al Ministro
de Educación, quien también preside la Fundación, sobre cuantos aspirantes
fueron aceptados en el programa que se iniciaba. Fueron 60 responde el
Ministro, “como 60 fueron los hombres que, comandados por Cipriano Castro, en
octubre de 1899 llegaron victoriosos a Caracas. Los 60 becarios aceptados,
llenos de la emoción y esperanza que invade a todo becario, que se siente a
punto de alcanzar uno de sus mayores sueños, corrieron a cumplir las exigencias
administrativas: obtención del pasaporte, certificación de títulos y notas,
además de un curso online con tutores designados por las universidades rusas.
Luego de sortear todas las dificultades
administrativas, incluyendo las de la pandemia, se someten al peor de los
dramas, comunicarse online con los tutores rusos. Sin electricidad por largos y
numerosos períodos, sin señal de Internet, sin equipos adecuados. Pero al igual
que Cipriano, estos 60 jóvenes se sobre ponen al drama del país y concluyen las
primeras etapas de nivelación, un esfuerzo si se quiere sobrehumano, pero
siempre con la esperanza de marchar a ese gran imperio, que, para el presidente
Maduro, es un imperio bueno.
Tras un escollo administrativo aquí y otro allá,
cuando todo parece estar listo, la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho
prácticamente desaparece de la vida de estos becarios. No da respuesta a los
sueños prometidos por el presidente Maduro. Ya febrero termina, y hace ocho
meses del anuncio presidencial sin que el mismo se haya cumplido. Mientras que
aspirantes del resto del mundo, convocados por la Federación Rusa, ya están en
suelo ruso, en Moscú, San Petersburgo y otras ciudades, los 60 de Cipriano ni
siquiera saben si les
La Embajada Rusa guarda un total hermetismo. Los
jóvenes y sus familias se hunden en el desespero y aunado a ello, el
Presidente, posiblemente creyendo que su anuncio de junio 2020 se ha cumplido,
hace un llamado a otro grupo de jóvenes para que opten por la Beca 2021. No sé
qué dirá Aristóbulo de esto, ni siquiera si lo considera importante y parte de
sus responsabilidades. Es una burla macabra que se le ha hecho a estos jóvenes
y un engaño al país.
Me gustaría que alguien le llevara este escrito a
Nicolás Maduro, para que vea como se cumplen y de qué manera sus instrucciones.
Esperaría que algún diputado opositor, le dedique unos minutos de su precioso
tiempo para darle esta información a Jorge Rodríguez. Es insólito que se trate
de esa manera los sueños de unos jóvenes que, a pesar del desastre existente,
han dicho “presente” ante el llamado a prepararse. Se está a tiempo corregir un
exabrupto contra un sector vital para el país: su juventud.
LUIS ALFREDO RAPOZO, ¡SEÑOR MADURO, RENUNCIE, POR FAVOR!
En lo que a mi respecta, semejante pronunciamiento es pertinente a considerar y lo interesante, es que descubre a un sector de las FANB que está pensando claramente, que este gobierno no va por buen camino y no puede solucionar la gravedad de distorsiones que afectan la vida del venezolano. Así de sencillo.
I
No puedo hablar por el sector militar, pues no tengo
conexiones ni información detallada y profunda, pero en otros tiempos de
democracia representativa, un pronunciamiento como este, era considerado de 40
grados de temperatura. Desde el punto de vista sociológico, es una roncha que
brota de repente en la piel y que anteriormente ocultaban, dando a entender que
dentro de las FANB existe un mundo monolítico, pero no es así. Hay descontentos
y no puede ser de otra manera. El rechazo a la gestión de Maduro, no puede
ocultarse tapándose los ojos, como el tercer monito o como el avestruz que
esconde la cabeza en un hueco.
II
Solamente, los últimos acontecimientos xenofóbicos
dados en Perú, deberían ocasionar una gestión del Ejecutivo, con alguna
propuesta de repatriación- ayuda económica y social a esos compatriotas en
situación difícil de subsistencia. No se puede ser sordo, mudo y ciego ante ese
problema, que afecta la propia de vida de congéneres.
Igualmente, los distintos asuntos de la agenda
productiva, requieren un giro completo, con otra visión de la economía
política, que permita la oxigenación de Venezuela y la coloque en caminos
reales de avance.
III
La pobreza no deja de crecer. Es el principal
indicativo del mal funcionamiento de la economía. Ustedes saben, que los
seguidores del gobierno, manifiestan cada día hasta la saciedad, que somos
víctimas del bloqueo imperialista y el pato y la guacharaca. Nunca reconocen,
que la economía venezolana, ya venía con la proa apuntando hacia el fondo del
mar. Los revolucionarios, no quieren reconocer el fracaso. La culpa la tienen
otros. En los distintos tiempos del proceso, le han echado la culpa a Bush, a
Obama, a Trump y pronto, muy pronto se la echarán a BIden. La culpa de su
desastre.
IV
Afortunadamente, con este pronunciamiento de militares
en situación de retiro, suena una campanada diferente que nos pone a pensar…si
tanto sufrimiento de un pueblo, debe soportar el sostenimiento de un hombre
incapacitado para enrumbar al país hacia el desarrollo, el progreso, el
crecimiento y el avance con las mejores relaciones económicas, políticas y
diplomáticas con el mundo libre.
Solicitarle la renuncia a Maduro, es un acto
elemental, inteligente y puede abrir las puertas para solucionar nuestros
diversos problemas, en el corto plazo.
luisalfredorapozo@gmail.com
@luisrapozo
Venezuela









