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domingo, 27 de junio de 2021

ESPECIAL DEL DOMINGO: BIENESTAR EN LIBERTAD - BIENESTAR SUSTENTABLE: CAPACIDADES Y LIBERTADES

Bienestar Sustentable: capacidades y libertades


Los modelos de desarrollo y bienestar actualmente están evolucionando hacia perspectivas multidimensionales, destacando elementos éticos que respeten valores y principios consustanciales a la condición humana -desarrollo en libertad- y de sostenibilidad, tanto ambiental como temporal, fomentando una consciencia sobre la responsabilidad de las generaciones presentes.
 
El desarrollo en libertad nos invita a incorporar el valor que tienen las capacidades de las personas para forjar su propio desarrollo. Esa capacidad que tienen los propios individuos se potencia con otras capacidades, oportunidades sociales y libertades para lograr el florecimiento humano y el bienestar de las personas, basado en lo que el individuo valora en ser y hacer. En ese sentido, en la medida que el individuo logre más capacidades, podrá ir ampliando sus libertades y a su vez generando mayor bienestar.
 
Uno de los principales desafíos para el desarrollo en libertad es incorporar las condiciones futuras del bienestar manteniendo las libertades presentes y futuras. Lograr resultados positivos, considerando el costo que ello puede tener para las futuras generaciones e inclusive la suya en un momento futuro. Ello es: una persona puede estar disfrutando de cierto nivel de bienestar hoy, sin percatarse de estar reduciendo o suprimiendo sus libertades y capacidades de su propio bienestar en el futuro. En muchos casos, incluso, sin poder tomar decisiones como agente de su propio bienestar. Asimismo, sus decisiones presentes tendrán impacto en las capacidades y libertades de las siguientes generaciones.

Un modelo de desarrollo puede ser considerado como generador de bienestar si el mismo es sustentable en el tiempo. Precisamente la cuestión no es qué modelo genera más bienestar, sino cuál genera más bienestar de forma sustentable en el tiempo, ¿cuál otorga las mejores garantías para que ese bienestar que ostentan los países llamados desarrollados, o quiénes quieran alcanzarlo, perdure? Así, es evidente la necesidad de cambiar la perspectiva de lo que es un bienestar presente aceptable.
 
En ese sentido, el bienestar debe ser más que una forma de vida del presente y plantear una alternativa basada en el Bienestar Sustentable, que permita crear más condiciones para la sustentabilidad y mayor responsabilidad. En este orden de ideas, las personas tomarán decisiones para su bienestar actual, considerando el riesgo y los costos que eso implica para su propio bienestar futuro y el de otros. El bienestar actual condicionado por el futuro favorece la creación de consciencia y el fortalecimiento de una ciudadanía libre y responsable. Ello a su vez induce a considerar las múltiples aristas del desarrollo concibiéndose bajo un enfoque multidimensional y de capacidades que habilitan y potencian al individuo en sociedad.
 
Para poder afirmar que algo es sustentable, es necesario incorporar todas las dimensiones asociadas al bienestar: debe ser sustentable económicamente, porque de lo contrario generaría una deuda social inaceptable; debe ser sustentable políticamente, porque de lo contrario limitaría la gobernabilidad; debe ser sustentable culturalmente, porque de lo contrario generaría tensiones que atentaría con la paz; debe ser sustentable ambientalmente, porque de lo contrario se alterarían las posibilidades ecológicas; y naturalmente, debe ser sustentable éticamente, porque estos fundamentos no son negociables. Las dimensiones deben estar equiparadas a fin de garantizar la armonía entre ellas, con la finalidad de integrar una visión temporal de la sustentabilidad entre presente y futuro.
 
Es también importante reemplazar la visión de medición de resultados – más asociadas al ahora y a los enfoques actuales de desarrollo – incorporando la de capacidades que permite obtener las condiciones asociadas para la sustentabilidad del bienestar. Amartya Sen plantea que la sustentabilidad es el impulso de las capacidades del presente, sin comprometer las capacidades de las generaciones futuras; ya que desconocemos en el presente lo que ellos valorarán en ser y hacer, y suponerlo es una supresión de sus libertades. Entonces ¿Qué condiciones generan capacidades? Y la respuesta es que éstas son múltiples y diversas: desde la institucionalidad, la democracia, la educación, la familia, el derecho de propiedad, o en general el estado de derecho, las libertades, entre otras. Son condiciones que en sí mismas generan capacidades y sustentabilidad.
 
Lo anterior sienta las bases de una concepción más amplia de bienestar. Al incorporar sus condiciones futuras, se abre un camino para alcanzar la sustentabilidad. Es decir, un Bienestar Sustentable.
 
Al integrar el enfoque de capacidades y el enfoque multidimensional del bienestar nos lleva a considerar las capacidades centrales propuestas por Martha Nussbaum. Las 12 dimensiones del Bienestar Sustentable serían entonces: Vida; Salud Física; Integridad Física; Sentidos, Imaginación y Pensamientos; Emociones; Razón Práctica; Afiliación: Amistas, Afiliación: Respeto; Relaciones con otras especies, Control sobre el Juego y la distracción, Control sobre el entorno Político; y Control sobre el entorno Material. Agregándolas en cuatro grandes macro-capacidades, tendríamos: (1) Cuerpo: como elemento que nos conecta físicamente con el mundo, el cual, se debe mantener con salud e integridad hasta su muerte natural de ser posible; (2) Mente: para ser capaces de pensar, sentir las emociones y concretar el razonamiento de la buena vida y las virtudes en la que debemos ser y hacer; (3) Relaciones: y (4) Manejo del Entorno que permite contactarnos con la sociedad y con la naturaleza, para poner en práctica las virtudes y nuestras libertades. Véase la Figura 1.
 
Plantear el Bienestar Sustentable desde el enfoque de capacidades, tiene como hipótesis que en la medida que existen mayores capacidades, oportunidades y libertades, habrá mayores posibilidades de que dichas condiciones generen sustentabilidad. Así, en el tiempo, las personas tendrán garantías para poder ser y hacer lo que valoran, incrementando sus libertades y su bienestar. Entonces para un Bienestar Sustentable se debe considerar los riesgos hacia el futuro por medio de las condiciones existentes para que el bienestar sea sustentable en el tiempo, y esas condiciones estén basadas en las capacidades del presente.
 
Partiendo de estos elementos teóricos, se realizó una prueba estadística con los países de Latinoamérica. Para ello, se consultaron diversas bases de datos: Latinobarómetro, LAPOP, Foro Económico Mundial, Banco Mundial, diversas instancias de las Naciones Unidas, CATO, HERITAGE y FRASER, así como empresas internacionales como GALLUP y Google, entre otras. Se seleccionaron un total de 116 indicadores distribuidos entre las 12 dimensiones y se aplicó un análisis de correspondencias múltiples (ACM).
 
Los países de la región con los mejores resultados y por lo tanto con condiciones del Bienestar Sustentable son Uruguay, Chile y Costa Rica   Son países donde las personas tienen las mejores garantías para que en el futuro puedan tener mayores oportunidades para ser y hacer lo que valoren. En el caso de Uruguay se puede notar la armonía favorable en las diversas dimensiones, lo que representa un modelo a estudiar y posiblemente a replicar.            
En conclusión: el modelo de Bienestar Sustentable ofrece un enfoque de desarrollo integral, que rescata tanto valores éticos como de sustentabilidad (temporal y ambiental) favoreciendo así la concientización de una ciudadanía libre y responsable. Este trabajo permite mostrar que no solo son fundamentales los valores en su concepción y dimensionamiento, sino que es factible su medición para guiar la toma de decisiones tanto públicas como privadas.

twitter #AsíGastanTuDinero
Autores:
Jhoner Perdomo, UCV. Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales.
Mauricio Phélan, UCV. Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales.
Sary Levy-Carciente, Academia Nacional de Ciencias Económicas. Venezuela. Coord. Observatorio Gasto Público, Cedice.
Nota al pie: El artículo recoge información contenida en Bienestar Sustentable. Una forma de hacer vida, una forma de hacer política (Ed. Universo de Letras, Madrid).
Referencia
Perdomo, Jhoner; Phélan, Mauricio and Levy-Carciente, Sary (2021). El Bienestar Sustentable. Una forma de hacer vida, una forma de hacer política. ISBN: 9788418570636. 344pp. Madrid: Editorial Universo de Letras. Disponible en: https://n9.cl/jhoner
El Centro de Divulgación del Conocimiento Económico es una asociación civil sin fines de lucro, privada e independiente, comprometida con la defensa de la libertad individual, la iniciativa privada, los derechos de propiedad, gobierno limitado y búsqueda de paz
 
Bienestar Sustentable: capacidades y libertades
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martes, 17 de marzo de 2020

SIXTO MEDINA: RESCATAR LA DEMOCRACIA Y LAS LIBERTADES CIVILES Y POLÍTICAS

Después de la caída de los dos regímenes totalitarios que la desafiaron durante el siglo XX, del nazismo en 1945 y del comunismo en 1989, la democracia ha quedado como el único régimen político universalmente admitido en estos albores del siglo XXI.

En el mundo de hoy, casi todos los regímenes políticos dicen ser democráticos. Dicen serlo ¿Pero en verdad lo son? En tanto que a mediados del siglo XX la democracia debía enfrentar el desafió abierto de los regímenes totalitarios, hoy debe enfrenta el desafió encubierto de aquellos regímenes que simulan ser democráticos sin serlo. El régimen de Vladímir Putin, de Daniel Díaz-Canel, Daniel Ortega y Nicolás Maduro, por ejemplo ¿Son democráticos, respetuosos de las libertades civiles y políticas?

Es tanta la fuerza de la idea democrática en nuestros días, que nadie se anima a contradecirla abiertamente. Pero no son pocos aquellos que la disimulan para soslayar la consiguiente condena, contándose, empero, sólo con sus apariencias. Los únicos enemigos de peso que le ha quedado a la democracia, son sus falsificadores. De ahí que las formas de gobierno predominante de nuestro tiempo sean en definitiva sólo dos: las democracias auténticas y las democracias fingidas.

Esta distinción presenta una dificultad especial porque lo característico de las democracias fingidas no es oponerse a la democracia, sino, al contrario disfrazarse de ella. Es necesario, entonces, quitarles sus engañosos ropajes antes de verlas tales como son, en su patética desnudez.

¿Cómo definiríamos a la democracia auténtica? Como un régimen dotado de dos rasgos esenciales. El primero, la elección popular de los gobernantes en comicios libres y honestos con órganos que no coloquen fatalmente en manos de camarillas, premunidas del respaldo oficial la suerte de los comicios, y con ello la suerte misma de la República. El segundo que el poder Ejecutivo así elegido sea controlado mediante el funcionamiento independiente de los otros dos poderes públicos que integran el equilibrio republicano, el Poder Legislativo y el Poder Judicial, y que se prohíba además reelegir el Poder

Ejecutivo más allá de dos periodos consecutivos de gobierno, lo cual implica, porque va de suyo, la prohibición de la reelección indefinida.

Esta prohibición es una condición de la autenticidad democrática porque, cuando se le permite al gobernante presentarse una y otra vez a la reelección, se vulnera la igualdad de oportunidades entre el gobernante y sus opositores, introduciéndose en la carrera electoral al actor que ha falsificado tantas veces a la democracias latinoamericanas: el caballo del comisario.

Deberíamos, también, guardarnos contra otro peligro el del perfeccionismo democrático. Si algún fundamentalista de la democracia examinara con este criterio el funcionamiento de las democracias que se han dado en nuestro mundo sin duda encontraría hasta en las mejores de ellas numerosas imperfecciones. La rígida aplicación de este criterio afrontaría el riesgo de dejarnos, simplemente, sin democracia. Pero la democracia, por ser un producto humano y no divino, no puede evitar las imperfecciones. ¿No dijo acaso Winston Churchill que la democracia es el peor sistema de gobierno si se exceptúan todos los demás? Y es que, hay un abismo entre la imperfección y la falsificación.

Constituye una obligación para los hombres y voces libres del mundo rescatar la democracia. Luchar para combatir las violaciones a las Constituciones, a los derechos humanos. La responsabilidad es de todos los ciudadanos, de los gobernantes democráticos y de los que en alguna forma tienen la oportunidad de ejercer siquiera alguna influencia en la opinión pública Lo que jamás debe hacerse ante el autoritarismo es resignarse y considerarlo un fenómeno inevitable, porque no lo es. 

Sixto Medina
sxmed@hotmail.com
@medinasixto