Mostrando entradas con la etiqueta MILITARIZACIÓN. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MILITARIZACIÓN. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de marzo de 2020

RICHARD CASANOVA: EL MADURO-VIRUS Y LA MILITARIZACIÓN DEL PAÍS

Que el Corona-virus es una amenaza real no está en discusión, tampoco la necesidad de tomar con absoluta rigurosidad las indispensables medidas preventivas para reducir los riesgos de contagio. Sin embargo, si existen dudas con relación a la implementación de algunas políticas y la intención subyacente en algunos sectores de la política nacional.  En los medios y en las redes sociales la dinámica es intensa y tiende a generar cierta paranoia, la cual se incrementa por una campaña subliminal, sustentada en el miedo e impulsada desde el gobierno. Así las cosas, lo primero que debemos hacer entonces es llamar a la calma.    

El gobierno sabe que toda forma de miedo lo beneficia en tanto que es paralizante e impide pensar con claridad, la ciudadanía centra la atención en sus temores y puede tener cierta condescendencia con este régimen irresponsable que ha devastado el sistema de salud pública, lo cual constituye la principal razón de nuestras angustias.   Quienes ejercen el poder real en Venezuela –los cubanos- son unos verdaderos genios en guerra psicológica y manipulación, lo han demostrado. Así que a nadie sorprenderá que esta amenaza de pandemia sea aprovechada para mantener a la población aterrorizada, en estado catatónico, aislada a sí misma y lógicamente socialmente desmovilizada. No es la primera vez que el gobierno manipula las más sentidas necesidades de nuestro pueblo para incrementar el control social a partir de una mayor dependencia del ciudadano, ahora incluso para salir de su casa.   

El liderazgo democrático tiene que enviar un mensaje claro, no necesariamente confrontando al gobierno pero si diferenciándose de él. Hay que dejar en evidencia la pretensión del régimen de aprovechar la coyuntura para instalar un estado panóptico y por fin militarizar al país, prácticamente con el consenso de diversos sectores que se sienten aterrados por la amenaza.   La oposición debe orientar y promover el estricto cumplimiento de las medidas preventivas pero al mismo tiempo, alertar sobre esta absurda militarización que en nada resuelve el problema.  Hay que denunciar enérgicamente el disparate de designar a Delcy Rodríguez al frente de la Comisión contra el Corona-virus, mientras se margina a la comunidad científica que realmente tienen criterios técnicos para enfrentar la pandemia.   

Los partidos políticos no pueden limitarse a la campaña #QuedateEnTuCasa con tal ingenuidad que deje el campo libre a un régimen indolente, manipulador e inescrupuloso para ganar una inmerecida indulgencia e implantar un modelo totalitario de control.   Nada nuevo, por cierto, si revisamos a autores como Antonin Artaud (El Teatro y la Peste), Albert Camus (La Peste) y Michel Foucault (Vigilar y Castigar).   

Además de reivindicar el rol de la comunidad científica, la oposición democrática está obligada a cuestionar -antes de que sea tarde- el abordaje de esta potencial pandemia desde la visión militarista y más bien, promover soluciones a partir del ejercicio de la ciudadanía, donde todos somos protagonistas.  Es decir, plantear soluciones desde la organización social que nos convierte a todos en actores responsables y no desde el control militar que nos reduce a víctimas y subalternos del régimen.  El liderazgo democrático debe articular con diversas Organizaciones No Gubernamentales y la sociedad en general, en un esfuerzo conjunto para enfrentar al Corona-virus, sin desestimar otra amenaza igualmente real y quizás más mortífera: el Maduro-virus, cuyo saldo en muerte, violencia, hambre y miseria es significativamente mayor al de su colega con corona. Tenemos que elevar al máximo la conciencia colectiva para enfrentar simultáneamente a ambos virus que azotan al país.  ¡Dios bendiga a Venezuela! 

Richard Casanova
richcasanova@gmail.com
@richcasanova

viernes, 13 de marzo de 2020

VÍCTOR ANTONIO BOLÍVAR CASTILLO: ¿LA MILITARIZACIÓN LLEGÓ A LAS CALLES PARA QUEDARSE?

Los venezolanos debemos entender que si la militarización llegó a las calles para quedarse, tendremos que enfrentar esa realidad con una estrategia distinta a la que por años hemos estado aferrados, con el resultado de la fatiga que hoy afecta hasta los más entusiastas. Cierto es que durante este régimen, el sesgo castrense -con otros factores- ha constituido su marca de origen. Pero de lo que  se trata ahora es que la dictadura se ha hecho sentir con un peso tal que nos recuerda a los soviéticos arrebatando y ocupando cuanto espacio pretendían.

La estrategia que hasta ahora se asoma luce tan contradictoria como desalentadora. En un giro se desmarca la oposición de un cacareado cese de la usurpación para preparar un camino expedito a unas elecciones parlamentarias. Su justificación no puede explicarse cuando se manifiesta que esas deben celebrarse porque toca hacerlas conforme a lo establecido en la Constitución. Nos preguntamos si fue falta de previsión cuando fue elaborado el Estatuto para la Transición, con el cese por delante como paso inalterable. O simplemente fue un parapeto para correr la arruga y ahora plantear ese desaguisado evento electoral parlamentario.

Esa misma estrategia es la que en forma contradictoria ejecuta la dirigencia opositora al enviar una comisión a negociar en la AN ocupada por los usurpadores y sus compinches chavistas constituyentes, para integrar con estos el Comité de Postulaciones al CNE. Los recibieron con alfombra roja y tanto Cabello como Maduro hicieron loas del asunto. A esta comisión, que acordó que integren ese comité diputados de la directiva usurpadora y constituyentes, no le sacaron los tanques ni los francotiradores, ni los perdigones, ni las lacrimógenas. Preguntamos,  entonces, por qué se convoca a una marcha para ir a protestar al Palacio Legislativo a la que sí repelen. Qué señal se nos está enviando a quienes hemos puesto la esperanzas en un cambio para Venezuela. ¿El pliego de conflictos prevé todo esto?

La estrategia no puede seguir transitando los caminos de la retórica y del aguaje. No puede utilizarse al venezolano para que compre una polarización, cuando hay quienes se sirven de ella con propósitos personales o grupales. El secretismo y la ambigüedad no pueden confundirse con la discreción y la natural suspicacia en el ámbito político. El presidente Guaidó debería decirle de una vez por todas al pueblo venezolano a qué debe atenerse. Su capital político, logrado a sangre y fuego, dentro y fuera del país, no puede quedar expuesto a la hoguera de la incertidumbre. Que escuche a ese pueblo que mayoritariamente se ha divorciado y se sigue divorciando de la política. Reconcilie a ese venezolano de a pie con verdaderos dirigentes.

Hoy, con otra estrategia, se tiene que escuchar una voz que nos guíe para pasarle por encima a esos tanques y superar la ocupación. Ejemplos hay.

Víctor Antonio Bolívar Castillo 
vabolivar@gmail.com
@vabolivar
@ElNacionalWeb