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martes, 22 de diciembre de 2015

LUIS ALBERTO MACHADO, ROMULO GALLEGOS. EL INDOMABLE III


Rómulo Gallegos, el indoblegable (III)


1- En Venezuela, tenemos muchas peculiaridades, exclusividades y cuestiones únicas. De las cosas más características y positivas que tenemos, es que por ejemplo, Venezuela es uno de los pocos países del mundo, en el que los hijos le piden la bendición a sus padres
(o quizás el único). Por otra parte, están cuestiones como por ejemplo, las hallacas, las arepas, el cerro El Ávila, tenemos las mayores reservas de petróleo del mundo, también tenemos las mujeres más bellas del mundo, como lo demuestran los concursos de belleza y mucho más. Hay también, algo muy especial, dentro de lo especial:

La chispa de la mamadera de gallo, la tomadera de pelo, a todo le hacemos un chiste, una chanza, una broma, un choteo. Por eso, la Radio Rochela duró todo lo que duró y todavía estaría en el aire, de no haber sido porque cerraron Radio Caracas Televisión (RCTV). Y aun así, si no nos equivocamos, todavía tiene Record Guinness de ’’programa humorístico que más tiempo ha durado en la televisión’’.  Ojalá vuelvan pronto a la pantalla, tanto RCTV, como la Radio Rochela.

Pues bien, al gobierno de Rómulo Gallegos, el choteo popular lo llamó ’’el embarazo’’, porque duró 9 meses: desde el 2 de febrero de 1948, día que tomó posesión de su cargo hasta el 24 de noviembre del mismo año, día que fue derrocado por un golpe militar, cuyos principales cabecillas, fueron los para ese entonces eran coroneles: Marcos Pérez Jiménez, Luis Felipe Llovera Páez y Carlos Delgado Chalbaud quien para ese entonces era Ministro de la Defensa y decía que para él, ’’Rómulo Gallegos era como un padre ’’.

Hubo una broma que no fue verdad pero que se le atribuyeron a Rómulo Gallegos y es la expresión muy criolla de ’’estar empantuflado’’. Me escribe una excelente y muy buena persona, que sabe mucho de historia, lo siguiente:

"En la víspera del golpe de estado que daría al traste con su efímero gobierno, Rómulo Gallegos recibió en altas horas de la noche la visita de personeros que venían a Palacio a advertirle de los hechos sediciosos que se estaban fraguando, concretamente los militares. Gallegos les recibió en bata y con unas pantuflas, y se mostró incrédulo de cuanto le informaban, haciendo gala de la excesiva confianza que le tenía a su Ministro de Guerra Delgado Chalbaud, quien no dudaría en traicionarlo en cuestión de horas y derrocarlo.

Así pues quedó instituido el "estar enpantuflado" como símbolo de vejez, de ingenuidad y de exceso de confianza, por no estar alerta" (fin de la cita).No estoy autorizado a revelar el nombre de la fuente, por lo tanto, omito su nombre.

Con todo respeto a tan distinguido historiador e investigador, lo que sí es cierto es a Rómulo Gallegos le atribuyeron lo del "enpantuflado, pero no creemos que sea cierto lo que mi amigo dice, en cuanto a que Gallegos haya recibido a personeros que querían advertirle del golpe que se fraguaba, en "bata y pantuflas", y que haya pecado de ingenuo. Gallegos nunca se chupó el dedo, sabía lo que venía y estuvo dispuesto a pagar el precio de ser tumbado pero a costa de no negociar lo que Rómulo Gallegos consideraba que era innegociable. Ya explicaremos por qué. Tenemos sospechas de quién y por qué, inventó lo del "enpantuflado", más adelante lo diremos y explicaremos.

2- Rómulo Gallegos fue el primer presidente en ganar, en elecciones directas (de primer grado), secretas y universales (fue la primera vez en que para elegir a un presidente, votaron las mujeres y los analfabetos). Rómulo Gallegos ganó con un inmenso respaldo popular, del 74%, hasta ahora no conseguido por presidente alguno.

Rómulo Gallegos entendió que si él había ganado, él era el presidente soberano y que en consecuencia, no le tenía que consultar la elección de su gabinete a los militares. Y por ahí comenzó el problema. El único militar que Rómulo Gallegos nombró, fue a Carlos Delgado Chalbaud, como ministro de la Defensa. De resto, nombró un gabinete de puro adecos. Aquello molestó a los coroneles, en especial a Pérez Jiménez y a Llovera Páez (al principio del gobierno de Gallegos, Delgado Chalbaud tenía una cierta posición ambigua ya que era el jamón del sándwich, ya que por una parte, estaba de ministro de la Defensa porque Rómulo Gallegos lo había nombrado ministro y por lo tanto, le debía lealtad; y por la otra, sus compañeros coroneles lo presionaban para que a su vez presionara a Rómulo Gallegos).

Los coroneles exigían un cambio inmediato de gabinete, en el que hubiera menos adecos y más militares, pero Rómulo Gallegos se negó a negociar, que no había nada que negociar. Que ese era su gabinete y punto. Que si lo tumbaban, lo tumbaban; pero que se negaba a ser títere y monigote de militares. Rómulo Gallegos pensaba que el pueblo le había dado un claro mandato para que fuera un gobierno de civiles y no de militares.

Por para parte, hubo sectores dentro de AD, que consideraban que sí se debía negociar con los militares. Que a toda costa había que salvar el gobierno. Que el gobierno estaba comenzando y que ya habría tiempo de arreglar el problema con los militares pero que no se podían dar el lujo de perder el poder, que había que hacer, lo que le gustaba repetir a Carlos Andrés Pérez: "los arrieros de mi pueblo dicen que en el camino se enderezan las cargas".

Para tratar de resolver el asunto, el para ese entonces ex presidente Rómulo Betancourt, le ofreció al presidente Rómulo Gallegos, el irse del país, como una contribución para resolver la crisis. No olvidemos que quien había propiciado la candidatura de Rómulo Gallegos a la Presidencia de la República, fue Rómulo Betancourt (en el primer gobierno de Rómulo Betancourt, se auto dictaron una disposición, que decía que Betancourt no podía competir en las elecciones del 14 de diciembre de 1947).

También apareció la figura de un mediador, un abogado muy serio, muy decente, muy correcto, muy inteligente y muy capaz, como lo fue el Dr José Giacopini Zárraga, quien había sigo Secretario General de la Presidencia del primer gobierno Rómulo Betancourt, surgido del 18 de octubre de 1945, en lo que se llamó "el Trienio Adeco" (18 de octubre de 1945, 2 de febrero de 1948).

Giacopini era un hombre muy buen visto, tanto por adecos como por militares. No olvidemos que el Trienio Adeco, estaba compuesto por civiles y militares. Giacopini era un civil y que si le aplicáramos los conceptos matemáticos, era un factor equidistante entre adecos y militares.
Pero Gallegos no cedió ni un ápice. No negoció nada porque "no había nada que negociar". Tenía incrustada en la mente la figura de Santos Luzardo, que en ese momento lo encarnaba el propio Rómulo Gallegos y que tenía que prevalecer sobre Doña Bárbara que en ese momento la encarnaban los militares que aspiraban a que removiera a los adecos de su gabinete.

Pocos días antes del golpe del 24 de noviembre de 1948, Rómulo Gallegos se reunió con los coroneles. Pero no fue empantuflado. Les dijo:


"Señores, la suerte está echada. Mi suerte está ya decidida, decidan ustedes la suerte del país".  Esto prueba que Gallegos no estaba engañado, no era un ingenuo, estaba claro que lo iban a tumbar.

En lo personal, estoy convencido que quien inventó lo del "empantuflado", fue Pérez Jiménez. Mucho tiempo después, Pérez Jiménez, le declaró al brillante profesor e historiador Agustín Blanco Muñoz, en un libro "Habla el General Marcos Pérez Jiménez”. Si no nos equivocamos, en dicho libro, Pérez Jiménez dice una frase”:

"Ante Rómulo Gallegos, me quito el sombrero como escritor, pero como político, tengo que decir lo siguiente:

Él se cayó solo, porque no se ocupó de gobernar.

Y luego Pérez Jiménez le sacó "el cuento del cafecito.

¿Qué es el cuento del cafecito?

Que según Pérez Jiménez, cuando llegaba al despacho de Rómulo Gallegos, un ministro, Rómulo Gallegos le decía:

"Señor ministro, deje los papeles, en el escritorio y vamos a sentarnos cómodos, en la poltrona. Ya voy a llamar al mesonero para que nos traiga un cafecito para cada uno y vamos a hablar de poesía y que me dé la opinión de la próxima novela que pienso publicar”.

Y luego de pasar un buen rato hablando de literatura y habiéndose tomado un segundo o tercer cafecito, le decía al ministro que recogiera sus papeles y se fuera, quedándose el ministro sin resolver los problemas del ministerio que lo habían llevado al despacho del presidente Gallegos.


Eso no fue verdad. Fue una mentira de Pérez Jiménez, tanto para justificar el golpe del 24 de noviembre como porque creemos que le tenía recelos a Rómulo Gallegos. Dirijamos que envidia. Entendiendo la envidia, como lo que dice el Catecismo:

"La envidia es el dolor o pesar, por el bien ajeno".

La envidia de Pérez Jiménez, hacia Rómulo Gallegos, quizás se deba a que Rómulo Gallegos tenía una verticalidad, una rectitud una honestidad, unos valores de vida de los cuales Pérez Jiménez carecía. Además, había llegado a presidente, con un inmenso arraigo popular, lo que no le quitaba su inmenso y extraordinario éxito, tanto nacional como internacional, como novelista y literato.  

Nada extraña que así como le inventó el cuento del cafecito, también le haya inventado el cuento del empantuflado. El problema es que el cuento del enpantuflado, mucha gente se lo creyó.

2- La envidia de Pérez Jiménez, hacia Rómulo Gallegos, no se quedó en lo del cafecito y en lo del enpantuflado. En consecuencia, Pérez Jiménez, en 1955, contrató a un intelectual y literato, llamado Camilo José Cela, para que ’’por encargo’’, le escribiera al régimen perezjimenista, un libro propandístico llamado ’’La Catira’’, que era una suerte de libro ’’anti Doña Bárbara’’. Obviamente que ’’La Catira’’, era con el fin de hacerle propaganda a la dictadura perezjimenista y además, tratar de anular la influencia e importancia que tenía el libro ’’Doña Bárbara’’ en las luchas contra las dictaduras, ya que Doña Bárbara, es la personificación de los dictadores, a quien Rómulo Gallegos en dicho libro, asemeja a los bárbaros, como por ejemplo Rómulo Gallegos, hizo subliminalmente con el general Juan Vicente Gómez.

’’La Catira’’ fracasó, como más tarde o más temprano, siempre fracasa, lo que se hace de una manera mercenaria. Camilo José Cela, en este caso actuó como un escritor tarifado. Vino a Venezuela y su fracaso con ’’La Catira’’ fue tal, que tuvo irse escondido de Venezuela y por ’’la puerta de atrás’’. Entre otras cosas, Cela estaba desambientado con el medio venezolano. En España, por ejemplo, no se usa el término ’’catira’’ sino "rubia".


Fue una ’’mancha negra’’ en Camilo José Cela, escritor que tuvo una carrera brillante. Cela fue Premio Príncipe de Asturias de las letras, lo recibió en 1987. Premio Nobel de Literatura; lo recibió en 1989; y Premio Cervantes, en 1995.

Uno de los triunfos más rotundos que tuvieron ’’Doña Bárbara’’ y Rómulo Gallegos, fue el que tuvieron sobre Camilo José Cela y ’’La Catira’’, porque entre otros aspectos, fue el triunfo ideológico de la libertad y la democracia, sobre las dictaduras y la barbarie, así hayan pretendido disfrazarlas mediante ’’La Catira’’. Además, fue una derrota de la envidia de Pérez Jiménez hacia Rómulo Gallegos.

 
3- Visto lo anterior, vamos a entrar en el aspecto religioso de Rómulo Gallegos. Al final, explicaremos como está conectada todo lo anterior con dicho aspecto religioso:

’’Rómulo Gallegos nació en Caracas, el 2 de agosto de 1884….Los padres de Gallegos fueron Rómulo Gallegos Osio y Rita Freire Guruceaga, quienes integraban una pareja honorable y muy católica…Gallegos fue el mayor de ocho hermanos y solo cinco de ellos llegaron a la adultez. Cuando nació le pusieron un largo nombre: Rómulo Angel del Monte Carmelo Gallegos Freire. Como sus padres eran devotos de la Virgen del Carmen, todos los hijos llevaron el nombre de la santa:Carmen María, Carmen Teresa, Pedro del Monte Carmelo y Carmen Elisa’’ (conferencia que pronunciara el Dr Carlos Arocha Luna, en el despacho del Dr Héctor Serpa Arcas, para ese entonces, Fiscal General de la República. Dicha conferencia se realizó en el año 1984. Año decretado como "Año Galleguiano", para conmemorar los 100 años del nacimiento de Rómulo Gallegos. El Dr Carlos Arocha Luna es sobrino de Teotiste Arocha Egui, quien fue esposa de Rómulo Gallegos. El Dr Carlos Arocha Luna, es hijo de Don José de Jesús Arocha Egui, hermano de Teotiste Arocha Egui de Gallegos).

A Rómulo Gallegos, algunos lo consideraron ateo. Otros, agnóstico. Otros, libre pensador. Otros, positivista. Otros, anti clerical. Otros, que no tenía contenido religioso en sus escritos, etc. Nada de lo anterior es verdad. Hasta donde llegan nuestros muy limitados conocimientos históricos, entendemos que Rómulo Gallegos no era hombre, ni de Misal, ni de procesiones, ni de Misa Dominical, pero eso tampoco implica que haya sido ni ateo, ni lo demás antes mencionado. Más bien, como demostraremos, fue un hombre creyente, con contenido religioso en sus escritos y que tuvo muy buenas relaciones con el clero (fueron excelentes).

Todo lo anterior, a pesar que las relaciones entre el clero y el partido Acción Democrática, no fueron nada buenas en el primer gobierno de Rómulo Betancourt. Dicho gobierno, que como antes dijimos, fue llamado ’’el Trienio Adeco’’. Para muestra, basta un botón:

Vamos a citar caso que reflejó muy bien las tensas relaciones entre el primer gobierno del muy famoso ’’decreto 321’’, del año 1946:

Eso fue el recordado decreto contra la educación privada que trajo como consecuencia que los curas y monjas, sacaran a la calle a protestar, tanto a los muchachitos de pantaloncitos cortos, como a los más grandes. Se armó una conmoción política muy grande. En ese momento, no existía, Internet, ni Facebook, ni twitter, ni celulares, ni siquiera TV, la cual estaba siendo experimentada y estaba lejos de empezar en Venezuela, la cual empezó en Venezuela, con la inauguración de Radio Caracas Televisión, en el año 1953. Sin embargo, la noticia rápidamente le dio la vuelta al mundo.

Hay que ver el impacto político que tiene, unos niños de pantaloncitos cortos, protestando, acompañados de curas y monjitas, porque el gobierno los está atropellando y conculcando sus derechos. Eso no lo aguanta, ningún gobierno, en ninguna parte del mundo. Esto hizo que el gobierno encabezado por Rómulo Betancourt, se hubiera obligado a derogar rápidamente dicho decreto.

El Padre Alfonso de Jesús Alfonzo Vaz, fue exiliado por el régimen de Marcos Pérez Jiménez. Se fue a New York. Allí se encuentra con Rómulo Betancourt, quien estaba exiliado. 

El Padre Alfonzo y Rómulo Betancourt, se encuentran en New York. Un día almuerzan juntos y el Padre Alfonzo, le pregunta qué cuál 
había sido el problema más fuerte que había tenido en su gobierno.
Rómulo Betancourt contestó:

’’El decreto 321’’

Sin embargo, en el segundo gobierno de Betancourt, dichas relaciones mejoraron notablemente y de gran manera, lo cual sería objeto de un análisis aparte.  

4-Una de las primeras cosas, que llama la atención, es que Rómulo Gallegos fue seminarista. Una de las grandes sorpresas que muchos nos hemos llevado. Fue seminarista de 1894 a 1896. Es decir fue seminarista desde los 10 a los 12 años. Hay sacerdotes que entraron al seminario muy jóvenes, tal es por ejemplo el caso, del cardenal José Alí Lebrún Moratinos, quien fuera arzobispo de Caracas, quien entró al seminario a los 11 años. El Padre Alfonzo, quien es monseñor, también entró a los 11 años.  El Dr Carlos Arocha Luna, antes citado, lo explica muy bien:

’’Su padre no veía con buenos ojos que su hijo fuera sacerdote, y el mismo arzobispo en una visita que hizo al seminario, consideró que Gallegos era muy joven para vestir sotana y privaba además una razón poderosa, la presencia del hijo mayor para ayudarle a mantener la familia. Al poco tiempo de salir del seminario, muere su madre, muy joven y a consecuencia del último parto. Su madre, como más tarde su esposa, fueron para el escritor dos ideales sublimes, inspiradoras ambas de lo más puro y elevado de su espíritu y de su conducta’’ (fin de la cita).

Cipriano Castro, alias ’’el cabito’’, también fue seminarista. Sus relaciones fueron turbulentas con el clero. En cambio, las de Rómulo Gallegos, como antes dijimos, fueron excelentes. Vamos a volver a citar al Dr Carlos Arocha Luna:

’’Gallegos tenía una especial deferencia por los personeros de la Iglesia. El destacado hombre público mantuvo siempre cordiales relaciones de amistad con notables dignatarios del catolicismo. Entrañable fue su amistad con el Cardenal José Humberto Quintero. Igualmente destacaba en el terreno de la amistad, las cordiales relaciones que mantenía con Monseñor Doctor Jesús María Pellín, otro descollante miembro de la Iglesia de Cristo…En numerosos bautismos y bodas… Gallegos actuaba como padrino, era Monseñor Pellín el oficiante religioso’’ (fin de la cita).

5-Muchos dicen que en la obra de Rómulo Gallegos, no hay elementos religiosos. En este aspecto, volvemos a citar al Dr Carlos Arocha Luna:

’’Los sacerdotes en sus novelas fueron presentados siempre como personales de extraordinario aprecio y significación. El Cura del pueblo fue siempre analizado por Gallegos con abierta y singular simpatía, En ’’Pobre Negro’’ el cura estaba sumergido en el grupo liberal, descuella como personaje agradable, estableciendo una exquisita afinidad con el lector. En ’’El Forastero’’ el cura participa de la actividad revolucionaria y en la causa que el escritor exalta y defiende. En La ’’Trepadora’’ es un personaje simpático, cordial, humilde y bondadoso, preocupado siempre por la causa del bien y la verdad, y con un afán permanente de sacudir, para su mejoramiento, la conciencia del pueblo. En otras palabras, Gallegos jamás hizo menosprecio o escarnio de la figura del sacerdote; antes, al contrario los distinguió en todo momento y exaltó su positiva misión’’ (fin de la cita).
        
6- En 1926, Rómulo Gallegos hace su primer viaje a Europa. Tenía 42 años. Fue con su amada esposa, Teotiste. El objeto de este viaje, fue para que Teotiste fuera examinada de la rodilla derecha, en Bolonia, Italia, en el Instituto Rizolli. Teotiste venía sufriendo severos dolores y trastornos.  En este viaje, también visitaron España y Francia y en este país, visitó la Gruta de Lourdes. En su diario, Rómulo Gallegos escribió lo siguiente:
 
Lourdes. Noche fresca y suave, Silencio y una dulce quietud de la naturaleza y del espíritu. La luna, un lucero y una cruz de luces blancas en lo alto de un cerro. El rio blando, sin rumor y bañado de luna. El viento doblega a ratos las copas de los árboles, a lo lejos montes elevados de luna. Estoy cansado, pero me invade dulcemente la belleza de la noche y la serenidad del paisaje. He abierto mi corazón a un sentimiento religioso que había huido de él y me siento feliz. El sentimiento religioso ha entrado nuevamente en mí y me parece que comprendo mejor la vida.      

Hay algo inefable en esto de pensar que por sobre esta serenidad de noche azul está un inmenso amor y una inteligencia perfecta: DIOS. Bendito sea Dios que hizo esta belleza tranquila. Bendito sea Dios que ha creado el silencio de las noches serenas"(fin de la cita).

7-Lo anterior no amerita explicación. No hay que darle vueltas. Lo anterior es propio de un creyente. Es más, la expresión "Bendito sea Dios que hizo esta belleza tranquila. Bendito sea Dios que ha creado el silencio de las noches serenas", nos hizo recordar una de las 5 vías de Santo Tomas de Aquino, para demostrar la existencia de Dios.

Se trata de la llamada "Quinta Vía: «Vía del orden en el mundo» o «Vía del orden cósmico».

Santo Tomas de Aquino dice que el orden no es producto del azar. No puede haber orden sin ordenador. Esto implica que no puede haber orden sin ordenador. El orden no es producto del azar.

Esta Quinta Vía, nos hizo recordar la canción que nos enseñaron las monjas en Villa Loyola:

 “El reloj lo hizo el relojero, el mundo lo hizo Dios; no hay reloj sin relojero, no hay mundo sin creador”.

Un reloj no es un conjunto de piezas al azar. Un reloj es el producto del orden de un relojero, que previamente ordenó el reloj para que diera la hora. De la misma manera, el admirable y asombroso orden del universo, requiere de un ordenador llamado Dios.

Rómulo Gallegos dice que la belleza de la noche y la serenidad del paisaje’’, la hizo Dios, a quien define como inmenso amor y una inteligencia perfecta

8- Hemos visto que Rómulo Gallegos creía en Dios. Lo que escribió en la Gruta de Lourdes, fue una muestra clara y contundente, que creía en Dios. Y no solo eso, vivió como un verdadero cristiano: fue buen esposo, un buen padre, un buen hijo, un buen ciudadano. Fue un gobernante honesto y valiente, que no claudicó ni ante Juan Vicente Gómez ni ante Marcos Pérez Jiménez. Fue incorruptible. Como dijimos antes, mucho de esos valores, los envidió Pérez Jiménez.
Partimos de la base de lo que dijo Simón Bolívar, el Libertador:
Sin la conciencia de la religión, la moral carece de base’’’.
En la Gruta de Lourdes, Rómulo Gallegos dijo:
He abierto mi corazón a un sentimiento religioso que había huido de él y me siento feliz. El sentimiento religioso ha entrado nuevamente en mí y me parece que comprendo mejor la vida.     
De acuerdo a todo lo antes dicho, los valores morales, que tuvo Gallegos, se basaron en la conciencia del sentimiento religioso que tuvo Rómulo Gallegos.
En Lourdes, Rómulo Gallegos, se doblegó ante Dios:
’’Hay algo inefable en esto de pensar que por sobre esta serenidad de noche azul está un inmenso amor y una inteligencia perfecta: DIOS. Bendito sea Dios que hizo esta belleza tranquila. Bendito sea Dios que ha creado el silencio de las noches serenas".

Este doblegarse ante Dios, le permitió no doblegarse ante Juan Vicente Gómez, como vimos en las dos entregas anteriores. Tampoco se doblegó ante los coroneles que lo tumbaron el 24 de noviembre de 1948. Tampoco ante la envidia de Pérez Jiménez y sus burlas del cafecito y el empantuflao. Camilo José Cela no pudo con Don Rómulo Gallegos, etc.

Rómulo Gallegos demostró con su vida que el secreto para no doblegarse ante los hombres, es doblegarse ante Dios.


Luis Alberto Machado Sanz
Abogado
@caballitonoble
Caracas - Venezuela



viernes, 27 de noviembre de 2015

LUIS ALBERTO MACHADO SANZ, ROMULO GALLEGOS, SEGUNDA PARTE,

Rómulo Gallegos. Segunda parte



1-El 24 de noviembre de 1948, se consume el golpe de estado contra Rómulo Gallegos. Éste fue un presidente civil, legítimo y constitucional, que el 14 de diciembre de 1947, había ganado las elecciones presidenciales con el 74 % de los votos, porcentaje jamás alcanzado hasta ahora, por presidente venezolano alguno.

Rómulo Gallegos tomó posesión el 2 de febrero de 1948. Además, ganó en elecciones directas, secretas y universales, incluyendo el voto de las mujeres y de los analfabetos. Era la primera vez que en Venezuela, se votaba de esta manera.

A las 6 de la tarde del 24 de noviembre, lo ponen preso. Estuvo preso hasta el 5 de diciembre del mismo año, en el que unos llaman "exilio" y otros "destierro". Nosotros lo llamamos "destierro".

Antes de salir al destierro, Rómulo Gallegos le dejó 20 cuartillas escritas al Dr García Arocha. A continuación exponemos un fragmento:

"Salgo del país expulsado por las Fuerzas Armadas que se han adueñado del Gobierno de la República y de las cuales he sido prisionero desde la tarde del miércoles 24 de noviembre. No he renunciado a la Presidencia de la República a que me llevó el voto en la jornada democrática de las elecciones del 14 de diciembre pasado.

Yo he cumplido el deber que me fue señalado y defendido hasta el último momento de responsabilidad activa la dignidad del Poder Civil cuyo ejercicio se me confió dentro del marco de las leyes. Respondan desde ahora de su porvenir quienes han empañado las armas de la violencia contra los legítimos ejercicios del derecho".

El destierro duró 9 años. Su primer destino fue Cuba y el segundo fue México. Rómulo Gallegos no volvió a la patria sino hasta después de la madrugada del 23 de enero de 1958, noche en la que huyeron del país, Marcos Pérez Jiménez y sus acompañantes, entre ellos Luis Felipe Llovera Páez, quien esa noche le dijo a Pérez Jiménez, lo siguiente:

"Vámonos Pérez que el pescuezo no retoña".

Huyeron desde el aeropuerto La Carlota. Lo hicieron a República Dominicana, en el avión presidencial: un "Avro", de hélices, denominado "La Vaca Sagrada". Allá los esperaba, el también dictador Rafael Leónidas Trujillo, alias "Chapita”. Éste era también un militar, que practicó el militarismo; tema del que hablaremos a la largo de este análisis.

Rafael Leónidas Trujillo era un militar (militarista) muy folclórico. Le decían "Chapita” porque le fascinaban las condecoraciones y por lo tanto, tenía el uniforme lleno de "chapitas". En consecuencia, no parecía vestido de militar sino de "martes de carnaval" y en los "tanques de guerra" que en algún momento se montó, no parecían tanques de guerra sino "carrozas de un desfile de carnaval".

El tal "Chapita" fue el cabecilla y el que financió el atentado de magnicidio, del 24 de junio de 1.960, día de fiesta nacional que nos recuerda la Batalla de Carabobo y también día del Ejército Nacional. En el camino al desfile Militar en Los Próceres, es volado un carro a control remoto que tenía una carga de explosivos con el objetivo de asesinar al presidente Betancourt. 
Rómulo Betancourt se salvó milagrosamente el presidente pero inevitablemente murió el jefe de la Casa Militar, el coronel Ramón Armas Pérez, que iba en el asiento delantero derecho del automóvil. Sin embargo, el presidente Betancourt al salir del carro, se quemó las manos y luego que le pusieran unas vendas y unas curas, en vez de ir al hospital, pidió que lo llevaran a Miraflores, donde con las manos vendadas, dio un discurso al país para tranquilizarlo para también para denunciar semejante acto que hoy en día llamaríamos como "atentado terrorista".
2-Volviendo a Rómulo Gallegos, vamos a citar una conferencia que pronunciara el Dr Carlos Arocha Luna, en el despacho del Dr Héctor Serpa Arcas, para ese entonces, Fiscal General de la República. Dicha conferencia se realizó durante el gobierno del Dr Jaime Lusinchi, en el año 1984. Este año fue inicialmente decretado como "Año Galleguiano" por el presidente Luis Herrera Campins y continuado como tal, por el presidente Lusinchi, para conmemorar los 100 años del nacimiento de Rómulo Gallegos. El Carlos Arocha Luna dijo lo siguiente:

"El 2 de marzo de 1958, a las cinco semanas de haber sido derrocada la dictadura, el Maestro Gallegos regresó a la Patria trayendo consigo el cadáver de su adorada esposa. La fotografía muestra la apoteósica recepción que le tributó el pueblo, a pesar que él mismo había pedido mucha moderación porque regresaba muy contento a su tierra, pero adolorido por venir con su esposa sin vida. Cuando el avión que los traía desde México volaba sobra la Guajira venezolana, el piloto salió de la cabina y anunció a los expatriados que estaba entrando ya en territorio venezolano. A Gallegos se le humedecieron los ojos, apretó con gran amor las manos de su hija Sonia y pronuncio estas simbólicas palabras: 

- Hija, otra vez sobre la misma tierra…" (fin de la cita).

Hay que tomar en cuenta que Rómulo Gallegos fue un padre pero también un esposo ejemplar. Se casó con Teotiste Arocha Egui. Dice el Dr Carlos Arocha Luna que "la conoció en una retreta en la Plaza Bolívar de El Valle, una tarde de septiembre de 1905.
Fueron 45 años de contemplación-diría Gallegos- mis ojos puestos en su dulce imagen, tal como el día de la primera mirada, uno de septiembre de 1905, el más feliz de mi vida, para que sea otro de ese mismo mes, cuarenta y cinco años después, el más infortunado de mi existencia, ya sin ella para siempre. Y aquí me tienes preguntándome. ¿Por qué y para qué vivo todavía? A la perennidad de su recuerdo en mi espíritu le confío yo el decoro con que debo llegar al fin de mi existencia.

En este párrafo es una de las mejores epístolas escritas por Rómulo Gallegos, dirigida a mi padre Don José de Jesús Arocha Egui, el 20 de septiembre de 1950, trece días después de la muerte de la madre de su idolatrada esposa, carta que el maestro específicamente escribiera, según sus propias palabras, para dejar firmemente sentado en ellas, el estupendo papel que su mujer jugó en su vida"(fin de la cita).

El párrafo anterior refleja lo que se puede decir con propiedad:

A Rómulo Gallegos no se le conocieron amantes, barraganas, concubinas y mancebas. No dio escándalos que tuvieran un origen basado en relaciones extra maritales. No mezcló la política con el sexo. La única mujer que se le conoció fue Teotiste Arocha Egui de Gallegos.

Una vez, el ex presidente Caldera, dijo que Rómulo Gallegos, ya viudo, le había confesado lo siguiente:

"Caldera, yo por Teotiste, lo que tuve fue un culto".

En ese sentido, Rómulo Gallegos, fue marido ejemplar sobre todo frente a un hombre como el general Gómez, que fue un semental, un padrote que hubiera servido como caballo de cría, ya que tuvo alrededor de 50 hijos y nunca se casó.

3-Hay que entender que en Venezuela ha existido el militarismo desde los tiempos de nuestro Libertador Simón Bolívar.
Santo Tomás de Aquino dice que el poder militar debe estar subordinado al poder civil y no al revés.
Es democráticamente sano que los militares estén dentro de sus cuarteles haciendo sus funciones de preservar la integridad y seguridad del territorio nacional pero el estar en cargos políticos reservados a los civiles, solo deben estar muy excepcionalmente, por graves motivos, como por ejemplo una emergencia, guerra o afín, por un tiempo temporal, mientras pasa la emergencia, guerra, o la crisis.
Con lo antes dicho, no queremos menospreciar o subestimar, el poder militar. Lo que estamos diciendo es que el poder militar debe estar subordinado al poder civil porque en caso contrario, estamos hablando de una dictadura militarista y no de una democracia ya que en esta última es requisito sine que non, el que prevalezca el poder civil sobre el militar.
De todas maneras, debemos hacer la acotación que en Venezuela, hemos tenido excelentes gobernantes militares, tales como Eleazar López Contreras e Isaías Medina Angarita.
López Conteras se quitó el uniforme, se auto redujo el período presidencial de 7 a 5 años y se comenzó a dar los primeros pasos de la dictadura gomecista a la democracia. En su período se promulgó la ley del trabajo de 1936, en la que tuvieron que ver ilustrísimos venezolanos, tales como Rafael Caldera y Raúl Leoni. También, se creó la Contraloría General de la Republica e incluso López Conteras, le dio cobijo y entrada a un numeroso grupo de judíos que venían huyendo de la Alemania Nazi, etc.  
La democracia la terminó de consolidar en Venezuela, el general Isaías Medina Angarita. Este también se quitó el uniforme. En su período no hubo presos políticos, hubo total libertad de expresión, retornaron los exiliados, tales como Rómulo Betancourt, se crearon sindicatos. Se fundó Acción Democrática, se hizo 13 de septiembre de 1941 y la UNE (Unión Nacional Estudiantil), semilla de lo que posteriormente fuera COPEI. Se legalizó el partido Comunista. Se creó el sistema de identidad, mediante la cédula de identidad, etc.
Tanto López Contreras, como Medina, fueron excelentes gobernantes, porque gobernaron como civiles y no como militares. Vale decir, porque pusieron al poder militar como subordinado al poder civil y no viceversa.
Tanto fue todo esto así, que el gran escritor e historiador, Mariano Picón Salas, dijo que “el siglo XX comenzó en Venezuela, en el año 1936” que fue cuando comenzó la salida a la dictadura militarista de Juan Vicente Gómez.

4-Para el año 1946, había un acuerdo político para la sucesión del general Medina. Se quería que fuera un civil; éste era el doctor Diógenes Escalante, que había sido embajador en Washington del General Medina y que para ese momento era ministro de relaciones interiores.
El acuerdo de todos, adecos, y comunistas incluidos, era que el Dr Escalante sería electo por un período de 2 años y éste al cabo de dicho tiempo, se comprometía a convocar a elecciones directas, universales y secretas, en las que votarían las mujeres y los analfabetos. Este acuerdo iba muy bien hasta que se produce un hecho inesperado y sumamente sorpresivo:
El Doctor Diógenes Escalante se enfermó cuando faltaba poco para ejecutar los acuerdos políticos antes dichos pero no es que se enfermó físicamente, es que se enfermó de la cabeza, se volvió loco: una junta médica así lo declara. En consecuencia, se rompió el acuerdo político y que además se agravó por lo siguiente:

El Dr Angel Biagini era ministro de Agricultura de Medina y alguien lo propuso como posible sucesor de Medina, ante la enfermedad del Dr Diógenes Escalante. La excusa para no admitirlo fue el haber escrito en un artículo, “entuciasmo” con "c". Al poco tiempo vino el 18 de octubre de 1945, que trajo una junta cívico militar, presidida por Rómulo Betancourt. 

Hay un extraordinario libro llamado “El pasajero de Truman” de Francisco Suniaga que narra todo esto y también una magistral obra de teatro de Javier Vidal, titulada ”Diógenes y las camisas voladoras”, en las que se relata que un lunes de septiembre de 1945, el Dr Diógenes Escalante se debía reunir con el presidente Medina Angarita pero esa mañana comienza a dar muestras de la sorpresiva e intempestiva locura, diciendo que sus camisas ”salieron volando por la ventana”.   
5-No vamos a entrar a juzgar el 18 de octubre. Los defensores lo llaman   ”la revolución de octubre’’ y los detractores lo llaman “golpe de estado”.

Hay que puntualizar algunas cosas sobre el 18 de octubre de 1945: los militares que actuaron en dicho día, no eran los generales, sino la oficialidad intermedia, sobre todo capitanes y mayores, y además fue dado con la excusa de llamar a ’’elecciones directas, universales y secretas”.
Obviamente, que como todas las situaciones de este tipo, el 18 de octubre de 1945, tuvo cosas positivas y cosas negativas. Nos concentraremos solo en las cosas positivas:

El 18 de octubre de 1945, trajo una Asamblea Nacional Constituyente que la presidió el mejor poeta venezolano, como lo es Andrés Eloy Blanco. Éste, era de verdad, un hombre de conciliación, dialogo, altura y encuentro. Cuando se ponía la discusión muy tensa y muy alborotada, decía:
’’Señores, si no se callan, les recito el Canto a España’’.
Luego estallaban las carcajadas, bajaban las tensiones y los diputados se relajaban. Sin embargo, lo anterior no le quitaba el verbo convincente, agudo, penetrante y seguro, que tenía.
Los debates se transmitían por la radio y el público les hacía el seguimiento como si se tratara de una radionovela. En esa época, no había TV. Había oradores de primera fila, tales como Rafael Caldera, Edecio La Riva Araujo, Lorenzo Fernández, monseñor Sánchez Espejo, Augusto Malavé Villalba, el mismo Andrés Eloy Blanco, etc.
De esta Asamblea Nacional Constituyente, salió el decreto en relación a los que antes dijimos de las primeras elecciones presidenciales directas, secretas y universales, que hubo en Venezuela, en las que se les dio el voto a las mujeres y los analfabetos.
5-Rómulo Gallegos fue electo Presidente de la República, 11 años después de haber muerto el general Gómez.

En dichas elecciones, también compitieron Rafael Caldera por el partido Copei y Gustavo Machado Morales por el Partido Comunista. Como antes dijimos, Rómulo Gallegos sacó el 74 % de los votos. Rafael Caldera obtuvo el 13% y Gustavo Machado el 3%. 

La toma posesión de Rómulo Gallegos, fue un acontecimiento realmente apoteósico y fabuloso. Hubo mucha alegría y mucho entusiasmo y vinieron muchos invitados internacionales. En el discurso de la toma de posesión dijo la siguiente frase:

’’Jamás será traicionada la confianza que en mí fue depositada’’.

Rómulo Gallegos se tomó muy en serio su victoria, que como antes dijimos, fue con un inmenso apoyo popular del 74 % y además, gozaba de un inmenso respeto que le tenían sus adversarios, tales como Rafael Caldera y Gustavo Machado, que compitieron con él. Al fin y al cabo, se trataba del mejor novelista de Venezuela y uno de los más grandes del Latinoamérica y hasta del resto del mundo.

Al tomar posesión de su altísima investidura, lo primero que hace Rómulo Gallegos, fue nombrar un gabinete adeco, con la excepción de Carlos Delgado Chalbaud, que lo nombró ministro de la Defensa (Delgado Chalbaud tuvo varias veces una posición ambigua ya que decía
que Rómulo Gallegos era “como un padre para él”).

Rómulo Gallegos no les pidió permiso a los militares, ni tampoco les consultó, el nombramiento de sus ministros y demás funcionarios públicos. Esto irritó mucho al alto mando militar, sobre todo a Marcos Pérez Jiménez, quien era el principal integrante de aquel ’’descontento y a un militar muy cercano a Pérez Jiménez, como lo era Luis Felipe Llovera Páez,  de quien antes hablamos.

Es de notar que Pérez Jiménez, Delgado Chalbaud y Llovera Páez, entre otros, eran los mismos militares que participaron en los hechos del 18 de octubre de 1945. Ojo: el 18 de octubre de 1945 eran mayores, ahora, que Rómulo Gallegos, estaba comenzando su gobierno, eran coroneles.

7- En realidad, lo que aspiraban los militares, era que Rómulo Gallegos, destituyera su gabinete adeco y nombrara un gabinete que pudiera ser cercano a los militares. Obviamente que era una ’’invitación” a que los ministros y demás altos funcionarios del gobierno de Rómulo Gallegos, fueran nombrados por los militares, o al menos, aprobados por ellos.  Es decir: aunque formal y protocolarmente, el gobierno estaba presidido por Rómulo Gallegos, el alto mando militar pretendía un gobierno tutelado por militares.

Es decir, que Rómulo Gallegos fuera un títere y un monigote de los militares, lo cual era en el fondo, una burla a las elecciones del 14 de diciembre de 1947.

El alto mando militar no aspiraba ’’una declaración de principios”, en las que Rómulo Gallegos renunciaría a los principios de la ’’social democracia”, que era la doctrina política a la que se habían afiliado los postulados del naciente partido Acción Democrática (AD). Como dato anecdótico diremos que para ese entonces no existía la palabra ’’adeco”. Esta palabra vino de la conjunción de ’’Acción democratista” y ’’comunista’’. Todo lo que le interesaba al alto mando militar era la sustitución del gabinete ’’adeco’’, por parte de Rómulo Gallegos.

8- Rómulo Gallegos ya tenía experiencia con el general Gómez. Éste decidió nombrar a Rómulo Gallegos, senador por estado Apure para que posteriormente fuera presidente del senado y luego ministro de ’’Instrucción Pública’’. Es decir, pretendió comprarle la conciencia pero Gómez se equivocó con Rómulo Gallegos, ya que Rómulo Gallegos partió al exilio voluntario, yéndose a New York. Al Rómulo Gallegos irse al exilio voluntario a New York y no volvió sino hasta después de la muerte de Juan Vicente Gómez.


Así como Rómulo Gallegos no negoció con el general Gómez, tampoco negoció con los coroneles del año 1948.
Rómulo Gallegos demostró que no fue nunca un hombre, de los que decían una cosa y hacían otra, siempre dio testimonio de vida. Esto último, por ejemplo se constató, cuando Rómulo Gallegos comenzó su carrera literaria en la revista La Alborada, cuya primera aparición tiene fecha 31 de enero de 1909 y de la que solo hubo 8 apariciones. En uno de esos ensayos, Rómulo Gallegos escribió uno llamado ’’Hombres y Principios’’, en el que Gallegos, expuso lo siguiente:
’’Vale más un principio bueno que el mejor de los hombres en la curul del poder. Hombres ha habido y no principios, desde el alba de la República hasta nuestros brumosos tiempos: He aquí la causa de nuestros males. A cada esperanza ha sucedido un fracaso y un caudillo más en cada fracaso y un principio menos en la conciencia social’’.  

Para Rómulo Gallegos, era una ’’cuestión de principios’’ el no negociar con militares, cuestiones que Rómulo Gallegos, consideraba que eran innegociables.   
En consecuencia, Rómulo Gallegos le aplicó a los coroneles, la misma receta, que le aplicó al general Gómez:

No negoció.

Rómulo Gallegos prefirió que lo tumbaran, a ceder, ante lo que consideraba, era el militarismo bárbaro. Para Rómulo Gallegos, Juan Vicente Gómez y su régimen militarista, de alguna manera, era la personificación de ’’Doña Bárbara’’. También en 1948, de alguna manera, también fueron personificación de ’’Doña Bárbara’’, Carlos Delgado Chalbaud, Marcos Pérez Jiménez, Luis Felipe Llovera Páez y demás ’’conjurados.
Como hemos dicho, Rómulo Gallegos era un hombre de principios, de una sola línea, totalmente vertical. Rómulo Gallegos era una ’’columna de hierro’’, tal cual la escritora Taylor Caldwell, definiera a Marco Tulio Cicerón, en su libro ’’la Columna de Hierro”, en su lucha digna y valiente contra Lucio Sergio Catilina (éste recuerda al personaje de Doña Bárbara).
Cicerón nunca negoció lo innegociable. Rómulo Gallegos no fue un hombre de pragmatismos, de contemporizaciones, de ambigüedades,  de medias tintas, de falsedades, de promesas falsas,  de traiciones, de dobles discursos, de doble moral, de acomodos inacomodables, de contubernios políticos, de cohabitaciones políticas hipócritas, de presentaciones impresentables, de promesas falsas, de dobles discursos,  de doble moral, de pactos secretos y arreglos por debajo de la mesa  hechos en la nocturnidad, en los que se negocian en secreto, cosas como estas:
’’Yo te doy esto, si tú me das aquello”; ’’yo te tapo esto, si tú me tapas aquello”; ’’yo te doy a este, si tú me das aquel”; ’’yo te reconozco a este, si tú me reconoces aquel”.
10- Vamos a dejar esta segunda entrega, hasta aquí. Esta es la segunda entrega de un total de tres. Mi padre dice que "dos son insuficientes, cuatro son demasiados, tres es perfecto".

En la tercera y última parte, veremos un aspecto muy poco conocido de Rómulo Gallegos, como lo fue su aspecto religioso.

Muy poca gente sabe que Rómulo Gallegos fue seminarista y que en sus obras aparecen elementos eclesiásticos, que además, fue a Lourdes e hizo una oración en la que entre otras frases, dice:

"Bendito sea Dios que hizo esta belleza tranquila. Bendito sea Dios que ha creado el silencio de las noches serenas"

Luis Alberto Machado Sanz
machadosanz@gmail.com
@caballitonoble
Miranda - Venezuela