domingo, 8 de mayo de 2022

MIBELIS ACEVEDO DONÍS: ESTE TEDIO… DESDE VENEZUELA

Tedio, melancolía, aburrimiento… bajo esa capa de vitalidad que la supervivencia ha impuesto a los venezolanos, no deja de colarse el tonillo de hastío que últimamente suscita la política interna. Y es que sin el relevante contrapunteo del antagonista, sin el filo de esa palabra que busca generar algún efecto, la arena pierde todo brillo. “Cuando escucho a políticos que ya no tienen nada nuevo qué decir, no me queda sino recurrir al zapping mental”, se lee en alguna cibercharla rebasada por el malestar. Bien sea por cansancio o por desgana, cada vez es más común la tentación de guarecerse en otros espacios. Eso, mientras inmersos en el río revuelto de la economía, se brega para no morir “de sed junto a la fuente”, tal como escribía Charles d’Orleans durante su cautiverio inglés de 24 años, y como luego glosó el poeta François Villon en su “Balada de las contradicciones”:

“…Ardo como el fuego y tirito/ En mi país me hallo en tierra extraña/ Junto al brasero ardo en escalofrío/ Desnudo cual gusano, visto como presidente/ Río en llanto y espero desesperanzado/ Mi confort se torna en triste aflicción/ Me regocijo sin placer ninguno/ Potentado soy sin fuerza ni poder/ Bienamado y por todos desechado…”

¿Saldrá algo bueno de tanto tedio ciudadano? Quién sabe. He allí una vela que enciende el tísico, no faltaba más. Al disertar acerca de la “Sociología del bostezo”, Carlos Raúl Hernández nos recuerda que, en un inopinado rapto de humor, Soren Kierkegaard “dejó su versión del desarrollo humano como obra de la monotonía”. Así, “Los dioses se aburrían y por ello crearon a los humanos. Adán se aburría porque estaba solo y por ello fue creada Eva. En ese instante entró el tedio en el mundo y en él fue creciendo exactamente en la misma medida en que crecía la población… Para esparcirse, concibieron la idea de construir una torre tan alta que traspasase el cielo. Esta idea es tan tediosa como alta era la torre y, además es una prueba formidable de hasta qué punto el tedio predominaba…” Con letras parecidas, y en torno a este lunar que tienen todos los paraísos, Nietzsche dejó su particular relato del Génesis. “Contra el aburrimiento, luchan en vano incluso los dioses”.

Pero el retozo kierkegaardiano no abjura de la reflexión crítica que el danés dedicaría al tedio no sólo como motor de la historia, sino como noción medular de la concepción estética de la existencia. Un indicativo, dice, que acusa la ruptura del vínculo entre el individuo y el mundo. Que, por, tanto, prefigura la experiencia de la nada, traducción anímica de la desconfianza frente a un mundo que es incapaz de ofrecer lo que anhelamos. “El auténtico goce no radica en lo que uno goza, sino en su representación”, afirma desde su angustiada consciencia del “estar aquí”, de existir. “El recuerdo satisface mucho más que cualquier realidad y posee la seguridad que ninguna otra realidad ofrece”.

De este modo -plantea el argentino Alejandro Peña Arroyave- para el filósofo el problema del individuo no es que las cosas lo aburran: “su verdadera dificultad es que las cosas están ausentes”. Presentes, sí, pero incapaces de invitar a la acción. “Las cosas están allí, pero sobre ellas no recae interés alguno, el mundo entero desaparece bajo la tenue luz de la indiferencia”.

¡Ah! He aquí una justa manera de describir tal agobio. “Qué tremendo es el tedio; tremendamente tedioso; no conozco expresión más poderosa, más certera; pues sólo lo igual se reconoce en su igual… Permanezco tendido, inactivo; lo único que veo es el vacío; lo único de lo que me alimento es el vacío; lo único en lo que me muevo es el vacío. Ya ni siquiera sufro dolor”. Sujeción fallida al objeto, en fin. La vista prendida al infinito abismo; el estancamiento, la circularidad. La sensación de que siempre se está fuera de sí, como si el tiempo no transcurriese, como si la búsqueda del presente revelara que es imposible relacionarse con este de forma positiva. Todo ello se desgrana en Kierkegaard con pulcras palabras, llenando el camino de pistas para no perdernos, para no sucumbir ante el vaciamiento que propiciará la melancolía, la no aceptación de la pérdida, la desesperación.

Que tanto aburrimiento sirva de acicate para generar nuevas y mejores obras, esa es la esperanza. Y no se trata de apelar al cambio constante e irreflexivo como antídoto contra aquello que llevó al hartazgo; uno afín a la grosera carrera de esa “bacante desmelenada” que la picardía de Bécquer oponía a la pereza. Nos habla más bien Kierkegaard de abrazar la intersubjetividad “con espíritu curioso”, de “dominar el arte del olvido y del recuerdo”. De entregarse a cierto solaz, “mas no a la inoperancia”. No hay nada objetable en esto, si pensamos en una sociedad que ha sufrido tanto y ha obtenido tan poco. De modo que en circunstancias en que lo político luce inmune al paso del tiempo, parece justo procurar espacios para reponer a fondo lo que ha sido despedazado con esmeros. Esa pausa activa que aspira a revitalizar lo petrificado, ese feliz atrevimiento que da sentido al “mientras tanto”, sería también revulsivo eficaz contra la amargura que se instala en algunos, que emponzoña sin piedad, que no cede.

Mibelis Acevedo D.
mibelis@hotmail.com
@Mibelis
@ElUniversal
Venezuela

VICENTE BRITO: ANGUSTIA SOCIAL Y DESARTICULACIÓN POLÍTICA, DESDE VENEZUELA

Lo que hemos observado en las últimas semanas es el aumento de la angustia social causada por las mayores dificultades y limitaciones que padecemos los venezolanos para resolver nuestras más inmediatas necesidades y carencias. Mientras lo que observamos es una creciente desarticulación política, como resultado de la imposibilidad observada para poner de acuerdo en algunas soluciones a los dos bloques que vienen ejerciendo vida activa en la política nacional, ambos están representados tanto por el sector oficial que representa a la base política de los partidos que se identifica con el proyecto de gobierno, así como otras instituciones como consejos comunales, sindicatos etc. el otro integrado por los que conforman a los partidos políticos y sociedad civil que representan a la oposición.

Estas desarticulaciones se hacen evidentes al no observarse soluciones a la angustia social que afecta a más de un 80% de las familias Venezolanas, las cuales son causada por las siguientes limitaciones: Caída del consumo por el aumento permanente del costo de vida, salarios por debajo del valor de la canasta alimentaría, inflación causada por el incremento de precio de los productos importados al observarse una alza permanente de su valor en los mercados internacionales, muy pocas posibilidades de obtener empleos de elevada remuneración que estén por encima del costo de la cesta básica cómo resultado del poco crecimiento en las empresas de mayor actividad económica, es preocupante los limitados ingresos recibidos por los jubilados lo cual les limita su capacidad de consumo y calidad de vida.

Las expectativas creadas por los múltiples anuncios de iniciativas para iniciar diálogos no se han materializado, la falta de acuerdos convenientes al interés nacional sólo han aumentado la desesperanza en la población al no concretarse nada significativo que le permita mejorar su compleja situación en la que se encuentran.

Los voceros oficiales exigen el levantamiento de las sanciones al considerarlas como la responsable de la crisis económica y social por la que atraviesa el país, así como de las limitaciones para realizar importaciones esenciales para la producción de petróleo y otros recursos naturales. Los que conforman buena parte de los partidos opositores solicitan la apertura de un proceso electoral y la designación de un CNE que adónde ellos participen en la designación de las nuevas autoridades. Todo lo cual nos indica que las diferencias son antagónicas para lograr algún acercamiento, lo cuál nos señala un panorama complejo en lo político y social.

Sin lograrse los acuerdos necesarios que permitan solventar la angustia social, por la que atraviesa la nación. Sin poder resolver la multiplicidad de problemas que nos aquejan, nadie parece escuchar al país nacional que exige y demanda soluciones sociales, económicas y políticas urgentes.

Vicente Brito
@vicentejbrito
Presidente
Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución 
Venezuela

ROMÁN IBARRA: JUEGO TRANCADO. DESDE VENEZUELA

La crisis venezolana de hoy es peor que la que vivimos en tiempos de los golpes de estado del 92, cuando los golpistas, articulando un discurso de falsa redención de los desposeídos, irrumpieron contra el gobierno legítimo en un acto de traición a la patria, mediante la utilización de las armas que la República les confió para su defensa, y no para destruir sus instituciones.

Esa traición no fue cobrada por el sistema como correspondía, sino que por el contrario, fue cohonestada por sectores coludidos con el golpismo, entre los que se encontraban los llamados Notables; medios de comunicación; empresarios; dirigentes de partidos; es decir, una conspiración multifactorial que alcanzó la cúspide de su maldad en dos momentos y un solo personaje.

Si, en primer lugar luego de la insurrección, y cuando todo el mundo esperaba un consenso discursivo en defensa de la democracia desde el Congreso, el súper ambicioso de Caldera, aprovechó para clavarle una puñalada al gobierno de Pérez mediante la justificación del golpe de esa madrugada del 4F/92.

Luego de los golpes y la continuación de la conspiración desde distintos flancos, incluyendo el juicio arreglado del que fue objeto, el gobierno de Pérez II, hizo aguas, y hubo necesidad de producir un consenso en torno a la figura del Dr. Ramón J. Velásquez, para llevar el período a su finalización mediante la convocatoria a elecciones presidenciales.

En el ínterin, Caldera logró abrirse espacio suficiente para concitar alianzas que lo llevaron a la Presidencia por segunda vez, y ahí sí, coronar su traición, sobreseyendo la causa del criminal golpista y su gente. Vale la pena recordar que ese año 92, Venezuela gracias a la rectificación económica que auspiciaba el gobierno, creció económicamente más que todos los países latinoamericanos.

Hizo Caldera un gobierno gris, creador de una espantosa crisis financiera arrastrado por sus odios y venganzas, y se echó en los brazos de Alfaro para poderse mantener a flote con la fuerza parlamentaria de AD.

Hoy, luego de 23 años ininterrumpidos, siguen en el gobierno los mismos herederos del golpismo, pero ahora con un país destruido in extremis por su mediocridad. Sin luz; ni agua; ni hospitales; ni transporte superficial o subterráneo; sin universidades; sin empleo ni salarios dignos; con presos políticos.

Todo ese mal ya fue causado, y ahora hay que repararlo. El problema es que el gobierno que dispone de todo el poder, incluso el parlamentario que le fue regalado por la abstención reiterada de la autodenominada ¨oposición legítima¨, no se atreve. No termina de arrancar.

Por su parte, quienes estaban llamados a construir la alternativa al desmadre, terminaron siendo peores; mediocres e irresolutos, a pesar de la inmensa ayuda popular con el triunfo parlamentario de 2015, y la mil millonaria ayuda internacional dilapidada en usos particulares; en golpes chimbos, y en la dolce vita de la que disfrutan los de la nómina del llamado G4.

El gobierno seguirá en lo suyo, y a pesar de sus divisiones internas, se unirán por razones de supervivencia. El drama es en la oposición, porque ninguno de los que se sienten ¨ungidos¨, tiene con qué.

Urge la construcción de un consenso en torno a la construcción de un programa de políticas públicas que todos respaldemos para rescatar la democracia y avanzar hacia el desarrollo. Modernizar el Estado supone eliminar la reelección presidencial definitivamente; el RR; la Constituyente, abrir la economía y ofrecer confianza para que haya muchas inversiones nacionales e internacionales.

Del mismo modo, promover la segunda vuelta presidencial para darle gobernabilidad al sistema, y volver a la bicameralidad, para garantizar no solo la representación del pueblo, sino de los estados federales.

Solo luego, un consenso para seleccionar un líder de transición que dirija esa política, ir a elecciones y derrotar al gobierno. No hay otra!

Roman Ibarra
@romanibarra
Venezuela

ANGELICA MORA BEALS: OSO RUSO NUNCA INVERNA. DESDE USA

Recuerdo que este título, "OSO RUSO NUNCA INVERNA", se me ocurrió a fines de 1985 con la desintegración de la Unión Soviética.

Fue la época en que Rusia se vio transformada, de potencia dominante en el ámbito político internacional, al triste papel de nación mendigante de la ayuda de Occidente. Sin embargo, el Kremlin nunca se resignó a perder su antiguo puesto de supremacía y con el transcurso de los años ha desarrollado un fino doble juego político, con Estados Unidos y sus aliados y con las naciones rebeldes que miran a Washington como El Enemigo.

VENEZUELA

Vladimir Putin apoyó a Hugo Chávez cuando éste gobernaba Venezuela como su propio latifundio y ha seguido el juego con Nicolás Maduro subscribiendo acuerdos industriales y culturales, principalmente en el sector petrolero. Pero, lo vital ahora para Putin es seguir apoyando la carrera armamentista de Venezuela, país que cuenta con una posición única de plataforma que mira directamete hacia Estados Unidos. En el pasado el jerarca ruso vendió enormes cantidades de armas al gobierno de Hugo Chávez y según me cuentan fuentes de Caracas, lo sigue haciendo con el actual régimen de Maduro.

El presidente ruso así, “Mata dos pájaros de un tiro”: fortalece militarmente a la nación caribeña y se deshace al mismo tiempo de armas obsoletas para el Kremlin, pero que el gobierno de Venezuela ha aceptado, sin verles la fecha de fabricación. Numerosos accidentes, muchos fatales, atestiguan la "chatarra", enviada a la nación bolivariana. Putin está satisfecho con un hombre como Maduro en el poder. El odio e ignorancia del mandatario venezolano le sirve perfectamente al astuto oso ruso en su lucha contra Estados Unidos.

En intercambios con el gobierno de Caracas, Putin ha obtenido recientemente la renovada promesa de poder usar la isla La Orchila, ya ofrecida por Chávez, y que ahora está a su disposición. La isla, ubicada estratégicamente mirando hacia Estados Unidos, le da la plataforma perfecta, en caso que se dé la ocasión propicia.

En el ajedrez mundial, la ex super potencia nunca se ha levantado de la mesa. Vladimir Putin nunca ha invernado y menos en estos días, en que le declaró la guerra a Ucrania, para reiniciar la anhelada expansión. Putin finalmente ejecutó el plan bélico que tenía proyectado desde hace años. Ordenó ataques contra varias ciudades ucranianas, entre ellas Kiev, la capital en la que viven millones de personas.

El Oso Ruso se ha mantenido con los ojos bien abiertos, esperando el momento justo para dar el zarpazo y hoy lo hace con Ucrania, su país vecino.

Angelica Mora
@AlfredoCepero
@copihueblanco
Chile - Estados Unidos

CARLOS ALBERTO MONTANER: ¿DE DÓNDE SACÓ EL CANCILLER RUSO QUE HITLER ERA JUDÍO?. DESDE ESPAÑA

Ardió Troya. Al canciller ruso Sergey Lavrov se le ocurrió decir que Adolfo Hitler “tenía sangre judía” en un programa de la televisión italiana. El señor Lavrov se ha metido en camisa de 11 varas. Esa era la cárcel de tela gruesa que les ponían a los locos furiosos hace muchos años; el objeto era que no se hicieran daño, o acaso, que no dañaran a sus vecinos. Hasta el dictador Vladimir Putin tuvo que excusarse en una conversación con Naftalí Bennett, Primer Ministro de Israel, que se toma esas cosas en serio, y hace muy bien.

La “sospecha” de judaísmo no era sobre Adolfo Hitler, sino sobre su padre, Alois, un señor mal encarado, con un bigotazo impresionante, que solía maltratar a Adolfo. La madre de Alois, María Anna Schicklgruber, fue la abuela de Hitler. Aparentemente, fue en calidad de sirvienta a la ciudad de Graz, a la casa de una familia apellidada Frankenberger, y allí tuvo una aventura con un muchacho de 19 años (ella tenía 41), supuestamente llamado Leopoldo. Salió embarazada y Alois tuvo el apellido de su madre en todos los documentos oficiales. Era, como escribió el cura que lo bautizó, “Ilegítimo”.

Hasta que se lo cambió por “Hitler” en 1876, muchos años después de la muerte de la señora Schicklgruber, ocurrida en 1847, cuando Alois tenía solo nueve años. La dama jamás reveló quién era el padre de su hijo. Se llevó el secreto a la tumba, pero no hay indicios, ni siquiera de que estuviera en Graz, o de que existiera la familia Frankenberger.

Adolfo Hitler nacería en 1889, casi medio siglo después de que muriera su abuela paterna. Cómo Alois eligió el “Hitler” es también curioso. (Nunca sabremos qué le hubiera pasado al pueblo alemán si las palabras rituales de la secta nazi hubieran sido “Heil Schicklgruber”). Alois Schicklgruber mantuvo cierto afecto a Johann Georg Heidler, casado con su madre en 1842, cuando él tenía cinco años. A los 39 años de edad decidió cambiar el apellido por el de su padrastro, pero en un no-tan-raro error de pronunciación compareció el Hitler, y Alois prefirió no rectificarlo. A fin de cuentas logró su objetivo: desaparecer su condición de ilegítimo.

Comoquiera que se espera de los periodistas que den su opinión sobre casi todas las cosas, creo que el padre de Alois (y, por lo tanto, abuelo de Hitler) era Johann Nepomuk Hiedler, hermano menor del marido de Schicklgruber. Un hombre casado con una rica heredera que no era posible mencionar sin que se armara un lío monumental. Es decir, no existía el menor indicio de que Hitler fuera “medio judío, o un cuarto de judío” como decían las reglas de los nazis.

De la misma forma que hoy se persigue a George Soros, y le inventan historias a diestra y siniestra (especialmente a siniestra), no podía faltar la paternidad de un Rothschild. De manera que a Salomón Mayer von Rothschild, un banquero alemán dedicado a Austria, a quien le fuera otorgado el título de “Barón”, le han achacado, sin pruebas, ser el padre de Alois Hitler y, por lo tanto, el abuelo de Adolfo.

Bastaba que fuera un Rothschild, una prominente familia asquenazí dedicada desde los siglos XVIII y XIX a las finanzas europeas, para que surgiera, otra vez, la historia de los “Iluminati” y se desencadenara una delirante ficción. Son los ingredientes principales de todas las teorías conspirativas: banqueros judíos, historias de cama, paternidades no reveladas, gentes muy famosas y un larguísimo etcétera.

Para “sacar la pata” de donde la había metido, Lavorov dijo que el antisemitismo “era cosa de judíos” y la introdujo mucho más profundamente. Con seguridad se refería a “Sobre la cuestión judía”, un ensayo de Karl Marx profundamente antisemita, en que refutaba a Bruno Bauer, un “hegeliano” que había influido mucho más que él en el terreno de la filosofía alemana. Al año siguiente, en 1844, Marx y Engels le dedicaron todo un libro “La sagrada familia”, dirigido a Bauer y sus “consortes”. En esta oportunidad le cayeron encima a Lavorov los periodistas, teólogos y gente aún mucho peor. Hasta donde sé, no ha vuelto a insistir en el tema.

Probablemente, Lavorov que ocupa el cargo desde el 2004, está a la espera del cese definitivo. Cuando Vladimir Putin recuerde que “los ministros son como los fusibles … se cambian en mitad de los apagones”, como suele decir un ex jefe de gobierno boliviano, y quiera culpar a alguien del papelazo que está haciendo en Ucrania, tiene la cabeza de turco ideal: el Ministro de Relaciones Exteriores. No hay mejor chivo expiatorio.

Carlos Alberto Montaner
@CarlosAMontaner
Cuba- Estados Unidos-España

ANDRÉS HOYOS: ¿ESTÁ CHILE ATRAPADO?. DESDE COLOMBIA

He estado muy atento a lo que ocurre en Chile. Aunque este país tiene las mejores cifras del subcontinente y era el supuesto modelo a seguir, ha sufrido en materia política y de convivencia un sismo de aquellos tan comunes allá. En apenas tres años.

Empecemos por algo que Chile creía superado a partir del regreso a la democracia en 1990: la violencia, la destrucción irracional. Sí, quedaban reductos activos del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, cercano al Partido Comunista, y del MIR, pero la población reaccionaba con mesura durante las crisis. La calma duró casi tres décadas hasta que a fines de 2019 todo fue arrojado a la basura por el “estallido social”, originado en una modesta alza en el transporte público. Desde entonces los pobladores queman el metro de Santiago, incineran camiones, saquean tiendas grandes o pequeñas, agreden a los transeúntes, llevan cuchillos al colegio, y una parte importante de las organizaciones políticas no solo consideran que eso es normal, sino que les parece contraproducente usar la represión para detener a los violentos.

En medio de semejante belicosidad, se dieron al menos dos cambios políticos de gran calado. Por una parte, Piñera convocó a elecciones para una Constituyente, con el obvio poder de redactar la carta que se les antojara, en las cuales ganaron las varias izquierdas y los movimientos informales; después Gabriel Boric, un antiguo y joven piquetero, fue elegido presidente de la República en la 2ª vuelta. ¿Arreglado el problema? Ni hablar, a partir de este par de hechos, el dios del surrealismo se apoderó del país.

Tal vez porque Boric de entrada no les entregó el país a sus votantes más radicales, estos ni cortos ni perezosos se pusieron en su contra al unísono con la derecha, según lo demuestran repetidos sondeos en los que la desaprobación del presidente es la norma. Ahora los extremistas más o menos le están repitiendo a un presidente de clara izquierda la dosis que le aplicaron a Piñera, de derecha. ¿No le van a dar el beneficio de la duda ni un lapso prudente para que pueda mostrar sus intenciones? Nyet. Un presidente desprestigiado es sobre todo un presidente ineficaz, a veces casi impotente.

¿Y de la Constituyente qué? Pues de ella se adueñaron esos mismos jóvenes extremistas posmodernos, quienes han ido produciendo artículos entre problemáticos y francamente imposibles. Nadie parece haberles dicho que las reglas pactadas incluyen una dramática: el texto resultante se someterá a un plebiscito el 4 de septiembre, y si el Apruebo pierde y el Rechazo gana, vuelve a entrar en vigor la Constitución de Pinochet. Ese sería más o menos el fin de la presidencia de Boric, así deba permanecer otros cuatro años en el poder. Por si acaso, las encuestas muestran al Rechazo por encima del Apruebo. ¿O sea que los jóvenes constituyentes tampoco saben que una Constitución no es un programa de partido y debe responder a lo que quieren la gran mayoría de los ciudadanos? Como que no.

Gran parte de los líos suceden en la Macrozona Sur del país, donde los atentados se han multiplicado tras la elección de Boric, quien obviamente levantó el estado de excepción. Esta semana fueron destruidos 25 equipos de transporte. Los mapuches son el centro de un lío mayúsculo. Uno diría que el presidente y los constituyentes no han perdido todavía la batalla, pero sí están en la cuerda floja. Lástima, sería bueno que esos experimentos funcionaran.

Andrés Hoyos
@andrewholes
Colombia

sábado, 7 de mayo de 2022

AQUÍ TITULARES DE HOY SABADO 07/05/2022, DESDE VENEZUELA PARA EL MUNDO, PARA LEER PULSAR SOBRE EL TITULAR EN ROJO

 

  HOY - OPINIONES TEMAS INTERNACIONALES Y NACIONALES - * 07/05/2022 

SOLEDAD MORILLO BELLOSO: ¿POR QUÉ VENEZUELA VA A SALIR DEL HUECO? , DESDE VENEZUELA


 LUIS MANUEL AGUANA: LOS BURROS DE TROYA. DESDE VENEZUELA




SOLEDAD MORILLO BELLOSO: ¿POR QUÉ VENEZUELA VA A SALIR DEL HUECO? , DESDE VENEZUELA

El día que murió Chelique Sarabia sentí que el corazón se me partía en mil pedazos. Nos conocíamos de muchos años atrás. No puedo decir que éramos grandes amigos. Pero él representaba para mí el amor bueno, bonito, auténtico, sabroso y sagrado por Venezuela. El amor quitapesares.

Se preguntará usted a qué viene la alusión a Chelique en conjunción con el título de este artículo. Tiene todo que ver.

Chelique de veras conoció las pasiones. Y les puso música y verso. El amor, la rabia, la tristeza, la desilusión, el entusiasmo. Y, mucho, la ansiedad.

Hace años, tal vez diez o doce, me llamó. Estaba furiosamente triste. "La peor de las estupideces es la que desencadena la mengua del alma", me dijo.

Una pomposa estupidez nos ha conducido a estos años menguados. Ha generado en algunos un estado idiota de conformismo sin orillas. Y ha hecho algo mucho peor: nos ha convertido en cazadores de culpables. Nos miramos al espejo y nos creemos inocentes. No lo somos.

Pero precisamente porque estamos hartos de todo y de todos, porque llegamos finalmente al punto de entender que repartir culpas es absolutamente inútil y extremadamente aburrido, por eso mismo estamos parados frente al barranco y decidiendo que no vamos a caer.

En Venezuela y en el exterior hay montones de venezolanos que le están echando un camión de ganas. Mientras algunos políticos se pelean entre ellos con sus colmillos rotos y muelas con caries y desprecian a los ciudadanos, esos venezolanos -la mayoría de ellos sin nombre fulgurante- están construyendo una nueva Venezuela. Lo hacen sin faramalla, sin gastarse escribiendo cartas solemnes ni creando comités con títulos casi nobiliarios. Esos venezolanos trabajan catorce o dieciséis horas diarias. No están zambullidos en el pozo de la quejadera y mucho menos están afanados en el "resuelve". No están tapareando huecos con mastique vencido, ni vendiendo regaderas sin huecos. Están creando, trabajando, produciendo. Se van a la cama agotados, molidos, pero con el cuerpo lleno del aliento de la pasión. Ya entienden la abismal diferencia entre el éxito y el triunfo. No se parecen ni en el blanco del ojo a los bolichicos y enchufados que se pavonean con sus plumas plásticas por las calles de grandes ciudades del mundo, esparciendo el hedor del dinero mal habido y desplegando su rastacuerismo insolente.

Por esos venezolanos que no son cujíes llorando de dolor, que usan el telescopio, el microscopio y el periscopio, por ellos y con ellos, Venezuela va a salir del hueco. Nada los va a detener. Harán bien los políticos en entender eso. O verán su liderazgo cocerse en baño de María. No habrán entendido por quién y cómo doblan las campanas.

Y yo, mi Venezuela querida, estoy ansiosa. Tengo "ansiedad, de tenerte en mis brazos". Quiero musitarte palabras de amor.

Soledad Morillo Belloso
soledadmorillobelloso@gmail.com
@solmorillob
Venezuela

LUIS MANUEL AGUANA: LOS BURROS DE TROYA. DESDE VENEZUELA

La histórica estratagema, que relatara el clásico de Homero titulado Odisea, donde los griegos obsequiaron a los troyanos, como ofrenda a Atenea en el sitio de la amurallada ciudad de Troya, un caballo gigantesco donde Odiseo escondiera a sus mejores guerreros para desde adentro abrir las puertas de la ciudad, ha servido como un ejemplo en todos los tiempos para describir cómo se engaña y destruye al enemigo desde adentro por su ingenuidad.

Sin embargo, a veces cuando se hace referencia a esa estratagema, algunos no la explican en el sentido correcto, ya bien sea por malicia o desconocimiento de la realidad. Tal es el caso del reciente análisis político publicado de la Universidad Católica Andrés Bello, UCAB, a cargo del profesor Benigno Alarcón, titulado justamente “Los Caballos de Troya”, que expresa, entre otras cosas, lo siguiente:

“Aunque existe un importante nivel de consenso en torno a la conveniencia de que una candidatura única sea electa en una primaria, es importante comprender que la unidad perfecta a la que aspiramos nunca se logrará porque no todas “las oposiciones” son oposiciones. La realidad es que entre las oposiciones hay actores que juegan fuera de la unidad porque no creen en ella, lo cual puede ser legítimo. Pero hay otros que juegan contra la oposición y a favor del gobierno porque se han constituido en los Caballos de Troya del régimen para dividir a la unidad opositora y dispersar el voto de sus electores para convertirlos en minorías electorales irrelevantes. Mientras que las oposiciones que se han separado de la unidad porque no creen en ella, o por las adversidades entre liderazgos, que aunque es un fenómeno común nunca debería estar sobre el objetivo de lograr el cambio político, no debería ser motivo de preocupación porque son verdaderas oposiciones democráticas que necesitan de la unidad tanto como los partidos que conforman a la Mesa de la Unidad Democrática, por lo que no tengo dudas que serán los primeros interesados en demostrar su liderazgo en una primaria, como ya lo manifestase, por ejemplo, María Corina Machado, a quien podemos considerar una fiel representante de la oposición que no forma parte de la MUD…” (resaltado nuestro) (ver Podcast “Análisis Político”: Los Caballos de Troya 3/05/2022, en https://youtu.be/lLCx8-r4Wyc, min 6:29).

Aquí cabría preguntarse de quién es ese importante nivel de consenso. Claramente, no será de los venezolanos quienes mayoritariamente no estamos de acuerdo en esperar dos años más de suplicio del régimen para resolver con elecciones este grave conflicto político, sino más bien de aquellos que paradójicamente acusan a otros de hacer lo que ellos mismos hacen de actuar a favor del régimen, haciendo lo que este justamente desea para perpetuarse en el poder: unas elecciones controladas por ellos.

Unas primarias opositoras, con todo lo que eso implica, ya está metiendo al país en esa “normalización” que tanto desea Maduro para impulsar el circo electoral que ya hemos repetido tantas veces y que necesita esa oposición oficial de los partidos de la MUD/FA. Entonces, ¿quiénes son los que juegan contra la oposición, entendiendo como oposición el verdadero sentimiento de los venezolanos de salir de esta pesadilla interminable? ¿Aquellos que se dicen representantes del pueblo opositor venezolano? Porque, ¿quiénes son los que se han constituido como verdaderos burros de Troya para que no se pueda vencer al régimen, haciéndoles el juego electoral con dos años de anticipación? Y los llamo así porque si Odiseo en lugar de usar un caballo hubiera utilizado un burro, insultando a Atenea, por supuesto que no hubiera conseguido que le abrieran las puertas al obsequio para conquistar la ciudad de Troya.

Pero lo que más me llamó la atención fue que aparte acusar a otro de actuar a favor del régimen, una responsabilidad que solo le corresponde a la llamada “unidad democrática” electoralista, meten en el saco de sus primarias, nada menos que a María Corina Machado, que casi un mes antes de este podcast de la UCAB, había establecido claramente su posición con relación a ese circo electoral que está organizando la MUD/FA con la ayuda de ese tanque de pensamiento político:

“No cuenten con nosotros para aceptar migajas y vender la idea de que el régimen piensa hacer una elección limpia y libre en el 2024, ¡por favor! ¿Tú crees que el régimen está pensando hacer una elección limpia, libre que produzca un cambio en el 2024? ¿O están montando una nueva farsa electoral para una vez más elegir ellos el candidato opositor? De esto ya tenemos una larguísima cuerda los venezolanos con más de 30 elecciones y con cada vez menos democracia. Por eso, lo que más le conviene al régimen es ver este gentío metiéndose en una feria electoral con pitos y banderas promoviendo candidatos en un país de fantasía porque está controlado por la tiranía. Señores: primero lo primero. Para que un candidato sea útil tiene que haber una elección real. Y para que aquí en Venezuela haya una elección de verdad, primero tenemos que elegir una nueva dirección política...” (ver Posición de María Corina Machado sobre el tema electoral, 6/04/2022, en https://twitter.com/MariaCorinaYA/status/1511826085448626181, min 1:17).

¿Qué parte de este contundente “no cuenten con nosotros” a esas prácticas electoralistas con el régimen, y rechazadas por la mayoría de los venezolanos, no entendieron los analistas políticos de la UCAB?

Como miembro de la comunidad universitaria que soy tengo el mayor de los respetos por la investigación, el conocimiento, la tecnología y las luces que de una manera objetiva salen de las universidades, para aclarar el camino que debemos seguir, para recatar la libertad y la democracia destruidas por esta tiranía. De allí que me cueste entender que no una universidad en particular, sino cualquier universidad, en lugar de profundizar sobre las causas y las razones que nos han llevado a este desastre político jamás visto en la historia del país, proponiendo nuevos caminos y estudios a favor de una solución que nos incluya a todos, haya tomado partido a favor de una parte que se dice opositora, no para favorecer a la población sino a actores políticos específicos que han demostrado una actitud de cohabitación abierta y comprobada con el régimen para que las cosas continúen como están, constituyéndose en un factor político más, en lugar de una referencia orientadora. A juicio de muchos, ese no debería ser el rol la universidad venezolana en la solución de la tragedia que vive el país.

Y no digo que cualquier grupo o persona, perteneciente a la academia o de cualquier otro sector, no apoye la opción política de su preferencia, sino que se use abiertamente la imagen institucional de una universidad de prestigio para convencer a la población de seguir un camino político particular. El país se encuentra dividido entre aquellos que NO CREEMOS en la ruta electoralista de los partidos de la MUD/FA, que nos ha hecho un daño terrible y amenaza con continuar haciéndolo, al entrar en la danza de los millones que significan unas primarias cuando el país se cae a pedazos, y aquellos que creemos en la necesidad de elegir, no un candidato para unas elecciones en primarias, sino UNA NUEVA DIRECCIÓN POLÍTICA que nos lleve verdaderamente a la expulsión de un régimen que controla el aparato electoral del país. Eso no es un cuento de caminos y debe debatirse con la seriedad y la magnitud que el problema tiene.

En esos términos está planteado el debate político de Venezuela, y no a través de una interpretación maniquea que señala buenos y malos en la partida opositora. Dejemos que el país decida quien está y quien no está a favor de salir del régimen inmediatamente. Dejemos que los venezolanos decidan quienes son los burros de Troya.

Luis Manuel Aguana
http://ticsddhh.blogspot.com/
luismanuel.aguana@gmail.com
@laguana
Venezuela



ANTONIO JOSÉ MONAGAS: ¿INSULTAR, HUMILLAR O ATROPELLAR?.DESDE VENEZUELA

Hay discursos, opiniones o expresiones que no cuidan el sentido de lo expresado Es aventurado y hasta riesgoso, lanzar o liberar palabras e intenciones que no se corresponden con el momento. Tampoco con las circunstancias. Menos, cuando son dominadas por la tragedia o la ausencia de humanitarismo.

Ante la ira o cualquier sentimiento de disgusto o desagrado hacia alguien, o por causa de alguna afrenta o crítica recibida en palabras o hechos, no es propio arrojar la primera piedra que dispone el camino. Aunque en el ejercicio de la política, es un tanto común asomar esa desagradable emoción que emana del odio, del resentimiento o rencor.

En el fragor de la política, muchas veces es fácil toparse con sentimientos que pueden ser adaptativos, como cualquier emoción humana. Sólo que cuando quedan atrapados en el subconsciente de la persona, se convierten en conflictos que buscan endilgar a otros. Es ahí, cuando la política pareciera un abismo sin fondo del cual es difícil salir.

Es lo que sucede cuando la política (de calle) se practica apoyándose en criterios de vida groseramente confundidos con postulados políticos diseminados precariamente por razones electorales. Es lo que ha sucedido en la Venezuela del siglo XXI. Peor aún, por efecto del mal llamado “chavismo”.

Esto da cuenta de una tesis que viene explicando el desastre que, la injerencia del absurdo y resabiado “chavismo”, asumido como política gubernamental, ha causado a nivel nacional, regional y local. Ningún contexto en que tan repelida política haya sido causa y efecto del desacomodo y crisis padecida en lo que va del siglo XXI venezolano, particularmente, se ha librado de problemas de todo orden, magnitud y medida.

Ejemplo de infinitud dictatorial

Es imprescindible saber que la política no se aprende en la calle, entre los resquicios de una habitación embadurnada de basura populista. O aplaudiendo cualquier discurso de precaria inspiración, o verborrea de esquina. Mucho menos, se aprende a gobernar. Es el problema que padecen muchos dirigentes de partidos políticos al presumir que el sólo hecho de detentar el poder, le otorga la capacidad necesaria para disponer lo que su ignorancia y soberbia determinen.

Tristemente, vale reconocer que la universidad venezolana, contrariamente a lo que debería ser, produce profesionales ciegos a la política. Asimismo, políticos sordos a la economía. En fin, cabe alegar que las realidades nacionales crean venezolanos que poco o nada se inquietan por la incomunicación que se da entre la economía y la política. O entre lo social y lo cultural.

Con ofensivas declaraciones de altos funcionarios del régimen venezolano, se evidencia un problema de cultura política. El verbo no advierte que en política, un mismo sentido cambia según las palabras expresadas. Sobre todo, en medio del espantoso laberinto formado por la fatídica sucesión de precariedades, improvisaciones y equivocaciones. Propio del populismo rampante. Es calamitoso el estado de descomposición al cual se ha llegado. Más por exceso de capacidades, que por defecto de las pocas acciones emprendidas.

Nada más acusa la extremada flaqueza ideológica que reviste cada discurso de estos dirigentes políticos militaristas y fascistas, que el hecho de no reconocer el tamaño de su incompetencia. Tanto como la desfachatez para denigrar lo que a bien es propio de demandar y exigir.

Nada más pusilánime que dárselas de jactancioso. Es el caso de muchos gobernantes que se revisten del poder de una autoridad sin concienciar que la misma está cuestionada por represiva e irreverente. Más, ante libertades y derechos humanos.

Ejercer la política. Pero sin conocimiento de causa

En política, las palabras tienen un alto vuelo. Pero tan alto como suben, asimismo caen y generan los problemas de todo ser vivo apegado a vivir arrastrado. Para este género de personajes recostados al ejercicio de la política, la tierra constituye el ámbito más expedito para demostrar su calaña de esquiroles, usurpadores y eunucos políticos. Donde ni siquiera pueden juntar lo necesario con lo suficiente.

La vida en la política, es meramente un tránsito que conduce a comprender que lo que la política deja vivir, no es más que “un mientras tanto”. Así que no hay razón alguna que contradiga la fuerza de la naturaleza cuando es dominada por las libertades.

Cuánta desgracia concentra un mensaje formulado sobre estructuras dialécticas que redundan en el desconocimiento de las realidades. Sin embargo, en lo que va de siglo XXI, Venezuela ha sido el teatro “negro” de una realidad que se contradice frente a otra por verdadera que parezca. Sobre todo, cuando el país -acicalado por medios gubernamentales- se utiliza como burda excusa para proyectar una imagen disfrazada de democracia. Y así ha venido ocurriendo con el consentimiento del ejercicio de la usurpación perpetrada en menoscabo del desarrollo nacional. Para que al final, se tenga una república desprendida del mapa geopolítico latinoamericano toda vez que esa misma república ya no existiría.

El fundamento ideológico de la acusada “revolución bolivariana” ha incitado a actuar según la paradoja que argumenta: “la destrucción es una forma de creación”. Quizás, eso explica la ocasión que deja ver cuando un gobernante recurre a la amenaza, la humillación o al sarcasmo, como recurso para imponer un proyecto de país retrógrado. Eso permite inferir que todo lo sucedido en esta Venezuela del siglo XXI, sobre todo ahora, es representativo de una especie de espasmo que resulta de razones como:

El quiebre de la legitimidad para gobernar.
El apoyo popular comienza a debilitarse.
La falta de responsabilidad ante lo que comprometen las funciones de gobierno.
Síntomas de ingobernabilidad que ven venirse.
Fracturas a lo interno del partido de gobierno.
Desconocimiento de los procesos de gobernar. Y más aún, en democracia.

Son todos síntomas inequívocos de cuando un gobierno comienza a preocuparse porque su gestión política está bamboleándose a causa de la desesperación y el miedo que vive el gobernante. Particularmente, cuando el curso normal de los tiempos se encoge apresuradamente hasta que las realidades se convierten en un espantoso enredo. O será que gobernar, en su esencia etimológica, social y política, se ha confundido con acciones tan ruines y violatorias de libertades y derechos, como ¿insultar, humillar o atropellar?

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Venezuela

LUIS FUENMAYOR TORO: SOBRE EL ESCENARIO POLÍTICO VENEZOLANO.DESDE VENEZUELA

· Tres políticas se desarrollan principalmente en el país y todas tienen sus expresiones partidistas y grupales, así como sus liderazgos, propuestas y seguidores. Sus influencias electorales son aproximadamente de la misma magnitud y sumadas no alcanzan a ser la mitad del padrón electoral. Dos de estas políticas son declarativamente opositoras al gobierno de Nicolás Maduro, mientras la tercera es la desplegada por las fuerzas partidistas y grupos pro gubernamentales. Las distintas expresiones orgánicas, que sustentan estas tres políticas, son muy heterogéneas en relación a sus fortalezas: organizativas, financieras e inserción ciudadana.

· La política gubernamental tiene al PSUV como única expresión importante orgánica y con capacidad de movilizar a la población. No se trata de una organización monolítica, ni fundamentada en motivaciones ideológicas ni principistas, independientemente que una parte minoritaria de sus instancias partidistas y populares sí lo sea en alguna forma. El estímulo que los motoriza es el mantenimiento del poder político a toda costa, pues éste provee lo que la organización y los individuos necesitan para estar en las mejores condiciones posibles. Si bien están disminuidos en relación al pasado, superan ampliamente en organización y financiamiento a todos los grupos opositores actuales, aún si se unieran.

· Una de las dos políticas opositora ha sido violenta, aliada a factores políticos y gobiernos extranjeros, inconstitucional, sectaria y antidemocrática. Dispone de grandes recursos financieros, pero carece de inserción social más allá de grupos reducidos muy beligerantes. Su casi única fortaleza es el apoyo que aún tienen del gobierno gringo, que les garantiza recursos, pero perdieron el apoyo popular tenido entre 2015 y 2019, que los llevó a su último triunfo electoral. Tampoco son monolíticos, pues están enfrentados internamente en aspectos como el de la participación electoral, pero se mantienen cercanos por su odio patológico al gobierno de Maduro y a la oposición que representa la otra política. Voluntad Popular (López-Guaidó), Vente Venezuela (Machado), Primero Justicia (Borges-Capriles), Un Nuevo Tiempo (Rosales), AD (Ramos Allup) y La Causa R, son sus más nombrados integrantes.

· La otra política opositora se caracteriza por ser nacional, pacífica, electoral y constitucional. Se desarrolló enfrentando las propuestas violentas de invasión extranjera, insurrección armada, golpe militar y abstención electoral, llevadas adelante desde 2015 por la oposición violenta. Sus integrantes, con contadas excepciones, son partidos y grupos muy numerosos, pero pequeños, poco o nada organizados y sin recursos financieros. Muy heterogéneos, pues incluye desde desprendimientos del chavecismo gobernante hasta divisiones de partidos golpistas impulsores de invasiones extranjeras. Todo lo cual hace muy difícil la concertación de voluntades y acciones para el cambio necesario. Y, sobre todo, para ganar la confianza necesaria del electorado. Su reto, además de unitario, es no transformarse en una oposición complaciente.

· Al lado, pero al margen, de estas tres opciones políticas, se mueve la población venezolana preñada de necesidades ingentes, golpeada fuertemente por los ya varios años de crisis económica, desesperanzada al no ver opciones concretas, ni de partidos ni de liderazgos, que les garantice si quiera alguna posibilidad de cambio en 2024. Ni que hablar de la inexistencia de un programa o por lo menos una lista de propuestas, que pueda ser asumida por la gente y motivarla a participar electoralmente.

· Algunos grupos sociales y laborales han iniciado movilizaciones serias con peticiones concretas claves, llenando un vacío alarmante en el país. Jubilados y pensionados, sobre el monto ridículo de sus ingresos y la estafa con sus prestaciones; los vecinos, con sus exigencias en relación a las desesperantes interrupciones eléctricas y de agua; los trabajadores de la salud y sus denuncias del pésimo estado de hospitales y ambulatorios, y las miserables condiciones laborales en que deben desempeñarse; los maestros y profesores, recalcando el abandono y la desidia del gobierno con la educación en general y las instituciones educativas en particular.

· No es un escenario muy esperanzador hacia el futuro, pero conocerlo debería ayudar a enfrentarlo de la mejor forma posible. Ojalá y así sea.

Enviado a nuestros correos por
Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro
Venezuela

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: ¿Y TÚ AGENDA PROPIA?. DESDE VENEZUELA.

Es muy difícil salir adelante cuando la oposición venezolana no cuenta con una agenda propia, viéndose sometida a una impuesta por el régimen. En consecuencia, es sumamente importante que poder contar con una oposición real, que transite un camino propio en aras del rescate de nuestra nación.

No es sencillo, pero los resultados bien valdrán la pena. No olvidemos, cuando el régimen afronta escenarios que no preestablece se ha visto acorralado, obligado a negociaciones desesperadas, sin embargo, estos topetazos a la postre han sido traicionados por una dirigencia que cede finalmente a las pretensiones del castrismo venezolano.

Posterior a cada crisis a la que el chavismo se ha visto seriamente comprometido, han seguido presuntos diálogos y elecciones amañadas, por desgracia, estos eventos han favorecido con carácter de exclusividad a los rojos, en detrimento del país. Las elecciones consumadas después de cada diálogo han sido sumergidas en un oscurantismo que solo genera lúgubres resultados claramente preestablecidos.

Hoy el camino no es distinto, observamos cómo el régimen continúa aplicando mismas fórmulas en virtud de la gran cosecha resultante, por tal motivo, ha edificado sin empacho alguno una falsa oposición que secunda todos estos escenarios, repetimos, previamente definidos. La oposición reconocida, la de Juan Guaidó, se ha visto imposibilitada para evitar que estos falsos eventos se consuman, fingiendo institucionalidad, normalidad ¡Falso!

Venezuela se encuentra en su peor momento histórico, con una población que difícilmente puede sobrevivir. Unos pocos gozan de ciertas comodidades, especialmente el círculo cercano a los denominados enchufados. Otros tantos viven cada vez más apretados de las remesas enviadas y la mayoría afronta la crisis reinventándose diariamente… es la dura realidad.

Por otro lado, el deterioro de nuestra calidad de vida se acelera, los problemas tradicionales arrastrados de la cuarta República se han agravado a la enésima potencia y, por sí fuera poco, el chavismo ha creado nuevas patologías políticas y sociales muchísimo más dantescas. Cuando se supone la presión social debiera estar en su máximo histórico, se ha visto reducida casi a su extinción a través de la violencia institucionalizada y por complicidad de los actores políticos, solo unos pocos hoy desafían al régimen en el único escenario dónde se ha podido doblegar: En la presión social, estos son nuestros maltratados jubilados y pensionados.

De este modo, es absolutamente desfachatado creer en una dirigencia política presta a repetir una y otra vez mismos escenarios predeterminados qué propone el régimen. Es burlista crear expectativas en diálogos cuando el chavismo hoy día no tiene nada qué perder a lo interno del país y burla las sanciones internacionales. En pleno control de las armas, recursos e instituciones del Estado, no cederá ni cambiará su modus operandi, continuará imponiendo el castrismo apoyado en sus cómplices.

Para que el chavismo ceda debe sentir la presión interna y externa, en 2002, en 2014 y 2017 fue doblegado, pero, repetimos, Venezuela fue traicionada en furtivas negociaciones (diálogos) a la que sucumbieron sus dirigentes aceptando elecciones en condiciones absurdas, ridículas.

Conclusión, la oposición venezolana requerida pasa en primer lugar por un proceso de relegitimación verdadero al margen de instituciones psuvizadas y colaboracionistas, que luego permita la construcción de un liderazgo que escape a las fórmulas prefabricadas del chavismo e imponga una agenda propia tendente a constitucionalizar y redemocratizar la nación. La sociedad civil también debe relegitimar sus organizaciones.

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango
Venezuela

JUAN GUERRERO: DESPACITO SE VIVE MEJOR. DESDE VENEZUELA

Siempre he estado opuesto a esa tendencia a ‘la rapidez', realizar las actividades de la cotidianidad con premura y ‘a gran velocidad’, como si el mundo y la vida se terminaran a la vuelta de la esquina.

Vivir atropelladamente es de gente atolondrada, que a la final termina insatisfecha de todo y por todo. Seres que desde que nacen van directo en busca de una perfección, de un cumplimiento de objetivos de vida y de responsabilidades solo por el simple hecho de ser cumplidos y en una torpe manera de entender que ser competitivos no supone, ni debe entenderse, como pasar por encima de quien sea y como sea.

Esa manera de estar en medio de la vida buscando vivirla a mil kilómetros por día solo trae insatisfacciones, traumas y a la larga, mucha incomprensión y soledad. Porque el propio mundo y cada sociedad se mueven a velocidades específicas. Ocurre, por ejemplo, cuando nos desplazamos de una ciudad a cualquier pueblo o caserío, y queremos imponer nuestros propios tiempos, nuestro propio horario y terminamos siendo unos verdaderos seres ajenos a la dinámica de vida de esa población.

En estos tiempos de tanta corredera e incertidumbre lo mejor que uno puede hacer es tomarse el tiempo para detenerse en medio de estas locas carreras por llegar ‘a ninguna parte’ en específico, respirar hondo, aquietarse y pensar en uno, en la magia de seguir vivo y maravillarse por el entorno y el continuo fluir de la existencia. Nos damos cuanto que todo lo que existe en nuestro alrededor tiene una armonía, una lógica y un reposo para estarse en medio del mundo y lo mundano.

Nunca he compartido las voces disonantes y ruidosas que invitan al frenesí de la vida. Esa especie de ‘trabajar’ alocadamente cinco días para entregarse al desenfreno de un fin de semana como si ya acabase la vida y no existiera más que hacer. Creo que el gusto por la vida parte del reposo que lleva a entenderla, al tiempo necesario para reflexionar sobre nuestra misma existencia, darnos el tiempo necesario para pensar, para lograr ese ‘ocio’ previo a la lucidez de crear, construir la ilusión que después veremos plasmados en partitura musical, en colores de una pintura, en hechos tecnológicos y científicos, en la amorosidad de una versificación para una canción.

El gusto de vivir a plenitud parte del reposo, de estar menos en el neg-ocio (negación del ocio creativo) y más en la lucidez de un cultivo del ser, en re-conocernos más como seres que existimos para el placer del tiempo en reposo, donde el ser se aquieta y trasciende en su fluir como humanidad.

No, de las carreras en la vida solo queda el cansancio, reza un dicho popular. Y esto es verdad. Sobre todo, si esa carrera la hacemos para ‘complacer’ a otros, para cumplir con las responsabilidades socialmente aceptadas. Para que el Otro nos acepte como quiere que seamos y jamás como nosotros quisiéramos ser aceptados.

Es necesario reivindicar el derecho al ocio, la exigencia humana al reposo, darnos el tiempo largo de cruzar la vida a la velocidad que nuestro cuerpo y nuestros pensamientos lo quieran. Porque no existe mejor sensación de satisfacción que aquella que sentimos cuando nos ‘echamos en nuestro charco’ por muy puerco, hediondo o perfumado que esté, y sentir el placer del reposo. Allí no importan recompensas ni trofeos. Solo sentir cómo transcurre el tiempo mientras disfrutamos la absoluta informalidad, la dicha de estar vivos, respirar mientras posiblemente el mundo cae a pedazos. Porque hay realidades en la vida que jamás podremos cambiar, que no dependen de nuestras decisiones. Entonces nos damos cuenta que no somos irresponsables ni tampoco seres inconscientes. Que necesitamos reposo, tranquilidad, caminar despacio, detenernos en el sitio menos esperado, alzar la mirada y encontrar entre las nubes los rostros de quienes ya nunca jamás volverán.

La tranquilidad, el reposo y el ocio son dones de la vida. Practicarlos nos acerca a la ruta de algún dios oculto en nosotros, alguna divinidad que siempre hemos deseado visitar. La quietud en quien la cultiva transforma, deviene ser trascendente, de plenitud y mirada luminosa.

Juan Guerrero
camilodeasis@hotmail.com
@camilodeasis
Venezuela