miércoles, 25 de enero de 2017

BERNARD HORANDE, ¿LE IMPORTA VENEZUELA A TRUMP?

NO ESTAMOS A LA VISTA

El hecho quizá más significativo de la semana pasada fue la llegada a la Presidencia de los Estados Unidos de Donald Trump. Un empresario de difícil y hasta a veces dudosa trayectoria, sin experiencia en cargos públicos ni políticos, que viene anunciando cambios extremos.

Por supuesto, tanto los norteamericanos como la comunidad internacional están a la expectativa. La polarización sobre el tema no tiene precedentes en la historia reciente de ese país.

Su discurso inaugural dice mucho de lo que puede venir. Populismo, demagogia, nacionalismo extremo, patriotismo... Todo ello con la utilización de frases clichés, pre-hechas, "frases cohete", simplonas, radicalonas, aderezado con ataques a la prensa, a la libertad de expresión, a los hispanos, y a un largo etcétera.

Un coctelito que, en la historia universal, cuenta con demasiados fracasos. Ya veremos qué sorpresas le depara al pueblo estadounidense y al mundo entero.

En el caso venezolano, la incógnita es total.

Por una parte, en alguna oportunidad Trump se ha referido a quienes todavía mandan en Venezuela de manera fuerte, señalando su inconveniencia. Ha dicho que un gobierno no puede tener a un pueblo en las condiciones que Maduro tiene a los venezolanos. Son "incompetentes y disfuncionales", según miembros de su equipo.

Uno espera que el Departamento de Estado de Trump sea menos condescendiente de lo que en la práctica fueron individuos como Kerry y Shannon, quienes directamente los cabronearon, jugando a dejarlos en el poder.

Es verdad que hay varios delincuentes chavistas, algunos con cargos muy altos en el gobierno, que están en una lista negra elaborada por Obama y su equipo. Pero esto a veces suena a saludo a la bandera. Porque los venezolanos, en la práctica, no hemos visto aún el primer resultado concreto y tangible.

Ahora veamos la otra cara de la moneda.

Hay una frase que dice que "los amigos de mis amigos son mis amigos"... y Trump parece bastante determinado a ser "el mejor nuevo amigo" de Putin, quien a su vez no oculta su amplia simpatía por Maduro, quien le ha aportado maravillosos negocios relacionados con petróleo y compra de armas.

Sumado a esto, el nuevo Secretario de Estado designado por Trump, Rex Tillerson, viene de ser el Presidente de la Exxon Mobil, un gigante petrolero a quien Maduro, más allá de su discursito antagónico sobre el "Imperio", le ha entregado la mayor parte de la Faja del Orinoco.

No sólo eso: la Exxon Mobil está asociada a la petrolera rusa Rosneft en la exploración de inmensas extensiones en el mundo.

No quiero dejar de señalar que no se trata de pensar que dependamos de los Estados Unidos o de cualquier otra injerencia extranjera para salir de los causantes de la catástrofe que vivimos los venezolanos. Sin embargo, sin una mayor determinación de países claves, será mucho más difícil.

De tal manera que será interesante ver como Donald aborda el tema venezolano.

Eso, si es que le interesa abordarlo. Porque resulta que hace muy pocos días, The Washington Post publicó un artículo acerca de los retos que en materia de política exterior tiene Trump frente a sí.

Allí se mencionan nueve casos concretos: el Estado Islámico, la guerra en Afganistán, el tema nuclear con Corea del Norte, el conflicto en Ucrania, el tópico comercial con China, las alianzas con Europa, el acuerdo nuclear con Iran, el caso de Israel y Palestina, y finalmente la relación con Mexico.

¿Latinoamérica? Nada.

¿Venezuela? Cero.

¿Seguiremos, al igual que con Obama, siendo parte del patio trasero?


Bernard Horande
bhorande@gmail.com
@bhorande
@APlumazoLimpio
Miranda – Venezuela

ADOLFO P. SALGUEIRO, 23 DE ENERO Y OFERTA DE NICOLAS DE INDULTAR A LEOPOLDO

VUELTAS DE LA VIDA

El 23 de enero de 1958 quien esto escribe estaba comenzando sus estudios en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Al conocerse la noticia de lo que acontecía en Caracas , esa tarde la juventud universitaria se lanzó a las calles sin mayor convocatoria ni organización formal pero con la convicción de que estábamos festejando el derrocamiento de una dictadura militar de aquellas que eran endémicas en nuestra América Latina. En la misma Argentina aun gobernaba un régimen militar cuyo mérito había sido el de haber a su vez derrocado tres años antes al gobierno de Perón, una dictadura disfrazada de populismo. 

Lejos estaba entonces este columnista de siquiera sospechar que a la vuelta de pocos años sería Venezuela la que cobijaría nuestros sueños, nuestros proyectos y la construcción de una familia numerosa y feliz. Mucho mas lejos habríamos estado de imaginar que ya con el sol en la espalda esa misma Venezuela estaría padeciendo otra vez la misma enfermedad en un continente donde ya la democracia es ahora la regla y la dictadura la excepción. Vueltas insólitas tiene la vida…!

Así pues, cuando lo bizarro se ha convertido en cotidiano y los valores tradicionales de la sociedad son descritos como de “extrema derecha”  y  mientras la patria transita por senderos escabrosos  cuyo destino final no parece ser muy promisorio, llegamos a otro 23 de enero  cuya celebración  se debate entre los que recuerdan una efeméride que condujo a mas  de cuarenta años de estabilidad y progreso frente a otros que estiman que los “logros” acumulados por el populismo irredento  de los últimos lustros ameritan celebrar la fecha con otro talante.

Este 23 de enero los “oligarcas apátridas” pretenden ingresar en el perímetro de la capital de la República para demandar a la autoridad electoral que convoque a elecciones libres y ya demoradas. Entretanto los que se arrogan la representación del pueblo se complacen en anunciar que al Distrito Libertador no permitirán entrar a nadie que marche en contra del gobierno ni pida elecciones y se anuncia que lo que viene es “mas revolución” y menos Asamblea Nacional . La proporción de 80/20 entre uno y otro bando no parece ser dato relevante para quienes tienen secuestradas las instituciones y ejercen el monopolio de la represión.  Llegará el lunes y nos enteraremos como ha evolucionado ese contencioso.

Paralelamente al escenario local ya comentado se agrega la circunstancia de que ayer asumió la presidencia de los EE.UU. Mr. Trump quien ha logrado hacer coincidir en su persona las aparentemente irreconciliables cualidades de billonario y populista. Habrá que ver como funciona ese arroz con mango.

No podemos cerrar estas líneas sin traer a colación aquel dicho de que “por la boca muere el pez” aplicable en esta ocasión al inefable Nicolás cuyo coproverbo lo hace objeto de insoslayables contradicciones.

En efecto, en sus últimos días de ejercicio Mr. Obama ha concedido bastantes indultos lo cual es una práctica habitual de mandatarios que culminan su período en los EE.UU. Entre esos indultos está el que benefició al independentista puertoriqueño Oscar López Rivera cuyos méritos o deméritos no valoramos aquí. Solo recordamos que ese señor fue condenado en 1981 por la justicia norteamericana  a cincuenta y cinco años de prisión por sedición. Pues resulta que el inefable Nicolás, se tomó la libertad de ceder la silla de Venezuela en un evento internacional para que comilitones de López Rivera atacaran a los EE.UU. y reclamaran la independencia de su isla (rechazada una y otra vez abrumadoramente por su población) y además él mismo abogara vigorosamente por que se concediera un indulto a ese personaje. (Por menos de eso le quitaron la curul a María Corina).  Tan irresponsables fueron las demandas de Maduro que en cadena nacional retó a Obama que si éste indultaba a Lopez Rivera él (Maduro) haría lo propio con Leopoldo .  Que tal Nicolás?  Obama ya hizo su parte y te la puso de bombita. Tu que esperas ahora para cumplir con tu oferta?  Pues ahora parece que el señor arrugó como dirían los chamos . No luce necesario agregar mas comentarios sino invitar a usted lector a que saque su propia conclusión.


Adolfo P. Salgueiro
apsalgueiro1@gmail.com
@apsalgueiro1
Internacionalista
Miranda - Venezuela

ALEXIS ORTIZ, OBAMA

CRÒNICAS DESDE MIAMI
  
       Como soy sin ambages pro-norteamericano, suelo ser simpatizante de los presidentes de EEUU, siempre de modo crítico, porque yo no soy fanático de nada ni nadie (bueno, si exceptuamos al Magallanes, Boca Juniors y Yanquis de Nueva York).

          Mis presidentes preferidos de la última centuria son Franklin Roosevelt, Dwight Eisenhower, John Kennedy, Ronald Reagan y Barack Obama. Y otras figuras políticas como Condoleezza Rice y John McCain.

          Sin ser perfecta, como es lógico, no tengo dudas de que la gestión del presidente Obama será reconocida por la historia como positiva. No solo por haber roto la barrera racial hacia la Casa Blanca, sino también por ser responsable de contribuir al rescate del prestigio mundial de los Estados Unidos.

          Obama rescató la economía hundida por la corrosiva astucia de las grandes corporaciones, mejoró el empleo, enfrentó con vigor la tragedia del calentamiento global y contaminación ambiental, liberó a EEUU de dos guerras (Afganistán e Irak) onerosas en lo económico, militar y de vidas humanas, logró que millones de personas (entre otros este servidor) tuvieran acceso a un seguro de salud y, sobre todo, actuó en el marco internacional en concertación con la ONU, la OTAN y los aliados democráticos de Europa y resto del mundo.

          Se trata de un balance valioso. Aunque pudiera tener la excusa del implacable bloqueo parlamentario que sufrió durante su gobierno, los resultados de Obama en materia de inmigración (a pesar de la protección a los dreamers) no son satisfactorios; lo mismo se podría decir de su desinterés por Latinoamérica, propio de todos los presidentes norteamericanos, con excepción de Kennedy.

          Y como casi todos los gobernantes democráticos de Europa y América Latina, el presidente Obama se dejó engatusar por la dictadura cubana. Les dio mucho sin recibir nada a cambio para la democracia.


          Gracias a Obama y buena suerte para el presidente Trump.    

Alexis Ortiz
jalexisortiz@gmail.com
@alexisortizb
Exilio Venezolano
Estados Unidos

JUAN JOSE MONSANT ARISTIMUÑO, TRUMP Y LA CONFERENCIA DE PARÍS

LA PAZ EN EL CERCANO ORIENTE

      Pareciera que soy recurrente en el tema del Estado de Israel y el intento de las Naciones Unidas por desarticular su existencia, a fin de complacer las pretensiones islamistas a través del pueblo palestino que, por cierto, no está representado por el grupo terrorista Hamás (Movimiento de Resistencia Islámico), ni por la ausencia del liderazgo y legitimidad de Mahmud Abbas.

    Sobre los antecedentes de esta Conferencia hay mucha literatura, ensayos, propuestas e historia antigua, moderna y contemporánea, por lo que en esta reflexión partiremos del hecho concreto de la actual geopolítica internacional, el Medio Oriente, el islamismo europeo, el terrorismo islámico, los palestinos, Israel y, Estados Unidos.

    En lo Inmediato, recordemos que la realización de la Conferencia Internacional de París, celebrada el pasado domingo 15 de enero con la participación de 70 países, fue para discutir el tema de la Paz en el Cercano Oriente, como si ella dependiera de la existencia del diferendo palestino-israelí. La convocó el presidente francés François Hollande, luego que se produjera en el mes de octubre de 2016, la indigna Resolución del Consejo Consultivo de la Unesco declarando al Monte del Templo o, la Explanada de la Mezquita, como también se le conoce, como patrimonio cultural musulmán; pasando por alto la relación milenaria del pueblo judío y la cristiandad con Jerusalén y el Monte del Templo. El texto de esa declaración fue presentado por los países árabes integrantes del Consejo Consultivo que, al ser sometido a su consideración, de los 58 votos obtuvo 24, los suficientes para su aprobación, para vergüenza de la Institución.

    Posteriormente llegó la Resolución 2334 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, originada por Venezuela, Malasia, Nueva Zelanda y Senegal el 23 de diciembre del mismo año, que señaló al Estado de Israel como Potencia Ocupante de los territorios de Cisjordania y Jerusalén Oriental, en detrimento de los derechos palestinos.

    De modo que Hollande, acosado como está por la invasión musulmana en su propio territorio, habiendo perdido el control del ejercicio de su soberanía, a punto de perder su abolengo histórico, costumbres y cultura, es posible que le pareciere natural, y del “alto nivel político”, convocar esta Conferencia, cuyo objetivo sería respaldar la Resolución 2334, no ya señalando a Israel como Potencia Ocupante, sino interviniendo directamente para garantizar su cumplimiento; por cierto, con los votos de dos países que han negado el Holocausto, y extraña la abstención de Estados Unidos.

Con una Europa desorientada y debilitada en lo político y cultural, haciendo crisis la Comunidad Europea que atiende más a lo político que a lo económico, y una veintena más de países cansados del chantaje de las naciones musulmanas, se reunieron en París para respaldar la intervención directa de las Naciones Unidas en Israel. No obstante, al final de la tarde de ese domingo, los países presentes, sin la firma de Inglaterra que se declaró  meramente observador, optaron por un saludo a la bandera y apelaron al melifluo lenguaje del no decir nada en concreto, llamar a las partes a la concordia y el diálogo, para dejar cualquier decisión propositiva en suspenso, hasta ver cuál sería la posición del presidente Donald Trump sobre el tema, quien no ha ocultado en señalar el origen del terrorismo, y su franca simpatía por la causa israelí.

Cualesquiera fuere la posición personal, política o conceptual que se tenga del Presidente Trump, es imposible no aceptar que el resultado de esta Conferencia sobre la Paz en el Cercano Oriente, ha constituido en lo inmediato, el primer acierto tangible de la política exterior de Donald Trump, que se produjo cinco días antes de su actual investidura, al lograr detener un impredecible conflicto generado por la desdibujada Europa, la mayoría de los países árabes y musulmanes y, aquellos cercanos o simpatizantes con las motivaciones y acciones del terrorismo internacional, orientadas en detrimento de la democracia, y los valores culturales de Occidente.


Juan Jose Monsant Aristimuño
jjmonsant@gmail.com
@jjmonsant
Internacionalista
Miranda - Venezuela

ANTONIO J. BENÍTEZ, LA EMERGENCIA DE UN PAÍS

ENTRE DOS MUNDOS

Cuando los españoles americanos a comienzos del Siglo XIX, convencidos de que el Reino Español nunca los tratarían como iguales siendo ellos tan españoles como los peninsulares, comenzaron a considerar las perspectivas de liberarse del yugo español.  Tenían ante sí dos formas distintas de gobierno representadas por la de Inglaterra y la del Reino Español respectivamente, que podían servir de modelo para los países que podían emerger de la independencia del Reino.

Los ingleses en plena Edad Media y en medio del absolutismo, comenzaron a conquistar derechos básicos de libertad, derechos que fueron ampliando y afianzando a través de los años. Así, en 1679 introducen el derecho del Habeas Corpus que fundamentó el principio de la libertad individual y con el cual se garantizaba que nadie podría ser detenido e inculpado sin ser puesto a disposición de un juez a las 74 horas de su detención y que debería notificársele la causa de la misma y poner a su disposición un abogado. Se ponía freno así a la arbitrariedad del poder y se institucionalizaba una justicia independiente, que garantizaba la libertad de los ciudadanos.

 La modernización de la monarquía siguió avanzando con La Revolución Gloriosa o de 1688 y la aprobación por el Parlamento inglés de la Declaración de Derechos (The Bill of Rights) en 1689 ante los intentos del Rey de volver al catolicismo y reforzar el absolutismo.  El Parlamento se opone y obliga al Rey a aceptar la Declaración de Derechos, documento que delimita claramente las funciones del Monarca y las funciones del Parlamento. Se limitan los poderes del Rey para promulgar leyes y reclutar un ejército en tiempos de paz. Los impuestos deben ser aprobados por el Parlamento.  El balance de poder se inclina fuertemente hacia el Parlamento.  El absolutismo y el despotismo serán derrotados para siempre y en su lugar se adopta el sistema parlamentario que trae como resultado el afianzamiento definitivo de las libertades individuales.  En toda esta revolución tiene gran influencia el pensador John Locke, quien creía que el "alma" de la sociedad civil es el Parlamento pues es el encargado de hacer las leyes y las leyes sirven para mantener la felicidad.  Con una monarquía liberal, una moneda estable y un sistema bancario bien organizado (El Banco de Inglaterra se fundó en 1690), las libertades individuales abrirán las puertas del conocimiento en todos los campos y en especial la ciencia y tecnología. Este histórico evento dará impulso a la primera revolución industrial cuya evolución nos lleva a la actual revolución digital.  

Así comienza la construcción de una democracia estable basada en la separación de poderes, autonomía de la justicia y la práctica de la libre empresa. Es notable el hecho que esta democracia en su histórico proceso de modernización no ha recurrido hasta ahora a dotarse de una constitución escrita. El actual Reino Unido y muchos países de su era colonial que han adoptado esta forma de gobierno, son países democráticos que gozan de gran estabilidad política y de prosperidad económica envidiables.  Aun cuando disponen de poderosos ejércitos, estos países no han sufrido la interferencia de los militares en la vida civil gracias a lo cual no han sido víctimas de golpes de estado, alzamientos militares, o revoluciones destinadas a modificar o a destruir las estructuras del Estado. Es la sociedad como un todo que se ha impuesto la responsabilidad de seguir modernizando el edificio institucional que comenzaron a construir una vez que rompieron las cadenas del absolutismo. Ese edificio constituye la casa común, albergue de civilidad y patriotismo bajo el cual la sociedad ha podido desarrollarse y prosperar sin más limitaciones que su capacidad intelectual, pero con su resuelta y obstinada determinación de defenderlo y de mantener intactas sus bases al abrigo del Imperio de la ley (Rule of Law) garantizado por el Parlamento y su sistema de justicia independiente.

Los gobernantes del Reino español, igualmente dominado por el absolutismo, no tuvieron la lucidez de seguir el camino que habían descubierto los ingleses. La conquista del nuevo mundo reforzó su ambición de dominación del resto de Europa al encontrarse con inmensas riquezas en las colonias americanas. Pero su ambición desmesurada los llevó a dilapidar su extraordinaria fortuna en gastos militares y tras un desorden financiero encontró la ruina, luego de sucesivas crisis financieras que llevaron el Reino a la bancarrota en varias oportunidades.

Durante la época de esta bonanza sin precedentes, en lugar de buscar la modernización de su forma de gobierno, optó por continuar el camino del absolutismo en el cual el monarca se consideraba de origen divino y se atribuía la representación de Dios en la tierra, y como tal, sólo a Dios rendía cuenta de sus actos ya que sus súbditos no tenían derecho a cuestionar o a opinar.  Tal pretensión constituía una camisa de fuerza que le impidió abordar la filosofía del Derecho del Estado moderno que ya otros países europeos habían comenzado a adoptar.

En ese ambiente se desarrollan los españoles americanos, en medio de la arbitrariedad, pues allí las leyes se obedecen, pero no se cumplen.  En tal situación, no podían desarrollarse al máximo de sus posibilidades dado que hasta el libre comercio con la metrópoli les estaba vedado, aun siendo súbditos del Reino de las Indias, no de una colonia, por lo tanto, tan españoles como los peninsulares.  Los puestos de representación popular ante las Cortes, así como de la administración civil, eran acaparados en su mayoría por militares dadas su gran influencia en la administración colonial, reservando a los americanos únicamente los puestos de subordinados y de menor jerarquía

Ese tratamiento discriminatorio llevaría al Reino a la pérdida de sus posesiones americanas, pero esto no le impidió aferrarse al absolutismo que prolongó hasta comienzos del Siglo XIX y terminó en medio de revueltas, guerras internas, sublevaciones, guerras civiles cuyo final concluye con la dictadura del General Francisco Franco en 1975. Hace apenas menos de cincuenta años que España estableció una monarquía constitucional y al fin, disfruta de una verdadera democracia.

Para la Venezuela que se perfilaba como joven nación, la libertad constituía su mayor reto. Para enfrentarlo, Bolívar, con su visión futurista había optado por el republicanismo como forma de gobierno en medio del optimismo ante el futuro promisor que se le presentaba al país. Tan grande eran las expectativas que el Precursor Francisco de Miranda, viajero de la libertad, pocos años antes creía que el país podía convertirse en una gran nación y para ello preconizaba la instauración en Venezuela de un régimen parlamentario moderno al estilo inglés.

Nuestros próceres, recipientes del trofeo de la libertad, en su corta historia, tenían la experiencia de la forma de gobierno absolutista del Reino español y por ello podían entender por qué Bolívar no optó por esa nefasta forma de gobierno. Pero, aunque El Libertador optó por el republicanismo en lugar del sistema parlamentario inglés, sus pilares fundamentales, la independencia de la justicia y el Estado de Derecho (Rule of Law) eran perfectamente compatibles con el sistema republicano, como lo había ya demostrado la joven nación norteamericana, los Estados Unidos de América.  Los fundadores de la Republica no solo contaban con la visión de los héroes de la independencia, tenían también de su lado la de algunos españoles peninsulares. Tal es el caso de José María Blanco White, quien prodigaba invalorables consejos a los venezolanos en los momentos en que se consolidaba la república. ¡Les pregonaba de no olvidar que el comercio y la industria es quien decide de la superioridad respectiva de los pueblos!! Les decía, Insistan en ser soberanos de su industria; y créanme que más cerca estarán de este modo de la Soberanía Política. Quítenle los grillos a la industria…  Y les advertía que solo el desorden y, la desunión y la anarquía pueden atajar los progresos de la América española. Y, al igual que el Precursor, Blanco White les daba cuenta de la excelencia y virtudes del sistema de gobierno inglés, impresiones que le hiciera llegar a uno de los redactores de nuestra primera constitución, Don Juan German Roscio. 

Estaban así, dadas las bases para la construcción del país, el camino estaba trazado.  Bolívar dejaba la hoja de ruta para la consolidación de la república: Moral y Luces son nuestras primeras necesidades.   Moral, para hacer de cada ciudadano una persona honesta, respetuosa de las leyes que nos gobiernan y de sus instituciones, respetuosa y consciente de los derechos de cada uno y resuelta a defenderlos por todos los medios legales a su alcance.  Luces, para educar a la sociedad para que entendiera el significado de la libertad, enseñarle las maneras de preservarla y salvaguardarla y para que entendiera y adoptara códigos de civilidad para vivir en armonía, lo cual habría de ser el asidero de la base fundacional para hacer de Venezuela la nación de las luces, de ciudadanos ilustrados, educados y de amplia cultura a la par de los pueblos de Europa.

El perfil del país estaba perfectamente delineado con un plan de edificación enteramente realizable.  Sin embargo, quienes recibieron el Acta de Independencia, trofeo de la libertad, muchos de ellos, veteranos de la guerra de independencia, tomaron el camino equivocado y olvidaron las consignas del Libertador, así como los pertinentes consejos de Blanco White.  Los hechos están a la vista, escritos en al menos 26 constituciones; cada grupo de poder en su momento ha promulgado la suya después de haber destruido el orden reinante. Esta trayectoria poco gloriosa y que aún no termina, se ha desarrollado a lo largo de una cadena de intentos de dominación, insurrecciones, levantamientos, revoluciones, enfrentamientos militares y guerras civiles fratricidas en un ciclo sin fin, de destrucción-creación-destrucción de instituciones y de un peligroso despilfarro de las riquezas que llevó al país a una completa bancarrota. Esta situación ha sido posible porque quienes sucesivamente han tomado las riendas del poder han asumido comportamientos más afines al despotismo que a las libertades democráticas y porque no han tenido ni el talento ni la visión de estadistas para imaginar el país en el largo plazo y entender lo que significa vivir en libertad bajo las reglas de un Estado de Derecho tal que lo imaginaron los ingleses quienes, sin tener necesidad de una constitución escrita, han logrado un desarrollo armonioso de la sociedad durante siglos.

De manera tan innoble hemos respondido al inmenso esfuerzo de nuestros próceres, que inclusive hasta hemos jugado y puesto en peligro la soberanía de la Republica. El 9 de diciembre de 1902, 15 unidades de la armada inglesa y alemana desembarcaron en el puerto de la Guaira a las cuales más tarde se unieron unidades italianas en operación conjunta destinada a obtener el pago de deudas morosas y el reconocimiento de reclamaciones pendientes contraídas por diferentes caudillos. Gracias a la mediación de Estados Unidos de América, Venezuela pudo preservar su integridad territorial y salvarse de la ocupación por fuerzas extranjeras, pero no de la humillación de ver de nuevo tropas extranjeras desembarcar en sus puertos.  Nuestros líderes actuales deben tener en cuenta la historia reciente que demuestra que una deuda excesiva contraída sin respaldo solido de reembolso causa duros sacrificios al pueblo y un alto riesgo a la soberanía del país.

En esta tierra fértil han nacido hombres que nos hicieron libres, derrotando el despotismo y derrocando un imperio, una de las más grandes potencias militares de la época. Por eso todavía sorprende que con todo el aporte intelectual de nuestros héroes y las inmensas riquezas que nos ha ofrecido esta tierra, sin que nada nos falte, no hayan nacido hasta ahora hombres o mujeres capaces de interpretar el proyecto de país que nuestros próceres imaginaron para nosotros.


Antonio J. Benitez
abenitezj@aol.com
@kuikense 
Saubion, Francia

martes, 24 de enero de 2017

LUIS LOAIZA RINCÓN, LOS DESAFÍOS DE LA MUD

¿LA ANTIPOLITICA?

La alianza opositora venezolana denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD) hace meses viene recibiendo severas críticas desde distintos ángulos y perspectivas, algunas de las cuales buscan mejorar su funcionamiento y otras, sencillamente, destruirla.

Quienes prefieren su muerte indican abiertamente que sus principales dirigentes sufren un grave problema de incapacidad e integridad, que la convierten en “oposición oficial” o, en todo caso, en instancia funcional al régimen.

El renovado auge de la antipolítica.

La antipolítica es, esencialmente, anti institucional y se alimenta de la precariedad social, la pobreza, la marginalidad, la exclusión y la debilidad institucional que se produce con el agotamiento de la “forma partido” de hacer política. Este fenómeno operó contra la democracia de partidos vigente hasta 1999 y hoy opera esencialmente contra la MUD y algunos de los partidos que en su seno intentan recuperar la política como herramienta de cambio.

“Que no les quede la menor duda. La MUD / AN es OPOSICION OFICIALISTA. Son el muro de protección de la TIRANIA COMUNISTA” (05/01/17). Aura Palermo / @APIntegra / 10,5k seguidores.

La antipolítica estimula formas alternas de acción colectiva que niegan tanto los métodos tradicionales como el ejercicio mismo de la política, sobre todo entre quienes se sienten insatisfechos con una dinámica respetuosa de la formalidad electoral. En ese sentido, el reforzamiento y retroalimentación entre la antipolítica y las redes sociales no resulta casual. No hay nada más personalista que las redes sociales. El surgimiento de múltiples líderes de opinión gracias a estas redes, hizo evidente que una buena parte de ellos son vehículos de la antipolítica porque desprecian abiertamente a los políticos profesionales, a sus partidos y sus concepciones ideológicas, destacando un afán pragmático, personalista y protagónico que los convierte en jueces y verdugos de toda acción promovida por la única instancia formal de coordinación política de la oposición, que es la MUD. Para ellos nada se hace bien y toda decisión debe sentarles como traje a la medida.

Estas prácticas antipolíticas encuentran en el contexto actual de Venezuela un caldo de cultivo excepcional. En la calle se constata que la situación socio económica es sencillamente trágica, que se agotó la paciencia y que ya el cambio es para muchos un asunto de vida o muerte. En virtud de ello, no podemos esperar desaprensivamente una señal de cambio proveniente del régimen. El cambio debe construirse desde la calle y con la gente y, por eso mismo, todo error que beneficie al régimen y todo síntoma de debilidad ante el mismo, será interpretado como traición.

“Es inconveniente mantener la fe en la política en medio de tanta putrefacción moral. Invito a buscar la verdad, en vez de la esperanza” (05/01/17). Erik Del Búfalo / @ekbufalo / 26,8k seguidores

En tal contexto, los propulsores de la antipolítica, los radicales, extremistas, tontos útiles y enemigos de ocasión o históricos, aprovecharán los recursos a su alcance para demoler organizaciones políticas, reputaciones y carreras. En esta línea no hay espacio para la rectificación. Una vez derramada el agua no podrá recogerse.

La antipolítica no es neutral. Busca influir en la actividad pública redefiniendo los espacios políticos a contracorriente de la política institucional. Por ello, resulta suicida prescindir de la MUD sin contar con un mecanismo institucional alterno y superior. No es racional cambiar lo que se tiene, por lo que no se tiene.

Una reestructuración necesaria.

Desde la perspectiva de quienes reclaman una mejor política se han hecho también serias observaciones al funcionamiento de una alianza que durante el año 2016 cometió graves errores. Desde esta perspectiva se ha dicho que la MUD se “alejó de la democracia” para tomar decisiones claves; que enfrenta contradicciones derivadas no sólo de la diferencia de enfoques sino de la falta de discusión interna y que sufre de falta de cohesión y coherencia. Además, desde los extremos se le acusa de hacerle caso a las voces radicales que dominan las redes sociales al mismo tiempo que ignora a los aliados internos; y que ha sido timorata al desactivar las manifestaciones de calle, cuando más activa y decidida se encontraba la población.
En general, la falta de debates internos que ayuden a superar la emocionalidad de la coyuntura; la ausencia de acuerdos nacidos de amplias consultas y la desatención fáctica de los problemas cotidianos de la gente, resaltan entre los señalamientos más serios.

En este sentido será necesario considerar que si se asume la unidad como compromiso prioritario y herramienta esencial para la reconquista pacífica, civil y constitucional de la democracia en Venezuela, se tienen que encarar, entre muchas otras, las siguientes tareas:

        Desplegar una clara línea de acción y un mensaje político coherente.
        Integrar a todos los sectores sociales comprometidos con el cambio.
        Dotarse de una normativa que canalice internamente tanto las diferencias como el ejercicio democrático.
        Profundizar la movilización popular con una agenda de calle.
        Fortalecer técnicamente la organización electoral de la MUD.
        Conectarse más efectivamente con el clamor de la gente que sufre en el país.
        Establecer un método consensuado y uniforme que ordene la rotación de la coordinación de la MUD en todos los niveles.
        Hacer fluir más eficazmente la comunicación de la MUD nacional y regional hacia los municipios.

La ruta electoral.

La ruta electoral es capital por lo que debe insistirse en una estrategia que combine la búsqueda de máximos (la realización de elecciones generales anticipadas) y mínimos (la realización de las elecciones de gobernadores, legisladores, alcaldes y concejales).

Es demasiado compleja la actual situación de Venezuela y ella exige realizar esfuerzos para luchar simultáneamente por la libertad de nuestros presos políticos; el retorno de los exiliados; el cese de los procesos judiciales de persecución a la disidencia política y a la protesta social; la reconstrucción de la independencia e institucionalidad de los poderes y las elecciones regionales y locales. Estas elecciones constituyen un derecho constitucional que no puede postergarse, máxime cuando ya los actuales gobernantes regionales tienen su mandato agotado.


Transitar la ruta electoral necesariamente exige la realización de elecciones primarias donde no sea posible construir amplios consensos. Está claro que el pueblo rechaza las decisiones burocráticas basadas en acuerdos cupulares para seleccionar a los candidatos opositores y que la reconstrucción de la democracia comienza por adoptar las primarias como mecanismo natural para la selección de los candidatos de la democracia.

Luis Loaiza
lloaizar@gmail.com
@lloaizarin
Merida-Venezuela

NESTOR SOLANO, ÉL ESTÁ VIOLANDO LA CONSTITUCIÓN NACIONAL

EL ABANDONO DEL CARGO

La Asamblea Nacional, responsablemente, declaró el abandono del cargo como presidente de Nicolás Maduro, pero este no piensa entregarlo, porque sabe que muchos Venezolanos harán colas en los tribunales, pidiendo procesarlo por los atropellos y delitos cometidos contra su propio pueblo, y como además  sabe, que dentro de las Fuerzas Armadas y el Tribunal Supremo de Justicia tiene respaldo, a pesar de que la población vive su peor momento, por la falta de alimentos y medicinas y por la mayor inseguridad en la historia de Venezuela, entonces evadirá la justicia.

En buena parte es responsabilidad de algunos dirigentes de la oposición, la demora en tomar acciones, unos por complicidad, otros por inexperiencia o por incapacidad política, los que permitieron, que la Asamblea Nacional perdiera un año en discusiones absurdas, en diálogos amañados, en reuniones con los principales responsables de la tragedia que hoy vive la Nación, mientras el pueblo busca que comer y se pelea por un bocado de comida, en los Mercales, en supermercados o en los basureros, para matar el hambre que nos ha traído este gobierno.

Los integrantes del Voluntariado por el Cambio, que preside Miguel Ángel Rodríguez, donde militamos los independientes, así como representantes de gremios, colegios, asociaciones, lideres Municipales y parroquiales y varios partidos políticos, queremos apuntalar la valiente decisión tomada por la Asamblea Nacional y nuestros diputados de la Unidad Democrática, y con coraje y firme decisión los respaldamos, porque los Tachirenses como siempre, seguimos siendo, la vanguardia esclarecida de los grandes momentos.


Los pasos a dar de ahora en adelante tienen que ser muy medidos, la oposición jugó ya la carta del diálogo con el gobierno y este le mintió, los presos políticos en su mayoría continúan en las cárceles, los procesos electorales a efectuarse el año anterior no se cumplieron, el desempleo crese, el comercio está serrando sus puertas, el hambre azota a la población más humilde, Maduro abandonó sus responsabilidades y el artículo 233, está en la Constitución Nacional vigente desde 1999, y la carta magna solo autoriza a la Asamblea Nacional a declarar el abandono del cargo,  por lo tanto, el está violando la Constitución Nacional.

Nestor Solano
solano.nestorep@gmail.com
@SolanoNestorep
Tachira - Venezuela
Frontera Colombo-Venezolana

JESÚS ALBERTO BARRIOS R., NO ABANDONAR LA CALLE

ASÍ  LO  CREO,,,

A pesar de los pesares, quiero hacer llegar a todos nuestra palabra de fe y de confianza en el futuro. A pesar de las grandes adversidades del presente, a pesar de las grandes dificultades del país, el cambio sigue estando en nuestras manos y es posible. La vida de la Nación está sacudida por una horrible situación económica pero también por grandes esperanzas. 

Tenemos unidad espiritual y disponemos de un pueblo dispuesto a defender su dignidad.  El régimen siembra terror, juega al agotamiento de la oposición, uno de los síntomas que resulta de esa situación es la desesperanza y trata de desalentarnos moralmente. 

El momento es difícil, pero de excelentes oportunidades, somos más del 80% de la población, somos mayoría, entre las muchas riquezas que tiene Venezuela está la riqueza humana de nuestro pueblo aguerrido, trabajador, valiente, que quiere cambio. La lucha por el porvenir lo ha templado y lo ha fortalecido en su fe. 

El venezolano tiene conciencia de sus derechos y de sus deberes, sabe luchar por la justicia y por la libertad; a pesar de las dificultades quiere crecer y mejorar sus condiciones de vida, por eso quiere un cambio en la conducción política del país. 

Esto implica un proceso de acercamiento con todos los sectores para avanzar hacia la verdadera democracia. Por ello, aspiramos se construyan bases sólidas que den fundamento a una plataforma coherente de cambio, con propuestas audaces y realistas que permitan enfrentar la realidad, y provocar los verdaderos cambios que el país viene demandando.  

Debatir la rectificación económica y no pisar el peine de la confrontación y la violencia. Proponer una agenda de cambio social enviando señales muy claras a las comunidades, para saltar el puente de la crisis hacia el bienestar colectivo. 

De allí la importancia de la reestructuración de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), para un proceso de reconstrucción nacional y corregir el error de haber cesado en las acciones como medio de presión. Se requiere un pacto de gobernabilidad con propuestas claras para resolver los problemas de la gente. 

Es decir, darle contenido al cambio que se propone, enmarcado en una visión de país. Ahora bien, en política no es aconsejable confundir la estrategia. Se trata de llevar el pulso, analizar la situación y no abandonar la calle.

Jesús Alberto Barrios R.,
jesusalbertob@hotmail.com
@jesus_albertob
Instagram/twitter: @jesusalbertob
Carabobo - Venezuela

LUIS ALBERTO MACHADO, SI DIOS NO EXISTE....

“DIOS MÍO, SI EXISTES, SALVA MI ALMA, SI ES QUE LA TENGO”.


1- Hay que tener presente que, si se quiere admitir la libertad de pensar que dos y dos no son cuatro, se deben aceptar todas las consecuencias que se derivan de ese cálculo subjetivo, aun las que sean contrarias a nuestros propios intereses (este primer párrafo fue tomado Singrid Unsset, escritora noruega, Premio Nobel 1928. Véase: Rossi, G., Hombres que encontraron a Cristo. Studium, Madrid 1954, p.144).
Y, si Dios no existe, tan honrado es el hombre veraz, como el estafador; tan honrada es la esposa fiel, como la adúltera; tan digno de mérito el que se expone por salvar la vida de otro, como el que asesina; tan digno de mérito el soldado que va a morir por su patria, como el que la vende. ¿Cuál es la diferencia entre unos y otros? Todos actúan según su parecer. Y, si Dios no existe, no hay persona que pueda decidir, ni argumento que pueda probar que unos hacen bien y que otros hacen mal.
Si Dios no existe, la única vida es esta. Después de la muerte, nada. Entonces, lo lógico es que aprovechar los años de esta vida de la mejor manera posible. A costa de lo que sea.
Si Dios no existe, todas las cosas deben concebirse como simples instrumentos de placer. Es lógico, por tanto, utilizarlas en cuanto lo produzcan y rechazarlas en cuanto no lo produzcan.
Si Dios no existe y una persona considera que un robo constituye un medio para la consecución de algún placer, lo lógico es que robe; y si es una mentira, lo lógico es que mienta; y si es una muerte, lo lógico es que mate…
Por tanto, si Dios no existe, ¿con qué argumentos se puede demostrar que robar, deshonrar, mentir, calumniar, torturar, matar… es malo? Con ninguno.
2- Si Dios no existe, el único valor que tienen todas las leyes es la fuerza. Dentro de los diversos pareceres, no hay manera posible de saber cuál es el acertado y se impone el grupo que por la fuerza pueda someter a los demás. Pero la fuerza solo puede obligar por la fuerza y, si una persona o un grupo pueden, en una u otra forma, evadir esa fuerza, ¿por qué motivo van a dejar de actuar contra las leyes, si ello les conviene? Si Dios no existe, no encontrarán un solo motivo.
Si Dios no existe, tampoco hay ninguna razón para poder decir que los que gobiernan no deben utilizar todos los medios a su alcance para mantenerse en el poder, aun aniquilando totalmente a cuantos se opongan a ello; así como tampoco, para condenar a aquellos otros, que, no detentando el poder, utilizan todos los medios, legales e ilegales, para derrocar a los que gobiernan.
Si Dios no existe, ¿en qué se diferencian las normas emanadas del poder legislativo de un estado de las emanadas de una guarida de bandoleros? En nada. Simplemente unos tienen más fuerza.
Concluyendo: si Dios no existe, no tiene sentido hablar de la virtud y del vicio, de lo bueno y de lo malo, de lo justo y de lo injusto.
3-Como consecuencia de la negación de la existencia de Dios, el materialismo niega igualmente la existencia del alma.
Por consiguiente, para el materialismo el hombre es una ”cosa” más entre las muchas que se conocen, y, a la postre, una rueda más en el organismo multiforme y mecánico de la sociedad.
Por eso mismo, necesariamente dentro, dentro de una concepción materialista, la sociedad cada vez adquiere más preeminencia sobre las personas que la constituyen; y sus poderes van aumentando paulatinamente en extensión y profundidad. Los organismos internacionales abarcan la dirección de múltiples campos de la actividad humana; y el hombre, con la disminución progresiva de la libertad, va perdiendo también la conciencia de sus convicciones y de sus responsabilidades.
Dentro de esa misma concepción materialista de la vida, el hombre no posee un alma espiritual; y, por tanto, ha de ser considerado como un objeto, como un instrumento más o menos perfeccionado, al cual se la da más o menos importancia según sea su utilidad en el proceso técnico, económico o político. En algunos momentos, servirá para trabajar, y en otros, para votar. A veces, también para matar.
4- Si el hombre no tiene alma espiritual, la persona no tiene dignidad. Si no ase parte de la base de la existencia del espíritu, la tan repetida frase: ”Reconocimiento a la dignidad de la persona humana”, no tiene ningún sentido. El insistir tanto sobre ella pareciera más bien la expresión de una conciencia colectiva de culpabilidad.
Si el hombre no tiene alma espiritual, el hombre es un animal que no se diferencia de los demás. Y así nos encontramos con la paradoja de animales tratados como hombres y hombres tratados como animales.
Si el hombre no tiene alma espiritual, ¿por qué no se la va a poder eliminar, si su existencia simplemente no es conveniente? ¿Por qué alguien se va a inmutar si por haberle dado muerte masivamente a miles de inocentes en unas pocas horas? ¿Por qué se creó el término ”genocidio” para tipificar el delito consistente en la matanza de minorías reciales, nacionales o religiosas? Ningún ser humano pierde ni un minuto de sueño por haber exterminado durante el día cientos, miles o millones de hormigas o de moscas. Y si el hombre no tiene un alma espiritual no hay diferencia entre un hombre y una hormiga o una mosca. Para diferenciarlo, a lo más, se podrán aducir argumentaciones de orden sentimental, pero que, en aquel supuesto, no tiene ningún fundamento racional.
Una vez, el mundo vio crecer un hombre que no era un sentimental, pero que, admitido un primer principio, raciocinaba con lógica. A este hombre se le enseñó que Dios no existía y que, por tanto, el hombre no tenía un alma espiritual. Y convencido de esto, procedió en consecuencia. Se llamaba Adolfo Hitler.
5- Y quienes le ensenaron a Adolfo Hitler que el hombre no tenía un alma espiritual fueron, entre otros, unos dirigentes políticos que, con la mejor intención ciudadana, defendían el sistema democrático de gobierno. Y Adolfo Hitler precediendo con lógica, acabó el sistema democrático de gobierno.
El fundamento de la democracia es la existencia de un alma espiritual. Carlos Marx, hace más de cien años, advirtió claramente esa realidad. En 1843, afirmó que la democracia está basada en ”ilusión, el ensueño, y el postulado del cristianismo, es decir que todo hombre tiene un alma inmortal”. Por esto fue que Marx rechazó la democracia (el párrafo anterior está tomado de L. Calhoun. The Christian understanding of man. Chicago, Willet, Clarek and Company, 1938, p. 104. Sheen F., El comunismo y la conciencia occidental. Buenos Aires, Espasa-Calpe, 1951, p. 88 y 89).
Si el hombre no tiene un alma espiritual, la democracia no tiene razón de ser y se convierte en una simple fórmula externa que, carente de contenido, tiende hacían su propia desintegración, al perder todo aliento de convicción en el presente y, por tanto, toda perspectiva para el futuro.          
6- Para el materialismo marxista Dios tampoco existe. Pero el materialismo marxista no se conforma con negar la existencia de Dios sino que, además, saca consecuencias de esa negación y las lleva a la práctica. Mucho antes de la aparición de Adolfo Hitler, el marxismo ya había deducido las conclusiones que se derivan de la negación de la existencia del alma ”.
Segunda parte
7- Nuestro programa-dice a su vez Lenin-radica… más que nada en la filosofía materialista. Por eso nuestra propaganda abarca necesariamente el ateísmo” (este párrafo fue citado de Sheen F., El comunismo y la Conciencia Occidental, Espasa Calpe, 1951, p.73).
Toda idea- escribe Gorki- que implique, de cerca o de lejos, la creencia de Dios, constituye una indecible infamia y la más dañina y abyecta infección (este párrafo fue citado de Correspondencia de Lenin a Máximo Gorki. Véase la revista ”Estudios sobre el comunismo”, n.15, p.32, 1957, año V).
El fundamento del marxismo es, pues, la negación de Dios.
Para el marxismo, todo lo que existe es materia. Y la materia evoluciona. Y evoluciona de acuerdo con un proceso de llamado dialéctico” que consta de tres elementos: tesis, antítesis y síntesis (Marx aplicó el proceso dialéctico del idealismo de Hegel). De aquí el nombre de materialismo dialéctico…
Según el marxismo, la evolución de la materia está regida por tres leyes: la ley de los contrarios, la ley de la ley de la negación y la ley de la transformación…
La oposición de los contrarios produce el movimiento. La materia-según el marxismo- es autodinámica, es decir: se mueve a sí misma.  Por tanto, no es necesario un Primer Motor del universo, o lo que es igual: Dios no existe. ”Queda borrado el último vestigio de un creador externo del mundo” (este párrafo fue citado de Engels, F, anti-Dühring. International Publishers, N.Y. 1935, p. 18. )…
La ley de los contrarios no es válida, más adelante veremos que tampoco la ley de la ley de la negación y la ley de la transformación…:
Veamos. …”todo lo que se mueve es movido por otro.  Pero si lo que mueve a otro es, a su vez movido, es necesario que se mueva un tercero, u éste a otro. Más no se puede seguir indefinidamente, porque así no habría un primer motor y, por consiguiente, no habría motor alguno, pues los motores intermedios no mueven más que en virtud de movimiento que reciben del primero, lo mismo que un bastón nada mueve si no lo impulsa la mano. Por consiguiente, es necesario llegar a un primer motor que no sea movido por nadie, y a éste es al que todos entienden por Dios” (este párrafo fue citado de la Suma Teológica, de Santo Tomás de Aquino, l, q.2, a.3.).
La organización material de un ser la determina: o la casualidad, o la naturaleza de ese ser, o una ”Inteligencia Ordenadora”.
La casualidad, es, con razón rotundamente rechazada por el mismo materialista marxista. Pero son tantas, casi incalculables, aun en términos matemáticos, las casualidades que tendrían que darse para que se produzca aun simplemente la organización material de un ojo, es admitir la más imposible de las casualidades. El materialismo marxista se contradice a sí mismo.
Y no nos queda sino una solución: la existencia de una Inteligencia que dirige todas las cosas naturales a su fin: Dios.
Ante una simple máquina de fotografía, a nadie se le ocurre pensar en que ella hubiera podido existir en que ella hubiera podido existir, sin que un ser inteligente la hubiera ideado y construido. Pues bien, el ojo es una ” máquina de fotografía” incomparablemente más perfecta que cualquiera de las que pueda inventar el hombre. ”El que ha inventado el ojo-preguntaba Newton-¿podía desconocer las leyes de la óptica?”.
Pensar que la organización material de un ojo se debe a la casualidad o a la naturaleza del ojo, lo cual viene a ser lo mismo, es igual a decir que ”El Quijote” pudo no haber sido la obra de un escritor, sino de alguien que arrojó al azar sobre una superficie plana todas las letras en él contenidas, las cuales por azar cayeron en la misma forma que se lee en esta obra. Es sencillamente absurdo.
Y, si esto puede afirmarse de un ojo, ¿qué decir de la combinación de los millones y millones de moléculas que componen todos los cuerpos del universo en perfecta consideración? Una inteligencia infinita- Dios- rige el universo.
8- Luis Pasteur, uno de los más grandes sabios de todos los tiempos expresó: ”Por haber reflexionado y estudiado mucho, he conservado una fe de bretón; si hubiese reflexionado y estudiado más, hubiese llegado a tener una fe de bretona”.
Muchos testimonios de figuras de gran relieve de todos los siglos y en todas las actividades humanas, podrían presentarse en este mismo sentido. Sobre todo, hoy, el número de conversos es verdaderamente impresionante; sin precedentes, en la historia (este último párrafo está tomado de Giordani, l, Los grandes conversos, Barcelona, Edit. Casulleras, 1955).
La ciencia, a medida que avanza, va acercando al hombre más y más a Dios. Max Plank, físico alemán, Premio Nobel 1918, quien por su concepción de la energía expresada en su teoría de los ”quantas ” tiene en la física actual una importancia no superada por ningún otro hombre de ciencia de este siglo, afirmó explícitamente, recogiendo un sentir común entre los científicos de hoy: ”La religión y la ciencia no se excluyen como algunos creen o temen, en nuestros días, sino que se complementan mutuamente ”.
9- Y esos mismos hechos que el materialismo marxista constata, nos hacen ver la necesidad de la existencia de Dios.
La semilla, que, al negarse- según la Ley de la Negación-, reproduce la vida, tiene que contener vida. Y contiene vida por la mata o el árbol que la produce. Y así sucesivamente. La vida la ha recibido de otro. No tiene la vida por sí misma. Y si no existiera un Ser, que Él mismo fuera la Vida, que no tuviera necesidad de recibir la vida de ningún otro ser, la vida no existiría. Es así que la vida existe, luego tiene que existir ese Ser. Y a ese Ser lo llamamos Dios.
Y la misma argumentación se aplica a los procesos a que refiere la Ley de Transformación. Estos no se realizan por sí mismos, sino por la actividad de agentes que tampoco explican su propia actividad. Y ellos no podrían tener la actividad, si no existiera un Ser que por sí mismo tuviera actividad, y a ese Ser lo llamamos Dios.
10- Por otra parte, los mismos hechos comprendidos en las leyes de Negación y Transformación hacen imprescindible la existencia de una inteligencia ordenadora. Una semilla de maíz produce siempre una semilla de maíz produce siempre una mata de maíz; el agua al calentarse hasta cierta temperatura, se convierte siempre en vapor. ¿Por qué? ¿Por casualidad? Ya vimos que el materialismo marxista no lo admite. ¿Por naturaleza de esos seres? Ya vimos que es esta la más imposible forma de casualidad. Solo hay una respuesta: Dios.
Dios existe. La inteligencia humana puede, por sí sola, demostrar su existencia a través del mundo visible, remontándose a los efectos de la causa. Y todo aquel que no tenga la vista nublada por otros afanes que le impidan buscar la verdad con el propósito verdadero de encontrarla, podrá ver con claridad la obra de Dios en las criaturas.
Aquellos materialistas, marxistas y no marxistas, que niegan la existencia de Dios, desean que Dios no exista. Al menos, comenzaron por desearlo.
La ley de la gravedad no afecta la vida de persona alguna. Pero si así fuere, algunos la negarían.
Aquel para cual la existencia de Dios no representa ningún motivo de turbación interna, ni tiene ningún motivo de turbación interna, no tiene razón para poder pensar que se sentiría más a gusto si Dios no existiera, ése ni siquiera dudará de la existencia de Dios. Es cierto lo que afirma San Agustín: ”Nadie niega a Dios sino tiene interés en que no exista”.

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Tercera parte
11-Todo lo anterior, fue copiado del libro Afirmación Frente al Marxismo. Libro de Luis Alberto Machado, mi papá.
El primer capítulo que aparece en la primera parte, fue copiado totalmente del primer capítulo, cuyo título es ”SI DIOS NO EXISTE…”
El segundo capítulo que aparece en la segunda parte, fue copiado casi en su totalidad del mismo libro, cuyo título es ”SIN DIOS”. Este segundo capítulo se ha podido haber llamado ”DIOS EXISTE”.  Sin embargo, me pareció que ”SI DIOS NO EXISTE…” sirve como título para todo este trabajo. De la primera parte, primer capítulo, ”SI DIOS NO EXISTE…”, me parece que le aplica muy bien la frase de Fiódor Dostoyevski:
Si Dios no existe… todo está permitido y si todo está permitido la vida es imposible”
De la segunda parte, segundo capítulo, ”SIN DIOS”, mi papá sigue la teología de Santo Tomás de Aquino y también de alguna manera, del enfoque religioso que tuvo Cicerón. Veamos:
Santo Tomás de Aquino dijo que no hay contradicción entre la fe y la inteligencia, que por la inteligencia, se llega al convencimiento de que Dios existe. De este raciocinio, partió Santo Tomas de Aquino, para formular las cinco vías para probar la existencia de Dios. En dichas 5 vías, Santo Tomás de Aquino se basa en la filosofía de Aristóteles, y también en Cicerón. Éste existió después de Aristóteles y antes Santo Tomás de Aquino.

Aristóteles vivió del 384 antes de Cristo, al 322 antes de Cristo. Cicerón vivió del 3 de enero del 106 antes de Cristo, al 43 antes de Cristo. Santo Tomás de Aquino nació a finales de 1224 o principios de 1225 y murió el siete de marzo de 1274. En consecuencia, Cicerón conoció el pensamiento de Aristóteles pero no conoció el cristianismo y además le era imposible saber que muchos años después iba a nacer Santo Tomás de Aquino. Sin embargo y sin saberlo, Cicerón dijo en el momento antes de morir una frase que está basada en lo que después fue una las 5 vías de Santo Tomás de Aquino:
Causa causorummiserere mei“: “Causa de las causas ten compasión de mí”.
Esto último, basado en Santo Tomás de Aquino y Cicerón, lo cita mi papá, cuando en Afirmación Frente al Marxismo, dice que ”Dios existe. La inteligencia humana puede, por sí sola, demostrar su existencia a través del mundo visible, remontándose a los efectos de la causa” (fin de la cita).
No olvidemos ”Las Catilinarias”, que fueron 4 discursos de Marco Tulio Cicerón, pronunciadas por su oratoria magistral contra Catilina, luego de haber sido descubierta y reprimida, una conjura encabezada por Lucio Sergio Catilina para dar un golpe de estado. La más famosa es la siguiente:
Quo usque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?
”¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?”
12- Afirmación Frente al Marxismo es un libro que ataca frontal y claramente, al marxismo, en un momento en que al decir de dicho libro, el marxismo estaba en un gran apogeo mundial en que la tercera parte de la humanidad habitaba en zonas dominadas y controladas por marxistas, y en el que había plena actividad de las guerrillas en Venezuela, que estaban dirigidas, financiadas y estimuladas y apoyadas por marxistas dentro y fuera de Venezuela, sobre todo afuera.
Hubo un hecho muy sorpresivo y curioso:
A uno de los guerrilleros venezolanos, que capturó las Fuerzas Armadas Venezolanas, le encontraron en su morral, granadas y todo tipo de armas que cupieran dentro del mismo y además de todo eso, el libro Afirmación Frente al Marxismo (las Fuerzas Armadas Venezolanas de entonces, lucharon, combatieron y con el tiempo derrotaron al movimiento insurreccional guerrillero venezolano, que como antes dijimos, estaba marxistamente ideologizado).

13-Afirmación Frente al Marxismo le hace frente a lo que propugna Carlos Marx, quien dice que Dios no existe, que el ser humano no tiene alma inmortal, que “la religión es el opio de los pueblos”. Por lo tanto, Marx nunca habló de la muerte. Fue algo que nunca logró resolver. Se puede desprender del pensamiento de Marx, lo siguiente:
“Luego de la muerte, la nada”.
Si luego de la muerte está la nada, ¿qué sentido tiene esta vida? 

¿Qué esperanza tenemos?
La desesperanza del marxismo, ha producido “un sacrificio sin amor, de ahí que el comunismo haya producido una sociedad autoritaria, cruel, opresora de la libertad humana, llena de campos de concentración, pelotones de fusilamiento y lavados de cerebro” (El anterior texto está citado en Afirmación Frente al Marxismo y a su vez fue citado de Fulton Sheen, “Vida de Cristo”).
Con el debido respeto y aprecio a los practicantes de las demás religiones y a todos los que buscan sincera y honestamente a Dios, podemos decir que a diferencia de marxismo, el cristianismo representa un sacrificio con amor, que trajo a la humanidad, la posibilidad de poder ir al cielo, luego de nuestra muerte. Además, trajo al mundo, la reconciliación, la misericordia y la justicia. A diferencia de la desesperanza del marxismo, la esperanza del cristianismo, está muy bien definida por Jesucristo:
«Yo soy la resurrección El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás” (Juan 11: 25-26).
Luis Buñuel dijo una frase que se hizo famosa: “soy ateo, gracias a Dios”.
En nuestra opinión, es la frase de un creyente.
14- Afirmación Frente al Marxismo está dedicado “A mis hijos. Algo que debo decir para la posteridad y es que una vez me dijo mi papá, que para él, su mejor libro, el más importante y más influyente, no fue el más vendido y más conocido, como lo es “La Revolución de la Inteligencia” sino Afirmación Frente al Marxismo.
La primera edición de Afirmación Frente al Marxismo, fue publicada por Editorial SÍGUEME, Salamanca, España, 1963. Es muy importante saber el contexto religioso y político, que tenía mi papá para ese momento:
Para esa época, el Presidente de la República, era Rómulo Betancourt. Era su segundo gobierno (1959-1964). En este gobierno, mi papá fue vice Ministro de Agricultura y Cría, siendo Víctor Giménez Landinez el ministro. En 1961, Víctor Giménez Landinez, como Ministro y en el Campo de Carabobo, firma la Reforma Agraria. Varias veces mi papá quedó como ministro encargado de dicho ministerio.
Ahora bien,

Rómulo Betancourt había sido marxista y auto declarado “ateo”. En tiempos de López Contreras, fue expulsado del país por marxista y se fue a Costa Rica en el que fue cofundador del partido comunista de dicho país. Cuando vuelve al país, preside su primer gobierno, en lo que algunos llamaron “el trienio adeco” (1945-1948). En dicho gobierno hubo una posición muy anti clerical y muy anti Iglesia Católica, manifestándose esto, entre otras cosas, por el llamado Decreto 321. Eso fue el recordado decreto contra la educación privada que trajo como consecuencia que los curas y monjas, sacaran a la calle a protestar, tanto a los muchachitos de pantaloncitos cortos, como a los más grandes. Se armó una conmoción política tan grande que dicho gobierno tuvo rápidamente que derogar dicho decreto y destituir al ministro.
Además, este primer gobierno de Rómulo Betancourt, hizo otros actos de hostilidad hacia la Iglesia Católica, tales como pretender crear una iglesia paralela, creada por un falso cura.
Luego de Rómulo Betancourt, en diciembre de 1947, se realizaron en Venezuela, las primeras elecciones directas, secretas y universales. Ganó Rómulo Gallegos, por un margen superior a 70%. En segundo lugar, quedó Gustavo Machado y en tercero, Rafael Caldera.
Pero el 24 de noviembre de 1948, los militares tumban a Rómulo Gallegos. En consecuencia, Rómulo Betancourt se tiene que ir nuevamente al exilio y esa vez se fue a Nueva York.
En dicha cuidad se encontró con otro exiliado, con el Padre Alfonso Alfonzo Vaz. Un día almuerzan juntos y el Padre Alfonzo le pregunta qué cuál había sido el problema más fuerte que había tenido en su primer gobierno (1945-1948). Rómulo Betancourt contestó:
El decreto 321
Eso le hizo ver a Betancourt, que era políticamente torpe, el pelear con la Iglesia. Dice el dicho que es de humanos errar pero de sabios rectificar. Y es el caso que Rómulo Betancourt, en su segundo gobierno, tiene las mejores relaciones posibles con la jerarquía de la Iglesia Católica, a tal punto que firmó la ley del “Modus Vivendi”, que fue el convenio que todavía hoy, rige las relaciones entre el estado Venezolano y La Santa Sede.
Es de notar que si bien no fue un concordato, atendió a una petición de las autoridades eclesiásticas venezolanas para que se derogara El Patronato Eclesiástico, que regía las relaciones entre La Santa Sede y Venezuela desde la época de la Colonia y que obviamente ya no era más aplicable.
Esta ley fue ratificada posteriormente por el Congreso Nacional, durante el período del presidente Raúl Leoni
(1964-1969), siendo mi papá diputado por el Estado Mérida e intervino para que dicha ley fuera ratificada.
Además, Rómulo Betancourt zanjó una pugna política que hubo en Venezuela, para que el José Humberto Quintero, que venía de ser obispo auxiliar de Mérida, fuera arzobispo de Caracas, como había sido nombrado por San juan XXIII.
“¿Qué tienen contra ese curita que es tan bueno? No quiero líos con El Vaticano”.
Y le terminó de dar el plácet para que José Humberto Quintero fuera arzobispo de Caracas.
Es también el caso que Betancourt se hace amigo del Cardenal Quintero.
Una vez sucedió el siguiente diálogo entre ambos:
-“Presidente, ¿usted práctica la religión? ”
“-No creo en Dios, Su Eminencia”
-” Tengo la oración para los ateos, ¿me promete rezarla todos los días?”
“-Se lo prometo si no me compromete”.
El cardenal Quintero se la copia.
-“No me compromete, se lo prometo, la rezaré todos los días”.
La oración decía:
-“Dios mío, si existes, salva mi alma, si es que la tengo”.
Por razones que ahorita no vienen al caso, tenemos pleno conocimiento que el presidente Rómulo Betancourt dejó de ser ateo y terminó siendo creyente.
15- Santo Tomás de Aquino dice que todo lo que sucede es porque Dios lo quiere o lo permite. Dios es el bien infinito. De Dios no puede salir mal alguno. Ahora bien, el mal existe. El mal no viene de Dios. El mal viene de nosotros mismos. Santo Tomás de Aquino dice que la causa primera del bien, es Dios y nosotros somos la causa segunda. En cambio, la causa primera del mal somos nosotros mismos. El mal no es querido por Dios sino permitido por Dios y del mal que permite, saca bienes mayores.
De acuerdo a nuestro recto y sano criterio teológicoDios no permitió que el ex presidente de República Dominicana, Rafael Leónidas Trujillo, alias “Chapita”, pudiera haber asesinado al presidente Rómulo Betancourt. Chapita era un militar muy folclórico. Le decían “Chapita” porque le fascinaban las condecoraciones y por lo tanto, tenía el uniforme lleno de “chapitas”. En consecuencia, no parecía vestido de militar sino de “martes de carnaval” y en los “tanques de guerra” que en algún momento se montó, no parecían tanques de guerra sino “carrozas de un desfile de carnaval”.
El tal “Chapita” fue el cabecilla y el que financió el atentado de magnicidio, del 24 de junio de 1.960, día de fiesta nacional que nos recuerda la Batalla de Carabobo. En el camino al desfile Militar en Los Próceres, es volado un carro a control remoto que tenía una carga de explosivos con el objetivo de asesinar al presidente Betancourt (el tal Chapita fue un presidente de lo que pudiéremos llamar “la extrema derecha”).
Rómulo Betancourt se salvó milagrosamente (no lo permitió Dios). El presidente Betancourt al salir del carro, se quemó las manos y luego que le pusieran unas vendas y unas curas, en vez de ir al hospital, pidió que lo llevaran a Miraflores, donde con las manos vendadas, dio un discurso al país para tranquilizarlo para también para denunciar semejante acto que hoy en día llamaríamos como “atentado terrorista y magnicida”.
Tampoco permitió Dios, que el movimiento subversivo guerrillero, lo derrocara (lo que pudiéremos llamar “la extrema izquierda”).
Ni la extrema izquierda, ni la extrema derecha, pudieron con Rómulo Betancourt y obviamente que Dios, que existe, lo ayudó a que no fuera ni asesinado por la extrema derecha de Chapita, ni derrocado por la extrema izquierda de las guerrillas venezolanas del momento. Bien está expresado que nada sucede sin que Dios lo quiera o lo permita:
“¿Acaso un par de pajaritos no se venden por unos centavos? Pero ni uno de ellos cae en tierra sin que lo permita vuestro Padre. En cuanto a ustedes, hasta sus cabellos están todos contados. ¿No valen ustedes más que muchos pajaritos? Por lo tanto no tengan miedo”. Mateo: 10. 29-31.
Santo Tomás Moro, poco antes de su martirio, consuela a su hija:
“Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que Él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor” (Carta de prisión; cf. Liturgia de las Horas, III, Oficio de lectura 22 junio).
16- Este trabajo lleva el título “Si Dios existe”. Y vemos como la oración del cardenal Quintero para los ateos, comienza diciendo “Dios mío, si existes…”.
El final del libro Afirmación frente al Marxismo, es este:
“La humanidad está entrando en una nueva era.
Y una vez más, Cristo afirma: No temáis. Yo he vencido al mundo”. Mateo, 28, 10. Juan 16, 33.
17-Este es el sexto capítulo de una serie de envíos sobre Luis Alberto Machado Martínez, mi papá, de quien me siento muy orgullo de ser su hijo.
Luis Alberto Machado Sanz
machadosanz@gmail.com 
@caballitonoble
Caracas - Venezuela