miércoles, 24 de febrero de 2021

ORLANDO OCHOA, SMARTMATIC VS. FOX CORPORATION

 -El maridaje entre el CNE y Smartmatic se formalizó una vez que Chávez designa rector/presidente del organismo a Jorge Rodríguez
 
-Smartmatic y Rodríguez fueron las piezas clave de un entramado que le proporcionó al CNE la eficiencia técnica para encubrir los fraudes que la dirigencia opositora ha sido negligente o impotente para probarlos
 
-Esa eficacia tecnológica del CNE suplida por Smartmatic en Venezuela le sirvió de pretexto a la administración Trump y a la Cadena Fox para tratar de desconocer la victoria demócrata
 
-La demanda de Smartmatic por $2.700 millones además de hacerlos inmensamente ricos, bien podría arruinar a Fox Corporation y con ello al pontificio de la propaganda republicana en EEUU
 
La luna de miel del enlace de conveniencia entre Jorge Rodríguez y Smartmatic fue en Italia. A semanas de su nombramiento en el CNE se reunió con Antonio Mugica en Italia, según el nobel rector, para visitar la planta de Smartmatic en Milán. No existía tal planta de Smartmatic. Jorge aún no había desarrollado la enorme habilidad para mentir que más tarde lo ayudaría a encumbrarse en el gobierno más incompetente de la historia del continente. En realidad, ambos visitaban la fábrica de Olivetti en Milán para firmar un contrato por 20.000 máquinas de lotería, modificadas para funcionar como máquinas electorales. El costo de este primer contrato fue de $63 millones.  Smartmatic ni Olivetti habían participado en elección alguna en el mundo, pero Mugica, recién graduado en la Simón Bolívar de ingeniero electrónico sabía que las máquinas de lotería, adaptadas apropiadamente, servirían a sus fines. Las máquinas AES-300 ofrecidas por Smartmatic no estaban en la línea de producción ordinaria de Olivetti, pero su arquitectura era semejante con las que esta empresa italiana colocaba en el mercado de loterías y puntos de ventas en Italia y otros países de Europa.
 
Así comienza la aventura de los entonces, muchachos de Smartmatic, novicios en política, pero ambiciosos, codiciosos e inteligentes quienes, apropiadamente financiados por nuestro Tesoro Nacional materializaron en Venezuela el viejo adagio “el que escruta elige” y de paso se hicieron fabulosamente ricos junto con sus asociados. Rodríguez llegó al CNE de la mano del entonces vicepresidente J. V. Rangel, pese a que la única credencial que ostentaba era la homonimia con su padre, Jorge Rodríguez, un caso raro de líder de izquierda: inteligente, honesto, compasivo, amplio y carismático, asesinado vilmente por esbirros de la Digepol. Pronto su vástago se despojó de aquel legado moral hasta quedarse sólo con la homonimia y una gran fortuna.
 
El pecado original
 
Los chicos de Smartmatic, con las alforjas llenas de petrodólares del gobierno socialista de Venezuela, decidieron ir por lo grande e incursionar en el imperio capitalista. Los seguimos en EEUU. En Chicago encontramos la minuta de una reunión celebrada el 14 de junio de 2005 entre los presidentes de Smartmatic International, Jack Blaine y de Sequoia Voting Systems, Tracey Graham, con los directivos de la alcaldía del Condado CooK (Chicago).  Smartmatic cierra un contrato por 5.650 con verdaderas máquinas de votación por un valor de $23 millones que incluía software, soporte, mantenimiento, gerencia y equipos suplementarios. Presentes: el presidente del Consejo Richard Daley, el vicepresidente Steele y los comisionados Moreno, Murphy, Silvestri, Sims y Suffredin, así como el concejal David Orr, el consultor jurídico Brandon Neese, Langdon D. Neal, director de la Junta de Elecciones; Tracey Graham, presidente de Sequoia Voting Systems y Jack Blaine, presidente, Smartmatic International.
En medio de la reunión, el comisionado Silvestri preguntó: “¿quién es el dueño de Sequoia?”. Mr. Orr contestó: “Smartmatic International es la dueña de Sequoia Voting Systems y una compañía holandesa es la dueña de Smartmatic International, pero, -agregó- algunos de los inversionistas de esta compañía holandesa, dueña de Smartmatic, son venezolanos”. Brandon Neese, agregó: “Sequoia Voting Systems es una empresa registrada en EE UU y fue recientemente adquirida por Smartmatic International. Su casa matriz está en Boca Raton, Florida. Smartmatic International tiene un importante número de inversionistas venezolanos y Sequoia es gerenciada por americanos pues su nómina no fue alterada cuando se compró”. Fin de la minuta.  Efectivamente, unos meses antes habíamos visitado la sede de Smartmatic en Boca Raton con el propósito de entrevistar a Antonio Mugica. Nos encontramos con unas muy modestas instalaciones conformada por dos cubículos y una secretaria a quien le dejamos nuestro número. Mugica nos llamó, pero no quiso comprometerse con una entrevista.
 
 Conexión Ámsterdam
 
Con esta información que generó la minuta de Chicago, Aleksander Boyd, en Londres, que sigue con furia la corrupción bolivariana, hizo lo propio, rastreó a Smartmatic en Holanda, asiento financiero tradicional de capitales sin nombres y sin rostros. Efectivamente, en la Cámara de Comercio de Ámsterdam encontró un registro con la denominación Smartmatic International Holding B.V. domiciliada en Naritaweg 165 Telestone 8, 1043BW, cuya razón social más que actividad electoral alguna, se refería a "compras, desarrollos y administración de propiedades y bienes”. El único accionista de Smartmatic International Holding B.V. en Ámsterdam era otra empresa denominada Amola Investment N.V. la cual se encuentra registrada en la Cámara de Comercio de Curazao bajo el número 91615. El registro no ofrecía más información de Amola. Otro registro llamó la atención, Smartmatic International Group N.V. cuyos gerentes son dos personas jurídicas, Curaçao Corporation Company N.V. y Netherlands Antilles Corporation Company NV.
 
En los registros de Smartmatic International Holding B.V. en Ámsterdam encontró el mismo misterio. Ninguno de sus administradores o directores son personas naturales. La administradora de Smartmatic International Holding B.V. en Ámsterdam era o es Trust International Management (T.I.M.) B.V. y ambas operan desde la misma dirección. ¿Es normal que una empresa que le sirve de soporte tecnológico a procesos electorales realice tantas maromas para ocultar a sus propietarios?
 
La gerencia de Smartmatic en Ámsterdam, Trust International Management (T.I.M.), es una organización que se autoproclama de "servicios financieros destinados a corporaciones, sociedades, trusts y fundaciones" para "proteger, preservar, y mejorar los activos de individualidades, compañías e instituciones en todo el mundo". Su historia no es muy edificante. En mayo de 1998 una sublevación popular y de las fuerzas armadas de Indonesia le exigieron al dictador, conocido como Suharto, la renuncia, la cual aceptó. Exilado se dispuso a disfrutar de una enorme fortuna estimada es más de mil millones de dólares. Un profesor, George Janus Aditjondro, educado (PhD) en Cornell University de EE UU, después de años de minucioso trabajo investigativo pudo demostrar que Trust International Management (T.I.M.), la misma empresa administradora de Smartmatic, administraba la amplia red de corporaciones, trusts, fondos de inversiones etc., del ex dictador Suharto. La pregunta obligada es ¿todo esto para ocultar a Jorge Rodríguez?
Nadar con tiburones
 
La legislación americana tiende a establecer un balance entre el derecho a estar protegido contra ataques a la reputación y el derecho a la libre expresión. La Corte Suprema de Justicia ha sentado jurisprudencia en dos casos, uno de ellos, New York Times vs. Sullivan, el Alto Tribunal resolvió que la libertad de prensa garantizada por la Primera Enmienda de la Constitución exige que, para obtener compensación por difamación, los demandantes deben probar que el medio comunicacional conocía la falsedad de la información o noticia que divulgaron sin importar si era falsa o no. 
 
La campaña de Trump y la Cadena Fox, en medio de la desesperación por la derrota cometieron errores garrafales que se le ha devuelto en decenas de acciones legales que amenazan con arruinar al súmmum de la propaganda del partido Republicano en EEUU. La única y comprobable participación de Smartmatic en las elecciones de 2020 fue como socio de fabricación, integrador de sistemas y desarrollador de software para el sistema de votación del condado de Los Ángeles. Independientemente de la historia que conocemos de Smartmatic en Venezuela, los chicos se las han arreglado para ser elogiada por el Centro Carter, la OEA, la Unión Europea (UE) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Smartmatic es también un proveedor autorizado del Departamento de Defensa de EEUU.
 
La demanda de Smartmatic contra Fox Corporation, por $2.700 millones ha tenido un respaldo inusitado por aquellos convencidos que en EEUU se abusa del sacrosanto principio constitucional de libertad de expresión. La insidia con la que Fox acusó por TV a Dominion y a Smartmatic fue cubierto por decenas de horas de TV. ¿Cómo podrá la cadena Fox darle soporte legal a estas reiteradas acusaciones de fraude si estas fueron declaradas sin méritos por 61 tribunales ordinarios, la Corte Suprema de Justicia de EEUU, el Fiscal General y el jefe de la mayoría (republicano) del Senado?
 
Esta breve historia de los chicos de Smartmatic prueba que, en EEUU aprendieron  a nadar con tiburones, después de haberse entrenado en Venezuela con las sardinas de la Coordinadora Democrática y la MUD.

Orlando Ochoa-Terán
@Orlando_Ochoa
@ElNacionalWeb
Venezuela – Estados Unidos

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