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viernes, 27 de enero de 2017

ADOLFO TAYLHARDAT, MENTIROSO

LEOPOLDO LÓPEZ POR OSCAR LÓPEZ RIVERA

A todos los calificativos que caracterizan al doblemente ilegítimo hay que agregar el del título de este artículo, con todos sus sinónimos y afines (falsario, hipócrita, embustero, tramposo, perjuro…, y pare de contar). El 4 de enero de 2015, hace dos años, afirmó que pondría en libertad a Leopoldo López si liberaban al líder puertorriqueño Oscar López Rivera, quien está  encarcelado por pedir la independencia del estado libre asociado de  Puerto Rico. Leopoldo está encarcelado por pedir democracia y respeto a los derechos humanos.

En aquella oportunidad el doblemente ilegítimo dijo: "La única forma que yo usara las facultades presidenciales que tengo es para montarlo en un avión que vaya a los EE UU, lo deje allá y me entreguen a Oscar López Rivera, pelo a pelo, hombre a hombre, es la única forma, entreguen a Oscar López Rivera, es la única forma que pasaría por mi mente la utilización de las facultades presidenciales para soltar al monstruo de ramo verde"

Aquel  anuncio, a pesar del tono grosero y de la condición que puso,  inevitablemente generó expectativas e ilusiones, no solamente en su esposa, sus hijos y  familiares, sino también en sus  amigos, entre quienes me honra figurar,  a pesar de que ya Leopoldo había dicho que no se irá de Venezuela bajo ninguna circunstancia.

Después de haber permanecido 35 años preso, el pasado martes 17 de enero el Presidente Barak Obama conmutó la sentencia impuesta a López Rivera.  La decisión se hará efectiva dentro de 4 meses, el 17 de mayo próximo. Apenas se conoció esa noticia se le exigió al doblemente ilegítimo que cumpliera su palabra, que liberara a Leopoldo de la prisión en que se encuentra recluido y aislado como resultado de acusaciones e imputaciones falsas e  infames. La respuesta ha sido igualmente infame. Dijo que aquella promesa había sido “jocosa” o lo que es lo mismo, fue dicha en juego, fue un chiste, una chocarrería.

Dijo además que para poder ser puesto en libertad Leopoldo “debe someterse a la decisión de la comisión de la verdad y del poder judicial” ¿Cuál comisión de la verdad? ¿Dónde está esa comisión? ¿Quiénes la integran? Si existe debe estar compuesta de títeres incondicionales. ¿Cuál poder Judicial? ¿El mismo cuya instancia superior ha quedado de desprestigiado por servir de instrumento servil del doblemente ilegítimo? ¿El mismo poder judicial que durante el juicio que condujo a Leopoldo a la cárcel  violó todas las normas del procedimiento, desestimó  las pruebas de inocencia que presentaron sus abogados defensores y dictó sentencia al gusto del doblemente ilegítimo?

 Cuando una periodista extranjera le recordó que él había ofrecido poner en libertad a Leopoldo cuando  liberaran a  López Rivera respondió: “Todavía el señor López no ha tenido la altura de pedir el perdón por lo que hizo a las víctimas, viudas y viudos que dejaron las guarimbas”. Quien en ningún momento  ha tenido altura y dignidad es él.

La palabra empeñada es sagrada y debe ser honrada en cualquier circunstancia. Más si es un gobernante quien se ha comprometido. Aquella promesa, transmitida por televisión, lo obligó ante los venezolanos, ante sus pares gobernantes de otros países y ante la comunidad internacional que desde todos los rincones del globo aboga por la libertad de Leopoldo. Cuando se empeña la palabra, esta se convierte en ley. Pero si no respeta la Constitución ni las leyes escritas, a nadie sorprende que para zafarse de su promesa le reste valor diciendo que estaba bufoneando. Lo cual es evidentemente un signo de inmadurez mental y política.

Según el doblemente ilegítimo Leopoldo López debe pedir perdón “por lo que hizo a las víctimas viudas  viudos. ¿Y dónde están los verdaderos autores de los desmanes y crímenes que le atribuyen a López? Son ellos los que deben pedir perdón a las víctimas de aquel día y al propio Leopoldo López.

Una vez más ha quedado evidenciada la calaña de ese elemento que en mala hora ocupa, o mejor, usurpa, el sillón presidencial. Es una razón más para defenestrarlo por la vía más expedita que no es otra que la presión unificada, sostenida y tenaz de la voluntad popular.

Adolfo Taylhardat
adolfotaylhardat@gmail.com
@taylhardat
Internacionalista

Caracas - Venezuela

sábado, 5 de diciembre de 2015

ADOLFO TAYLHARDAT, LA TRAMPA, CASO VENEZUELA,


Montaron la trampa, pero se revirtió contra ellos. Ocho ataques contra la oposición de los cuales 6 con armas de fuego han ocurrido estos últimos días. El asesinato de Luis Manuel Díaz, los ataques con disparos contra una concentración de seguidores de Henrique Capriles con el resultado de varios heridos, las agresiones contra María Corina Machado, la persecución y el hostigamiento a Lilian Tintori, el sabotaje e  incendio del avión en que ella se desplazaba, el ataque a balazos contra Miguel Pizarro en Petare, la embestida de los colectivos contra Richard Blanco, el ataque con bombas molotov a una sede de Primero Justicia,  y otras acciones violentas en distintas ciudades del país contra candidatos de la oposición no son hechos aislados. Son parte de una estrategia concebida y en ejecución por parte del gobierno. Digo gobierno porque los autores son elementos pagados por el régimen. No actúan por su cuenta.

Luis Manuel Díaz era un modesto dirigente político en una localidad del interior. Pero su muerte ha provocado una reacción internacional generalizada y unánime, no solo de parte de altos funcionarios internacionales y de figuras y dirigentes destacados del continente. También de algunos gobernantes que mantenían una actitud ambigua  y más bien benévola hacia el chavismo.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al Hussein emitió un severo comunicado en el cual insta al gobierno a garantizar una adecuada protección a los opositores político, “La investigación del asesinato de Díaz debe ser independiente e imparcial. Que lleve ante la justicia no solo a quienes lo perpetraron, sino también a los autores intelectuales de este asesinato”. El Secretario General de la OEA advirtió que “el asesinato de un dirigente político “es una herida de muerte a la democracia” y agregó: “Lo sucedido no es un hecho aislado. Se da conjuntamente con otros ataques en una estrategia que busca amedrentar”. El Departamento de Estado manifestó que las campañas de violencia, miedo, intimidación no tienen cabida en democracia y exigió al ilegítimo proteger a todos los candidatos en las elecciones parlamentarias. El presidente Juan Manuel Santo ha dicho que “lo que sucedió en Venezuela merece la condena del mundo entero”, el gobierno de Brasil emitió un comunicado en el cual rechaza categóricamente la violencia, , Uruguay y Perú se solidarizaron con lo dicho por el Secretario General de la OEA denunciando la violencia en Venezuela, Chile ha hecho lo propio, el presidente del Gobierno español,  el Ministro de Relaciones Exteriores de ese país y  el candidato a la presidencia del Gobierno español, Albert Rivera, han sido igualmente categóricos en sus condenas, varias ONG, entre las cuales figura Human Rights Watch han sido firmes y categóricas en sus denuncias por el asesinado de Díaz.

Mientras tanto, como siempre, el régimen recurre a la única arma de defensa que tiene, la descalificación. El gobierno pretende invertir los términos diciendo que se trata de un intento de la oposición para sabotear el proceso electoral, que el asesinato de Díaz está siendo usado para “enlodar “la campaña electoral, que es un “ajuste de cuentas entre bandas rivales”, que es una trama internacional que busca repetir el “golpe de Estado” del 2002, que en “la derecha no hay partidos sino mafias y que la muerte de Díaz se origina en pugnas entre la mafias. El ilegitimo ha llegado al extremo de afirmar que la oposición le pagó 50.000 dólares a quienes dispararon contra Díaz. Esa afirmación tan precisa acerca del monto pagado debe ser porque esa es la suma que pagó el régimen a los asesinos. El ilegítimo dice que el Secretario General de la OEA es “basura”. La canciller dice que las declaraciones del Departamento de Estado son injerencistas, insolentes y falsas y agrega que “es deplorable el apoyo que presta a las bandas criminales conectadas con la oposición.

Empleando la consabida táctica del espejo, que pretende convertir a la víctima en victimario, al fin  de semana pasado el vicepresidente Arreaza afirmó ante el cuerpo diplomático acreditado en Venezuela que la “ultraderecha” ejecuta un plan para hacer aparecer al ilegítimo como el culpable de los hechos de violencia y aseguró que la oposición ha desarrollado una “terrible arremetida mediática internacional”. También aseveró que el acoso a Lilian Tintori es obra de “mercenarios financiados por la ultraderecha” y que el gobierno tiene información de que a esos mercenarios les pagan 50.000 dólares por “ir y hacer crímenes políticos. Aquí cabe preguntar: ¿con que se sienta la cucaracha? ¿Tiene la oposición venezolana capacidad para movilizar a gobernantes, personalidades internacionales, medios de comunicación, ONGs? ¿No son acaso manifestaciones naturales y espontáneas de rechazo a los atropellos, abusos y crímenes del régimen?  ¿Dispone la oposición de dinero para contratar sicarios y para auto-agredirse o son los “colectivos” los autores de los atentados?

Está claro que el gobierno, exasperado porque sabe que será derrotado el 6 de diciembre, recurre a métodos desesperados para tratar de salvar su pellejo. Esa escalada de violencia contra la disidencia, además de amedrentar, persigue  provocar una reacción irascible,  impulsiva y agresiva de la oposición  y de esa manera proporcionar al régimen  una excusa para suspender las elecciones. Con toda probabilidad en los pocos días que faltan para el 6 se intensificarán las agresiones y no se puede excluir que ocurran otros homicidios.

Sabiamente  la MUD ha reaccionado serenamente. No ha caído en la trampa.  Ha denunciado severamente las agresiones y en el caso de Díaz ha exigido la captura y el castigo del autor. Pero al mismo tiempo  continúa enérgicamente la campaña para apuntalar la victoria ya segura.

Quienes han caído en la trampa son sus propios autores. El asesinato de Díaz ha producido una honda conmoción, no solo en Venezuela sino internacionalmente. Gobiernos que hasta ahora se habían mantenido indiferentes a lo que ocurre en Venezuela, ahora se dan cuenta de que el ilegítimo y sus huestes son capaces de cometer cualquier exceso, incluso recurrir al crimen político, para mantenerse en el poder.

Los ojos del mundo observan con preocupación los excesos del régimen y su empeño en imponerse en las elecciones “sea como sea” “cueste lo que cueste” según  ha dicho el propio ilegítimo.

¡Venezolanos, todos a votar el domingo sea como sea y cueste lo cueste y … a votar bien para recuperar la Venezuela que todos queremos y veneramos!
Adolfo Taylhardat
adolfotaylhardat@gmail.com
@taylhardat

Caracas - Venezuela

miércoles, 14 de octubre de 2015

ADOLFO TAYLHARDAT, LA DEMOCRACIA NO SON SOLO ELECCIONES

Esta frase dicha aisladamente es una verdad de Perogrullo, es decir, como lo establece el DRAE, es una verdad indubitable, clara y sin tergiversación.

Pero dicha en los momentos actuales por José Miguel Vivanco, Director para América de Human Rights Watch, esa frase adquiere una dimensión descomunal.

“La democracia no son solo elecciones, las elecciones deben ser competitivas, abiertas, transparentes y deben contar con credibilidad” Esto lo dijo Vivanco la semana pasada en Madrid en una intervención en la Tribuna Americana, patrocinada por la Agencia española de noticias EFE y la Casa de las Américas.

En relación con la credibilidad de las elecciones agregó: “La presencia de observadores internacionales es absolutamente central y debe contar con capacidad para hacer un conteo paralelo de los votos y con capacidad para garantizar condiciones competitivas electorales justas”

El régimen chavo-madurista ha pretendido presentarse ante el mundo como un modelo de democracia aporque en 16 años se han realizado en Venezuela 11 elecciones y un Referendo Consultivo.

Esto, lamentablemente, ha sido aplaudido por muchos gobiernos, particularmente de nuestra región, que, para evitar ser objeto de la iras de los mandatarios venezolanos, se hacen la vista gorda del hecho de que con la excepción de la elecciones de 1998, todas las demás, incluido el referendo, los resultado han sido objeto de alteraciones para favorecer al oficialismo.

Nadie olvida las horas fatídicas que transcurren después de cerrado el proceso electoral durante las cuales, en una encerrona de la Sala de Totalización del Consejo Nacional Electoral se manipulan las cifras para finalmente atribuir el triunfo al o los candidatos del gobierno.

Es evidente que las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre próximo serán igualmente objeto de cuanto manejo esté al alcance del CNE para favorecer a su patrón. Esto le resultaría fácil si la diferencia en los resultados es pequeña. Pero, si como se espera, esa diferencia ser abrumadora difícilmente podrá el CNE alterar las cifras. Digo difícilmente porque conociendo cómo opera el régimen y cómo se mueven las piezas dentro del CNE no se puede descartar totalmente un nuevo fraude.

Ya se han dado algunos pasos en esa dirección. El primero y más descarado es la negativa a permitir la presencia de observadores internacionales provenientes de instituciones serias y con experiencia en ese ámbito como son la Unión Europea y la OEA. Estas organizaciones, disponen, además de la experticia necesaria, de los recursos económicos que les permiten actuar con absoluta independencia, objetividad e imparcialidad. En cambio, los fulanos “acompañantes” vienen como invitados del régimen con todo lo que eso implica. De la misma manera UNASUR, una entidad creada por Lula y el fenecido dictador venezolano, dirigida por Ernesto Samper, no ofrece ninguna garantía de neutralidad.

Son numerosas las exhortaciones que se han hecho tanto internamente como internacionalmente para que las elecciones parlamentarias de diciembre puedan contar con la necesaria participación de observadores internacionales. Muchas personalidades de países América Latina y de Europa, expresidente y exjefes de gobierno, se han manifestado a favor de una observación internacional creíble de los comicios parlamentarios venezolanos.

 No deja de suscitar sospecha la insistencia del CNE en limitar a “acompañantes” invitados la presencia internacional en las elecciones de diciembre. Inevitablemente eso huele más que a “gato encerrado”; olerá a encerrona pestífera y repugnante en la Sala de Totalización la noche del 6 de diciembre. 

El capitán Cabello acaba de proclamar: “Ni por las buenas ni por la malas la oposición gobernará en Venezuela”. Si esta frase la hubiera pronunciado algún personaje de la disidencia ya estaría acompañando a Leopoldo López en las mazmorras de Ramo Verde. Pero como aquí no hay nadie que controle sus expresiones, los capitostes del régimen tienen patente de corso para decir lo que se les ocurra. Eso que dijo este personaje tiene varias lecturas pero la principal es que es una amenaza o una advertencia: si la oposición gana las elecciones parlamentarias no le reconoceremos el triunfo.

La respuesta de la oposición debe ser del mismo tono y alcance: “si ganamos las elecciones no permitiremos que se nos desconozca el triunfo, ya sea por las buenas o por las mala”.

También lo que dijo el ilegítimo recientemente en el sentido de que las de diciembre son las elecciones más difíciles que ha tenido que confrontar el régimen es muy significativo. Yo lo entiendo como que saben que la avalancha de votos de la oposición les hará muy difícil hacer trampa, pero de todas maneras lo van a intentar.

Corolario: hay que estar preparados para defender, por las buenas o por las malas, hasta el último voto.
 
@taylhardat