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martes, 25 de febrero de 2020

ARIEL PEÑA: SEGÚN LOS MAMERTOS, EL ANTICOMUNISMO NACIÓ EN COLOMBIA

Es increíble que apoyándose en una supuesta contribución a la Comisión de la Verdad, miembros del Partido Comunista digan que el anticomunismo es una política de Estado desde hace 120 o 140 años y se refieran por ejemplo a la “ley de los caballos” del presidente Carlos Holguín en 1888, porque de acuerdo a eso, para la mamerteria el anticomunismo nació en Colombia y se ignora que su origen se da con los obreros en la Primera internacional de los trabajadores en Europa(1864-1872) en donde las tesis absolutistas y burocráticas de Karl Marx fueron repudiadas, pues planteaba que el Estado era como una especie de yugo bienhechor, látigo sagrado o purgatorio, en esa Internacional los obreros que desenmascararon a Marx estaban orientados por los libertarios.

El anticomunismo como doctrina es la antítesis del marxismo y, así como los libertarios son anticomunistas, a ello se unen las grandes religiones tradicionales y transcendentales de la humanidad, como son: el Islam, el Cristianismo, el Hinduismo y el Budismo que merecen mucho respeto, ya que el 90% de los seres humano son creyentes, además dentro del anticomunismo habría que ubicar a la Democracia Liberal, pero producto del eclecticismo de varios sectores que la componen no asume una posición enhiesta frente al totalitarismo comunista.

Indudablemente que así como el anticomunismo tiene sus componentes ideológicos y filosóficos, también ha tenido en algunas ocasiones expresiones militarista, tal fue el caso de la triple A en Argentina en la década de los 70 del siglo pasado, que tuvo una orientación peronista con el ministro José López Rega, y para el caso colombiano, producto de la degradación del conflicto que generó hace 60 años el marxismo leninismo con sus bandas armadas para la toma del poder, aparecieron grupos paramilitares a los cuales no se les podría calificar completamente como una expresión anticomunista, ya que el mercenarismo y el narcotráfico hacían parte de su hechura, amén de un gamonalismo regional politiquero al cual no lo movían ideales sino apetitos.

Los militantes comunistas le han dado al marxismo una especie de intocabilidad o de carácter sacrosanto, desconociendo de adrede que por sus enseñanzas han ocurrido 140 millones se asesinatos en el último siglo, lo que lo ubica como la organización que más ha cometido crímenes en la historia, constituyéndose en enemigo de la humanidad, de ahí que el anticomunismo desde el punto de vista de la razón tiene toda lógica, al ser el comunismo causante de tantas desgracias y sufrimientos en diferentes partes de la tierra incluyendo a Colombia.

No hay que pasar por alto que con ocasión de las negociaciones de La Habana, las FARC y el PCC, buscaban con los acuerdos proscribir al anticomunismo, básicamente para borrar un rival ideológico, pues bien sabemos que el marxismo no tiene ni  vigencia ni defensa y ha logrado sobrevivir fundamentado en la violencia y la mentira, ya que su naturaleza totalitario lo ubica junto al fascismo y al nazismo como otra fuerza despótica, por lo que racionalmente, así como existe el antinazismo y el antifascismo por apotegma debe existir el anticomunismo.

El anticomunismo es un pensamiento universal, que desde luego no es exclusivo de Colombia, como también pretenden hacerlo creer los mamertos, sino que ha tenido sus manifestaciones en plena guerra fría y actualmente tiene mayor vigor en los países de la Antigua Cortina de Hierro en Europa, que estuvieron bajo las dictaduras genocidas del marxismo leninismo durante largos años, por lo que la lucha ideológica en contra de ese adefesio comunista totalitario es necesaria, en cualquier parte de la tierra.

Como enemigo de la humanidad, no debemos olvidar que el marxismo es intrínsecamente terrorista, por lo que al pretender victimizarse como en el caso colombiano, sus élites están torciendo la verdad, porque el comunismo durante su existencia en el país no solo ha promocionado la fuerza bruta, sino que en varios momentos ha sido mimado por gobiernos, tal es el caso del presidente Alfonso López Pumarejo quien definía al Partido Comunista, como el Parido Liberal chiquito. Recordando que así como Hitler planteaba la persecución en Alemania en contra del antinazismo y Mussolini en Italia proclamaba extirpar el antifascismo, en Colombia el PCC sigue buscando por diferentes medios perseguir al anticomunismo.

Dentro del movimiento de los trabajadores han existido expresiones de anticomunismo, porque hay que resaltar el caso de los Mártires de Chicago, por los cuales se originó el primero de mayo como día internacional de los trabajadores, quienes seguían las orientaciones anarquistas o libertarias que rechazaban al comunismo totalitario; y no se puede pasar por alto que hace 30 años dos exsindicalistas fueron los sepultureros del comunismo en Europa, tal es el caso de Lech Walesa en Polonia quien fue presidente del sindicato Solidaridad y Ronald Reagan en USA presidente de los actores de Hollywood en la década de los 40 y 50 del siglo XX; los dos también fueron presidentes de sus respectivas naciones.

Insinuar que el anticomunismo se originó en Colombia es un exabrupto, de ahí que la Comisión de la Verdad, independientemente de quien la dirija, debe de tener sindéresis frente a especulaciones que en nada benefician el rigor histórico, necesario ante el conflicto armado de los últimos 60 años en Colombia.

Ariel Peña
arielpena49@yahoo.com
@arielpenaG
Desde Colombia

miércoles, 17 de julio de 2019

NOEL ÁLVAREZ: DICTADOR PARAGUAYO ORDENÓ LA MUERTE DE FIDEL CASTRO

“En nuestro país reina una democracia de fachada porque vivimos al margen de la ley. Las autoridades no respetan la Constitución, ni las leyes. Tenemos un Estado incapaz de garantizar la salud, la educación, la vivienda, el trabajo, la seguridad de sus habitantes y un salario justo”. Esto lo expresó el profesor paraguayo, Martín Almada, quien fuera acusado de terrorista, preso y torturado, durante 3 años, por el régimen dictatorial de Alfredo Stroessner.

Almada promovió la creación de una cooperativa de vivienda bajo el nombre de: Villa del Maestro, pero para Stroessner el cooperativismo era sinónimo de comunismo. La cooperativa logró el apoyo de algunos artistas argentinos quienes ofrecían festivales. A través de esta ayuda lograron la proyección, en Paraguay, de la película: “El Profe” de Cantinflas. El filme gustó tanto que decidieron enviarle una carta de felicitación al mexicano.

Tres meses después, por intermedio de la embajada de México, recibieron la noticia de que Cantinflas vendría al Paraguay a ofrecer un festival a beneficio de los maestros. El ministro de Educación de entonces, Raúl Peña, convocó a Martín Almada de urgencia a su despacho para comunicarle que el gobierno paraguayo, jamás permitiría que Cantinflas pisara esa tierra, porque era comunista. Además, el ministro advirtió a Almada que dejara de practicar la democracia en el aula y le prohibió continuar la divulgación del libro de Paulo Freire: La Pedagogía del oprimido.

El anticomunismo del dictador paraguayo Alfredo Stroessner quien gobernó Paraguay entre 1954 y 1989, se tradujo en una feroz represión contra sus opositores, fueran o no comunistas. Esta situación llegaba hasta un grado esperpéntico, como lo fue la orden de sacrificar un toro, por el nombre que le habían puesto. Este hecho lo narra Martin Almada en sus "Retazos de mi testimonio carcelario", un proyecto de libro que recoge sus vivencias en la cárcel, entre 1974 y 1977. Cuenta que le tocó asistir al interrogatorio de un campesino de apellido González, propietario de un toro al cual había nombrado "Fidel Castro". Era un semental bovino reconocido por sus dotes reproductivas.

Relata el maestro paraguayo que a partir de entonces se ordenó la ejecución del "subversivo animal" y la detención del campesino. Debía rendir declaración del porqué del nombre del toro. También para que admitiera su simpatía con Castro, cuyo nombre era anatema en el Paraguay de Stroessner. En ese interrogatorio, en la "sala de tormento" del Departamento de Investigaciones, en Asunción, dos policías golpearon al campesino mientras que este aseguraba que ni siquiera sabía quién era Fidel Castro. Según el campesino, había puesto el nombre al toro por sugerencia de un amigo, quien le dijo que el animal se comportaría como el dictador cubano, en materia de fecundación. Almada fue testigo de ese interrogatorio, mientras esperaba ser interpelado en la misma sala.

Los testimonios de Almada reflejan la catadura moral y cultural de una dictadura que "presumía de ser el país de la democracia sin comunismo" y también la de algunos de sus protagonistas como Pastor Coronel a quien define como un monstruo. “Era un nazi fascista. Me hizo comer excremento y tomar orina durante los interrogatorios. Es responsable de la tortura y muerte de mi esposa”. Señala Almada.

En documentos descubiertos por Almada en 1992, en una dependencia policial de Asunción, queda expuesto el virulento anticomunismo de Stroessner. A decir de los organismos de derechos humanos de Paraguay, Coronel sistematizó los procedimientos de tortura y terror político de la dictadura. Por sus manos y métodos pasaron miles de paraguayos, muchos de los cuales jamás volvieron a ser vistos. Así mismo este torturador había bautizado a sus prácticas como: "constitución nacional". A los cables trenzados terminados en bolas metálicas y al agua fétida con excrementos y orina, en la que los presos eran sumergidos hasta que perdían el conocimiento, el verdugo los calificó como “derechos humanos”. Además, llamó "democracia" a toda clase de cachiporras.

Durante el régimen dictatorial de Stroessner se persiguió inmisericordemente a los adversarios ideológicos: "Stroessner era el líder espiritual del anticomunismo y su Gobierno fue el de la paz y progreso. Era el país de las maravillas” dijo un dirigente del Partido Colorado, organización que apoyaba al dictador. Este relato nos demuestra que los dictadores siguen siendo tan sanguinarios como siempre y que los métodos de torturas se siguen aplicando, a pesar del avance de los pueblos en materia de derechos humanos. Los procedimientos sanguinarios de tortura siguen siendo los mismos, solo han variado los actores.

Noel Álvarez
@alvareznv 
Noelalvarez10@gmail.com
Coordinador Nacional del Movimiento Político GENTE