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viernes, 1 de abril de 2016

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, MI HIJA ME DIO UN BESO

“Mi hija me dio un beso”  fue la frase con que respondí cuando uno de estos días pasados mi hija, en un gesto de emoción, me abrazó por el  cuello y me besó en la mejilla. Grato sentimiento cuando descubrimos  que un beso, a pesar de que parece simple es más complejo de lo que parece. Sabemos que los besos son una forma de comunicación sin palabras para expresar las intenciones del corazón.

Podríamos escribir mucho acerca de los besos. Y la intención que mueve a la persona a besar puede ser de bendición, para reconciliar, para sellar pactos de amistad y respeto. Pienso que cuando alguien de una manera espontánea nos da un beso, hay que apreciarlo y valorarlo en toda magnitud. Es a través de los besos como expresamos generalmente nuestros sentimientos y emociones mas profundas e intensas que reafirman los lazos de sangre, biológicos y morales. Más si provienen de un hijo.

Quizás  muchos no consideramos la verdadera importancia de esta acción  y creo que es algo así como decir “te amo” o “te quiero”. Hay quienes con una facilidad sorprendente lo dicen, y de paso, a cada rato. Habría que preguntarse: cuánta verdad y sinceridad hay en aquellos que nos besan a diario cuando nos encontramos con ellos.

Pero un beso de un hijo es una bendición porque esos besos provienen del corazón y para ellos somos las personas más importantes del mundo y para nosotros, ellos son también las personas más importantes sobre el planeta. Un beso así significa: “nada nos separará”. El beso entre padres e hijos y viceversa denota bendición para ambas partes.   Hay un oculto sentimiento mutuo que muchas veces es más fácil expresarlo a través del beso que con las palabras.

Todos los hilos de este lazo están tejidos por los días y las noches que pasan desde la cuna y seguirá así hasta la tumba. Es una profunda canción que escuchamos en la calma de la noche y que nos traslada más allá de los días, del tiempo y de la eternidad.

Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx
@lopezvillegas7

Caracas - Venezuela

martes, 29 de marzo de 2016

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, ECHÀNDOLE TIERRITA

En eso anda el régimen todo el tiempo, cada vez que revienta un escándalo de cualquier naturaleza.  No es una tarea fácil cuando estos son a cada rato y en cualquier área donde se nos ocurra revisar o escarbar. 

Ignorar acusaciones, evadir el tema, hacerse los locos, son sinónimos de esa tarea que es más bien una “Política de estado”.  Debo reconocer que se esmeran en esto, pero hoy en día es complicado tapar un escándalo, sobre todo si son de crímenes contra la naturaleza humana, la violación de los derechos humanos, o de naturaleza  financiera.  

¿Por cuánto tiempo más un régimen como el que nos agobia y arruina puede ser capaz de lograr esos objetivos?  

Es una pregunta que me he hecho y que no he podido responder. Lo que si se y estoy convencido de esto, es que más temprano que tarde todos los “trapos sucios” saldrán a la vista de todos de un momento a otro. 

Un tribunal de La Haya acaba de sentenciar y condenar a 40 años por crímenes contra la humanidad, al genocida serbobosnio Radovan Karadzic que seguramente, en virtud del tiempo transcurrido, creyó que se saldría con la suya, porque sus crímenes fueron cometidos durante su ejercicio de gobierno entre los años 1992 – 1995. El ex hombre fuerte serbobosnio fue arrestado en 2008 tras 11 años prófugo luego de una guerra en la que murieron 100.000 personas y en la que los ejércitos rivales dividieron Bosnia por líneas étnicas que aún sobreviven. 

Así que quienes hoy han arrojado al abismo a la patria de Bolívar, no pueden pretender que serán la excepción de esta regla, cuando ya hay un abultado expediente de las tropelías cometidas por sus acólitos tanto en Venezuela como en otros países. 

No podría asegurarlo, pero no creo que con ese peso tan grande sobre los hombros, puedan ser capaces de dormir tranquilos. Tanta maldad al pueblo debe ser castigada. No solo a ellos mismos sobre su propia humanidad. Cuando reviente definitivamente lo sabremos enseguida.

Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx
@lopezvillegas7

Caracas - Venezuela

lunes, 28 de marzo de 2016

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS,NO PUEDO ENCONTRAR EXPLICACIONES

Cierto, no puedo encontrarlas, sobre todo cuando las personas se comprometen a hacer un trabajo cualquiera, asistir a una reunión, hacer una llamada, etc. y no lo hacen. Tampoco son capaces de decirlo, teniendo inclusive la oportunidad.

No tengo las estadísticas, pero creo que es una inmensa cantidad las que se manejan  de esta manera. Quizás sea esta una de las razones por las que aun seamos un país del tercer mundo. Y creo que por muchos años más.

La conducta desviada de algunos venezolanos en torno a esta manera de llevar la vida nos ha colocado, a mi manera de ver, en una posición de desventaja con respecto al resto del mundo. Es lamentable que un país con los recursos tan grandes que tiene haya llegado a estar en donde hoy está.

La brecha entre países desarrollados y los no desarrollados es abismal. No se comprende el porqué de este comportamiento tan  estéril. Mientras el mundo entero penaliza las conductas humanas indeseadas, en todas las áreas, en Venezuela es al revés.

Cuando nos fijamos en este detalle, no queda más remedio que lamentarnos y entristecernos por estos comportamientos que nos alejan de las soluciones que tanto requiere la república. Y concluir que estas personas están decididas a arrojarlo todo por un acantilado. 

Es tan fácil decir: no puedo, no lo haré, no voy, en lugar de decir lo contario y no cumplir. No quiero entra en detalles vinculados a la mente humana, pero no quiero dejar pasar esta oportunidad para asomarlo y hacerme estas simples preguntas.

¿Qué extraño pensamiento pasa por la cabeza de estas personas? ¿Qué esperan de la vida?

¿A dónde quieren o pretenden llegar?

Son pregunta sin respuestas pero que nos permiten especular: Creo que no deben esperar nada de la vida, ni tampoco llegarán a ninguna parte. Dicen que hay dos maneras de llegar a un desastre: una, pedir lo imposible; otra, retrasar lo inevitable. Palabras de Francisco de Asís Cambó y Batlle.

Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx
@lopezvillegas7

Caracas - Venezuela

sábado, 26 de marzo de 2016

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, MUY DENTRO DE NOSOTROS

Muy dentro de nosotros, vive el escondido anhelo de realizar algo que llene nuestra vida de satisfacción  y felicidad. ¿Pero qué? Es complicado. Escuché que  "La primera responsabilidad del hombre es la de ser feliz y quien no lo logra se convierte en un estorbo para los demás". Creo que es muy acertada esta afirmación. Cuando tenemos uno, queremos dos, cuando tenemos dos, queremos tres y así sucesivamente.

Esto aplica para todo lo bueno. En Internet, hay cualquier cantidad de información que la vida se hace corta para aprender. Así que debemos ser selectivos para no perdernos en esa búsqueda.

Recuerdo historias, anécdotas que son aleccionadoras. Todas tiene el mismo fin: despertarnos a lo que tenemos. Como el conocido ejemplo: Nos cuesta mucho ver el vaso medio lleno, nos enganchamos en ver el vaso medio vacío. Somos las únicas criaturas del universo, que podemos hablar y con nuestras palabras cambiamos el mundo, brindando esperanza al enfermo, luz de conocimiento al ignorante, sabiduría al necesitado de ella para orientar su destino. Pero solo pocos pueden tener conciencia de esto. Nadie en este planeta puede ayudar a quien no tiene una buena actitud, a pesar de que constantemente diga que sí la tiene. Y es imposible ayudar a quien no lo entiende.

Ese cableado en el cerebro está demasiado bien instalado que cuesta mucho trabajo reprogramarlo. Y en el camino lo más seguro es que se canse. O cansa a quien le trata de proporcionar la ayuda. O ambos. Se necesita esfuerzo y paciencia para lograrlo. Y no dejarse atrapar por aquellos que se te atraviesan en el camino y cuestionan nuestros  pasos. Tenemos una caja de herramientas que se desperdicia en la mayoría de las personas la mayor parte de su vida. Y el tiempo pasa veloz casi sin percibirlo.

Recién leí algo muy interesante: Se necesitan 6 meses para construir un Rolls Royce  y 13 horas para un Toyota. Y mire usted que este último es muy bueno.

Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx
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Caracas - Venezuela

jueves, 31 de diciembre de 2015

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, ENTRE EL ODIO Y EL MIEDO,

Los días en Venezuela no han podido ser más convulsos. Cuando ya se suponía que la palabra del pueblo se había expresado claro: rebelión con el voto, el régimen en su desespero, a pesar de que presuntamente había aceptado su derrota, ataca de nuevo, valiéndose de sus acólitos en las otras instancias del poder. 

Es lógico. Existe miedo de tener que rendir cuentas después de tanto abuso de poder y de tanto “desaparecer” la riqueza nacional. Nadie que va a morir lo acepta. Hay un “pataleo” natural en aquellos que son colgados por el cuello. En los que se ahogan, en la silla eléctrica. Lo digo porque lo he visto en las pantallas de televisión.  

Pero a estas alturas de la decadencia y la desaparición de eso que se atrevieron a llamar “socialismo del siglo XXI”, ya no hay vuelta atrás. Este régimen será recordado como la mayor plaga que le pudo haber caído a esta linda república. Una vez que se abra esa “Caja de Pandora” por la nueva Asamblea nacional, quienes aún dudan de los delitos, llámese corrupción desmedida, nepotismo, nóminas paralelas, y paremos de contar, no podrán dar crédito a tanto. 

Mi imaginación no da para tanto. Quizás podamos saber a dónde fueron a parar los miles de millones de dólares desaparecidos que trajeron como consecuencia este momento que vive la república. Único en la historia republicana. Nunca imaginado por nadie.  Pero llegó la hora.  

El pueblo esperó pacientemente el 6-D, mientras recibía en silencio los latigazos en la espalda.  No valieron las amenazas, la presión, la propaganda, el chantaje, la compra de conciencia.  Ahora tendrán que rendir cuentas de sus delitos. Y eso no está fácil porque han sido muchos años y hay mucha gente involucrada. Ya sabemos qué pasa cuando el barco se hunde. Tratarán de salvar el pellejo. Algunos no podrán hacerlo porque están hasta el cuello.  Otros, como cuando cayó la Alemania de Hitler, buscarán negociar diciendo la verdad de los hechos.

Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx
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Caracas - Venezuela

domingo, 27 de diciembre de 2015

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, EDITORIAL, EL FRAGIL EQUILIBRIO DEL PODER

El frágil equilibrio que sustenta el poder es efímero. Eso deberían sábelo los políticos. De cualquier tolda política. Todos los votos son prestados. Es un préstamo condicionado. Así como suena.  No hay garantía de que la próxima vez vuelvan a votar por nosotros, a menos que demostremos confianza, capacidad y voluntad de resolver los problemas que agobian a la comunidad. No hay otro camino para preservar esa confianza que la gente vea resultados. En la Venezuela de hoy, el régimen que está de salida, no fue capaz de seguir ahí sencillamente porque las mentiras tienen las patas cortas. La ingenuidad del pueblo tiene sus límites y la esperanza  de salir de esta aventura de “tira flechas” a base de mentiras se ha hecho realidad este 6 de diciembre. 

El pueblo habló y lo hizo muy claro: no quiere seguir por el despeñadero que el régimen le ha mostrado desde hace ya 17 años y pretenden seguir haciéndolo. Es un foso sin fondo. Un agujero negro que nos lleva a momentos del siglo XIX. No se come con discursos patrioteros; el hambre, el delito y la corrupción jamás han estado tan presentes y campean de manera galopante. El régimen llama al pueblo a una rebelión sin darse cuenta aún de que este ya se rebeló en las parlamentarias.

Aunque para no darse cuenta deben estar ciegos y sordos y no lo están, sólo que es la única opción que le queda a la gente que no tiene escrúpulos. Y ya han demostrado hasta la saciedad que no los tienen. Con un poquito de “eso”, todo el gabinete, el 7 de diciembre en cadena nacional, debió haber puesto a la orden el cargo, empezando por el presidente. Y dejar que esta patria de soñadores decida una vez más qué camino tomar. No lo harán. ¿Cuesta tanto analiza la historia? ¿Es que creen que hay un atajo que lo pueda llevar de nuevo a donde ayer estuvieron? Es fácil. No lo hay.  La vida nos pasa facturas y este pueblo ya la pasó. ¿Qué sigue? Que la justicia las pase también.

Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx
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Caracas - Venezuela

viernes, 25 de diciembre de 2015

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, MALCRIADEZ NUESTRA DE CADA DÌA

Hasta donde sé, la malcriadez no es buena compañía que se diga, no es uno de los “pecados capitales”, pero debería serlo. Es posible que esa línea imaginaria que la separa de la soberbia o el orgullo, no sirva de mucho, toda vez que se parecen mucho y causan las mismas consecuencias. Sabemos que de nada valen las intenciones si no se acompañan de las acciones.  “Te amo mucho”, “para la persona que yo más quiero”, “feliz día mi amor”, son palabras vacías si no van de la mano de las acciones. Sé también que no es fácil manejar ese ego que algunas personas poseen, pero no por eso deben considerarse con “licencia para lastimar” a quien los consiente permanentemente. Quizás ese exceso de mimo influya para que se desborde esa malcriadez. Eso puede revisarse. Sabemos que los niños únicos generalmente son los más malcriados porque sus padres se esmeran mucho en complacerlos. Igual ocurre con los adultos. En estos tiempos donde encontrar a alguien que nos respete y nos consienta, lo considero una bendición y una vez logrado ese hallazgo, debemos cuidarlo mucho.  Algunas veces me llega a la memoria una historia que escuché hace tiempo acerca de un individuo que caminaba por el desierto, la sed ya lo mataba hasta que encontró un oasis donde había un pequeño pozo de agua, tomó lo suficiente, llenó su cantimplora y prosiguió su marcha, pero antes se orinó en el pozo.  No pudo llegar a su destino porque se perdió y tuvo que regresar por el mismo camino, ya sin agua para beber.  Y casi moribundo, por necesidad tuvo que beber del mismo pozo donde antes se había orinado. Por alguna razón relaciono esta historia con aquellas personas que creyendo los “cantos de sirena” de otro pretendiente nuevo, maltratan al que actualmente tienen. Pero la esperanza nunca se pierde y siempre esperamos que esa persona aprenda la lección.  “Cuando te canses de andar con amores efímeros, regresa porque te estaré esperando”. 

Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx
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Caracas - Venezuela 

martes, 15 de diciembre de 2015

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, BIENVENIDA DE NUEVO, ESPERANZA

Muy dentro de cada uno de nosotros, vive el escondido anhelo de realizar algo que llene nuestra vida de satisfacción y felicidad.

Pero para que eso ocurra debe existir la esperanza de que pueda materializarse.

Afortunadamente la mayoría del pueblo venezolano la tiene. Quienes aún apoyan esta catástrofe de gobierno, una minoría y bajando, afortunadamente, no pueden creer que puede haber una mejor manera de vivir. A decir verdad, ese país al que me refiero nunca ha existido. Pero no por eso debemos dejar de soñarlo.

Esa minoría no es capaz de soñar con una Venezuela libre de “polvo y paja”, donde podamos sentarnos en una cafetería en la calle y tomarnos serenamente un café y que nos den las 10, las 11 de la noche conversando de cualquier asunto sin el miedo de que llegue alguien y nos atraque o de que eso ocurra al volver a casa.

Esto tan simple está prohibido en todo el territorio nacional. Nos hemos impuesto un “toque de queda” para poder salvaguardar nuestra integridad física. Y así como esta restricción, se  han hecho inalcanzables otras libertades que con un poco de voluntad, pueden lograrse. Pero nada ni nadie puede detener esas ansias de sentirnos libres y poder recorrer a cualquier hora del día o de la noche el lugar que se nos antoje. Porque la libertad es un derecho inalienable inherente al ser humano.

A los delincuentes en este preciso momento, como yo lo veo, y desde hace ya unos cuantos años, lo único que les hace falta es un sindicato. De resto, nada les falta porque son dueños de los espacios públicos y de los privados también. Somos las únicas criaturas del universo, que podemos hablar y con nuestras palabras y hechos podemos cambiar esta realidad tan humillante y macabra, brindando esperanza al enfermo, luz de conocimiento al ignorante, sabiduría al necesitado de ella para orientar su destino. Sí podemos. "La vida es demasiado corta para ser desperdiciada y vivirla con miedo"

Antonio López Villegas

altatribuna@yahoo.com.mx
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Caracas - Venezuela

miércoles, 9 de diciembre de 2015

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, RECTIFICAR ES DE SABIOS, DICEN POR AHÌ

Los proverbios son aleccionadores. Creo que nunca pasarán de moda. 

En las elecciones parlamentarias que acaban de producirse este 6 de diciembre, la voluntad popular, más contundente imposible. 
Una clara victoria de que el camino que eligió el régimen no es el màs sano. Eso no podrá negarse nunca. Los resultados de sus decisiones no han sido las más acertadas que se diga.
Todo un desastre por donde metamos el ojo.  Y, a pesar de que este pueblo aún tiene algo de ingenuidad, no fue capaz de seguir creyendo en las mentiras que a diario escucha en las interminables cadenas.
Y se pronunció. Fue decisivo y contundente. Sin posibilidad de poder torcer la voluntad en esas horas nocturnas encerrados en esa sala de totalización “misteriosa y extraña”. A pesar de lo tarde de los resultados oficiales, la gente los esperó pacientemente, aunque ya se sabían desde hace rato. Podría especular las razones de la demora.  En otras latitudes con más gente votando y procesos manuales, los resultados no se tardaron tanto. Quizás la demora se debió a que el CNE esperaba órdenes de decirlos o no. La mente es libre y las pasiones también.
Lo cierto es que esta es una gran oportunidad que tiene el régimen de poder prevalecer en el escenario político. O corrige su rumbo o pasa a los “cuarteles de invierno”. Pero para que eso ocurra se necesita una dosis de humildad y hasta ahora esa virtud ha brillado por su ausencia en toda esa tolda política.
No sabemos si la realidad los podrán convencer de que se deben devolver de esa idea del “socialismo del siglo XXI”, que no es más que una gran anarquía donde todos “meten la mano”.
Me refiero a los que están muy cerca del poder, con la impunidad más grande que se conozca: 98%.  A quien se le ocurrió esa idea, hay que darle unos latigazos en la espalda. En fin, una demostración de cordura de parte del ejecutivo sería ponerse a la orden de la nueva asamblea nacional.
Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx
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Caracas - Venezuela

martes, 8 de diciembre de 2015

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, HAY MADERAS QUE NO AGARRAN EL BARNIZ


Después de los resultados de las parlamentarias de este 6 de diciembre,  no queda duda de que este régimen ha sepultado las esperanzas que un día el difunto, creador de este desastre, sembró en el pueblo venezolano. Yo también las tuve.

Pero tanta mentira cansa. Y el cansancio agota. Ese agotamiento se tradujo en votos castigo a esa “gestión” basada en la mentira. 

La más grande que aun sostienen: “La guerra económica”. Después de la victoria de las fuerzas libertarias y democráticas, el ejecutivo, en boca de su máximo representante, se expresó en unos términos nada humildes para el momento aciago para él, mientras en la MUD, el dirigente “Chùo” Torrealba hablaba de una manera conciliatoria y de reencuentro de los venezolanos. 

Ciertamente “Hay maderas que no agarran el barniz”. Ese es el caso del ejecutivo. Ya no pueden seguir engañando a nadie con ese cuento de la guerra económica y aún siguen enfrascado en eso. Ya saben que no les sirvió de nada ampararse en esa excusa para negar la dilapidación gigantesca de los recursos de una gran nación petrolera con los mayores recursos de la historia, que han sido mayores que los otros, sumados todos desde la independencia política hasta que ellos tomaron el poder.

En mi humilde opinión debió haber dicho: “Queridos compatriotas, hoy a estas horas debo reconocer, que hemos errado el camino, razón por la cual el pueblo entero nos dio una paliza enorme que no podremos olvidar nunca. Más claro no ha hablado el pueblo venezolano.  No sirvió para nada la presión y las concentraciones obligando a los trabajadores a estar ahí escuchándome lo mismo de siempre.  Creo que he aprendido esta lección.  Nos toca ahora escuchar por primera vez la voz de los demás. La voz de las mayorías que padecen las acciones de mi gobierno. No hay otro camino. Si en los próximos 6 meses no vemos mejora en nuestro andar nos toca renunciar y darle paso a otra gente más...” 

Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx
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Caracas - Venezuela

viernes, 6 de noviembre de 2015

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, ASI DE SIMPLE

Ser justos es un asunto muy relativo. La justicia lo es también. Es posible que todo lo sea. Así parece que es.

Quizás todo radica en la idea de que mucha gente cree que se lo merece todo. Sin siquiera haber recorrido el camino para lograrlo.
Creo que ese camino debe ser recorrido completico para poder merecer el premio que todos andamos buscando. 
He ahí el dilema de la humanidad. Quienes hoy detentan el poder y quieren seguir detentándolo no han hecho absolutamente nada para merecerlo.  Un país con las riquezas que tiene, de haberlo administrado medianamente bien, hoy pudiera estar gozando de una excelente calidad de vida para todos los habitantes. Y no haber caído tan bajo como estamos hoy.
En las próxima elecciones del 6 de diciembre, ya no se habla de quien ganará sino de con cuántos diputados ganará la oposición democrática.
El esfuerzo que ha hecho el régimen para poner en contra la mayoría de la población pudo haberlo hecho también para ponerlo a favor, toda vez que ha contado con enormes recursos, pero como todos bien sabemos, estos fueron a parar a manos de unos cuantos que se “atragantaron” hasta la saciedad y pusieron en jaque la economía, la seguridad, la paz,  la sensatez, la abundancia, el abastecimiento y paremos de contar.
La irracionalidad con que se manejaron esos recursos nunca la habíamos visto en la historia de Venezuela y las justificaciones para hacerlo han sido hasta infantiles porque en caso de que hubiesen sido ciertas, sobraran motivos para que todos renunciaran por total y absoluta incapacidad para frenarlas. Así de simple. 
Endilgarles los problemas a los demás ha sido el lema permanente de esta clase política, desde los inicios, cuando el difunto andaba por aquí. Pero por más paciencia y tolerancia que pueda tener un pueblo, llega el momento del cansancio y ese momento llegó. Está harto de tantas mentiras, excusas y justificaciones para lo que a diario ve, padece y siente.
Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx
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Caracas – Venezuela

lunes, 2 de noviembre de 2015

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, EDITORIAL, HUMILLACION NUESTRA DE CADA DÌA

El pueblo de Venezuela no se merece lo que está pasando. Al menos eso es lo que creo. 8, 9, o 10 horas de colas para poder adquirir algunos de los insumos necesarios para poder subsistir. 

Empezando por la comida, seguido por otros artículos de primera necesidad. Y eso cuando nos toque según el número de cédula. 

Si eso no es una humillación, usted amable lector, dígame ¿Cómo podríamos llamarlo? 

Me llegó una información acerca de una niña de 12 años que hizo su cola para adquirir toallas sanitarias, una vez que estaba ya en la caja para pagar, la cajera le informó que no podía vendérselas porque era menor de edad. 

La niña insistió y hasta rogó para que se las vendiera, pero la cajera también mantuvo su posición y se negó rotundamente hasta que la niña se levantó la blusa y le enseñó el pantalón ensangrentado. No obstante la cajera insistió en negarse. 

Los presentes que también hacía cola pusieron su parte y exhortaron a la cajera hasta que por fin accedió a vender las toallas. La niña tomo su paquete y salió llorando del lugar. 

Si esto no es una humillación, por favor, dígame usted amable lector, ¿Cómo se llama esto? 

En realidad es inédito lo que pasa en el país. Quizás no sea tan malo lo que el régimen ha hecho y sigue haciendo. Me ha inspirado para  escribir mi libro “El manual de la excusa y de la mentira perfecta”. Que recoge en uno de sus capítulos las patrañas de las que se vale para seguir sometiendo a la minoría que aun sueña con una vida mejor. Todo por el hecho de mantenerse en el poder, cueste lo que cueste. Y nos está costando bastante. 

Normalizar la convivencia social y mejorar la calidad de vida requiere fundamentalmente de respeto a las leyes y a las normas establecidas. Costará lograrlo, pero será necesario que quienes la han llevado a esta lamentable situación, deban pagar por sus actos. Ese momento es crucial para sanar las heridas y poder respirar de nuevo aires de libertad. 

Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx
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Caracas Venezuela

viernes, 30 de octubre de 2015

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, EDITORIAL, EL PREFIJO IN

Me acabo de levantar, son las 3.30 Am.  Debo ir a mi trabajo.  Es la hora en que debo hacerlo para poder llegar a tiempo pues vivo un poco lejos: Los Valles del Tuy. Y trabajo en Caracas. Esto lo hago todos los días de lunes a viernes. Bastante cansón.

Será otro lenta y feroz semana. Lenta por lo eterno que todavía es. Feroz por todo lo que hay en el camino, Inconsciencia, intolerancia, incapacidad, impunidad, insensatez, indolencia, creo que si usamos el prefijo in lo podemos decir todo de una manera más acertada.  Y estoy seguro que así entenderemos mejor el mensaje que quiero expresar aquí.

Esta clase política se ha dado el “lujo” de haber dilapidado en extremo, los dineros públicos.  Como nunca antes nadie lo hizo. Que se diga dilapidar no es la palabra correcta, están en cuentas en dólares y en el exterior.
Hemos presenciado y sido testigos casi mudos de la voracidad de unos cuantos que no se sacian. Y aun así pretenden seguir en eso. Posiblemente tardemos un poco en arreglar el asunto.

La historia nos restriega en la cara que hay salidas. Que los errores cometidos pueden enmendarse.  A pesar de que el tercer mundo también existe en nuestras cabezas y ahí seguirá por un buen tiempo más.   Se ha afirmado que se aprende más de los errores que de los aciertos. Así que vamos por buen camino.  Hemos sido error tras error.  Las soluciones tienen vida propia, se esconden y agazapan para que no podamos encontrarlas. No sabemos quién será el próximo que dará el zarpazo. La gravedad de las heridas, que aún no sanan, nos ponen “los pelos de punta”. Y estamos tan acostumbrados ya a los escombros y limosnas que todo amago por  salir del agujero nos produce un escozor en la espalda.

Nunca antes este  pueblo había tenido la rabia tan a flor de piel. Exacerbada más bien. Y la paciencia casi nula. Ambas están esparcidas en todo el territorio y no pueden ocultarse ya que saltan a simple vista. 

Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx

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miércoles, 28 de octubre de 2015

ANTONIO LÓPEZ VILLEGAS, EDITORIAL, CON EL TIEMPO COMPRENDES

Con el tiempo comprendes que los héroes no solo existen en la ficción del También los hay en esta dura realidad que padecemos todos los venezolanos desde hace ya rato. 

Esos héroes somos nosotros, que hemos podido sortear tantas calamidades para no arrodillarnos ante tanta pesadumbre y miseria. No nos vamos del país. Quizás la excusa mejor es que amamos esta “tierra de gracia”. Y que también sabemos que la plenitud total de vivir en libertad es una realidad que debemos conquistar a pesar de la ignorancia de algunos que aun apoyan a esta clase política sin una pizca de ética. 

La gloria y la paz también se conquistan y eso estamos haciendo poco a poco los amantes de la libertad. No hay manera de que, a pesar de tanta propaganda a través de los medios del estado, que son casi todos, nos logren desviar del foco que la mayoría ya tenemos. 

Ese foco es, poder vivir en democracia y plena libertad. Es una obsesión instalada en lo más profundo de nuestras mentes. Tampoco hay manera de evitar que esa misma gente sea desplazada desde donde ahora está por las razones que todos, sin excepción ya sabemos, a pesar de que esa pequeña minoría, no sea capaz de reconocerlo en público, pero sí en círculos privados. 

Mientras el heroico país productor insiste en el trabajo fecundo y constante, simultáneamente y poco a poco se van cayendo las máscaras que culminarán con el final de la pesadilla. 

El aliento incansable de una Venezuela que respira evolución ya puede sentirse en el ambiente. Los cambios en la vida política de las naciones son indetenibles y ningún régimen en la historia, por más poderoso que haya sido, ha podido detener el empuje de la gente que quiere progresar. 

Todos, sin excepción, han cedido ante la fuerza de la evolución y la búsqueda de una mejor calidad de vida. Así ha sido y así seguirá siendo porque no hay posibilidad de volver atrás. Etapas que inexorablemente se cumple en la historia de la humanidad.

Antonio López Villegas
altatribuna@yahoo.com.mx

@lopezvillegas7