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domingo, 20 de marzo de 2016

EMILIO NOUEL V., LA INTERNACIONAL DE LA PODREDUMBRE: KIRCHNER, LULA, CASTRO, CHAVEZ, ORTEGA, DILMA…………

En no pocas ocasiones he comentado lo que he llamado ‘Corruptos sin fronteras’, o lo que sería lo mismo: una ‘internacional de la corrupción’.
Es una suerte de organización informal cuyos miembros están vinculados por los canales de la política, de la ideología. El afán desmedido de poder y dinero, que esconden detrás de una retórica indigesta, los hermana, los lleva a apoyarse incondicionalmente más allá de las fronteras.
En su mayoría, van por la vida y el mundo de izquierdistas anticapitalistas, socialistas del siglo XXI y/o antiimperialistas de uña en el rabo. Dicen representar los intereses de los excluidos y los “condenados de la tierra”, como los llamaba Fanon. Sin embargo, no tienen empacho en aliarse con delincuentes de todo pelaje, sobre todo, algunos de cuello blanco, duchos en el recorrido seguro por los vericuetos de las finanzas internacionales.
El antinorteamericanismo es también ingrediente infaltable en los discursos inflamados de estos redentores de los pobres, cuyos bolsillos están repletos de dólares. Sus aquelarres, como el Foro de Sao Paulo, están financiados por los compañeros en funciones de gobierno.
La superioridad moral, en tanto que izquierdistas, es nota característica de su actitud frente a los demás mortales; éstos, seres inferiores, engañados y corrompidos por los valores de la sociedad de mercado, faltos de la orientación de aquellos ‘guardianes de las esencias’.
No obstante, más temprano que tarde, y para infortunio de este malandraje dedicado a la política, toda esa impostura sale a la luz, y la tal superioridad ética, los grandes ideales, el amor por el necesitado y las rasgaduras de vestiduras, resultan ser un burdo disfraz, un perverso disimulo, para engañar a incautos.
No hay que ir muy lejos para comprobarlo. La vida dispendiosa de millonarios que llevan los dirigentes del PSUV y sus allegados, la que muestran sin recato alguno, es la evidencia más palpable. Las pruebas se cuelan hacia el público, aparecen a diario en los medios, tal es el desfachatado atraco que han cometido a la Nación. Las esquilmadas empresas del Estado, los contratos en la Administración central y descentralizada, las gobernaciones y alcaldías todas han sido fuente de los mayores negociados turbios, y origen de enormes riquezas mal habidas, este latrocinio, por supuesto, en el nombre sagrado del socialismo.
No es muy diferente el espectáculo de sus amigotes, compañeros de la causa revolucionaria en el extranjero. Ellos están dando,  también, mucho de qué hablar, en esta materia de tráfico de influencias, “guisos” y demás robos de los dineros públicos. Los juicios y cientos de enjuiciados y encarcelados, allí donde funcionan las instituciones, lo atestiguan.
El ‘lava jato’ o ‘petrolao’ brasileño ha destapado la inmensa cloaca de Petrobras. Hasta el señor Odebrecht, constructor mimado de los grandes contratos del gobierno chavista, ha sido encanado. Cientos de apresados por el tráfico de influencias y lavado de dinero, señala la información disponible, y los escándalos no cesan.
El kirchnerismo argentino no se queda atrás en este repugnante asunto. Desde antes de que cayera del poder, las denuncias sobre sus desaguisados, incluido el tráfico de drogas, habían circulado profusamente, algunos los conectaba también con el gobierno venezolano. Esta semana, por cierto, han aparecido videos en que se reparten millones de dólares los contratistas del kirchnerismo.
Los sandinistas, otros ‘compañeritos’ del socialismo del siglo XXI, están denunciados de múltiples irregularidades con las empresas creadas a cuenta de la ALBA, a las cuales tampoco escapan personeros del gobierno chavista.
Así, ‘Corruptos sin fronteras’ se ha convertido en un negocio muy rentable, globalmente hablando, para los nuevos redentores de los pobres. De Rusia, pasando por España, Ecuador o Cuba, llegando a Panamá, Brasil, República Dominicana, Bolivia o Nicaragua y la China, los dineros públicos de muchos países, circulan a través de los canales financieros, para engrosar las cuentas y bolsillos de las nomenklaturas de gobiernos de izquierda, y hasta ídolos como el inefable Lula Da Silva, están seriamente involucrados hasta los tuétanos.
Los venezolanos de bien sentimos una gran envidia de los países en los que las instituciones encargadas de perseguir y sancionar la corrupción se desempeñan de conformidad con la ley; de aquellas naciones cuyos órganos de control o los tribunales no están secuestrados, manipulados o intimidados por el poder, como ocurre en Venezuela.
El del señor Lula es sólo un caso, entre tantos otros, de un ídolo con pies de barro, que ha buscado protección asumiendo un cargo ministerial, lo cual releva equivale a una confesión. No sería prudente poner las manos en fuego por él, habida cuenta de los múltiples indicios que obran en su contra y muchos de sus colaboradores y familiares.
Lo más cierto de todo esto es que, en efecto, hay una internacional de la podredumbre política que conecta, particularmente, a grupos que comparten ideologías y ambiciones de poder, y que se protegen mutuamente al momento en que son desenmascarados.
Pareciera que les llegó la hora de la verdad.
Emilio Nouel V.
emilio.nouel@gmail.com
@ENouelV

Yaracuy - Venezuela

viernes, 29 de enero de 2016

EMILIO NOUEL V. , CONTRASTE: MEXICO PROMISORIO, BRASIL EN DECLIVE

Años atrás aludía en un artículo al rol ascendente que dos países latinoamericanos venían experimentando en el concierto de la política y la economía mundiales.
Brasil y México -decía- estaban ya jugando en las “grandes ligas” y pisando fuerte. Se estaban convirtiendo en interlocutores y competidores planetarios, y uno de ellos, el primero, aspirando, en lo político, a ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de las NNUU.
No pocos analistas recogían esta realidad y asomaban posibles desarrollos futuros en los que no sería posible excluirlos de las decisiones de gran trascendencia regional y mundial.
Los logros económicos alcanzados por ellos los convertían en modelos de actuación para el resto de los latinoamericanos
Ambos países son miembros permanentes del G-20 y las opiniones de sus representantes son oídas en este espacio de coordinación mundial.
En el caso particular de Brasil, es de subrayar también su pertenencia a un grupo de nuevas potencias emergentes, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), con una relativa influencia global, pero, a la fecha, en su mayoría con serios problemas.
Por su parte, México forma parte del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, en el que le ha ido muy bien, y otros regímenes de integración comercial abiertos al mundo.
Desde entonces el panorama ha cambiado, sobre todo, para Brasil.
Hoy leemos en prensa: “Brasil en liquidación”, “Brasil ha perdido el favor de Davos”. Éstas son expresiones que denotan circunstancias distintas, en las que había un optimismo marcado respecto del futuro de ese país.
Independientemente de la opinión que se tenga sobre el Foro Económico de Davos, lo que allí se ventile y diga tiene repercusiones en las percepciones de los diversos actores que en los espacios económicos y financieros se mueven. Y en esta oportunidad, algunas voces han presentado pronósticos no muy halagueños acerca de la economía mundial. Recesión y debilidad han sido palabras muy utilizadas en los discursos.
No es casualidad, por ejemplo, que un presidente como el argentino Mauricio Macri, haya puesto allí empeño particular en transmitir una imagen diferente de su país, con vistas a atraer potenciales inversionistas, que tanto necesita, después de años de políticas populistas equivocadas. “Queremos convocar al mundo a una nueva relación con nuestro país, que ofrece oportunidades gigantescas”, dijo.
Brasil está siendo muy afectado por los últimos desarrollos de la interdependencia global, así como de su propio desempeño doméstico. Culminó un ciclo de las materias primas en alza, por la caída de la demanda, principalmente, la china, a lo que se suma la caída del PIB en casi 4% en 2015, una inflación de 11%, alta deuda en dólares de las empresas y una perspectiva negativa para el año que comienza (PIB -3,5 %). La peor crisis de Brasil en 70 años, se dice.
No obstante, pese a la grave crisis, también política, empresas brasileñas importantes han sido adquiridas en el último año por inversionistas extranjeros, aprovechando los valores bajos y pensando sobre todo en el futuro, no en la coyuntura actual.
En el marco de la integración económica, Brasil se mantiene en un bloque comercial, Mercosur, empantanado, que ha reducido su comercio interno y no se abre a otras opciones, lo que le hace perder oportunidades que otros sí están usufructuando, como es el caso del Acuerdo del Pacífico, esquema más flexible y dinámico, que le hace sombra.
Por su parte, México muestra índices mejores. Lo ha beneficiado ser socio de EEUU, país que se ha ido recuperando de la crisis del 2008.  En 2015, el PIB estuvo alrededor de 3% y se mantendría, según le FMI, en esa misma cifra para el 2016. Exportó el último año 382.000 millones de dólares y representa el 41% de las  exportaciones totales latinoamericanas.
Este país participa del Tratado de Asociación Transpacífico recientemente suscrito por 11 países (EEUU, Australia, Japón, Canadá, Chile, Perú, Singapur, Vietnam y otros), cuyo gran peso económico es indiscutible, así como su significación geopolítica. El presidente Peña Nieto ha dicho que los bajos precios petroleros no retrasarían ni frenarían la reformas económicas adelantadas.
Brasil y México: dos modelos, dos visiones, dos perspectivas, que obligan a los restantes países del continente a afinar la mirada y apuntar a lo que más conviene, en una economía mundial que en el corto y mediano plazo se muestra harto complicada e incierta.
Emilio Nouel V.
emilio.nouel@gmail.com
@ENouelV

Yaracuy - Venezuela

sábado, 19 de diciembre de 2015

EMILIO NOUEL V., A PESAR DE LOS PESARES, HAY QUE CELEBRAR,

Más allá de las cautelas, prudencias y de los muy oscuros nubarrones económicos en el horizonte, se impone celebrar, sí, CELEBRAR, con mayúsculas.

Ciertamente, la vida personal está en extremo complicada para todos. El bolsillo ha sido golpeado como nunca.
No obstante, la libertad le ganó una, y bien importante, a la tiranía que se ha querido entronizar en nuestro país.
Mayoritariamente, los venezolanos hablaron alto y claro el 6D. Rechazaron la incompetencia gubernamental, su ineficacia y la corrupción desbordada. Repudiaron la escasez y la inflación actuales, hijas de unas políticas equivocadas.
Impugnaron las violaciones a los Derechos Humanos y el sectarismo.
No quieren saber más de una obsoleta, arbitraria, hambreadora y fracasada revolución.
Pero la reacción del gobierno ante la derrota que sufrió deja a cualquier observador nacional o internacional atónito. Mostrando una incongruencia insólita, hasta han puesto en cuestión al sistema electoral que diseñaron para su propio beneficio. No se han percatado de su enorme fracaso en la conducción del país y pretenden atribuirlo a otros.
Lo que en un país democrático normal conduce al acatamiento y el respeto de la Constitución, en Venezuela vemos que se hace lo contrario, desconociendo resultados electorales que le han sido adversos.
El cabello-madurismo, al perder la mayoría de la institución parlamentaria, anda amenazando con esa entelequia que llaman poder comunal, cuya vida depende del financiamiento gubernamental que ya ha dejado de fluir. Con unos pequeños grupos que representan muy poco de la población, han montado un show mediático para asustar a la oposición sin ningún éxito.
Ni siquiera sus votantes se creen los fantasiosos inventos sobre las causas del descalabro.
Dejémoslos que se cocinen en su propia salsa, y que sigan perseverando en los errores.
Es decisivo que oteemos el porvenir con optimismo. No será fácil superar la situación actual. Pero ahora, digan lo que digan ciertos opinadores que sólo ven las amenazas o buscan mezquinamente restar merecimientos a la dirigencia de oposición, contamos con mayor fuerza institucional, una ampliada legitimidad y también un superior respaldo popular.
Al votar por la oposición, la mayoría no sólo repudió al gobierno, votó también por una opción que consideró la que más conviene al país. Votó por los partidos que conforman la Unidad Democrática, un liderazgo y la oferta que pudieron presentar con muchas limitaciones. La gente no votó, como algunos descaminados han dicho, por cualquiera que enfrentara el gobierno. Optó por dirigentes políticos concretos que pueden cambiar el estado de cosas actual.
A los del vaso medio vacío o casi vacío, los desesperanzados crónicos, los que no ven el horizonte cierto que nos espera, les pedimos que se sacudan el desaliento, que no cedan al temor que el gobierno quiere infundir en ellos. Ese gobierno ya dejó de ser lo que fue, perdió el afecto de la mayor parte de la colectividad y a medida que pasan los días los opositores se amplían. De allí que esté dando bandazos, desesperados por la debacle no solo electoral sino también moral.
Hay razones de más para estar animados, a pesar de las dificultades, las carencias materiales que agobian y los temores que se quiere sembrar entre los ciudadanos.
PS: Para todos los que se detienen generosamente a leer lo que escribo por estos medios electrónicos, mis mejores deseos para el 2016. 
Emilio Nouel V.
emilio.nouel@gmail.com
@ENouelV
Miranda- Venezuela

viernes, 11 de diciembre de 2015

EMILIO NOUEL V., ACUERDO NACIONAL O CAOS

No hay que hacer mucho esfuerzo para percatarse de que quienes gobiernan desastrosamente a Venezuela no creen en la democracia.

Lo hemos experimentado más de tres lustros, y ya lo estamos observando en las reacciones que han tenido ante la zurra electoral recibida.
Que el pueblo les haya propinado el 6D un fenomenal varapalo, les tiene sin cuidado. Su irrespeto al pueblo venezolano lo reiteran, y pretenden continuar su burla hacia él anunciando obstaculizar a la nueva Asamblea Nacional.
Al gobernante autoritario le importa poco o nada el voto expresado mayoritariamente, sobre todo, cuando le es adverso. Para él, su voluntad es la que debe imponerse por encima de lo que opine todo un pueblo, independientemente de si tiene o no legitimidad. Su desprecio por la voz del colectivo es proverbial.
La experiencia histórica confirma ese proceder arbitrario, totalitario, sobre el cual no hay que abundar demasiado.
El militarismo cabello-madurista no entiende en qué consiste la democracia, ni es ésa su intención. La reducción de su cuota de diputados en el parlamento a una tercera parte parece no indicarles nada. Perdieron la legitimidad que confiere el apoyo popular y siguen pensando en actuar a espaldas del pueblo, como si no hubiera acaecido un cataclismo político-electoral que lo obliga a rectificar y/o acordarse con quienes disponen ahora del respaldo expresado inequívocamente en los comicios. Poco caso hacen a un deseo de cambio de una gestión económica disparatada, inflacionaria y hambreadora, de una forma de gobernar arrogante, sectaria y atropelladora de los derechos humanos.
En unas deleznables y deprimentes intervenciones televisivas, Maduro, de nuevo, amenaza con desconocer las leyes que sancione la Asamblea opositora, poniéndose así al margen de la  Constitución Nacional. No cesa de decir embustes y disparates, de repetir un discurso risible sobre las causas de la derrota, y en el que ya nadie cree, como se demostró el 6D.
Amenaza, bluffea, sabiéndose débil, noqueado, no sólo ante el país y el mundo exterior que vigila lo que ocurrirá en lo sucesivo, sino ante sus propios correligionarios, vapuleados, deprimidos, desmoralizados y divididos, buscando cada uno sobrevivir después del huracán electoral que arrasó a ese mondongo político indigesto que llaman PSUV y su proyecto obsoleto. 
La oposición sabía de antemano que ése era un escenario probable.
Esperar una conducta racional del gobierno no es la regla, sino la excepción.
Creer que se van a comportar responsablemente, una vez que no cuentan con el favor de la ciudadanía, es no ver que estamos ante unos gobernantes antidemocráticos, incivilizados, bárbaros.
Han dicho que van a designar a nuevos magistrados del Tribunal Supremo y eso está por verse, conocido como es el sordo rifirrafe que en esa institución hay.
Quién sabe qué otra iniciativa adelantaran antes de entregar el poder legislativo, además de regalar demagógicamente ese bodrio que es la televisora de la Asamblea, a sus trabajadores, cuyo futuro financiero, me atrevo a pronosticar, será muy corto.
Hasta un desquiciado decreto de inamovilidad laboral por 3 años más ha ofrecido Maduro, que, estoy seguro, sólo producirá mayor desempleo, menor actividad económica, más desabastecimiento, más inflación, en fin, más caos social.
Dicho lo  dicho, sin  embargo, estamos   obligados a  tener  alguna  esperanza -pequeña, claro- de que al gobierno se le encienda una luz que le haga ver que por el barranco nos podemos precipitar todos. Ellos y nosotros, todo el país.
Si se niegan a reconocer el resultado del 6D, si no aceptan que la MUD hoy encabeza el poder popular más representativo de la Nación, si no se avienen a dialogar y concretar un acuerdo político y económico mínimo que impida el derrumbe, y se empecinan en profundizar unas políticas equivocadas que han conducido al grave crisis actual, entonces la salida de ésta será la peor. 

Emilio Nouel V.
emilio.nouel@gmail.com
@ENouelV

Miranda- Venezuela

sábado, 28 de noviembre de 2015

EMILIO NOUEL V., LA PROPUESTA DE UNASUR ¿UNA BUFONADA?

Desconozco en detalle lo que la sucursal dominicana de Unasur ha presentado a la consideración de las fuerzas políticas venezolanas en liza de cara a las elecciones parlamentarias del 6D, aunque algo se haya filtrado.

Lo que sí sabemos es que esa misión viene con plomo en el ala, y bien pesado. Por dos razones. 
Por un lado, algunos organismos electorales serios de varios países suramericanos, por pudor institucional, se han negado a prestarse a un simple e inocuo “acompañamiento electoral”, engendro éste creado por el inefable CNE venezolano, cuyo propósito es impedir un escrutinio técnico, profundo e imparcial de los procesos comiciales por parte de entes acreditados en la materia en el mundo. Esta suerte de mecanismo de “turismo electoral”, si nos atenemos a las circunstancias políticas particulares de Venezuela, no es lo que se requiere, ni es la vigilancia internacional a la que los venezolanos tenemos derecho. Sobre todo, cuando están demostrados los abusos gubernamentales e incluso atropellos de grupos paramilitares hacia indefensos ciudadanos, que las autoridades consienten o finanacian.
Y por otro parte, ha trascendido el enfrentamiento que habría tenido lugar en el seno de Unasur sobre la designación del cabeza de misión –ningún suramericano quiso echarse el muerto encima-  al punto de que quien la preside no pertenece a ningún país miembro de la organización.
Así las cosas, ya estamos partiendo mal, pues se incrementan las sospechas de un eventual sesgo de los que vienen, sin mencionar que de por sí la misión estará maniatada, con limitaciones para conocer en toda su extensión el proceso y para pronunciarse sobre su conformidad con la ley y los estándares internacionales.
¿Por qué entonces firmar un documento en el que se pide aceptar los resultados de unas elecciones cuando quien lo solicita no tendrá la capacidad para determinar si el proceso marchó bien o no?
¿O es que se quiere simplemente dar una cobertura internacional a un arbitrario y desacreditado gobierno y su apéndice el CNE, en quienes, por lo demás, una mayoría abrumadora de venezolanos no confía?
Para muchos no es secreto de qué pata cojean los burócratas que coordinan a Unasur.
Por lo que respecta a quien escribe estas líneas, ese ente, casi una entelequia, tiene poco o ningún provecho para nuestros países, pero esa es harina de otro costal.
Flaco servicio hacen respecto de la protección de la democracia en nuestro continente, unos personajes que sin inmiscuirse a fondo en el proceso electoral, como debería ser, pretenden dar un aval o una opinión.
En los términos acordados entre el CNE y Unasur, es imposible que esta  última pueda dar una apreciación válida en un sentido o en otro.  Ella no es garantía de nada, porque no dispones de facultades para ello. Su opinión será irrelevante, desde esa perspectiva profesional.
De allí que pedir a la Unidad Democrática venezolana la firma  de un documento de compromiso de aceptación de unos eventuales resultados electorales que Unasur no podrá verificar, sea un despropósito. Dice mucho de la poca seriedad y la irresponsabilidad de ese ente ante un evento de tanta trascendencia para nuestro país y la región.
Sobre las elecciones el 6D están puestas las miradas de todo el hemisferio. Los cambios ya comienzan a concretarse en la comarca. El populismo autoritario inicia su desplome. En Unasur, sin embargo, están algunos de sus dolientes que parecieran muy prestos a socorrer a quienes se están tambaleando por incompetentes, arbitrarios y corruptos. Le corresponde hacer un esfuerzo por no desacreditarse. La región estará pendiente de su performance.
A mi juicio, lo que diga sobre el 6D, ni frio ni calor.
Hizo bien la MUD en no firmar el documento fullero e inútil propuesto por los que dirigen Unasur.
En cualquier caso, bienvenida sea Unasur, les deseamos una feliz estadía.
Postscriptum: Sres. de Unasur: Ya tenemos el primer muerto por causa de la acción de bandas paramilitares bien identificadas. En los últimos días hemos visto la violencia de delincuentes tarifados por el gobierno en contra de dirigentes de oposición, las agresiones siguen ocurriendo. El uso ilegal de los fondos públicos para favorecer candidaturas del PSUV es notorio y obsceno. Las amenazas antidemocráticas de Maduro son diarias. Esperamos que estén tomando nota debida. Estaremos pendientes de qué van a decir y decidir ustedes al respecto.  
Emilio Nouel V.
emilio.nouel@gmail.com
@ENouelV

Miranda- Venezuela

viernes, 13 de noviembre de 2015

EMILIO NOUEL V., EL MUNDO ATENTO Y VIGILANTE DE CARA A LAS PARLAMENTARIAS VENEZOLANAS

En el Continente Americano y mas allá hay mucha expectativa frente a las elecciones del 6D en Venezuela.

Para los venezolanos -no hay duda- es una fecha trascendente. Allí nos jugamos mucho.
Aunque la salida de este atolladero político-económico toca principalmente a los ciudadanos de este país, a la comunidad internacional le corresponde también su parte.
Hoy por hoy, lo que ocurre en un país no es asunto exclusivamente de él. Las sociedades nacionales de hoy están ligadas e interpenetradas mediante tantos vínculos que difícilmente el destino de una esté desconectado de las demás. 
La interdependencia no es sólo económica. Es también política. Los acontecimientos que tengan lugar en un país, tarde o temprano, inciden en los demás. Las crisis de gobernabilidad pueden contagiarse con facilidad, y de manera más intensa y rápida entre vecinos. Hoy lo vemos dramáticamente en las olas de miles de refugiados huyendo de la guerra en Siria e Irak hacia Europa, que no pocos problemas ha creado.
Así, lo bueno o lo malo que ocurra en cualquier país de nuestro hemisferio tiene consecuencias inmediatas en el resto.
No debe extrañarnos, por tanto, que más de una treintena de ex presidentes de América y Europa, familias políticas que hacen vida en el ámbito planetario, parlamentarios del mundo y personalidades diversas, hayan expresado su preocupación por la sombría deriva política que ha seguido Venezuela en los años recientes, particularmente porque desde aquí se ha pretendido proyectar un proyecto político-ideológico a toda la región.
Ante el autoritarismo instaurado en Venezuela, sus arbitrariedades y atropellos a los Derechos Humanos, el mundo – ¡Al fin!-ya no es indiferente, como hasta hace poco.
En general, organismos internacionales como la ONU, la OEA, Unión Europea y Unasur han tenido que voltear su mirada escrutadora hacia Venezuela, después de muchos años de indolencia y descuido.
Obviamente, ciertos cambios de orientación política han tenido que darse al interior de algunos países de la región para que el nuestro se convierta en un asunto a atender con mayor cuidado, cosa que los demócratas saludamos esperanzados y expectantes.
Sabido es que el 6D Venezuela será lugar de encuentro de cientos de políticos democráticos del mundo que vienen a presenciar in situ las elecciones.
Para nosotros ése un gesto solidario muy importante, que nos reconforta y anima. Que nos hace sentir que nuestra lucha por la libertad cuenta con apoyos que traspasan las fronteras.
Recibimos con mucha complacencia las expresiones públicas recientes de personalidades de la región como Luis Almagro de la OEA o el candidato a la presidencia argentina Mauricio Macri, las cuales se suman a las de muchos políticos del hemisferio que han comprendido lo que acontece en nuestro país y en consecuencia, la significación del evento del 6D.
La democracia y las libertades han sido atropelladas y mancilladas en Venezuela. No vacilamos en decir que la normativa internacional sobre la democracia ante nuestro caso particular es aplicable. Demasiadas pruebas hay de que el gobierno nacional ha incurrido en violaciones flagrantes de la cláusula democrática contenida en diversos tratados vigentes.
Que quienes vengan a acompañarnos el 6D lo tengan presente. También los gobiernos de la región y el mundo.
En cualquier caso, sean bienvenidos a este rincón atribulado del mundo, pero cargado de muchas ilusiones y esperanzas; y también en trance de reiniciar con bríos la regeneración de una vida política civilizada hacia la prosperidad, logro que nos merecemos.
Emilio Nouel V.
emilio.nouel@gmail.com
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Miranda- Venezuela

domingo, 8 de noviembre de 2015

EMILIO NOUEL V., 6D: EL CAMBIO VA

Se palpa en la calle, adonde quiera que uno acude. Es un clamor creciente y sostenido, a veces silencioso, pero perceptible en las miradas y gestos de hartazgo, irritación y disgusto.

En el metro, el supermercado, la panadería y las oficinas públicas se siente con fuerza.

Es una suerte de tormenta tropical en ascenso diario que apunta a convertirse en huracán electoral.

Los venezolanos de toda condición y preferencia política no soportan más desidia e incapacidad gubernamentales.  Hasta los chavistas están esperando impacientes la fecha para castigar al gobierno desastroso y corrupto cabello-madurista.

Se percibe no solo en la capital, también en Yaracuy, Anzoátegui, Falcón o Barinas. La geografía nacional es un hervidero ansioso por iniciar un proceso de recuperación de la democracia y de la prosperidad material, logros históricos perdidos en los últimos años de autoritarismo populista.

Las mayorías han comprendido lo urgente y necesario que es contar con una Asamblea Nacional que ponga un contrapeso al desmadre social provocado por un gobierno calamitoso. Que se plante frente al poder para frenar la deriva destructiva a la que ha llevado al país. Que trabaje de verdad legislando sobre los graves asuntos que agobian el país.

Los ciudadanos de a pie saben y/o intuyen que la solución de los ingentes problemas que padecen, pasa, primero, por un triunfo electoral parlamentario de aquellos que se oponen al estado de cosas actual.  

Ese logro político será posible si votamos, si apartamos las propuestas aventureras, productos de la impaciencia y la irracionalidad, que no conducen a ningún lado  y contribuyen a reforzar a los que están en el poder. Si no damos crédito a fábulas de las que se hacen eco unos por ingenuos y otros por desinformados, sin mencionar los que por desesperanzados, las difunden, o los obsesionados con los obstáculos que nos ponen en el camino, estimulando la parálisis y la abstención, que es lo que desea el gobierno para perpetuarse.

Todas, todas las encuestas apuntan a una victoria de las fuerzas democráticas. La reversión de la tendencia que se afirma con los días, es casi imposible.

Este primer paso trascendental electoral será un pivote decisivo para lo que viene.  Nos colocará en una posición más ventajosa para las contiendas que habremos de librar en los próximos tiempos.

Ya se ha dicho mucho, pero debemos subrayarlo. No será fácil lo que se avecina después del 6D. Más cerebro que pasión se requerirá. Pero sobre todo, unidad, cohesión y  lealtad en un abanico de fuerzas plurales a las que las reúne una aspiración única: el restablecimiento pleno de las libertades, de la prosperidad y la paz perdidas.

Emilio Nouel V.
emilio.nouel@gmail.com
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Miranda- Venezuela

sábado, 31 de octubre de 2015

EMILIO NOUEL V., DELIRIO DE LOS 200 DÓLARES POR BARRIL

Los del gobierno continúan creyendo en la fantasía de un aumento del precio del barril de petróleo.

El “Destructor eterno”, en unos de sus tantos desvaríos, les metió el cuento de que iba a llegar a 200 dólares y más, lo que iba a permitirles mantener el loco y corrompido festín en que hundieron al país.

Se aferran a esa quimera porque es la única tabla de salvación que en su menguado cerebro les queda para no soltar el poder y seguir medrando de él.
Alegría de tísico.

Desesperadamente tratan de convencer a los miembros de la OPEP de que incrementen los precios, y hacen una propuesta disparatada que no se corresponden con las realidades del mercado, ni los deseos de aquellos.
Pretenden trasladar al ámbito internacional una visión demencial que ha producido en la economía nacional el derrumbe que vivimos. Como si el “precio justo” arbitrario que han impuesto en Venezuela a productores, distribuidores y comerciantes lo pudieran aplicar en el mercado energético mundial, pero al revés, es decir, el “precio justo” del ofertante. Una lógica, pues, bien extraña, más bien, esquizofrénica.

Hay que estar adoleciendo de una chifladura grave para creer que van a convencer a la OPEP de ese despropósito, habida cuenta de lo que está en juego para esos países. Nadie los acompaña. Hasta los iraníes le voltean la cara.

No sería extraño que hayan contratado a algún santero de la economía al estilo del español Monedero, para que -miles de dólares mediante- les diseñe la genial propuesta que hacen a los jeques que cortan el bacalao en el petróleo.

Quienes sí saben del asunto no hacen sino burlarse de la iniciativa.

En cualquier caso, hacer el ridículo es ya proverbial en los que desgobiernan a este país. Sus declaraciones sobre este tema, como en cualquier otro, son lamentables, reflejan una ignorancia desmedida. Son el hazmerreir de los funcionarios de otros países y de organismos internacionales. ¡Cómo nos compadecen!

Porque no hay sector económico en el que no metan la pata, literalmente hablando.

En el fondo de todo, son los resultados adversos que se dibujan en el horizonte electoral, los que los han puesto aun más erráticos.

La desesperación por obtener dinero a como dé lugar, los hace cometer aun más traspiés, acostumbrados a derrochar a manos llenas sin nociones de gerencia y administración responsables.

El barril de petróleo a 100 dólares se fue para no volver, quién sabe por cuánto tiempo.

Mientras tanto, el gobierno sigue pidiendo milagros a los babalaos que tiene como gestores de la economía.

Emilio Nouel V.
emilio.nouel@gmail.com
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Miranda- Venezuela