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viernes, 27 de enero de 2017

CESAR GUILLEN CITTERIO, EL COMUNISMO RAICES DE UN FRACASO

FALSIFICADORES DE LA REVOLUCIÓN

Con relación al reciente acto de reafirmación del comunismo en el pasado Foro de Sao Paulo acaecido en Managua, reproduzco un artículo escrito hace dos años, no con aires de visionario, sino de simple lógica racional y ciudadana de lo que se avecinaba. Para aquellos que solo piensan en la vieja politiquería mediática y de intereses personales.

Marx nunca dijo que el comunismo es un paraíso terrestre. Se negó a formular predicciones. ”El comunismo  implicará un género o estilo de vida acerca del cual no tenemos todavía ninguna idea”. Fidel aprovecho el estilo leninista con una mezcla de caudillo latinoamericano y la propia historia de Cuba. (País siempre esclavizado o viviendo en dictaduras) Todo para perpetuarse en el poder.

Radicales han sostenido que la URSS, no representaba el verdadero "marxismo" sino un estado autoritario de partido único bajo una oligarquía solo interesada en el poder y que su caída no supone ningún menoscabo de las ideas "marxistas”. Otros, que todo se debió a la incompetencia política, por lo que no supone un fracaso del  marxismo conocido. (Nostálgico y alucinante análisis)

En el llamado Foro de sao Paulo, se trazó la estrategia de reivindicar al Comunismo en Latinoamérica, pero debido a que esta frase ya no tiene el significado que tenía en el pasado, la disfrazaron con la más risible de todas: El socialismo del siglo 21, o peor aún “Socialismo Bolivariano”.

El comandante eterno, bajo las órdenes de Fidel otorgó el dinero para esta fantasía, sin embargo los gravísimos casos de corrupción que involucran a sus altos dirigentes en el Brasil, Argentina, Nicaragua,  y Venezuela, develan realmente los propósitos verdaderos de éstos neo-revolucionarios.

En su tragicómico andar, los boliburgueses venezolanos apoyaron a Hussein y Gadafi, ahora igual que  los Castro al narcotráfico porque “destruye a la sociedad burguesa”, visitan al inexistente Vietnam revolucionario, al partido comunista chino, a los camaradas Rusos, defienden al fundamentalismo islámico y exigen la libertad del “Chacal”. Un éxtasis que solo el opio y no una lumpia, puede generar.

Los líderes comunistas latinoamericanos son falsificadores de la revolución, con una grotesca   intransigencia doctrinaria ellos hoy aparecen como viudos de la URSS y emisarios de Cuba.   Degenerada y corrupta, los últimos vestigios de la izquierda radical latinoamericana avanza a su inexorable encuentro con el fracaso histórico que le estaba predestinado.

Aquí les dejo estas recientes declaraciones, para que sigamos creyendo en diálogos políticos con comunistas:

Nicaragua. Foro de Sao Paulo-Managua,10 de enero de 2017.

“El Grupo de trabajo del Foro de Sao Paulo, en honor a nuestro eterno líder y guía Fidel Castro, ejemplo de unidad e internacionalismo revolucionario. Desde arriba y desde abajo seguimos luchando por la toma del poder en todas las instituciones y su transformación al servicio del proyecto alternativo, mejorando la correlación de fuerzas en todas las formas de poder existentes en la sociedad. Tomando en consideración las condiciones específicas de cada país, el Continente entero debe compartir e incrementar sus jornadas de lucha. Los partidos políticos progresistas y de izquierda seguimos luchando en oposición al sistema”

“En esta lucha estamos avanzando codo a codo con los movimientos sociales de todo tipo. A pesar de reveses temporales y la agresividad del capitalismo contemporáneo nuestra lucha por el poder no se detiene. Reconocemos los éxitos de estos más de veinte años de trabajo de la izquierda organizada  en el Foro de Sao Paulo, y casi veinte luego de la victoria de nuestro mentor, presidente Hugo Chávez. Hay balances positivos de la colosal batalla económica y social librada, aunque no pudimos transformar aún las relaciones de producción capitalistas”.

Cesar Guillen Citterio
protagoras97@gmail.com 
cesarguillencittrerio@gmail.com
Adhuc Stantes
Caracas-Venezuela

viernes, 27 de noviembre de 2015

CESAR GUILLEN CITTERIO, EL COMUNISMO, RAICES DE UN FRACASO. (14)

La casi totalidad de los países que experimentaron el comunismo, después de saborear su injusticia y la desilusión, retornan a la senda de la realidad, a través de la producción de bienes dentro de la sociedad industrializada. China, principal aliado económico de Venezuela, cumple con las viejas tesis leninistas que postulaban que “Una de las características centrales del imperialismo en su fase monopólica, consiste en el saqueo de las materias primas por parte de las grandes potencias”.

Lo único que ha logrado desarrollar a la humanidad hasta la fecha es el trabajo productivo. El deseo que es lo que moviliza al hombre y la razón que es quien ordena esos deseos, encuentran sustento social a través del trabajo, el cual es un atributo de la humanidad.

El capitalismo ha sobrevivido porque es dinámico. Ha hecho aportes a la comodidad, la salud y los descubrimientos. Todos útiles a la sociedad. El 90% de los avances médicos y tecnológicos provienen de los países con ese sistema. Los líderes comunistas y sus familiares acuden allí para su atención médica.

El estado debe facilitar y ayudar a democratizar la economía dándole oportunidades a todos y no a un grupo minoritario de privilegiados, que en el gobierno sea cual fuere su ideología, se benefician de la riqueza y del esfuerzo de su población. ¡Un recurrente proceder en Latinoamérica!
El “socialismo” se caracteriza ante todo, por la estatización que liquida al trabajo creador. El enemigo   de la producción es la burocracia, base del sistema socialista. Ella es improductiva y en gran parte corrompida, creando estancamiento, escasez y  frustración.

Un ¡NO! rotundo a la tradición clientelar de la política en Venezuela, pues sería el inicio de otro gran fracaso. No, a las ofertas del populismo aun cuando estas se disfracen de Socialistas o Democráticas.

"Adhuc Stantes"

Cesar Guillen Citterio
cesarguillencittrerio@gmail.com
Caracas - Venezuela

sábado, 21 de noviembre de 2015

CESAR GUILLEN CITTERIO, EL COMUNISMO, RAICES DE UN FRACASO. (12)

Las revoluciones jamás han sido un producto del convencimiento por los postulados de Marx o de Lenin, mucho menos los del Che Guevara o Fidel Castro. Sin la democracia y una política económica racional, la social se diluye en el caos económico. Lo demuestra el caso cubano, absurdo modelo que imita la sumisa y degenerada política del gobierno venezolano, donde la dictadura es el mecanismo del control social del poder y que se recrudece  mientras más fracasa la economía.

La revolución rusa y la china no existen. La URSS se esfumó en el cielo y China se llenó de quincalleros. Cuba y Corea, son  testimonios de una supervivencia miserable.  En Pekín cada aniversario la revolución desfila por Tiananmen. Donde los disparos ocurridos hacen años, mataron la esperanza joven.

El caso de URSS es patético, 70 años de sacrificios sin límites no habían nivelado la calidad de vida  reinante en Europa occidental. La URSS tuvo una mafia roja cuya moral se demuestra cuando a Rusia  la dirige el Putin, jefe del KGB ruso. Un sistema que necesita a un esbirro, está más que podrido.

China y Rusia produjeron un caos económico, que ahora tratan de superar con recetas del capitalismo salvaje y el neo- colonialismo en Asia, África y Latinoamérica. Con ventas de armas y la expoliación de materia prima al tercer mundo, tratan de resarcir todo el daño que les infligieron a sus pueblos.

Por principio la democracia está ocupada en el mejoramiento realista de la vida en sociedad. El neo-comunismo y el Islamismo radical por el contrario se orientan por necesidad, hacia el exterior porque constituyen un fracaso social, son  incapaces de generar una sociedad viable.

El radicalismo ideológico y el religioso no han evolucionado como si lo hizo su tenaz adversario el capitalismo, que lejos de ser perfecto y en la actualidad objeto de críticas razonables y ataques criminales, se adapta y cambia al ritmo que lo hacen las complejas sociedades humanas.


"Adhuc Stantes"

Cesar Guillen Citterio
cesarguillencittrerio@gmail.com

Caracas - Venezuela

miércoles, 11 de noviembre de 2015

CESAR GUILLEN CITTERIO, EL COMUNISMO, RAICES DE UN FRACASO. (11)

El comunismo en Latinoamérica ha sido un desastre desde que el Che Guevara intentó en su delirio, el  de sembrar a Latinoamérica de “Varios Vietnam”. Lo único que dejó fueron sus huesos en las montañas bolivianas, producto de la traición de los comunistas de ese país en concordancia con los Castro en Cuba, quienes lo siguieron utilizando como imagen publicitaria y cuasi religiosa para sus intereses.

China criticó la revolución de Allende y de cómo manejaba la economía, refiriéndose a la redistribución a base de dinero inorgánico, precios congelados e importaciones. Era el inicio del populismo producto de los prejuicios y a una visión errada de la justicia social. Repartir el trabajo de otros para crear el clientelismo de burócratas y académicos que ya empezaban a medrar en el tesoro público.

Se habla de la CIA y el Imperialismo contra Allende. Pero lo cierto es que los chinos, rusos y checos fueron los primeros en dejar Chile. No hay un solo ejemplo en nuestro continente de avances y progresos concretos, con los sistemas neo-comunistas y del socialismo populista que hemos padecido.

“Con la fuerza y el fusil se establece un orden socialista”. Decía Lenin. Rosa de Luxemburgo, le respondió: “Entiendo y comprendo esas medidas, camarada Lenin, pero no olvide que la libertad será siempre del que discrepe de mi”. Fue el comienzo del modo de terror comunista.

Los revolucionarios latinoamericanos, plagaron de guerrillas a nuestra región con su saldo de violencia,  sangre y miseria. Sobreviven hoy gracias a las alianzas perversas con el narcotráfico en las selvas de Colombia, en la hipócrita política de los Castro, en la plataforma inútil del Foro de Sao Paulo y en la burocracia degenerada de la revolución bolivariana del siglo 21.

Cesar Guillen Citterio
cesarguillencittrerio@gmail.com
"Adhuc Stantes"

Caracas - Venezuela

domingo, 8 de noviembre de 2015

CESAR GUILLEN CITTERIO, EL COMUNISMO, RAICES DE UN FRACASO. (10)

La idea básica del comunismo, es la “igualdad del hombre en su totalidad” Los atenienses desde la antigüedad, afirmaban acertadamente que somos iguales solo ante las leyes. El igualitarismo conduce a soluciones desastrosas. El “igual trabajo, igual salario”, sin importar la calidad y la cantidad, fue la causa de la debacle económica de la Unión Soviética y de la china de Mao. La historia lo ha registrado.

La otra premisa era la de “la lucha de clases” y se basa en que la historia de la humanidad esta cimentada en ellas. El desarrollo histórico fue producto de las confrontaciones, antagonismos y guerras cuyas razones están profundamente ligadas a las necesidades y a la ambición, no a la lucha de las clases. Marx y Engels al concluir que el socialismo y el comunismo son etapas históricas de esas luchas, erróneamente asumen un desarrollo de la Humanidad  a partir de su particular interpretación.
El “Materialismo histórico”, otro de sus fundamentos: “No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino por el contrario es el ser social lo que determina su conciencia”. Marx al decir que el individuo no es responsable  de su historia, recurre a igualarnos a todos y subordina a la persona al resto, negando el papel del individuo y evade la responsabilidad individual frente a la sociedad. Por ende niega el liderazgo que es su condición natural. Tales contradicciones la vemos en la historia de los propios líderes comunistas: Ególatras, individualistas, autoritarios, nada sociales ni mucho menos democráticos.
La última consideración es la llamada “contradicción Capital-Trabajo”. El capital existe desde que existe el trabajo, el capital es dinero acumulado. El capital y el trabajo conforman una dualidad complementaria no contradictoria, pues uno necesita del otro. Es la visión particular del inicio de la revolución industrial que presencia Marx. Diferentes a las modernas condiciones de trabajo del capitalismo actual, mejores a las condiciones casi esclavas de las empresas bajo el régimen comunista.
Cesar Guillen Citterio
cesarguillencittrerio@gmail.com
Caracas - Venezuela

jueves, 5 de noviembre de 2015

CESAR GUILLEN CITTERIO, EL COMUNISMO, RAICES DE UN FRACASO. (9)

Carlos Marx, jamás profesó el igualitarismo total. Esta es una interpretación errónea sobre la necesaria jerarquización de la sociedad con base a las condiciones particulares de cada quien. Las frases  “masas proletarias” y “masas revolucionarias”, fueron solo otra invención política, ya que Lenin jamás creyó en los “poderes del pueblo”, estableció su gobierno a través de un grupo de “revolucionarios profesionales” (En Venezuela  léase: Enchufados).

También manipuló a la “clase obrera” y dejo establecido su criterio de que la clase obrera por sí sola, no podía producir más que “sindicalismo” o “reformismo”. Por ello, de eso debía encargase el partido. (En Venezuela léase: Milicias Obreras y Patriotas Cooperantes)
Se dice que en la democracia la libertad existe en tanto no interfiera con los intereses de los países desarrollados, pero en el comunismo esta igualmente limitada con el agravante de que la dictadura se ejerce a nombre del pueblo, resultando la opresión y la carestía el precio de esa “Libertad”.
“La propiedad privada  fomenta las desigualdades, las envidias, la codicia, y hace que los humanos se identifiquen con lo que tienen y no con lo que son”. Esto relativamente tiene algo de razón. Pero ella  permite el desarrollo de la independencia de cada cual, su relativa libertad con derechos y deberes basados en la crítica racional y no sujetos a los rígidos patrones de las sociedades colectivas.
Se debe recordar que “los ideales políticos nunca intentan mejorar la condición humana, sino a la sociedad Humana, a las instituciones donde viven”. (A. Camus)
En el comunismo la conducta resultante es la del fanático o del radical (Que son hombres de una sola idea y de un solo fin). Este niega dar explicaciones, predica su verdad y no entiende de razonamientos. Los que lo adversan son individuos de “bajas pasiones, codiciosos y malvados”. El fanático en tanto, no se responsabiliza por sus fracasos porque actúa conforme a “Dios, a la historia o al pueblo”.
Cesar Guillen Citterio
cesarguillencittrerio@gmail.com

Caracas - Venezuela

martes, 27 de octubre de 2015

CESAR GUILLEN CITTERIO, EL COMUNISMO, RAICES DE UN FRACASO. (7)

Todas las revoluciones que a partir de la francesa acontecen, tienen la misma estrategia, los mismos ideales y fines. Lo único positivo de ese cambio tiene sus raíces en las revoluciones de las clases medias e industriales y en el desarrollo del capitalismo industrial y financiero.

Ya la sociedad feudal y monárquica no se correspondía con el surgimiento de una opinión pública contemporánea, cada vez más identificada con los valores de la sociedad industrial y urbana, en la que las clases medias, los profesionales liberales y los estudiantes universitarios tenían un peso decisivo.
En 1820, comienza en Europa una oleada revolucionaria que afectará a España, Portugal, Italia. Serán el prólogo de las próximas manifestaciones sociales del 1830 y el 1848.
La Revolución francesa de 1789, y su posterior expansión, habían planteado el conflicto entre los que  se esforzaban por conservar las estructuras sociales y políticas de la nobleza y las fuerzas revolucionarias de la burguesía (No del proletariado) que buscaba un espacio de representación política,   acorde al nuevo peso económico que progresivamente iba conquistando. Ya nada sería igual.
Es por ello que pensar que las revoluciones la hacen las clases populares, una raza o un modelo ideológico de igualdad total, no es más que la manipulación que Lenin inaugura a partir del 1905 en Rusia. Ella misma fue  incentivada por la primitiva monarquía zarista y la derrota de Rusia por el Japón en la guerra de ese mismo año. (No lo hicieron por convencimiento doctrinario). La consolidación del comunismo leninista aprovecha otro desastre de Rusia, esta vez por la guerra contra Alemania en 1915.
Los inicios en China, la Taciturna Francia, la república española, luego en Corea, Cuba, y más tarde en Vietnam, además de Indonesia, no son con base a las doctrinas de Marx. Todos estos pueblos mezclan sus crisis económicas, el nacionalismo, la independencia y la lucha colonial, justificándola con el “leninismo”, que  les permitió tener el asidero político para sus fines. Esa es la verdad.

"Adhuc Stantes"

Cesar Guillen Citterio

cesarguillencittrerio@gmail.com

miércoles, 21 de octubre de 2015

CESAR GUILLEN CITTERIO, EL COMUNISMO, RAICES DE UN FRACASO. (5)

La historia demuestra que nada ocurre por azar. Con anterioridad a los hechos de Francia, se produce la revolución de Inglaterra del 1688, y que vinculó a la burguesía y a la aristocracia terrateniente. Estas clases sociales sustituyeron sin destruirlas a la Monarquía absoluta y al poder de la Iglesia.

Establecieron un gobierno representativo no tan democrático como se entiende ahora, pero lograron reformarlo y ampliaron el espectro de participación. Esto  puso fin a la hegemonía en los asuntos del estado y despejó el camino para democratizar el capital a través de la participación en la economía de  los particulares, antes de dominio exclusivo de la realeza y de la aristocracia del sistema feudal.
(Nada diferente al llamado capitalismo de estado socialista, donde un grupo reducido tal como lo hacía la monarquía, es la dueña de la riqueza nacional)
La revolución francesa por su parte dejó como legado la idea de que la política del estado no debía limitarse a defender y administrar la sociedad, sino que debía configurarla y conducirla. La burguesía  revolucionaria ilustrada es la que va a capitalizar el resultado de ese proceso pues tenía una clara conciencia de la realidad económica que le daba su fuerza y que determinó su victoria.
El feudalismo como sistema económico dio paso a la transición sin proponérselo al capitalismo burgués,  y no al gobierno del proletariado. Lo único que demostró claramente la revolución francesa al final, fue que: “la naturaleza del hombre no puede ser modificada por la ideología”. 
El mismo Robespierre antes de ser guillotinado pretendió ser adorado como “un dios”, y el fanático radical de jean Paul Marat, fue asesinado por un miembro del pueblo, horrorizado por la obsesión de Marat de guillotinar a todo aquel que considerara “Contrarrevolucionario”. Esto se repetirá una y otra vez en las venideras revoluciones comunistas hasta el presente.
"Adhuc Stantes"

Cesar Guillen Citterio

cesarguillencittrerio@gmail.com