lunes, 1 de noviembre de 2021

ROMÁN IBARRA: CAMPAÑA ELECTORAL

Acaba de comenzar la campaña electoral para la escogencia de Gobernadores, Alcaldes; Diputados a los Concejos Legislativos Regionales, y Concejales Municipales, y el panorama no puede ser más deplorable.

Por una parte, se agrede la descentralización del país metiendo en un mismo saco la selección de los gobernantes de las regiones y los municipios, violentando la naturaleza de cada proceso, y forzando la partidización, en lugar de la personalización y la identificación directa de la ciudadanía con cada candidato, en cuyo caso los protagonistas son los partidos, y no el ciudadano.

Por otra parte, desde el oficialismo se exhibe sin pudor el poder abusivo y el uso indiscriminado de recursos del Estado en beneficio de sus candidatos, sin que haya frenos institucionales; porque el gobierno de Maduro controla todo gracias a que la abstención recurrente de la oposición le ha venido regalando la presidencia de la república, la AN, y también gobernaciones y alcaldías en cada proceso. Aquí se demuestra la estupidez sistemática de los ¨genios¨ que prefirieron insistir en esa política errada y –repito- estúpida!

En cuanto a la oposición, u oposiciones, también se ofrece un cuadro lamentable, pues los que volvieron a la lucha electoral, luego de su largo tránsito abstencionista, es decir, los minipartidos del G4, llegan sin verdaderas ganas de participar; como obligados por órdenes superiores, en actitud discriminatoria y en constante ataque contra quienes antes fueron sus aliados.

Siguen enviando mensajes confusos desde el exterior, y a través de sus voceros internos para descalificar el proceso electoral, pero llevan candidatos contrarios a la lógica, destruyendo intencionalmente las posibilidades de la unidad solicitada por el sentido común.

Por si fuera poco, todo esto ocurre en medio de acusaciones mutuas entre la dirigencia de los dueños de las franquicias del G4, por la destrucción y la presunta corrupción en el manejo de los activos de la República que les fueron confiados, como las empresas Monómeros, y Citgo, pero todos quieren hacerse los locos, a pesar de que ambos casos son –de alguna manera- del conocimiento público.

Los partidos y candidatos que siempre estuvieron en el ámbito electoral, están siendo atacados desde el oficialismo, pero especialmente desde la vocería del G4 en franco afán divisionista con la imposición de candidaturas sin alma y sin votos, es decir, directa e indirectamente a favor de Maduro y sus pésimos candidatos.

Como se ve, el ambiente electoral para las oposiciones conocidas, no puede ser menos auspicioso, y autodestructivo, con lo cual, el oficialismo casi con toda seguridad saldrá triunfador con una mayoría aplastante en el control de gobernaciones y alcaldías.

No obstante, luego del fracaso del mantra de Guaidó y el G4, y la estafa del interinato, ya hay quienes comienzan a promover otra locura (espejismo) como el referéndum revocatorio para el 2022, al cual llegaremos sin fuerzas reales, divididos, llenos de odio y acusaciones mutuas para volver a servirle la mesa a Maduro, y lograr otra frustración y suicidio político opositor. Es obvio que no quieren aprender, y mucho menos corregir.

Visto el escenario actual lleno de insensateces por parte de los sectores de la oposición, y la falta de escrúpulos del oficialismo, solo queda rogarle a la providencia por un poco de sabiduría de los ciudadanos para que escojan a sus gobernantes regionales y municipales, de acuerdo al interés general en beneficio de la mayoría, e intentar resolver problemas reales dentro de sus respectivas competencias, lejos de ofertas engañosas y oportunistas.

Es una pena que no haya posibilidades de construir una fuerza opositora vigorosa para darle una paliza al gobierno en esta contienda, y alcanzar una fuerza real que le ponga freno a sus intenciones autoritarias.

Según lo visto hasta ahora, otra inmensa frustración se aproxima. Qué vergüenza!

Roman Ibarra
romanibarra@gmail.com
@romanibarra
Venezuela

LUIS FUENMAYOR TORO: LA INCOHERENCIA Y LAS FANTASÍAS EN LA POLÍTICA

Las últimas semanas han sido increíbles en lo que respecta a la coherencia debida de los discursos políticos, por parte del liderazgo de un sector de la oposición venezolana. Los políticos en general, y entre ellos los venezolanos, no se caracterizan precisamente por ser coherentes en sus discursos, acciones, ni simples opiniones. Empero, lo que hemos visto recientemente no deja de asombrar a quienes tienen todavía una pisca de sensatez.

Usualmente la aparición de diferencias marcadas entre lo que se dice y lo que se hace requieren de cierto tiempo, pues ambas acciones no son en general inmediatas. Por lo tanto, percatarse de la existencia de esas contradicciones no es siempre fácil, pues dependen de la labilidad de nuestras memorias. En general, nos damos cuenta de la ocurrencia de esa situación cuando las incoherencias se hacen muy frecuente o cuando el hecho es muy resaltante por su tipo o por la proximidad de las acciones.

La presencia de la incoherencia ha sido norma en el discurso gubernamental y político venezolano desde hace mucho tiempo, aunque a veces es confundida con la demagogia, las falsas promesas, las apreciaciones equivocadas y la insensatez, máxime cuando todas ellas forman parte del escenario cotidiano en que nos desenvolvemos en nuestro país. Pero el grado de incoherencia en las últimas semanas no tiene comparación con nada visto hasta ahora.

El gran protagonista en la materia que analizamos, tanto que nos hace dudar de su estabilidad mental, ha sido nada menos que Leopoldo López, máximo dirigente del partido Voluntad Popular y artífice intelectual de casi todos los desatinos de la oposición venezolana desde 2019 en adelante, cuando se adueñó del extremismo opositor, y anuló totalmente la voluntad del resto de los partidos y grupos protagonistas del momento y de sus liderazgos.

Oírlo decir que en Venezuela no hay condiciones para votar y que si el estuviera en el país no votaría es más que sorprendente por la facilidad y tranquilidad con que lo dice, en un escenario donde todo el mundo sabe y es testigo que sus seguidores partidistas y políticos están embarcados a fondo en el proceso electoral actual en todo el país.

No se trata de quien se equivocó ayer y cometió deslices, actuó como golpista, terrorista, organizador de incursiones mercenarias armadas y rogó por la invasión de su propia patria, pero hoy rectifica y tiene un discurso contrario al anterior. No es el caso de quien fue beneficiario del manejo partidista delictivo de los activos venezolanos en el exterior, de los fondos de la ayuda humanitaria y de los montos de cuentas congeladas e intervenidas en el extranjero y hoy decide actuar en la política sin el aventurerismo que lo caracteriza.

Es el caso de quien vive aparentemente dos realidades distintas y opuestas al mismo tiempo y estimula por tanto la adopción de conductas contradictorias en la gente que todavía le sigue. Hay que votar por estos candidatos, pero no hay que votar pues no existen condiciones para ello. Hay que votar, pero yo no votaría si estuviera en Venezuela. No sé a qué se les parece esta extraña conducta, que claramente crea una confusión enorme en sus votantes, pero a mí se me parece a la esquizofrenia.

Otro que le sigue de cerca es Juan Guaidó, quien parece una copia mal hecha, pero copia al fin, de su jefe Leopoldo. En su característico lenguaje balbuceante dice lo mismo, aunque no exactamente porque no puede por sus limitaciones. Es el “sí pero no” que hemos descrito en Venezuela pero que seguramente también está presente en otras partes del mundo. Bueno… ¿Qué se puede esperar de alguien que dice que es presidente interino eterno?

Este discurso no es el de Chávez invitando a Ortega a bañarse en el Guaire en 2006, seducido por la sonrisa derretida de Jaqueline Farías, protectora fracasada del emblemático rio caraqueño devenida hoy, por obra y gracia de Maduro, en protectora de la UCV, intervenida desde afuera y desde adentro. No. Aquel discurso era fantasioso, producto de otros problemas también mentales, pero no como el discurso incoherente actual de Leopoldo López.

¡Triste! Nuestra política como expresión de las fantasías y de las incoherencias de sus dirigentes.

Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro
Venezuela

ANTONIO JOSÉ MONAGAS: CUANDO LA POLÍTICA NEGOCIA LA MISERIA

En la pobreza, el hombre puede salvaguardar la magnificencia de sus sentimientos. En la indigencia, puede conservar la vergüenza a pesar de las atribulaciones que lo envuelven. Pero en la miseria, nada puede hacer pues todo cambia tan rápido, como rápido sucede el destello de un relámpago en medio de un vendaval.

La miseria es un vicio del cual se aprovechan estafadores, embaucadores y apostadores para beneficiarse de la desdichada condición de quienes caídos en desgracia, impensadamente, buscan desesperadamente aferrarse a alguna brida para intentar su inmediata salvación. Además, difícil de lograr.

El problema emerge cuando la miseria se topa con la política. Ahí la política busca paliar dicho problema. Pero creando otros. Ahí, indolentes y frígidos politiqueros, advierten en tan “primorosas” ocasiones, pingües oportunidades de negocio. Oportunidades éstas, generalmente contentivas de los recursos y causas necesarias para convertirlas en impúdicos motivos para negociar lo posible. Incluso, en contra de principios, razones de moralidad y de referentes éticos.

Además, acuden a estrategias que luego de asomar presumidas hipótesis salen con un “chorro de babas”. Así se permitan concluir con respuestas vacías. Pero que en aras del provecho rebuscado entre los intríngulis de algún negocio “en puerta”, exprimen al máximo la situación en beneficio propio.

Plena razón tuvo Nikita Kruschev, dirigente de la fenecida URSS, para decir que “los políticos son iguales en todas partes. Prometen construir un puente, incluso donde no hay río”.

El subdesarrollo es escenario vivo de este tipo de situaciones. Siempre presididas por individuos revestidos de poder político. Caracterizados por ser politiqueros carentes de vergüenza. Y que lejos de evitar o reducir problemas, los incitan o encubren.

Venezuela, no ha escapado de caer en tan maloliente fosa. De hecho, cada negociación o mal llamado diálogo que ha venido realizándose en lo que va de siglo XXI, convocados por el actual régimen, ha sido razón para disfrazar de interés nacional lo que concierne a problemas relacionados con su despótico ejercicio de gobierno. Siempre anunciados dichos eventos con la intención de solventar los conflictos inducidos por las crisis políticas, económicas y sociales.

Estos encuentros entre factores de la oposición democrática y del régimen, literalmente hablando, no han constituido diálogo alguno. La acepción de diálogo, implica la comunicación de una verdad tomada de una situación protagonizada por quienes son capaces de enlazarse a través de una palabra debidamente expuesta.

Mientras que una negociación es un proceso donde el escepticismo marca la pauta del encuentro. El mismo implica que las partes a negociar se encuentren dispuestas a renunciar a algo. Ello, a fin de ganar lo que mejor favorezca los intereses en juego. Y en política, esas partes están revestidas de la mayor desconfianza que amenaza con trabar cualquier posible arreglo.

La negociación que esta vez escogió a Ciudad de México como escenario que brinda ciertas garantías, no ha sido fructífero en lo que respecta a reducir la brecha que acentúa las diferencias entre propuestas de libertad y manifiestos de crasa terquedad.

Negociaciones que conducen al limbo

En el fragor de las realidades que pesan sobre Venezuela, estos procesos de negociación, ahora impúdicamente suspendidos, fundamentan sus intereses en un cuadro donde la relación “ganar-ganar”, es difícil de entenderse como estrategia política. Sobre todo, cuando las partes negociadoras saben que negociar no es vender. Tampoco, convencer.

En política, negociar es no verse aplastado por la furia del adversario. Y tal consideración, hace que los propósitos en juego tiendan a confundir toda la argumentación en ciernes.

En lo que corresponde a la negociación que está apuntándose en México entre representantes del régimen y de la facción representativa de la aludida Plataforma Democrática Unitaria, se volvió una entelequia. En un cuento de camino. Y frente al cual, se imponen los intereses de quien detenta el mayor poder político.

Por eso, la filósofa alemana, Hannah Arendt, refería que “las cuestiones políticas son demasiado serias para dejarlas en manos de los políticos” Cuestiones tan serias como la reinstitucionalización del país y el regreso a la democracia.

A decir del dicho popular que reza, “una mala transacción es mejor que una buena batalla”, en México poco o nada se alcanzó. Ni siquiera por haber sido todo una mala transacción. El problema de lo que ha sido la negociación que tiene a México como grama de teatro, es que las expectativas no se corresponden con la situación de crisis y de emergencia humanitaria que vive Venezuela.

Sólo dos acuerdos de sobrante razón, tocan el propagado problema de la soberanía de Venezuela sobre la Guyana Esequiba. Y no formaban parte de la negociación en curso. Más bien, sonaron a fáciles comodines que buscaron darle un giro de fácil entendimiento a las diferencias en juego. O que fueron parte del pertrecho diplomático del cual el régimen quiso aprovecharse para luego argumentar que su labor habría alcanzado algún resultado.

Es lo que el actor norteamericano Marx Groucho hablaba del concepto de política. Decía que “la política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar luego los remedios errados”

Los inventivos y las sanciones que buscaban imponerse o evadir, hicieron que todo terminara reduciéndose a una pérdida de objetivos claros. Y que lejos de lo que pudo hacerse, todo pareció replicar el problema de cuando la política se sirve de las personas para hacerles creer que se les sirve a ellos. Y ocurre cuando la política negocia la miseria.

Antonio José Monagas
antoniomonagas@gmail.com
@ajmonagas
Venezuela

DOMINGO ALBERTO RANGEL: LOCURAS AL INICIO DE UNA CAMPAÑA

La campaña para elegir autoridades locales y regionales comienza y es de lamentar que viejos siquiatras desaparecidos no estén presentes para diagnosticar tanta locura en un solo país.

Al gobierno se le acusa por designar embajador a un empresario que intenta pasar al mismo tiempo por servidor público y contratista del estado que le dotó con pasaporte diplomático. Eso es locura.

Pero la oposición cretina no cae en cuenta que Alex Saab, por quien el gobierno siempre leal quiebra lanzas, no debe ser tan imprescindible cuando tras más de un año encanado en Cabo Verde… las cajas CLAPS –así como las pocas medicinas que llegan a los hospitales y CDIs- estarán canijas por las sanciones… pero nunca han desaparecido.

Y es locura protestar las sanciones que son a todas luces ilegales… en México… y apoyarlas en Venezuela como hacen las oposiciones.

Pero si de locura por desapego a la realidad y sus normas se trata, hay un grupo dentro de la oposición que hasta ahora viene evitando que los mencionen directamente por los robos de Citgo y Monomeros pero igual siempre aparecen cuando de cortar el bacalao se trata: son las dos facciones de AD… aparentemente divididas pero unidas por el factor común que se llama Luís Aquiles Moreno que al igual que los frasquitos que tenían los luchadores en sus esquinas… hace milagros.

Aparentemente AD está dividida… la realidad dice otra cosa.

El viejo partido se repartió las candidaturas a gobernador… donde les tocó: una para Bernabé… otra para Henry.

Y como los bomberos ni Henry ni Bernabé inscribieron o apoyaron candidatos distintos… salvo en casos extremos que los hay.

Porque en el fondo lo que se juega no son gobernaciones sino el 2024 cuando Bernabé presente su pupilo… y Henry salte a la palestra o empuje uno de su equipo.

Por eso y porque en el Imperio también andan locos… aquí y allá abundan personajes que dicen una cosa y hacen otra… incluso si de violar leyes se trata.

Por ejemplo: es sabido que AD es el único partido que puede ganar alguna gobernación y en este cálculo saco a Rosales porque después de los robos en Monomeros ese candidato no pasa del Zulia.

De manera que AD puede alinearse con Capriles para sacar a Guaidò y exigir ser la conductora del 2024.

El problema estriba en que hay dos Acciones Democráticas que votan unidas… si tienen el mismo candidato.

Y así los adecos que ganen gobernaciones tendrán más peso que nadie en la hora de las definiciones… si una de las ADs no se interpone.

Por ende Henry apoya en Monagas a su “Jefe de Fracción” quien a pesar de todas las críticas al gobierno interino… integra la “Comisión Delegada” de la anterior Asamblea Nacional… o de Narmia… ex diputado Piero Maroun quien desde ya tiene apoyo de Henry y también de Bernabé… y de quien será el candidato interno contra Ramos Allup en el 2024… si gana Aragua… el Burro Martínez a quien Bernabé empuja como “presidenciable”.

Todo esto es locura nacional pero hay otro ingrediente para ser considerado sobre todo por quienes piensan que Biden y Trump difieren en su política sobre nuestro país.

Pero no: la administración yanqui recomenzó a pagar los 600 dólares mensuales que Trump les cancelaba a los diputados opositores de la camada Guaidò… si el autojuramentado daba el visto bueno.

Eso desde luego es locura yanqui… pero más locura es que Guaidò… quien se saltó sin garrocha todo lo concerniente al cambio de Presidente según la CRBV… ahora pretenda ser más papista que monseñor Porras… y les pida la renuncia a los ex parlamentarios adecos y a otros que se han candidateado de gobernadores pero aún fungen como parlamentarios en el circo del interinato.

AD afirmó que Guaidò actúa de esa manera cuando exige que se cumplan los artículos 128 y 129 de la Ley de Procesos Electorales… “por venganza contra el partido que se opuso a que el interino reestructurara a su leal saber y entender –¿?- Monomeros”.

Eso sería locura de no ser que Maroum no puede renunciar y no es por necesidad de los 600 dólares que Biden saca de Citgo y les mete a estos ex parlamentarios en el bolsillo… sino porque es la ficha de Henry Ramos… por si acaso en Aragua gana el Burro Martínez que es la carta de Bernabé porque Laidy no cuenta.

En la locura de creer que son parlamentarios quienes no se postularon al jugar a la abstención… de robarse activos de Venezuela para pagarle dietas a estos mamertos… o de hacerse el legalista respecto a la mencionada Ley de Proceso Electorales… también cae el inefable Luís Florido pero ese no tiene chance matemático en Lara aunque juega a obstaculizar a Falcón.

Pero y como escribí de introducción… se necesitan siquiatras excelsos… y ni siquiera soy médico… solo digo que ante tanta porquería es muy difícil votar.

Domingo Alberto Rangel
doalra@yahoo.com
@DomingoAlbertoR
Venezuela

domingo, 31 de octubre de 2021

ESPECIAL DEL DOMINGO: LUIS MANUEL AGUANA. DESPUÉS DEL 21N, UN CAMINO DE PERFECCIÓN


“El camino de la perfección se compone de modificaciones favorables” Don Simón Rodríguez

Los grandes personajes de la historia son solo seres humanos. Es una frase que hemos escuchado muchas veces. Y eso tiene mucho de verdad. En el neto, la suma en positivo y negativo de sus aciertos y fracasos hace para el mundo que sean un ejemplo a seguir; y a pesar de ser tan humanos como nosotros, finalmente resultan ser seres humanos muy especiales. Tal es el caso de Don Simón Rodríguez, Maestro del Libertador.

De acuerdo a Augusto Mijares, escritor, historiador y educador venezolano, Ministro de Educación en el famoso Trienio adeco (1948), explicaba en un compendio de ensayos acerca de los héroes cívicos latinoamericanos sobre Don Simón Rodríguez, escrito hoy hace 80 años y publicado en 1946, titulado “Hombres e ideas en América”, lo siguiente:

“Nunca hizo nada por sí mismo y su vida es una serie de fracasos lamentables, a veces grotescos. ¿Es posible admitir que aquel soñador excéntrico, que jamás dominó su propio destino, ejerciera influencia alguna sobre el espíritu del héroe, cuya característica más notable es, el querer inflexible e infatigable, el saber pensar y el saber hacer?” (ver ensayo de Augusto Mijares, “Cuando el Maestro del Libertador quiso ser el Maestro de “Los niños pobres””, en https://tinyurl.com/44sufejj).

En efecto, el Libertador en 1824 escribió en una carta un reconocimiento dirigido a su Maestro exaltando su figura, que no se entendería hacia un individuo con ese perfil. Pero Mijares resuelve la aparente contradicción:


“Como sucede con todos los inadaptados, la verdadera vida de Rodríguez es la de sus pensamientos. Allí está su espíritu, y no en los sucesos exteriores, entre los cuales va dando tumbos su desconcierto. Allí si encontramos, vivientes, esas “grandes sentencias” que, según el discípulo (Bolívar), habían formado su corazón “para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso” (leer carta de Bolívar a Simón Rodríguez de 1824, pág. 141).

Pero lo más importante de esta historia es este descubrimiento: “…las lecciones del Maestro fueron sobre todo incitaciones a la acción, normas de tenacidad y de paciencia; y que eran las que mejor podían adaptarse a la índole de Bolívar y a la obra que le estaba reservada” (resaltado nuestro).

El pensamiento que inicia esta nota, “El camino de la perfección se compone de modificaciones favorables” es realmente como se cita: “un programa sagaz y completo de cultura moral”.

Los venezolanos nos hemos hundido en la desesperanza porque las cosas aun no nos han salido como hemos esperado. Y resulta que hay que repetirlas no una, sino muchísimas veces hasta que salgan. Muchos se han ido porque “ya no hay más nada que hacer en Venezuela” y esa es precisamente la enseñanza de persistencia que le transmitió el Maestro Simón Rodríguez al Libertador de tal manera que repetía que “las cosas para hacerlas bien es preciso hacerlas dos veces: es decir, que la primera enseña la segunda”. Pero añadía:

“¡No dos veces, muchas, muchísimas veces tuvo él que recomenzar su obra durante aquellos 20 años! No dos veces, sino muchas, muchísimas veces, tenemos todos los hombres que recomenzar la ejecución de nuestros propósitos; quizá recomenzar la vida misma, cuando el destino es hostil, o nuestras propias flaquezas parecen habernos arrebatado para siempre el fruto de nuestros empeños”.

Pero esas enseñanzas deben ser recordadas y mantenidas como verdades. Ya los venezolanos hemos olvidado la quintaesencia de lo que aprendieron de sus maestros aquellos que construyeron nuestra nacionalidad. Y eso hay que recordarlo, conversarlo, discutirlo, escribirlo y machacarlo una y otra vez para que no se nos olvide, con la intención de que renazca del fondo de cada uno de nosotros como venezolanos. De un amarillento libro de más de 80 años redescubro lo que el Libertador aprendió de un Maestro que a fin de cuentas fue el responsable de que su pupilo entendiera y actuara cuando fue necesario para el rescate de nuestra libertad.

Mijares remata: “Tanto la observación de Bolívar, como la de D. Simón Rodríguez, son, pues, de aplicación indefinida y universal. Traducidas de su generalidad filosófica, ambas significan lo mismo: nunca consideramos el suceso adverso como un fracaso total; la persistencia del infortunio puede ser anulada por la persistencia de la acción y de la fe; que no nos arredre el fracaso, porque “las cosas para hacerlas bien es preciso hacerlas dos veces” que ni siquiera nos desaliente nuestro propio desaliento, porque “el camino de la perfección se compone de modificaciones favorables” (resaltado nuestro).

Los venezolanos nos vemos ahora en la desesperación y el decaimiento, tanto, que ya es contagioso en quienes los hemos evitado, por tanta mala noticia que incluye la rendición y la entrega de las banderas opositoras al régimen a manos de quienes no merecen tener la representación del pueblo venezolano.

El 21N los venezolanos le daremos mayoritariamente la espalda a quienes nos traicionaron, de eso no me cabe la menor duda, trayendo como consecuencia que el régimen, de nuevo, se salga con la suya a la sombra de un sistema electoral corrupto. Pero eso no puede significar que este suceso adverso signifique un fracaso total porque “el camino de la perfección se compone de modificaciones favorables”. Después del 21N otras propuestas que no eran escuchadas por el ruido estridente de quienes nunca estuvieron interesados en el bienestar de la Nación, finalmente podrán ser atendidas. Esa será la primera de muchas modificaciones favorables que tendrá este nuevo escenario post 21N. Y como indicó Mijares en ese maravilloso ensayo: “No podemos aspirar a un “estado de perfección” pero si debemos imponernos “un camino de perfección””. Esa es una incitación a la acción y una lección que deberemos aprender muy bien a partir de ahora…




Luis Manuel Aguana
https://ticsddhh.blogspot.com/
luismanuel.aguana@gmail.com
@laguana
Venezuela

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL II: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com DOMINGO 31/10/2021


 

AQUÍ TITULARES DE HOY DOMINGO 31/10/2021, PULSA SOBRE EL TÍTULO PARA LEER

         

TITULARES DE HOY - NACIONALES - 3110/2021


CARLOS BLANCO: ASALTO A LA UCV



RAFAEL GARCÍA MARVEZ: CANTOS DE ESPERANZAS DE LOS JILGUEROS


LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: LEA Y DECIDA SÍ VOTA O NO


OSCAR ARNAL: DON RÓMULO RESISTE


ESPECIAL DEL DOMINGO: MIBELIS ACEVEDO DONÍS. ¡YA ESTÁ BUENO, CATILINA!


MIBELIS ACEVEDO DONÍS: LA REINVENCIÓN DE SÍSIFO

A escasos días de las elecciones, la sensación de atasco en un bucle temporal es abrumadora. Visto el recurrente extravío de una dirigencia que repite el pasado y esquiva el futuro, la desmaña para blindar opciones posibles de triunfo; encima, arropados por una ola moralista que nos retorna a la misma calle ciega, a la fiesta de críticas sin autocrítica, no está de más recordar la importancia del buen juicio en política. Sí: a pesar de la larga temporada de desbarros, la rebeldía frente al determinismo impele a desear que esa reinvención de la oposición que algunos invocan, pueda agenciarse efectivamente a partir del 22N.

La mortificación no es menor. Sin vigorosos referentes, triunfos visibles y cambios sustantivos, la idea de la democracia palidece, pierde apoyos. Recordemos que de esa visión normativa, ese elemento ideal, como apunta Sartori, depende la realización de un sistema que desafía a la inercia del comportamiento humano; que, por tanto, necesita ser promovido, “creído”.

La reciente Encuesta Nacional sobre Juventud (UCAB, oct-2021) aporta pistas en ese sentido. Sólo 50% de jóvenes consultados se pronuncia a favor de la democracia. 22,1% dice que un sistema autoritario puede ser preferible, y 27,5% que da lo mismo una democracia que una dictadura. Más allá de un contexto que de facto ha truncado el restablecimiento de un régimen de libertades, ¿qué ha fallado en términos de credo y pedagogía política para que las nuevas generaciones de venezolanos despachen, además, la fe en la democracia? Lejos de hacer de ese ideal un motivo para la agregación de intereses y voluntades, ¿por qué este desinterés por el potencial de realización colectiva que Huntington distinguió en el régimen más deseable entre todos los posibles?

Crisis de representación, partidos carentes de oferta programático-identitaria, irrelevancia del liderazgo: cánceres que arrastramos desde hace más de 2 décadas, cuando la democracia recibió el mordisco brutal de la antipolítica. Frente al terco desvío, pues, ahora habrá que redescubrir la gracia de la sensatez, ese “saber cómo lograr que se hagan las cosas”, Isaiah Berlin dixit, comunicarlo efectivamente y a tiempo. Buen juicio, sentido de la oportunidad, coraje para dudar y auto-cuestionarse, facultad para juntar los datos pertinentes pero caóticos que a menudo ofrece la realidad y verlos pragmáticamente, como “síntomas de posibilidades pasadas y futuras”. Todo eso que ha faltado en tiempos henchidos de buenas intenciones, seguramente, pero en gran medida carentes de conducción efectiva, de compromiso con convicciones que sirvan a todos.

“Pasar del “cese a la usurpación…” al “vota por mí”, sin rendir cuentas políticas por los miles de errores cometidos y vidas sacrificadas, es parte substantiva del deterioro tal vez irreversible de una oposición que ha fallado en casi todo lo que ha hecho desde el año 2000”, asestaba recientemente el profesor Ángel Álvarez. Aun matizada por el tal vez, la palabra “irreversible” pesa acá como una losa. En efecto, la ocasión de emprender una rectificación fructuosa, de reconquistar el cortijo de la política local con la humildad que entraña el sentido de responsabilidad, parece no haber sido valorada en su justa dimensión. En vez de eso, la apuesta opositora sigue amarrada a la profundización de las diferencias, la no-cooperación, la omisión de explicaciones al ciudadano. Ah, y la arrogancia de los eternos equivocados, los que alguna vez se ufanaron de su sobrado “burdel político” (esa útil consciencia de que “quien se mete en política ha sellado un pacto con el diablo”, como afirmaba Weber), y que hoy actúan con la intransigencia propia del político moralista: “Fiat iustitia, et pereat mundus”, hágase justicia, aunque el mundo perezca.

Pero incluso un final, un menoscabo irreversible, puede anticipar giros productivos. Esa petición de “reinvención” y relevo, antes que ser fatalista, propone un itinerario realista del abordaje de la política. A sabiendas de que eso implica prescindir de los bienintencionados pero “políticamente ineptos” y dar cabida a quien demuestra tener “razón práctica, sentido de lo que funciona y de lo que no funciona” -como también dice Berlin- se espera que el espinoso paso por la elección ayude a hacer visibles otros enfoques, a legitimar liderazgos, a integrar visiones. Así, más que derrotas, (¿acaso cabe esperar milagros tras los años de abandonos?) podremos ver ganancias producto de la vuelta a la ruta electoral.

Presumimos que ese resurgir de los escombros, claro está, no ocurrirá hasta tanto haya consciencia de que hay que superar las viejas rémoras. Al revés del Sísifo condenado a empujar eternamente la roca que cae, una y otra vez, cuando alcanza la cima, (he allí el “héroe absurdo”, dice Camus) toca romper con paradigmas, fórmulas y hábitos que ya no resultan eficaces. Eso que, en lugar de ayudar, aplasta y retrotrae. Veremos, entonces, si una perspectiva animada por el buen juicio y no sólo la pura suerte, reivindica métodos que esta vez operen a favor de la democratización.

Mibelis Acevedo D.
mibelis@hotmail.com
@Mibelis
@ElUniversal
Venezuela

CARLOS BLANCO: ASALTO A LA UCV

1.- Al ver a Maduro recorrer la Universidad Central de Venezuela y sentarse en pupitres en los que alumnos de Héctor Silva Michelena o Maza Zavala, de Humberto o Raúl García Arocha, de Rafael Pizani o Enrique Pérez Olivares, de García Bacca o Acosta Saignes, pudieron haber recibido clases, se sabe la magnitud de la afrenta. No llegó Maduro a escuchar una exposición magistral del profesor desconocido –al cual nunca homenajeará–, sino a escuchar el eco de su voz: “¡Muera la inteligencia!”, que repetirá junto al general Millán-Astray cuando este interrumpió al rector Miguel de Unamuno el 12 de octubre de 1936 en la Universidad de Salamanca.

2.- La voz del déspota no se alza solo contra una posición política determinada que se sostenga desde la UCV, aunque se sabe de sobra que la mayoría de la comunidad esté en contra del régimen que regentan los verdugos de la inteligencia. Es más profundo que un tema político. Lo que ataca Maduro con su intento de control es que la UCV y, en general, las universidades que lo son de verdad, encarnan espacios de abierto debate, en el cual todas las visiones pueden presentarse, discutirse y enfrentarse. La universidad consiste en su universalidad, su capacidad de debatir sin castigo.

3.- La UCV se hizo autónoma y realmente libre con la democracia. Al comienzo predominaban las corrientes estudiantiles ligadas a Acción Democrática, el Partido Comunista y Copei. Sus juventudes eran fuertes, firmes y dispuestas a la confrontación ideológica, política y física si así demandaban las situaciones. AD dominaba hasta que se produjo la división del MIR, que hizo que AD desapareciera progresivamente de las querencias estudiantiles aunque se mantenía, al lado de Copei, preponderante en el claustro profesoral universitario. Cuando el PCV y el MIR se lanzan a la guerra, la disputa fundamental fue entre la izquierda y la JRC, Juventud Revolucionaria Copeyana.

4.- Al calor del proceso de Renovación Universitaria desde 1968 hasta 1970 surgieron otros grupos que pasaron a ser actores importantes en el seno del estudiantado universitario. La Renovación atenuó el liderazgo de la izquierda partidista –con predominio de la Juventud Comunista– y de Copei. Otros grupos independientes al lado de escisiones de varios partidos produjeron un refrescamiento de la escena política universitaria. Esto duró hasta que los jóvenes copeyanos, al calor del triunfo de Rafael Caldera en 1968, idearon una marcha hacia la UCV en 1969, momento en el cual se produjo un enfrentamiento –que tuvo episodios armados y donde fue herido gravemente el presidente de la FCU, Alexis Adam– a las puertas del recinto universitario. Así comenzó la decadencia estudiantil copeyana dentro de esta universidad.

5.- El predominio de la JC y del MIR ciertamente les permitió el control territorial de zonas de la UCV como respaldo logístico de la lucha armada que llevaban a cabo en la calle por unos pocos y sangrientos años, lo cual permitió ciertamente actos de intolerancia inaceptable en contra de Uslar Pietri, Caldera, Sofia y Carlos Rangel. Situaciones similares se presentaron en recintos e instituciones donde esa política de “lucha armada” tuvo sus expresiones. Fue un movimiento que se expresó en la UCV pero no tuvo ni su causa ni su fin en esta institución ni en ninguna otra institución universitaria.

6.- Se ha propagado mucho la idea de que la UCV era un recinto solo ocupado de acciones bélicas de los sectores insurreccionales de la izquierda. Eso no es verdad. Fue una de las instituciones de mayor excelencia académica del continente, prueba de lo cual son los profesionales que han salido de sus aulas a lo largo del siglo XX, que poblaban hospitales, ministerios, empresas públicas y privadas; así como reconocidos arquitectos, ingenieros de grandes obras de carácter internacional, intelectuales de talla global. Esta dimensión se ha corroborado en estos tiempos ominosos con la participación de los profesionales de la diáspora en muchos países que reconocen su calidad, lo que incluye a centenas de egresados de la Universidad Central de Venezuela.

7.- Este intenso movimiento creador fue posible por una razón: libertad de cátedra, libertad pensamiento y de discusión. No es verdad que en la Escuela de Economía, por ejemplo, solo se enseñara marxismo. Allí se veía economía clásica y neoclásica, marxismo, keynesianismo, macro y microeconomía. Donde yo participé con Emeterio Gómez y Manuel Rodríguez Mena –amigos insignes–, por ejemplo, teníamos un curso dedicado a El Capital de Marx y otro dedicado a la Teoría General del Empleo, el Interés y el Dinero de Keynes; dictábamos también economía neoclásica. Por supuesto, había cursos sobre el subdesarrollo, teoría dominante en la posguerra en buena parte del pensamiento académico latinoamericano y donde excelentes profesores como Héctor Silva Michelena, Armando Córdova, Héctor Malavé Mata, Ramón Losada Aldana, DF Maza Zavala, descollaron. El pensum tuvo que rehacerse varias veces porque nuevas camadas de profesores más jóvenes, actualizados en las más modernas corrientes de la economía, mucho más diestros en el manejo en las distintas vertientes de la disciplina que nosotros, tomaron el comando.

8.- La UCV fue siempre un lugar de debate, de imaginación, de enseñanza y de investigación. De allí salieron colaboradores de Chávez, pero con más abundancia y calificación de Rómulo Betancourt, de Rafael Caldera –quien fue de los más ilustres profesores de la Central–, de Luis Herrera, Carlos Andrés Pérez, Jaime Lusinchi y Ramón J. Velásquez. De manera que es un reduccionismo absurdo establecer una relación causal entre una institución educativa y la malignidad chavista.

9.- La UCV está en una inmensa decadencia producto de la acción del indeseable visitante nocturno y de sus camaradas. Podría especularse que es una acción que tiene como su centro atacar la actividad del pensamiento, pero, como se ha dicho, el miedo es a la libertad. En realidad, va más allá. Se centra en la destrucción de todo vestigio de institucionalidad pública o privada independiente. Con su actividad “protectora” procura el control, desplaza “legalmente” o de facto a las autoridades legítimas, procede a designar a personajes que son practicantes del nuevo culto sangriento de la revolución, y una vez completada su obra destructiva, designa a los responsables en otra área, sea para recuperar el Guaire o para acabar con otro estado o empresa del país.

10.- Los profesores universitarios que siguen impartiendo clases son héroes nacionales. Muestran que se puede resistir a pesar de tanta saña en su contra. Muchos profesores han tenido que irse, han dejado de investigar al carecer de recursos, algunos han fallecido en el más absoluto desamparo y en pobreza extrema. La comunidad universitaria, en general, resiste, se enfrenta con lo que puede, intenta que la institución sobreviva. Sabe que esos pasillos, las obras de arte, las aulas, los espacios abiertos, la biblioteca, el Aula Magna, el orfeón, las graduaciones, los cafetines, la piscina, los bomberos ucevistas, los estadios, recogen una historia emocionante, llena de estudios, talento, debate y luchas. Esos espacios en los que pasea el déspota fueron alguna vez ultrajados por tanques de guerra, policías y asaltos, así como por gente de adentro que la usó como guarida y santuario. La UCV siempre venció. Ahora puede hacerlo, pero esta vez de la mano de la libertad de todo el país; no saldrá sola.

11.- Las universidades que son escenario del pensamiento libre y creador están en severo peligro. El régimen busca neutralizarlas y tomarlas. La estrategia no es el “exprópiese” imposible sino el asedio que precede el asalto final. El escándalo de haberle aprobado a la UCV menos del 3% del presupuesto solicitado es una muestra del camino de la asfixia emprendido hace bastante tiempo. Así como la libertad del país solo se logrará en el marco de un esfuerzo combinado nacional e internacional, la defensa de las universidades no se logrará si no se adopta una estrategia similar: las universidades tiene que apelar a las instituciones similares de la región y del mundo, también a la diáspora venezolana, y a las figuras señeras de la academia, para su victoria en esta lucha.

12.- A las autoridades les corresponde encabezar este combate. No tienen sustituto, pero solo en el marco de una estrategia global que tenga la fuerza suficiente para llamar la atención de la academia

Carlos Blanco
carlos.blanco@comcast.net
@carlosblancog
Venezuela – Estados Unidos

TRINO MÁRQUEZ: CINISMO EN LA UCV

La sorpresiva visita de Nicolás Maduro a la UCV, cobijado por las sombras de la noche y un pelotón de guardaespaldas que tomaron el recinto, ha servido para que los universitarios descarguen toda la rabia acumulada a lo largo de dos décadas contra el mandatario y, sobre todo para que se discuta en distintos ambientes acerca de un tema que ha pasado a formar parte del mapa de la ruina nacional: la destrucción de las universidades públicas.

Los más chistosos y ácidos han dicho que les parece muy bueno que Maduro, quien jamás tuvo Alma Mater, haya pasado por un aula universitaria y sentado en un pupitre –aunque solo haya sido para cometer la canallada de culpar a las actuales autoridades del deterioro de la universidad-, pues, ¡al fin!, el gobernante puso un pie en los predios ligados al conocimiento. Él, tan arisco al saber científico y a la formación académica.

Sorna aparte, esa incursión inesperada y tendenciosa mostró de nuevo la impudencia del régimen, que se remonta al 28 de marzo de 2001, cuando una pequeña facción de estudiantes identificados con el gobierno de Hugo Chávez, financiados por la Vicepresidencia, tomó las instalaciones del Consejo Universitario de la UCV, designando poco después como rector al profesor Agustín Blanco Muñoz. Ese comando de asalto pretendía, entre otros despropósitos, impulsar una constituyente universitaria con el fin de eliminar el carácter ‘burgués’ y ‘elitesco’ de la institución. Luego de una ardua batalla contra los asaltantes y las fuerzas de seguridad del Estado que los apoyaban, la comunidad repuso a las autoridades legítimas encabezadas por el rector Giuseppe Giannetto. Esa derrota nunca la olvidaron ni la perdonaron. Durante más de dos décadas han hostigado a la UCV con el fin de vengarse.

Al régimen jamás le importó que la universidad fuese declarada por la Unesco, Patrimonio Cultural de la Humanidad y que ese reconocimiento significara que debía destinar un presupuesto anual para el mantenimiento del conjunto de obras de arte, entre ellas esa maravilla que es el Aula Magna, por las cuales se le había concedido ese honor. El presupuesto de la UCV se redujo, a partir de 2009, a cubrir el pago de la nómina del personal docente, administrativo y de limpieza. Más de 90% del presupuesto estaba destinado a satisfacer esas obligaciones. El otro diez por ciento había que dedicarlo a atender el resto de las obligaciones, entre ellas la conservación de las instalaciones y los laboratorios y centros de investigación. Las posibilidades de conseguir recursos de fuentes alternas al Gobierno nacional fueron severamente restringidas. El propósito era claro: asfixiar y doblegar la rebelde UCV, que no había aceptado someterse a los designios del caudillo ni a los ideales de la ‘revolución socialista bolivariana’.

A partir de 2009 comenzaron los presupuestos reconducidos. Cada año el Gobierno aprobaba el mismo monto del año anterior, sin importarle cuánto hubiese sido la inflación registrada. Luego, en el curso de esos doce meses, le concedían algunas asignaciones adicionales, migajas, para evitar que el descontento se desbordara. La consecuencia de ese torniquete fue el empobrecimiento continuo e irreversible de todos los miembros de la comunidad y el deterioro de las instalaciones. Hoy, los docentes e investigadores son los peor remunerados de América Latina.

Luego vino la violación del estatuto electoral particular que, por su autonomía, rige en la UCV. El régimen decidió convertir la universidad en un municipio, de modo que el voto de cada integrante
de la institución posea el mismo valor. Una distorsión total de la naturaleza de un centro de enseñanza meritocrático y jerárquico, donde se produce, cultiva y transmite el saber científico. Esa aberración -avalada por el TSJ- de la cual los chinos, sus precursores, salieron hace décadas, ha impedido que las autoridades electas en 2008 sean sustituidas.

La combinación de estos y otros factores erosivos fomentados por el régimen, condujeron al derrumbe global de la UCV. Sueldos y becas miserables han fomentado el éxodo de docentes, investigadores, estudiantes y personal administrativo. La población universitaria es, al menos, 35% menor que hace siete años. La ruina de la UCV se hizo patente. De esta debacle no se ha escapado nada ni nadie. El Clínico fue convertido en un despojo. En la actualidad, algunos de los servicios que presta, el gobierno intenta rescatarlos de los escombros.

En medio de este ambiente signado por la desidia y la estulticia, Maduro tuvo el descaro de ir a la UCV, no para admitir errores y corregir entuertos, sino para ahondar más la brecha con una comunidad de la cual siempre ha estado divorciado. Agredió a las autoridades legítimas de la casa de estudios, que no han sido renovadas desde hace casi diez años por su culpa; trata de violar la autonomía universitaria con la designación de Jacqueline Farías como ‘protectora’ (¿no había dicho que esa odiosa e ilegal figura había desaparecido?; y busca maquillar su responsabilidad en la insondable crisis que padece la UCV, valiéndose de trucos de prestidigitador.

A la comunidad universitaria ni va a engañarla ni va a seducirla con artificios de demagogo.

Trino Márquez
trino.marquez@gmail.com
@trinomarquezc
Venezuela

RAFAEL GARCÍA MARVEZ: CANTOS DE ESPERANZAS DE LOS JILGUEROS

La esperanza y el temor son inseparables y no hay temor sin esperanza, ni esperanza sin temor. François de la Rochefoucauld.

Estamos a tan solo tres semanas para que se lleven a cabo las elecciones regionales, este 21 de noviembre. Hasta el día de hoy se observa en la mayoría de los venezolanos muy poco interés en participar en ese proceso electoral. Es un axioma, por lo evidente, decir que la abstención favorecerá a los candidatos del régimen de Nicolas Maduro por la simple razón de que ellos tienen en sus manos la fuerza coercitiva para obligar que buena parte de los más de tres millones de empleados públicos asistan a votar. De igual forma, posee los medios para trasladarlos hasta los más recónditos escondrijos donde haya un centro de sufragio. No hace daño remachar lo que muchos ya han dicho por aquí y otros medios de comunicación social que complica aún más la situación de los demócratas, que no es otra cosa, que mientras estos se presentan con tres y hasta cinco candidatos para un mismo cargo, ellos, los del régimen, van con tan solo un aspirante, ni uno más.

Es lamentable, y lindante con lo irracional, que la mayoría del 85 % de los venezolanos quienes rechazan a Nicolás Maduro se abstengan de participar en un acto electoral que sería un avance para lograr la mayor aspiración de ese gran número de compatriotas, como es la salida de estos del poder. Que no queden vestigios de este gobierno infernal, pérfido, que saqueó el país hasta hacerlo el más menesteroso de la región…

De manera, que un 15 % se impondrá de no concurrir a votar el 85 %, que, como consecuencia de su indignación, quizá justificada, se colocan un trapo negro en los ojos y se tapan los oídos para no escuchar ni aceptar cualquier sugerencia convincente que choque con su punto de vista irreversible.

En el supuesto que se diera un triunfo ese 21 de noviembre que favorezca a los candidatos de Maduro, ese hecho demorará por varios años más la salida de este de Miraflores. La desilusión, el abatimiento, la depresión, caerán como una gran roca sobre la cabeza de votantes y abstencionistas, por igual. No habrá diferencias entre unos y otros. Se producirá a partir de ese momento un cambio de la dirigencia política opuesta al régimen. Se apagará la lucha para mantener la unidad a toda costa de los diferentes partidos políticos; quedará como un esfuerzo vano lo que tanto tiempo y sacrificio costó. Pasarán por la guillotina a moros y cristianos, rodarán las cabezas sin juicios previos. Los cambios se darán y cada organización partidista hará su trabajo político, creo que esto será, finalmente, lo más conveniente para la democracia.

Sin embargo, alerto que esa desmesura, ese aquelarre, esa agrupación de brujas y brujos para la realización de rituales será una invocación y adoración a Luzbel, al mismo demonio. ¿Quién va a sustituir, por ejemplo, a Juan Guaidó? ¿Quién de la dirigencia opositora va a ser apoyado, reconocido en un tiempo prudencial, como nuevo líder o presidente interino de Venezuela?

En fin, a partir de estos nuevos tiempos donde la política internacional jugará un papel preponderante, donde las páginas de denuncias engordarán las carpetas de cargos de los altos funcionarios en la Corte Penal Internacional. Y una vez que surjan las voces de Álex Saab, “El Pollo” Carvajal y Claudia Díaz enfermera de Hugo Chávez, será más importante el reconocimiento de los países extranjeros.

Rafael García Marvez
garciamarvez@gmail.com
@RGarciaMarvez
Venezuela

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: LEA Y DECIDA SÍ VOTA O NO


El chavismo es el gobierno más repudiado en la historia política de Venezuela, hoy al menos 8 de cada 10 venezolanos lo rechazan, entonces ¿Es lógico se desviva por realizar elecciones, una tras de otra? Veamos:

No parecería lógico sí lo abordamos desde una perspectiva democrática, pero sí analizamos desde la realidad, es bastante obvio, totalmente lógico. No debemos olvidar que la primera acción realizada por el expresidente Chávez fue la partidización de las instituciones del Estado, partiendo desde la constituyente del 99.

Logrado ese objetivo primario, impuso su proyecto con la venía afortunada que le permitió el boom petrolero (factor clave), luego a través de leyes habilitantes con el concierto de instituciones rojas rojitas. Todo esto permitió a Chávez, tras perder prontamente su popularidad, burlar el voto, no olvidemos impuso la Reforma Constitucional rechazada en 2007, anuló toda gobernación y alcaldía que perdía restándole competencias, facultades y recursos vía “instrumentos jurídicos” de la AN roja del momento… la imposición ilegítima del Estado Comunal resultó ser el país de bolsillo que tanto anhelaba el chavismo.

El mejor ejemplo de manipulación electoral lo vimos en 2010, cuando en pleno conocimiento de su profundo rechazo, el chavismo consumó una antidemocrática reforma electoral permitiéndole obtener en las parlamentarias de ese año más diputados a pesar la oposición obtuvo más votos. Ahora bien, en 2015 cuando esa fórmula se le revirtió, perdiendo apoteósicamente la AN de 2015, sencillamente torpedeó la AN recién electa, incluso antes de ser instalada, primero anuló 3 diputados opositores para restar la mayoría calificada necesaria para las decisiones más relevantes, luego, anuló todos sus actos y finalmente impuso un inconstitucional desacato… nada importó la AN 2015 había sido el poder público más votado en toda nuestra historia como nación.

Así como burla resultados, también desestima elecciones, en 2016 el chavismo evitó el revocatorio de la manera más absurda jurídicamente hablando. Pero también imponiendo procesos electorales es el mejor, en 2017 impuso la fallida “Constituyente” expropiando a los venezolanos la constitución, además de haber sido un suceso trágico que enlutó la nación. Esa “constituyente” dio origen a muchas de las sanciones que hoy pesan contra el régimen y sus cabecillas.

De este modo, desde 2017, para evitar otra sorpresa como la del 2015, decidió adelantar procesos electorales manufacturando su propia oposición, sus candidatos. Vía TSJ otorgó la directiva de las principales organizaciones opositoras a figuras políticas que le hicieran el juego dizque electoral, además, como premio, otorgó a estas figuras la directiva de la Asamblea Nacional… demasiada obviedad.

Desde hace aproximadamente 13 años, las gobernaciones, alcaldías y todo ente público que pierde el chavismo inmediatamente es neutralizado a través del andamiaje desinstitucionalizado. Todo ello como secuela por haber celebrado procesos electorales en condiciones mínimas, las de hoy son absurdas... cualquier elección que se celebre a espalda de la ley termina beneficiando exclusivamente a quien la organza.

Como diría Uslar Pietri, el venezolano no es pendejo, luego de haber visto acribillado su voto dijo “¡No más!”, la masacre a la AN 2015 fue la gota que derramó el vaso. En este 21N nada ha cambiado, al contrario, todo ha empeorado, el régimen impuso su “oposición electorera” y del G4 asisten como candidatos solo los que el régimen permite, sin primarias, sin liderazgos reales ¡Que desastre!

¿Qué se puede obtener el 21N? Como ciudadanos no obtendremos nada, pues los candidatos no son legítimos, son impuestos por el régimen, otros por las cúpulas de siempre, ni siquiera fingieron primarias. Por otro lado, y allí está la clave, el régimen tiene todas las de ganar, en estas circunstancias de cohabitación con los espacios que entregue no corre ningún riesgo, además de tenerlos amarrados a su antojo. En segundo lugar, finge democracia, aspecto de vital importancia para aspirar lograr el levantamiento de las sanciones, con miras al reconocimiento como gobierno.

En tercer lugar, con el 21N el chavismo busca formalizar su oposición de bolsillo, misma que le sirva de base para todos sus futuros planes. Como se aprecia, el 21N en nada favorece al país, solo al régimen y a su séquito de colaboradores.

En conclusión, lo electoral está agotado, el voto en Venezuela no tiene poder de premio, castigo ni de cambio, mucho menos pone en peligro el proyecto castrista. Por otra parte, la abstención ya dio los frutos que podía dar, deslegitimó, ilegalizó, sancionó y puso al régimen en el umbral de la justicia mundial, demostró ser la vía correcta, pero se requieren más acciones. Votar solo beneficia al chavismo como explicamos arriba, además pone en peligro los logros alcanzados por la abstención, que en definitiva es el sentimiento más arraigado en el país como rechazo a un régimen tan nefasto y contra sus colaboradores endémicos.

Lo que Venezuela requiere es una oposición real y la única manera de identificarla es observando con hechos la imposición de su propia agenda, no la del régimen. Así poco a poco ira recobrando la confianza entre los venezolanos, pudiendo sumar más acciones de la mano de los venezolanos y de sus aliados internacionales. Por ahora, seguir la agenda del régimen, los escenarios que impone, es prolongar la indignidad desprendida de los CLAP, es extender los racionamientos, controles, la agonía de un país obligado a sobrevivir en un país que en 2007 dijo ¡no quería vivir!

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango
Venezuela

OSCAR ARNAL: DON RÓMULO RESISTE

El documental de Carlos Oteyza “Rómulo Resiste” sobre el segundo gobierno de Betancourt llama a la reflexión, especialmente ante lo que sucede hoy con el actual régimen opresor y la oposición.

Betancourt se convirtió en el primer presidente electo por voto popular que terminó su mandato. Gallegos en 1948, a pesar de haber sido elegido con más del 80% de los sufragios, fue derrocado a los ocho meses. A pesar de que la película no tiene como tema el primer gobierno de Betancourt, se entiende que la gran lección aprendida del trienio 1945-1948 fue que había que construir y mantener una alianza sólida para poder gobernar en democracia y no ser arrollado por los militares. Cuando Betancourt vuelve al país después de la caída de Pérez Jiménez habla de la necesidad del cese del “canibalismo político”. En nuestros países la antropofágia que practicaban algunas tribus indígenas fue sustituida por una lucha política a muerte, y Betancourt, Caldera y Villalba firmaron el “pacto de puntofijo” para cogobernar durante ese primer periodo, independientemente de quién fuera presidente. Por ello, la campaña electoral que condujo a la presidencia de Betancourt fue de altura y se presentaron propuestas e ideas en función de la construcción de un camino democrático definitivo que enrumbara a un país que había sido sometido de manera casi continua a la tiranía. El periodo sentó las bases para una democracia alternativa y pluralista, que se mantuvo hasta el arribo de Chávez.

Oteyza destaca también con acierto la agria relación entre Fidel Castro y Betancourt, y se escuchan discursos del dictador cubano describiendo a Betancourt como la “celestina” de los EE.UU para América Latina. Nada más lejos de la realidad, tanto más cuánto que el director deja también oír el discurso de Betancourt cuando llega Kennedy a Venezuela, donde dice el líder criollo que la relación de los gobiernos del norte con los nuestros ha sido hasta ese momento producto de múltiples errores e incomprensiones. Lo que demuestra que Betancourt no solo se le paró firme a Castro, sino que tampoco fue complaciente con los EE.UU; a lo que se suman entre otras acciones nacionalistas la fundación de la OPEP y otros escritos, planteamientos, posturas y discursos.

Castro tal cual reseña Oteyza siempre tuvo a Venezuela en la mira, a sabiendas era producto del petróleo, el país más rico de América Latina. Lo grave es que al analizar lo que sucedió, Castro logró después de muchos años su objetivo de apoderarse de Venezuela. Había enviado armas y recursos, preparado la invasión por “machurucuto” y formado a líderes de la izquierda venezolana en sus ideas, para tomar el poder de cualquier modo. Castro, al penetrar las Fuerzas Armadas con sus propuestas comunistas y domeñar a Chávez, terminó conquistando a Venezuela, para terminar aprovechándose al extremo, arruinándonos como hizo con su propia patria.

Betancourt no solo resistió los embates de la izquierda marxista que se inspiraba en Castro, sino que también soportó los intentos de derrocamiento y atentados de la derecha extrema y militarista, entre ellos el del dictador Trujillo de República Dominicana, quien por segundos no asesinó al presidente venezolano.

Al repensar un tiempo como aquel, hay que destacar “el espíritu de unidad del 23 de enero” que llevó al fin de la dictadura Perezjimenista. En ese momento, ante una coyuntura también aciaga para las libertades, toda la oposición se unió para no solo acabar con un dictador sino para mantener la democracia alcanzada. Invocar ese espíritu de unidad es vital en este momento. Cuando ya quedan pocos días para el evento de las regionales, pero se abre, tal y como lo acaba de declarar el rector Picón, el 10 de enero, el plazo para iniciar el revocatorio de Maduro, todos debemos unirnos en torno a esta figura constitucional. Si lo hacemos estaremos volviendo a la gran enseñanza de este documental objetivo, balanceado además por la visión del documentalista, quien se personifica en el filme. Los que se formaron en el humanismo cristiano tenían a Caldera como líder.

Betancourt se distinguió por recorrer en carro a Venezuela, por ser un autodidacta que sabía más historia patria que cualquier historiador, por ser un buen lector en inglés y un extraordinario periodista y escritor. Alimentó con éxito tal y como lo expresa la película, el mito de la pipa embrujada. La doctrina Betancourt en materia internacional que consiste en dejar de lado las relaciones con países dominados por tiranías estará más vigente que nunca cuando retornemos a la democracia.

En la coalición calificada que amalgama y en A.D; el gran partido que fundó, estuvo la fuerza para pasar a la historia como un prócer que algún día estará en el Panteón. Betancourt desde muy temprano y a pesar de tener ideas y orígenes divergentes, forjó una alianza con Caldera, quien lo acompaña entre los padres de la democracia.

Hay que aplaudir a Oteyza por este nuevo documental, lleno de imágenes y añoranzas, que nos recuerdan a una “República civil” donde el respeto al adversario político y la unión del liderazgo en torno a los más altos objetivos prevalecieron, hasta la llegada de esta satrapía, que juntos debemos desalojar del poder.

Oscar Arnal
oscar.arnaln@gmail.com
@OscarArnal
Venezuela