martes, 19 de enero de 2021

LEANDRO RODRÍGUEZ LINARES, ¿LA AN DESTRANCARÁ EL JUEGO?

El régimen lo sabe, pero como buen actor histriónico, finge, pero muchos todavía se preguntan sí la nueva Asamblea Nacional podrá destrancar el escenario político en Venezuela y la respuesta es un contundente ¡No!... las razones son aún mucho más contundentes, a ver:

La primera razón es que una institución elegida del mismo modo paralegal que originó las sanciones internacionales no puede tener otro destino que generar mismo efecto; el no reconocimiento internacional y más sanciones. 

La segunda razón es que la forma violenta del chavismo de adelantar la política contra viento y marea, con actores ilegítimos, en nada favorece al país, al contrario, lo afecta de forma cada vez más negativa. Los actores que se prestan para elecciones en condiciones absurdas y presuntos diálogos no representan a nadie más que sus propios intereses. La oposición legítima del país, los distintos sectores y la comunidad internacional se mantienen al margen de estos artificios esperando acciones legales, legítimas, voluntad política real.  

En tercer lugar, la comunidad internacional determinante e influyente (en este lado del planeta) no observa cambios, lo que para ellos originó las sanciones día a día se agrava, en consecuencia, el autoaislamiento del régimen. Tan es así, que sus socios internacionales como China y Rusia desde el 10 de enero 2019 (momento en que Maduro perdió su legitimidad y legalidad) no se atreven realizar ningún acuerdo o convenio que el régimen no pueda cancelar de inmediato. La nueva AN, ni ninguna otra institución en manos del chavismo, posee el rigor jurídico para comprometer la república. 

En cuarto lugar, probablemente dentro del país, el chavismo es todopoderoso y omnipresente, pero fuera de nuestras fronteras no. Continuará al margen de la comunidad internacional lo que implica empeoramiento de la calidad de vida de los venezolanos. Ante la desinversión productiva originada por la crisis política, la economía venezolana se ve obligada a depender de importaciones sujetas a la voracidad del dólar paralelo y de una hiperinflación generada por la continua inyección de dinero sin respaldo emitida por el régimen, formula ideal para agravar el desastre de hoy. 

En quinto lugar, lo electoral bajo condiciones absurdas continuará generando abstención e instituciones desconocidas por la comunidad internacional. La abstención dio todo lo que podía ofrecer y el régimen no podrá hacer nada relevante coleccionando desinstitucionalidad. Repetimos ¡Lo electoral bajo mismas condiciones desde 2017 está muerto, es inútil! 

De este modo, nos encontramos que la nueva Asamblea Nacional, así como el séquito de instituciones bajo control del chavismo, no podrá hacer nada distinto a lo que han hecho al sol de hoy las otras instituciones rojas rojitas, sí no cuenta con legalidad ni legitimidad tendrán que continuar valiéndose del oscurantismo de estrategias evasivas (de sanciones) las cuales en nada sirven para que Venezuela salga del agujero actual, al revés, caerá más profundo. 

De este modo, se requiere de un liderazgo criollo capaz, muy centrado, que sea capaz de afrontar y generar procesos electorales en condiciones constitucionales y democráticas, que puedan finalmente generar instituciones legales, legítimas, reconocidas, que permitan cumplir con sus funciones y competencias de ley, así ir solventando la peor crisis que afrontamos los venezolanos bajo la injusta ignominia de un proyecto retencionista de poder.

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango
Venezuela

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