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jueves, 20 de abril de 2017

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ, 19 DE ABRIL DE 2017: CABILDO EN LA CALLE

FECHAS QUE INSPIRAN

En el Cabildo Abierto de aquel 19 de Abril de 1810, se generó la renuncia forzada de Vicente Emparan a la Capitanía General en un evento ahora conocido como la “Revolución de 1810”, en razón de haberse negado a presidir una Junta de Gobierno en rechazo a la ocupación Napoleónica de España, al tiempo de abandonar la Sesión del Cabildo Municipal de Caracas para “asistir” a los oficios de la Semana Santa, siendo obligado  por una inquieta multitud a regresar para terminar expresando “No quiero ningún mando”. Tal acontecer se consagró en el Acta de Emancipación de Venezuela, y en la posterior creación de la Junta Suprema de Caracas (04/ABR/1810) que motorizó la firma del Acta de la Declaración de Independencia el 5/JUL/1811.

Doscientos años después, este 19 de Abril de 2017 el pueblo asistirá a un Cabildo en la Calle para mostrar su rechazo a la dictadura y ratificar su espíritu de independencia y libertad; mediante la aprobación de un solo punto “de agenda”: restauración del orden constitucional y democrático, a la luz de un sólido compromiso gubernamental (avalado por la Comunidad Internacional, especialmente por la OEA y Mercosur) que consagre la liberación de los presos políticos, revertir cualquier medida de inhabilitación política, instauración de un canal humanitario, renuncia de los “jueces” del tsj (minúsculas intencionales) y el retorno a la AN de sus facultades constitucionales.

El tema de la importancia de la presión de calle, ha sido recurrente en varios de nuestros artículos, como p.ej (A) ¿Se logra algo con la presión de calle? (15/AGO/2016), fundamentado en: ¿Qué hace falta para iniciar una permanente presión de calle?, y perfilando una obvia respuesta: ¡elevando nuestra indignación! entendida como un sentimiento de intensa ira (enojo, rabia, cólera, disgusto, resentimiento, arre…) integrado a una situación de enfado ante un hecho indeseable que induce irritabilidad y furia hasta potenciar acciones constitucionales de calle que a tono con el comportamiento gubernamental puede emanar violencia, habida cuenta de encontrarse una mayoría poblacional en un “punto de quiebre” (como es el caso de la Venezuela del presente) donde tiene poco que perder al haber experimentado una abrumadora reducción de las expectativas de logro a futuro (en los más jóvenes) y de una dramática caída en la calidad de vida (en todos). Igualmente se referencia en el citado artículo, que la presión  en la calle ha sido históricamente una vía importante para hacer efectiva las demandas de la población, tal y como lo demuestran ciertos acontecimientos trascendentales v.gr (1) Derecho al voto femenino en EEUU, alcanzado por la presencia permanente en calle de miles de mujeres que propició la aprobación en 1919 de la Enmienda 19 de la Constitución prohibiendo la discriminación de voto por sexo; (2) Independencia de la India, siendo que el 12/MAR/1930 Mahatma Gandhi inició una caminata de 390 Km conocida como la Marcha de la Sal que desencadenó la primera ola de desobediencia civil masiva que continuaron hasta lograr la independencia; y (3) Abolición del Apartheid, teniendo como embrión una masiva concentración de estudiantes (16/JUN/1976)  en rechazo a un proyecto de ley educativa discriminatoria; la cual fue reprimida violentamente por el gobierno hasta asesinar muchos jóvenes lo cual impulsó la lucha organizada contra el Apartheid bajo el liderazgo de Nelson Mandela.

De igual modo abordamos el tema en (B) Activismo de calle y paro cívico contra la opresión (25/OCT/2016), donde resaltamos la necesidad de profundizar el activismo sociopolítico de calle materializado mediante continuas protestas planificadas con el fin ulterior de hacer visible la indignación y el descontento como estrategia para impulsar “terror en el gobierno”; armonizando dicho activismo de calle con modalidades de paro cívico nacional (interrupción planificada de las actividades) asumidas como un derecho social a protestar cuando alguna condición constitucional no se cumple. Vale mencionar al respecto, el Articulo 333 de la CRBV donde se señala expresamente que los ciudadanos estamos en el deber y el derecho a restablecer la efectiva vigencia de la Constitución al momento de ser desconocida.

Más recientemente, en (C) Simbiosis por la Democracia (11/ABR/2017) sostuvimos que el pueblo clama por andar unidos por un camino que conduzca hacia la democracia, siendo que a lo sumo mantienen algunos puntos de vista diferentes en cuanto al modo de “apresurar el paso para arribar lo más pronto posible” y así poder salir de la reinante pesadilla dictatorial; todo ello como consecuencia del enojo colectivo que se experimenta ante el atormentante retroceso en el bienestar y a la pérdida de la libertad personal y jurídica. La ansiada SIMBIOSIS entre una Sociedad Civil que decidió romper con la sumisión y unos aguerridos Diputados a la AN (cumpliendo con su rol político-partidista), es hoy una afortunada realidad que debemos resaltar y aplaudir con intensidad para que se escuche más allá de nuestras fronteras. Si ello es cierto, no lo es menos  que este resurgir de la emoción ciudadana en favor de la democracia que bien pudiere interpretarse como un lucha contra la dictadura, reflejado en un dinamismo de calle en paz pero con disposición anímica para repeler con valentía tanto la agresión gubernamental directa (GNB y PNB) como la indirecta (milicia, paramilitares, colectivos y cooperantes encubiertos); intensa emoción que impedirá aceptar un  “retorno a casa” (luego de tanto esfuerzo y sacrificio con saldo de cinco muertos, cuantiosos heridos y numerosos arrestados por “terrorismo”) con las “manos vacías” (evitando repetir errores como el de la “abortada” Toma de Venezuela del 26/OCT/2016 para exigir la realización del RRP) como consecuencia de haber aceptado “sugerencias” (algunas con innobles intenciones soterradas) en pro de “esperar una oportunidad más propicia” en aras de salir de la dictadura.

 El pueblo, desde el 04/ABR/2017, decidió gritar y marchar de nuevo en favor de la libertad y ahora difícilmente callará sin haberla recuperado; en el entendido que no se está deseando el resurgir de un “mesianismo dirigencial” (que casi toda la juventud que hoy lucha en la calle no conoció en los últimos dieciocho años), y muy por el contrario se aspira con vehemencia, sin ataduras ideológicas partidistas y en la calle, ideas concretas y convincentes sobre las estrategias para aniquilar con inmediatez la dictadura; así como de programas coherentes para la recuperación del país luego de restituirse el orden democrático (que muchos jóvenes solo conocen con nostalgia por vía bibliográfica). Al propio tiempo, es muy poco probable una desmovilización embistiendo cualquier “trapo rojo” (para oxigenar su dictadura) como p.ej. el ofrecimiento gubernamental (¿?) de un “posible” calendario para solo celebrar elecciones regionales en 2017 (equivalente a una limosna), mientras que la Presidencial, las de Alcaldes y Concejales para 2018 (propuesta en nada innovadora); negándose a “embestir” convencidos como están que la causa primaria de nuestra penuria (no soportable por 20 meses más) no se localiza en las Gobernaciones y Alcaldías sino en ¡¡MIRAFLORES!!

Reflexión final: Resulta una perogrullada señalar, que en los momentos cruciales de una batalla no existe tiempo para planificar, simplemente se actúa. En estos momentos, cuando se corre el riesgo  de desbordarse la paciencia reivindicadora del pueblo, urge tomar prontamente decisiones “poco convencionales” iniciando con la renunciada forzada de los jueces (¿?) de la sala constitucional del tsj (quienes pueden decretar la destitución del Presidente), con el nombramiento de un nuevo cne, (minúsculas intencionales), con la plena restitución de las atribuciones de la AN, para finalmente exigirle al presidente su renuncia formal (sin descartar la renuncia en pleno del Poder Ejecutivo), luego de haber nombrado otro Vicepresidente Ejecutivo “de consenso oposicionista” (en caso contrario el actual asumiría la Presidencia por el resto del  período); todo ello dando por conocido que en la CRBV no se contemplan elecciones anticipadas o generales lo cual implica ejercer una Enmienda que pudiere tardar un tiempo muy superior al que el pueblo está dispuesto a soportar. Sea propicio recordar, que unas elecciones adelantadas para escoger un nuevo Presidente precisa de su falta absoluta antes de cumplir cuatro años en el ejercicio del mandato (10/ENE/017 en el caso de N. Maduro).
En el Cabildo en la Calle del venidero 19/ABR/2017 convocado bajo el lema VenezuelaContraElGolpe, propuestas transversalmente similares a las antes mencionadas son las que espera “aprobar” el SOBERANO. ¡¡AHORA O NUNCA!!

Jesús Alexis González       
jagp611@gmail.com        
@jesusalexis2020
@jesusalexisgon     
Observatorio 2012
Miranda - Venezuela

martes, 18 de abril de 2017

GIOCONDA SAN BLAS, JAIRO

CAÍDO EN MANIFESTACIONES POR LA LIBERTAD

Apenas contaba 16 meses de edad cuando en enero de 1999 comenzó esta trágica época signada por una revolución de muerte, tristeza, degradación y ruina. Se llamaba Jairo Ortiz y tenía solo 19 años de edad. Quién sabe si más de una vez me lo crucé por estos espacios de los Altos Mirandinos donde ambos habitamos. ¿Sería aquel bebé juguetón que en brazos de su madre nos festejaba en el centro comercial? ¿O más adelante, el niño de las travesuras en el parque? ¿O el liceísta delgaducho que se estiraba al ritmo de sus hormonas y sueños? ¿O aquel joven que la semana pasada me sonrió en los pasillos universitarios, apurando sus pasos en búsqueda del ansiado título universitario que le abriera los caminos del futuro?

Nunca lo sabré. Jairo, ese joven asesinado por un funcionario de la Policía Nacional Bolivariana, no conoció otro sistema de gobierno que éste de destrucción, ruina y exterminio. Y fue ese mismo régimen el que decretó su muerte por el simple hecho de estar en una concentración de jóvenes armados de entusiasmo,  que quieren vivir en esa libertad que nunca han conocido pero que la sienten en sus corazones.

Jairo se une a esa larga lista de estudiantes que han caído en manifestaciones por la libertad en años recientes. Jesús Mohamed (2002), Douglas y Julio (2008), Jesús (2009), Angelo, Daniel, Geraldine, Génesis y José Ernesto (2014), Kluiverth (2015), entre muchos otros, se suman a los más de 200 mil asesinados en la Venezuela de los últimos 18 años. Asesino de Jairo es el policía que ejecuta a sangre fría, con gatillo alegre, bajo la protección de un número siniestro, 8610. Por si se nos olvidó, número de la resolución del Ministerio de la Defensa, que desde enero de 2015 y reiteración del TSJ en sentencia Nº 00840 de 2016, permite inconstitucionalmente a los cuerpos de seguridad del estado el uso indiscriminado de armas de fuego contra la población civil, sin que medie ninguna provocación salvo la corazonada del funcionario, transgrediendo cualquier convenio internacional sobre la materia. En realidad, el policía acaba siendo la mano ejecutora de una política de estado tejida por el régimen en contra de los ciudadanos que osen expresar sus desacuerdos a la barbarie en la que estamos sumergidos.

La política general es precisamente la represión despiadada, sintetizada en la malhadada resolución 8610. Es lo que estamos viendo y sintiendo. Allí están sus frutos: los muertos de hoy, de ayer, del último mes, de años pasados. Jóvenes, la mayoría de ellos, participando en protestas pacíficas para exigir un mejor país, ese país al que todos aspiramos y al que ellos, más que nadie, tenían derecho. Ellos  no estarán con nosotros para incorporarse al cercano amanecer de la nueva patria que nos espera para reconciliarnos como nación, para hermanarnos en la empresa conjunta de construir un país de instituciones sólidas y desarrollo duradero. Su ausencia definitiva crea en nosotros el deber moral de luchar por esa patria que ellos soñaron sin haberla vivido.

Jairo era estudiante universitario y también se ensayaba como poeta en las redes sociales. No le interesaba acumular bienes de fortuna porque “El dinero no es poder, el verdadero poder es el conocimiento, y déjame decirte que ansío tener más poder del que tengo”. Amaba la vida  (“La única manera de no temerle a la muerte, es hacerle el amor a la vida, de lo contrario ya estás muerto en vida”) pero ésta se le mostró mezquina a sus 19 años al cruzarle la bala de un PNB deshumanizado con el plan de una supuesta patria bañada en sangre bajo el número 8610.


“Vive hoy como si fuera el último día de tu vida, porque el mañana es inseguro, el ayer no te pertenece y solamente el hoy es tuyo”, nos dijo Jairo, con una sabiduría de ancianos, mientras  un Jairo enamorado hablaba de la muerte en lo que sin saberlo, sería uno de sus últimos trinos (@jairo_ortizj ‏): “Estaba muerto antes de conocerte, y así si en un futuro mi cuerpo perece, mi alma estará a tu lado para siempre”.

Gioconda San Blas
gsanblas@gmail.com
@daVinci1412
Miranda – Venezuela

lunes, 3 de abril de 2017

PACIANO PADRON, ME REBELO CONTRA LA MISERIA,

SE ROBAN EL FUTURO

         Suena brutalmente duro decir que somos un pueblo miserable. Por supuesto que no decimos miserable en el sentido de vil, truhan o innoble; tampoco en su acepción de avaro o tacaño, sino en su significado de pobre, necesitado e infeliz. Me rebelo contra la miseria, contra la pobreza en la que se está hundiendo el país que ha sido asaltado, y no solo se roban el dinero de las arcas públicas y las reservas de oro del Banco Central, se roban el dinero de los pobres que hoy son más pobres, y nos roban nuestra condición de clase media, hoy somos una media clase, devenida en nuevos pobres cuyo objetivo único pareciera ser subsistir, alimentarse.

También se están robando el futuro de mil maneras distintas. La hambruna a la que someten a nuestros infantes tiene como consecuencia inevitable un menor crecimiento intelectual. De otro lado, también se roban el futuro al hipotecar el país, porque no satisfechos con la apropiación de lo que teníamos, han hipotecado el devenir con una deuda impagable. 

Los indicadores de libertad, desarrollo y progreso colocan hoy a Venezuela en la cola de los pueblos, y no son enemigos de la mal llamada revolución venezolana quienes evalúan, son universidades, profesores e instituciones especializadas que miden con la misma vara, que lo hacen bajo los mismos parámetros científicos en todo el mundo.

En materia de libertad humana, el Instituto Cato y Fraser de los Estados Unidos y Canadá, al estudiar 159 países, nos ubica en la posición 154, en el foso junto a Siria, Irán, Yemen y Libia. Y cuando se trata de libertad económica, el Instituto Heritage, que analiza a 180 países, nos ubica de penúltimo, en el N° 179, dejando a Corea del Norte como el único país en el globo que tiene menos libertad económica que Venezuela. Si se trata de libertad de prensa, Reporteros Sin Fronteras nos coloca en la posición 139, al estudiar también 180 países.

Al hablar de índice de miseria, el profesor Steve Hanke de la Universidad de Johns Hopkins, indica que somos el país más miserable del globo, con puntuación ocho veces mayor del que ocupa el segundo lugar.  Para el Foro Económico Mundial, Venezuela está en la posición 133, de 138 países, en cuanto a índice de competitividad global; para Legatum estamos en el puesto 121, de 149 países, en el índice de prosperidad. Según el Banco Mundial, el índice de gobernanza de Venezuela está entre los peores del mundo, mientras que el índice de percepción de corrupción mundial, en 2016, nos ubica entre los 10 países más corruptos de la tierra.

La Universidad de Cornell elabora anualmente el índice de innovación e investigación científica, ubicándonos en 2016 en los últimos nueve puestos del planeta, solo por encima de los ocho países más atrasados de África. Esto es comprensible, la innovación e investigación científica la hacen las universidades, los institutos tecnológicos y las grandes empresas que se proyectan cara al futuro. Estamos hablando de los sectores más golpeados por el obsoleto régimen estatista-comunista que nos rige, el cual se declaró enemigo de las universidades. Aquí está la consecuencia. Vinculado a esto, la revista Forbes afirma que hoy PDVSA es la peor empresa petrolera del mundo, no producimos ni la gasolina que consumimos.

Siempre habíamos sido considerados un país de gente feliz, lo que incluso se mantuvo en los primeros años del régimen que nos oprime. No obstante ser gente alegre, capaz de hacer chiste de su desgracia, el índice mundial de felicidad nos ubica -estudiados 155 países- en la posición N° 82, siendo en América Latica el país menos feliz, superando solo a Haití. Me rebelo contra la tristeza y el hambre, contra la miseria y el régimen infeliz de Maduro. Que la calle no calle, fin al régimen de muerte y miseria del castro comunismo. 
  
Paciano José Padrón Valladares
pacianopadron@gmail.com
@padronpaciano
Miranda - Venezuela

jueves, 30 de marzo de 2017

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ, CARTA DEMOCRÁTICA CON TINTE CUBANO Y SIN PRESIÓN DE CALLE

“Miente que algo quedará
 y cuanto más grande sea la mentira más gente la creerá”. 
Joseph Goebbels

EL tema de la Carta Democrática Interamericana (CDI), lo hemos abordado en otros dos artículos: “Entre la Carta Democrática y la autocracia venezolana” (28/03/16) y en “Percepción sobre la viabilidad de la solicitud a la OEA por la CDI” (01/06716); donde entre otros aspectos, mencionamos que siendo la CDI una Resolución de la Asamblea General de la OEA (y por tanto no obligatoriamente vinculante como un Tratado o Convenio) que en caso de  ser aplicada adquiere la figura de una recomendación que solo puede surtir efecto si es ratificada por el Estado Miembro afectado; que de no hacerlo impulsaría a lo sumo una suspensión con obvios efectos negativos en el campo financiero internacional, que paradójicamente aumenta las calamidades del pueblo con la alta posibilidad de no generarse un cambio de gobierno.

Vale recordar, que Luis Almagro  actual Secretario General de la OEA solicitó al Presidente del Consejo Permanente (30/05/16) una sesión urgente, luego de presentar un Informe de 132 páginas sobre el caso venezolano donde expuso la necesidad de considerar la crisis institucional y la alteración del orden constitucional que afecta gravemente el orden democrático de Venezuela lo cual demanda cambios inmediatos en las acciones del Poder Ejecutivo, a riesgo de caer en una situación de ilegitimidad. Luego de unas diez horas de reunión, los Estados Miembros desestimaron la propuesta de L. Almagro en cuanto a la aplicación “formal” de la CDI y en su lugar apoyaron (04/06/16) una “Política de dialogo entre el Gobierno y la oposición”; lo cual no impidió una “sugerencia” de N. Mauro en cadena de radio y televisión: “Señor Almagro, enrolle la CDI en un tubito, y métaselo por donde le quepa, a Venezuela se le respeta y nadie le va a aplicar ninguna Carta” (31/05/16); asumiendo una impresionante abstracción  del momento cuando en 2002 la OEA aprobó (con el voto favorable de Venezuela) la Resolución 833 condenando la “alteración inconstitucional de la democracia” al tiempo de invocar una “solución pacífica, democrática, constitucional y electoral”; a diferencia del comportamiento asumido por el gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez luego de las intentonas militares de golpe de Estado de no invocar la CDI, así como la de Rafael Caldera de dejar en libertad a los cabecillas.

Desde la creación de la OEA en el año 1948 Cuba participó como Estado Miembro, hasta el momento de la Conferencia de Punta del Este (22/01/1962) cuando EEUU propuso y logró su suspensión (Fidel Castro se había alineado desde 1961 con la URSS) la cual se mantuvo hasta el año 2009 cuando en la 39ª Asamblea General los 34 países aprobaron una Resolución para revocar dicha suspensión, lo que constituyó según el vocero oficial “un momento de regocijo para toda América Latina”, al tiempo de informar que “la Resolución es nítida, al no involucrar ningún tipo de condicionamiento”, al extremo de no se mencionaron palabras como democracia, libertad, y no intervención. Es de obviedad manifiesta, que en aras de alcanzar ese “momento de regocijo” se soslayaron variados acontecimientos tales como que el 26 de julio de 1957 fue publicado en la revista cubana Bohemia el “Manifiesto de la Sierra” donde Fidel Castro prometió restaurar la Constitución, convocar a elecciones libres, democráticas y multipartidistas y la total libertad de prensa ¡en 6 meses! De igual modo,  en enero 1959 declaró a la prensa nacional e internacional: “Sé que están preocupados de si somos comunistas. Quiero que quede bien claro, no somos comunistas”.

Las declaraciones de F. Castro (similares a las posteriores de H. Chávez), facilita recordar que cuando los “revolucionarios” están aspirando alcanzar el poder apelan reiteradamente a la mentira especialmente enfocada en decirle al pueblo que se hace necesario limitar la influencia del gobierno sobre el Estado, manteniendo esa mentira hasta cuando asumen el poder a partir de donde les brota la aspiración de permanecer eternamente a la luz de actuar sin restricciones constitucionales, al punto de sacrificar la verdadera fuente de riqueza nacional: la economía de mercado como sistema social y la Sociedad Civil como fuerza emprendedora. En tal contexto, estimulan el populismo con la intención soterrada de hacer desaparecer el necesario binomio esfuerzo-recompensa, en aras de propiciar un parasitismo social generador de borregismo que sacrifica su libertad política al reprimirseles sin resistencia  la libertad económica hasta configurar “una nueva forma de servidumbre”.

Tan contradictoria revocación de la Resolución de suspensión de Cuba, se sucede luego de haber transcurrido casi medio siglo de “revolución” en una etapa que les ha permitido configurar, entre muchos males, un partido único para aparentar la celebración de “muchas elecciones libres”, una continua represión por motivos políticos que para 2016 se materializó en cerca de 10.000 oposicionistas detenidos, de unos 1,5 millones emigrantes a los EEUU, de unos 85.675 muertes provocadas directamente por la “revolución”, y de unos 77.800 muertos en el mar intentando huir de la “isla de la felicidad” (¿?). Tan nefasto historial, no ha sido “suficiente” para que la OEA acuerde al menos una Resolución contentiva de una especie de “Moción de Critica” a pesar de ser Cuba la cabeza de puente del comunismo en el continente americano; con el agravante que Raúl Castro durante la Cumbre de Estados del Caribe (05/06/16) expresó: “En nuestra opinión, la OEA desde su fundación fue, es y será un instrumento de dominación imperialista. Por eso Cuba jamás regresará”.

Retomando el caso venezolano, es conocido que L. Almagro presentó un Segundo Informe (14/03/17) donde ratifica que los ciudadanos hemos quedado a merced de un régimen autoritario que niega los más elementales derechos habida cuenta que el “gobierno ha convertido su Constitución en papel mojado”. El Consejo Permanente de la OEA, discutirá este Informe el próximo 28/03/17 cuyo resultado, nos atrevemos a pronosticar, será una Resolución “escurridiza” que solo podrá tomar al corto plazo un perfil coherente en la medida que asumamos ser “ciudadanos democráticos” que exigimos a gritos en la calle nuestros derechos como p.ej. la celebración de elecciones en el momento justo que corresponda  legalmente. Tal proceder, será mucho más eficiente que la cómoda postura de esperar que la OEA nos declare antidemocráticos como condición para impulsar acciones en pro de rescatarla; hecho que de igual modo obliga  ¡abandonar  la  sumisión!

Jesús Alexis González       
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Observatorio 2012
Miranda - Venezuela

viernes, 24 de febrero de 2017

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ, ANTE LA CRISIS: ¿OPOSICIÓN O SUMISIÓN?

NECESARIA ACTITUTES UNITARIAS

En un contexto nacional, donde la gestión del gobierno (¿?) experimenta un rechazo superior al 85% e igualmente un 71,3% considera que N. Maduro debe salir inmediatamente del poder, no deja de causar una atormentante estupefacción (asombro exagerado) la existencia de  un binomio entre: (i) la sumisión del pueblo (acción de someterse, sin cuestionarlos, a la autoridad) a un mal gobierno y (ii) los ataques permanentes a cualquier plataforma institucional  de acción oposicionista  conjunta (llámese MUD o como fuese)  negándosele toda posibilidad de perfectibilidad (susceptible de mejorar sus cualidades) al tiempo de “juzgarla” con perfil de  gobierno al extremo de ser “imputada”  como una de las “causas de la crisis” (¿?) facilitando, como “cómplice necesario”, el manejo comunicacional oficialista para inducir una “responsabilidad compartida” gobierno-oposición.

Permítaseme acompañar este artículo con algunas citas: “Ningún gobierno puede mantenerse sólido mucho tiempo sin una oposición temible” (Benjamín Disraeli); “Estamos demasiado acostumbrados a sufrir y hay que aprender a resistir, a oponerse” (Laurent Gounelle); “El poder emplea el concepto de “oposición” para definir la más grave acusación que se puede pensar: es sinónimo de la palabra “enemigo”. Acusar a alguien de “oposición” es como decir que proyecta derribar al gobierno” (Václav Havel); “Es un enorme error pensar que el gran cambio tiene que venir desde los partidos políticos. No, tiene que venir desde cada uno. Los seres humanos tenemos que aprender a respetarnos a nosotros mismos y después respetar a los demás” (Mercedes Sosa).

En lo atinente al caso venezolano,  debería  incluirse una cita como: En un Estado de libertad y justicia, el pueblo y los partidos políticos deben oponerse a  un mal gobierno, quien por aspirar permanecer en el poder hace uso de los principios democráticos para ¡destruirla! A tenor de ello, ha de asumirse que oponerse a un mal gobierno no implica de forma alguna oponerse a la Constitución; que como bien han expresado algunos analistas: “El peor vicio civil de un pueblo es tolerar un mal gobierno. La mejor virtud civil es derrocarlo. Someterse a un mal gobierno jamás será mejor que rebelarse hasta aniquilarlo”; situación que en la Venezuela actual se convierte en desesperante necesidad habida cuenta de la intención “revolucionaria” de alcanzar la sumisión pusilánime del soberano y de las organizaciones políticas, imponiendo explícitamente con perfil tiránico el deber de obediencia civil, soslayando el mandato según el cual los gobernantes se hallan instituidos, no para su propia conveniencia, sino para la del pueblo quien tiene el derecho a cambiarlos (¡revocarlos!) si las circunstancias lo aconseja, en el entendido que nada es tan invencible como decidirse a no obedecer a un “proceso” que marcha hacia una dictadura comunista; lo cual es equivalente a decir: prometer fidelidad al Estado venezolano no implica prometérsela a un desgobierno.

Hemos de aceptar, que no  se experimentarán cambios en la política (y mucho menos en el gobierno) ni se alterará ninguna antigua ¡hasta que en voz alta lo pida el pueblo! Si tal afirmación es válida, no es menos cierto que para oponerse a un mal gobierno no es necesario que un grupo de Patriotas se sienten alrededor de una mesa ( con posibles  “Realistas” encubiertos) para “explicarnos” lo que está sucediendo en el país  lo cual es bien conocido por el pueblo (al margen de “formación” política y académica) por estarlo viviendo en forma directa; como por ejemplo que se está “criminalizando” la actividad político-partidista, que en el país durante los tres últimos años la economía no ha “funcionado” (recesión), que nos hemos convertido en el país más pobre de América Latina al punto que un 82% de los hogares vive en la pobreza (desde un 48% en 2014), que un 52% se encuentra en pobreza extrema, que 9,6 millones de ciudadanos come 2 o menos veces al día (Encovi, 17/02/17), que más de un 90% no cubre con el “salario integral”  su gasto en comida y por ende en medicamentos, que la “gente se está muriendo por falta de medicinas”  (Federación de Farmacéuticos), que la “clase media” está “saltando” al menos una comida diariamente, que durante 2016 hubo unas 28.479 muertes violentas, cerca de 25 secuestros diarios de personas, y unos 29.524 robos genéricos, 508 saqueos; todo ello en un ambiente de inseguridad generalizada tanto personal como jurídica, “complementado” con una vergonzosa corrupción de vieja data que en su oportunidad denunciaron dos Exministros “chavistas” en relación a la asignación a “empresarios amigos” del proceso de divisas preferenciales por unos $ 300.000 millones luego malversados como importaciones fraudulentas y “ficticias”; al igual que el desfalco por $ 69.000 millones denunciado ante la Asamblea Nacional (26/05/16); así como el muy reciente caso denunciado por el gobierno de EEUU (febrero 2017) sobre operaciones inmobiliarias por más de $3.000 millones realizadas por un testaferro con activos financieros de origen “dudoso”, provenientes  de un presunto narco Estado.

Reflexión de cierre: Un atenuante en la sumisión al mal gobierno por parte de una significativa mayoría de la población socialmente menos favorecida (no aplicable desde la clase media “enchufada” en adelante), pudiere encontrarse en la “percepción” que tienen de unos actores políticos que prefieren ser “lideres” de una mesa resquebrajada en lugar de enfrentar el “miedo” que representa ser gobierno de un país en crisis, al punto de propiciarle a los más débiles el temor a perder unas “Misiones” que al menos les garantiza  ¡¡una pobreza tranquila!!

Jesús Alexis González       
jagp611@gmail.com        
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Observatorio 2012
Miranda - Venezuela

miércoles, 8 de febrero de 2017

RAÚL SANZ MACHADO, "PUNTO FIJO: ¿PACTO, ACUERDO O RÉGIMEN?"

SEGUNDO PROYECTO DEMOCRÁTICO

El 23 de enero de 1958, se abrió la primera página en blanco, del segundo proyecto democrático contemporáneo en Venezuela, precedido, 10 años antes, por el derrocamiento el 24 de noviembre de 1948, del régimen presidido por el ilustre escritor y académico de la lengua, Rómulo Gallegos, proceso gestado en los comicios electorales mediante el voto universal, libre, directo y secreto, como expresión suprema de la voluntad popular, contenida en la nueva Ley Fundamental de la República, que había sido sancionada el 5 de julio del  año anterior. Tan solo habían transcurrido 9 meses desde la toma de posesión del Presidente Gallegos, el 15 de febrero de 1948, para que el primer régimen democrático venezolano del siglo XX, sucumbiera ante un grupo confabulado, de los mandos medios de las Fuerzas Armadas, quienes integraron una Junta Militar de Gobierno, presidida por el Teniente Coronel Carlos Delgado Chalbaud y por los TC. Marcos Pérez Jiménez y Luis F. Llovera Páez.

Desde la Academia Militar donde se hallaba preso y próximo a ser exiliado, el 5 de diciembre, Rómulo Gallegos redactó un “Manifiesto a la Nación”, en el cual declaraba: “Abandono el país bajo la presión de las Fuerzas Armadas… No he renunciado a la Presidencia de la República a la que me llevó el voto del pueblo…”

Ya en los tiempos precedentes  a la caída de la dictadura pérez-jimenista, se habían registrado síntomas de evidente descontento en diversos sectores cívico-militares del país, ante la grave situación política imperante. Fue la histórica Carta Pastoral del Arzobispo de Caracas, Monseñor Rafael I. Arias Blanco, fundador de Cháritas Venezuela, proclamada el 1° de mayo de 1957, que fortaleció el ánimo y la moral de la resistencia nacional y la creciente oposición popular contra el régimen, acelerando el proceso que puso fin a la dictadura de Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958, por lo cual se le reconoció como “Obispo de la Resistencia”.

Una de las primeras inquietudes, fue la necesidad de consolidar el nuevo ensayo democrático mediante la conjunción de esfuerzos y voluntades de los sectores políticos y sociales del país, el más influyente de los cuales fue el llamado “Acuerdo de Nueva York”, concebido por los 3 líderes de mayor peso político: Rómulo Betancourt, Rafael Caldera y Jóvito Villalba, quienes se hallaban exiliados. A sus regresos en Caracas, el acuerdo debió acelerarse, ante las amenazas de nuevas asonadas, entre ellas la invasión por el Táchira, del General Jesús M. Castro León, en abril de 1960, al igual que su abuelo Cipriano Castro,  en mayo de 1899. 

El acuerdo firmado por Betancourt, (AD),  Caldera (Copei) y Villalba (URD) el 3l de octubre de 1958, en la residencia “Punto Fijo” del Dr. Caldera, cobró inmediata resonancia popular, como “Pacto de Punto Fijo”, para afianzar el sistema democrático, mediante condiciones de obligatoria observancia entre las partes. En tal virtud, los tres partidos se comprometieron a instaurar un gobierno de unidad nacional y un programa mínimo de gobierno. El PPF prevaleció hasta noviembre de 1960, cuando URD se retiró de la coalición por desacuerdo con el gobierno adeco de Rómulo Betancourt, ante su política exterior con Cuba que ocasionó su expulsión de la OEA y la renuncia del canciller Ignacio Luis Arcaya, conocido después como “el canciller de la dignidad”.

El desempeño político de AD y Copei, prosiguió posteriormente, conservando el objetivo de origen del PPF pero dentro de sus respectivas autonomías políticas y el libre ejercicio de sus derechos, más allá del concepto de “régimen” que se la ha atribuido comúnmente y que ha prevalecido  hasta nuestros días aunque, no hubo alternancia negociada en el acceso al poder. AD lo ejerció durante los dos 2 primeros períodos consecutivos 1959-1969. En el tercer período 1969-1974, Rafael Caldera, accedió a la presidencia por una escuálida diferencia de 0.89% sobre su opositor Gonzalo Barrios, de AD, debido a la tercera división de la izquierda, del partido blanco, cuando el Dr. Luis Beltrán Prieto Figueroa y un nutrido grupo de sus seguidores, optó por separarse de AD y fundar en diciembre de 1967, -en medio del proceso electoral- el partido socialista, revolucionario y nacionalista, conocido después como “Movimiento Electoral del Pueblo”. Obviamente AD perdió así las elecciones del tercer periodo. Mientras AD fue gobierno, Copei fue su aguerrido adversario y mientras Copei lo ejerció,  AD lo adversó tenazmente.

A partir de 1999, emerge  el gobierno “socialista, revolucionario, anti-imperialista”  bajo el liderazgo del TC. Hugo Chávez Frías que es un auténtico régimen de gobierno, fundamentado en un rígido sistema de normas de obligatorio cumplimiento para sus miembros integrantes y por el cual se ha intentado regir al país durante los últimos 18 años, no obstante su evidente declive. El Pacto de Punto Fijo, o “puntofijismo” que, con sus errores y aciertos, logró el objetivo primario de consolidar la democracia en Venezuela, pasó a cobrar un significado peyorativo para descalificarlo, en un vano intento, de los gobiernos regidos por Hugo Chávez y Nicolás  Maduro. La democracia venezolana durante 40 años, tuvo su cuna en el Pacto de Punto Fijo,. Es historia. 

Raul Sanz Machado
rsanzmachado@gmail.com
@rsanzmachado
Miranda - Venezuela 

martes, 29 de noviembre de 2016

EDDIE A. RAMÍREZ S., ¿TRUEQUE O CAMBALACHE POLÍTICO?,

NO SE PUEDE CEDER EN ASPECTOS ESENCIALES

El trueque es un mecanismo de intercambio válido pero primitivo. Como sabemos,  acorde con su visión neandertalista, el régimen  siempre ha predicado las bondades del trueque para la población en general,  aunque  ellos prefieran los billetes verdes a veces  blanqueados  para depositarlos en Andorra.

En una democracia no hace falta el trueque político. Sencillamente hay una Constitución y todos deben entrar por ese aro y hay planes que se discuten y son aprobados o rechazados. Como estamos frente a un régimen totalitario siglo XXI,  nos guste o no,  debemos acudir al trueque. A pesar de que esto debería estar claro, es indudable que muchos venezolanos de buena fe se han opuesto.  Cabe preguntar las razones de esta resistencia y velar porque el trueque no se convierta en cambalache.

El quid del asunto es que para participar en un truque político con unos tramposos que no están dispuestos a ceder en aspectos vitales para ellos, debemos tener claro tres cosas:

1-   Contar con negociadores experimentados y confiables.
2-   No ceder en asuntos de principios
3-   Tener sumo cuidado de cómo se comunica lo logrado y lo no logrado.

Si no contamos con expertos en negociaciones, el trueque puede convertirse en un simple cambalache en el que se intercambian cosas de poco valor. Además, nuestros negociadores deben contar con la confianza de los demócratas para que no haya dudas de que hicieron  su tarea y lograron lo más que pudieron. En Venezuela la alternativa democrática cuenta con varios especialistas en negociaciones, los cuales podrían estar al frente de las mismas con el respaldo y en constante comunicación con la dirigencia política.

Muchos nos preguntamos cuál fue el criterio de la MUD para seleccionar a Timoteo Zambrano, Carlos Ocariz, Henry Falcón y a Chuo Torrealba. Respeto a los tres últimos, son venezolanos valiosos que han estado en la lucha por la democracia.  Sin embargo, ni el joven Ocariz, ni Falcón tienen la experiencia como negociadores. Chuo es lógico que esté presente como Secretario de la MUD. Del lado del gobierno sentaron a los más talibanes e inescrupulosos. Pensamos, con respeto, que para salvar el juego se requiere  cambiar a tres de los integrantes de  nuestra selección. 

El segundo punto es que no se debe ceder en asuntos esenciales. Si no se logran, los negociadores deben dejar constancia de que los totalitarios no aceptaron respetar la Constitución. En nuestro caso no debía  ser negociable suspender el revocatorio, aplazar las elecciones regionales, reconocimiento de diputados electos y de las atribuciones de la Asamblea Nacional.

Por último, nadie espera milagros. Era necesario aceptar dialogar e intentar el trueque político. Por ello los comunicados de los nuestros deben  contar con expertos en la materia. El 12 de noviembre perdimos la oportunidad, pero estamos a tiempo. Hasta el presente lo logrado ha sido poco. Por otro lado, sería suicida romper la unidad electoral, pero con un poco de amplitud pueden coexistir una MUD que dialogue y otra MUD que confronte.    Cierto, como dice Chuo, que convocar a marchar a Miraflores era irracional, pero no es verdad que quienes no coinciden con algunas actuaciones de la MUD y la critican le están dando oxígeno al régimen. Ya no estamos en la época en que la gente seguía a un hombre a caballo. Hoy los dirigentes deben interpretar lo que desea  la gente y no ser tan tontos como para atender todas las peticiones, pero tampoco tan tontos como hacer caso omiso de algunas. 

Desde luego que nos alegramos que hayan puesto en libertad a algunos presos políticos rehenes del régimen, pero eso no era lo esencial.  Ninguno es culpable y todos saldrían en libertad después de un revocatorio. Lo demás son solo vagas promesas como ciertos muchachos mala conducta que  ofrecen enmendarse y al poco vuelven a las andadas. Dimos oro a cambio de espejitos.  Para ellos fue un buen trueque, para nosotros un cambalache. El pueblo le entregó a la MUD las dos terceras partes de la Asamblea, pero la MUD entregó al régimen su principal activo. Sin embargo estamos a tiempo de corregir malos pasos. Algunos dirán  que, como en la fábula de La Fontaine, ante el  lobo  un cordero siempre lleva las de perder, pero no tenemos que seguir siendo  corderos, aunque no sea fácil.
   
Como (había)en botica:

Nuevamente saludamos al ya investido cardenal Baltazar Porras, quien junto con el cardenal Urosa son dos baluartes de la democracia.

Es triste tener que alegrarse por la condena en Estados unidos de dos jóvenes venezolanos. Evidentemente no recibieron una buena educación, ni estuvieron rodeados de buenos ejemplos. Cilia y el presidente de facto no solo tienen responsabilidad por ello, sino por darles todas las facilidades para que delinquieran y no pueden aducir que no sabían que sus sobrinos llevaban un nivel de vida injustificable ¿Acaso pensaban que Haití y Honduras son lugares turísticos? 

Si Rafael Ramírez piensa que es inocente debería acudir a la Asamblea Nacional a defenderse. 

Rafael Arráiz  Lucas presentó su libro El petróleo en Venezuela: una historia global. Seguramente será un éxito.
¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

Eddie A. Ramírez S.
eddiearamirez@hotmail.com
@eddieAramirez

Miranda - Venezuela

jueves, 31 de diciembre de 2015

JUAN PÁEZ ÁVILA, RECONCILACIÓN E INTERÉS NACIONAL

         Los tiempos y el clima político en que millones de venezolanos participaron en el proceso electoral del 6 de diciembre,  cuyo resultado impactó al país y al mundo democrático, no sólo por la contundente derrota del partido de gobierno, sino  también por su estilo pacífico  en el que abordaron diferentes aspectos de la realidad nacional como la inseguridad, el desempleo, la inflación, la libertad de expresión y el derecho a manifestar libre y pacíficamente, corren el peligro de desaparecer por la virulencia del discurso del  Presidente de la República y del Capitán Diosdado Cabello, presidente de la moribunda Asamblea Nacional.

         Desde que la Alternativa Democrática comenzó a  quitarle la calle al partido de gobierno, éste cerró toda posibilidad de debate, no sólo porque  no podían defender su colapsada obra de gobierno, sino también porque  la muerte del Comandante Chávez los dejó sin el liderazgo  que una vez tuvo a su lado, miles de personas que lo vitoreaban y se le acercaban a saludarlo en las principales ciudades de país.

         Sin embargo, a estas alturas del proceso de transición que se avecina, lo importante es como convencer a los chavistas de que no habrá persecución ni discriminación por parte de la mayoría calificada que ganó la oposición en la Asamblea Nacional e incluso de un posible   gobierno de la Alternativa Democrática, cuyos principales dirigentes  han dirigido varios mensajes a sectores e instituciones fundamentales del país, garantizando el pleno ejercicio del Estado de Derecho.

         Y aunque también es obvio que la carga política para contener la tendencia autoritaria del régimen no puede descansar exclusivamente en los hombros de los diputados de la Alternativa Democrática,  ya  centenares o  miles de venezolanos han manifestado su voluntad de contribuir  a la reconciliación nacional. Igualmente los partidos que integran la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y gremios independientes, han dejado claro que no renunciarán  a la lucha por eliminar la discriminación política en cuanto a quiénes tienen derecho a transitar, visitar y realizar manifestaciones pacíficas en todo el territorio nacional.

         La reconciliación nacional es de interés para la vida democrática de jóvenes, adultos y viejos, pero el tiempo apremia. Si la generación política que ha dirigido el país en los últimos 16 años, responsable de la polarización y del fracaso de las políticas públicas aplicadas, no es capaz de contribuir a reconciliar a los venezolanos, nuestra 
El 6 de diciembre  no sólo se eligió  una nueva Asamblea Nacional con mayoría calificada, democrática, que sorprendió tanto al gobierno como al mundo democrático,  sino que también generó una violenta, aunque tardía reacción, en la cúpula maduro-cabellista y sus seguidores comprometidos o señalados como incursos en delitos de corrupción, narcotráfico y de lesa humanidad. El país puede enfrentar una dura prueba entre las instituciones fundamentales de la nación, si la provocación de grupos paramilitares que apoyados desde el gobierno tratan de crear un caos generando actos de violencia contra el nuevo parlamento u otros organismos clave para que la ciudadanía viva en paz.

         Para evitar actos de violencia o reducirlos a su mínima expresión, es imprescindible que las instituciones básicas de la nación, reflexionen y crean en la palabra de los dirigentes de la Mesa de la Unidad (MUD), que  se han comprometido a legislar sin discriminación política. Se tiene que eliminar la prédica de la división de la sociedad y de la descalificación de quien no piense como el gobernante del momento, tal como lo ha venido haciendo el heredero de Hugo Chávez desde la Presidencia de la República.  La experiencia de la mayoría de los integrantes de la Alternativa Democrática  y la convicción de que para alcanzar el progreso del país se requiere una atmósfera de paz, confianza y trabajo mancomunado del gobierno con empresarios y trabajadores, es fundamental garantía que la nueva Asamblea Nacional ofrece a los venezolanos, para el reencuentro y la reconciliación, para contribuir a la creación de una vida civilizada en una nación libre y soberana.

Concluyo con lo que afirmé en artículo anterior: Para que los habitantes de una nación disfruten de una cultura de paz, se requiere de la formación de ciudadanos pacíficos, respetuosos del Estado de Derecho, capaces de rechazar todo llamado o simple insinuación a la violencia.

Juan Paez Avila
jpaezavila@gmail.com
@jpaezavila
Miranda - Venezuela 

jueves, 17 de diciembre de 2015

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ, DIÁLOGO Y LEGISLACIÓN POR UNA ECONOMÍA SOCIAL DE MERCADO.

Venezuela, luego de 46 años de haberse incorporado como país petrolero en 1913, da inicio en 1959 y por 30 años (1959-1989) a un programa de industrialización basado en la sustitución de importaciones, que dio paso en 1990 a un programa de apertura económica e inserción en el comercio internacional (interrumpido en 1999 con la llegada al poder del “proceso revolucionario”); siendo que durante ¡86 años! (1913-1999) no se llegó a perfilar un modelo económico concreto, hecho que ahora se extiende indefinidamente ya que la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) de 1999, aun cuando impulsó la reconstrucción del Estado, no define de manera específica la estructura socioeconómica del país (ESE) ni tampoco un modelo económico determinado, y muy por el contrario es definitivamente opuesta a la economía dirigida en favor de una economía mixta sustentada en la interactuación equilibrada entre el Estado y la empresa privada enfatizando en los principios de democracia, apertura a la iniciativa privada, eficiencia, productividad y justicia social, al tiempo de otorgarle al legislador la responsabilidad de concretar la orientación político-económica.

Esto último, muestra de forma contundente la importancia del mandato popular que recibió la nueva Asamblea Nacional (AN) superior a la Mayoría Calificada de los 2/3 de sus Miembros---hasta 112 Diputados--- que los partidos de oposición obtuvieron en las elecciones parlamentarias del 06/12/15 que se instalará el venidero 05/01/2016, en cuanto a su obligación de ejercer funciones de control político sobre el Gobierno y la Administración Publica muy especialmente del Poder Ejecutivo en la figura del Presidente de la Republica (conforme al principio constitucional de la separación orgánica de poderes) a efectos de hacerle cumplir con sus atribuciones constitucionales tales como la de dirigir la acción del Gobierno, administrar la Hacienda Pública Nacional, formular el Plan Nacional de Desarrollo y dirigir su acción previa aprobación de la AN, definir las políticas macroeconómicas, regulación del sistema monetario, cambiario, financiero, del mercado de capitales, la emisión y acuñación de moneda (que en honor a la verdad viene utilizando para expandir sistemáticamente el gasto público mediante un déficit fiscal cubierto con dinero inorgánico que se convierte en motor de la inflación), la regulación de la banca central, etc.; atribuciones que evidentemente no están siendo cumplidas con la eficiencia debida al extremo de propiciar una dramática situación de crisis que se agravará en 2016---y más allá salvo que se instrumente un Plan de Rescate de la Economía---habida cuenta de la tendencia a la baja del precio del petróleo a nivel mundial que se mantendrá por unos años adicionales (probablemente hasta el 2019), que en lo especifico de nuestro país nos coloca en muy sensible situación ya que será financieramente difícil (¿imposible?) que se pueda balancear el Presupuesto Nacional 2016 con un precio promedio del crudo nacional inferior a $125/barril (un 75% por encima del actual que cerró el viernes 11/12/16 en $31,24/barril), con el añadido que Venezuela ha venido perdiendo posición como productor mundial de petróleo (y su mercado natural de ventas que difícilmente recuperará al corto plazo) hasta situarse en 2015 en el puesto 12 cayendo desde el sitial número 3; todo lo cual hace visible la pertinente necesidad de inversión privada nacional y extranjera, complementada con un financiamiento externo.
En síntesis, en la CRBV de 1999, no se incorporaron dogmatismos ideológicos en lo atinente al papel del Estado y del mercado en el desenvolvimiento económico, y muy por el contrario subyace la búsqueda del equilibrio entre ellos dejando establecido la obligante interacción armónica que ha de existir entre el Estado y la propiedad privada, la libertad de industria y comercio, la participación de la iniciativa privada en el mercado, entre otros aspectos; al tiempo de establecer principios liberales no absolutos (limitados en la propia CRBV) referidos fundamentalmente a la propiedad privada y a la libertad económica.
La estructura socioeconómica (ESE), que sustenta el sistema económico---conjunto de relaciones básicas, procedimientos institucionales y técnicas en pro del bienestar---ha de entenderse como el marco de relaciones de producción (y modos de producción) que se perfilan a efectos de generar los bienes y servicios requeridos para impulsar la riqueza nacional, como fruto de la asignación de los recursos del Estado (ingresos petroleros para el caso venezolano) entre las distintas actividades productivas con el fin ulterior de estimular la diversificación del aparato productivo nacional. En tal escenario, la Economía Social de mercado se fundamenta en la convicción de que el mercado en combinación con la propiedad privada de los medios de producción constituye la modalidad más eficiente de coordinación económica al tiempo de convertirse en una garantía de la libertad política; con la presencia de un Estado que participa para corregir fallas sin pretender convertirse en una gigantesca maquinaria estatal de redistribución, dejándole al mercado el rol de “socializador” de lo producido.
La ESM, se apoya tanto en valores éticos relacionados con la dignidad humana, el bien común, la solidaridad y la subsidiariedad (tendencia favorable a la participación del Estado en apoyo de las actividades privadas) en aras de alcanzar un sistema económico al servicio del hombre; así como en: A.- Un sistema de precios relativos para estimular la oferta y la demanda; B.- Estabilidad de la moneda; C,-Autonomía del Banco Central; D,- Libre acceso a los mercados; E.- Libertad para contratar; F.- Propiedad privada de los medios de producción con función social; G.- Búsqueda libre de beneficios económicos subordinados a los valores éticos; y H.- Instrumentación de una política económica que emane de una profunda investigación en materia de economía política con la finalidad de garantizar el bienestar de todos los actores sociales.
A manera de reflexión final, acotamos sobre la urgencia venezolana que tanto el Poder Ejecutivo como el Poder Legislativo inicien sin más dilación  un diálogo abierto sustentado en la comprensión de las diferencias (el 05/01/2016 al instalarse la nueva AN puede convertirse en una oportunidad cumbre o ¡no!), en el entendido que le corresponde a la AN establecer las líneas rectoras del régimen económico desligadas de obsoletos dogmatismos ideológicos, así como supervisar el cumplimiento de los derechos económicos de los ciudadanos al igual que delimitar el ámbito de participación del Estado en la vida económica; mientras que al Poder Ejecutivo por vía del Presidente de la Republica le corresponde ejercer un eficiente Gobierno. La ESM, con la propiedad privada como eje del mercado, le abre al país la oportunidad de alcanzar un sistema económico sólido que responda a un determinado plan con visión de largo plazo; que en muy corto tiempo pudiera facilitar la reconstrucción económica y social de Venezuela supeditado a que se tomen con prontitud las medidas que de perogrullo conocen los expertos gubernamentales, hasta ahora contenidas por la terquedad ideológica al tiempo de escudarse en una tal “guerra económica”.
Jesús Alexis González    
jagp611@gmail.com     
@jesusalexis2020

Miranda - Venezuela