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lunes, 1 de mayo de 2017

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, UN DISTINTO AMANECER

La libertad pertenece a la estructura misma de la conciencia. Jean-Paul Sartre

El deseo de vivir en paz y con tranquilidad después de transcurridos dieciocho años en permanente desasosiego e incertidumbre, ha hecho que la ansiedad y la angustia se apodere de muchos miembros de la población venezolana, y con ellas, viene acompañado el pesimismo al no haber un desenlace que anuncie el fin de esta pesadilla y el comienzo de una nueva etapa que aclare y afiance nuestro destino como nación civilizada y moderna. Quizás por estar inmersos en este convulsivo proceso social que nos tocó vivir, en unos casos como actores, y en otros como espectadores, no alcanzamos a percibir las señales que anuncian que el cambio de rumbo es indetenible.

Los venezolanos estamos dando una gran lección al mundo porque hemos decidido tomar con valor y mucha fe en nosotros mismos, las riendas de nuestro futuro. La presión y el tratamiento de nuestro caso en los organismos internacionales es muy importante, pero sus mecanismos de acción son muy lentos y cautelosos debido a la existencia de intereses diversos. El régimen acaba de anunciar la salida de Venezuela de la OEA. Decisión previsible porque las dictaduras prefieren el aislamiento tratando de evadir los llamados y acciones correctivas al cumplimiento del orden democrático.

Los venezolanos hemos hecho de nuestra soledad en esta lucha, una filosofía. Llevamos varias generaciones en ella mientras los países observan con la actitud de los buitres algunos, y con indiferencia ante el temor de la teoría del bumerang, otros.

Los héroes anónimos y el liderazgo moral de algunos valientes y decididos compatriotas, ha impulsado a los dirigentes políticos para que asuman con gallardía la conducción de las acciones políticas que pongan fin a esta locura.


La desnudez de un joven clamando un freno a la barbarie, respeto a los derechos humanos y permitir la protesta en paz, también desnudó a la injusticia venezolana ante el mundo, esa cuya balanza se inclina totalmente hacia un solo lado. La señora que íngrima y sola se atrevió a tocar el frío metal de una tanqueta militar para detenerla mientras aspiraba el caliente y tóxico gas del odio oficial; la monjita que con su fe puesta en Dios extiende su mano a uno de los verdugos del régimen; las vidas que se han ido inocentemente en pos de la libertad; la entereza de los presos políticos a pesar del ensañamiento de la dictadura, y el llanto de los que se despiden con la esperanza de volver , son nutrientes que alimentan nuestro ánimo para seguir en la lucha, tornando más vigente que nunca el grito de Emiliano Zapata: 

“Si no hay justicia para el pueblo que no haya tranquilidad para el gobierno” 

Hasta que las trompetas de la libertad anuncien un distinto amanecer.

Neuro Villalobos
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Zulia - Venezuela

viernes, 28 de abril de 2017

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, LA GRAN OPCIÓN

LA PREDICA DEL ODIO

 “Empujada por los cambios en la manera de adquirir, usar y retener el poder, la humanidad debe encontrar, y  encontrará, nuevas fórmulas para gobernarse.” Moisés Naim

Nuevamente el régimen muestra sus colmillos ensangrentados. Nuevamente atiza la prédica del odio tratando de inocular el veneno de espíritus resentidos a todo el cuerpo social. La expresión típica del odio es el ensañamiento contra todos  los que pongan en peligro el objeto de sus deseos: el poder.

Nos decía sabiamente el profesor Alfonso Ávila Mayor que “cuando temerariamente los tiranos concitan el odio en los pueblos tardíamente se dan cuenta que la pasión generada en las masas oprimidas se vuelca contra ellos y los derroca”. Esa obsesión desmedida por el poder que hace que el régimen se sienta siempre amenazado, los lleva a sentir un odio patológico que los impulsa al deseo violento de aniquilar a quienes considera sus enemigos. Muchos inocentes han caído ya ante las balas asesinas de los delincuentes acobijados por el poder. Es un odio satánico, ciego, irreflexivo y estúpido ya que no comprende que el ser humano siempre llega a sentir odio contra todo lo que lo oprime.

Afortunadamente, esa prédica del odio no ha sido tan fecunda, ya que ese antivalor no está en los genes del venezolano, porque como dice Aivanhov “cada uno de nosotros sabe cuándo manifestar la indulgencia y cuando el rigor porque sobre este equilibrio está basada la vida en sociedad”.

Que los radicales del régimen no se equivoquen y quieran seguir con su política de tierra arrasada ante el inminente derrumbe de su propia existencia. Nosotros no los odiamos, pero tampoco los queremos; por eso las gloriosas y expresivas manifestaciones públicas dirigidas a rescatar la democracia y la libertad para poder vivir en verdadera paz, no la que escuchamos en balbuceos engañosos por los más resentidos y embusteros dirigentes rebajados por la hipocresía, por gente que oculta sus intenciones y enmascara sus sentimientos.


La gran mayoría del pueblo venezolano está claro y decidido; queremos acabar con el militarismo, el totalitarismo, el radicalismo, el obscurantismo. Queremos rescatar nuestra alegría; nuestra dignidad y el respeto que nos merecemos en el concierto mundial de naciones. Creemos firmemente en la esperanza creciente que se ha despertado en la población y en el espíritu democrático que anima a los dirigentes políticos en este gran esfuerzo unitario que se plantea como la gran opción democrática frente al autoritarismo decadente y atrasado en vías de disolución. Queremos ser el baluarte de la esperanza del hombre.

Neuro Villalobos
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Zulia - Venezuela

lunes, 3 de abril de 2017

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, EL FESTEJO DE LA INCOMPRENSIÓN

“Cuando Dios habla a los hombres no quiere que oigan su voz.” 
Gao Xingjian

Dice Gao Xingjiam, autor chino, refugiado político en París y ganador del premio nobel de literatura en el año 2000, en su fabulosa novela “La montaña de alma”, “que el hombre no grita más que cuando no comprende, el que ha gritado no ha comprendido nada. El hombre es un ser difícil que se crea sus propios tormentos.”. Así actúa el régimen, a fuerza de gritos y festejos ruidosos aspira convertir sus derrotas en triunfo. La pérdida de apoyo popular los atormenta.

El lunes 27 de marzo en su fantasioso balance de la vergonzosa exposición de la “Venezuela potencia” que solo existe en los desvaríos revolucionarios, propuso nuevamente cuatro grandes propósitos económicos para fortalecer los “maravillosos” resultados obtenidos con los 15 motores que “impulsan” el desarrollo del país. Como ya es recurrente, no es más que un listado de nuevas intenciones con malos o ningún resultado apreciable.

Las propuestas son: 1. Un nuevo DICOM, con dos subastas semanales para atraer divisas. Seguramente habrá un solo oferente, que es el Estado, haciendo asignaciones selectivas, al tipo de cambio que le parezca. 2.- Un centro productivo de Ciencia, tecnología e innovación, con la universidades a punto de un cierre técnico, convertidas en oficinas pagadoras  de sueldos y salarios miserables y con demandas gremiales insatisfechas. 3.- Una nueva política de inversión extranjera, manteniendo los férreos controles cambiarios, de precios y de intereses que mantienen alejados a los inversores. 4.- Un nuevo plan de crecimiento económico 1917/18, que no sabemos si sustituye el plan-presupuesto ilegalmente aprobado por el TSJ, desconociendo las atribuciones de la Asamblea Nacional.

Al día siguiente, el régimen celebró con gritos y mucha euforia, que la reunión de la OEA terminó sin acuerdos. El hecho que 20 países en representación de 860 millones de personas se pronunciaran por discutir sobre la sombría dictadura que pende sobre Venezuela, para ellos no significó ningún problema. Ese mismo día, horas antes de celebrarse la reunión de la OEA, el TSJ daba un zarpazo final a los vestigios de democracia en el país, dándole inconstitucionalmente poderes plenipotenciarios de carácter legislativo, militar económico y electoral al propio tribunal y al poder ejecutivo.


Esas aparentes contradicciones y movilizaciones con gritos de los seguidores del régimen, nos acerca aún más al caos inducido por ellos mismos en su agonía, para poder invocar un estado de conmoción que impida cualquier tipo de elección. Aspiran a victimizarse ante un proceso social entrópico que se acelera, en lugar de rectificar de su extravío y fracaso revolucionario.

Neuro Villalobos
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Zulia - Venezuela

viernes, 31 de marzo de 2017

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, LA DULCE Y AMARGA AGONÍA

LOS SIGNOS DE LA DECADENCIA

“A mitad del camino de la vida yo me encontraba en una selva obscura, con la senda derecha ya perdida.” Dante

Los intentos desesperados del régimen por aparentar que aquí en este país todo está bien, que todo funciona normalmente, con algunos apremios en vías de solución, pero, que es el imperio norteamericano el causante de todos los problemas, valiéndose de sus cachorros en los cinco continentes y los propios residenciados en este modelo de nación, ya nadie se lo cree. El mundo entero se ha enterado de la pesada cruz que carga el pueblo venezolano, pero, los crucificados en definitiva van a ser otros, menos los que ya están pagando su condena en el noveno círculo del infierno, donde van a parar los traidores a la patria y a su familia, según Dante.

Los glotones, lujuriosos y ladrones siguen disfrutando sin mengua las mieles del poder sin reparar que hay un pueblo inmenso que batalla diariamente para no caer en la miseria a la cual lo empujan esos mismos depravados carentes de moral. Un pueblo que se esfuerza por mantener sus principios y valores intactos.

Los signos de la decadencia son ya perceptibles. La agonía que les produce la proximidad de la pérdida del poder causa un rictus de amargura, de miedo, de terror, difícil de esconder por los máximos exponentes de la podredumbre oficial. Sólo la ineficacia y la miopía política de quienes los adversamos los alivia de espanto cada cierto tiempo, para reaparecer con mayor crudeza y virulencia cuando observan un reagrupamiento de fuerzas internas y externas en su contra. Se han convertido en una especie de pigmeos cuyas sombras se agigantan con la puesta del sol. Cada mañana, al observar su real estatura, corren a ejecutar cualquier desfachatez.


Atreverse a organizar una exposición con el rimbombante título de “Venezuela potencia 2017” es una clara expresión de la ridiculez, del engaño permanente y de la desesperación de un régimen que ha robado mucho y no tiene algo de importancia por exhibir que no sea pura utilería como si de un teatro se tratara. Mantienen una hiperactividad inútil y un derroche de recursos. 

En la Venezuela de los apagones, de la inseguridad que campea en todo el territorio; sin insumos, sin alimentos; con una estructura de transporte inservible; con internet intermitente; en un país endeudado; con sus ingresos disminuidos; sin credibilidad y sin una pizca de confianza; con un volcán político y social en erupción, es una inmoralidad hacer una exposición para exhibir el cuerpo exánime de un país que solo se le puede ocurrir a mentes muy perversas y corruptas y a algunos corifeos con fines de lucro personal para prolongar su dulce y a la vez amarga agonía de tener que volver muy pronto a la nada.

Neuro Villalobos
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viernes, 24 de marzo de 2017

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN - ANSIAS DE LIBERTAD

DEL DISIMULO AL DESCARO

 “Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos pensantes y comprometidos pueden cambiar el mundo. De hecho son los únicos que lo han logrado.” Margaret Mead

Particularmente pienso que resulta fastidioso y cansón, por repetitivo, escribir sobre el mismo tema: la situación del país. Aunque se presentan matices, esperanzadores unos, decepcionantes otros, es una realidad tan trágica la que vivimos y sufrimos que es necesario volver sobre ella insistentemente. El régimen se ensaña con su maldad, incompetencia y brutalidad; la oposición se regodea en sus propios afanes políticos, mientras la población se resiente porque las necesidades del día a día la mortifican, la desespera, la ahoga.

Es una situación muy propia de la novelística latinoamericana. El régimen se defiende, se justifica permanentemente ante propios y extraños que se manifiestan y critica la espantosa descomposición social y el desbarajuste económico que ha habido en Venezuela bajo la conducción de la dupla más vergonzosa en su historia republicana. La dirigencia opositora, a su vez, espera porque “aquí va a pasar algo”, mientras el tiempo transcurre inexorablemente, profundizando el desastre nacion.

A pesar de que los acontecimientos destructores de la moral y de la vida material vienen ocurriendo y manteniendo en sobresalto permanente e incertidumbre total al ciudadano venezolano, “aquí no pasa nada” exclama con decepción y angustia el pueblo en las calles y en sus conversaciones cotidianas.

El descaro oficial no tiene límites. Hemos pasado del Estado del disimulo, del cual nos habló Cabrujas, al Estado del descaro. El Estado es lo que yo, como caudillo o simple hombre de poder, determino que sea Estado. Ley es lo que yo determino que es ley. El problema del canalla es que no sabe que la libertad no sirve ni gusta de ser servida sino que busca contagiarse, refiere Savater, y esto es válido para unos y otros. El contagio ha tardado, pero llegará irremediablemente.


Los demócratas venezolanos tenemos pendientes las tres tareas que nos encomendara el Dr. Oscar Arias, premio nobel de la paz. La primera de ellas es superar el invierno de la corrupción; la segunda es sacudirse los miedos de la democracia, y la tercera, es asumir como propio el renacer de la primavera de la ética. Al cumplirlas estaremos satisfaciendo las ansias de libertad.

Neuro Villalobos
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Zulia - Venezuela

viernes, 10 de marzo de 2017

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, ¡URGE CLARIFICARNOS!

Los incompetentes no sólo llegan a conclusiones erróneas y toman decisiones desafortunadas sino que su incompetencia les impide darse cuenta de ello. Efecto Dunning-Krugger.

El presente obscuro y borrascoso del país nos debe convocar al rescate de la dignidad, la decencia y la vergüenza perdida. Son demasiados los hechos que nos abruman de pena, dolor y rabia ante la desfachatez y la impudicia con que se cometen. Desde el gobierno se ha hecho cotidiano el deshonor y se pavonea la impunidad. Se observa a la distancia, aunque sea temporal, los síntomas de esa descomposición; un país lleno de contradicciones entre un sector de la población que va rumiando su desgracia y una aparente desesperanza; un pueblo que aparece abandonado a su suerte, en una situación de  sálvese quien pueda, y otro sector minoritario, opulento, donde el boato sin recato es la mayor demostración de una riqueza mal habida y súbita que se disfruta con avidez y gozo.

Son los nuevos ricos de alpargata y liquiliqui para la prensa criolla, y yates, aviones y mansiones de lujo, dignos del jet set internacional, que aparecen en los medios faranduleros de otras latitudes. Una doble moral para conducir el país. Un tartufismo político que incomoda por la degradación con que se actúa y que nos hace sentir en carne propia la humillación de sus desvaríos.

 Para el venezolano común, viajar por razones de salud, familiar, éxodo obligado por persecución política o ante un futuro incierto por el desbarajuste económico de la nación, se ha tornado en un acto de sacrificio heroico para tener que toparse con la vergüenza de la mirada escrutadora de funcionarios de inmigración o la actitud piadosa de quienes conocen nuestra dramática realidad.


En Venezuela se libra una lucha entre los que consideran que la política es el arte de conseguir que los intereses egoístas parezcan intereses nacionales y los ciudadanos honrados y decentes que verdaderamente queremos una libertad plena, sin condiciones. Una libertad donde la justicia sea ciertamente justa y devolver a la democracia sus valores fundamentales: el respeto y la tolerancia. 

Una democracia donde, como afirma Javier Bierdau, “la autonomía de la forma y de la norma jurídica debe garantizar que el derecho no se reduce a la arbitrariedad perennizada de la fuerza de la razón de Estado.”

Neuro Villalobos
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Zulia - Venezuela

jueves, 2 de marzo de 2017

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, EL MOMENTO ES CRUCIAL

Sun Tzu
“Conócete a ti mismo, conoce a tu enemigo y conoce el terreno” 

Definitivamente hemos llegado a una encrucijada. Los más escépticos dirán que esa situación se viene repitiendo desde hace ya muchos años. Pero, las condiciones objetivas actuales desde el punto de vista económico, social y político han llegado al punto máximo de crispación, tornándose insoportables para la población.

La inflación, fenómeno confiscatorio del ingreso de quienes tienen la oportunidad de un empleo o ayuda oficial; la escasez de bienes y productos para el sostenimiento de la vida, con limitadas posibilidades de importarlos y producirlos internamente; con un desempleo galopante debido al cierre de empresas y una burocracia frondosa e ineficiente; con una inseguridad espantosa que ha recargado al mismo Dios con tareas milagrosas, y en circunstancias políticas en las que los bandos en pugna no consiguen hilvanar una estrategia que beneficie al país y seguir adelante para salvar la nación y al mismo tiempo mostrar victorias a sus seguidores, han colocado al país en estado de suspenso y terror.

Si queremos rescatar el país tenemos que ponernos todos de acuerdo en la forma de hacerlo. Sacrificando protagonismos, despojándose de ambiciones, difiriendo aspiraciones y centrarnos todos en los detalles sobre las decisiones a tomar pensando siempre en la gente.

El régimen no puede pretender negociar lo que constitucionalmente le corresponde cumplir: las elecciones regionales y de alcaldes. No puede seguir adelante burlando los límites de la legalidad, aunque ya lo ha hecho muchas veces. En estos momentos el país no consigue quién le preste un centavo ante el temor de perderlo si no es aprobado por la Asamblea Nacional. Estamos en una encrucijada. Disolver a ésta, como son las ganas de los extremistas oficiales, es un salto acrobático político mortal cuyas consecuencias son terribles a nivel nacional e internacional.


La dirigencia de la oposición está en otra encrucijada. Resquebrajada la unidad, la confianza y la credibilidad, la gente exige acciones que demuestren la verdadera intención que debe ser la de rescatar la democracia, la reconstrucción de las instituciones y retomar el camino del crecimiento y el desarrollo armónico de la nación. En esta encrucijada hay que tomar grandes decisiones, efectivas y oportunas. Es necesario cambiar de rumbo. El tiempo conspira y el vacío de liderazgo espanta. El momento es crucial.

Neuro Villalobos
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jueves, 16 de febrero de 2017

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, LAS FAUCES DE LA DICTADURA

 “El centro de la moral pasa porque el ser humano debe considerar a los otros individuos como fines en sí mismos y no como instrumentos.” I. Kant

Las infelices declaraciones del ministro de la defensa de que se quiere “utilizar el voto con fines desestabilizadores” y de seguidas las del jefe de la bancada del PSUV que para ellos “no son una prioridad las elecciones regionales”, son la expresión más contundente de que en el gobierno no existe, ni los ha animado nunca un sentimiento democrático. El voto es para ellos, un instrumento que se puede utilizar a conveniencia desde el poder pero jamás la manifestación voluntaria y libre del ciudadano; es un maquillaje para enmascarar el afán posesivo de mantenerse en él.

Esas declaraciones, antidemocráticas unas, reafirma la sentencia de Savater de que sin antimiltarismo  no puede haber política decente, y anticonstitucional las otras, confirman el perfil dictatorial del régimen , cuya estrategia ahora, es hacer elecciones cuando se hayan eliminado las opciones de participación democrática de la oposición; dicho en otras palabras, cuando logre inhabilitar a la MUD, con la ayuda del TSJ, e impida el proceso de registro e inscripción de los partidos políticos de oposición como órganos de soporte de la democracia.
Lo complicado de la situación es que del lado de la oposición se observa una fragmentación suicida por ausencia de un ideal de patria, que les  dificulta el análisis de escenarios y su abordaje estratégico, ante un oponente diabólico que es capaz de usar las argucias más degradantes con tal de sostenerse en el poder.


La falta de coherencia en el pensamiento y de cohesión para la acción pone en peligro el uso de los mecanismos que nos quedan para rescatar la democracia: las elecciones y el voto. Esa falta de cohesión social entraba la posibilidad de convocatoria para que todos participemos en la reconstrucción del país. Para que consideremos y asumamos con convicción tanto los mecanismos de inclusión social (los derechos, el empleo, la educación, el bienestar social) como los comportamientos y valoraciones que generen confianza en las instituciones y fundamentalmente en los partidos políticos; que nos insufle el sentido de pertenencia y solidaridad; que nos impulse a la aceptación de normas de convivencia y la disposición a participar en espacios de deliberación y en la ejecución de proyectos colectivos. El liderazgo democrático que cohesione es hoy una imperiosa necesidad ante las fauces abiertas de la dictadura.

Neuro Villalobos
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miércoles, 8 de febrero de 2017

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, "¿CAMBIO DE ÉPOCA?"

 “El descontento con el sistema político y las instituciones fundamentales de gobierno es un fenómeno mundial y creciente.” Pippa Norris.

Parece ser que en el mundo entero se está produciendo un cambio de época. No es un cambio de situación que ocurra en un país y en otro no; las manifestaciones de ese fenómeno se advierten en forma general. Moisés Naim nos dice que es preocupante que en las democracias maduras (Europa, Estados Unidos, Japón) la confianza de la población en los dirigentes e instituciones de gobernanza democrática, como los parlamentos, los partidos políticos y el aparato judicial no solo es escasa sino que muestra un declive prolongado, según las encuestas.

En Venezuela, como ha ocurrido históricamente con los países subdesarrollados, los efectos perniciosos de las tendencias mundiales nos llegan muy rápido, mientras que los efectos benéficos nos llegan con mucho retraso. En todo caso es evidente el deterioro institucional que hace ya muchos años venimos sufriendo, hasta llegar a la vergonzosa y dramática situación que hoy nos aqueja.

Este régimen, dogmáticamente, como todos los regímenes socialistas instaurados en el mundo, han sido modelos de ineficiencia, corrupción y destrucción. No hay un solo ejemplo donde con inmensos recursos disponibles y con el apoyo inicial de una elevada proporción de la población, hayan podido edificar una vida mejor, que es el anhelo de todo ser humano.

Los cambios de época se perciben en hechos recientes. En los Estados Unidos, la mayor potencia mundial, la máxima expresión del sistema capitalista y del régimen de libertades, se ha elegido un gobierno que promueve el proteccionismo del Estado como una suerte de nuevo ideal montado sobre un nacionalismo con un tufillo despreciable, en tanto, en la ciudad de Davos, China, expresión del comunismo salvaje en proceso de conversión al capitalismo en lo económico, se manifiesta contraria a las medidas proteccionistas que restringen el intercambio comercial entre los países.


Otro síntoma de ese cambio se observa en la pérdida acelerada de la cohesión social, fenómeno sociológico que se define “como el grado de consenso de los miembros de un grupo social sobre la percepción de pertenencia a un proyecto o situación común”. Ejemplos de esa naturaleza lo vemos en Europa con el denominado “Brexit” que marca la separación de Inglaterra de la Unión Europea; el fenómeno de la polarización que escinde a la población en E.E.U.U, Venezuela y otros tantos países; la actitud xenofóbica y antihumana frente al avance de la emigración y refugiados en el mundo. Volveremos sobre el tema de la cohesión social en próximo artículo.

Neuro Villalobos
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viernes, 3 de febrero de 2017

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, SENSIBILIDAD DE LA ECONOMÍA

El verdadero desarrollo, según las exigencias propias del ser humano, implica sobre todo una viva conciencia del valor de los derechos de todos y de cada uno.” Juan Pablo II

¿VIVOS Y PENDEJOS?

No sólo los indicadores económicos al cierre del año 2016, que se han logrado obtener de otras fuentes confiables de carácter internacional y algunas firmas nacionales porque el BCV no las publica, señalan que fue un año pésimo para el país, sino que las estimaciones para este año 2017 son más desesperanzadores aún.
El año pasado el decrecimiento económico medido en términos del producto interno bruto fue aproximadamente de -12%, y la inflación se situó entre 700 y 800%, con el agravante de una gran escasez y desabastecimiento generalizado de bienes y servicios. Para 2017 se prevé una nueva caída del PIB que en términos optimistas puede alcanzar entre el -6 y el -8%, pero la inflación podría llegar a niveles inaguantables del 2000 y más por ciento; en tanto, la escasez puede ser superior a la del año 2016. Ese comportamiento económico se estima en un contexto en el cual los precios del petróleo podrían rondar unos 60$ el barril; por debajo de ese nivel, los resultados podrían ser más catastróficos todavía.

En estas condiciones, el nombramiento de un nuevo titular al frente del BCV en lugar de enviar señales positivas para nuestra economía, deja ver que el gobierno continuará con una política monetaria y fiscal inapropiada y perjudicial para su salud. Un gasto público deficitario financiado con la emisión de más dinero inorgánico es lo que se deduce que ocurra y se espera que continuará.

La economía es muy sensible a las señales políticas y a las condiciones en que ésta se desenvuelve, en tal sentido, la situación se agrava con las propuestas inaceptables de los mediadores internacionales para intentar rescatar un diálogo que en este momento luce muy poco probable, ello nos permite inferir que habrá una mayor turbulencia política en el ambiente durante todo el año, alejando toda posibilidad de atraer las necesarias inversiones para aumentar la oferta de bienes y servicios y generar nuevos empleos. Entre tanto, he sido insistente en esto, el hambre no espera, el hambre desespera.

Resulta inverosímil que las condiciones de paz y estabilidad nacional se quieran lograr a expensas de la sumisión de más del 80% de la población y de querer mantener en el poder a un régimen que ha perdido toda legitimidad democrática. 

Uno como cristiano quiere entender la buena fe que debe animar al Vaticano al participar en una comisión cuya representación abrumadoramente está desbalanceada, pero de allí a que esa comisión pretenda que la oposición ponga la otra mejilla, sería esperar una actitud de idiotas, o como se dice en nuestro medio popular: está bien que sean vivos pero no crean que los demás son pendejos.

Neuro Villalobos
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jueves, 26 de enero de 2017

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, MENSAJES REITERADOS

EXTRAVÍOS REVOLUCIONARIOS

“Casi podría decir que todo tiempo pasado fue peor si no fuera porque el presente me parece tan horrible como el pasado”. Ernesto Sábato

Hace más de cuatro años condensé en un libro varios artículos que me permitieron concluir que hay dos elementos característicos en el régimen chavomadurista: la degradación en la concepción y praxis de la política y el desbarajuste en la fundamentación y ejecución de las medidas económicas. Esos extravíos revolucionarios, que así titulé el libro, persisten hoy con mayor virulencia lo cual mantiene al país en un estado de postración y vergüenza.

No nos cansaremos de repetir que la libertad es un valor consustancial a la democracia. Los tiranos siempre buscan idiotizar a los pueblos para sumergirlos en la ignorancia, se esfuerzan en hacerlos sumisos a una propaganda dogmática e insisten en magnificar el culto a los semidioses analfabetas, pero audaces. Mezclan las escrituras celestiales con sus afanes materialistas y con el pensamiento de nuestros libertadores; y hablan, como dijera Ingenieros, para los ignorantes sin culpa y los miserables con intelecto, pero sin honor.
Hay que hacer un esfuerzo sobrehumano para anteponer las ideas que nos guían con claridad y sobreponerlas a un modelo ideológico y político embrutecedor que degrada y pervierte. No podemos habituarnos por inconsciencia o por indiferencia a tratar como natural los malos hábitos, desvaríos, caprichos y barbaridades de los gobernantes. Vivimos un presente de desenfreno monetario a expensas de la salud económica de la nación y donde el valor de la palabra no tiene sentido. Nadie ofrece y miente tanto como el que no piensa cumplir. El perjurio y el engreimiento son poses características de quienes han tomado el país por asalto.

Es ese proceso de descomposición social y moral acelerado por una montaña de recursos usados sin escrúpulos y como si fueran propios, los que enriquecen súbitamente y sirven para comprar conciencias de la inteligencia tarifada, lo que debemos remover para reconstruir la república sobre nuevas bases, sustentada sobre principios y valores que nos han distinguido y ubicado en la historia de los pueblos en un lugar privilegiado,

Es necesario tener una visión trascendente de nuestras propias capacidades. Urge devolver a los venezolanos la libertad de soñar. Unirnos nuevamente en pos de un ideal, esa “partícula de ensueño que nos sobrepone a lo real” y nos hace rebeldes frente a la mediocridad. Debemos robustecernos moralmente porque vivir es aprender para ignorar menos y actuar más y mejor.


Abrazarnos a un ideal nos hará fuertes para lograr los propósitos que deben animar a una sociedad moderna y civilizada. Son mensajes reiterados para que recobremos la confianza en nosotros mismos y nos sacudamos todo lo que nos confunde y encierra. La opresión, generalmente, es una gran partera de líderes.

Neuro Villalobos
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Zulia - Venezuela

viernes, 22 de abril de 2016

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, NO MÁS EXTRAVÍOS

 Creyéndose un constructor del futuro, Chávez en realidad fue un restaurador del pasado, y no de cualquier pasado, sino precisamente del pasado de la “real gana” 
Venezuela tiene la deshonrosa distinción de ser el primer país en índice de miseria (159.7), un indicador económico que suma la tasa de desempleo a la tasa de inflación, el cual indica una situación de elevados costos económicos y sociales para un país. Es también el primer país en el ranking de menor libertad económica y de mayor violencia, todo ello logrado en nombre de una supuesta revolución bolivariana que se ha tratado de imponer forzadamente.
Una revolución que ha devenido en una alianza delincuencial entre civiles y militares para practicar el mayor saqueo de la riqueza nacional mediante una escandalosa e impune corrupción. Socios en el arte de las triquiñuelas, el robo y el peculado; cómplices en la inmoralidad que se enseñorea; afincados en un ideario, no en una ideología, que le confiere rasgos militares al pensamiento de izquierda. En lugar de acciones revolucionarias lo que llevan a cabo son operaciones audaces como bandas organizadas desde la altura y los privilegios del poder.
El árbol de las tres raíces como símbolo inspirador, sólo quedó para orinar y defecar bajo su sombra, porque Chávez, como lo escribió ese gran periodista que fue Alberto Garrido, “optó por asociar de manera agresiva el discurso y parte del  programa original bolivariano, con un esquema de poder unipersonal y caudillesco, tomado de los consejos que un sociólogo neonazi argentino vinculado a uno de los movimientos guerrilleros árabes antijudíos, Norberto Ceresole, construyó para él,” Le hizo pensar en el establecimiento de un mundo multipolar, donde pasaría a ser el gran líder del eje de poder latinoamericano y caribeño; “eje que se combinaría con otro que  tendría como punto de apoyo a los gobiernos antinorteamericanos y antijudíos de la OPEP como Irán, Irak y Libia.”
No fue un ideal como lo definió José Ingenieros; tampoco un sueño como el que inspiró a Martin Luther King, fue la ambición personal de poder lo que impulsó la mayor estafa política, económica y social de la que ha sido víctima pueblo alguno en el concierto latinoamericano. 
Chávez, como lo describió Enrique Krauze: “se autoproclamó heredero de la revolución de Fidel Castro y la hazaña liberadora de Bolivar”. . . . .en una noción de historicismo que ha sido “una versión involuntaria y primitiva de la teoría histórica de Carlyle: un tropical historicismo de los héroes”. Hoy Venezuela toda sufre las consecuencias de ese extravío revolucionario. Es urgente desplegar con realismo las alas de la libertad.
Neuro Villalobos
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jueves, 14 de abril de 2016

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, MUROS Y CORTINAS

 “Una democracia moderna debe sustentarse sobre una base única –el sistema jurídico que la rige- y sobre ella numerosas realidades plurales.” Neuro J. Villalobos Rincón
Semióticamente hablando, forma parte de la práctica del modelo comunista la construcción material o simbólica de signos que denotan separación o incomunicación de dos partes o regiones, o de ocultamiento de algo. Si bien la muralla china se erigió para proteger su imperio de la Mongolia, ha quedado como un símbolo de separación y ocultamiento de la aplicación de un modo de vida cruel, sangriento, injusto e indigno. El muro de Berlín fue el símbolo de la división de una misma nación con dos realidades antitéticas. La cortina de hierro en la Unión Soviética recibió su nombre por el férreo control de la vida de sus habitantes, impidiéndoles salir o para evitar que el resto del mundo se enterara de una realidad perversa que afortunadamente explosionó por insoportable.
Lo que yace conceptualmente detrás de esos símbolos es el producto de mentes calenturientas, desquiciadas por el odio, el resentimiento, el fanatismo y el desamor. En Venezuela, una criatura perteneciente a la especie de los psicófagos, etimológicamente son los devoradores de almas, intentó imponer una barrera entre buenos y malos, estimulando una lucha de clases e inoculando odio, convirtiendo a su creador y a sus seguidores en una gran amenaza para la humanidad. Este tipo de seres, como afirma Savater, aparecen siempre entre las sombras del miedo y del prejuicio. Han convertido la palabra “pueblo” en la justificación de todos los atropellos y en la coartada de quienes quieren gobernar sin críticos ni rivales.
Es a nuestro pueblo a quien en lugar de una felicidad general le han ahuyentado su alegría y le imposibilitan vivir una vida digna; en lugar del respeto y la preocupación por el prójimo, se ha llegado a una indiferencia absoluta hacia el ser humano. La “justicia” venezolana, contrariando su esencia, desconoce e irrespeta la dignidad de propios y extraños; niega la posibilidad de poner en vigencia una ley de amnistía y de reconciliación nacional que pondría en libertad a nuestros presos políticos y permitiría el retorno de nuestros exiliados.
El régimen venezolano viene construyendo su propio muro tratando de distanciar, dividir y ocultar sus fechorías; de su lado queda una minúscula parte de la población sin Dios y sin pueblo. Del nuestro quedamos la gran mayoría que creemos en la justicia como la concibe el Dr. Carlos Cossio: como “la mejora del orden que nos sitúa, la mejora de la seguridad que nos protege, la mejora del poder que nos jerarquiza, la mejora de la paz que nos une, la mejora de la cooperación que nos armoniza y la mejora de la solidaridad que nos acoge.”
Neuro Villalobos
nevillarin@gmail.com
@nevillarin

Zulia - Venezuela

viernes, 8 de abril de 2016

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, ADIÓS REVOLUCIÓN

 “La revolución comienza como promesa, se disipa en agitaciones frenéticas y se congela en dictaduras sangrientas que son la negación del impulso que la encendió al nacer.” Octavio Paz
En el más reciente estudio del Instituto Venezolano de Análisis de Datos (IVAD),  los resultados revelan cifras muy contundentes. Veamos algunos: 1. La gestión de gobierno es calificada de regular a pésima por un 69.8% de la población. El 73% no confía en que este régimen pueda resolver los problemas más acuciantes del país como lo son el desabastecimiento y la escasez que un 40.7% considera que es lo que más le afecta; el 21.2% considera que es el alto costo de la vida y el 16.9% la inseguridad. El 71.3% de la población cree que las nuevas medidas económicas tomadas no solucionarán sus problemas, en consecuencia, el 61,2% estaría dispuesto a revocarlo. Casi las dos terceras partes quieren salir de esta tragedia que se ha dado en llamar revolución.

En algunos países desarrollados, cuando un funcionario público es señalado o descubierto por cometer actos deshonestos, renuncia, y en algunos casos, se suicida. Es una cuestión de honor. Aquí por lo contrario, los actos de corrupción y delincuenciales son credenciales de mérito para rotar por varios cargos del más alto nivel y hasta se  condecora a quienes los cometen. Otros llegan a integrar la más alta magistratura y a formar parte del poder moral.  Por eso venimos insistiendo que no sólo es la quiebra económica lo que nos afecta, sino la quiebra moral lo que nos hace más daño.
Es necesario alertar porque por allí andan algunos artífices del desastre nacional, desalojados del poder, que se asoman como paladines de la ética, la justicia y la eficiencia; denunciando y señalando los desaciertos y desafueros del régimen. Aparecen como opuestos a él, pero, no reniegan de su origen, que es la causa fundamental de la postración ética de la nación. Una cosa es que se permita y hasta se propicie el acercamiento  con quienes desde el sector del chavismo no tienen arte ni parte en este desbarajuste y otra cosa es pretender que se lleguen a acuerdos para manosear la justicia con el fin de poner a salvo a los culpables de esta aberración histórica.
El seis de diciembre pasado conquistamos un espacio  importante para el ejercicio de la democracia, hoy el pueblo reclama que la situación se torna intolerable, su desesperación está llegando a límites inaguantables y su subsistencia se hace cada vez más precaria. El caos está a la vuelta de la esquina y el régimen se muestra inconmovible, paralizado, alucinado. Ante este cuadro nacional, el 80.3% de la población clama por un cambio en la conducción del país. Está esperando que despidamos al chofer y que digamos definitivamente adiós a esta  falsa   y mal llamada revolución.
Neuro Villalobos
nevillarin@gmail.com
@nevillarin
Zulia - Venezuela
 

viernes, 1 de abril de 2016

NEURO J. VILLALOBOS RINCÓN, UN LIDERAZGO COMPROMETIDO

“El compromiso es el arte del liderazgo, y uno se compromete con su adversario, no con su amigo.” Nelson Mandela
Son impresionantes las similitudes y rasgos comunes de los testimonios de quienes han ejercido algún tipo de liderazgo a lo largo de la historia. El comportamiento de algunos líderes, muchas veces elevados a la categoría de semidioses, cuando se hurga en sus ejecutorias, muestra sus debilidades, sus  flaquezas y sus perversiones. Otros, por lo contrario, sirven de inspiración y ejemplo para sus semejantes por su gran autenticidad y por su inquebrantable integridad.

Uno de estos últimos fue Nelson Mandela quien se convirtió en una figura legendaria por su largo encarcelamiento tan sólo por pensar distinto y exigir justicia. Se erigió como la representación de la aspiración y conquista de la libertad no solo para los hombres negros sudafricanos sino para todos los que sentimos la pérdida de nuestros espacios para  ejercer un derecho tan natural como lo es la libertad.
En su libro autobiográfico “Conversaciones conmigo mismo”, cuyo prólogo fue escrito por Barack Obama, hace la siguiente reflexión: “La decadencia moral de algunas comunidades en varios lugares del mundo se revela, entre otras cosas, en el uso del nombre de Dios para el mantenimiento de acciones que todo el mundo condena como crímenes contra la humanidad,” Esa degradante condición se ha observado históricamente. No hay nada tan herético como escuchar el nombre de Dios en boca de terroristas, extremistas, comunistas y delincuentes infatuados con el poder, desde donde liberan y ponen en práctica todas sus perversiones, como si jamás tuvieran que rendir cuentas a la justicia humana y a la justicia divina.
Son los falsos revolucionarios e incluso luchadores por la libertad, que han sucumbido con frecuencia a la avaricia y la tendencia a desviar fondos públicos para su enriquecimiento personal. Los que han amasado vastas fortunas traicionando los nobles objetivos que los impulsaban; los que abandonan a las masas y se enriquecen por medio del robo sin piedad a los más pobres, como acusa Mandela. En nuestro caso,  la magnitud de la corrupción es una vergüenza mundial ya que somos una sociedad que espera y aspira un respeto universal como defensores de los derechos humanos y como luchadores por el rescate de los valores que nos distinguen como Nación.
Venezuela es un país que continúa en espera de un liderazgo motivador, con sólidos principios que señalen un nuevo rumbo hacia el éxito y la prosperidad, con decencia y dignidad, sobre todo cuando el compromiso es la única alternativa para aquellos que quieren la paz y la estabilidad de verdad.
Neuro Villalobos
nevillarin@gmail.com
@nevillarin
Zulia - Venezuela