domingo, 26 de diciembre de 2021

LUIS MANUEL AGUANA: LA NAVIDAD DE UNA CÁRCEL LLAMADA VENEZUELA

Hoy hace 10 años me referí a las Navidades venezolanas con presos políticos, haciendo alusión a que prefería por razones obvias llamarlas sin presos políticos (ver Navidades Con Presos Políticos, en https://ticsddhh.blogspot.com/2011/12/navidad-con-presos-politicos.html). No me sentí alegre en ese entonces porque existieran los pocos presos que había en ese momento, encerrados de manera injusta por la masacre que el mismo régimen había causado el año 2002. Pero ahora no solo sigo sin estarlo sino que ahora sumo la preocupación del continente porque el régimen ha ampliado la cárcel a todo el país donde los venezolanos nos encontramos encerrados, aumentando a cientos los presos políticos, civiles y militares, dentro de sus mazmorras. Y eso no es cualquier cosa para el mundo.

Como consecuencia de lo anterior, ¿qué están haciendo los venezolanos? Los que pueden hacerlo están huyendo. 6,03 millones de personas refugiadas y migrantes en el mundo, mas de 850 mil solicitantes de asilo de Venezuela en el mundo, más de 4,99 millones de venezolanos viviendo en América Latina y el Caribe, de los cuales aproximadamente 1,84 millones residen en territorio colombiano para Noviembre de 2021 (ver cifras del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en https://www.acnur.org/situacion-en-venezuela.html y Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela, en https://www.r4v.info/es/refugiadosymigrantes).

Ahora la cárcel se amplió a toda Venezuela y los que en el 2011 pedíamos desde afuera de las cárceles que soltaran en Navidad a los que estaban presos, estamos todos de una manera u otra encerrados en nuestro propio país tratando desesperadamente de salir. Los que por alguna razón nos encontramos todavía en esta gran cárcel en que el régimen ha convertido a nuestro país intentamos sin éxito reproducir de alguna manera la calidad de vida que se nos ha escapado en todos estos años. Año tras año conservamos la esperanza que el año siguiente las cosas serán diferentes, confiando en quienes conducen políticamente de un lado y de otro este barco que se hunde llamado Venezuela.

Y aquí no me coloco en la tradicional posición opositora al régimen, sino como aquel venezolano que simplemente vive en este país maltratado que espera pacientemente como todo el mundo que las cosas sean mejores. Y aunque trato de no odiar o tener algún rencor en contra de quienes causaron esta tragedia que vivimos, es imposible no meter en el análisis la disputa de los bandos en pugna por el poder en Venezuela, que de una u otra manera nos han puesto de lado a todos para satisfacer los egos y las ambiciones políticas.

La Navidad es sinónimo de tiempos de paz y tregua. Los ejércitos en el medio de las guerras han hecho un alto para no matarse unas horas para conmemorar la venida del Hijo de Dios que dio su vida por todos nosotros sin más aspiración de que la humanidad fuera mejor a los ojos de Dios. Pero una tregua en el medio de un país desolado es sumamente difícil. ¿Qué decirle a una madre que ha perdido a su familia por enfermedad, desidia o destierro por la irresponsabilidad de un Estado cuya obligación es lograr la mayor suma de felicidad posible para su pueblo? ¿Qué decirle a un padre que no puede llevar alimento a su familia en esta Navidad con el salario mínimo más bajo del mundo, y que todos los días lo ve desvanecerse por la hiperinflación más alta registrada en la historia de todos los países? ¿Cómo decirle a un joven que se quede si aquí no tiene futuro? ¿Quién tiene futuro en una cárcel?

Es difícil en esta hora de una de las Navidades más oscuras y difíciles que hayamos vivido, pedirles a los venezolanos que abramos nuestros corazones para hacer un alto al fuego a quienes nos han causado semejante daño. Ni siquiera en una guerra pudo destruirse más a Venezuela. Lo que nos queda es compartir lo poco que nos han dejado con aquellos que están peor que nosotros, en un gesto de solidaridad y caridad cristiana para salir adelante juntos. Si somos realistas, pasarán muchos años antes que exista una verdadera justicia para aplicarle a aquellos que han destruido física y moralmente a Venezuela, aunque sigamos trabajando consistentemente para que ese tiempo sea lo más corto posible y podamos reconciliar plenamente a este sufrido pueblo.

José Rafael Pocaterra lo describió extraordinariamente cuando a principios del siglo pasado (1922) nos obsequió en sus Cuentos Grotescos, su hermoso relato “De cómo Panchito Mandefuá fue a cenar con el Niño Jesús” (ningún venezolano puede dejar de leerlo: https://www.ciudadvalencia.com.ve/nuestros-cuentos-de-navidad-panchito-mandefua-de-jose-rafael-pocaterra/). Ese conmovedor relato muestra la esencia de quienes somos en realidad los venezolanos, describiendo la historia de un niño de la calle de la época, quien no teniendo nada en Navidad, compartió antes de morir lo poco que tenía en sus bolsillos para evitar el castigo de una niña. Ese carácter vivaz, respondón, de enfrentarse a la vida con personalidad, y sobre todo de ayudar a quien lo necesita sin tener cómo, nos describe como pueblo. Ese gesto desprendido y profundo de Panchito fue lo que en realidad le ganó la Cerna con el Niño Dios, el más grande honor concedido a cualquier cristiano.

Y los venezolanos somos así, lo hemos demostrado muchísimas veces en nuestra historia, en especial al recibir con los brazos abiertos a los cientos que huían de una Europa destruida por la guerra, a quienes huían de una Latinoamérica llena de tiranos y pobreza, a nuestros vecinos que huían de la violencia de una guerrilla interminable. Teníamos para repartir y lo compartimos a manos llenas con ellos, sin pensarlo dos veces. De todas las nacionalidades llegaron a nuestro país para hacer de él su hogar, y ahora sus gobiernos nos devuelven de sus aeropuertos y nos persiguen y discriminan en sus países.

No me cabe en el pecho el orgullo de ser venezolano y no me arrepentiré nunca de luchar por y ser parte de un pueblo que no hizo otra cosa que haber ayudado a otros en su necesidad sin esperar nada a cambio. Creo que los venezolanos de tener como hacerlo lo haríamos de nuevo como lo hizo Panchito Mandefuá porque dentro de nuestro desconsuelo sentiríamos como él “una especie de loca alegría interior…”. Y eso solo se siente cuando ayudas a otro ser humano con desinterés. Algunos dirán como se dijo Panchito a sí mismo el día de su muerte: “¡Era un botarate! No le quedaban sino veintiséis centavos, día de Noche Buena… Quien lo mandaba a estar protegiendo a nadie…”. Pues los protegimos sin pensarlo como él mismo lo hizo con la niña Margarita. Esa es la gran diferencia que tenemos orgullosamente como sociedad de aquellos que ahora se sienten mejores que nosotros.

Ese cuento navideño de Pocaterra tiene una mezcla de tristeza y esperanza. Eso es lo que siento que ahora tenemos que llevar a la Cena de Navidad de este año 2021 –más esperanza que tristeza- por todo lo que nos está pasando como país y que estamos sufriendo nuestros compatriotas en Venezuela y en el resto el mundo, porque nos culpemos duramente de esta desgracia somos un pueblo extraordinario a pesar de haber cometido tantos errores. “¡Qué diablos! El día de gastar se gasta “archipetaquiremandefuá…” como sentenció un Panchito retador ante el futuro, convencido que si hoy no hay porque hicimos lo que hicimos, mañana si habrá porque así somos los venezolanos, del tamaño del compromiso que se nos presenta.

Y como presos que somos de este régimen en esta Navidad en una cárcel llamada Venezuela, no puedo menos que después de 10 años volver a terminar esta nota navideña con la oración del mismo autor de Panchito Mandefuá, y que ahora cumple 100 años, dedicada en 1921 a los presos de La Rotunda, y que solo Dios sabe porque aparece de nuevo justo hoy, dedicada a todo aquel compatriota que sea vejado en Venezuela y cualquier parte del mundo. Esta oración en su vigencia al cumplir un siglo, debemos recitarla de nuevo para que, con el favor de Dios Todopoderoso, tenga el poder para cambiar para bien de todos a la brevedad posible, las cosas en nuestra cárcel Venezuela:

“Padre nuestro Libertador que estas en la Gloria!
Desagraviado sea tu nombre
Vénganos el tu genio
Hágase, señor, tu libertad, así sea en mi Patria como en la América
El decoro nuestro, el de otros días, dánoslo hoy
Y perdónanos nuestras infamias así como nosotros, perdonamos a nuestros infames,
Y no nos dejes perecer en la decadencia, mas líbranos señor,
De toda esta brutalidad siniestra.
Amén”[1]
¡Que así sea!

Mis mayores deseos para todos ustedes por que pasen la mejor Feliz Navidad del mundo posible, a quienes he tenido el honor de contar como mis lectores durante este duro Año del Señor 2021. Dios me los bendiga…Amén…

[1] José Rafael Pocaterra, Memorias de Un Venezolano en la Decadencia, Caracas, 1936.

Luis Manuel Aguana
https://ticsddhh.blogspot.com/
luismanuel.aguana@gmail.com
@laguana
Venezuela

VICENTE BRITO: ¿A QUÉ NIVEL SE ENCUENTRAN LOS INDICADORES SOCIALES ACTUALES? "

Si comparamos los indicadores sociales actuales con los últimos 6 años, nos encontramos que ha existido una constante desmejoras de los mismos, lo cual se refleja principalmente en los niveles de calidad de vida como resultado de la pérdida del poder adquisitivo de las familias, causadas por el proceso inflacionario al cual se encuentra sometido el país desde el 2015, cuando el Banco Central comenzó su política monetaria expansionista para cubrir gasto público y las pérdidas operativas y financieras de las empresas públicas. Actualmente se ha desacelerado el proceso hiperinflacionario al ser el dólar el marcador principal de precios y mantener su paridad con el bolívar, sostenida por el banco central al este organismo aportar millones de dólares semanalmente para evitar su alza.

Es evidente que si no se reactiva la economía no habrá mejoras sociales tales como mayores ingresos o empleos más remunerados. Nos hemos convertido en un país importador como resultado de la política de estatizar las principales empresas del país y ocupar seis millones de hectáreas donde se producía buena parte de los alimentos que consumimos. Hoy esas empresas y fincas tomadas a privados producen mínimas cantidades o nada. Son responsables de la inflación ya que buena parte de los aportes del banco central son utilizados para cubrir sus crecientes pérdidas operativas y financieras.

Es evidente la necesaria reactivación de la producción nacional para lograr un efectivo crecimiento económico. Solamente hay una vía que es dejar a un lado la política estatista de control de buena parte de los medios de producción y revertir este proceso que le ha costado a la nación Venezolana miles de millones de dólares y es el principal responsable de la compleja situación en que nos encontramos los venezolanos.

Hoy día de la natividad y de afirmación de nuestra fe, es el momento propicio para impulsar los cambios necesarios que permitan revertir la situación por la cual atraviesa nuestro país. Están a la vista las dificultades que nos afectan reflejadas en los preocupantes indicadores que tenemos, donde todos demuestran caídas que nos ubican dentro de los 20 países del mundo con tan grave deterioro social y económico.

Vicente Brito
vicent.brito@gmail.com
@vicentejbrito
Presidente
Red por la defensa al Trabajo, la Propiedad y la Constitución
Venezuela

AMÉRICO MARTÍN: EL ESTILO POLÍTICO «POPULAR»

Fue en esa época, para bien y para mal, cuando ser o dárselas de popular se convirtió en arma para zaherir a los rivales, un hábito del cual no nos hemos librado, y probablemente nunca lo haremos.

Los políticos y sus imitadores se vestirán en momentos propicios «como el pueblo» o como imaginaban que era el pueblo. Se arrancarán la corbata, incorporarán giros populares y hasta esquineros, con el fin de demostrar su simpatía por los excluidos y, de paso, conseguir votos.

El odio izquierdoso contra las humildes corbatas arranca, creo, de aquellas inclinaciones. La fobia se ha incrementado con el tiempo a medida que movimientos autoidentificados con la causa del pueblo alcanzan posiciones de poder.

No fui nunca, ni lo soy ahora, un devoto de ese artículo de vestir, pero no por razones «ideológicas». Restringía su uso a situaciones convencionales: fiestas formales, velorios, matrimonios. Pero la pandemia contra la inocente corbata ha seguido invadiendo el territorio. Parece que no ponérsela en el parlamento sería algo así como una prenda de firmeza revolucionaria. Cuando, siendo diputado, no se me daba llevarla, juro que lo hacía por pura comodidad sin creerme una suerte de conjurado en plan de romper soterrados privilegios burocráticos. Digamos, algo parecido a un fuerte acto de liberación en lucha abierta contra el formalismo encorbatado.

La vindicación popular se extenderá al pelo largo, por influencia del extraordinario movimiento hippie de EE. UU., Inglaterra y progresivamente el mundo, incluyendo países del área socialista. Se dejaban largas cabelleras y agresivas barbas para deslindarse del estilo lampiño de los profesionales triunfadores y los hijos de los ricos, aunque muchos de ellos lo fueran. El punto era cuestionar sin mayor riesgo. La protesta consistía en «no colaborar». Entre las cosas más revolucionarias: pisar la hierba donde un cartelito lo prohibía. Las muchachas mostrarían sus senos, se popularizaría la transgresión de las drogas. Algo pueril, sin duda, en el fondo contra ellos mismos, pero de atractivos perfiles sicodélicos y culturalmente liberador, lo reconozco.

Sin embargo la moda fue permeando hacia los jóvenes profesionalmente exitosos. Comenzaron a aparecer los yuppies, empresarios informales, emprendedores de cabello largo y barbas retadoras. Si inicialmente todo tenía un contenido de inofensiva protesta, la asimilación de la moda por las «clases protestadas» la hizo más indiscernible.

¿El movimiento fue entonces inútil? No, para nada: de alguna manera había triunfado. El mundo siguió adelante. Probablemente sin percatarse mucho llevaba su marca.

Me parece que en esto de las corbatas se urde secretamente otra vuelta de la manivela. Dada la victoria definitiva de los enemigos de ese símbolo prendario, podría preverse un vuelco inesperado.

Usar retadoramente la corbata pasaría a ser la nueva manera de protestar.

¿Cómo valorar esos cambios? ¿Son malos o buenos?

Simplemente son cambios en la forma de vestir, pasos adicionales desde los ceñidos corsés a los pantalones femeninos y del peinado engominado al revuelto y libre. Y en ese sentido proporcionan una prueba viviente de que la moda y la cultura están en permanente cambio, en constante transformación. Envolver tales cambios en la dialéctica de la revolución y contrarrevolución ha sido una de las más suaves e inútiles tonterías. Pero en los años 40 y aún 50 todavía estábamos lejos de la erupción del fenómeno, cuya plena expresión se manifestará durante las dos décadas siguientes.

Cuando en 1969 salí en libertad, hasta ahora por última vez, mis pasos me llevaron hacia mi antigua querencia universitaria. Al llegar se me encima un muchacho peludo y barbado. 

—¿Y por qué siendo tan revolucionario no te dejas crecer la barba?

Era un joven agradable y de aspecto sincero.

—¿Y para qué? —le respondo.

—Para protestar.

No estaba bien que me burlara un poco y no lo hice en respeto a su rebeldía e inconformidad. Pero le dije:

—¿Protestar contra los barberos? ¿Ha hecho algo el gremio que yo ignore?

Pero en verdad, ¿para qué diablos —por ejemplo— puede servir ese pedazo de trapo amarrado y colgando del cuello?

Bueno, será para lo mismo que les sirve el lápiz labial a las mujeres o los bigotes a los hombres. Los motivos no son pragmáticos o éticos sino estéticos y la gente es tan libre de dejarse crecer la barba como de recortársela, de pintarse los labios como de no hacerlo, de encorbatarse o no. Nadie debe ser colgado o colgada de una cuerda por escoger una o la otra opción.

Curiosamente opinó sobre este asunto Yves Saint Laurent, un artista de la alta costura, un visionario de la estética.

—¿Para qué puede servir la corbata?

—La corbata debe ser un alarido sobre la camisa, exclamó.

Soy obtuso en estos delicados matices, por eso no cometería el exceso de decir que lo sigo, pero sin duda lo comprendo. Entreveo un fondo de razón en sus palabras. Para un esteta como él, si vas a habituarte a esa prenda debe ser para disparar una centella de colorido múltiple desde tu blanca camisa. Saint Laurent debió ser un surrealista, un sicodélico de la moda. Sin embargo, afortunadamente tampoco aquí hay verdades únicas. También en este dominio reina el pluralismo. Otros creadores de su gremio pensarán distinto y de allí el juego cambiante de la moda y la proliferación de los artistas de la alta costura.

Américo Martín
amermart@yahoo.com
@AmericoMartin
@DiarioTalCual
Venezuela

ROMÁN IBARRA: FELIZ NAVIDAD

Para nosotros los creyentes, la conmemoración del nacimiento de nuestro señor Jesucristo es el anuncio de la buena nueva; del renacimiento de la esperanza, y la fe. Es el tiempo de ofrendar lo mejor de nuestro amor al hijo de Dios, el redentor.

Es un recordatorio para que renazca en nuestros corazones la necesidad de vivir conforme a la naturaleza, y esto es amor; bondad; paz; justicia; libertad; verdad, y belleza.

La llegada de la navidad, es casi siempre motivo de alegría, y reflexión del tiempo transcurrido, y de renovación del espíritu para corregir errores y mejorar hacia el futuro inmediato en una convivencia armónica con el prójimo, con nuestros semejantes.

Ya es tiempo para que los venezolanos reflexionemos serenamente, y en profundidad acerca de cuál es el destino que nos corresponde como ciudadanos del país en el que nacimos, y de qué manera podemos contribuir a que nuestra realidad sea más amable para la construcción de una sociedad que ofrezca condiciones para todos, sin exclusiones.

Es un error persistir en la idea de la pugnacidad, y mutua destrucción, a sabiendas de que lo que necesitamos es concordia; entendimiento; acuerdos, y negociación para avanzar en la búsqueda de solución a los grandes problemas que nos aquejan, y se han acumulado en el tiempo. Inteligencia, sensibilidad, y desprendimiento para resolver temas esenciales que por falta de atención oportuna y eficaz, nos regresan a etapas superadas en el siglo XX.

Es inaceptable, e increíble que Venezuela esté padeciendo calamidades en la prestación de servicios como el agua y la electricidad, teniendo el país las fuentes hidroeléctricas más importantes, y el talento humano para generar bienestar en esas áreas.

Es una pena que el país no tenga una red hospitalaria moderna acorde con las necesidades de la población, precisamente en la era en que el país ha dispuesto de los más grandes recursos económicos y financieros de toda su historia, y por ese déficit de gestión, los venezolanos en general no tengamos acceso a la salud que es un derecho humano fundamental.

Es un gran dolor que teniendo tanta tierra y tanto mar, nuestros ciudadanos de manera mayoritaria no tengamos acceso a una buena alimentación, a pesar de que el país ya ha tenido desarrollo en el mundo agropecuario, y de la pesca.

Con esto quiero decir que seguimos teniendo como nación, las condiciones apropiadas para avanzar en el desarrollo armónico de áreas específicas, y fundamentales, pero nos falta lo más importante como es la voluntad de hacer las cosas bien.

Debemos reflexionar acerca de lo que nos conviene y actuar en consecuencia. Pero es un trabajo de todos, y para ello es necesario desprendernos de egoísmos, y desterrar los deseos de venganza. Rechazar el odio, y construir con afecto y sentido de justicia el porvenir de nuestra tierra, y de todos los venezolanos.

Es hora de abrirle camino a la justicia, y la reconciliación. El país no puede seguir a expensas de odios y actitudes subalternas que nada construyen y por el contrario siembran desesperanza, y frustración.

Nadie tiene la verdad toda, se hace necesario conversar y negociar un mejor destino, pero ello solo es posible si renunciamos al odio y la venganza. Solo pedimos justicia.

Que el nacimiento del niño Jesús nos devuelva la esperanza y la fe en nuestras potencialidades y en un mejor futuro para todos. Un gesto de magnanimidad sería un buen comienzo, por lo cual, la libertad de todos los presos de conciencia sería un gran paso para avanzar.

El gobierno a gobernar para todos, y la oposición a controlar posibles abusos de poder. Construyamos instituciones republicanas fuertes al servicio del ciudadano. Gloria a Dios en las alturas, y paz a los hombres de buena voluntad en la tierra. Amén!

Roman Ibarra
romanibarra@gmail.com
@romanibarra
Venezuela

sábado, 25 de diciembre de 2021

ACTUALIZACIÓN DE EL REPUBLICANO LIBERAL II: DIARIO DE OPINIÓN, http://elrepublicanoliberalii.blogspot.com HOY SÁBADO 25/12/2021


AQUÍ TITULARES DE HOY SÁBADO 25/12/2021, DIARIO DE OPINIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, PARA LEER PULSAR SOBE EL TITULAR DECIDIDO

  HOY -  OPINIONES INTERNACIONALES Y NACIONALES - 25/12/2021

AURORA LACUEVA: LA TIERRA NOS HABLA


LUIS FUENMAYOR TORO: COMENTARIOS IMPERTINENTES… PARA ALGUNOS


THE WASHINGTON POST: UNA VISIÓN DE CHILE

DIEGO M. RAUS: KAST, MILEI Y EL AUGE DEL LIBERTARISMO EN EL CONO SUR


AURORA LACUEVA: LA TIERRA NOS HABLA

En la conferencia mundial sobre el clima -COP26-, que se celebró el mes pasado, se dio la palabra por algunos minutos a jóvenes activistas de diferentes naciones. De Brasil llegó Txai Suruí, indígena del Amazonas, quien señaló los signos del problema que ya son evidentes en su región. Ella dijo: “hoy el clima se está haciendo más caliente. Los animales están desapareciendo. Los ríos están muriendo. Y nuestras plantas no florecen como antes. La Tierra habla. ¡Nos dice que ya no tenemos más tiempo!”. Urgió a los líderes del mundo a tomar un camino más rápido, a fin de reducir las emisiones de gases que alteran el clima. Añadió: “¡No es en 2030 ni en 2050, es ahora!”. Por su parte, la keniana Elizabeth Wathuti indicó que ya hay unos dos millones de personas en su país que padecen hambre debido a las sequías producidas por el cambio climático en marcha. Expresó que partía el corazón constatar que son precisamente las personas que menos han contribuido con esta crisis las que más sufren sus consecuencias. Agregó que se debe hacer más.

Sus palabras fueron quizás hasta aplaudidas por los líderes políticos y empresariales de casi 200 países allí presentes pero, al final, los resultados de esta conferencia estuvieron por debajo de lo esperado y, sobre todo, de lo necesario. Se logró acuerdo en torno a reducir el uso del carbón y los subsidios a combustibles fósiles. También en relación a frenar las emisiones de metano, un gas de fuerte efecto invernadero. Se reafirmó la importancia de ofrecer mayor apoyo financiero a países “en desarrollo” para luchar contra el cambio climático y sus consecuencias. Pero no se llegó a compromisos concretos de peso. El documento final invita a los gobiernos a regresar el próximo año con planes más sólidos para detener las emisiones perjudiciales. También insta a las naciones ricas a “duplicar al menos” el financiamiento para proteger a los países más vulnerables de los riesgos que implican las temperaturas elevadas. Mas no llega a especificar cuántas emisiones debe recortar cada país durante la próxima década y con cuánta rapidez.

Hay que escuchar a la Tierra y actuar con decisión, a fin de evitar una catástrofe en pocos años. Aquí en Venezuela debemos involucrarnos más. Por ejemplo, nuestros bosques son clave. ¿Los protegemos lo suficiente?

Aurora Lacueva
lacuevat@hotmail.com
@AuroraLacueva
@Unoticias
Venezuela

MARIO MÚNERA MUÑOZ P.G.M.: OBREROS DE HIRAM ABIFF, SOLSTICIO DE INVIERNO

El mundo cristiano ha influenciado en forma profunda sobre nuestra civilización, y me refiero a toda la humanidad de nuestro plano, marcando cada 25 de diciembre como un día extraordinariamente especial por el nacimiento del Maestro Jesús. Esta fecha tan importante abarca todo el globo terráqueo, aunque no profesen esta creencia o sigan sus enseñanzas, marcan el final de un ciclo. El ser humano pasa por una experiencia en estos momentos, que no está marcado en su camino: una pandemia. Es una experiencia que invade su cuerpo, y lo frena en su evolución y proceso. Es como si todo se detuviera, no hay trabajo, no hay diversión. Solo la tristeza y el temor lo embargan, pues el enemigo invisible le está sustrayendo a sus seres queridos. Es como un llamado de atención de las Fuerzas del Universo. Al ser humano, para mi comprender, le encanta el sufrimiento, y su causa principal está en que confunde el “querer” con el “amor”. Dos palabras que se encuentran en los dos extremos de una línea: A y B. El querer es apropiarse de algo y dominarlo, el amor representa la libertad y el respeto, no dominio. El querer es poder. Muy pocos seres humanos aman, porque si todos lo hicieran, el mundo sería de un alto nivel de conciencia. El querer es la base en que descansa el sufrimiento.

Si los altos Cuerpos Masónicos predican su propia “autenticidad”, y considera a los otros Cuerpos no “auténticos”, así los masones pasan a ser “Hipócritas”. Fraterno es aquel Masón que reconoce a su querido hermano sin distingos de raza, clase social, color, etc. Así en este plano todo va en este proceso, solo miremos la xenofobia en algunos países. Ahora me pregunto: ¿estamos pasando por un karma? ¿Es un llamado de atención del Creador? ¿Se está bajando más nuestro estado de conciencia, en vez de ampliarlo y abrirlo? Los aztecas, en sus estudios y análisis, explican que el Universo ha tenido cinco etapas o ciclos en su Creación señalados como Soles. Son cinco “Soles”. Cada etapa tiene un ciclo o tiempo de duración, al final de la cual se destruye todo en un cataclismo. En el Cuarto sol para ellos fue el diluvio bíblico, el planeta se cubrió de agua. Nosotros estamos viviendo el ciclo del “Quinto Sol”, con una duración aproximada de 2.600 años, y al final del cual, todo lo existente desaparecerá y el planeta Tierra se renovará como el Ave Fénix, con una nueva humanidad de un estado de conciencia muy elevado.

Según los aztecas, estamos próximos a este final del ciclo. Y pueden tener razón, la naturaleza se renueva así mismo, solo obsérvemela, y verán sus mensajes y enseñanzas. El planeta Tierra tiene esta forma achatada, con el fin de que las aguas se separen y se formen los lugares secos, montañas y en su inclinación los dos solsticios: Invierno y Verano. Los solsticios a los masones nos trae grandes mensajes y enseñanzas: la oportunidad de renovarnos en cada siclo, es como si fuera un borrón y cuenta nueva, es como un “reseteo”.

También es de conocimiento de los Masones, de cada uno, tenemos un proceso que hay que respetar. Pero de una cosa sí tenemos la culpa los Masones, por la situación de nuestras logias: hay que tener más tacto para Iniciar Caballeros Profanos. El amiguismo y nuestro comportamiento romántico le hacen daño a nuestras logias. La institución no es un lugar para cambiar el comportamiento moral de nadie. Aquí, el que entra, si es malo, se hace más malo, no creo en los cambios, es por esto que salen los Magos Negros, el cual es un individuo, inteligente, intelectual, practicante de las leyes y reglamentos, expertos en rituales, pero detrás de la letra no hay nada, detrás de su espalda no hay virtudes, solo conocen nuestras leyes y reglamentos para atacarnos y tomar el poder, que tanto buscan y dominar al otro, es su proceso. La Masonería no es una institución moral, eso es falso. Aquí no se viene a vencer pasiones y bajos instintos, si te “inician” es porque eres un ser virtuoso y buenas costumbres, por eso investigamos tu conducta. Nosotros no somos imperfectos, solo tenemos la conciencia cerrada. Aquí se viene es a abrir conciencia, por medio del mensaje de los “símbolos”. El verdadero Masón trasciende la ley por medio de sus virtudes.

Mi mensaje de fin de año: el solsticio de invierno es la muerte del Sol, el 22 de diciembre se coloca en el lugar más bajo del cielo, y se detiene (Solsticio- Sol quieto) por tres días, después de esa pausa se mueve hacia el norte, anunciando días largos y calientes: ha resucitado. Alegoría: el Sol muere en la cruz por tres días (el Maestro Jesús). Renace luego, es la salvación, sale el Sol y las cosechas. Jesús Trasciende la Dualidad. Comprendemos que somos parte del G.A.D.U., y tratamos de vibrar a los niveles superiores por medio de las virtudes, la fraternidad, y nuestro objetivo es “abrir Conciencia”.

Mario Múnera Muñoz:.
mariomuneramuoz@gmail.com
@mariomuneramuoz
Venezuela

LUIS FUENMAYOR TORO: COMENTARIOS IMPERTINENTES… PARA ALGUNOS

· Venezuela nunca ha debido involucrarse en el conflicto armado colombiano. Adecos y copeyanos resistieron las presiones vecinas de inmiscuirse en esa confrontación. Rechazaron la política de transformarnos en yunque contra la guerrilla. Y también la de permitir libremente las actividades de la guerrilla colombiana en nuestro territorio. Debemos volver a esa posición política. En este aspecto, aquellos gobiernos superaron la política de Hugo Chávez.

· Ningún Estado soberano permite la presencia de grupos armados en su territorio, pues son una amenaza de su legítimo poder. En Venezuela no se ha debido permitir jamás la permanencia de las FARC, del ELN, ni de los paracos uribistas en nuestro territorio. Tampoco de los grupos civiles armados de carácter parapolicial como La Piedrita, ni de las bandas delictivas urbanas a cuenta de políticas absurdas de zonas de tolerancia del crimen.

· Permitir la presencia en Apure y otras zonas llaneras de efectivos armados del Frente Simón Bolívar de liberación, de fracciones disidentes de las FARC, o de cualquier otro grupo parecido, que someten a las familias venezolana sustituyendo al legítimo poder del Estado, es traición a la patria del más alto grado, sin importar las posiciones de quienes lo hagan.

· El gobierno no está nada cómodo actualmente. Está muy presionado y sin recursos. Asume entonces un programa neoliberal, sin compensaciones, peor que el de CAP II, que generó la explosión social de febrero de 1989 y la excusa del golpe de 1992. Adicionalmente, los herederos de Chávez instrumentan una desnacionalización salvaje, que llega hasta la venta de pedazos del país, con el eufemismo de impulsar unas Zonas Económicas Especiales.

· Hasta ahora nadie ha explicado cómo es que la Ley de Zonas Económicas Especiales garantizará la recuperación de nuestra economía, la estabilidad monetaria, el desarrollo nacional y el bienestar ciudadano.

· ¿Dónde queda la inmunidad de jurisdicción en las contrataciones que se hagan en las Zonas Económicas Especiales? ¿O es que los despojos ocurridos con el CIADE y varios otros no han hecho reflexionar al gobierno? No puede haber una discriminación del empresariado nacional en relación con los extranjeros, como la que se plantea. La Constitución debe asumirse como obligatoria y mucho más en momento de necesidades apremiantes.

· A Nicolás Maduro, sus enemigos le han caído de a montón, como a Juan Charrasqueado, aquel mexicano que era borracho, parrandero y jugador. Esto, que es una verdad comprobable, no hace bueno a su gobierno, pero tampoco significa que sea malo. No por tener muchos y variados enemigos se es malo o bueno. Pero los irracionales, progubernamentales y opositores, no entienden algo tan simple.

· ¿Que la participación electoral de la MUD ha sido constructiva? NO. ¿Que han buscado la unidad? Tampoco. ¿Que sus candidatos son buenos? Menos.

Son pésimos. Pero están participando en las elecciones. Volvieron, aunque a regañadientes, a la ruta electoral. ¿Qué entonces hay que perdonarles sus graves inconsecuencias? NO. ¿Qué no hay que recordarles sus políticas equivocadas de años? Tampoco. ¿Qué su liderazgo ahora sí se ha reivindicado con la sociedad venezolana? Menos.

· La actitud del gobierno hoy es distinta que la de hace pocos años atrás. Esto no significa que la alta cúpula del PSUV se ha hecho democrática ni respetuosa de la Constitución y las leyes. No quiere decir que el ventajismo electoral ahora los avergüenza, ni que haya sido totalmente execrado de su modo de actuar. Tampoco que se acabó el peculado de uso ni la utilización malsana del TSJ. Simplemente, que las circunstancias presentes impiden actuar como lo venían haciendo. Tienen limitaciones que no tenían y que los obligan a suavizar su autoritarismo y sectarismo.

Reciban todos los lectores mis deseos de que tengan una feliz navidad junto a sus seres queridos

Luis Fuenmayor Toro
lft3003@gmail.com
@LFuenmayorToro
Venezuela

THE WASHINGTON POST: UNA VISIÓN DE CHILE

Chile tiene el problema más serio del mundo. Ningún país podría encontrarse en su camino con una dificultad mayor. Las demás naciones pueden tener inconvenientes de distinta índole, pero ninguna de ellas padece el nivel de dilema que tienen los chilenos: El país se angustia por lo que prefiere.

No hay drama mayor para una nación. Vivir en permanente frustración por lo que no son otra cosa que las consecuencias de sus preferencias, constituyen una encerrona de la cual es muy difícil salir.

Chile no tiene un problema económico o social o político. Tiene un problema médico; un problema de orden psicológico profundo que le impide resolver lo que no son otra cosa que los efectos de esa causa madre.

Que un país viva en conflicto por lo que son las consecuencias de sus preferencias libres, constituye una dificultad de tal magnitud que, sinceramente, no sé si la cuestión tiene solución.

Pues bien, ¿y cuál es esa maldita preferencia?, ¿qué es lo que los chilenos secretamente prefieren y contra lo que luego se enojan cuando efectivamente esa preferencia se materializa?

Esa preferencia no es otra que la pobreza: los chilenos prefieren la pobreza. Por supuesto no van a admitirlo a viva voz. De hecho, viven enojados contra la pobreza.

O al menos eso dicen.

Porque lo que en realidad les ocurre en materia de “enojos” es algo bien distinto. Si uno analiza las corrientes que imperan consciente o inconscientemente en el espíritu chileno verá que lo que mayoritariamente sobresale, lo que culturalmente predomina, es una oposición a la riqueza.

En efecto, el chileno está en guerra contra la riqueza. La corriente mayoritaria que emerge desde las entrañas más profundas de la cultura nacional consiste en una resistencia impenetrable contra la riqueza, contra la idea de ser rico.

El Papa Francisco es quien mejor ha expresado la esencia de esa corriente con su frase “la riqueza es el estiércol del diablo”. Quizás no haya un resumen más perfecto de la morfología social que distingue a los chilenos que esas palabras de Bergoglio. La riqueza es un pecado.

Sin embargo, en un retorcimiento que complica aún más el problema, es un determinado tipo de riqueza y un determinado tipo de rico el que el chileno desdeña y por el que siente un profundo asco. La riqueza que los chilenos repugnan es la que se produce como fruto del éxito lícito. Paralelamente entonces al tipo de “rico” que el chileno odia es al que obtuvo su riqueza por la vía del triunfo en la vida laboral legal.

Contrariamente, no se observan condenas firmes contra los que, incluso obscenamente, pavonean la riqueza que hicieron como consecuencia de actividades ilícitas, provengan ellas de la corrupción pública (funcionarios ladrones, sindicalistas mafiosos) o de actividades delictivas “privadas” como los narcotraficantes o los delincuentes comunes.
El prototipo del chileno que es resistido socialmente (“resistido” viene de “resentimiento”) es aquel que tuvo éxito material en la vida por la vía del trabajo lícito.

Es ése el que defeca el “estiércol” del diablo”. Por lo tanto, a ese personaje hay que bajarlo de donde está y, por supuesto, no es un modelo a imitar o a emular sino un arquetipo al que envidiar, maldecir y destruir.

Obviamente la persecución y eventual destrucción de los que generan riqueza hace que no se genere riqueza (es una perogrullada, pero en la Chile parecería necesario aclararlo) y al no generarse riqueza, se obtiene pobreza.

Parecería que, siguiendo un silogismo normal, los chilenos deberían estar felices porque finalmente consiguieron lo que buscaban: derrotar la riqueza, destruir al rico y materializar la pobreza (que siguiendo, a su vez, el razonamiento del Papa debería ser el estado de gracia más cristalino del ser humano por ser el opuesto al “estiércol del diablo”).

Pero no. Cuando llegan a lo que debería ser su éxtasis, estallan en queja y buscan a más ricos a quienes ir a robarles lo que les queda por la vía de entronizar gobiernos que expolian con impuestos confiscatorios la riqueza lícita generada por otros.

Parecería que lo que los chilenos buscan, finalmente, es una pobreza tolerable igualmente distribuida. Es decir una pobreza “hasta ahí”, igual para todos. (Excepto para aquellos “ricos” a los cuales los chilenos no resisten –es decir, no tienen “resentimiento” contra ellos- como los funcionarios corruptos -que dicen que vienen a sacarle a unos lo que ganaron “injustamente” a costa de otros- los sindicalistas mafiosos, los que “encontraron un curro o un yeite” -el típico “vivo”chileno que “le encontró la vuelta”- u otros personajes del submundo ilegal respecto de los cuales el chileno no muestra un nivel de ofensa ostensible).

Como se ve, la profundidad de la enfermedad sociológica del país es de tal dimensión que las dudas sobre su verdadera solución son muy grandes. El nivel de deterioro mental masivo que sufre el país implica un retorcimiento tal de los valores constructivos de la vida pacífica y progresista que uno duda seriamente de que tal extravío tenga vuelta atrás.

El enamoramiento del pobrismo ha llevado a la chilena a ser una sociedad completamente conflictuada, encerrada en una encrucijada de la que le será muy difícil salir. Vivir en queja por las consecuencias que trae lo que se venera representa un problema de una complejidad tal que las soluciones no vendrán de la aplicación de tal o cual programa económico sino de un proceso de introspección que lleve a cada chileno a darse cuenta del nivel de contradicción en el que vive.

Mientras ese complejo severo no sea removido del alma chilena, el país no tendrá solución.

Nadie vivirá mejor, venerando vivir peor. Y si se considera que vivir monacalmente es mejor que vivir en la abundancia, los chilenos deberían renunciar a la abundancia y acostumbrarse a los límites materiales de la vida monacal.

Ahora, recurrir al delito, a la corrupción, al robo o al narcotráfico para producir ilegalmente lo que se niegan a generar bajo el imperio de la ley no hará que el país sea rico. Lo que probablemente surja (o mejor dicho, se consolide) es una nueva nobleza compuesta por mafiosos, funcionarios corruptos, narcos amparados por el poder y revolucionarios de pacotilla que vivirán como reyes.

Pero los chilenos honrados se hundirán en la pobreza. En esa misma pobreza que su pontífice tanto les enseñó a reverenciar.


https://www.washingtonpost.com/es/post-opinion/

DIEGO M. RAUS: KAST, MILEI Y EL AUGE DEL LIBERTARISMO EN EL CONO SUR

Un fantasma está recorriendo América Latina, el libertarismo, o dicho más específicamente, los libertarios. Actualmente, las expresiones políticas absolutamente novedosas del libertarismo en la región son el candidato parlamentario argentino Javier Milei y el recientemente derrotado José Antonio Kast que obtuvo un sorpresivo primer puesto en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Chile. ¿Son iguales? No. Pero son parecidos, expresan el libertarismo occidental en modo latinoamericano.

Este fenómeno se ha desplegado en los últimos años en el mundo occidental. Se trata de una corriente que en resumidas cuentas incluye un discurso y una interpelación política reactiva a ciertos emergentes del orden global y su correlativo cambio cultural: migraciones, multiculturalismo, ambientalismo, diversidad sexual, individualismo, género. El denominador político común que engloba esas reacciones es el nacionalismo.

Pero en América Latina, la irrupción libertaria se produjo con el auge de Jair Bolsonaro, quien introdujo una intrincada mezcla de conservadurismo sociocultural, neoliberalismo económico y fundamentalismo religioso.

Los rasgos comunes

Milei y Kast son, en primer lugar, neoliberales, es decir creyentes renacidos en la economía de mercado tal cual esta se despliega, y adversarios absolutos de cualquier política de intervención estatal o de redistribución de los ingresos tal cual se llevó a cabo en muchos países de la región en la primera década y media de este siglo. Y, para ambos, esas políticas tienen nombre y apellido: socialismo comunista.

Ambos reposicionan, casi como precepto religioso, la centralidad del individuo y su voluntad racional para llevar adelante su proyecto de vida. El éxito o no solo depende del esfuerzo y la capacidad es decir, meritocracia. Así como pregona el calvinismo para la salvación de las almas, el futuro está predestinado. Quien llegó es por su mérito; quien no por su demérito. Por lo tanto es inútil, costoso y distorsionante intentar modificar la ecuación a través de la política.

América Latina responde, para ellos, a la cultura occidental, racional, moderna, descolectiva, libre. La forma actual de esa cultura occidental es el orden global capitalista en el modo neoliberal, tecnologizada, abierta a todo y geopolíticamente hegemónica.

Las diferencias en el parecido

Ahora bien, Milei y Kast no son lo mismo, o, mejor dicho, expresan formas diversas de lo mismo: su libertarismo.

Javier Milei es un economista que se hizo popular a partir de su aparición en programas de TV como comentarista económico, donde puso en juego un estilo argumental provocador, insultante, soez y agresivo. Incluso su apariencia física y de estilo, la cual no modificó, es antiestética y disruptiva de lo que se espera en una figura de la TV primero y de la política después.

La popularidad le abrió la oportunidad para entrar en el juego político. Pero más que pulir su discurso, lo profundizó, tanto ideológica como estilísticamente. Esto, sumado a los insultos y provocaciones le hizo crecer políticamente, y tras candidatearse a diputado nacional se ubicó como tercera fuerza política en la Ciudad de Buenos Aires. Su lema de batalla es la destrucción de la “casta política”.
Javier Milei es un emergente de los sectores medios urbanos, del ascenso social que lleva generaciones en Argentina, no proviene de la elite. Por eso, su estilo discursivo es introyectado rápidamente y permite canalizar el descontento generalizado, sobre todo de los jóvenes. Su programa es simple: economía de mercado, individuo y mérito y no hay ningún otro fundamento sociológico, cultural o ideológico. La vida fluye y lo único que la política debe proteger es la libre decisión, voluntad e iniciativa individual.

La versión chilena del libertarismo

Chile es el primer experimento neoliberal de América Latina. Esto, sumado al disciplinamiento social, producto de la brutalidad de la dictadura que duró 17 años, modificaron la estructura social y los patrones culturales del país.

José Antonio Kast es un emergente del cambio económico y social que devino estructural luego de la dictadura de Pinochet. Es la nueva clase alta chilena (al comienzo de la transición democrática se los denominaba los pinorich), la clase económica absolutamente dominante y enriquecida del otrora denominado “milagro chileno”.

Esta nueva burguesía, dueña de todos los resortes económicos de Chile, se alió con el tradicional patriciado chileno, la clase alta tradicional, estamental, rectora de la vida chilena hasta prácticamente Allende. Una clase referencia, dado el tradicionalismo de la sociedad chilena, pero ya desposeída de la gran riqueza, más aún luego de las reformas estructurales de 1982-1984.


En este marco Kast expresa la nueva riqueza, por eso es un férreo defensor del capitalismo neoliberal, pero también la alianza de clase con el patriciado chileno. Recogiendo los valores de este último se entiende en el discurso de Kast su devoción por las tradiciones normativas y su absoluto rechazo a cambios socioculturales como la paridad de género, el aborto, la diversidad sexual o la mezcla racial.
En ese contexto luce un discurso pulido, conservador, claro, acompañado por una imagen pulcra, serena y elegante. Su estilo referencia a una clase segura de sí misma y que se autoconsidera rectora de una sociedad occidental, civilizada y pujante. La síntesis, o el cemento político de esa alianza de clases, lo constituye la defensa religiosa del pinochetismo y la necesidad política de velar por su legado.

Más allá de las semejanzas y diferencias, Milei y Kast son dos de los principales libertarios emergentes en América Latina y dos referentes de la política alternativa más reciente y novedosa que despliega el mundo occidental.

Diego M. Raus es director de la Licenciatura en Ciencia Política y Gobierno de la Universidad Nacional de Lanús. Profesor titular de la Facultad de Ciencias Sociales de la Univ. de Buenos Aires (UBA). Licenciado en Sociología por la UBA y en Ciencia Política por Flacso-Argentina.

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JOISE MORILLO: MULTIVERSO O ÚNICO UNIVERSO

En reciente ocasión tuve la oportunidad de tener acceso a artículos audiovisuales –digamos, de moda- que hablan de un concepto denominado multiverso, de lo cual quiero postular lo que sigue:

Para hablar de multiverso, quiero especular que es la pereza gramatical contemplada en complementar lo que ya existe y de ello hacer o ponerle nombre a una idea –múltiples universos – cosmogónica. De hecho, explicaré lo de la pereza con el universo también. La idea no es concebir una negación pragmática medieval, sino establecer algo que linde con lo probable y la contemplación de hechos que vivimos y sentimos, tanto en la cotidianidad como con herramientas sofisticadas y poderosas como satélites, observatorios, microscopios electrónicos etc.

Primero empecemos por la etimología de “verso” < versus, hilera, línea, espacio considerado homogéneo, línea a seguir, un conjunto de puntos alineados en un espacio considerado. “Multi”, es de Múltiplo, muchos, creo no sea necesario explicarlo mucho y “Uni” de único = uno solo.
Entonces Universo (Único Verso) una Única hilera, Única línea. En nuestro caso: Único espacio considerado homogéneo línea a seguir, un conjunto de puntos alineados en un espacio considerado infinito o inconcluso y metafísicamente “eterno”, sin fin. O todo lo contrario con principio motor y un fin, aunque no se conozca, infalible e ineludible.

No voy hablar de científicos y sus teorías contemporáneas ni de pensadores antiguos, iniciados o filósofos como los queráis llamar: De ellos, haré algunas referencias.

Primero quiero empezar con que solo hay dos formas de conceptualizar los adelantos alcanzados por el hombre respecto al manejo de los elementos contentivos en el universo y su versión en nuestro hábitat. Estas formas comulgan en una estructura cuya constitución conforma la civilización. Estas dos formas son la civilización común y la de los astronautas. La forma como manejamos los comunes nuestro mundo respecto al universo no es igual como la manejan los científicos de la NASA o de JAXA, ROSCOSMOS, ASI, ESA, UKSA, CNSA etc.

Si especulamos sobre algo que se supone paralelo al mundo que vivimos es un asunto de interpretación, más que científico, sería ficción. Debemos aceptar algo importante, lo que nosotros llamamos tiempo solo existe en nuestro mundo confinado a una condición ideal para la existencia de seres terrenales o terráqueos. Es una creación del ser humano como otras que exaltan la imaginación. No es para menos que el túnel de Higgs (Bosón de Higgs) haya ocasionado tanta emoción y sorpresa en el sentido del intento de creación de vida. Igualmente, hablar del átomo existiendo en la mente la cognición de Cuants y quarks, es para no intentar más relacionar la relatividad de Einstein con la forma cuántica de concebir la energía. La diferencia es, que, el tiempo, -en la tierra- es la herramienta más importante que ha creado el hombre. En otras palabras, el tiempo, es un axioma que deriva de una ecuación y no, de premisas negables, donde las variables son movimiento y espacio.

Por otro lado, debemos pensar en, ¿qué hace que haya las condiciones de existencia o vida en la tierra? Actualmente, hay un robot en Marte que anuncia o descubre la posibilidad de que haya surcos arcaicos de agua subterráneos. Si esto es cierto, ¡hay una veracidad, no es ficción! Pues, se ha comprobado. Ahora bien, preguntémonos ¿porque Marte está en las condiciones actuales que se conocen? Empero, antes, tendríamos que relacionar un planeta con las mismas condiciones de la Tierra respecto al sol, a la galaxia y respecto a la nebulosa en un brazo estelar tal que la de Orión, ¿no les parece? La Tierra se localiza en uno de los brazos espirales de la Vía Láctea (llamado el brazo de Orión). Así, para que haya un mundo paralelo, que, dicho sea de paso, se debe descartar tal que un espejo, se debe considerar lo antes explicado, anexándole una serie de condiciones ejemplo una superposición y un sistema de comunicaciones sublimes no captados por los seres comunes. O sea, algo así como una armonía cuántica. Marte no las tiene.

“El universo” es Único y, solo existe espacio y movimiento de niveles con diferencias de densidades. La Tierra no está como Marte porque no le ha dado tiempo de enfriarse, los 4500 millones de años que se le atribuyen a su existencia no han sido suficientes para enfriar el núcleo ígneo que nos atañe en el centro de la Tierra, irradiando suficiente energía térmica para crear un campo electromagnético que es el que hace las veces de estator y dinamo que coadyuva la rotación. Cada rayo de luz solar es una masa de energía cuántica inagotable todo lo que se le opone recibe su carga convirtiéndose en calor, la única forma de captar las vibraciones de la luz es mediante la refracción en objetos cristalinos los cuales derivados de su intensidad y la densidad del cristal se descompone en colores. Y, así pasarán miles de millones de años más, los terrenales, evolucionando hasta convertirse en energía cuántica o, basura espacial.

El universo es una suerte de densidades a cuya existencia le atribuyen formas y estructuras desde membranas (Branas) hasta plasmas, afectadas por presiones y temperaturas diferenciales, los objetos que en él se mueven son el producto de desintegraciones masivas y rupturas de niveles distintos de densidades –diferenciales osmóticas - que crean los llamados hoyos negros, los mismos no paran hasta colisionar entre ellos. Es menester que haya una relación de fuerzas termodinámicas para que existan sistemas como el solar. Cuya ubicación, se encuentra confinada en otro sistema que no le permite desplazamiento. El movimiento que podemos notar es el que obtuvo una única vez desde su génesis y en conjunto con su recipiente estelar. Todo este conglomerado estelar se mueve en conjunto, no hay velocidad que se pueda definir, pues, en el universo, no existe lo que llamamos tiempo.

Entonces, si hay probabilidades de mundos como la Tierra donde sus habitantes deberían tener otras características y otras formas de concebir la vida. O quizá semejante ¿porque no? Si asumimos la posibilidad de que existan las mismas condiciones estelares que afectan nuestro mundo. Lo que dudo es, lo de universos paralelos o metafísicos y, también; que existan otros Universos.

Joise Morillo
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