jueves, 25 de marzo de 2021

LEANDRO RODRÍGUEZ, AL ROJO VIVO

En Venezuela no hay lugar para el romanticismo político, la escuela de donde viene el chavismo (el castrismo) es incesante y no da puntada sin dedal. El presunto acuerdo político entre Guaidó y Maduro tiene solo finalidad política, veamos por qué:

En primer lugar, el régimen le tiene sin cuidado la opinión pública, gobierna con manu militari, aferrado a través de la violencia institucionalizada, la reacción de su remanente de seguidores le tiene sin cuidado. Por otra parte, la oposición, inmensa mayoría y su mayor grueso es radical, rechaza todo tipo de acercamiento con el chavismo, en pocas palabras, ese “acuerdo” políticamente desfavorece a la oposición no al chavismo, y ello es el motivo principal.

Sabemos muchos opinarán estamos buscando la quinta pata el gato, que somos extremistas, que detrás de este acuerdo subyace meramente el bienestar del país… les aseguramos que no, repetimos, el chavismo no descansa.

En segundo lugar, Maduro y sus voceros han dejado saber incesantemente que Rusia y China brindarán todas las vacunas que el país requiera ¿Por qué aceptar “Las Vacunas de Guaidó? Obviamente se denota hay una jugada política en todo esto.

En tercer lugar, con misma piel de cordero, se cocinan a fuego lento las regionales/municipales, tras un presunto CNE 3 a 2, es posible el chavismo entregue a su oposición electorera ciertas alcaldías y gobernaciones a fin de generar espejismo democrático, pero en el fondo sabe que la imposición del rechazado (en 2007) Estado Comunal minimiza las alcaldía y gobernaciones a prácticamente entes de adorno, incluso, podría hasta eliminarlas.

En cuarto lugar, sabemos el Covid-19 es algo sumamente serio y principalmente necesita de nuestra colaboración como ciudadanos, sin embargo, un país como Venezuela, con problemas faraónicos como la mayor inflación del planeta, entre los primeros en inseguridad, descalidad de vida, corrupción, con servicios públicos moribundos, con severa escasez de gasolina, gasoil y gas, la segunda emigración a punto de convertirse en la primera, entre otras dantescas problemáticas, el Covid-19 es un buen escudo gubernamental ante semejante caos ocasionado por más de 2 décadas de pésimas gestiones públicas en todos los niveles.

Conflicto armado en la frontera de Apure, en la cota 905 de Caracas, explosiones de gaseoductos y demás instalaciones de Pdvsa, cierran por estos días el reporte de una Venezuela caotizada, al rojo vivo, donde la única voz permitida, la única que se oye, es la de quienes nos metieron en este desastre.

Venezuela está en un punto álgido, donde no siempre lo que se aprecia en los medios y redes sociales es necesariamente la realidad, en la política oculta, la de las estrategias, es donde se gana o pierden las batallas. La nación sigue hundiéndose, las nuevas estrategias se afilan, el régimen continúa con su proyecto cubanoide y la oposición… honestamente, no manejamos información al respecto, pero con el caos agravado del país, con el apoyo inercial de la inmensa mayoría de los venezolanos y de la comunidad internacional democrática, inferimos algo también está tramando.  

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango
Venezuela

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