domingo, 7 de marzo de 2021

RICARDO VALENZUELA, EL ESPERADO MENSAJE DE TRUMP

Finalmente, Trump ha emergido de su campamento para enviar un mensaje que ha provocado marejadas en este océano de tantas tempestades. Y lo hizo ante una concurrencia hambrienta y sedienta de lo que podría expresar su líder cuando apareciera en la reunión anual del CPAC este domingo pasado. El primer mensaje fue; “ganaremos el congreso dentro de dos años y, en 2024, tal vez decida ganarles la presidencia por tercera vez”, despejando infinidad de dudas entre sus ejércitos y, sobre todo, el pánico de los usurpadores con ese coqueteo de su posible regreso que para ellos es una gran amenaza. 

Como acostumbra el presidente legítimo, habló durante casi dos horas sin documentos frente a él, sin la famosa pantalla que usan todos para recitar sus falsedades, y procedió a llevar a cabo un repaso de su administración, casi en forma del informe anual al congreso, listando los resultados que se habían alcanzado y, en especial, las políticas que se habían aplicado para lograrlos que provocaran el cuadro de una economía no visto en los últimos casi 70 años. 

Pasó, entonces, a describir el mundo tan peligroso en el que en estos momentos habitamos por lo que, EU debe establecer políticas que lo preparen para cualquier eventualidad. Pasa, entonces, a la mejor parte del mensaje en el cual, no solo asegura haber ganado la elección, también describe con minuciosos detalles la forma en que se había ejecutado el golpe de estado que llena de vergüenza a los EU y su clase política, que se exhibió como lo que son, criminales del mismo calibre de las gangas de Los Ángeles, las Maras de Centro América y, en algunos renglones, superan a los narcos de México quienes, algunas veces, demuestran que ellos si ayudan a los pobres. 

De forma magistral pasaba a describir la gran descomposición que presenta todo el sistema judicial del país, incluyendo, la cuestionable actuación de la Suprema Corte de Justicia que, sorprendentemente, se negara a tan siquiera recibir las quejas de sus abogados, lo que ha causado una gran decepción. Los juristas, a excepción de tres de ellos, mostraron una cobardía abominable para lo que representa dicha institución. Una institución que, con su conducta, provoca se arreciaran los rumores que ha sido penetrada por las fuerzas de Soros, quien, durante los últimos años, ha logrado establecer jueces marxistas en infinidad de cortes por todo el país habiéndolos apoyado con sus destructivos millones. 

Con la misma genialidad pasaba a destrozar todas las increíbles acciones del usurpador Biden y, en especial, los graves problemas que con toda seguridad el país enfrentará como consecuencia. Desde su ataque el sector energético que ya ha costado la pérdida de casi 30,000 empleos, un aumento en el precio de la gasolina de casi 35% y el precio del barril de petróleo se haya duplicado. Dedicó parte especial de su mensaje a la forma en que Biden, casi como marido ofendido, mostrando un odio inexplicable contra él, se ha dedicado a cancelar todas las políticas que se activaran en su administración, desde el levantamiento de las sanciones a Irán, la reactivación de la ingrata relación con instituciones internacionales que no hacen más que chupar el dinero de los causantes, a las que Trump ya les había cortado brazadas a la reata. 

Después de un repaso general de lo que sucede en el país, pasaba a elevar una arenga a todos sus partidarios para no bajar la guardia, pues la lucha está muy lejos de haber terminado y hay que continuarla para, una vez más, regresar el país a la grandeza. No dejarse llevar por el desánimo y ver el futuro, que muy pronto estará cuajado de los errores de Biden, como la gran oportunidad de rescatar la nave que ya estará a punto del naufragio. Claramente aseguró que no crearía un nuevo partido puesto que sería dividir a los conservadores constitucionalistas. Al través del partido republicano proponía llevar a cabo el colado y una purificación de su ideología que, a veces, se confunde con la de los demócratas. Un nuevo partido republicano de verdaderos mercados libres, de mínima regulación, de verdadero libre comercio global castigando depredadores. El partido de la paz, no de la guerra, del respeto de la ley, de los antes olvidados que fueran rescatados por él. 

Le daba luego la bienvenida al grupo de jóvenes republicanos recién elegidos al congreso. Un grupo muy especial que automáticamente se conjuga con el conjunto que defendió a Trump hasta el final, porque está formado por verdaderos patriotas que no se han dejado seducir para operar al ritmo de los traidores como fue McCain y ahora son Romney, Mitchell y, por supuesto, el grupo de los amantes de la guerra como Bush, Cheney, Mattis, y el fatal grupo de republicanos que votaran junto a los demócratas para llevar al verdadero presidente a un juicio y desaforarlo. 

Pienso que con su mensaje se aclararon muchas incógnitas. La primera fue que, teniendo todos los elementos que legalmente le deberían dar la victoria en la elección, ya no quiso seguir abonando a la división del país. Pero, lejos de aceptar el fraude y las traiciones, utilizará su rabia para, reconfigurando el partido, dirigir sus energías y el sentimiento de ultraje de la gente para iniciar la segunda fase de lo que, hace 5 años revelara cuando, en la escalera de su edificio en Manhattan, anunciara su intención de convertirse en presidente. No una campaña sino un movimiento nacional que ya nadie puede detener. 

Lo que ha producido el mensaje, con el golpe de estado y en este momento las barrabasadas de Biden, es que más de la mitad de la población que se siente traicionada, lejos de blandir la bandera de la derrota, con el mensaje de Trump ahora están seguros qué no los han abandonado ni olvidado y, con ese llamado, están listos para continuar la lucha pues ellos no han entregado sus armas, ni las entregarán. Pero, una lucha no destructiva como la de sus enemigos. Una lucha fiera, pero no violenta, agresiva, pero sin quebrantar la paz ni el estado de derecho. Una lucha política y social que, habiendo podido explotar violentamente, se ha optado por combatir en la esfera política con armas tan poderosas como son la justicia, la verdad y la razón. No caer en las provocaciones de un enemigo que no le importa destruir el país, si ese es el precio de su poder. 

Esta lección que Trump le ha dado al mundo define claramente a los combatientes. Por un lado, la barbarie, el saqueo, la destrucción física, de la ley y la civilidad de parte de esos entregados a fuerzas extranjeras. Por el otro, la lucha de hombres nobles que respetan las reglas de la batalla. Hombres que, por encima de sus deseos o ambiciones personales, está la fortaleza de su propósito, de sus valores y, sobre todo, su amor por su patria y el compromiso de hacerla otra vez grande, orgullosa de sus hijos, y un refugio de paz para los hombres y mujeres de buena voluntad en el presente, y en el futuro para nuestros descendientes.

“It Ain’t over until es over” (Yogi Berra)  

"No se acaba hasta que se acaba"   

Ricardo Valenzuela
elchero@outlook.com
chero@refugioliberal.net
@elchero
http://refugiolibertariol.blogspot.com
México-Estados Unidos

El mercado libre no ofrece garantías, privilegios especiales, favores, monopolios, oligopolios, subvenciones, ventajas, protecciones, subsidios, apoyos, tratamientos especiales, distinciones, dádivas, cancelación de deudas, en pocas palabras, como lo afirmara Milton Freedman, no hay free lunch. Por eso es tan impopular y por muchos odiado.

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