Mostrando entradas con la etiqueta ÉXITO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ÉXITO. Mostrar todas las entradas

lunes, 27 de julio de 2020

NÉSTOR SUÁREZ, EL EXITO DEL LIBRE MERCADO EN TAIWÁN QUE VENEZUELA DEBE CONOCER.

En casos anteriores hemos estudiado y mostrado a Venezuela y a los venezolanos, ejemplos de éxito de las políticas de desarrollo económico que facilitan la operación de los mecanismos del mercado.

Los críticos de las teorías de libre mercado sostienen que los logros económicos de los países asiáticos se debieron a circunstancias especiales las cuales no son aplicables a otros países del Tercer Mundo. Entre esas circunstancias se cuentan las siguientes: 1. - factores socioculturales en los pueblos de ascendencia China de Hong Kong, Singapur y Taiwán ( el Confucionismo, con su énfasis en la educación, la autoridad y la ética de trabajo). 2. - las pequeñas dimensiones geográficas de las ciudades-Estado de Singapur y Hong Kong. 3. -  La importancia geopolítica de estos países que resultó en estrechos lazos políticos y económicos con los países de Occidente. 4. - Sistemas políticos que no son completamente democráticos. 5. - El ambiente económico internacional durante los años sesenta y principios de los setenta, cuando estos países estaban comenzando su proceso de desarrollo, fue sumamente favorable. En cambio, los países en vías de desarrollo de hoy en día enfrentan un ambiente económico caracterizado por el proteccionismo, el decaimiento de las inversiones extranjeras y la volatilidad en el precio de la energía. 

No obstante estas "circunstancias especiales", los elementos fundamentales en la experiencia de Hong Kong, Corea del Sur, Singapur y Taiwán, fueron: La importancia que se le dió a la empresa privada, las economías de mercado abierto, los lazos a la economía internacional y los Gobiernos dedicados a lograr el Crecimiento económico. A raíz de estas políticas económicas se redujo el nivel de pobreza y se fomentó la Prosperidad a todos los niveles de ingreso. 

EL CASO DE TAIWÁN. 

Taiwán, es el hogar de más de 18 millones de personas de ascendencia China. Tiene una variada historia. Su nombre popular, Formosa, viene de su encuentro anterior con mercaderes portugueses que la llamaron "Isla Hermosa”. 

Taiwán,  tiene una extensión geográfica de aproximadamente 36. 000 km2, un poco más pequeño que el Estado Anzoátegui en Venezuela. 

La Guerra Civil entre las fuerzas nacionalistas y comunistas entre 1946 y 1949 hizo aumentar la atención sobre Taiwán. Viendo venir la derrota inevitable, el Gobierno y ejércitos nacionalistas huyeron a Taiwán en 1948, donde establecieron un gobierno provisional "temporal". También impusieron un gobierno político " Autoritario " sobre la población taiwanesa nativa. 
Para 1980, los continentales se habían reducido a un 15% de la población de Taiwán. En lugar de los pasados sueños militares y Políticos, los dirigentes de Taiwán enfocaron sus energías a hacer de Taiwán una economía rica y próspera. Adoptando una estrategia de desarrollo capitalista con el apoyo subsidiario del Estado, la economía de Taiwán creció tan rápidamente que hoy en día el próspero pueblo de Taiwán contrasta notablemente con los 1000 millones de chinos económicamente más pobres. 

Taiwán se encuentra entre los primeros 20 exportadores del mundo, y su pueblo goza de un nivel de vida superior al de muchos de sus compatriotas la vecina República Popular de China. Creció en más de un 10% al año durante los 70. A medida que otras Naciones se acercaban al Gobierno Comunista de la China Continental, Taiwán demostraba que confiar en las fuerzas del mercado traía mayores recompensas económicas que la vida económica indiferente, ineficiente, controlada por el Estado en la China Continental. Los lazos económicos de Taiwán con otras Naciones prosperaron a pesar del shock del retiro del reconocimiento diplomático norteamericano en 1979. Taiwán mantiene una Constitución formal con una división de poderes entre el Ejecutivo, Legislativo y el Judicial. 

La fachada constitucional no oculta la realidad de que el Partido Kuomintang y las Fuerzas Armadas mantienen control firme de la vida política. La lección clave impartida por el Gobierno de Taiwán es que la estabilidad política perdurable permitió a los funcionarios adoptar una visión de largo alcance de la economía y adoptar políticas económicas y fiscales que llevarían a un rápido crecimiento económico. 

La primera política económica de mayor envergadura fue un comprensivo programa de reforma agraria diseñado para aumentar la producción agrícola, la propiedad privada de la tierra impulsó prácticas más eficientes de Agricultura. 

El Gobierno de Taiwán hizo mayor énfasis en la promoción de las exportaciones. Aumentar las exportaciones requeriría mayores inversiones de capital extranjero privado y tecnología, devengar divisas, el comercio y no la ayuda, se convirtieron en la Consigna de la política de desarrollo. A partir de 1958, el Gobierno tomó otro rumbo, un Rumbo Propio dentro de Asia. 

Liberó la economía, abolió el sistema de cuotas de importación de productos básicos. Los aranceles fueron reducidos, los controles a la importación fueron liberados, exoneraron el impuesto sobre la renta por tres años y también en ciertas Industrias para estimular la inversión. Crearon el mercado de valores para estimular la participación local de capitales en la economía. La reducción de los impuestos fue clave. El notable crecimiento económico de Taiwán esta directamente ligado a las reducciones de los impuestos. 

Las concesiones tributarias para las exportaciones, constituyeron una gran parte de la estrategia para el crecimiento. Los políticos y dirigentes nacionalistas de Taiwán, sabían que uno de los elementos de su derrota en la China con los comunistas fue su política económica intervencionista y de control de la economía. Por eso en Taiwán, corrigieron sus errores. Los bajos impuestos estimularon las altas tasas de crecimiento económico que, a su vez, han producido un ingreso más que suficiente para mantener los niveles en aumento marcado del gasto de Gobierno tanto en programas de Defensa por su situación con China, como en programas sociales, reduciendo notablemente las necesidades de préstamos del Gobierno. 

Los estudiosos del desarrollo económico se preocupan siempre de los efectos del crecimiento económico rápido sobre la distribución del ingreso nacional. Dicen que está bien el tener un rápido crecimiento siempre que no produzca brechas entre ricos y pobres que contribuyan a la inquietud y a la inestabilidad política. La experiencia de Taiwán, confunde a estos críticos, puesto que a Taiwán se le considera hoy en día, después de varios decenios de crecimiento muy rápido, como un país de baja desigualdad. El 20% más pobre de la población goza de aumentos de ingreso doméstico real más rápidamente que el 20% de los más ricos, estrechando así la brecha entre Rico y Pobre. La esperanza de vida está a la par con las sociedades occidentales. La propiedad de automóviles, hogares, teléfono, y refrigeradores, para nombrar algunos pocos bienes durables, refleja más bien los niveles de vida occidental más que asiáticos. Taiwán es próspera en masa. Todo esto fue logrado en una Isla relativamente sin recursos que debe asignar una gran porción de su presupuesto anual al gasto de Defensa debido a su situación con China. 

Sin duda alguna que Taiwán al igual que las anteriores lecciones sobre la adopción del Libre Mercado como Sistema de Desarrollo Económico, constituye otro ejemplo de éxito que Venezuela y los venezolanos debemos conocer y tener como referencia. Si estos diminutos países sin recursos naturales, lograron esto, nosotros estamos sobrados para recuperarnos y lograrlo.

Nestor Suarez
nsuarez07@hotmail.com
@NestorSuarezRB

sábado, 6 de julio de 2019

ENRIQUE G. AVOGADRO: UN MUNDO A FAVOR (CASO ARGENTINA)

"En realidad, no tienen límites los beneficios que los  seres humanos pueden proporcionarse los unos a los otros  cuando utilizan al máximo su diligencia y su habilidad".  Winston S. Churchill 

La firma del pre-acuerdo entre la Comunidad Europea y el Mercosur es, evidentemente, una noticia fantástica, ya que implica un fuerte impulso a nuestra necesidad de lograr competitividad y abrirnos a un mundo que ha demostrado reiteradamente estar a nuestro favor. La extensión de esta columna no permite un análisis minucioso del texto firmado pero, en su defecto, sugiero leer una muy explicativa nota de Alejandro Vicchi en La Nación del jueves: https://tinyurl.com/yy8ehtxk. En cualquier caso, este pre-acuerdo es, sin duda alguna, un éxito de la política exterior de Mauricio Macri y de sus tres colegas.

Cuando dije que se trataba de un pre-acuerdo me referí a que la implementación total del convenio insumirá nada menos que 10 a 15 años, pero lo positivo es que fija un plazo cierto para que Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay realicen sus reformas a sus legislaciones en materia laboral, impositiva y previsional para lograr una competitividad tan esencial. 

Ahora, esa carta de intenciones deberá pasar por el cenagoso filtro de los parlamentos de los 28 países que integran la primera, y los 4 que forman el segundo; conociendo en especial la posición de Francia respecto a sus productores rurales, que motivó una fuerte declaración de Emmanuel Macron, es posible prever que ese tránsito no será fácil. De nuestro lado, el cinismo del kirchnerismo, que intentó llegar a esta meta durante sus doce años en el poder, resultará en un arduo debate legislativo, preanunciado por los dichos de Alberto Fernández, Máximo Kirchner y Hugo Moyano. 

Los más férreos opositores a este convenio serán los líderes sindicales, que se opondrán a toda reforma laboral, en especial los camioneros y los aeronáuticos, con sus paros salvajes que a tantos perjudican, y los laboratorios medicinales, que utilizan la investigación y las patentes ajenas para vender sus productos aquí, pero el resto de los sectores, en general, se verán altamente beneficiados por el tratado, incluyendo a los trabajadores, que podrán acceder a mejores empleos y mejores salarios, puesto que nos facilitará el acceso a un mercado de ochocientos millones de personas. 

Hace años que sostengo que nuestros llamados industriales, en general, prefieren pescar la bañadera y cazar en el zoológico que arriesgarse a enfrentar, de igual a igual, a sus pares del exterior, y ello ha obligado a los consumidores de todos los niveles socio-económicos a comprar caros y deficientes productos, porque el cierre de la economía, al impedir la competencia y obligar a "vivir con lo nuestro", siempre produce ese efecto. 

Es más, ese concepto es tan obsoleto que significaría que, fronteras adentro, se fabricara absolutamente todo para no importar nada y, consecuentemente, tampoco exportar. Si pensamos en cuántos componentes importados tienen los automóviles en el mundo entero -se fabrican sus partes en múltiples países- comprobaremos cuán absurda es esa posición. 

Por otra parte, menester es reconocer que los permanentes y súbitos cambios en las reglas de juego a los que estamos acostumbrados, la inflación y los vaivenes en la cotización de nuestra moneda dificultan enormemente -o hasta inviabilizan, en algunos casos- adecuarse a una economía abierta, aunque sea en forma parcial. 

Propuse, en su momento, que desde el Gobierno se anunciara, con fecha cierta medida en años, el momento en que se produciría esa apertura; mientras tanto, se otorgarían créditos accesibles para la reconversión de la industria y para su adecuación a los parámetros internacionales en materia de calidad, precio y diseño.

Como ejemplo concreto, utilicé entonces a los zapatos, que se fabrican en Europa con cueros americanos y alta tecnología, para venderlos en los mercados de lujo a precios siderales. En la medida en que nuestros operarios podían ser capacitados, la maquinaria necesaria podía ser adquirida y nuestros costos fueran sensiblemente inferiores, podíamos salir a pelear por esos mismos clientes exclusivos a precios muy inferiores.

Por lo demás, debemos recordar que, en Argentina, somos unos 42 millones de habitantes, de los cuales 31% se encuentran por debajo de la línea de pobreza. El resto, unos 28 millones, estimo que deben comprar -en promedio- un par de zapatos cada dos años, o sea, se trata de un mercado sumamente reducido que, por su tamaño, no permite producir en escala con precios acordes; y que China y Brasil pueden fabricar calzado a razón de unos US$ 10 el par. Si nos abriéramos al mundo, nosotros exportaríamos para el sector de mayor poder adquisitivo e importaríamos a esos precios, con lo cual todos los argentinos, aún los más pobres, tendrían zapatos.  

Dicho todo lo anterior, entremos al capítulo de turismo. Se concretó el curioso periplo que llevó al compañero Alberto Fernández hasta Curitiba para entrevistar a Luiz Inácio Lula da Silva; y digo curioso porque, en tren de visitar a delincuentes presos, bien podría haber empezado por sus muchos socios que llenan las cárceles argentinas, como Amado Boudou, Julio de Vido, Ricardo Jaime, Cristóbal López, Lázaro Báez y tantos otros, que nunca recibieron siquiera un saludo de la jefa de la organización ilícita que integraron. De todas maneras, fue un acierto la comparación que hizo en Brasil con la suerte de Cristina Fernández, porque ambos ex-presidentes son probadamente ladrones, por mucho que tanto él como el Papa pretendan que están siendo perseguidos por su ideología. Me pregunto de qué se disfrazará cuando, obedeciendo a su irracional feligresía, se vea obligado a defender al asesino Nicolás Maduro.

Enrique Guillermo Avogadro 
ega1@enriquegavogadro.com.ar
@egavogadro

lunes, 23 de noviembre de 2015

ANDRÉS SCOTT VELÁSQUEZ, SE ACERCA EL MOMENTO

Si  amigas y amigos que me están leyendo, se acerca el momento donde la mayoría de los venezolanos tenemos la oportunidad de demostrarle al mundo de lo que somos capaces, tal como lo fuimos,   cuando encendimos la mecha que hizo posible, que la pólvora   independentista ardiera por toda América.

Estoica y calladamente hemos resistido los embates de un gobierno dictador que gerenciado por un atajo de ignorantes e incapaces, nos han sometido a todo tipo de humillaciones, vejámenes y atropellos. Eso se va a acabar cuando el próximo 06 de Diciembre de manera decidida abarrotemos las máquinas electorales con una abrumadora votación hacia la tendencia opositora que representa los valores democráticos.
Estoy plenamente convencido que valiente y decididamente nuestra ciudadanía va  votar para acabar con la pesadilla a que nos han sometido los tiranuelos comunistas que hoy manejan las riendas del poder. Pero remacho, para acabar con esta aberrante situación  la ciudadanía tiene que votar masivamente en contra de este estado de cosas, y como dije anteriormente así lo va a hacer según lo reflejan todas las encuestas. Sin embargo luego de ese aporte del pueblo dándole el respaldo a la plataforma democrática, queda de parte de su clase dirigente asumir una postura recia y contundente para rechazar cualquier acción del gobierno para torcer la voluntad popular. Y esto lo señalo por las posiciones públicas que han venido asumiendo los dos jefes que manejan el régimen comunista, quienes por un lado a través del Ilegítimo  declaran que ganarán las elecciones como sean y por el otro, el Camorrero de Barrio, cuando dice que van a ganar por las buenas o por las malas.
He oído decir a los que dirigen la Mesa de la Unidad Democrática que solo son declaraciones para intimidar y asustar, y señalo, ante la realidad de que todavía están gobernando con todas las instituciones secuestradas, esto puede sonar a posible, ¿Pero cuál sería la situación cuando sientan que han perdido una de las instituciones de más peso, como lo es la Asamblea Nacional? Caramba pienso que frente a este escenario no podemos ver las cosas de manera tan simplista como las ha visto la dirigencia democrática hasta ahora. Debemos pensar en lo peor y amarrarnos los pantalones para asumir una conducta contundente, implementando cualquier tipo de acción para reclamar la segura victoria en las elecciones parlamentarias.
Tú que me lees está cerca el momento para echar las cartas sobre la mesa, donde definitivamente vamos a conocer si nuestro pueblo es merecedor del bienestar que exige, si quienes nos gobiernan son acreedores de seguir gobernado o si la oposición tiene méritos suficientes para liderar  la moderna Venezuela en su conducción.
Un pueblo orlado de valores fundamentales se merece una clase dirigente de altos quilates, siendo esto lo que está sometido a prueba el próximo 06 de Diciembre.

Andres Rafael Scott Velasquez
anscott25.11@gmail.com
@andresscott

Guarico - Venezuela