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miércoles, 21 de agosto de 2019

REINALDO J. AGUILERA R.: ARGENTINA ¿CUESTA ABAJO EN LA RODADA?

Lo ocurrido en días pasados en la Argentina, durante y al final de las llamadas elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), dejó quizás a más de uno con la boca abierta, ya que ni imaginaban la posibilidad de que el actual mandatario Mauricio Macri perdiese dicho proceso y menos frente a la fórmula encabezada por Alberto Fernández y como candidata a vice presidenta a Cristina Fernández viuda de Kirchner, con lo que eso representa.

Aunque no todo está definido y se verán las caras el próximo 29 de Octubre en las reales elecciones Presidenciales, lo cierto es que el resultado tiene desbalanceada aún más la economía de ese país y por ende el aspecto social, por un lado muchos aunque ustedes no lo crean, esperanzados por la posible vuelta al Kirchnerismo y por el otro los que quieren continuar avanzando a ver si sacan a la Argentina del hoyo en donde está desde hace años.

El asunto no es nada extraño y pone en duda la premisa de que “los pueblos son sabios y no se equivocan”; como un ejemplo claro tenemos lo ocurrido el 25 de febrero de 1990 en Nicaragua, ese día Violeta Barrios de Chamorro logró convertirse en Presidenta de ese país, el candidato perdedor y Presidente era Daniel Ortega, sí el mismo que es Presidente en éste momento.

Cabe destacar que pocos minutos antes de las 2am el presidente del Consejo Supremo Electoral de ese país, anunció la tendencia clara del voto, al dar a conocer el informe de un 5% de las mesas electorales en el que la “Unión Nacional Opositora” (UNO) derrotaba con un 51.4% a 44.5% al “Frente Sandinista de Liberación Nacional” (FSLN) en la lucha por el dominio de la Asamblea Nacional además de la propia Presidencia de la República, iniciaba una nueva era para Nicaragua.

El gobierno de Violeta Chamorro no fue nada fácil y tuvo muchos altibajos, así llegó el  21 de octubre de 1996 día en que se celebraron las elecciones presidenciales nuevamente, dicho proceso lo ganó el neoliberal alcalde de la capital Managua, Arnoldo Alemán de la “Alianza Liberal” (PAL) y de ésta manera ocurrió con el paso de los años lo que nos lleva hasta hoy, Alemán concluyó su mandato en enero de 2002, acusado por sus adversarios de haber acumulado una fortuna cercana a los 250 millones de dólares en bienes y bancos extranjeros. 

El político al verse acorralado decidió consolidar su poder a través de una alianza política con el opositor partido de izquierda liderado por Daniel Ortega Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) sólo imaginen ese arroz con mango.

Así pues contra todos los pronósticos y luego de esperar 3 períodos, Ortega se postuló por quinta vez como candidato a Presidente de la República de Nicaragua por el Frente Sandinista, para las Elecciones Generales de Nicaragua del 5 de noviembre de 2006. Durante la campaña presidencial, Ortega logró efectivamente mejorar su aceptación popular al enarbolar un mensaje de paz y solidario, con abundantes referencias Dios, al amor, a la reconciliación de los Nicaragüenses, ganó la elección y se atornilló en la silla presidencial hasta el día de hoy acumulando 12 años continuos en el poder.

¿El pueblo de Nicaragua se equivocó o los gobernantes pusieron la torta y permitieron la vuelta de Ortega?, en ¿Argentina sucederá lo mismo?, las interrogantes están allí para abrir un debate que nos puede hacer pensar en la Venezuela post Chavista cuando llegue el momento, sin duda hay mucho qué pensar y evaluar.

Volviendo a la Argentina, sabemos que no ha sido fácil para el Presidente Macri reflotar a un país que se encontraba prácticamente desconectado por las actuaciones de los gobiernos anteriores, sin embargo vemos como un 47,66% del electorado votó por la fórmula contraria el Kirchnerismo y solo el 32,09% por la de él (Macri), en las presidenciales de Octubre quizás se puede repetir el fenómeno, esperemos que no porque desde ya están encendidas las alarmas para sus vecinos en el bajo continente.

Observando la tragedia de nuestra Venezuela, sin duda que el sólo pensar en algo similar en el futuro, le para los pelos a cualquiera en este momento; me refiero a que se logre por la vía menos traumática cambiar a la actual administración que ha sido nefasta para casi todos, que se elija un presidente que inicie cambios y modificaciones, que se tomen medidas serias para recuperar el aparato productivo, que se reactiven los servicios públicos de manera correcta y que luego al causar irritación en quienes han vivido de lo fácil, de los negocios tremendos de la “Revolución”, llegado el momento éstos traten de inclinar la balanza para que el Chavismo vuelva; ese es el verdadero reto, superar esa etapa, que el país progrese y se sostenga a futuro.

La reflexión respecto a la Argentina cabe perfectamente en una realidad futura para con Venezuela si se dan los modificaciones requeridas, debemos ser capaces de manejarnos “Todos” en medio de las dificultades y ajustes para no sucumbir ante la posibilidad ni siquiera de pensar en volver a elegir a los “Revolucionarios” que han causado el mayor daño en la historia de nuestro país, en cuanto a índices socioeconómicos se refiere, que han destruido el entramado social como nadie imaginó, que tienen a más de 5 millones ya de compatriotas regados por el mundo, a familias separadas y un largo largo etcétera.

Cuando tengamos como sociedad una nueva oportunidad luego de la barbarie que actualmente vivimos, no podemos permitir que algo similar suceda de nuevo, así de simple y sencillo.

Reinaldo J. Aguilera R.
@raguilera68/@AnalisisPE

miércoles, 31 de julio de 2019

JURATE ROSALES: OJO CON LOS NIÑOS

El año escolar que acaba de concluir, para muchos niños ha sido de largas ausencias de horas de clase, sobre todo en los estados que más escasos estuvieron de luz eléctrica. La deserción escolar – producida por muchos factores, tales como la falta de luz, transporte, agua o simplemente por el hambre que obliga al niño a permanecer en casa –ha alcanzado cifras alarmantes. 

Cito: “El Coordinador General de EXCUBITUS Derechos Humanos en Educación, Alexis Ramírez, declaró que en Venezuela la deserción escolar ya va por el 60 %”. Considera el último año escolar perdido. Indica entre otras causas: “Muchachos que hoy no van, mañana no van, porque han pasado 3 días sin luz, porque no tienen comida, porque no hay transporte”.

Para los padres que buscan una solución a ese problema e intentan encontrarlo al emigrar con los hijos, existe el peligro de una especulación de las autoridades para emitir el necesario papeleo que por ley hace falta procurar  para el traslado de un menor al exterior. Así que desde ahora, por esta vía, insisto de antemano en la importancia del tema y en la diligencia que en este caso deben procurar tanto las oficinas que conforman los necesarios documentos, como las  autoridades que vigilan la corrección y celeridad  del trámite. Se trata de niños y de su futuro. Ojo con eso.

En este momento la economía diaria de Venezuela  se cuenta en dólares. No hay otra. El último brinco que dio la tasa de cambio, la que priva, la que ya es de todos los días,  es de un salto sideral. El bolívar no ha muerto, pero son tantos los ceros que debe enfilar, que para cualquier compra que no fuera de menudencias sino de emergencia – el caucho de un carro, por ejemplo, o un análisis médico, para nombrar sólo dos posibles “urgencias” –la cuenta forzosamente termina en dólares.

Por el momento, la clasificación social de la población  ha cambiado. Solo hay dos clases sociales –los que tienen dólares y los que intentan vivir con bolívares porque su ingreso, o sus bienes, o sus ahorros, o el producto de sus ventas, si son en bolívares se han convertido en sal y agua.

Quienes no tienen una fuente de dólares, saben que no les queda sino una vía: salir del país y procurar una ganancia, aunque fuese mendigando, en una moneda que sirva para comprar comida para empezar, y de ser posible, mandar una ayuda  a los que quedaron en Venezuela. La dimensión de ese drama cubre al país entero y en este mes de julio se le ha agregado el problema adicional del fin de un año escolar y la preparación para el año escolar próximo. Muchas familias ya tienen al padre o la madre  ubicándose en algún país que no fuera Venezuela y al terminar el año escolar, para numerosas familias el plan ha sido  ver si pueden trasladar a los hijos al país huésped.

De preparar el viaje, se trata para cada familia de un trámite de papeles que ojalá no fuese engorroso ni sujeto a “pago de alcabalas”. Nuevamente, ojo con eso. En este caso que toca a los niños,  nunca antes tanto como ahora ha sido de primera importancia contar con funcionarios de la administración de permisos para menores conscientes de la importancia de su tarea para hacerla tan fácil, rápida, ordenada y económica como sea posible. No se trata en este caso de un papeleo cualquiera, sino de los niños y su futuro. Allí no hay espacio para corrupción o demoras –se trata de niños venezolanos, víctimas de circunstancias que pueden truncar su futuro y es absolutamente prioritario, para todo hombre, toda mujer, todo funcionario, aplanarle lo más posible ese camino.

Jurate Rosales
@RevistaZeta
@enpaiszeta
Directora de la Revista Zeta, columnista en El Nuevo País con la sección Ventana al Mundo. Miembro del Grupo Editorial Poleo.

lunes, 3 de abril de 2017

HUGO CESAR RENES, CUIDADO!!! SE ESTAN DANDO LAS CONDICIONES..., CONTINUACIÓN, CASO ARGENTINA,

CUIDADO

Más de 600 militantes participaron del lanzamiento de la organización Somos Libres, que surge de la fusión de El Gleyzer – Movimiento Cultural y Social y la Corriente de Militancia Popular Santiago “Negro” Avilés. (8/9 marzo 2016)

Estuvieron presentes en dicho lanzamiento el Diputado Nacional Andrés “Cuervo” Larroque; el Secretario General de la Asociación Gremial de los Trabajadores del Subte y Premetro, Roberto Pianelli; el Presidente de MILES Capital, José María Di Bello; el Decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, Glenn Postolski; el Director de la carrera de Comunicación Social de la Universidad de Buenos Aires, Diego De Charras; Jorge Cardelli, dirigente de Emancipación Sur, el Rector de la Universidad de Río Cuarto, Marcelo Ruiz; el cineasta David “Coco” Blaustein; y referentes de distintas organizaciones del campo popular como el Frente Popular Darío Santillán, Frente Popular Darío Santillán- Corriente Nacional, Marea Popular, Corriente Política 17 de agosto, Juventud – UTE, Movimiento Evita, entre otras

martes, 5 de abril de 2016

NELSON ACOSTA ESPINOZA, CUIDADO: NO CONFUNDIR DESEOS CON REALIDADES

Pareciera que el inicio del mes de abril no tan solo traerá el florecimiento de las plantas, (esta última afirmación está relacionada con su raíz etimológica: aperio que significa abrir). Tengo la impresión que existe otra “floración” en el ámbito de lo político. Se acaba de anunciar la disposición de alcanzar formas de diálogo que garanticen la paz de la nación. En efecto, oposición y gobierno se han acogido al exhorto del papa Francisco a favor de la reconciliación entre los venezolanos.

En líneas generales ambas bancadas parlamentarias se han comprometido, entre otras cosas, a trabajar de buena fe en el exhorto del sumo pontífice por el bien común y se impulse la cultura del encuentro; se fomente activamente las condiciones para empezar un diálogo fecundo que permita alcanzar la paz; animar a todos los venezolanos a humanizar el país para ser conductores de la armonía y se difundan las palabras del jerarca de la iglesia católica.

Bien, en inglés existe una expresión apropiada para calificar este acuerdo: wishful thinking. Traducida al castellano significa pensamiento ilusorio; confundir los deseos con la realidad. Visto, desde otro ángulo más realista, se podría deducir que el oficialismo intenta comprar tiempo y, en consecuencia,  se acuerda en torno a esta fantasía lingüística. Sería deplorable que la bancada democrática caiga en este tipo de racionamiento ilusorio.

No hay algo más dañino en política que diseñar estrategias atornilladas en algo que se denomine “buenas intenciones”.  Por definición esta actividad, si aspira alcanzar efectividad,  ha de ser concebida en términos de tácticas y estrategias. Si se quiere, hay que darle una connotación de naturaleza bélica. Cuidado, esta última afirmación es extraída de los clásicos de la política (Maquiavelo, Max Weber, Gramsci, entre otros.). Lo que intento señalar es que en Venezuela se agotó  la forma de hacer política que definió todo un período histórico. Nos encontramos, entonces, ante la circunstancia de tener que reinventar esta actividad. Y, esta pulsión, debería orientar la conducción política del bloque opositor.

Voy a intentar ilustrar lo afirmado en el párrafo anterior. El electoralismo, vale decir, la búsqueda de gobernaciones  como un fin en si mimo, puede ser considerado como un error y pudiera reproducir los hábitos políticos que se intentan sustituir. En las actuales circunstancias, este campo de batalla debería estar subordinado a un interés superior: desplazar del poder al chavismo- madurismo como requisito para iniciar un nuevo ordenamiento político, cultural y social en el país. Lo electoral, en consecuencia, debería ser asimilado por los candidatos  como un escenario para difundir la idea de una nueva patria. Me pregunto: ¿los partidos que participan en esta contienda son portadores de una visión alternativa? ¿Expresan una radicalidad que los separen del pasado y del presente político del país? Bien son interrogantes abiertas. Se cerrarán en un futuro próximo.

El padre Luis Ugalde, en un artículo reciente (El Nacional 31 de marzo) ha diagnosticado con una alta dosis de realismo la coyuntura política. La naturaleza catastrófica de la situación del país  requiere, a su juicio, un acuerdo en torno a un gobierno de salvación nacional. Es indudable que una propuesta de esta naturaleza es apropiada y ayudaría  a encauzar pacíficamente al país hacia otras formas de organización. Se me ocurre, como ejemplo, la transición española.

Sin embargo, guardando las distancias, me parece que tenemos un déficit de personajes y de relatos apropiados para caracterizar la situación y abrir puertas hacia el porvenir. Desde luego, esta opinión tan solo describe el momento actual. No tengo dudas que en el horizonte aparecerán los personajes que enarbolarán las verdaderas banderas que anunciarán el futuro.

Finalmente, hay que estar alerta ante los peligros que se derivan del wishful thinking.

Nelson Acosta Espinoza
acostnelson@gmail.com
@nelsonacosta64
Carabobo - Venezuela

lunes, 23 de noviembre de 2015

NELSON ACOSTA ESPINOZA, CUIDADO CON EL “GATOPARDISMO”

Se acerca el 6D. Fecha que será emblemática en nuestra historia. Marcará el inicio del cambio que tanto anhela la mayoría de los venezolanos y requiere el país. Esta afirmación descansa en la evidencia que muestra la casi totalidad de los estudios de opinión. Sin excepción,  señalan  una ventaja considerable de la tarjeta de la unidad en estas elecciones parlamentarias. La nación se encamina, sin la menor duda, hacia la clausura de este régimen político y de su modelo económico.

Estamos, pues, ante una oportunidad histórica. ¿En qué sentido? Las elecciones parlamentarias abrirán el camino para iniciar la construcción de un nuevo modelo de desarrollo político y económico. Una ruta que cancele, de una vez y para siempre, la que ha predominado a lo largo de estos quince años de socialismo del siglo XXI. Desde luego, estas votaciones per se no provocaran este cambio. Se requerirá iniciar un debate intenso sobre las alternativas a desarrollar en el futuro inmediato. En este intercambio habrá de procurar que intervengan el mayor número de actores posibles y se analicen diversidad de propuestas en torno a la dirección de la transformación política que tanto ansían los ciudadanos.

Desde luego, es vital estar pendiente acerca de los posibles peligros que siempre amenazan situaciones de esta naturaleza. ¿Qué queremos decir?  En otras palabras, ¿de que naturaleza son los riesgos que se deben enfrentar? Bien, las eventualidades son  diversas. La primera que viene a mi mente es sortear el llamado “gatopardismo”: Hace falta que algo cambie para que todo siga igual. Este concepto alerta acerca de la tendencia de crear una apariencia de cambio con el fin último de que la base, el núcleo del sistema, permanezca incólume e inalterado.

El “gatopardismo” es un peligro real que se ha experimentado en distintas ocasiones a lo largo de nuestra historia contemporánea. La renta petrolera, para mencionar un ingrediente, ha servido de sustento a este modelo de “cambio” que se ha ejercitado en el país desde finales de la década de los setenta del siglo pasado.

Asociada a esta práctica se encuentra, lo que autores como Terry Lynn Karl ha denominado, la “paradoja de la abundancia” (The Paradox of Plenty). “La profusión de recursos naturales tiende, entre muchos otros procesos endógenos de carácter patológico, a distorsionar la estructura y la asignación de los recursos económicos, a redistribuir regresivamente el ingreso nacional y a concentrar la riqueza en pocas manos, mientras se generaliza la pobreza, se originan crisis económicas recurrentes y se consolidan mentalidades «rentistas», además de profundizar la débil y escasa institucionalidad, alentarse la corrupción y deteriorarse el ambiente”.

Toda nuestra historia reciente se encuentra contaminada por estas dos “enfermedades”. Expertos en el país la han diagnosticado. Sin embargo, la estructura cognitiva de nuestra clase política le ha impedido ir a la búsqueda de nuevos modelos que superen estas dos calamidades.

El 6D será necesario derrotar el chavismo (expresión radical de estas dos desgracias), pero, igualmente, es indispensable iniciar un debate que permita desplazar esta estructura narrativa. Creo no equivocarme al afirmar que la misma  ha predominado consistentemente  en el núcleo “duro” de la clase política del país.

Las negociaciones  y sus resultados asociados al conflicto universitario, por ejemplo,  ejemplifican esta práctica “gatopardiana”. El oficialismo la asumió como política. Los dirigentes gremiales fueron cooptados y convalidaron que “hacía falta que algo cambie, para que todo siguiera igual”. Los universitarios vamos a sufrir, en el futuro inmediato,  el “éxito” de esta práctica política.

Hay que estar atentos para poder derrotar estas dos desviaciones que han estado  presentes a lo largo de nuestra historia reciente.

Nelson Acosta Espinoza
acostnelson@gmail.com
@nelsonacosta64

Carabobo - Venezuela