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viernes, 28 de febrero de 2020

ALFREDO MICHELENA: EL GRUPO DE LIMA Y MÁS ALLÁ

La reunión del Grupo de Lima en Ottawa (Gatineau), Canadá, mostró que se sigue avanzando en una estrategia internacional coordinada.  Tres puntos destacan de esta reunión.

Primero, la incorporación de Bolivia, Haití y República Dominicana -esta última como observadora- y la no retirada de Argentina. Uruguay fue fundador del grupo y seguramente tendrá un papel más activo con el nuevo gobierno de Lacalle, que asume en marzo.

Segundo, se dejó claro que la solución no pasa por las elecciones parlamentarias, previstas en la Constitución, sino por unas  “elecciones presidenciales libres, justas y creíbles”, con un Consejo Nacional Electoral (CNE) y un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) imparcial, así como con observación internacional, libertad de prensa y la participación política de todos los venezolanos.

Tercero, el grupo abre un “período intensivo de gestiones internacionales y consulta con todos los países interesados ​​en la restauración de la democracia en Venezuela”.

En síntesis, el Grupo de Lima se dispone a embarcarse en gestiones y consultas con los gobiernos interesados  para que se den este año unas elecciones presidenciales con condiciones aceptadas internacionalmente y entre ellas cambios en el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Las cartas están sobre la mesa.

Por otro lado, EE.UU. lleva el tema a lo geoestratégico al no sólo afrontar a Cuba sino también a Rusia (sanciones a Rosneft), además de que acaban de anunciar que ya están en conversaciones con India y China.

En este sentido, el presidente (i) Juan Guaidó anuncia que se van a establecer comisiones para hablar con Rusia y China, y desde la reunión en Ottawa se sabe que al menos Canadá está en conversaciones con Cuba.

En lo regional, la situación está llegando a un clímax; pues los efectos de la crisis, producida por un régimen delincuencial que no está dispuesto a rectificar,  ya está afectando significativamente a los países vecinos,  todos ellos  miembros del Grupo de Lima.

Ya pasó el momento de la solidaridad -una solidaridad bien concebida que hay que agradecer- pero ahora, con cientos de miles de venezolanos en sus territorios, el asunto  se ha tornado  en un tema de seguridad y estabilidad política e incluso económica y social en cada uno de los países que reciben refugiados venezolanos.

Da la impresión, y así esperamos que sea apreciado, que no basta con palear los efectos de la crisis vistos en la migración. Hay que ir a solventar el origen de ella. No es suficiente con contener al régimen venezolano, pues el castrochavismo está jugando y jugando duro a desestabilizar a los vecinos. Y esto ya ha sido denunciado por los países que han sufrido movilizaciones antigubernamentales aupadas por los servicios de inteligencia y contrainteligencia venezolanos, cubanos y rusos a través de, entre otras cosas, sus “ejércitos de trolls”, sus “fake news” y sus cuadros de agitación.

El comunicado del Grupo de Lima termina diciendo: “Creemos que es hora de enviar un mensaje claro e inequívoco a los venezolanos de que el momento de poner fin a esta crisis es ahora y que la comunidad internacional está lista para apoyar tal proceso”. En realidad nos hubiera gustado que el mensaje se lo hubieran enviado directamente al régimen o pranato madurista y a sus sostenes estratégicos.  Pero en diplomacia como en política, a veces se envía un mensaje a uno, para que lo entienda otro

Alfredo Michelena
alfredomichelena@gmail.com
@Amichelena 
@enpaiszeta 

domingo, 19 de febrero de 2017

ANGÉLICA MORA, ELECCIONES PRESIDENCIALES EN ECUADOR

APUNTES DE UNA PERIODISTA DESDE NUEVA YORK

Elecciones presidenciales en Ecuador: 12,8 millones de personas se preparan para elegir al sucesor de Rafael Correa

El Consejo Electoral anunció que ya fueron entregados todos los paquetes electorales en el país para que la ciudadanía vote por el nuevo presidente de la República, 137 legisladores de la Asamblea Nacional y cinco representantes al Parlamento Andino.Las urnas llegaron a “cerca de 41.000 juntas electorales” (Reuters)

Las urnas llegaron a “cerca de 41.000 juntas electorales” (Reuters)
Quito,19 de febrero de 2017 

El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador finalizó este sábado con la distribución del material para los comicios de este domingo, en la que los ecuatorianos elegirán a su nuevo presidente, integrantes del Legislativo, parlamentarios andinos y se pronunciará sobre una consulta popular.

Las parroquias rurales de Quito han sido las últimas en recibir el material electoral, en un proceso que comenzó hace un mes y medio en las jurisdicciones más alejadas (Amazonía e Islas Galápagos) y que abarcó a las 24 provincias ecuatorianas.

Ramiro Naranjo, gerente operativo de la empresa Mongar, contratada por el CNE para la distribución del material electoral, dijo a EFE que se ha cumplido con un calendario establecido para entregar los kits o paquetes electorales en todo el país.

Naranjo recordó que el proceso comenzó por las regiones más alejadas del país y que concluyó hoy en la provincia de Pichincha (cuya capital es Quito), donde se ubicó el centro de acopio del material electoral.

Ese centro está ubicado en un complejo ferial en el norte de Quito, donde se acopiaron las papeletas de votación, las urnas de cartón, los documentos de registro electoral y otros materiales que integran los kits que se repartirán a todas las Juntas Receptoras del Voto (JRV).

Se han distribuido los paquetes de material electoral a "cerca de 41.000 juntas electorales", reiteró Naranjo al señalar que en el proceso de armado de los kits electorales, en el centro de acopio, han trabajado unas 80 personas.

Unos 12,8 millones de ecuatorianos, que hoy cumplen una segunda y última jornada de reflexión del voto, están facultados para acudir mañana a las urnas y elegir al nuevo presidente de la República, a 137 legisladores de la Asamblea Nacional (Legislativo) y a cinco representantes al Parlamento Andino.

También se pronunciarán en una consulta popular sobre una propuesta impulsada por el Gobierno, que busca prohibir a los cargos públicos tener dinero o bienes en paraísos fiscales.

Con información de EFE
Angelica Mora
angelicamorabeals@yahoo.com
@copihueblanco
Nueva York - Estado Unidos

viernes, 11 de marzo de 2016

ALFREDO M. CEPERO, EL SUICIDIO DE UN PARTIDO, ELECCIONES EN ESTADOS UNIDOS,

"Yo no puedo adivinar cuál será la conducta de Rusia. Es un acertijo, envuelto en un misterio, dentro de un enigma; pero quizás exista una llave. Esa llave es el interés nacional de Rusia", Winston Chruchill.

Los rusos actuaron en concordancia con sus intereses nacionales y Churchill fue un patriota que salvó a Inglaterra de ser exterminada por los nazis y un líder que puso los intereses de su patria por encima de sus intereses personales. Algo totalmente opuesto a la conducta de los aprovechados y oportunistas de ambos partidos que en los últimos veinte años han llevado a esta nación al borde del abismo. La llave que explica a cabalidad el panorama alucinante de estas elecciones presidenciales de 2016 en los Estados Unidos es precisamente el predominio de los intereses de las élites de ambos partidos sobre los intereses de la nación norteamericana.

Eso explica el fenómeno llamado Donald John Trump, un multibillonario casi septuagenario con tres matrimonios, cuestionables operaciones empresariales, zigzagueantes posiciones políticas y tardía conversión a la ideología conservadora que dice profesar. Pero todas esas contradicciones son ignoradas por una proporción considerable de una ciudadanía harta de ser utilizada y manipulada por profesionales del engaño y de la mentira. Donald Trump no es un candidato serio con un plan elaborado para solucionar los grandes problemas nacionales. Pero su retórica encendida le ha ganado el apoyo de evangélicos, conservadores, obreros y gente de clase media que hasta ahora se han sentido ignorados por las maquinarias de ambos partidos.

En los últimos meses he expresado mi oposición a las aspiraciones presidenciales de este personaje. He dicho, por ejemplo, que: "Al igual que Barack Obama, Donald Trump se considera un escogido de los dioses y un ser superior a todos aquellos que lo rodean. Como Barack, Donald es narcisista, arrogante y ególatra. Dos falsos Mesías vestidos con distintos ropajes". También he expresado mi preocupación sobre la probabilidad de que su temperamento imprevisible y competitivo lo lance a la aventura de aspirar por un tercer partido si no es postulado por el Partido Republicano. Entonces dije:"… pienso que, de postularse por un tercer partido, Trump podría restarle hasta un 20 por ciento de la votación total a cualquier otro candidato republicano. La misma proporción que le restó Ross Perot al primer Bush en las presidenciales de 1992 y que puso a Bill Clinton en la Casa Blanca con sólo el 43 por ciento de los votos".

Ahora, sin embargo, aparece en el horizonte la posibilidad ominosa de que los jerarcas que hasta ahora han controlado al Partido Republicano se muestren tan intransigentes como Trump. Si este último fuera postulado, amenazan con la barbaridad de crear un partido "conservador" a su medida y postular a un candidato que se enfrente al magnate. Se abrirían entonces tres frentes en la batalla por la Casa Blanca con los demócratas disfrutando de una definitiva ventaja. Ahora bien, es importante apuntar que el nivel de desaprobación de Hillary es tan alto que difícilmente le permita lograr el 50 más uno por ciento de los votos para ganar las presidenciales en una confrontación entre dos candidatos. Sin embargo, el voto duro de sus huestes de izquierda y de grupos minoritarios alcanza por lo menos el 40 por ciento del electorado. No hay que ser un genio matemático para concluir que el candidato oficial del Partido Republicano no tendría probabilidad alguna de derrotar a una candidata que, de otra manera, perdería las elecciones.

El problema con esta iniciativa bautizada como "Nunca Trump" es el viejo adagio de que no es posible derrocar "algo con nada". El movimiento de "Nunca Trump" tiene un mensaje claro y convincente--el tipo es un charlatán peligroso--pero no tiene un candidato para enfrentárselo.

Sin embargo, esta lógica no parece desanimar a la brigada de "Nunca Trump" en su intento de impedir el cambio radical que implicaría para el partido un presidente Trump. Uno de sus líderes, el activista republicano de la Florida, Rick Wilson, ha llegado a decir que "Hillary lo aventaja en el hecho de que, por lo menos, ella no está clínicamente loca". Las filas de este movimiento han sido fortalecidas por la participación de donantes multimillonarios como Meg Whitman, Presidente de Hewlett-Packard, Todd Ricketts, co-dueño de los Cubs de Chicago y Paul Singer, billonario que acumuló su fortuna especulando en la bolsa de valores. Esta gente ha prometido financiar la campaña del incipiente tercer partido.

Por otra parte, esta conflagración indescifrable ha creado aliados incomprensibles. Hasta un periódico tradicionalmente hostil a los republicanos como The Washington Post se presenta ahora defendiendo la supuesta integridad del partido. El mismo Post que denunció a Nixon por el escándalo de Watergate y ha encubierto los desmanes de los Clinton en su larga carrera criminal editorializa ahora que es necesario detener a Donald Trump. "Los líderes republicanos deben de condenar a Donald Trump en forma clara y categórica, aún a expensas de dividir al partido", ha sermoneado el Post. Y en un tremendismo poco característico de su trayectoria ha escrito: "No vale la pena salvar a ningún partido a expensas del bienestar de la nación". Un sermón digno de un Papa Francisco que está dividiendo a su iglesia.

Pero quienes han puesto literalmente la tapa al pomo han sido Mitt Romney y John McCain. La semana pasada Romney pronunció una conferencia en Utah que dedicó en su totalidad a atacar las credenciales y la integridad de Trump. Al día siguiente se le sumó el senador John McCain. Ambos dijeron que jamás votarían por Trump si éste fuera postulado por el Partido Republicano. Resulta irónico que dos hombres que fracasaron en sus campañas presidenciales porque no supieron enfrentarse a Obama vengan ahora a dictar cátedra sobre lo más conveniente para el partido y para la nación. Afortunadamente ya nadie los escucha. Ambos debieran tomar nota de las declaraciones del ex vicepresidente Dick Cheney y de los candidatos opositores a Trump en estas primarias que se comprometieron todos a apoyar al último si éste fuera el candidato oficial.

Esa es precisamente la actitud y la conducta que deben de predominar si los republicanos quieren ahorrarle a este país otros cuatro años de estancamiento económico, crispación racial y desprestigio internacional de los ocho años de Barack Obama. Porque eso es lo que sería una presidente Hillary Clinton. Mis preferencias siguen siendo Marco Rubio, Ted Cruz y Donald Trump, estrictamente por ese órden. Jamás Hillary Clinton. Votaría hasta por el negro Pánfilo, el valiente que se le enfrentó a los Castro diciendo a los cuatro vientos que "en Cuba no había 'jama' (comida)", porque Pánfilo es un hombre humilde que no tiene problemas con la verdad. Si, como ha propuesto el trasnochado de Mitt Romney, me quedara en casa, estaría ayudando a elegir a Hillary Clinton.

La buena noticia es que una "nueva mayoría" ha estado participando en las encuestas y votando en estas primarias republicanas. Un entusiasmo que no era visto desde las victorias arrolladoras en 49 estados en las eras de Richard Nixon y Ronald Reagan. Ese es un tesoro que no puede permitirse que sea dilapidado por los obtusos que prefieren destruir al partido antes que apoyar a Donald Trump.

Pero la mejor noticias es que en menos de una semana, después de las primarias de Ohio y de la Florida, los campos se habrán definido. Si Rubio y Kasich pierden sus respectivos estados y Donald Trump saca ventaja a Cruz en las primarias de los estados del noreste el camino a la postulación estaría abierto para el "indeseado" de la vieja guardia republicana. Entonces, el partido que nació predicando la unidad en la convención de Filadelfia de 1856 tendrá la oportunidad de predicar con el ejemplo declarando un alto al fuego en esta sangrienta guerra civil de 2016. Si no lo hace estará cometiendo suicidio y causando un daño irreparable a la nación norteamericana.

Alfredo Cepero
alfredocepero@bellsouth.net
@AlfredoCepero
Director de www.lanuevanacion.com
Estados Unidos