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domingo, 12 de julio de 2020

BEATRIZ DE MAJO, PETRO A LA PRÓXIMA CONTIENDA ELECTORAL, CASO COLOMBIA

Cuando Gustavo Petro dejó su puesto en la alcaldía de la capital colombiana, las encuestas midieron su índice de desaprobación y este era de 58% de los ciudadanos. No había pasado mucho tiempo cuando concurrió a las presidenciales y allí fue el único, aparte de Iván Duque, en lograr pasar a la segunda vuelta.

Los resultados los conocemos de sobra y también la empinadísima cuesta que le ha tocado enfrentar a quien llegó con poca experiencia administrativa a la Presidencia de Colombia hacen ya 2 años. Pero el exguerrillero del M-19 no ha perdido un día de su tiempo para valerse de las dificultades que las circunstancias le pusieron enfrente como reto al mandatario actual para ganar fortaleza: en primer lugar, el agotamiento inherente a tener, “per forza”, que poner en ejecución un Plan de Paz y un esquema de Justicia para la Paz adversados por la mitad de sus compatriotas, el fortalecimiento de la disidencia de las FARC como fuerza de combate guerrillero, además de  la comandita estratégica del ELN con el gobierno vecino, la invasión de casi 2 millones de venezolanos hambreados y repletos de necesidades y la pandemia del coronavirus con su secuela de problemas sanitarios y económicos. Todo ello mantendrá al inquilino del Palacio de Nariño en jaque por el resto de su período constitucional.

Algunas de estas circunstancias sobrevenidas, ajenas al accionar gubernamental, han sido ideales para trabajar a favor de implosionar al gobierno de Duque, para magullarlo, para ponerlo en juicio frente a la población más impactada que es la más pobre. En esto se ha vuelto un experto este as del populismo, quien, al conectar bien con las clases más débiles, se empeña en hacerles creer –y lo logra en parte– que él es uno de los suyos y uno capaz de entender sus inmensas necesidades.

Si nos retrotraemos a sus ofertas electorales del año 2018 nos asombraremos de lo que era capaz de urdir como plan para concebir y prometer la ilusión de una nueva Colombia agraria, desvinculada del petróleo, de la minería y de la industria para dale cabida al campesinado olvidado por todos los gobiernos.

Sus ejecutorias al frente de los cargos ejercidos no han podido ser más anodinas y banales, aparte de haberse singularizado como un individuo incapaz de aglutinar un equipo de colaboradores a su alrededor. Con una fama de déspota bien ganada, este líder de las izquierdas radicales en lo que sí ha sido bueno es en fraguar una alianza fuerte con el castro-chavismo. Este género de colaboradores le será útil en el montaje de una estrategia comunicacional plagada de populismos para una nueva candidatura, aun cuando ni Cuba ni Venezuela podrán meterle el hombro en el terreno de lo económico.

A año y medio de distancia, aun no es posible definir la baraja del próximo proceso electoral colombiano, pero los candidatos de la derecha ya empiezan a dibujarse. Con un difícil panorama económico como el que se está presentando y con la pobreza en ascenso como corolario del coronavirus, el discurso para recuperar el músculo perdido de Gustavo Petro –único candidato seguro para 2022–, deberá ser polarizante y, de nuevo, se tornará el más populista de todos y defensor de los afectados. Su mensaje “antiestablishment” le puede ganar afectos entre los jóvenes y las clases desfavorecidas, pero hoy muchos de sus seguidores no solo lo tildan de tóxico, sino que estiman que ese estilo es un punto en desfavor en un país como Colombia en el que las ansias de paz son superlativas como en ningún otro.

Lo que puede favorecerlo nítidamente es la incapacidad de Duque de revertir el curso de desfavor de las encuestas en lo que respecta a su propio desempeño. Esta situación va a penalizar a todas las fuerzas políticas de derecha, no cabe duda, y puede ser el escenario más adecuado para que Petro pesque en río revuelto, como sin duda sabe hacer.

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1

miércoles, 5 de diciembre de 2018

MARIO JAVIER PACHECO, PETRO, CADÁVER POLÍTICO INSEPULTO


Como escabroso, calificó Claudia López el video que convirtió a Petro en un cadáver político insepulto que desanda por los pasillos del congreso, buscado micrófonos para intentar aclarar lo que no pudo en su lacrimoso audiovisual de 40 minutos, ni en el largo reportaje de la W con el resucitador de Vicky Claudia López, siamesa de Petro y también representante de la lógica visconversa, hizo gala de su deslealtad proverbial para echar más tierra sobre el insepulto, pero hay que darle la razón; la escena es sórdida, como de esas antiguas películas de gánsteres en technicolor, entre sombras y con mal sonido, cuando se cobraba un crimen. 


Si el vídeo fue sucio, lo que siguió fue más retorcido, porque Petro al explicar que los fajos eran del “insigne arquitecto Simón Vélez, quien guarda la plata en tarros de cocina porque odia los bancos,” el “insigne” lo negó, a pesar que en entrevista previa, le confesó a Lorenzo Morales en Gato Pardo, que sí, que le había facilitado plata a Petro. No obstante, Morales le puso espinas, diciendo que lo que escribió no es lo que se lee y que “el artículo dice lo que dice”. 

Se descorrió la cortina del Loco Barrera y un supuesto billete para que Petro tramitara leyes anti extradición, al mismo tiempo que se develaba el motivo de Juan Carlos Montes, su íntimo, para grabar el audiovisual. 

Es que Montes lo había visto usar y desechar a sus amigos como pañuelo moquero y para evitar sufrir lo mismo, se aseguró con el video, una práctica extorsiva útil para el Señor de los Tapahuecos, reconocido entre sus viejos amigos militantes del M-19 como gestor de recursos y cobrador de coimas. 

Aún estaba tibio el cadáver político, cuando Fajardo y Mockus, se apresuraron a destazarlo, porque la izquierda no tiene tradición de solidaridad, y para Claudia, Navarro, Cepeda, Timochenko, Fajardo y otros camaradas, la muerte política de Petro los unge como sus sucesores en la línea de aspirantes presidenciales de 2022. 

Así que apuñalarán la imagen de Petro con mucho más saña que los de la derecha. Algo deben saber de las purgas comunistas. Este episodio es un campanazo para los ciegos radicales que tienen polarizado al país con una paz que resultó de cobre como los 50 disidentes reales de las FARC y como su Petro, porque les desenmascara el carácter taimado y la bajeza de sus dirigentes, que predican doctrinas que no practican. 

Vale la pena volver sobre un post anónimo que en estos días circula en los chats: Petro perrateó la palabra Humana; Santos, la palabra Paz; Claudia López perrateó la palabra anticorrupción; Los líderes estudiantiles, las palabras marchas y educación; Gustavo Bolívar perrateó la palabra Decentes y los líderes campesinos la palabra Resistencia. 

Es hora de aprender del Presidente Iván Duque y comenzar a denunciar a los radicales que son los verdaderos enemigos de la paz, para que se acabe el diálogo de sordos que propician Petro, Claudia, Cepeda, Timochenko y otros, y comencemos desarmar los espíritus; reversar el adoctrinamiento educativo; despolitizar la justicia y despolarizar el país.

Mario Javier Pacheco
@mariojpachecog

miércoles, 21 de noviembre de 2018

MARIO JAVIER PACHECO, PETRO EL INCENDIARIO


Media hora después de conocerse la victoria de Iván Duque, Petro se despachó con un discurso en el que vaticinó el regreso de la guerra, amenazó que intentaría volver a la presidencia antes de 4 años y prometió el caos, anunciando que la palabra Resistencia marcaría los próximos años con el fuego de su oposición.

Dicho y hecho. Terminada la campaña presidencial, Petro siguió con la de la Resistencia destructora, convocando al desorden estudiantil mediante marchas “pacíficas” que rompen edificios, arrojan bombas incendiarias; tratan de quemar policías y detienen el transporte público condenando a los usuarios a caminatas que por lo general son de más de cien cuadras.

Petro es un ser soberbio, autoritario y revanchista; reconocido por sus actitudes vengativas contra quien se le enfrenta y hoy tiene sed de venganza contra Duque y los diez millones de colombianos que frenaron su carrera de odio, por lo menos desde la presidencia.

Los actos vandálicos recientes llevan su sello y, ojo, que hasta ahora comienza y en los próximos días volverá a lucirse con marchas indígenas y campesinas que sumará a las estudiantiles, como entrenamiento de paros nacionales en los cuales FECODE, los camioneros y los sindicatos, con ASONAL JUDICIAL a la cabeza, serán protagonistas.

La destrucción ha sido evidente en Popayán, Bogotá, Pasto y otras ciudades, a la vez que el desbordamiento de la violencia, con tanta audacia, que en la última marcha los vándalos se metieron a la Universidad Militar, confiados en que las Fuerzas Armadas no los tocan y en plena entrada de la Escuela Superior de Guerra cogieron a patadas a los policías que pretendieron contenerlos.

El ex candidato llama a la protesta social para romper, destruir y quemar, porque “Hasta París debería llegar la voz de estudiantes y trabajadores por presupuesto para la universidad pública y en contra del IVA a la comida.”

Nunca habíamos tenido un presidente con tanta transformación en sus primeros cien días de gobierno y jamás a la universidad pública se le había asignado tanto presupuesto, pero los estudiantes no lo reconocerán, ni acabarán con el desorden aunque reciban los billones que exigen, porque no es la calidad educativa lo que quieren, sino deslegitimar al gobierno.

El proceso de adoctrinamiento mamerto en escolares y universitarios está dando frutos y urge diseñar la estrategia de control para este nuevo frente de guerra, que es ideológico y semántico, en el cual las FFAA están inermes, son sus primeras víctimas, mientras se bombardea a los colombianos a través de textos virtuales, redes y medios de comunicación interactivos.

Finalmente hago un llamado a los abogados para que tomen las acciones que se requieran en relación al oficio presuntamente emitido hace unos meses por la Dirección de Justicia Transicional, en el que informa que “Gustavo Petro Urrego no ha sido amnistiado o indultado por el Gobierno Nacional, es decir que al citado señor no le fueron concedidos los beneficios jurídicos que establecen las citadas normas”

Estos beneficios deben solicitarse de manera personal y no cobijan per se a los miembros de los grupos criminales amnistiados o indultados. Siendo así, Petro es sujeto de denuncias y demandas y el país podría quitarse de una vez por todas al delincuente ex candidato, y hacer que responda por sus crímenes, antes de que termine de incendiar con su Resistencia al país.

Importante atender a su amenaza del discurso del 17 de junio sobre qué quiso decir con intentar llegar a la presidencia antes de que el presidente Duque termine su mandato.

Mario Javier Pacheco García

mariojavierpacheco@gmail.com
@mariojpachecog