miércoles, 29 de diciembre de 2021

LEANDRO RODRÍGUEZ LINÁREZ: VENEZUELA 2022

Para comenzar con buen pie el 2022 lo primero que debemos hacer es aceptar la realidad, para ello hay varios eventos importantes:

El primero de ellos es el reconocimiento interno del interinato de Juan Guaidó. Es importante porque la comunidad internacional obsequia su reconocimiento a este personaje de la política venezolana, hecho que ya ocurrió recientemente. Para bien o para mal es lo correcto, el único vestigio de constitucionalidad que queda en el país, repetimos, no estamos en contra ni a favor, sino que es la más pura realidad.

El segundo evento, la elección de Barinas, en ella se destaca con carácter de boato la primitivización de la política venezolana. Allí el régimen, de la manera más vulgar posible, desconoció los resultados e intenta repetir las elecciones con el populismo más salvaje que se haya visto en el país, tratando de compensar más de 20 años de gestiones fatídicas a través de regalos y todo tipo de dádivas, intentando comprar flagrantemente el voto de los barinenses, además de todo el ventajismo que ostenta con recursos e instituciones que deberían ser el Estado, hoy perteneces fácticamente al Psuv.

Nos estancamos en el segundo punto para dejar en claro que el chavismo ya perdió en Barinas, pues sí logra retener esta entidad federal en la forma y manera como lo edifica tampoco contará con reconocimiento, al contrario, sería otro factor determinante en las sanciones internacionales que, todo indica, se reforzarán en 2022.

En tercer lugar, el revocatorio, nuevamente será otra trampa que buscará dividir a la, más que oposición, opinión pública criolla, con todos sus actores. Dicho evento es un arma de doble filo tanto para el régimen como para la oposición. Sí el régimen logra evadirlo al igual que hizo en 2016, con abiertos desafueros, las sanciones internacionales no perderán tiempo en castigar dicha acción.

Por otra parte, el régimen pudiera consumarlo a través del tutelaje de las instituciones psuvizadas, de manera que no alcance el numero de votantes requerido, de esta manera podrá fingir entre sus aliados internacionales un reconocimiento al régimen de Maduro, pues ¿Cómo revocar a alguien sí no es reconocido?

Otro escenario es que este evento se les salga de las manos al chavismo y Maduro sea revocado, motivado al gran rechazo que acumula el régimen, tal como sucedió en Barinas, sin embargo, sí algo ha sabido hacer el régimen es blindarse contra “lo electoral”, creemos que buscará los medios de evadirlo tal como ha hecho con Chávez en 2002 - 2003 y con Maduro en 2016… el CNE comenzará con todo su espeso repertorio dilatorio.

Un cuarto evento es la recomposición de la oposición, como señalamos antes, Juan Guaidó encara internacionalmente la oposición, de manera que alrededor de él debe girar la políticamente los detractores del chavismo… ¡Guste o no guste!

Ahora bien, la única manera que esto cambie, con sus riesgos implícitos, es que en Venezuela se realice un acto con suficiente valor legítimo que haga cambiar esta situación, algo similar a lo que propone María Corina Machado, pero por lo visto es poco probable. Juan Guaidó serán en 2022 la figura relevante en la política nacional por tercer año consecutivo. 

Vale decir, ese “estrellato” es rimbombante fuera del país, dentro, la falta de resultados que impacten positivamente la vida de los venezolanos lo mantienen con una popularidad similar a la de Maduro… el escenario político es sumamente complejo porque no hay un liderazgo político a lo interno del país que pueda movilizar a los venezolanos. Por ello el régimen tratará de seguir imponiendo la agenda a través de colaboradores.

Leandro Rodríguez Linárez
leandrotango@gmail.com
@leandrotango
Venezuela

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