Mostrando entradas con la etiqueta CRITERIOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CRITERIOS. Mostrar todas las entradas

jueves, 11 de junio de 2020

RICHARD CASANOVA, LA RUTA ELECTORAL, ARGUMENTOS Y CRITERIOS CONTRAPUESTOS

Ante una eventual convocatoria a elecciones, hay quienes dicen que hay buenas razones tanto para participar como para abstenerse, tienen razón. Y no es una decisión personal a partir de las preferencias y simpatías de cada quien. Es una decisión estratégica, pragmática y unitaria, sustentada en una valoración objetiva de criterios políticos, deslastrada de dogmas o prejuicios. Debe tenerse clara toda la ruta: ¿Qué pasa si la decisión es ésta o aquella? Para despejar el camino hay que evaluar argumentos, desmontar falsos dilemas y poner los pies sobre la tierra. Veamos e intentemos aproximarnos al final a una conclusión.

Primero, es un chantaje colocar el tema como un debate entre demócratas, participacionistas, de un lado y del otro, una oposición radical, violenta, que apuesta a una invasión yanqui. No todo participacionista es demócrata, ni viceversa. No aplican las etiquetas: no todo el que prefiere abstenerse es un radical desenfrenado y no todo el que piensa que debe participarse es parte de la oposición proxeneta (léase la “mesita” y su periferia). Claro, hay un sector colaboracionista con retórica opositora que participará para legitimar al régimen y otro sector radical que ya decidió abstenerse y no escucha razones, ambos son minoría. También hay quienes piensan en participar a partir de un argumento sólido: el gobierno es minoría, si salimos todos a votar arrasamos. En teoría es absolutamente cierto y por eso la decisión debe ser unitaria: es imprescindible una movilización contundente y una estructura sólida para defender el voto y que el resultado sea respetado. ¿Por qué no participar entonces?

El tema no es el CNE. Ciertamente nadie puede pedir condiciones electorales justas a una dictadura, argumento predilecto de quienes hablan de participar en todos los comicios y en cualquier escenario. No se trata de pedirle a una tiranía lo que jamás dará, sino de luchar para torcerle el brazo y lograr -en contra de su voluntad- un mínimo de garantías que efectivamente permitan preservar al voto como instrumento esencial de la democracia. El riesgo de participar a todo evento y sin esas garantías mínimas, es que puede conducir a prostituir al voto y liquidarlo como expresión legítima de las mayorías. Basta ver como en Cuba siempre hay "elecciones", la gente vota pero no elige. Pero aunque se intuye que ese es el plan del régimen cubano-militar, aún no es un argumento concluyente para abstenerse.

La dictadura aspira convocar a elecciones con el arbitraje de un organismo electoral designado por ellos mismos, gracias a la oposición proxeneta que acudió al TSJ de Maduro a pedir semejante barrabasada. Así que el fraude está cantado, el gobierno ha llegado muy lejos como para reconocer ahora un triunfo opositor. ¿Por qué lo haría? ¿Qué lo obliga a ello? Al contrario, prácticamente está obligado a desconocerlo para preservar sus privilegios y los intereses del poder cubano. Sin embargo, que el gobierno sea inescrupuloso y tenga una vocación delictiva inocultable, tampoco es una razón para dejar de enfrentarlo en el terreno electoral, así son las dictaduras. Podemos ir al proceso entendiendo que no es una elección más, generando las condiciones para movilizar al país, fracturar a la cúpula dominante y obligarla a entregar el poder ante la evidencia electoral. Entonces, una primera conclusión es que –dado el caso- se participaría en un proceso complejo y tal decisión está asociada a la capacidad real de las fuerzas democráticas para hacer respetar la voluntad de los electores.

Tal cosa no es posible sin unidad, sin organización y sin el respaldo internacional. Lo contrario sería hacerle comparsa al régimen: repetir la bufonada del 20M.

Por otra parte ¿cuáles son los escenarios futuros? No es cierto que estamos obligados a participar porque la estrategia opositora está sustentada en la Asamblea Nacional y sin ella, no hay gobierno interino. Hoy, la lucha por la democracia está circunscrita a dos bloques: por una parte, Maduro y sus aliados con el apoyo de la FAN o lo que queda de ella, es decir un poder fáctico soportado en las armas y la violencia. Y por el otro, una oposición que tiene la fuerza moral y el apoyo internacional, en particular el respaldo militar de la primera potencia del mundo. Es decir, el régimen cubano-militar no ha metido preso a Guaidó simplemente porque tiene atrás una coalición multinacional con poder bélico, liderada por EEUU. Y ese respaldo a la oposición democrática venezolana, no necesariamente está sujeto a la posesión legítima de la Asamblea Nacional hasta ahora ostentada.

En otras palabras, la estrategia opositora está sustentada en el desconocimiento del gobierno de Maduro por parte de la comunidad internacional, el reconocimiento a la AN se deriva de la ilegitimidad del régimen y eso no cambiará si hay unas elecciones fraudulentas. En tal caso, esta coalición multinacional podría -por ejemplo- seguir reconociendo al gobierno interino y al parlamento legítimamente electo en el 2015. ¿En qué cambiaría el juego? ¡En nada! Desde el principio el régimen cubano-militar boicoteó al parlamento con la designación ilegal de magistrados del TSJ que anulan todas sus decisiones y declararon el "desacato". En una tropelía contra Amazonas, le quitó los 2/3 al parlamento y luego montó la Constituyente cubana, un adefesio que seguirá vigente mientras les sirva para inutilizar a la legítima AN. La verdad, en cuanto a su función legislativa y contralora el parlamento ha sido inútil, lo que corrobora que el problema no es solo el CNE y las condiciones electorales sino todo el andamiaje de poder que se ha instalado para cercenar a la democracia.

Además, si más que el reconocimiento a la AN y a Juan Guidó, el fundamento de la estrategia es el desconocimiento del régimen ¿es coherente participar en unas elecciones amañadas convocadas por quién se desconoce? En principio no es coherente pero es un tema a discutir y bien pudiera tomarse una decisión pragmática. En todo caso, es natural que existan dudas entre abstenerse para no hacerle el juego a la dictadura y participar para hacer valer nuestra mayoría. Aún estamos lejos de una cita electoral, ni siquiera hay fecha, no es momento para tomar la decisión pero si de advertir que la oposición democrática –incluido el sector radical- debe auto convocarse a un debate abierto para evaluar sin prejuicio alguno ambas opciones, consultar a la comunidad internacional, evaluar con serenidad y objetividad los argumentos, administrar los tiempos, construir una respuesta unitaria y de inmediato, dar un mensaje conjunto al país comprometiéndose a hacer juntos lo que haya que hacer. ¡Con un mensaje así el país respira! No es una decisión de un partido u otro, no ayuda jugar posición adelantada. ¿A dónde vamos si unos dicen que van a las elecciones y otros no? Urge un liderazgo responsable. Es hora de cerrar filas, la decisión final corresponde a los partidos, a la oposición democrática legítima y mayoritaria que hace vida en la Asamblea Nacional. ¡Dios bendiga a Venezuela!

Richard Casanova
richcasanova@gmail.com
@richcasanova
(*) Dirigente progresista / PJ / Vicepresidente ANR del Colegio de Ingenieros de Venezuela

martes, 3 de septiembre de 2019

OMAR ÁVILA: URGE ENCUENTRO NACIONAL DE LAS FUERZAS DEMOCRÁTICAS

En los últimos 20 años la deuda pública nacional ha aumentado 6 veces, a pesar de haber vivido la mayor bonanza petrolera de nuestra historia. 

Esta semana que recién culminó, trajo consigo el aumento desmedido del dólar, que venía subiendo en promedio 25% mensual. Con la aprobación del régimen de 36 billones de bolívares en operaciones de crédito público -que son financiadas con emisiones sin reservas del Banco Central de Venezuela- la divisa norteamericana aumentó 50%. Lógicamente, muchos se refugiarán en monedas fuertes ante la destrucción de nuestra moneda nacional.  

Al régimen se le acabó el cuento del “dólar criminal”, y eso lo deja claro el mismo BCV, al reconocer que la tasa de cambio oficial aumentó en el último año, más de 36.000%, mientras que el dólar paralelo, aumentó casi 30.000%, dejando en evidencia cuál es el "dólar criminal".  

Lo otro que quiero destacar es que los precios no están “altos”; Lo cierto es que nuestro bolívar no tiene respaldo, está muerto, producto del saqueo más grande que jamás haya ocurrido en país alguno. Las reservas son las que le dan soporte a la moneda y ya se están acabando. Lo que circula en billetes no vale nada, y la mayoría del país y del mundo están clarísimos que el chavismo es la causa de esta crisis. 

En definitiva, el régimen de Chávez y Maduro volvió rico a unos pocos con su modelo perverso, que no ha hecho otra cosa que aumentar la pobreza, al punto que los que ya eran pobres les quitó hasta el “pellejo”. 

Y, para rematar la guinda que le falta a esta gran torta, es inevitable que en los próximos días el régimen se vea en la obligación de aumentar nuevamente el salario mínimo, y con ello impulsará el dólar por las nubes, y por ende el poder adquisitivo de nuestro pueblo continuará mermando. 

Por esto y más, es que nosotros desde Unidad Visión Venezuela seguiremos insistiendo en el Encuentro Nacional de las fuerzas democráticas, -que tenemos un mismo objetivo-, pero con grandes diferencias en cuanto a la estrategia para salir de este régimen. Por el país, por los venezolanos que ya no aguantan más, y que cada día van muriendo de hambre, de mengua; es que urge este diálogo interno en la oposición, en el que podamos llegar a acuerdos sobre ese cómo, para con una sola estrategia poder lograr el establecimiento de una verdadera democracia.  

Es la unión nacional, la unidad de voluntades y de propósitos. Por ello volvemos a instar desde esta tribuna, a Juan Guaidó a sentarse a planificar con todos y cada uno de los sectores. Que asuma el liderazgo como un verdadero estadista, en nombre la mayoría de ese pueblo que hoy sufre y llora ante esta grave crisis en la que ya no pueden adquirir con su sueldo ni un cartón de huevos, mucho menos un kilo de carne, es que ni siquiera un pollo, cuando mucho le alcanza para un pedazo de queso. Como hemos venido sosteniendo, el soberano clama por soluciones y exige establecer como prioridad recuperar el poder adquisitivo del ciudadano.  

Finalmente hago un llamado a todos los demócratas, a que comencemos a trabajar desde ya en una campaña dirigida a exigir garantías electorales, promover el voto como real salida de esta crisis económica, política y social que nos está exterminando. La solución está en nuestras manos. 

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla

miércoles, 11 de noviembre de 2015

CARLOS RAÚL HERNÁNDEZ, TODO EL MUNDO TIENE OPINIÓN POLÍTICA, Y CRITERIOS SOBRE LOS QUE MANDAN...

El proceso que ruge en 1992, viene con apoyo de varios grupos insurreccionales derrotados por décadas, y se pegaron rápidamente empresarios, sindicalistas, intelectuales, capitostes comunicacionales, que siempre soñaron liquidar el régimen de partidos. Un hoy seudopositor candidato a diputado por el MIN, el 4F esperaba un lote de armas que no llegaron, para hacer alguna gracia. El golpe, al contrario de ser efecto de la corrupción, la pobreza, la ineficiencia, como dice la leyenda dorada, explota cuando la democracia corregía sus errores pasados, igual que el resto de Latinoamérica. El enemigo era la ola neoliberal en su distorsionada jerga: descentralización, apertura económica, reforma del Estado y del municipio, el cambio positivo. Eran las lenguaradas de la izquierda anacrónica del continente y por eso lo acompañan los sospechosos habituales de la democracia.

De otra manera no se entiende por qué alguien de larga experiencia en las lides, siga a un militar en cuyo curriculum brilla un golpe de Estado. ¿Lo apoyó por error, o la verdad es que era la realización de lo que él quiso hacer durante esas décadas y no pudo? Una cosa es equivocarse y otra es estar situado del lado choreto de la historia. Durante todo el siglo XX soñaron una revolución en Venezuela, pero Rómulo Betancourt los mantuvo a raya. El papel de los dirigentes que tendieron la cama a la revolución es básico para entender su triunfo ¿Cómo es posible que ganen criptocomunistas que sin excepción terminan por producir terribles crisis y arruinar presente y futuro? Triunfan en procesos electorales, pero eso no sería posible, ni tampoco suficiente para apoderarse del poder total, puesto que la democracia es una compleja estructura de mecanismos que nace precisamente para prevenir la tiranía.

EL AGENTE PATÓGENO

Todo el mundo tiene opinión política, criterios sobre los que mandan, y es tendencia espontánea asociar lo que ocurre en la vida social con el gobierno. La ciudadanía se forma criterios -acertados o no- sobre lo que debe hacerse en política o economía y existen poderosas matrices de opinión generalizadas. Los desfavorecidos quieren comprensiblemente ganar más, trabajar menos y que los productos sean baratos. Concurren también al mismo tiempo resentimiento y admiración por los ricos y exitosos, bien sean países o personas. El sistema de creencias es contradictorio, incoherente y encierra valores antagónicos en lógica proposicional. De esta manera embelesan tanto Bill Gates como el Che Guevara, el éxito y el fracaso, lo que no parece lógico. Esa contradicción y muchas más conviven en la cultura, hasta que emergen caudillos autoritarios populistas que hacen predominante el polo del resentimiento y la envidia.

Así satanizan el éxito y el progreso personal. Fragmentan la comunidad en odios horizontales y convierten en enemigos del pueblo a quienes producen, crean, estudian y generan riqueza. Promueven una cosmovisión simple: los comerciantes suben precios porque no están regulados, las divisas se las roban porque el poder no las controla, se pagan bajos salarios porque el gobierno apoya la explotación: la culpa es de los que te arrebatan la riqueza (ser rico es malo) y de gobiernos títeres (cúpulas podridas, casta, momios, partidos). Individuos de derecha e izquierda del viejo orden, imbuidos de esta estúpida visión del mundo, ven la ocasión de pasar factura por sus derrotas y frustraciones, y el movimiento revolucionario los usa y deshecha. Ellos son vitales para polarizar en un movimiento estratégico opiniones antisistema aisladas de los ciudadanos, que en condiciones normales se resolverían dentro de la convivencia.

¿POR QUÉ LOS DISIDENTES?

Chávez se convirtió en un candidato aceptable gracias al apoyo de varios partidos y dirigentes conocidos. El 4F de 1992 luego del pronunciamiento militar, el gran país estaba en vilo, desconcertado, pero las declaraciones comprensivas de varios importantes factores de poder, y la furiosa campaña anti-puntofijista, le confirieron un sentido heroico. La dramática diferencia es que en todas partes, salvo en Venezuela, fracasó la insurgencia anti-apertura porque los liderazgos establecidos fueron muro de contención ¿No conocían los jefes políticos, empresariales e intelectuales confundidos, el proyecto de Decretos del golpe, que disolverían todas las instituciones con una persecución masiva? Pensaban abrir procesos penales contra "los culpables -directos o indirectos: horror- de la "corrupción general, el acaparamiento y la especulación", una cacería de brujas generalizada. Luego muchos se lanzaron del tren revolucionario por diferentes razones.

Los que no tenían muchos conocimientos de la política, por decepción, al considerar que las promesas fueron incumplidas, como ocurre con las mayorías populares. Algunos dirigentes porque los escrúpulos y las convicciones al final se impusieron sobre los beneficios que da el poder, y cruzaron para colocarse en primera línea de combate contra lo que apoyaron, un gran mérito, una expiación. Se incorporan a los partidos y a la Unidad. Pero caso distinto es el de aquellos que cambiaron de bando, pero siguieron actuando contra los partidos, estimulando opciones para destruirlos. Se fueron de la revolución pero siguen pensando parecido y posiblemente apoyarían una revolución verdadera. Los hay de varias edades.

Carlos Raul Hernandez
carlosraulhernandez@gmail.com
@carlosraulher

Caracas - Venezuela