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miércoles, 9 de septiembre de 2020

OMAR ÁVILA, EL MAL LOBBY POLÍTICO DE VENEZUELA

Si se avala prohibir la importación de diésel en el país, es obvio que se debe tener un plan para enfrentar la escasez de comida, ya que no habrá transporte, plantas eléctricas en los hospitales, ni energía en las termoeléctricas. Quien corta una vía, debe estar en capacidad de abrir dos más; caso contrario, está desconectado de la realidad del país o simplemente vive desde hace mucho tiempo en el exterior. 

¿Quiénes son los responsables del lobby para bloquear el diésel? ¿Qué sentido tiene debilitar más a la población o hacer aún más difícil la distribución de alimentos o evitar que las plantas que funcionen con diésel generen electricidad? ¿Eso va a debilitar al gobierno?

No permitir que llegue diésel a Venezuela es un crimen contra los venezolanos.

¿Que no haya combustible para transportar alimentos, para termoeléctricas o producir alimentos va a generar un cambio político? ¿Eso va a convencer a la élite gobernante de dejar el poder? ¡Indudablemente que no!

No podemos continuar con una política sectaria, esa “política” entendida como "si no haces lo que yo digo, no tienes derechos". Es la amenaza abierta. Es el resumen de la lógica autoritaria que sembró Chávez y alimenta permanentemente a los sectores radicales en nuestro país.  

Los cambios que provocan las acciones políticas opositoras a los regímenes autocráticos, no suceden de un día para otro. Requieren determinación para sostener una ruta estratégica; por lo tanto, pedir resultados inmediatos y referirse a ellos como síntoma de fracaso solo siembra más desesperanza.

Ya es tiempo de observar y señalar con nombres y apellidos a quienes para hacer una sola cosa bien, tienen que hacer diez cosas mal; por esta razón estamos estancados. ¿Acaso la privación de gasolina, elecciones y consenso son positivas o productivas a la hora de hacer más llevadera esta crisis?

Un estratega puede cortar una vía de suministro al enemigo y obtener algún resultado esperado, pero jamás puede pretender que cortando suministros a las víctimas de su enemigo, este se debilitara. Hay un mal lobby político en el caso de Venezuela.

Recientemente, Donald Trump en la Convención Republicana habló de sus éxitos en política exterior nombrando a China, Irán, Israel e ISIS, pero no dijo ni una palabra sobre Venezuela. ¿Por qué? Adicionalmente, para Joe Biden la opción militar estaría descartada. Ambas personalidades, en líneas generales han dicho que el caso venezolano deben resolverlo los venezolanos, con apoyo de la comunidad internacional en segundo plano. 

No al revés. Esta es una política bipartidista, agarren dato y pisen tierra. Los lobistas aparte de hablar deben saber escuchar, observar, analizar y asumir su responsabilidad ante las malas estrategias y las tácticas fallidas. Llegó la hora de dejar atrás a esos vendedores de ilusiones que crean más frustraciones y desmovilizan a la gente, es hora de renovar el lobby, estamos en el mejor momento para dar un giro de 180° y avanzar hacia una verdadera ruta democrática, con más pluralismo, tolerancia y participación.

Esperamos que no pidan sanciones para los más de 14 mil candidatos que nos postulamos a las elecciones parlamentarias, y que amenacen con sancionar a quienes votemos el próximo 6D.

Ya basta de equivocaciones, las sanciones no debilitan al gobierno, debilitan a la sociedad, mientras aumentan el costo de salida del régimen, dividiendo cada vez más a la sociedad política; además cohesiona la coalición dominante, legitima el discurso de agresión externa y oculta la responsabilidad del gobierno en la destrucción del sistema económico y de salud que necesita mucho más que un bono por cada profesional de sanidad. 

Pedirle a los venezolanos que sigan apoyando sanciones, bloqueos, y abstención, después de más de 2 años infructuosos y tortuosos para la gente, es exactamente lo mismo que pide la “revolución” chavista a sus partidarios. Estamos frente a dos extremos que se comportan igual, y como ciudadanos es nuestro deber reemplazar.

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla 
www.unidadvisionvenezuela.com.ve 

martes, 1 de septiembre de 2020

OMAR ÁVILA, VIENTOS DE PARTICIPACIÓN EMPIEZAN A SOPLAR

Los ciudadanos están cansados de la dictadura de los extremos, de la guerra por el poder entre gobierno y oposición, mientras la República intenta surgir de las cenizas. 

Desde Unidad Visión Venezuela consideramos importante la rectificación razonable de varios sectores de la sociedad, en cuanto a participar en el proceso electoral del 6D, ya que el camino más inclusivo y viable para un cambio, es el voto. 

La dirigencia política debe hacer un esfuerzo para reconectarse con la gente; pretender seguir con el mismo discurso, de usurpación, farsa y acusaciones para descalificar a quienes participaremos en las elecciones -porque según le estamos haciendo el juego al gobierno- los aislará cada vez más. 

La victoria se conseguirá al poner los pies sobre la tierra y recuperar la fuerza electoral opositora. El voto es una herramienta, no una meta. Por ello, queremos desde esta humilde tribuna hacerle un llamado a todos los Gobernadores y Alcaldes de la alternativa democrática para que reflexionen; especialmente me dirijo a mi amigo personal, el gobernador Alfredo Díaz: no vale la pena que arriesgues tu capital político por la ruta de la nada. 

Votar además de ser un acto de rebeldía contra el peor gobierno de nuestra historia, lo es también en contra de los que te llaman a no votar, para seguir lucrándose de nuestra desgracia. Primero, estaban construyendo capacidades, ahora construyen rutas excluyentes al rechazar dialogar, por ejemplo, con los partidos políticos que participarán en las parlamentarias. 

A los ciudadanos le decimos que no teman, el voto no es un delito. Si lo intentamos podemos hacer mucho más que no haciendo nada. El sectarismo es tal que esta semana veíamos que posicionaban un hastag #UnaseOApartese. ¿En qué se diferencia al “estás conmigo o estás contra mí”? Con este mensaje excluyente, es imposible conciliar, mucho menos unificar. No es con imposición, ni con polarización, venta de humo o frases vacías que vamos a poder avanzar para lograr el cambio. 

Entre las minorías que rezan el “Únase o Apártese” y el “estás conmigo o estás contra mí”, se encuentra un país más grande que clama por soluciones y paz. Al parecer ese país sobra y estorba. Un líder es el que muestra la ruta, no el que llama a sus amigos para que le hagan una ruta. 

Hay que entender que no hay una "falsa" oposición en Venezuela y tampoco una "verdadera", pero si hay una mayoría que nos oponemos al régimen, con ideas diferentes y que tiene el deber cívico de llegar a un verdadero acuerdo. 

Porque los gobiernos “no caen" solos por más incapaces que sean. Hay que construir la fuerza para sacarlos, y luego de construida debe expresarse electoralmente con el consentimiento de las fuerzas que se oponen en aceptar los resultados, luego de ser debidamente verificados en actas. 

El país nunca saldrá del atolladero si insistimos en seguir buscando errores para descalificar, es hora de mirar al futuro y unir esfuerzos para derribar el muro de un régimen autoritario, hegemónico, no competitivo. Si no lo hacemos nosotros, nadie lo hará desde el exterior. Actuemos más y tuiteemos menos. 

No sirve de nada si el objetivo es ganarlo todo. Ni votando, ni absteniéndose se puede conquistar todo. La solución en Venezuela pasa porque entendamos que habrá que compartir el poder entre diferentes sectores, que debemos llegar a un acuerdo con una agenda mínima en común.

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla 
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lunes, 24 de agosto de 2020

OMAR ÁVILA, UN DEMÓCRATA NO SE RINDE

Cómo entender que Nicolás Maduro está casi acabado y por claudicar, pero tiene el poder de organizar protestas en Chile y otros países de la región, liderar las protestas antirracistas en EEUU y dar la orden al Tribunal Supremo de Colombia de apresar a su político más poderoso. Parte del discurso inexplicable de la Narnizuela, que solo existe en las redes sociales.

Según esta “dirigencia” Maduro no solo es el hombre más poderoso del mundo, sino también es el más rico del universo. En su narrativa, si es verdad que contra tanto poder omnipotente "solos no podemos".

Hay que dejar a un lado esas excusas burdas, que el CNE fue nombrado por el TSJ (los 4 anteriores también), que vamos a "ilegitimar a Maduro" (ya según los abstencionistas Nicolás es ilegítimo desde el 20M2018), que "no hay condiciones justas para votar" (realmente nunca las ha habido), que “votar en pandemia es un crimen (españoles, franceses, polacos, bielorrusos, dominicanos votaron en pandemia).

Para nadie es un secreto que el chavimadurismo desde hace años viene abusando del poder, con ventajismo y arbitrariedades al controlar todos los poderes. Es lo que hacen los gobiernos autoritarios. Ante eso ¿qué debemos hacer los demócratas? Simplemente no rendirnos y luchar contra esas adversidades.

El debate sobre las posibilidades de realizar las elecciones en diciembre debe continuar, pero no sobre la base de ficciones jurídicas, que sólo son reales en un Estado de derecho y no en un régimen autoritario, sino sobre la realidad de la amenaza de la pandemia que termine ni Dios lo quiera siendo incontrolable.

La abstención carece de elementos estratégicos, en un país con gran malestar social y precariedad desde su hogar no será capaz de propiciar cambios. Hay que brindarle herramientas y caminos transitables a la gente para que esta sea protagonista. La pelea no es retórica, ni por twitter, ni de videos. La pelea es votando.

La realidad es que llegará el 06 de enero y ya Guaidó no será diputado, imposible que vaya a estar en Miraflores, como lo dijo en días recientes, lo que sí es seguro es que si no salimos a defender la Asamblea Nacional masivamente, el 5 de enero se instalará en el Palacio Federal una mayoría madurista que solo garantizará que continúe el desastre.

No tengo la menor duda que surgirá un nuevo liderazgo responsable y competente dentro de la oposición de base.

Por ahora, entre bloqueadores estamos. Los que promueven el bloqueo a la gasolina para todos los venezolanos, acusan que les están bloqueando la entrada a unos recursos que ellos iban a repartirles a algunos profesionales de la salud, mientras tanto lamentablemente tenemos a la mayoría de nuestro pueblo atrapado entre estos demagógicos politiqueros.

Aterricemos y veamos también nuestras ventajas, por ejemplo: ¿Qué puede ofrecer un candidato oficialista para pedir un voto? ¿Qué va a prometer? ¿Leña para cocinar? ¿Velas para los apagones? ¿Más bonos? ¿Burros como transporte público?

Llegó la hora de pensar en grande, de analizar de manera amplia nuestra situación, no es un problema de "puros" e "impuros", de "verdaderos" y "falsos", de "traidores" y "leales". La condición humana, ya de por sí es bastante compleja. Es decir, no sirve aplicar pensamiento lineal para juzgar las reacciones de los actores políticos.

Para ello una de las múltiples cosas que tenemos que hacer, es flexibilizar nuestras expectativas, entender que si queremos salir de esta desgracia tendremos que hacer lo que la mayoría de las oposiciones democráticas en el mundo han hecho para poder lograr una transición.

La unidad consiste en ello, en la unión de puntos divergentes para converger en el objetivo de libertad para Venezuela, dejar a parte los intereses individualistas con el consenso para poder llegar a la mejor solución.

Revisando un poco la historia, valdría la pena preguntar si la Concertación Chilena legitimó a Pinochet al participar en su plebiscito en 1988, o Violeta Chamorro legitimó a Daniel Ortega al oponérsele en las presidenciales de 1990, o recientemente, Svetlana Tikhanovskaya legitimó a Lukashenko al participar en las elecciones de Bielorrusia.

Desde Unidad Visión Venezuela insistimos nuevamente, un demócrata no se rinde, un demócrata debe luchar y defender su derecho a participar en el juego político en condiciones justas, pero más aún debe hacerlo cuando el sistema es adverso

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
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martes, 4 de agosto de 2020

OMAR ÁVILA, EL PRIMER INSTRUMENTO PARA COMBATIR EL VIRUS ES LA VERDAD

Hay mucha gente que tiene coronavirus y lo oculta para que el Estado no lo recluya en cualquiera de sus depósitos.

Las cifras que ofrece el gobierno, siguen siendo muy bajas cuando se compara por ejemplo con la cantidad de médicos muertos. La habilitación del Poliedro, pedir a las iglesias que les preste los espacios, comenzar a acondicionar los gimnasios verticales, como el Parque Naciones Unidas, son muestra de que la situación está más grave de lo que dicen.

Con esto solo quiero significar y ratificar, que el primer instrumento para combatir este virus es la verdad.

Sin embargo, como bien lo expresaba en un twitter la Dra Adriana Morán: “es triste ver que la oposición una vez más se equivoca en el ataque al gobierno centrado en el manejo de la crisis. Nuestra tragedia la precede y urge buscar fórmulas para enfrentar lo que ya estaba demasiado mal, antes de que el virus lo empeorara todo”.

Es por ello, que desde Unidad Visión Venezuela conscientes de esto, hemos venido planteando propuestas en los distintos ámbitos para enfrentar y salir adelante en esta grave crisis que trasciende la pandemia. 

Con la llegada del Coronavirus, las desigualdades se han hecho más profundas, como por ejemplo, el tema escolar. Entendiendo que la educación es prioridad, presentamos unas propuestas puntuales desde mediados de abril. No nos quedamos ahí, e inmediatamente presentamos de igual manera las primeras 10 propuestas para enfrentar la emergencia nacional, que incluía observaciones importantes sobre el llamado Plan Vuelta a la Patria.

Asimismo, las propuestas de Unidad Visión Venezuela para enfrentar la emergencia y la coyuntura actual con políticas y medidas en lo social, en lo productivo y en lo sanitario, para lo cual, entendiendo que la pandemia del Covid-19 conjugada con los niveles de pobreza extrema y la situación humanitaria compleja por inseguridad alimentaria, sanitaria e hídrica que padece el país comportan una amenaza superior para toda la sociedad, hemos querido enfatizar y hacer entender que es momento de priorizar las razones técnicas por encima de los criterios de confrontación política, por ello solicitamos desde el pasado 30 de abril un derecho de palabra en el Consejo de Estado que preside la Dra. Delcy Rodríguez.

Finalmente, el pasado 10 de julio me apersoné en el despacho del propio ministro de Salud, Carlos Alvarado, para presentarle unas propuestas de estudio muestral epidemiológico, que consistía en la aplicación de un muestreo aleatorio de Covid-19 entre población asintomática, así como la aplicación de pruebas de detección de trazas de ARN del virus, debido al incremento casi exponencial de los niveles de contagio de la pandemia que habían triplicado la cifra en el último mes.

Coincidimos de igual manera con @NuevaTec47 que igualmente decía que: “hay algo incluso perverso en esa promesa de lo que harían mañana si cae el gobierno, cuando es evidente que no hay ningún plan para que esto suceda. Y la gente lo percibe con claridad”. 

Estamos tan, pero tan mal, que nos dicen que Diosdado se murió entonces salen las tendencias: “que es mentira”, “que es verdad”, “que no se muera para que sufra”, “que se hizo una cirugía plástica y se va del país”, “que va a resucitar", etc. Murió Chávez y aquí estamos, lo que pase con Diosdado, Maduro, Guaidó o cualquier otro no va a cambiar nada, quien tiene que cambiar es la gente.

Esta “cuarentena radical” que estamos viviendo con cola hasta en la autopista, con las calles con muchísima gente, nos debe llamar a la reflexión, sincerarnos y comenzar a velar por el distanciamiento social y el uso de mascarillas. La bioseguridad no es un juego ni un esnobismo, constituye la diferencia entre vivir o morir.

La curva continua en aumento, hay que entender que vienen medidas cada vez más restrictivas. No hay otra forma para intentar minimizar el contagio, la capacidad hospitalaria ya está siendo rebasada, ahora es una realidad que nuestro pueblo necesita ayuda económica y alimentaria para poder acatar y sobrellevar las medidas. 

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla 
www.unidadvisionvenezuela.com.ve 

domingo, 26 de julio de 2020

OMAR ÁVILA, URGE UN GRAN ACUERDO NACIONAL

Es difícil entender a estas alturas como un sector minoritario insista en otorgarle éxitos al modelo de inversión social de Chávez. Todos los Planes de la Nación fueron sueños sin asidero, ni sustentabilidad, simples transferencias de riquezas con inversión descontrolada y muchas veces corrompida; eso sí, con mucha propaganda y retórica.


La fiesta de las divisas preferenciales fue demencial. Funcionarios, viajeros, empresas, cambistas, financistas, comisionistas; una gigantesca piñata que emborrachó a una Nación entera por casi una década.
Recientemente el estudio Encovi-UCAB muestra la causa subyacente de la horrorosa pobreza que vivimos los venezolanos, de la destrucción del valor del trabajo y de la riqueza del país a manos de unos “iluminados”.
96% pobreza de ingresos, 79.3% pobreza extrema de ingresos, 54% pobreza reciente, 41% pobreza crónica, 70,1% caída PIB (2013-2019), 8 de cada 10 venezolanos no pueden cubrir canasta básica, 68% consume menos de 2mil calorías por día, 1 de cada 4 hogares con inseguridad alimentaria, 639 mil niños menores de 5 años con desnutrición crónica. Ningún estrato social consume el mínimo requerido de proteínas.


Adicional a esto tenemos la peor relación peso/edad y talla/edad en niños de 5 años en Sudamérica, con una población que producto de la diáspora bajó a 28 millones, pérdida de 3,7 años en la esperanza de vida, alta feminización y envejecimiento de jefaturas de hogar, 1,7 millones menos de niños en edad escolar, la cobertura universitaria se redujo a la mitad, casi la mitad de la población más pobre tiene rezago escolar de un año o más, unos 4 millones de niños con problemas para asistir a la escuela, y solo 4 de cada 10 mujeres participa en el mercado laboral.


Esta encuesta fue hecha antes de comenzar la cuarentena, es decir hoy en día sin lugar a dudas la situación se ha agravado. Estábamos mal, vamos peor y todo indica mayor caída, gritar o llorar no basta. La emergencia está aquí. No acepta slogans, ni salidas mágicas.
Vamos rumbo a los 3 años en hiperinflación, en default, 26 trimestres consecutivos con caída del PIB, caída de la producción petrolera, desempleo, son todas facetas de una misma tragedia económica inducida por el dogmatismo, populismo y la incompetencia de la “revolución”.


En resumen, lamentablemente nuestra Venezuela es el país más empobrecido de Latinoamérica.
Desde “Narnizuela” se apuesta por la política mayamera, que siguen y acatan una cúpula de “twitterzuela”, pensando y discutiendo que si Bolton piensa equis cosa, que si Trump lo que quiso decir fue tal cosa, que si Story ahora es colaboracionista, hasta llegar ahora al punto de decir que no van a perder el tiempo con los Noruegos en negociaciones, cuando llevamos meses sin conversaciones de ningún tipo. Es oportuno preguntarse: ¿En qué se aprovechó el tiempo? A lo que quiero llegar es al punto de que cuando será que nos interesaremos en lo que está diciendo y pensando nuestro pueblo, ese que está sufriendo y pasando calamidades, esos ciudadanos que debemos motivar, incentivar y organizar para poder lograr una salida. La solución está en nuestras manos. Desde Unidad Visión Venezuela llevamos al menos año y medio insistiendo que urge un gran acuerdo nacional.
Dip. Omar Ávila
Twitter e Instagram:
@OmarAvilaVzla .

viernes, 24 de julio de 2020

OMAR ÁVILA, ABSTENCIÓN ES EXTINCIÓN

Quiero comenzar mi artículo de opinión de esta semana, haciendo un llamado a nuestro pueblo a cuidarnos. Las noticias del contagio de personalidades en nuestro país y en el mundo, antes que cualquier otra consideración, debe abrirnos los ojos sobre una realidad indiscutible: no estamos a salvo, todos podemos contagiarnos y el peligro es real, y en un país tan vulnerable como el nuestro, en el que las cifras vienen subiendo exponencialmente, la probabilidad de que sea mortal es mayor.

Estamos en una nueva realidad. A las condiciones políticas y técnicas que debemos exigir al Poder Electoral, tenemos que sumarle ahora las garantías sanitarias para evitar que el COVID-19 continúe propagándose, o en su defecto si de aquí al 6D ha logrado controlarse, este evento no termine generando un nuevo brote.

Al día de hoy, continuamos pagando las consecuencias de la abstención del 2005, fue una experiencia política nefasta, fue ahí cuando comenzó el desmontaje institucional en Venezuela.

Cada día son más los venezolanos que “abren los ojos”, que entienden y aceptan que los marines no van a venir, que las sanciones no sacarán a Nicolás de Miraflores, como no sacaron a los Castros de Cuba, que el TIAR no sirve, que no habrá golpe de Estado con la FANB y que Maduro no va a renunciar. Lo que deja en evidencia que solo nos queda como única arma: el voto.

Que no ganamos nada con no votar, que la ruta de la abstención solo nos lleva a la extinción. Que en política no hay atajos, tiene que haber esfuerzo, trabajo y organización. Hay que volver a motivar a la gente: basta ya de esperar una salida milagrosa, hay que prepararse para la salida real, que la posibilitan el voto y la organización.

En pocas palabras, hay que llevar al gobierno al único terreno en el que le llevamos una ventaja enorme, forzarlo a medirse en el campo donde tiene menos fuerza, como lo es el electoral. Hay que entender que aislando al gobierno, además de aislarnos con él, no conseguimos nada, ya que el régimen es el que mayor capacidad tiene para soportar el aislamiento.

En fin, no es posible un país "libre de madurismo", así como no es posible un país "libre de la oposición" La fantasía de ganarlo todo -por parte de ambos bandos- está destruyendo al país.

Las elecciones parlamentarias, -si la pandemia lo permite-, no pueden entenderse como cierre de un proceso definitivo. Lo más realista es procurar que sean el mejor comienzo posible para una larga etapa de reinstitucionalización de la Asamblea Nacional y de recuperación del músculo político en el seno de la oposición.

Además, si como constantemente repite este sector de que: “todas las opciones están sobre la mesa”, votar sin duda alguna también debe de estar en consideración.

A los que piensan que 2 años es mucho tiempo para llegar a un referéndum revocatorio, y con él la posibilidad real de poder expulsar a punta de votos a Nicolás Maduro y su combo de Miraflores; les recuerdo que ya han pasado más de dos años desde la abstención del 20M 2018 y, año y medio desde que Guaidó juega a ser presidente.

Para finalizar, hay que preguntarse: ¿Cuáles son los resultados tangibles del interinato durante año y medio?

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla 
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Diputado a la Asamblea Nacional

domingo, 5 de julio de 2020

OMAR ÁVILA, “DICTADURA” NO SALE CON ABSTENCIÓN

Convocar elecciones en pandemia parece una estrategia para estimular la abstención por razones de prevención al contagio.

Parte de una táctica que ha venido utilizando un régimen autoritario y hegemónico, que a lo que más le teme es al voto masivo, a la organización y movilización de esa mayoría que lo rechaza.

Como decía Jorge Botti: “el líder señala rumbo, no sigue tendencias, se atreve a pensar distinto y habla sin temor al costo reputacional, aun cuando su planteamiento no tenga el respaldo de la galería que aplaude. Puede que no lo logre, pero el verdadero líder arriesga…”

No conozco ningún caso en el ámbito electoral, en el que la abstención de uno de los sectores en pugna, haya impedido que aquel que obtuvo el mayor número de votos, se le considere ganador y se le proclame como tal. Así que a otro perro con ese hueso, de que dictadura no sale con votos. La verdad, es que dictadura no sale con abstención.

Abstenerse es beneficiar al gobierno y regalarle la AN, como ya lo hemos visto en el pasado reciente. Puede ser que el 20M no lo tenían claro, pero han pasado más de dos largos años, para darse cuenta que le regaló, por ahora mínimo hasta el 2022, a Maduro y su combo. Y lamentablemente, a las pruebas me remito, porque duélale a quien le duela, la realidad es que quien sigue mandando en el país –queramos o no- es Nicolás Maduro, y justamente por esa abstención de un sector opositor que llegaron a pensar, que las elecciones no serían válidas, así como también ocurrió con ese llamado a no votar en el 2005 por una Asamblea que resultó roja rojita y legisló sin ninguna oposición, lo que llamamos en criollo, se les dio un cheque en blanco al oficialismo.

Un sector de la oposición venezolana convenció a una gran mayoría de que absteniéndose deslegitimarían a Maduro. Un ejemplo de que la abstención no deslegitima ni desconoce fue la reelección de Bush en el año 2004. 

La abstención solo ilegitima a la oposición, por la simple razón de perder espacios de elección popular a cambio de inútiles simbolismos, sin dejar opción viable organizativa al pueblo. Desmoviliza y cierra los caminos transitables para el ciudadano de a pie.

Cuando la "ilegitimidad" impida que Maduro se siente en la ONU o Venezuela integre la Comisión de DDHH, en ese momento, tal vez yo considere dejar de votar. De resto, la legitimidad es propaganda.

Además ¿Cómo va a deslegitimar la abstención, en un sistema electoral como el nuestro en el que no es obligatorio votar? Lo que realmente deslegitima es el fraude, y eso solo se puede comprobar participando, teniendo testigos de carne y hueso, con las actas en mano.

Con todo esto solo tengo como objetivo visualizar sobre el poder que tiene el voto, llamar a la reflexión de que es esta la única vía para conseguir una salida en paz de esta crisis que tenemos en todos los ámbitos en el país. No busco convencer a nadie, sino hacer reflexionar con argumentos de que la ruta es electoral, sin necesidad de atacar e insultar a quienes no piensen como nosotros en Unidad Visión Venezuela.

Quien no quiera votar este 2020, que me diga cuál es la solución verdaderamente realizable, sin que el pueblo siga padeciendo las consecuencias de la polarización.

Es propicio recordar que Guaidó y compañía existen gracias a que todos salimos a votar. Sin importar quién presidía el ente comicial. Ese argumento de algunos colegas parlamentarios que dicen que solo irían a elecciones con un CNE nombrado según la Constitución, olvidan que nosotros estamos en el Parlamento y somos mayoría porque ganamos unas elecciones con un Poder Electoral nombrado por el Tribunal Supremo de Justicia (de Maduro) y presidido por Tibisay Lucena.

La verdad es que en las últimas dos décadas, el único Consejo Nacional Electoral         electo por la AN, fue el del 2006, por cierto con una Asamblea totalmente chavista debido a que en el 2005 la mayoría de la oposición se abstuvo. De paso, cabe recordar que, fue con ese CNE que perdió Chávez en 2007 el referéndum para la reforma constitucional, a pesar de que este se encontraba en el mejor momento de popularidad. 

Ganaron en el 2010, pero perdieron en ese momento la mayoría calificada. Gana Nicolás Maduro por mínima diferencia en el 2013, hasta que en la elección del año 2015, cuando a pesar de tener 15 años en el poder y contar con todas las ventajas a su favor los derrotamos con unidad, organización, movilización y con nuestra única arma: el voto.

No voy a negar que hay muchísimas cosas que cambiar en nuestro sistema electoral para recuperar la confianza en el voto. Cambiar el CNE fue solo el primer paso. Nos toca ahora luchar juntos por condiciones que nos permitan expresar la mayoría que somos a través del voto. Lucha que no es solo una tarea de los partidos y de la dirigencia política, sino también de la ciudadanía. Debemos exigir que se respeten nuestros derechos civiles y políticos.

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla 
Diputado a la Asamblea Nacional

martes, 30 de junio de 2020

OMAR ÁVILA, CÓMO ATENDER EL IMPACTO DE LOS COSTOS DE LA GASOLINA

Desde nuestra organización política, Unidad Visión Venezuela hemos hecho público los planteamientos que enviamos al Vicepresidente del Área Económica, Tareck El Aissami. En esta misiva formulamos algunas consideraciones en virtud del ajuste al esquema de comercialización de los combustibles en país, en el cual pasamos de un sistema de 100% subsidio, a uno dual de subsidios generales limitados y de comercialización parcial a precio de mercado.

En tal sentido, previamente tenemos algunas interrogantes sobre el método de distribución de los costos de producción del combustible. Si el costo internacional de la gasolina ronda el 0,39 $ el litro, ¿por qué la de costo libre se vende a 0,50$? ¿Cuál es el costo real de la gasolina importada? ¿Cuál es el destino del 0,11 $ recaudados adicionales? Es evidente que el suministro de gasolina subsidiada a 0,02 $ o 5.000 bolívares no está dándose en el volumen necesario. ¿Cuál es la razón?

Existen indicios que el sistema de transporte de combustible está operativo por debajo del 40% del requerimiento. ¿Cuál es el reporte oficial del funcionamiento de la flota de transporte de gasolina y los centros de distribución/llenado?

El sistema de subsidios previos (al costo del combustible) son potenciales incentivos a la reventa del mismo a precios mayores, es por ello que hemos propuesto: En primer lugar, que la totalidad de la gasolina sea cancelada a un precio fluctuante de mercado, en segundo lugar que se destine una sobretasa de entre 20% y 35% del costo de mercado neto -incluyendo la ganancia de los operadores- para destinarlo a la financiación de los subsidios y las inversiones en la cadena de valor del combustible.

De igual manera, hemos propuesto que a los sectores sanitarios, transporte, logístico, seguridad y educación se les aplique un modelo de devolución de entre el 50% y el 80% de la inversión realizada en adquirir un volumen tope de combustible. Este modelo sería por la vía del sistema de pagos digitales, que permitiría determinar el número de litros adquiridos y el lugar; además pondría a disposición fondos líquidos, ya facturados, a disposición de los objetos de devolución; por otro lado desincentiva la reventa; y una última consideración es que permite identificar en forma directa a los receptores de subsidio y contabilizar los montos.

Debemos de tener claro que la Venezuela actual y la del futuro inmediato, no cuenta con recursos suficientes para sostener una gama amplia de subsidios universales y de impacto general, lo cual obliga a, que para el sostenimiento y la oferta de servicios funcionales, sea indispensable transferir los costos al consumidor y dotar al sistema de un conjunto remedial y repositorio de subsidios que aligeren el impacto social de los costos. El Estado tiene el reto de dejar de socializar las pérdidas y riesgos de los privados y de encontrar un equilibrio financiero - social - ambiental que permita su funcionamiento.

Desde Unidad Visión Venezuela estamos convencidos de que es el momento de centrar las acciones en el país y su gente, de elevar el interés colectivo de nuestra Nación por encima de cualquier otro proyecto personal o grupal.

Desde el pasado 30 de abril en la Vicepresidencia de la República, consta nuestra solicitud de derecho de palabra al Consejo de Estado de manera formal, en mi condición de diputado. Es uno de mis deberes hacer llegar a las instancias que sean necesarias nuestras propuestas en lo social, en lo sanitario y en lo productivo, para enfrentar la Emergencia Nacional que se ha agravado producto de la pandemia. Esperamos ser en estos espacios la voz de los que claman por soluciones y políticas acertadas. Es tarea de todos hacer lo propio por el país. 

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla 
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Diputado a la Asamblea Nacional

domingo, 21 de junio de 2020

OMAR ÁVILA, PODEMOS LOGRARLO

Mientras una parte de la clase política continúa en la virtualidad, rodeados del confort, la triste realidad que vive la mayoría de nuestro pueblo la podemos palpar en el día a día en las calles de toda la geografía nacional. Enchufados de lado y lado disfrutan de los recursos y privilegios que nos pertenecen a todos los venezolanos.

Juan Guaidó tiene al momento de escribir este artículo, 515 días como supuesto “presidente interino”, ese que según la CRBV debía durar 30 días, mientras él y su entorno solo les preocupan y ocupan sus negocios; por otro lado, Nicolás Maduro continua en Miraflores y los venezolanos estamos cada vez peor, en pleno Siglo XXI: con fallas en todos los servicios públicos sin distinción de raza, credo o filiación política, pero lo peor es que ni siquiera para comer tiene hoy en día la mayoría de nuestro pueblo.

Ante esto, en lo personal, como parlamentario y junto a hombres y mujeres que me acompañan en Unidad Visión Venezuela, estamos haciendo todos los esfuerzos posibles por poder tenderle la mano, darle orientación y acompañamiento a esa mayoría que sufre, mientras que una pequeña élite se disputa el poder.

Practicamos con #HechosYNoPalabras, presentando propuestas en cada uno de los ámbitos (Económico, político, educación, salud) y a través de un programa que hemos denominado #VisiónSolidariaVe el cual tiene como objetivo ir más allá de la denuncia, de la crítica, y darle soluciones en la medida de nuestras posibilidades y alcance que podamos tener. Por ello, hacemos un llamado a todos los hombres y mujeres de buena voluntad para que nos ayuden a poder expandir cada vez más esta mano amiga, de solidaridad y unión, poniendo a los ciudadanos primero.

Hacemos un llamado al gobierno a que escuche nuestros planteamientos, que podamos conversar sobre las distintas propuestas que le hemos venido presentando a lo largo de estos últimos años, a trabajar unidos en la solución de los problemas que aquejan a los venezolanos, y dejar para dirimir nuestras diferencias en el terreno democrático.

En nuestro país, urge que se den las condiciones mínimas, que se genere la confianza necesaria para que a través de la ruta electoral podamos ir logrando los cambios que grita y reclama la mayoría de nuestro pueblo. No es solo el nombramiento de un nuevo Consejo Nacional Electoral y la habilitación de todos los partidos; - como de hecho ya ocurrió y es un avance importante-, pero hay que ir a más, y eso incluye quitar las inhabilitaciones políticas, liberar a todos los presos políticos, llamar al proceso de elecciones parlamentarias, tal cual corresponden este año, con un cronograma como lo establece nuestra Carta Magna, en el cual podamos auditar y depurar el REP, abrir el proceso de inscripción a nuevos votantes, cambios de residencia. En resumidas cuentas, cumplir con su labor como lo establece nuestra Constitución, así como garantizar que cesen los abusos por parte del Estado.

Hago un llamado a los aspirantes a liderar los cambios en nuestra Venezuela, a que aterricen, dejen de fantasear y de vender potes de humo, que solo hacen que nos alejemos cada vez más de la salida de Nicolás Maduro y su combo; y que comencemos a transitar unidos, organizándonos a través de la única arma que tenemos los demócratas, como lo es el voto, en el que todos sin excepción le hablemos claro al país, que el único camino real y factible que tenemos para salir de este desgobierno, es como dice mi amigo; el licenciado Jesús Seguías: “es comiéndonos ese elefante en rodajas”, es decir, yendo al terreno electoral, Asamblea Nacional (2020), gobernadores y alcaldes (2021), y si tenemos el músculo, la organización necesaria para expulsarlos del poder a punta de votos en el 2022, solicitar el referéndum revocatorio. Seguir con paso firme sin descanso, sin abandonar ni un solo segundo el camino democrático, para en el 2025 poder expulsar de manera definitiva al peor gobierno que hayamos tenido en la historia contemporánea de nuestra Venezuela.

Son más de 20 años con una dirección política, que ha apostado a la inacción, a que otros van a hacer el trabajo que nos corresponde a nosotros, esperando una salida milagrosa. En política no hay atajos, por lo que urge, en bienestar del país, es seguir luchando para poder recuperar la República, que nos preparemos para la salida real que con trabajo, esfuerzo y organización podemos lograrlo. 

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@omaravila2010
@OmarAvilaVzla
Diputado a la Asamblea Nacional

martes, 2 de junio de 2020

OMAR ÁVILA, LA ABSTENCIÓN FRACASÓ Y NADA CAMBIÓ

El gobierno ya en campaña, solo busca estimular la confrontación. Maduro busca radicalizar aún más a los sectores extremistas de la oposición, con el objetivo fundamental de alejarlos una vez más del voto al que sí le teme. Necesita desesperadamente más Operaciones Gedeón. Lanzarnos al pozo sin fondo del abstencionismo.

Dicho de otra manera, el gobierno necesita que los factores extremistas de la oposición la sigan dirigiendo y se radicalicen más. Ante esta provocación del régimen, la dirigencia política de oposición debe mantener cabeza fría y mayor racionalidad.

No podemos seguir con una dirigencia que espera que con la inacción, suceda lo mejor, esa que como se le acabó la lista de fantasías, vuelve con el fulano cuento del TIAR. Que sigue diciendo lo que la gente quiere oír, y no la realidad. Lamentablemente no hay cómo asumir la vía insurreccional contenida en la Constitución porque no hay fuerza interna ni externa. Esa es la cruda verdad, es la hora de que todos hablemos con sinceridad de las opciones electorales a mano, en la que lo primero que debemos de hacer es presionar para que se produzca un acuerdo para renovar el Poder Electoral.

Llegó la hora de que estos sectores reconozcan que la abstención no ha tenido ningún beneficio, que como estrategia fracasó y nada cambió, por ello desde Unidad Visión Venezuela queremos dejar claro que la ruta es electoral, que hay que pisar tierra y concentrarnos en ese camino, - aunque para muchos parezca largo-, es la única vía: Parlamentarias 2020, Regionales 2021, si de aquí al 2022 hemos logrado avanzar lo suficiente vamos por el Revocatorio, y sino tener claro que vamos a organizarnos para en el 2025 ir definitivamente por la silla de Miraflores.

Es importante que distintos sectores de la sociedad, como la iglesia se vayan sumado a esta ruta, y por ende al llamado al voto.

Por supuesto que en el medio de este camino, debe haber una negociación que permita ir avanzando en los distintos problemas que aquejan a nuestro pueblo.

No podemos seguir estancado, ni mucho menos divididos, por ello nuestra invitación es a que trabajemos en la reunificación de la oposición, la reestructuración del liderazgo, la conformación de una plataforma partidista, y la legalización de los partidos ante el CNE para ir sumando fuerza de aquí al 2025.

Quizás hablar con la verdad en este momento no sea suficiente, porque tenemos unas condiciones mucho más adversas que las existentes en 2015 en todos los sentidos, donde el capital político está menguado, pero alguien debe decirlo sin medias tintas.

Pero estoy seguro que podemos lograrlo, nuestra apuesta se basa en la pluralidad, en no caer en falsas retóricas. La democracia en el discurso es bellísima, pero la praxis es la que la valida. ¿Somos demócratas o no? Una coalición reducida al G4 es una representación incompleta y tullida de la oposición. Por supuesto que habría que replantear la Unidad, pero eso implica ampliar eficientemente sus estructuras, no restringirlas a la opinión hegemonizante.

Igualmente el tema del liderazgo de la oposición es complejo. Y lo digo por la calle del medio como me caracteriza: uno de los principales problemas que hemos tenido es la falta de un líder, hasta ahora solo hemos tenido candidatos.

“Liderazgo” que siempre ha estado en competencia. Todos peleando por la medalla de plata. En esta larga ruta, pero segura que estamos planteando lo fundamental es la propuesta, empujar esa unidad de propósitos que demanda ponernos de acuerdo en la estrategia, coincidir en los principios y acciones. Alinearnos en cuanto a los métodos de lucha. Entender que la estrategia inmediatista no funciona, de que poco sirven las encuestas que miden la popularidad individual, cuando no tenemos elecciones presidenciales a la vista

Omar Avila
oavila1973@gmail.com
@omaravila2010
Diputado a la AN

miércoles, 20 de mayo de 2020

OMAR A. ÁVILA H., EN PLENO RETROCESO SOCIAL Y POLÍTICO

Haciendo un análisis de la tragedia energética en la cual estamos obligados a subsistir debido a la corrupción y atrincheramiento del régimen socialista, no puede uno dejar de sorprenderse, a pesar de que la razón indique, que de no llegar a un acuerdo, cada día será peor que el anterior. 

¿Cómo pueden sostenerse en el poder aquellos que tiene al pueblo sin comida, sin agua, sin luz, sin gas, sin gasolina, sin electricidad, sin sanidad, sin seguridad y sin educación? 

La subsistencia del venezolano en el siglo XXI es tan precaria, que puede compararse sin lugar a dudas con aquella época de 1813, cuando Simón Bolívar promulga el Decreto de Guerra a Muerte, el cual fue practicado por los dos bandos en contienda; es decir, que ambas facciones actuaron de igual manera, alargando así la crisis. 

Este episodio amargo de la historia, duró siete años, lo cual indica que terminó en 1820, exactamente hace 200 años. Y francamente, la Nación sigue manchada de sangre, extraída por la fuerza para saciar los arrebatos febriles de nuestros gobernantes. La historia es cíclica. 

A inicios del siglo XVIII, cuando la Nación estaba devastada, ultrajada y sin fuerzas para continuar, surge una luz al final del túnel, el Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra, que irónicamente se considera un antecedente en la conformación del Derecho Internacional Humanitario, por el cual, hoy claman miles de almas, y que para la fecha aún no se les hace justicia. 

Es inverosímil pensar que en la era digital, globalizada y hasta intergaláctica, millones de personas estén confinadas y condenadas a vivir en las penurias de hace dos siglos. Si bien las estrategias de aniquilación y destrucción se han refinado con el paso de los siglos, las consecuencias y los efectos sobre la población son los mismos. 

Hago está comparación, porque deseo que la sociedad actual tenga presente que aún en las épocas oscuras, el respeto a la vida y a la dignidad terminan prevaleciendo. Sin embargo, tenemos que estar atentos al cómo y con quiénes articulamos las soluciones a los problemas, pues la historia política de Venezuela está plagada de desaciertos, desentendimientos, traiciones, incursiones, acuerdos ocultos y tratados que se incumplen.  

Volviendo al tema energético, sostengo lo que vengo afirmando desde hace más de un año: Venezuela está en emergencia eléctrica desde hace más de 10 años, debido a la “nula” inversión, la corrupción, pasando por Derwick, Odebretch, Duro Felgera, sumado a la falta de mantenimiento y dragado que casi llevaron al colapso del Guri. Se robaron Parques Eólicos enteros, y aun así tienen el descaro de justificar la crisis inculpando a las iguanas, al imperio, a los fenómenos climáticos, y por supuesto a sus adversarios y también colaboracionistas. 

Recuerdo haber alertado sobre las plantas bolichicas Derwick que iban a dar respuesta inmediata a ciertas contingencias. ¿En dónde están? 93% de ellas paradas en cero MW, lo único rápido fue como se llenaron sus bolsillos y el país sin electricidad, y unos cuantos miles de millones de dólares en las cuentas de unos pocos. 

También manifesté mi malestar por las muertes de venezolanos en los hospitales cuando el sistema eléctrico falla por horas y las penurias en los hogares. Ya hace más de un año, que desde Unidad Visión Venezuela, hemos venido denunciando a viva voz las condiciones tan deplorables en las cuales nos obligan a vivir; la única verdad es que la ineptitud de este régimen rebasa con creces la paciencia más elástica. 

Si a toda esta desgracia se le suma la pandemia, podrá entender el lector que efectivamente vivimos en el momento más oscuro de la historia contemporánea. Que llegó el momento de articular socialmente soluciones para el país, aún en condiciones de amenazas, sometimiento, aislamiento, hambre y falta de gasolina. 

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@omaravila2010
Diputado a la Asamblea Nacional 

miércoles, 6 de mayo de 2020

OMAR ÁVILA, NI LOS UNOS NI LOS OTROS

Hace mes y medio cuando nos enteramos de la llegada coronavirus a Venezuela, decíamos que nos había agarrado el “catarro sin pañuelo” porque desde antes de la crisis de la pandemia, Venezuela transita por la recesión económica y asfixiante más larga de la historia contemporánea.  

En términos de mediciones modernas para el desarrollo, podemos decir que atravesamos por una catástrofe multifactorial, que nos ubica en el ranking de los países más vulnerables ante la sobrevenida pandemia del Covid-19, otras enfermedades contagiosas y por supuesto, un país con menos posibilidad de crecimiento y desarrollo debido al nefasto manejo macroeconómico por parte del régimen. 

Desde hace un mes, hemos visto distintos actores políticos del país, a pesar de las diferencias ideológicas e incluso personales, proponer la unidad de esfuerzos para superar el Covid-19 en Venezuela, exhortando firmemente a las partes del conflicto político venezolano a construir los acuerdos que estén a la altura de la emergencia, propuestas que desde Unidad Visión Venezuela hemos apoyado y vamos a seguir apoyando en pro de la unidad nacional para reconstruir la República. 

La crisis que vive Venezuela requiere de entendimientos, por ejemplo Juan Guaidó puede facilitar el acceso de las finanzas represadas en el extranjero, a nuestra República, y que esos recursos sean administrados de forma transparente; y por otro lado, los distintos actores políticos del país -incluida la sociedad civil- tengan acceso a la supervisión y contraloría de los mismos.  

Los venezolanos debemos entender, que en el marco de la actual crisis económica mundial, si la gente no trabaja, se muere de hambre; por lo tanto, urge activar protocolos prácticos y seguros para oxigenar la microeconomía.  

Para nadie es un secreto que la crisis política, social y económica que venimos padeciendo, cada vez con mayor fuerza, es producto de 28 meses en hiperinflación, de un PIB que se ha contraído en más de 70% en los últimos 3 años y en consecuencia, un tercio del país requiere de ayuda humanitaria. 

Ahora toca flexibilizar por sectores, con condiciones de bioseguridad para identificar los casos asintomáticos. Por ejemplo, el sector productivo alimentario, transporte, textil y sanitario deben incorporarse dentro de un esquema de contingencia funcional, para asistir a la sociedad venezolana. 

Desde el pasado 24 de marzo propusimos desde Unidad Visión Venezuela instalar una Mesa de Consenso entre demócratas, socialistas y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), sólo para abordar la crisis pandémica en Venezuela. Hasta el momento, no vemos la más mínima voluntad de parte de los convocados a dar un paso al frente para iniciar una tregua en beneficio de la mayoría del país, que en realidad, se encuentra padeciendo en medio de una pugna política bastante disfuncional y tóxica, pero bastante lucrativa para algunas individualidades políticas.

En vista de escasa iniciativa consensual, desde Unidad Visión Venezuela, hemos presentado a la opinión pública y a las fuerzas políticas en pugna, una propuesta con tres acciones fundamentales: En primer lugar, generar una directriz de operaciones humanitarias; en segundo lugar, solicitar un despliegue del Programa Mundial de Alimentos en el país; y en tercer lugar -y no menos importante- poder generar una plataforma de apoyo a emprendedores. Sin embargo, el elemento más importante es la liberalización: Hay que liberar de aranceles, impuestos y limitaciones la importación de materias primas alimentarias, agrícolas y agroindustriales (incluida maquinaria). Autorizar la importación privada de combustibles. Evaluar - Iniciar el concesionamiento de plantas inactivas de generación termoeléctrica. Reactivación del crédito bancario. 

El objetivo es generar confianza y condiciones favorables para el sector privado, entendiendo que poseen el capital, el arraigo, los medios de producción y libres de sanciones. 

En resumen, el venezolano común debe entender que la falta de consenso entre las fuerzas políticas que dominan al país, nos tienen sometidos en una recesión interminable, donde la mayoría sobrevive gracias a su fuerza de voluntad, recursos propios y la esperanza de un cambio de sistema en el mediano plazo. 

El pueblo debe entender que a punta de bonos (vengan de donde vengan) no se puede salir de la recesión. Aparte de ser una solución excluyente, populista y demagógica, en lugar de liberarnos, nos esclaviza cada día más. No necesitamos bonos, solo servicios públicos óptimos para generar condiciones de empleo, ocupación productiva, información, acceso a materias primas y recursos tecnológicos. En estos momentos, cuando los gobiernos fracasan, los ciudadanos deben empoderarse y tomar la rienda de su porvenir. 

El derecho a sobrevivir con dignidad no puede ser manipulado ni entorpecido por aquellos que detentan el poder; muy por el contrario, su éxito y permanencia se justifica en la medida en que son capaces de proporcionar los medios para mejorar nuestra calidad de vida. 

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@omaravila2010 
Diputado a la Asamblea Nacional

miércoles, 15 de abril de 2020

OMAR ÁVILA, TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA

Es fundamental recordar que en Venezuela los vuelos internacionales -mucho antes de la pandemia- estaban reducidos a su máxima expresión,  al menos en un 80%. Por lo tanto, cabe  preguntarse: ¿Es comparable nuestra situación con los países de primer mundo?

Es inverosímil escuchar la percepción y manejo de la mayoría de los  “políticos”  venezolanos, la cual se ha limitado a aterrizar a la gente, confinarla en sus casas y desentenderse de los graves problemas que atraviesa el país en materia alimenticia, sanitaria y energética.  Los mecanismos de poder, una vez más, someten a la población excusándose en hechos fortuitos; no es que "lo malo sea bueno", simplemente se debe ser objetivo al analizar las razones por las cuales los contagios están contenidos.

Cuando se trascienda la emergencia pandémica, los demócratas debemos repensar nuestras estrategias, ya que es habitual el debilitamiento y desarticulación de las fuerzas de oposición al régimen ante cualquier suceso de fuerza mayor. Delegar nuestra responsabilidad y potencial de lucha democrática en un país extranjero, siempre será un fracaso si primero no organizamos y unificamos nuestro potencial de lucha. EE.UU no puede ser una tabla de salvación, sin la verdadera democratización al interior de los partidos y movimientos políticos.

Propicia es la declaración de Elliott Abrams, para romper con el generalizado discurso de la imposibilidad de una salida negociada con el régimen; la incansable petición de intervención no es más que un desconocimiento de los procesos de transición en la historia.

Es obligante negociar, hacer ejercicio de la política, abandonar la impaciencia y fantasía de un arreglo exterior. Hay que abandonar la intransigencia contraproducente. Debemos superar el extremismo que marcan algunos personajes que llevan el mismo tiempo que tiene este régimen fracasando.

Pero es que el diplomático estadounidense, William Brownfield, fue más directo y cito textualmente lo dicho: "Es importante que la oposición siga concentrada en los pasos que deben tomar para acabar con esta tragedia. No deben contar con que EEUU u otro entrará a solucionarles los problemas que tienen".

En resumen, los pasos que deben seguirse tienen que ser constitucionales y legítimos, no terroristas, violentos, magnicidas o golpistas. Es decir, la dirección política tiene que aprender algo de lo que es democracia, ya que no hay forma de arribar a una transición exitosa, sino es por medios y métodos democráticos.

A propósito de haberse cumplido 18 años del 11 de abril de 2002, fecha que constituye el primer eslabón de lo que ha sido, una larga y evidente cadena de errores, que nos debe servir de lección para entender que no existen las transiciones “como sea”, por la simple razón que la estabilidad o inestabilidad de la democracia futura, depende precisamente de cómo lleguemos.

Sabemos que desde “twitterzuela” nos insultarán; otros más “valientes”, que ni siquiera están en el país nos amenazarán, pero seguiremos abogando por la paz, el diálogo, la negociación política, y el voto para salir del peor gobierno de nuestra historia. Somos demócratas a carta cabal y como tales, actuamos. Para rescatar la democracia no necesitamos actuar como un dictador más.

Para finalizar, desde Unidad Visión Venezuela queremos invitar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a sumarse con nosotros en esta lucha para crear conciencia, sin  amarillismo político, ni fanatismos, ya que necesitamos más que slogan o palabras bonitas para avanzar hacia el cambio que merecemos los venezolanos.

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@omaravila2010
@OmarAvilaVzla
Caracas-Venezuela

lunes, 6 de abril de 2020

OMAR ÁVILA: CONCIENCIA POLÍTICA

Vivimos momentos de suma dificultad, ansiedad e intranquilidad, que requiere una necesaria inclusión y cohesión de todos los sectores de la sociedad venezolana, ya que no es la pandemia en sí misma la causa, sino que además tenemos un sistema político fracturado y polarizado, lo cual dificulta el éxito de cualquier plan o medida propuesta para lograr un mínimo de avance o respiro en medio de las dificultades.

Necesitamos que los gobernantes se incluyan y reconozcan a sí mismos como parte del problema y que la ciudadanía se acerque de manera más activa y decidida a participar en las soluciones que se han planteado. No es factible pensar que el gobierno podrá resolver todo, pues es precisamente la falta de coherencia y atino las fuerzas que detentan el poder, lo que nos tiene sumergidos en la desesperanza y la barbarie.  En todo caso, entendemos que la situación es tan crítica, al punto que debemos unirnos para salvaguardar la vida y la salud de todos los venezolanos. Las peticiones de libertad, justicia, calidad de vida, democracia, palidecen al lado del clamor por el derecho a la vida; si estás vivo lo tienes todo, si estás vivo tienes la esperanza de luchar por tus valores y principios.

No es momento de continuar en el “todo o nada”. Recordemos que la inclusión está prevista en la Constitución, en fin, se requiere que haya una serie de derechos, que no pasan más allá de la única condición de ser venezolanos. Ni siquiera te pide la Carta Magna que tengas número de cédula. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela garantiza derechos indistintamente de posiciones políticas y mucho menos partidistas.

Urge trabajar para cohesionar a la sociedad venezolana de manera constructiva; no descartar un posible reencuentro de las fuerzas políticas del país, sin que ello signifique perdonar las injusticias, evitar investigaciones, o condonar la fuga del tesoro nacional; por el contrario, la situación que estamos viviendo hace que sea necesario unir nuestras fuerzas y recursos para trabajar en la búsqueda de soluciones, más allá de las peticiones de ayuda, porque cada país lucha con todo lo que tiene para proteger a su población. Incluso, a nivel internacional hemos visto ejemplos de solidaridad a pesar de las diferencias, tal como el acercamiento entre EEUU y China, lo cual indica que vivimos un momento histórico donde es necesario que los políticos nos revistamos de tolerancia, conciencia y verdadera diplomacia.



La vida de todos está en juego, por lo tanto, debemos unirnos para afrontar este desafío global que nos afectó en mala hora, ya que nos encontramos en recesión económica y con un precario sistema de salud que indudablemente colapsará si la pandemia deja de contenerse.

Urge entender la necesidad del acuerdo en colocar los intereses de la nación por encima de los intereses políticos; pretender seguir en la táctica del juego “todo o nada”, nos arrastra hacia caos total. Hacemos un llamado a prestar verdadera atención a los servicios de electricidad, agua, gas y aseo urbano, que requieren especial atención y mejora, así como también las telecomunicaciones y el transporte público, comenzando por el metro de Caracas.

Nosotros desde Unidad Visión Venezuela hemos puesto en la mesa 10 propuestas, serias, viables, incluyentes y pertinentes para poder enfrentar esta pandemia de la mejor manera, las cuales pueden ver a través de nuestras redes sociales (Twitter: @visionvenezuela Instagram: @unidadvisionvenezuela Facebook: Unidad Visión Venezuela). Pueden visitar nuestro blog: www.visionvzla.blogspot.com o entrar a nuestro canal de Youtube: Unidad Visión Venezuela.

Llegó la hora y el momento de ponernos las manos en el corazón y aportar todos, sin excepción, nuestro granito de arena, en aras de las necesarias soluciones que le urgen al país.     

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
@OmarAvilaVzla

lunes, 23 de marzo de 2020

OMAR ÁVILA: ¿QUIÉN PAGARÁ LA CUARENTENA?

El régimen de Maduro tiene que plantear más cosas que solo el "quédate en casa". Una cuarentena no es viable para quienes ganan 5$ mensuales y perdieron hace más de 10 años su capacidad de ahorro. ¿Puede un país que tiene la inflación más alta del mundo permanecer en cuarentena? ¿Es para Venezuela peor el remedio que la enfermedad?

Qué difícil es cumplir cuarentena en Venezuela, cuando tienes que salir a buscar el gas que no llega, el agua que nunca sale por el grifo, los alimentos para cocinar a diario, porque la nevera se dañó con los apagones; o salir a producir algo extra de dinero porque la hiperinflación estrangula tu poder adquisitivo para cubrir las necesidades básicas. 

En fin, la crisis estructural dejó a millones de venezolanos en una línea de pobreza que les impide acatar órdenes de rigor, aunque estas sean en beneficio propio, ya que está en juego la subsistencia básica.

La primera secuela del Covid_19, es la obligatoria reflexión de la dirigencia política venezolana: una sociedad polarizada, resentida y con una hegemonía tarifada como la impuesta por el socialismo para lucrarse con delirios ideológicos, hoy en día está imposibilitando todo intento de pensar sin señalar y descalificar al que no piensa como yo. La imperiosa unidad nacional, es difícil de alcanzar con unas fuerzas políticas cimentadas en el odio, resentimiento y venganza.             

Tenemos grandes problemas estructurales, la mayoría de la clase política está desconectada de la gente, y a pesar del coronavirus, permanecen cautivos en estériles discursos ideológicos, que no representan ni definen el imaginario colectivo venezolano.

La extrema anti política, no le permite al ciudadano común ejercer el derecho a luchar por su vida. Deben entender que no se trata de una lucha entre bien y mal, sino lucha entre la vida y la muerte. Pretender seguir actuando igual en circunstancias totalmente distintas, indica la incapacidad para entender la gravedad del momento e impide implementar medidas oportunas y efectivas.

No es dejar de hacer política, es volver precisamente a la política, con un lenguaje centrado en la verdadera crisis humanitaria, ya que lamentablemente, según los expertos en la materia, está crisis se acrecentará. 

Hacer política no sólo tiene que ver con la lucha por el poder, sino con la atención vital del ciudadano; menos aún, se deja de ser oposición por responder oportunamente a los asuntos del Estado. Desde Unidad Visión Venezuela, estamos conscientes de los límites y el alcance de nuestra novel fuerza, pero no podemos dejar pasar la oportunidad de hacer un llamado a la reflexión y rectificación de las facciones con más músculo, debido a que lo único que está en juego es la vida de la gente, teniendo en cuenta que es la primera vez en toda la historia de la humanidad, que mil millones de personas y decenas de países, están simultáneamente en cuarentena.

Ha llegado la hora de trascender 20 años de abusos y 20 años de errores, como los que hemos visto en los últimos días: para paliar el impacto económico de la pandemia en Venezuela, Nicolás Maduro decide aumentar la unidad tributaria casi el 3.000%.

Esperamos que en medio de la crisis, rectifique y se posponga este incremento.

La peste es ciega y no distingue entre posiciones políticas. Por ello nuestra invitación es a “remar” todos en la misma dirección. A quien no le debemos dar tregua es al virus.

Sin ningún tipo de complejos, urge la Unidad Nacional, sin miramientos, sin “pajas”, para salir lo mejor parados posible de esta pandemia, ya que sin vida no hay sociedad, ni política, ni economía, ni nada. El apoyo ciudadano a las instituciones hospitalarias, pasa por la decisión del auto aislamiento en la medida de nuestras posibilidades.

El momento más que político, es existencial, pero sobre todo humano. No tenemos la menor duda de que un liderazgo bien canalizado y representativo puede sumar y unificar fuerzas, puede conducir y dirigir la voluntad nacional convocando a la reconciliación de todos los venezolanos.

Omar A. Ávila H.
dip.omaravila@gmail.com
www.unidadvisionvenezuela.com.ve 
@OmarAvilaVzla

lunes, 2 de diciembre de 2019

OMAR ÁVILA: LOS “POLÍTICOS” EN SU SALSA

El lema de la oposición se agotó con el llamado “cese de la usurpación” que día a día cobra mayor parecido a los supuestos perniles que viene ofreciendo Nicolás Maduro desde hace tres años, que nunca llegan o llegan mochos. Cese de la usurpación que ninguno de los que lo pregona, dice cómo se va a lograr, simplemente porque no lo saben; ahora, en lo que si son unos expertos, es en descalificar a quienes planteamos rutas distintas, viables, realizables; es decir, propuestas claras que vayan a favor de los más necesitados. 

Urge que cese el sectarismo, el protagonismo, individualismo, los egos exacerbados, los ataques y descalificaciones entre los que nos oponemos al régimen y que nos escuchemos entre todos, pues la solución a los problemas del país no es solo competencia de un grupito de 4, donde llevan dos décadas de fracaso tras fracaso mientras los ciudadanos se hunden junto con el país en la ruina, el hambre y la miseria, y solo ese minúsculo grupo, su cuenta bancaria emerge como la espuma. 

La gente ante la falta de unidad, de criterio, de ver que esta dirigencia sigue sin tener claro que el enemigo es el gobierno, que primero está el país, que nada hacen en beneficio de los ciudadanos, y que frente a los constantes enfrentamientos de la oposición peligrosamente ayuda a que continúe perdiendo terreno la “esperanza de cambio”. Por ello, hay que acabar con ese “todos contra todos”, y colocarse del lado de la ciudadanía, no más incoherencias. 

El tema no puede seguir siendo de los “políticos” cocinándose en su propia salsa, no puede ser que la “dirigencia” siga estando más pendiente de matarse entre ellos, que por ejemplo unirse a las protestas ciudadanas, que por cierto en el mes de noviembre, hubo más manifestaciones que el mes que lo antecedió. 

Las continuas manifestaciones de los diferentes gremios que agrupan trabajadores de la salud, educación, entre otros, que protestan solicitando reivindicaciones salariales y contratos colectivos. Pero está también esa protesta ciudadana que vemos a diario a lo largo y ancho de toda nuestra Venezuela, reclamando por la falla de los servicios públicos (agua, luz, gas), la inseguridad, la falta de gasolina, el alto costo de la vida, etc, y aunque estas no son garantía de cambio, urge darle dirección y organización real a las mismas. 

Hay que tener claro que toda protesta es política, simplemente porque estas constituyen una demanda a quienes ostentan el poder; que no sea partidista, es otra cosa. Y debemos tener claro, que no hay que partidizarlas. Por ello nosotros desde Unidad Visión Venezuela, continuaremos acompañando la justa protesta contra las miserables condiciones de vida que impone Maduro y su régimen, porque la vivimos y sufrimos también desde adentro, no la imaginamos como hacen muchos desde sus mansiones –dentro o fuera del país- comiendo salmón, langosta y caviar. 

La gente aspira y espera que nos pongamos de acuerdo, para que le demos solución a sus problemas, que le hablemos claro, con la verdad por muy dura que sea, porque el inmediatismo y las presuntas soluciones mágicas lo que han hecho y siguen haciendo es que continúe aumentando la diáspora y frustración, y que con ella se aleje -cada vez más- la posibilidad de lograr el cambio, atornillando al régimen, a pesar de este tener más de 80% de rechazo, producto de la mayor división existente que hayamos tenido a lo largo de estas dos décadas. 

Hay que recordar, que todos llegamos a la Asamblea Nacional electos por la manito de la UNIDAD, pero al día siguiente comenzaron a armarse fracciones de partidos, que día a día continúan aumentando las mismas, lo que hizo perder toda posibilidad de poder construir un poder real desde el Parlamento. Hay que asumir los errores cometidos con humildad, pero además es vital no solo reconocerlos, sino corregirlos, si es que queremos mantener la mayoría del Poder Legislativo. Desde ya podemos avanzar, poniéndonos de acuerdo para nombrar un nuevo Poder Electoral, y que prive la cordura, la sensatez y por ejemplo la discusión sobre el proyecto de ayuda al sector eléctrico que hace unas semanas introdujo el Grupo de Boston, tenga el apoyo absoluto por el bien de nuestro pueblo. 

En definitiva, debemos concentrarnos en nuestro pueblo, y para ello una vez más hacemos un llamado a la sensatez, en que logremos la agrupación de todas las fuerzas democráticas, para poder retomar la ruta electoral. Y para poder tener éxito, debemos lograr una estructura política que congregue a todos los descontentos.

Omar Avila
oavila1973@gmail.com
@omaravila2010
Diputado a la AN
Miranda - Venezuela

domingo, 24 de noviembre de 2019

ACTUALIZACIÓN, EL REPUBLICANO LIBERAL II, LUNES 25/11/2019

BEATRIZ DE MAJO: LA OCASIÓN LA PINTAN CALVA, CASO COLOMBIA,

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 4 minutos
Un muy buen observador y analista de la dinámica política latinoamericana es el periodista colombiano radicado en Paris, Eduardo Mackensie, desde donde publica sus observaciones frente a los hechos que afectan la evolución de nuestro subcontinente. Quien siga sus escritos personales y sus publicaciones digitales que incluyen otros analistas y opinadores, habrá podido darse cuenta como, con mucha anticipación, Mackensie estuvo alertado sobre lo que podía ocurrir en Colombia con motivo de la huelga general convocada para el día 21 de este mes y que culminó con hechos de vandalismo y ... más »

GUSTAVO PETRO, “EL SINDICALISTA”, CASO COLOMBIA

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Sin ninguna autoridad moral, el excandidato Gustavo Petro, el pasado viernes 22 de noviembre tuiteó en contra del presidente de la CGT( Confederación General del Trabajo) Julio Roberto Gómez, porque no seguía sus orientaciones de “huelga general indefinida”, ante eso hay que recordar que Petro proviene del M-19, grupo terrorista marxista que fue uno de los principales predadoras del sindicalismo colombiano, porque no hay que olvidar el asesinato de José Raquel Mercado presidente de la CTC (Confederación de Trabajadores de Colombia) en abril de 1976. Gustavo Petro, no es dirigente n... más »

JESÚS ALEXIS GONZÁLEZ: PROTESTAS POR EXCLUSIÓN SOCIAL O VANDALISMO PLANIFICADO

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El término exclusión social, surgió en los años 70 en Francia y se profundizó a partir de 1989 cuando el Consejo de Ministros de Asuntos Sociales de la entonces Comunidad Europea adoptó una resolución, con la finalidad de combatir la “exclusión social” y de promover la integración y una “Europa solidaria”. La inclusión social, por su parte, tiene varios sentidos y enfoques tal como: el acceso a niveles mínimos de bienestar y protección de acuerdo con el grado de desarrollo de la sociedad (CEPAL); la capacidad real de las personas de desarrollarse en la esfera civil, política y ciu... más »

CARLOS PADILLA: LA VERDAD

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 25 minutos
Fue el mexicano José de Vasconcelos quien pronunció la frase "Con la verdad ni ofendo ni temo" la cual fue trocada por el uruguayo José Gervasio Artigas por “Con libertad, ni ofendo ni temo”. Libertad y verdad bellas y nobles palabras que de hacerse efectivas enlazadas con la solidaridad expresada por la célebre "Amaos los unos a los otros" del cristianismo tiende a generar el buen vivir del género humano. Pero parece ser que la verdad es una y trino al conjeturar "Existe mi verdad, tu verdad y la verdad. Yo me quedo con la última que no es otra que la absoluta verdad la cual es ... más »

LEANDRO RODRIGUEZ: GUAIDÓ INTERNACIONAL VS. GUAIDÓ NACIONAL

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 37 minutos
Guaidó… ¿de héroe a villano? Cuando se habla de él hay que hacerlo en 2 perspectivas, la nacional e internacional, veamos: Lo que ha hecho el presidente interino no ha sido poco a pesar de las duras críticas recibidas producto de un justificado desespero popular. Guaidó a sabido orquestar el rechazo mundial contra el régimen castro-chavista que hoy usurpa y obstruye todas las esferas del poder del país. La comunidad internacional influyente y determinante, incluyendo Estados Unidos, Europa, Brasil, Chile, Argentina y organizaciones como la OEA, reconocen formalmente como presidente ... más »

OMAR ÁVILA: LA LUCHA ES CON PROTESTA Y VOTO

Unknown en EL REPUBLICANO LIBERAL II - Hace 46 minutos
La política es diálogo, no violencia. O es que acaso el hecho de que la Alta comisionada de la ONU, Michelle Bachelet se reuniera con representantes del régimen -hace algunos meses- evitó que hiciera un informe denunciando las graves violaciones de Derechos Humanos en Venezuela. Por ello me parece un error de Juan Guaidó y de parte de esta dirección política, negar el diálogo. Debe haber diálogo para poder elegir un Consejo Nacional Electoral de consenso, porque si desde la Asamblea Nacional no logramos ese consenso, entonces el Poder Electoral lo elegirá el Tribunal Supremo de Jus... más »