Mostrando entradas con la etiqueta ENTRE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ENTRE. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de abril de 2020

BEATRIZ DE MAJO, ESCOGER ENTRE LA PAZ Y LA PANDEMIA, COLOMBIA EN CÁPSULAS, DESDE ESPAÑA

Es imposible no comparar entre el tratamiento que se está haciendo del drama de la pandemia en Venezuela y el que se está instrumentando del otro lado de la línea de frontera que nos separa de los vecinos colombianos.  

Para los venezolanos y el régimen que administra la dinámica nacional, el tema de la crisis del contagio de Covid-19 es de vida o muerte porque encuentra al país en el peor momento de debilidad en todos los terrenos: el sanitario en primer lugar, pero igualmente el económico, el social, el de aprovisionamiento (gasolina incluida) el de infraestructura.  Y, aunque no se escriba en ninguna lado porque la atención está puesta en otro derrotero, el de popularidad del gobierno. Si. El madurismo está en su peor hora de apego popular. Así que una salida airosa de este episodio sanitario ayudaría mucho a sus jerarcas a asirse del poder que tanto les importa. Sin embargo no se percibe en el horizonte otras medidas que la del confinamiento y el requerimiento a terceros de efectuar aportes humanitarios para intentar instrumentar algún plan de protección a la ciudadanía    

Hay rasgos comunes en lo que ocurre más allá del Arauca. Porque aunque el país colombiano tiene una economía sólida, viene progresando consistentemente en lo social y su sistema sanitario es sólido y atiende a la inmensa mayoría de los neogranadinos, la hora política es muy compleja también para Iván Duque.   

Le ha tocado a este líder, desde la presidencia, cargar sobre sus hombros con la tarea de darle sustancia e implementar un Acuerdo de Paz que sus electores adversaban con mucha fuerza.  Por un lado esforzarse en materializar el desarme de los subversivos, ahora dedicados con dientes y muelas al crimen organizado, a la vez que intentar sanear los espacios del interior afectados por la violencia guerrillera, y ello al tiempo que se estimula una incorporación del campo a la dinámica económica y social del país.      

Pero aunque la voluntad exista en el gobierno colombiano para acometer una tarea que es preciso cumplir aunque sea a desgano, los recursos lucen ahora mucho más insuficientes para los fines de la paz, si al mismo tiempo se ha tornado imprescindible levantar recursos en cantidades monumentales para destinarlos a la batalla contra la contaminación y a fortalecer a las poblaciones más desvalidas y susceptibles de ser impactadas por la crisis sanitaria. La Fundación Ideas para la Paz lo advierte en un reciente reporte: Las limitaciones presupuestales del país “podrían profundizarse como resultado de la reorientación de recursos para responder a la pandemia”.      

Sin embargo el gobierno de Duque no se cruza de brazos y demuestra allí su compromiso. El último de sus movimientos ha sido obligar a las entidades de préstamo a comprar deuda pública denominada “títulos de solidaridad”, o TDS, a fin de captar fondos para hacer frente al impacto económico de la pandemia. Las entidades de préstamo estarán todas obligadas a comprar una cantidad de deuda equivalente a hasta el 3% de sus depósitos a la vista y el 1% de los depósitos a plazo a fecha de 31 de marzo.  

No hay escogencia posible. Los dos propósitos deben ser emprendidos con la misma férrea voluntad. A fin de cuentas se trata de ser extremadamente proactivo y recursivo y echar mano de cuanto recurso está al alcance para no abandonar las metas del Plan de Paz mientras se le presta atención a los aspectos humanitarios de la crisis sanitaria y no se deja de lado el progreso económico y social de Colombia. Si logra alcanzar victorias visibles en todos los terrenos Iván Duque acudirá a las próximas elecciones con un capital ganado nada deleznable.  

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1
Desde España

lunes, 20 de marzo de 2017

DOMINGO ALBERTO RANGEL: LA GUERRA DEL PAN, ENTRE MAFIOSOS Y VAMPIROS

DRAGONEANDO


Mientras los partidos pugnan por ser incluidos en el tarjetón y ven hacia otro lado… desde la sala situacional especialistas mercenarios dirigen la última escaramuza que algunos equivocadamente han bautizado como “La Guerra del Pan”. A mí no me parece que sea buena idea denominar con ese nombre lo que solo visto por encima podría decirse que es una acción guerrera contra la harina de trigo, los cachitos o los dueños de panaderías.
El tira encoge entre los panaderos y la SUNDDE más que una guerra parece otra trifulca de las muchas organizadas por un gobierno que busca ganar tiempo, controlar la empobrecida sociedad, desmoralizar a la gente y mentir. 
Me explico.
Como todo lo que sucede en un país empobrecido hasta límites que hace poco solo se veían en los reportajes de las guerras civiles africanas… un país al que sin embargo tanto los gobernantes como los que aspiran a serlo siguen catalogando como “país rico, que todo lo tiene”… no era de extrañar que el gobierno evada debatir las raíces del mal… y que para ello con todo el poder mediático de Miraflores señalen la especulación como gran responsable del drama panadero, sin dar más explicaciones… que las hay.
También era de esperar que la oposición… incapaz de hacer dos cosas a la vez… dedique todos sus esfuerzos a revalidar las franquicias del tarjetón… mientras pierden otra oportunidad para darle al país una señal de esperanza.
El diputado Julio Borges evidentemente sin haber analizado el problema porque es de suponer que su ya abundante familia no pasa dificultades para conseguir el pan… poco le faltó para exigir la canonización de los panaderos… con lo cual se puso a la par… desde el otro lado de la ventana… con el gobierno de Maduro que también ha estado a punto de pedir por adelantado la inclusión al Panteón Nacional del ciudadano William Contreras y por supuesto del comandante de la GNB para equilibrar nombramientos en un gobierno que dragonea ser militar-civil.
¿Sabe acaso el alto gobierno o el general Padrino, es lo mismo, que según rumores serios uno de los grandes consorcios molineros, ubicado en el estado Sucre, le pasa 1. 5 millones de dólares mensuales a los jefes militares que deciden cuando y en qué cuantía salen las remesas de harina para ser molida? ¡Después, ignorando lo anterior, en su programa La Hojilla de VTV, el comunicador Mario Silva, mondo, lirondo y sonriente señala ese consorcio como “oligopolio” responsable de los precios altos y la escasez!
¿Han calculado los expertos saca cuentas de Primero Justicia que los panaderos logran en promedio hasta 1100 % de ganancia cuando venden las canillas reguladas como se calculó en una investigación que dirigí en agosto del año pasado , cálculos que incluyen coimas y comisiones? ¿O que esos mismos angelitos reciben un kilogramo de jamón de espalda –para salirme del tema panadero- a Bs. 6. 000 y enseguida lo ponen en venta al público a 14. 000 Bs. y que cuando de jamón de pierna se trata lo pagan a 10.000 Bs el kilo para ser vendido a 24. 000 Bs.?
¡Si se ha de hablar claro, a los funcionarios civiles y militares, incluyendo boliburgueses, Bolichicos asociados, encargados de importar y comercializar la harina panadera etc. cabe llamarlos “ladrones”… pero a los panaderos en justicia les corresponde el mote de “vampiros del pueblo”! No a todos, gente buena la hay hasta en los burdeles, evidentemente.
Si se quiere salir del inmenso atolladero al que nos han llevado políticos con ideas absurdas es indispensable señalar los verdaderos culpables, no los actores de reparto: Comenzando por Nicolás Maduro que recibió como legado una herencia emponzoñada pero en estos años que lleva gobernando en vez de retroceder más bien sigue avanzando hacia un futuro que solo avizora mayor miseria, humana y física.
Continuando por la oposición parlamentaria –la MUD- que aún señalada como “en desacato” por el inefable Poder Judicial que tenemos los venezolanos… pierde la oportunidad de prohibir por ley o negociar o exigir por acuerdo de paz con el gobierno el cese del control de cambios. El desmonte de todas las inútiles alcabalas desde las cuales autoridades civiles y militares le roban a los productores en efectivo o en especies.
De la oposición organizada cabe esperar, salvo porque les conocemos sus ideas y ambiciones, un programa de gobierno que lleve a Venezuela a una situación sana que no es lo que tenemos.
Que enfrentaran al estatismo, socialista, centralista y militarista… que nos ha empobrecido al punto actual.
Para ser distintos y lograr metas distintas a las del chavismo-madurismo tienen que cesar las intervenciones de la economía. Promover la competencia como para que los panaderos ganen dinero pero sin extorsionar a los clientes como ahora sucede. Si el estado se concentra en sus funciones propias será posible minimizar la corrupción y las grandes empresas molineras no tendrán que pagar inmensas coimas a funcionarios militares para que les entreguen la materia prima que les permita trabajar.
Entiendo las razones de la MUD para seguir con el jueguito polarizado. Entiendo aunque me parece estúpido ponerse del lado de los panaderos que en general ganan porcentajes solo acostumbrados en operaciones de mafiosos. Entiendo muchas cosas.
Pero no me hagan creer que en manos de políticos que solo piensan en ordeñar groseramente un sistema como el que nos ha empobrecido a los venezolanos … las consecuencias de esta “Guerra del Pan” se van a superar… no, en pocos días habrá menos pan… y menos panaderías.
Domingo Alberto Rangel, doalra@yahoo.com, @DomingoAlbertoR, Resistencia Civil, Miranda - Venezuela

miércoles, 18 de noviembre de 2015

JOSÉ LUIS ZAMBRANO PADAUY, NAVEGANDO ENTRE DEA, OEA Y SOS

Han filmado una suntuosa película con la aprehensión del sobrino y el ahijado de la pareja presidencial. Esta historia cuenta con extravagantes narcos portando pasaportes diplomáticos, aviones de lujo, yates y hasta agentes encubiertos. Quizá extrajeron sin mesura un polvoriento capítulo de la serie “Miami Vice” o la realidad nacional sobrepasa la capacidad creativa del más suspicaz guionista.

Los sendos aprendices de narcotraficantes, con la cara lavada del abuso, se aprestaron a pasar su mercancía en la desprovista isla de Haití, haciendo semejante transacción nada más y nada menos que con los estupendos negociadores de la DEA, quienes les efectuaron un pormenorizado seguimiento a sus fechorías, dando al traste con el acto delictivo y el posible suculento botín.
Pero los dos jóvenes, Efraín Antonio Campos Flores (ahijado de Maduro) y Francisco Flores de Freites (sobrino de Cilia), deberán vivir los próximos años tras los barrotes de la justicia norteamericana, más allá de las acusaciones por narcotráfico y sucumbir por su ingenuidad al venderle 800 kilos de cocaína a agentes encubiertos de la Agencia Antidroga de Estados Unidos, por lograr efectuar un acto de burla al pueblo venezolano e irrumpir con descaro en el fango de su irreprimible deseos de codicia.
Cualquier variedad de versiones saltaron en las primeras noticias. Se decía que pensaban camuflar la droga en latas de atún para su envío a EEUU. Que si eran hijos, sobrinos, ahijados y qué cantidad de apelativos para estos sujetos irreverentes de las leyes, a quienes podría apuntársele una acusación adicional a su libreta de trastadas y acciones punibles, como es la de ser unos atolondrados ingenuos.
Ahora los personeros del gobierno tienen los alegatos patas arriba. No saben si callar, calificar como falsa la premisa o esconderse de las desaforadas dudas del descaro familiar. Suena burlesco señalar que estos sujetos se tomaran el atrevimiento de vender latas de atún al estremecedor sobreprecio de los estupefacientes.
Mientras estos personajes acaparaban sus laticas de atún blanco y se presentaban como bachaqueros de la alta alcurnia del narcotráfico, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, despotricaba de la posición de Venezuela por no contar con calificados observadores internacionales para los comicios parlamentarios de diciembre, comunicando su desconcierto en una carta que le dio la vuelta al mundo en pocas horas.
La abultada misiva contentiva de 18 páginas dirigidas a la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, magullaba con certeza la posición de la representante electoral, por su negativa a contar con estos observadores para el monitoreo y velatorio de un proceso correcto, además de dejar en duda la libertad de expresión en nuestra nación.
Por fin se revitaliza este organismo internacional, ante el acostumbrado mutis que dejaba al garete cualquier acto trascendental o hecho acaecido en el país. Almagro no tuvo reparos para apuntalar una opinión contundente, instando a brindar las garantías para que las dificultades y los problemas puedan superarse y soltó una frase clara sobre el venidero proceso electoral: “frente a la más mínima duda sobre el funcionamiento de la democracia, nuestro deber, el suyo Señora Lucena y el mío, es dar garantías para todos y no desviar la vista ni hacer oídos sordos a la realidad que tenemos frente a nosotros".
Ahora tenemos el despliegue de la DEA y la OEA se sumó al SOS. Estos dos hechos de la semana pasada sirven de peculiar preludio a lo que será una diminuta campaña electoral, colocando en entredicho la diafanidad de un gobierno envuelto por fantasmas impasibles del desconcierto y si las instituciones se calan la cachucha de la democracia a su conveniencia. La ruleta gira y la apuesta debe dirigirse hacia un cambio sin precedentes este 6 de diciembre.

José Luis Zambrano Padauy
zambranopadauy@hotmail.com
@Joseluis5571

Zulia - Venezuela