Mostrando entradas con la etiqueta PRIMERA PARTE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PRIMERA PARTE. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de julio de 2020

RICARDO VALENZUELA, EL SAQUEO MÁS GRANDE DE LA HUMANIDAD (PRIMERA PARTE), REFLEXIONES LIBERTARIAS

Si alguien se da a leer la autobiografía de David Rockefeller, Memorias, las primeras páginas le provocarán que rueden sus lágrimas de forma incontrolable. Describe la riqueza de su familia utilizada para alimentar un mundo hambriento, educar al pobre, construir infraestructura en naciones pobres, pero no toca el aspecto negro de su linaje—su esfuerzo constante para destruir EU como nación independiente y establecer el bien común, Nuevo Orden Mundial (NOM). 

Sin enemigos a sus puertas, ninguna nación asentiría perder sus derechos individuales ni su libertad. El Bilderberg, el CFR y la Comisión Trilateral (CT) tenían que crear un producto para seducir a la gente, el NOM. Hablan de compartir responsabilidades de liderazgo, cooperación más cercana y entendimiento mutuo. Sin embargo, eran mensajes subliminales que muy pocos entendieron, pero eran presagio de sus letales intenciones. 

Cuando reclutaban un grupo de sabios para establecer la CT, ya trabajaban en una iniciativa del CFR llamada “Proyecto 1980”: El objetivo era detectar “cómo se podrían conducir las tendencias mundiales hacia los resultados que ellos pretendían”. El futuro que habían dibujado era una desintegración de la economía mundial para construir la de ellos. El editor de “El Economista” de Londres, Fred Hirsch, en su obra “Alternativas hacia el desorden Monetario”, explicaba cómo se podría llevar a cabo: 

“La desintegración controlada de la economía mundial es un objetivo legitimo para la década de los 80 y es lo más realista para lograr un orden económico internacional. Un problema central para el orden económico internacional en los próximos años es cómo asegurar que esa desintegración ocurra de forma controlada y no una espiral que dañe esa forma de bozal. El problema no es minimizar la politización en la intervención política ni en el resultado de los mercados; sino crear un esquema capaz de contener el nivel de crecimiento de esa politización que de forma natural emerge del cambio de balance en economías domésticas y el sistema internacional”.

Traducción. El objetivo clave era impedir, a toda costa, la reemergencia del nacionalismo en todas sus manifestaciones—industrial, económico, tecnológico y científico. Pero ¿Por qué los Rockefeller y todos sus grupos querían desmantelar el poder industrial de los EU? Para entenderlo acudimos a la historia económica de los siglos 19 y 20. 

El Imperio Británico perdía la supremacía industrial en las últimas décadas del siglo 19. Ante ello EU, Japón, Francia, Alemania aspiraban esa vacante. Britania se preocupaba del avance de esos países que finalmente habían abrazado cierta forma Laissez-Faire, se sumaban a la revolución industrial y emergían como poderosos competidores. 

En Francia, Napoleón III, devoto del libre comercio, pedía a Michel Chevalier negociar con Richard Cobden un acuerdo con el Reino Unido. Firmado en 1860, fue calificado como “golpe de estado comercial” por los industriales franceses que temían a la competencia de la economía británica; sin embargo, el acuerdo provocó la multiplicación de otros entre las naciones europeas creando la primera era de verdadero libre comercio en el continente, acompañado de crecimiento y Francia progresaba. 

El milagro económico de Japón se inició con los principios establecidos aquel Enero de 1868 de la revolución Meiji, y profundas reformas iniciando una compulsiva educación universal, modernización, la promoción del capitalismo y sus mercados al estilo tradicional de economistas americanos. Esas reformas cincelaron su modernización industrial anterior a la Segunda Guerra mundial y, en la post guerra con la ayuda de MacArthur a construir el “milagro japones” que se consolidaba en los 50s y 60s. 

En Alemania, con la derrota de la Francia del II Imperio y la creación del Imperio Alemán en 1871, la industrialización se estimulaba. La reacción a las conquistas de Napoleón I de los estados alemanes durante la época de la Revolución Francesa producía importantes reformas institucionales: la supresión de las restricciones feudales sobre la venta de latifundios, la reducción del poder de los gremios en las ciudades, y la introducción de una nueva ley comercial más liberal. No obstante, por todos los rincones del mundo empezaban a fluir los vientos del nacionalismo. 

La oligarquía británica entendía que, para sobrevivir, debía destruir el sistema nacionalista de Hamilton con el que se coqueteaba pretendiendo ser económicamente independientes y autosuficientes, imponiendo tarifas selectivas para proteger la industria y mantener lejos los productos británicos. Inversión gubernamental en infraestructura para crear desarrollo interno. Bancos nacionales para promover el desarrollo de empresas productivas. Fue cuando se iniciara lo que ahora atestiguamos, la lucha de oligarcas y monarquías contra un nuevo nacionalismo creado por Trump, diferente al de Hamilton.

Al final de la segunda guerra mundial el liderazgo Angloamericano enfrentaba ese reto. Pero Britania se anticipaba con su economista (Keynes) para responder a las aspiraciones nacionalistas de Alemania, Francia y disidentes en EU, que pedían una nueva orientación a favor de revivir el desarrollo industrial. Pero, con los acuerdos de Bretton Woods, les mojaban su pólvora y convertían los sistemas establecidos en una mezcla de diferentes teorías que de forma genial creara Lord Keynes con sus objetivos pro Britania. 

El desarrollo económico para los oligarcas era enfrentar competencia de otras naciones y debían matarlo en su cuna. Desde su visión, era una gran ventaja hacer negocios de la forma establecida: Intercambio económico con naciones débiles como herramienta de control político con boicots, sobornos, manipulación de incentivos y monedas. Estas relaciones cincelarían las fundaciones económico-políticas del débil que se podrían controlar a base de comercio y finanzas para encadenarlo. El país débil se convertía en un participante dócil, bloqueado y dependiente del fuerte. 

Y el saqueo, con el esquema moderno, se podría ejecutar en dos avenidas. Robando recursos financieros a los países como lo hicieron en Rusia en 1990 con sus programas de succión operados por el Fed, o, en sociedades pestilentes como la de China, permitiendo que saquearan los recursos financieros y las patentes tecnológicas de EU y, en su momento, el hijo de Biden recibía $1.8 billones de dólares del Banco de China. Algo similar sucedería con Ucrania cuando el vicepresidente chantajeara su gobierno para cubrir las operaciones de su hijo.   

Con la primera guerra mundial desaparecían algunas monarquías, pero, a través de sus organizaciones financieras, renacerían creando una red que, como las enredaderas, se expande hasta cubrir el todo. Se juramentaban recuperar los espacios perdidos. Pero, ahora la guerra sería usando sus armas silenciosas para controlar gobiernos y, especialmente, la mente colectiva de la humanidad. Y lo más grave, sin que ellos se dieran cuenta.      

CT Comisión Trilateral
CFR Council of Foreign Relations
NOM Nuevo Orden Mundial

Los grandes hombres son como las águilas. Construyen sus nidos en una majestuosa Soledad. Porque un alto grado de intelecto tiende a convertir al hombre en un ser antisocial.  Arthur Schopenhauer

Ricardo Valenzuela  
elchero@outlook.com
chero@refugioliberal.net
chero.itesm@live.com
chero@reflexioneslibertarias.com
@elchero
México-Estados Unidos

lunes, 27 de febrero de 2017

RICARDO VALENZUELA, LA TELARAÑA DE LA ECONOMÍA MUNDIAL (PRIMERA PARTE)

REFLEXIONES LIBERTARIAS

 “Denme el poder de emitir y controlar el dinero de una nación, y no me importa quién escriba y apruebe las leyes.” Mayer Rothschild

No hay duda que la elección de Donald Trump como presidente de los EU, ha provocado que infinidad de temas político-económicos emerjan a la superficie, para analizarlos con una profunda y responsable actitud que nos permita tener las armas adecuadas, y participar positivamente en el debate que ya presenta visos de ser mundial. Sin embargo, ha sido muy poco lo que se ha ventilado del tema que, en mi opinión, es el más importante en el preocupante entorno que vivimos; Las acciones y consecuencias de la famosa criatura de la isla Jekyll: El Fondo de la Reserva Federal.

Desde la fundación del Fondo de la Reserva Federal, el pueblo de los EU ha sido victimado por su política monetaria sube/baja.  Además, la mayoría de los ciudadanos han sufrido una constante erosión de su poder de compra debido a las políticas inflacionarias del FED. Esto representa un claro y pesado impuesto que,  aunque oculto, afecta a todos los ciudadanos de los EU y al mundo en general. Los daños han sido tan graves, que muchos estadounidenses pensantes se preguntan  si el FED es el real enemigo del pueblo.

La dictadura de los banqueros y su sistema monetario esclavizador, no es solo el caso de un país, existe en todos los países del mundo. Los señores del dinero siempre han mantenido un pretoriano control de las regiones donde operan, porque saben bien que, con un solo país que se libere de sus garras para establecer su propio sistema financiero y su propia moneda libre de deuda, sería un peligroso ejemplo que otros pudieran imitar, provocando de inmediato el derrumbe de su engañoso esquema; Su emisión de dinero a base de endeudamiento, con el que han controlado al mundo.

La simple idea de un banco central operado por banqueros profesionales, es algo que se ha debatido en EU desde la era de los padres fundadores. Thomas Jefferson y Alexander Hamilton, mantuvieron acalorados enfrentamientos en pro y contra de la idea. Hamilton, quien era un judío nacido en el Caribe, creía en un fornido gobierno central y también un banco central que fuera manejado por la elite del dinero. La visión de Hamilton era muy aproximada a las monarquías de Europa, gobierno central poderoso y estados serviles y domesticados. Ahora también se sabe que era cercano asociado de los Rothschild, a quienes mucho ayudara en sus esfuerzos para fundar un banco central en EU, semejante al Banco de Inglaterra que ya ellos controlaban.

Esta lucha de los banqueros internacionales para instalar su fraudulento sistema, ha sido particularmente agresiva en EU desde su misma fundación. Pero patriotas americanos decidieron enfrentar a los Rothschild, para mantener el país libre de sus garras. Ello fue el inicio de una feroz lucha que ya dura más de 200 años, lucha que inclusive ha cobrado la vida de varios presidentes de los EU, pero es una parte de la historia de que permanece oculta.

Cuando Benjamín Franklin llegaba a Inglaterra como representante de las colonias, le preguntaban cómo era posible que las colonias estuvieran tan prosperas, mientras que su madre patria enfrentaba una situación difícil. El respondía: “Es muy simple, nosotros somos libres como el viento, la gente opera con esa libertad, y emitimos nuestra propia moneda. Pero lo hacemos de la forma debida y responsable, para que los productos fluyan con facilidad de productores a consumidores. Así, creando nuestro propio papel dinero, apuntalamos el poder de compra de la gente, y no tenemos que pagar intereses”.

Cuando los Rothschild se enteraban de lo expresado por Franklin, de inmediato presionaron al Parlamento Británico para aprobar una ley prohibiendo a las colonias emitieran su propio dinero, obligándolos a utilizar el emitido por ellos mismos. El medio de circulación de las colonias fue reducido drásticamente, y ello provocaba una grave depresión que afectaba a las trece entidades. La gente cada día se enfurecía más por las medidas de Inglaterra, hervía el potaje de rebelión.
`
Explotaba la revolución y las colonias se independizaban de Inglaterra. Luego, en 1776 nacía la Declaración de Independencia. Los libros de historia erróneamente afirman que fue el impuesto del Té lo que encendiera la Revolución. Pero Franklin afirmaba algo diferente: “Las colonias fácilmente hubieran podido digerir y hasta aceptar el impuesto sobre el Té, si antes no se hubiera provocado la crítica situación económica causada por las acciones de los banqueros y el Parlamento. A un pueblo sufriendo una depresión, no se le debe castigar con más impuestos. Pero la pérdida del poder para emitir nuestra propia moneda, rescatando ese poder de las garras de los banqueros internacionales, fue la verdadera razón que detonara la Revolución”.

Al terminar la Revolución, los padres fundadores quisieron proteger al país incluyendo un artículo especial en la Constitución. Con él le daba el poder exclusivo al Congreso para emitir dinero. Pero los Rothschild no se daban por vencidos y cuando su agente, Alexander Hamilton, era nombrado Secretario del Tesoro en el gabinete de Washington, de inmediato, siguiendo instrucciones de sus amos, se daba a la tarea de promover la fundación de un banco central con capital privado, armado con la facultad para crear dinero/endeudamiento.

Thomas Jefferson, Secretario de Estado en el mismo gabinete, se oponía ferozmente al proyecto, pero Hamilton, a base de falsedades, convencía al presidente Washington quien llegara a apoyarlo. En 1791 nacía el banco federal, Bank of the United States, con una concesión por 20 años y de esa forma los Rothschild lograban su propósito. Pero en 1811 al vencer la concesión y el congreso, ahora influenciado por Jefferson y Andrew Jackson, negaba la solicitud de renovación. Se iniciaba una sangrienta guerra.

Nathan Rothschild desde Londres enviaba un ultimátum para el nuevo país: “Renuevan la concesión del banco, o los EU enfrentaran una guerra que lo destruirá”. Los patriotas americanos no calibraron el poder del grupo de banqueros, y no le daban importancia a la amenaza. Ahora Nathan Rothschild ordenaba: “Enseñen una lección a estos imprudentes americanos. Envíenlos de regreso a su lastimoso estado colonial”. El gobierno británico declaraba la guerra a los EU. Los Rothschild conseguían lo que se proponían puesto que, el congreso de EU aprobaba la renovación de su banco en 1816.

Esto era el inicio de graves enfrentamientos entre los Rothschild y patriotas americanos los cuales, durante los siguientes años, los llevara a crear y cancelar tres concesiones para establecer su banco central. Finalmente en 1913, los descendientes de los Rothschild y sus nuevos socios, entre los cuales se contaban los Rockefeller y JP Morgan, se reunieran en la famosa jekyll Island, en donde le dieran vida a su última versión; The Federal Reserve.

"Si pudiésemos correr el velo oscuro de la antigüedad [en lo referente al origen de los reyes, del Estado y los impuestos] y pudiéramos rastrearlos hasta sus orígenes, encontraríamos que el primero de ellos no fue más que el rufián principal de alguna banda desenfrenada; su salvaje modo de ser o su preeminencia en el engaño, le hicieron merecer el título de jefe entre canallas. Incrementando su poder y depredación, obligó a los pacíficos e indefensos a comprar su seguridad con frecuentes contribuciones." Thomas Paine.

Ricardo Valenzuela Torres
chero@refugioliberal.net
chero@reflexioneslibertarias.com
@elchero  
México-Estados Unidos

domingo, 15 de enero de 2017

RICARDO VALENZUELA, LIBRE COMERCIO, Y COMERCIO MEDIO LIBRE, PRIMERA PARTE,

REFLEXIONES LIBERTARIAS

Durante el último año, primero como candidato y ya como presidente electo, Donald Trump fue origen de tumultuosas olas de confusión, desconfianza, pánico, tal vez, por declaraciones que hacía en relación a Mexico, los mexicanos y, sobre todo, el futuro de la relación comercial entre los dos países y, en general, el futuro del comercio mundial. No es secreto que el nuevo presidente de EU, considera que esta relación con nuestro país ha sido desventajosa para los EU y muy ventajosa para Mexico y otros países.

Ello me ha provocado analizar de nuevo el Tratado de Libre Comercio entre Canadá, EU, y Mexico, en el aniversario 23 de su inicio. Revisé primero las pláticas preliminares, las negociaciones, hasta llegar a la firma, el inicio de su ejecución aquel mes de Enero de 1994. Este análisis lo he basado en infinidad de artículos publicados por Murray Rothbar en aquella época, en la cual se oponía al TLC. Pienso que en estos momentos es importante entender lo que realmente es, o debería ser, libre comercio. Es igualmente importante identificar las dos corrientes filosóficas, que tradicionalmente se han enfrentado en el campo de batalla de los mercados mundiales; Mercantilismo y Liberalismo.

Pareciera que el establishment norteamericano está formado por la gente más ingenua de este planeta. Cuando en Rusia Gorbachev intentó vender sus tímidas reformas como “socialismo de mercado,” solo el establishment estadounidense celebró con júbilo lo que consideraban un gran avance. Pero el pueblo soviético inmediatamente se dio cuenta de lo superficial que eran y no las aceptó, puesto que ellos exigían cambios más profundos. Cuando el Stalinista polaco Oskar Lange afirmaba abrazar el “socialismo de mercado”, solo los economistas en EU echaron porras festejando el evento. El pueblo polaco conocía lo que eso significaba, pues ya lo habían experimentado y los resultados eran hambre y pobreza. 

Desgraciadamente para mucha gente, el único requisito para convencer del contenido “liberal— empresarial” de cualquier esfuerzo, es simplemente colgarle la etiqueta “de mercado”, y así hemos atestiguado el surgimiento de grotescas creaturas como el “socialismo de mercado” o el “liberalismo social de mercado”. Igualmente, la palabra “Libertad” también es usada para justificaciones, pero es solo otra forma de conseguir simpatizantes en una era que se exalta la retórica sobre la sustancia. Por eso, el simplemente llamar a cualquier propuesta, “libre mercado” o “libre comercio”, es misión cumplida, pues las potentes etiquetas suelen ser suficiente para sorprender a los atarantados y desinformados.

Y así, entre los más grandes apasionados del libre comercio, la etiqueta, “Tratado de libre comercio de América del Norte”, garantiza una aceptación total y gran admiración. “¿Quién se puede oponer al libre comercio?” Los profesionales que lo inventaron y decidieron bautizarlo como libre comercio, son los que llaman al gasto de gobierno “inversión”, a los impuestos “contribuciones”, y a las alzas de impuestos “reducción del déficit.” Los comunistas también conjugaban su sistema con la palabra libertad.

El libre comercio genuino no debería requerir de acuerdos. Si el establishment quisiera un país navegando en el paraíso del libre comercio, lo único que tiene que hacer es revocar los numerosos aranceles, las cuotas de importación, las leyes anti-dumping, las aduanas con su corrupción, manipulaciones de monedas etc. En resumen, todas las restricciones impuestas al comercio. No se requiere maniobras de política exterior. La libertad es uno de los derechos naturales y no deberíamos solicitarlo a los gobiernos.

Si algún día se anuncia la emergencia de un proyecto de auténtico libre mercado, hay una forma fácil para comprobarlo. El gobierno, grandes empresas, todos los medios, sindicatos, la iglesia, de inmediato se atrincherarían para combatirlo con todas las armas en su  arsenal. Veríamos encendidos editoriales previniéndonos sobre el retorno del colonial siglo XIX. Los académicos volverían a referirse a las viejas historias de explotación afirmando que, sin una coordinación y regulación del gobierno, esto se convierte en anarquía y fracasa.

La proclama tan especial de “libre comercio” propiedad del establishment, alberga lo opuesto de la verdadera libertad de intercambio. Sus políticas, metas y tácticas, han sido consistentes con aquellas del enemigo tradicional del libre comercio, el mercantilismo. Un conjunto de ideas políticas y económicas que se desarrollaron durante los siglos XVI, XVII y la primera mitad del siglo XVIII en Europa, y que se caracterizaron por una fuerte intervención del estado en la economía, al mismo tiempo que se desarrollaba el absolutismo monárquico.

Las medidas del Mercantilismo se centraron en tres ámbitos: relaciones entre el poder político y la actividad económica; intervención del Estado en la economía; y control de la moneda. Procedieron a la regulación total de la economía, la unificación del mercado interno, el aumento de la producción propia, controlando recursos naturales y mercados exteriores e interiores, protegiendo la producción local de la competencia extranjera, subsidiando empresas privadas creando monopolios privilegiados, imposición de aranceles a los productos extranjeros,  incremento de la oferta monetaria—mediante la prohibición de exportar metales preciosos y la acuñación inflacionaria, buscando la multiplicación de ingresos fiscales. Todo ello con la última finalidad de la formación de Estados-Nación lo más fuertes posible.

Pero el mercantilismo tendría un enfrentamiento con la ideología que se oponía a todos sus principios, el Liberalismo. Una filosofía política que defiende la libertad individual, la iniciativa privada, limita la intervención del Estado y de los poderes públicos en la vida social, económica y cultural. Se identifica como una actitud que propugna libertad y tolerancia en las relaciones humanas, basadas en el libre albedrio. Promueve las libertades civiles, económicas, y se opone al absolutismo, al despotismo y al conservadurismo. Es la corriente en la que se fundamenta el Estado de derecho, así como la democracia participativa y la división de poderes.

El pensamiento político liberal se ha edificado sobre tres grandes ideas:

Los seres humanos son racionales y poseen derechos individuales inviolables, entre ellos, el derecho a configurar la propia vida en la esfera privada con plena libertad, derecho a la propiedad y la felicidad. Este enunciado se basa en los derechos naturales expuestos por John Locke: vida, libertad y propiedad privada.

El gobierno y la autoridad política, deben resultar del consentimiento de las personas libres, debiendo regular la vida pública sin interferir en la esfera privada de los ciudadanos.

El Estado de Derecho obliga a gobernantes y gobernados a respetar las reglas, impidiendo el ejercicio arbitrario del poder.

La primera constitución liberal de la era moderna, fue la de EEUU claramente exponiendo, el documento no era para controlar a los ciudadanos, era para controlar al gobierno.


"Si pudiésemos correr el velo oscuro de la antigüedad [en lo referente al origen de los reyes, del Estado y los impuestos] y pudiéramos rastrearlos hasta sus orígenes, encontraríamos que el primero de ellos no fue más que el rufián principal de alguna banda desenfrenada; su salvaje modo de ser o su preeminencia en el engaño, le hicieron merecer el título de jefe entre canallas. Incrementando su poder y depredación, obligó a los pacíficos e indefensos a comprar su seguridad con frecuentes contribuciones." Thomas Paine.

Ricardo Valenzuela Torres
chero@refugioliberal.net
chero@reflexioneslibertarias.com
@elchero  
México-Estados Unidos

sábado, 14 de noviembre de 2015

LUIS ALBERTO MACHADO SANZ, ROMULO GALLEGOS, PRIMERA PARTE

1-Al general Gómez le decían que la novela ’’Doña Bárbara’’, era contra él y que precisamente en él, que era un dictador, estaba simbolizado Doña Bárbara y a la vez, en Santos Luzardo estaban reflejadas, lo que no existía en Venezuela para ese momento, como lo es la democracia, la libertad, la libertad de expresión, la alternabilidad en el ejercicio del poder, la independencia del poder judicial, las instituciones libres autónomas e independientes del poder ejecutivo (lo de hoy en día, seria para un análisis aparte).

No olvidemos que Gómez traicionó a Cipriano Castro. En 1908, Gómez le dio un golpe de estado a Cipriano Castro. Éste confiaba totalmente en Gómez y deja a Gómez encargado de la presidencia cuando Castro, por motivos de salud, se ve obligado a irse a Alemania para operarse.

Es verdad lo que tanto, hoy en día, todo se se dice: que Gómez tuvo el apoyo de los norteamericanos y las compañías petroleras. Hubo un pacto secreto entre ambos. Claro que eso es una traición. La traición de Judas Iscariote describe muy bien lo que es una traición:

A) Jamás una traición será gratis, siempre tendrá un precio.

En el caso de Judas fue de treinta monedas de plata. De acuerdo al libro del Éxodo 21,32, éste era el precio de un esclavo. La entrega de Cipriano Castro y su mensaje nacionalista (justo hay que decirlo), fue a cambio que Gómez como presidente, dejara la política nacionalista como en efecto la dejó.  A cambio de traicionar a Cipriano Castro, para gobernar dictatorialmente a Venezuela, Juan Vicente Gómez tuvo el apoyo norteamericano y de las compañías petroleras, para sostenerlo en su gobierno como en efecto sucedió.

Aquella era la época, en que había aquella política norteamericana que decía que ’’Los Estados Unidos no tienen ni amigos ni enemigos, solo tienen intereses’’. Rómulo Gallegos interpretó muy bien esta política exterior norteamericana en su novela ’’Doña Bárbara’’ a través del personaje ’’Mister Danger’’.

Hay que reconocer que esta política exterior norteamericana, posteriormente fuera cambiada a partir de John F Kennedy y sus sucesores, con muchas cambios, tales la llamada política de Kennedy llamada ’’Alianza para el progreso’’, etc. Hasta Nixon tuvo la política de ’’más comercio y menos ayuda’’, etc.

B) La traición siempre se hace a espaldas del traicionado, nunca el traidor lo hace frente a frente’’

Judas fue en secreto a vender a Jesucristo y mientras se ejecuta la traición, lo disimula y pone su mejor cara, tal cual hizo Judas e hizo Gómez ya que éste también fraguó su traición en secreto.

C) Un traidor, por definición, no es un enemigo. Un enemigo será otra cosa pero no traidor.
Para que se dé una traición, tiene que partir de “un amigo”, de alguien de adentro, de alguien cercano. Judas Iscariote fue alguien cercano a Jesucristo. Judas era uno de los 12 apóstoles:
“Después de decir esto, Jesús se estremeció y manifestó claramente: "Les aseguro que uno de ustedes me entregará".

Los discípulos se miraban unos a otros, no sabiendo a quién se refería.

Uno de ellos -el discípulo al que Jesús amaba- estaba reclinado muy cerca de Jesús.

Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: "Pregúntale a quién se refiere".

Él se reclinó sobre Jesús y le preguntó: "Señor, ¿quién es?".

Jesús le respondió: "Es aquel al que daré el bocado que voy a mojar en el plato". Y mojando un bocado, se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote.

En cuanto recibió el bocado, Satanás entró en él. Jesús le dijo entonces: "Realiza pronto lo que tienes que hacer".

Pero ninguno de los comensales comprendió por qué le decía esto.

Como Judas estaba encargado de la bolsa común, algunos pensaban que Jesús quería decirle: "Compra lo que hace falta para la fiesta", o bien que le mandaba dar algo a los pobres.

Y en seguida, después de recibir el bocado, Judas salió. Era de noche” (San Juan 13,21-33.36-38).
También hemos querido resaltar la frase:
"Era de noche”.
Juan Vicente Gómez era amigo, compadre, vicepresidente y hombre de la total y absoluta confianza, de Cipriano Castro.
2-Ninguna traición será jamás digna de elogios. Gómez era de origen pobre y humilde, y murió siendo el hombre más rico de Venezuela; cuestión que suele suceder con todos los dictadores, sean estos de los que llaman de la ’’derecha’’ o de los que llaman de la
’’izquierda”.

Es muy extraño ver que un dictador muera pobre y que no deje una fabulosa y cuantiosa herencia, que antes que pase por el fisco, se evapora en la llamada ”declaración sucesoral”, a la que se supone están obligados todos los ciudadanos, sean hijos de quien fuere.

A los dictadores, sean estos de ’’derecha’’ o de
’’izquierda”, les encanta proclamar que ellos y su familia, que son los más humildes de todos los ciudadanos e iguales ante la ley como cualquier ciudadano de a pie.

Además, en ’’Doña Bárbara’’, estaban reflejados personajes característicos de todas las dictaduras, entre ellos, ’’el bachiller Mujiquita’’, el típico adulante arrastrado; quien posteriormente en ’’el Show de Joselo’’, lo interpretaran magistralmente en un personaje llamado ’’Jaletti’’.

La verdad sea dicha, los ’’bachilleres Mujiquitas’’ y los ’’Jaletti’’, no son propios solamente de las dictaduras, son también propios de las democracias.

La adulancia era tal que en una oportunidad, el general Gómez le preguntó a uno de sus colaboradores:

 "¿Qué hora tiene, por favor?". 

Pues bien, no se le ocurrió una mejor respuesta que contestarle:

"Es la hora que usted quiera que sea, mi general…".

Bueno, éste no jaló sino que se guindó. En aquella época no se permitían concursos en los que los funcionarios públicos se pudieran sentir ’’ofendidos’’ (hoy en día, tampoco se permiten en Venezuela); pero si en aquella época se hubieren permitido, a este le hubieren tenido que haber dado el premio del “mecate de oro” o del ”Tarzán de Oro“ por aquello de la guindada, con el perdón de Tarzán, que al menos era digno, noble y valiente.     

Sin embargo, Gómez que tuvo muchos defectos y que hizo muchas cosas que no ha debido de haber hecho, entre ellas ser traidor, tuvo “la virtud’’ si es que así se puede llamar, de haberse sabido proteger de los adulantes. Gómez no era ni letrado, ni culto, era ignorante; pero era un hombre astuto, zamarro y que además, era un profundo conocedor de la psicología y naturaleza humana. La siguiente anécdota lo demuestra:

Una vez, un humilde campesino de Yaracuy llegó donde el General Gómez y le dijo:

"Mi general: aquí le traje la yuca más hermosa de mi huerto, la preparé muy cuidadosamente para usted, para que usted tuviera la mejor y más hermosa yuca de toda Venezuela".

"Muy bien", le dijo el general Gómez:

"Lo voy a recompensar, usted ha sido un buen hijo de La Patria y un fiel servidor a mi persona. Y como premio le voy a regalar mil Bolívares".

Para aquella época, aquella cantidad de dinero era una fortuna. Por mil Bolívares una familia completa iba a Europa por todo el verano y le sobraba dinero. La limosina presidencial valía Bs 4.000,00, etc.

Pues bien, uno de sus más cercanos colaboradores, vio aquello y pensó:

’’Si a este humilde campesino por una simple yuca el general Gómez le regala mil Bolívares… pues yo en mi casa tengo una inmensa perla proveniente de La Isla de Margarita…Ya sé…se la voy a regalar al general Gómez. Y a mí que soy uno de sus más cercanos colaboradores, ¿qué no me dará por esta hermosísima perla? ’’

Y fue al día siguiente fue al despacho del general Gómez y en medio de una gran zalamería, adulancia y rimbombante jaladera, le "regaló" la perla a su “general Benemérito". Entre otras adulancias le decía que el único ser digno de tener semejante perla, era el más grande venezolano: el Benemérito, Juan Vicente Gómez…

Al ver esto y recibir la perla, el General Gómez le dijo:
     
"Que bien, usted ha hecho algo importante y útil por su patria al haberme obsequiado tan hermosa perla. Yo, por tan noble acción lo voy a recompensar… espérese un momento que ya vengo…”

Al volver le dijo:

“Como premio a su noble gesto, le voy a regalar esta yuca que me costó mil Bolívares…"

3-En la tarde de un día domingo, Gómez convocó para que varios miembros de su gobierno y algunas personalidades de la época ligadas a su gobierno, fueran a Las Delicias de Maracay, a que le leyeran ’’Doña Bárbara’’.

Luego del almuerzo, comenzó la lectura a la que Gómez le prestó la máxima atención. En la madrugada terminan de leerle el libro y se hace un silencio sepulcral. Se podía escuchar hasta el aleteo de las moscas. Todo el mundo quería saber cuál era el dictamen del general Gómez. Éste, que sabía manejar muy bien los tiempos, deja que el silencio corriera por un tiempo prudencial y luego dice:

“Ese libro es muy bueno. Tan bueno es, que un libro tan bueno no puede estar contra mi gobierno que también es muy bueno. Por lo tanto, que nadie se meta ni con ese libro ni con Don Rómulo Gallegos. No se hable más sobre el asunto.”

3-En nuestra opinión, el General Gómez, claro que se dio cuenta que ’’Doña Bárbara’’, era un libro que subliminalmente atacaba ferozmente a su gobierno. Gómez no era un ingenuo para no pensar que el personaje de Doña Bárbara, no era un simbolismo de lo que Rómulo Gallegos consideraba, era la barbarie gomecista.  

De la novela ’’Doña Bárbara’’, se podía decir que ”más claro no canta un gallo’’ y que obviamente Rómulo Gallegos se refería a lo que aspiraba fuera el final de la dictadura gomecista cuando escribió lo siguiente:

La noticia corre de boca en boca: ha desaparecido la cacica del Arauca. Se supone que se haya arrojado al tremedal, porque hacia allá la vieron dirigirse, con la sombra de una trágica resolución en el rostro; pero también se habla de un bongo que bajaba por el Arauca, y en el cual alguien creyó ver una mujer. Lo cierto era que había desaparecido…a la presunción de suicidio se opuso la de simple desaparición… Transcurre el tiempo prescrito por la ley para que Marisela pueda entrar en posesión de la herencia de la madre, de quien no se han vuelto a tener noticias…’’ (Fin de la cita del capítulo final de ’’Doña Bárbara’’).
Y obviamente que Gallegos, soñó con una Venezuela en la que la civilización, en la que una Venezuela nueva, venciera a la barbarie gomecista cuando escribió lo siguiente:
 Y desaparece del Arauca el nombre de El Miedo y todo vuelve a ser Altamira. ¡Llanura venezolana! ¡Propicia para el esfuerzo como lo fuera para la hazaña, tierra de horizontes abiertos donde una raza buena ama, sufre y espera!... ’’ (Parágrafo final de ’’Doña Bárbara’’).
4-El General Gómez sabía muy bien que censurar dicho libro y meter preso a Rómulo Gallegos, le iba a traer un costo político muy grande a él y a su gobierno, por eso decidió ”indultar”  dicho libro y a su creador Rómulo Gallegos.

Para poder entender esto, por parte del general Gómez, de “perdona vidas” de dicho libro y de creador, hay que verlo en el contexto del momento histórico que vivía Venezuela para aquel momento, tanto en lo nacional, como en lo internacional. Veamos:

Como antes dijimos, en el año 1908, Juan Vicente Gómez, le dio un golpe de estado a su compadre Cipriano Castro. Todo estuvo relativamente bien hasta el año 1927. Para finales del año 1929, astuto y zorro como Gómez era, se dio cuenta que en torno a su gobierno,  había debilitamiento y fatiga. Esto fue debido a 20 años en el poder y además, por la revuelta estudiantil de la llamada “Generación del 28” y el alzamiento de una expedición armada en el llamado “vapor Falke". Esto último fue el día 11 de agosto de 1929.

Además, empezaban a soplar aires de libertad sobre Venezuela, debido a que el concepto de democracia estaba empezando a correr por el mundo. En consecuencia, para disimular que no era ni un dictador, ni un tirano, le ordenó, al “Soberano” Congreso Nacional’’, que nombrara a incondicionales a su servicio, como “presidentes de La República’’.

Gómez seguía siendo el amo del poder. Gómez se iba a Las Delicias, en Maracay. Y si bien había un “presidente” civil, Gómez era el que verdaderamente mandaba, controlaba todas las instituciones, el ejército, etc.

En una palabra: Gómez controlaba toda la vida política de Venezuela. Lo de un “congreso soberano” y un “presidente” civil’’, era para tratar de aparentar tanto nacional como internacionalmente, una democracia que no existía. Era una dictadura disfrazada de democracia.

Sin embargo, sucedió algo en que el general Gómez se equivocó:

En época de uno de estos supuestos “presidentes’’, ocurrió la injusta expulsión de Venezuela, del obispo de Valencia, Monseñor Salvador Montes de Oca. Este fue un obispo valiente, digno y mártir, cuyo proceso de beatificación está actualmente en curso.

Veamos el contexto en el que ocurrió dicha expulsión:

Cipriano Castro había tenido muchos conflictos con la Iglesia y eso que Cipriano Castro había sido seminarista. Cuando posteriormente Gómez le dio un golpe a Cipriano Castro, Gómez se dedicó a recomponer las relaciones con la Iglesia. El general Gómez había hecho importantes obras para la Iglesia Católica como la restauración de La Catedral de Caracas, la construcción del Seminario Santa Rosa de Lima, etc. Esto le valió que el Papa lo hubiera condecorado con la pontificia orden San Gregorio Magno’’. Las relaciones entre el general Gómez iban bien hasta el incidente de la expulsión de Monseñor Montes de Oca, de Venezuela.

En honor a la verdad, dicha expulsión no la ordenó el general Gómez, ni tampoco era por un asunto que tuviera que ver directamente con él. En lo que tuvo responsabilidad Gómez, fue en que la permitió y no hizo nada por impedirla. Más bien parece que Gómez quiso ’’medir fuerzas’’ con el clero.

En Valencia había ocurrido un hecho muy sórdido, muy lujurioso y adulterino, entre dos altos personeros políticos de aquella cuidad, en la que a cambio de conseguir un favor y un ascenso, un subalterno pretendió venderle la esposa al jefe, pero la esposa, en vez de reaccionar como Putifar, reaccionó como en ese caso, hubiera reaccionado Santa María Goretti y no se prestó a aquel oprobio, felonía, inmundicia suciedad y asquerosidad, que pretendía el marido.

En consecuencia, la señora huyó al palacio arzobispal y le advirtió a  Monseñor Montes de Oca, que no seguiría viviendo más con el oprobioso marido. A Monseñor Montes de Oca no le quedó más remedio que darle asilo provisional a la angustiada dama, mientras llegaba el papá a quien llamó con extrema urgencia.

Como consecuencia de eso, Monseñor Montes de Oca dictó la  "Instrucción sobre el Matrimonio”, de fecha 4 de octubre de 1929, para ser leídas en todos los púlpitos de Valencia, como en efecto se hizo.

Evidentemente que en la Pastoral antes dicha, no nombraba al político valenciano. Sin embargo, el alto político valenciano se dio por aludido y juró que se vengaría del Obispo y tramó venganza contra él. 

Ahora bien, el alto político de Valencia propició que el “gobierno” del ’’presidente’’ que no era el general Gómez, expulsara a Monseñor Montes de Oca de Venezuela.

¿Resultado final?

En fecha 11 de octubre de 1929, apenas una semana después de que Monseñor Montes de Oca, Obispo de Valencia, emitiera la Pastoral "Instrucción sobre el Matrimonio”, era emitido el decreto que lo expulsaba del territorio de la República, “quedando en consecuencia privado de toda jurisdicción en el país…”. Monseñor Montes de Oca fue a parar a Trinidad.
Lo primera reacción a la expulsión fue una carta de protesta del Nuncio de su Santidad, Monseñor Fernando Cento. La carta es de fecha 12 de octubre de 1929, dirigida al Ministro de Relaciones Interiores. Nótese que se hizo al día siguiente del decreto que lo expulsara del país. 

Luego vendría otra carta de protesta, del 16 de octubre del Arzobispo de Caracas, Monseñor Felipe Rincón González dirigida al ’’presidente’’, que no era Gómez sino el que había puesto el general Gómez (cometario nuestro, no de los obispos). 
Siguieron protestas de calle, publicaciones y afines, en favor de los obispos. El 11 de marzo, se vuelve a reunir la Conferencia Episcopal y vuelven a hacer una nueva carta de protesta y aclaración, dirigida al ’’presidente’’ (ídem). No solo por la injusticia cometida contra Monseñor Montes de Oca sino también contra las injusticias cometidas por parte del gobierno nacional contra ellos mismos”. Esto fue la gota que derramó el vaso que hizo que ’’el gobierno’’ que había puesto el general Gómez, entrara en un alto grado de insania mental (ídem). En consecuencia, calificaron el documento de la Conferencia Episcopal como un acto subversivo por parte de los Obispos que supuestamente querían tumbar al gobierno y por lo tanto, acordaron la expulsión de todos los Obispos de Venezuela.

Aquella locura desenfrenada que habían ocasionada por dos políticos en Valencia, le estaban creando al régimen gomecista, un severo problema con la jerarquía de la Iglesia Católica, que podía llegar hasta el mismo Papa, que para ese momento era Pio XI.

De alguna manera, aunque Gómez no era culto, se le tuvo que haber pasado por la cabeza algo similar a la famosa frase del libro “Don Quijote”:

“Con la Iglesia hemos topado, amigo Sancho”.

Esto era algo que el general Gómez, no se podía dar el lujo de permitirse. Gómez no era precisamente un devoto, tampoco un practicante de la religión, más bien fue un semental, un padrote que hubiera servido como caballo de cría, ya que tuvo alrededor de 50 hijos y nunca se casó; pero, como buen andino, sabía del poder que tenían los curas y por lo tanto, tuvo que poner orden en casa.

En esto último ayudó mucho que en medio de aquella locura, los altos personeros del gobierno impuesto por Gómez, por lo menos, debían tener la cortesía, de ir a Maracay, a pedirle permiso al general Gómez, antes de expulsar a todos los obispos de Venezuela. Para explicar cómo fue esto, citemos al cardenal Quintero:

 Cuando fueron a Maracay a tratar sobre la expulsión, lo primero que le dijeron a Gómez fue:
"¡General, los Obispos se han al­zado!"

Él, fingiendo alarma, les preguntó al punto:

"Y ¿dónde están para salir a combatirlos?". 

"No es con armas -le aclararon los interlocutores- es con publicaciones irrespetuosas contra el Gobierno".

"¡Ah! ¿Entonces es con las leyes?", repuso el General, y añadió: pues entonces los pelean ustedes, que son los que pelean con las leyes...

La anécdota es verosímil, y si se tiene en cuenta que ya Gómez conocía la carta de los Obispos, la ironía, en la que él era un maestro, no pudo ser más fina y aguda”. ” Hasta aquí el Cardenal Quintero.

Y a continuación el general Gómez les dijo:

Dejen quietos a los curas y no se metan más con ellos. No como carne de cura porque la carne de cura atraganta”

A raíz de estos infelices acontecimientos de la expulsión de Monseñor Montes de Oca, no pasaría mucho tiempo sin que el “Soberano” Congreso Nacional le solicitara “por aclamación”, al Benemérito General en Jefe, Juan Vicente Gómez, que volviera a ser Presidente Constitucional de la República.

La suerte estaba echada. El Cardenal Quintero pone en el epílogo en su libro, cómo fue el final de estos acontecimientos:

“Como epílogo de todo este trabajo, hemos de decir que, habiendo tomado posesión de la Presidencia de la Repúbli­ca, el general Gómez, el 13 de julio de 1931, con fecha 3 de agosto, siguiente dio un decreto por el que suspendió el del destierro de Monseñor Montes de Oca y le abrió las puertas de Venezuela, sin exigirle firmar manifestación pública alguna.

El 10 de octubre de ese año, o sea, cuando faltaba apenas un día para cumplir exactamente dos años de exilio, el Obispo desembarcó en La Guaira y lo primera que hizo, mientras los que habían acudido a recibirlo lo vitoreaban y aplaudían, fue arrodillarse y besar el suelo de la Patria.  

Ese beso -signo de amor triunfante- fue el punto final de una etapa de dolor y de honor tanto en la vida del Prelado como en la historia de nuestra Iglesia. LAUS DEO”.  Es decir, gloria a Dios”. Hasta aquí el Cardenal Quintero.

Y como punto final, diremos que Monseñor Salvador Montes de Oca quiso ser cartujo.  En efecto, luego de volver a Venezuela le pidió permiso al Papa para tales efectos y éste se lo concedió. Por lo tanto, fue a una cartuja en Italia pero fue lamentablemente asesinado por los nazis junto con sus compañeros, en La cartuja donde se encontraba. Este crimen fue en 1944.

5-Hemos querido insistir en el caso de la injusta expulsión del obispo Montes de Oca, porque salvando las diferencias, para un dictador como Gómez, había también similitudes entre enfrentar a sacerdotes y enfrentar a intelectuales. Vamos a ver la relación que tiene que ver la equivocación del general Gómez en haber permitido la expulsión de monseñor Montes de Oca, con la decisión que vamos a ver que tomó el general Gómez en relación a Rómulo Gallegos ya que como dijimos, el general Gómez no se creyó el cuento que ’’Doña Bárbara’’ era la personificación de su persona pero se dio cuenta que haberse metido y expulsado a Monseñor Montes de Oca de Venezuela, le trajo un terrible costo político en su contra. En consecuencia, también le podía salir muy pero muy caro si hacia algo similar con el gran intelectual novelista en que se había convertido Rómulo Gallegos, tanto a nivel nacional como internacional.

Veamos el contexto, tanto nacional como internacional, que rodeaba a Rómulo Gallegos y como esto, no le permitió al general Gómez, el darse el lujo de pretender expulsar de Venezuela a Rómulo Gallegos, tal cual el régimen gomecista expulsó de Venezuela a monseñor Montes de Oca, o meterlo preso, o mucho menos, censurar sus obras, como ’’Doña Bárbara’’ su obra cumbre, en la que de paso, lo asociaba con la tiranía y la barbarie.  Veamos: 

7- Vamos a referirnos a algunos hechos históricos, ’’antes, en y después’’, de la época del general Gómez, para demostrar que para bien o para mal, los siglos XIX y XX, fueron dos siglos, en los que hubo muchos intelectuales y mucha ideologías:

Rómulo Gallegos fue un intelectual, muy prestigioso y muy conocido en Latinoamérica y en Europa, escribió no solamente ’’Doña Bárbara’’, sino también Canaima, Cantaclaro, Pobre Negro, El Forastero, Sobre la misma tierra, Reinaldo Solar, La Trepadora, etc.

El prestigio de Rómulo Gallegos fue tan grande, que fue electo presidente de la república, en las primeras elecciones presidenciales directas, secretas y universales, que hubo en Venezuela. Fue electo en diciembre de 1947, 11 años después de haber muerto el general Gómez. Hay que tomar nota que antes de estas elecciones, las elecciones presidenciales en Venezuela, eran de segundo grado, ya que votaba el congreso y no el pueblo. Además no podían votar ni las mujeres, ni los analfabetos.

A la luz de lo antes dichos, vamos a narrar los acontecimientos que vienen a continuación:

8-El llamado ’’Mayo Francés’’, que sucedió en 1968, fue futo de la ideología de unos intelectuales, llamados ’’los existencialistas’’, cuya figura más representativa fue Jean Paul Sartre. El ’’Mayo Francés’’, fue futo de la ideología de unos intelectuales, llamados ’’los existencialistas’’, cuya figura más representativa fue Jean Paul Sartre.
El ’’Mayo Francés’’ tuvo unos muy importantes efectos políticos, sociales y económicos, que aún y de alguna manera, todavía perduran en Francia.

9-La Revolución Francesa no fue fruto de la improvisación. Fue el fruto de lo que se llamó "el enciclopedismo", en los que influyeron intelectuales, tales como Rousseau, Montesquieu y Voltaire. No es el momento de analizar esto pero sí de constatar que antes de que se produjera la revolución que se produjo en las calles de París, primero se produjo en la mente de unos intelectuales. 
Lo mismo sucedió con el marxismo. El alemán Carlos Marx y el inglés Federico Engels, eran dos intelectuales, no eran un par de ’’tira piedras’’. Ellos armaron una arquitectura del pensamiento con lo que se llama la ’’doctrina marxista revolucionaria’’.

En buena parte, el marxismo ha podido hacer el daño que ha hecho, porque se trata de una ideología. En un momento dado, en los años 50 y 60, la tercera parte de la humanidad, habitó en zonas regidas por marxistas con ’’puño de hierro’’. 

Al general Gómez y a Rómulo Gallegos, le tocó la época de la llamada “Revolución Bolchevique“, del año 1917. Revolución, cuyo principal líder fue Lenin. Esta fue una revolución comunista, que se basó en la ideología comunista que crearon Marx y Engels. El propio Lenin llegó a decir que ’’no hay revolución, sin doctrina revolucionaria’’. Lenin murió el 21 de enero de 1924. Para hacer la historia corta, diremos que Stalin  sucedió a Lenin, esto, luego de sacar de la competencia a Trotsky y otros. No queremos pasar por alto, el hecho que en esa época, para bien o para mal, hubo mucha ideología y muchos intelectuales, y para bien, Rómulo Gallegos fue uno de ellos.

10- El ex presidente francés, François Mitterrand, le pidió a Fidel Castro, la liberación del poeta Valladares. Fidel Castro lo liberó, atendiendo la solicitud que le hiciera Mitterrand, quien a su vez atendió la solicitud de los intelectuales franceses.

Además, hubo varios intelectuales que apoyaron a Fidel Castro y su revolución, tales como los “Premio Nobel’’ de literatura: Gabriel García Márquez, José Saramago y Pablo Neruda, quien de acuerdo a mi padre, es el mejor poeta de todos los tiempos y en todos los idiomas.

Es más, al principio de la “revolución cubana”, Mario Vargas Llosa, apoyó a Fidel Castro y su revolución, hasta que de acuerdo a las propias palabras de Vargas Llosa, Fidel Castro creó campos de concentración, en los que metió cual animales, a homosexuales, indigentes, vagos, etc (lo hizo al mejor ’’estilo Hitler’’). Luego de esto, Vargas Llosa le quitó el apoyo.  

Hubo también intelectuales que no apoyaron la causa marxista, como Alexander Solzhenitsin, “Premio Nobel’’ de literatura quien más bien combatió a Stalin y describió los horrores de Stalin, en sus novelas, por ejemplo Un día en la vida de Ivan Denísovich’’, Rusia en el abismo’’, etc.

Solzhenitsin también describió los campos de concentración’’ en Siberia y otros lugares y que describió muy bien en su novela El archipiélago Gulag’’. También describió muy bien el horror que se vivía en los pabellones’’; lo hizo en su novela Pabellón de cáncer’’, en los que maltrataban a los enfermos y a los que también enviaban a presos políticos, a los que falsamente declaraban locos’’ o enfermos.

11- Felizmente, el marxismo está de salida. En buena parte, esto se debe a la inteligente, sabia y valiente gestión que en ese sentido hizo San Juan Pablo II. Cayó el muro de Berlín, también cayó la Unión Soviética. Murió el marxismo en Europa Oriental. Solo queda Bielorrusia, cuyo régimen marxista, más tarde o más temprano también, terminará cayendo.

Hoy día solo queda Corea del Norte, que le terminará pasando lo que acabamos de decir de Bielorrusia. También Cuba, pero ya se ve que Fidel Castro se ha convertido en una momia mal embalsamada y Raúl Castro en un cadáver insepulto. No pasará mucho tiempo sin que el marxismo comunista, termine de morir en Cuba.
12- Visto lo anterior, diremos lo siguiente:

Si bien algunos de los hechos anteriormente narrados, fueron anteriores o posteriores a la época del general Gómez y Rómulo Gallegos, reflejan muy bien que para bien o para mal, los siglos XIX y XX, hubo muchos intelectuales y muchas ideologías.  Para bien o para mal, a lo largo de la historia, para bien o para mal, las ideologías y los intelectuales, siempre han sido muy importantes. Es más:

El mismísimo general Gómez, se reunió de intelectuales, tales como José Gil Fortoul, autor de la ’’Historia Constitucional de Venezuela’’ e incluso de Laureano Vallenilla Lanz, el autor del libro ’’Cesarismo Democrático’’, en la que mal que bien, expone la teoría del ’’gendarme necesario’’, que le dio al gomecismo una cierta base de filosofía política intelectual.

No solamente Juan Vicente Gómez, sino todos los dictadores, sean de lo que llaman de ’’izquierda’’, como ya vimos que hizo Fidel Castro, o sea de lo que llaman de ’’derecha’’ como veremos que hizo Marcos Pérez Jiménez, han tratado de rodearse de intelectuales y de usarlos para su beneficio y de sus dictaduras. En efecto:

Al igual que el general Gómez, el general Pérez Jiménez que tampoco era bruto, se dio cuenta que el libro ’’Doña Bárbara’’, sí estaba en contra de las dictaduras. Ya hemos hablado de eso. En consecuencia, Pérez Jiménez, en 1955, contrató a un intelectual y literato, llamado Camilo José Cela, para que ’’por encargo’’, le escribiera al régimen perezjimenista, un libro propandístico llamado ’’La Catira’’, que era una suerte de libro ’’anti Doña Bárbara’’, con el fin de hacerle propaganda a la dictadura perezjimenista y de paso, también a la franquista, y además, tratar de anular la influencia e importancia que tenía el libro ’’Doña Bárbara’’ en las luchas contra las dictaduras, ya que Doña Bárbara, es la personificación de los dictadores, a quien Rómulo Gallegos en dicho libro, asemeja a los bárbaros.

’’La Catira’’ fracasó, como más tarde o más temprano, siempre fracasa, lo que se hace de una manera mercenaria. Camilo José Cela vino a Venezuela y su fracaso con ’’La Catira’’ fue tal, que tuvo irse escondido de Venezuela y por ’’la puerta de atrás’’.

Fue una ’’mancha negra’’ en Camilo José Cela, escritor que tuvo una carrera brillante. Cela fue Premio Príncipe de Asturias de las letras, lo recibió en 1987. Premio Nobel de Literatura; lo recibió en 1989; y Premio Cervantes, en 1995.

Uno de los triunfos más rotundos que tuvieron ’’Doña Bárbara’’ y Rómulo Gallegos, fue el que tuvieron sobre Camilo José Cela y ’’La Catira’’, porque entre otros aspectos, fue el triunfo ideológico de la libertad y la democracia, sobre las dictaduras y la barbarie, así hayan pretendido disfrazarlas mediante ’’La Catira’’.

13- Visto todo lo anterior, vamos a la siguiente pregunta:

¿Qué hizo el general Gómez luego de leído ’’Doña Bárbara’’ y haber dicho que el libro era ”muy bueno” y que no se metieran con Rómulo Gallegos?

Respuesta:

Aprendió la lección del ”affaire” de la injusta expulsión de Monseñor Salvador Montes de Oca. Extrapolando lo que dijo sobre este caso, hubiera podido haber dicho lo siguiente:

“Dejen quieto a los intelectuales, en especial a Don Rómulo Gallegos. No se metan más con ellos, en especial con Don Rómulo. No como carne de intelectual porque la carne de intelectual atraganta”.

Meterse con un obispo, le trajo problemas. Gómez, que era muy astuto, intuía que también le iba a traer problemas el meterse con Rómulo Gallegos. Por lo tanto, Gómez, jugó una carta:

Decidió nombrar a Rómulo Gallegos, senador por estado Apure para que posteriormente fuera presidente del senado y luego ministro de              ’’Instrucción Pública’’. Es decir, pretendió comprarle la conciencia. Y así como Gómez se equivocó con Monseñor Montes de Oca, también se equivocó con Rómulo Gallegos, ya que Rómulo Gallegos partió al exilio voluntario, yéndose a New York.

Y es más, el 24 de junio de 1931, le envía una carta al presidente del senado y demás parlamentarios:

Ciudadano Presidente del Senado y demás miembros:

’’Habéis ofendido el decoro de la Nación Venezolana al presentaros para que se la exhibiera, por boca de los propios representantes de sus derechos, como una colectividad que no entiende ni quiere ser gobernada sino con los recursos extremos de las autoridades absolutas. Y por todo eso habéis expuesto el ludibrio del mundo la dignidad de una patria de libertadores.

Yo no pretendo eludir las tremendas responsabilidades que a todos los venezolanos nos conciernen en este crítico momento de nuestra historia, pero tampoco quiero que mi nombre figure entre aquellos que van a consumar el atentado. Para redimirlo de toda sombra de complicidad, renuncio categóricamente al cargo de senador por el Estado Apure de que estoy investido. Y como ciudadano venezolano protesto contra la grave ofensa que habéis proferido a la Constitución y a la República’’.

Lo de arriba refleja muy bien, quien fue Rómulo Gallegos. Un hombre íntegro, digno, valiente, vertical, una columna de hierro, consecuente con las ideas que escribió a través del personaje que creó llamado Santos Luzardo.

Lo que acabamos de leer de Rómulo Gallegos, de no permitir que el general Gómez, le pusiera un bozal de arepa, dándole cargos de senador y ministro, recuerda la valentía de Fermín Toro quien dijo: "díganle a Monagas que se podrán llevar mi cuerpo muerto pero Fermín Toro no se prostituye". 

Al Rómulo Gallegos irse al exilio voluntario a New York y no haber vuelto sino luego de la muerte de Juan Vicente Gómez, con los hechos, le dijo lo siguiente:

"Díganle al general Gómez que me podrá nombrar al cargo que sea y ofrecerme todo el dinero del mundo que quiera, pero Rómulo Gallegos no se prostituye".      

Esto es la primera entrega. En la segunda, analizaremos la misma actitud de dignidad, entereza y valentía, que tuvo Rómulo Gallegos,  frente al golpe de estado que le dieron el 24 de noviembre de 1948 y un aspecto poco conocido, como lo fue su aspecto religioso.  

Luis Alberto Machado Sanz
machadosanz@gmail.com
@caballitonoble
Miranda - Venezuela