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miércoles, 27 de mayo de 2020

JUAN DE DIOS RIVAS VELÁSQUEZ, DERROTEMOS EL MAL GOBIERNO CON RESILIENCIA Y COGOBIERNO SOCIAL, LÓGICAS Y UTOPÍAS

Es urgente unirnos para Salvar a Venezuela y Derrotar el Mal Gobierno con Resiliencia y Cogobierno Social, que ponga fin a la pobreza, malos gobiernos, malos servicios públicos, hiperinflación, escases de producción, corrupción prolongada en toda la administración pública, el tráfico de droga, clanes de testaferros, familiares y enchufados sin moral y ética dañando todo y no aportan nada al desarrollo social.   

El significado de la resiliencia. El término resiliencia es probablemente uno de los que más ha crecido en las últimas décadas. El término resiliencia procede del latín, de resilio (re salió), que significa volver a saltar, rebotar, reanimarse. Se utiliza en la ingeniería civil y en la metalurgia para calcular la capacidad de ciertos materiales para recuperarse o volver a su posición original cuando han soportado ciertas cargas o impactos que los deforma. Por extensión, la resiliencia podría representarse como la modificación que sufre un objeto que recibe un impacto (una pelota lanzada contra una pared), la capacidad para sobreponerse y en ocasiones para salir lanzada (rebotada). En ecología el término describe la capacidad de ciertos ecosistemas para absorber y adaptarse a los cambios, manteniendo su estado habitual de funcionamiento. En política se utiliza para recomponer el mal gobierno. 

Las ciencias sociales incorporaron el término a partir de los años 80 para describir a personas capaces de desarrollarse psicológicamente sanos a pesar de vivir en contextos de alto riesgo por los malos servicios públicos, en entornos de pobreza y familias multiproblemáticas, situaciones de estrés prolongado por los malos gobernantes y pésimos líderes politiqueros, conflictos permanentes, infuncionales servicios de salud, ingresos de sueldos y pensiones de hambre y miseria que enferma y estresa al 82% de los Venezolanos. 

El mal vivir del venezolano, se refiere tanto a los individuos en particular, como a los grupos familiares o colectivos de comunidades o que no han sido o son capaces de minimizar y sobreponerse a los efectos nocivos de las adversidades y los contextos desfavorecidos en lo político, económico y social. La mayoría del pueblo esta  privado socioculturalmente, no son capaces de recuperarse tras haber sufrido experiencias notablemente traumáticas, en especial catástrofes sociales, emigraciones e imposición de pervertidos métodos y conducta de malévolo sometimiento totalitario y sectarismo continuo del Socialista/Comunista/Chavista/Madurista/Opositores Vendidos y Comprados, para mantener el mal gobierno, epidemias, guerras políticas y sociales, presos políticos,  deportaciones, cantidades de mentiras, engaños y esperanzas prolongadas de que pronto habrá un Gobierno de Cambio y Unidad Nacional. Es una necesidad de vida urgente buscar un entendimiento nacional para un Gobierno de Transición, que debe  traer una Democracia Participativa y Protagónica que impulse un COGOBIERNO Y DESARROLLO SOCIAL para acabar de abajo hacia arriba con la Pobreza, malos servicios públicos, politiquería y corrupción. Hay que sustituir el mal gobierno por gobiernos de unidad nacional en las comunidades.  

Esta característica de dictadura y corrupción de gobernantes han dañado a las personas y el pueblo con míseros ingresos, hambre, miseria, enfermedades y muerte e insisten en engaños, mentiras, politiquería y malas acciones, pero no ha sido posible hasta ahora, el sentarse con buenas intenciones en una mesa con todos los partidos políticos, organizaciones de empresarios, sindicales, jubilados, pensionados, adultos mayores y líderes sociales, para acordar un Gobierno de Transición de Unidad Nacional que posibilite acordar un Plan de Salvación y Reorganización de Venezuela, sin sectarismos, agendas ocultas, politiquería y corrupción.    

Científicamente es a partir de los años 80 cuando se recomienda utilizar la Resiliencia para actuar en la política y lo social. Los historiadores la han reflejado al describir las maneras en que las personas y los pueblos deben afrontar las adversidades y mal vivir, malos servicios públicos  y mal gobierno. Digamos que desde siempre las sociedades han tenido enormes mecanismos de resistencia a la adversidad dictatoriales y opositoras sin valores, principios morales y éticos, han sido capaz de superar situaciones muy difíciles y tal vez por eso han evolucionado tantos países que las han padecido. El caso de Venezuela es lamentable y ha prendido las alarmas en el mundo de hoy.  

La idea de la resiliencia y cogobierno social nos permite reforzar la perspectiva más actual, contextual y sistémica de la posibilidad de desarrollo humano a nivel individual, social, económico y político en una Venezuela de Unidad Nacional Alternativa. Afirmamos que una vida difícil, precaria, mal gobernanza y conflictiva, nos conduce de forma inevitable hacia la desadaptación y los trastornos de vida, social, económicos, políticos y psicológicos. Frente a los determinismos humanos, biológicos y medioambientales, la perspectiva de la resiliencia destaca la complejidad de la interacción humana y el papel activo/protagonismo del individuo en su desarrollo. 

Del mismo modo, hay que insistir en que los contextos desfavorables y las catástrofes colectivas no afectan a todas las personas por igual: las personas responden de manera diferente a los conflictos y al estrés. Hoy en Venezuela hay que unirnos en un Gobierno de Transición que posibilite un COGOBIERNO Y DESARROLLO SOCIAL que empodere al pueblo en su gobierno de Comunidades, Urbanizaciones, Caseríos, Parroquias, Municipios, Estados y Administración Pública. Solo así se podrá poner fin a la corrupción, malos servicios públicos, hambre, miseria e hiperinflación. 

Juan de Dios Rivas Velásquez
rvjuandedios@gmail.com
@rvjuandedios

lunes, 3 de diciembre de 2018

NOEL ÁLVAREZ, ¿FORTALECER O ELIMINAR LOS PARTIDOS?


Los escándalos de corrupción influyen en la forma como es percibida la política.

“La ciudadanía suele asociar la política a la corrupción y el enriquecimiento personal”, comenta la firma de consultoría internacional, Edelman, Incluso, agrega en uno de sus informes anuales: “cuando se destina dinero al ámbito político de manera legal, la influencia desproporcionada de los grandes donantes, sobre la toma de decisiones públicas, agrava la ya erosionada percepción de la política”Cuando los escándalos políticos abruman a la ciudadanía, se olvida o se resta importancia al hecho de que el dinero es un recurso importante para: comunicarse con el electorado; llevar a cabo adecuadamente las campañas electorales; fortalecer las organizaciones políticas y apoyar investigaciones en materia de políticas públicas. La presencia de grandes cantidades de dinero en la política constituye un riesgo para todos los políticos. Es una de las amenazas más graves para la resiliencia de las instituciones representativas, especialmente para los partidos.

Idea Internacional afirma, que existen tres retos interconectados: “la desigualdad en el acceso al financiamiento, que socava la igualdad de oportunidades en la competencia política; el financiamiento político, que con frecuencia se emplea como vía para la corrupción y la captura de las políticas públicas; y el dinero en la política, que socava la confianza de la ciudadanía en la política y los políticos, así como su legitimidad”. En uno de sus informes, Idea sostiene que el gasto medio nacional de los candidatos parlamentarios en las elecciones de 2014, en la India, superó 50 veces el producto interno bruto per cápita de ese país.

El tema del financiamiento es particularmente grave para los grupos de mujeres, de jóvenes y de minorías, que suelen pertenecer a un menor número de redes de recaudación de fondos. Los estudios llevados a cabo en Colombia, Kenya y Túnez han confirmado esa tendencia. En los casos donde los candidatos debían financiar su campaña, las mujeres tuvieron menor acceso a las redes de apoyo. Recibieron menos apoyo económico de su partido, y en consecuencia, tuvieron menos recursos económicos para invertir.

Tanto en las democracias sólidas como en las frágiles se debate si debe regularse el financiamiento político, y cuál es la mejor forma de hacerlo. Algunos países justifican la reducción de las normas de patrocinio político con el argumento de que estas socavan derechos fundamentales, tales como, la libertad de expresión y el derecho a la participación política. Este enfoque conduce, en última instancia, a la flexibilización de las normas relativas a las subvenciones políticas. Otros abogan por un aumento de la regulación y por limitar estos aportes, lo cual incluye: imponer un límite al gasto de los partidos políticos, aplicar medidas de transparencia y proporcionar aportes públicos a los partidos y candidatos.

Actualmente, ciento veinte países proporcionan financiamiento público directo a los partidos políticos, ya sea para las campañas o de manera regular. En todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), excepto Suiza, los partidos políticos reciben aporte público directo.También existen otros sistemas, como en Alemania, donde los fondos estatales se desembolsan en función de la capacidad de los partidos para atraer pequeñas donaciones privadas.

Desde mi perspectiva, una futura reforma constitucional debiera facultar al órgano electoral para que restablezca el mecanismo de aportes públicos a las organizaciones y candidatos políticos. Esto contribuiría, de forma directa, a reducir la, cada vez más presente, posibilidad de que el narcotráfico, el terrorismo y la corrupción, penetren las estructuras del poder público a través del financiamiento de campañas electorales o del sostenimiento de estructuras partidistas.

Noel Álvarez
@alvareznv
Noelalvarez10@gmail.com
*Coordinador Nacional del Movimiento Político GENTE