lunes, 15 de febrero de 2016

ALBERTO MANSUETI, LA CUARTA OLA

En 1979 se publicó un libro que de inmediato se hizo famoso, titulado “La tercera ola”, firmado por Alvin Toffler, escritor y “futurista” neoyorkino nacido en 1928. Se basó en los grandes trazos de la historia a muy largo plazo, para describir la forma que tomaría el mundo una vez “superada” la Era industrial. Aún puede leerse con provecho, porque contiene mucho de realidad.

Años antes, en 1970, Toffler había publicado “El shock del futuro”, expresión que usó para caracterizar un estado sicológico de individuos y de sociedades: la percepción personal de "demasiado cambio para un lapso de tiempo demasiado corto"; y su lectura también vale la pena hoy día.
Toffler llamó “la primera ola” a la onda civilizatoria que surgió con la revolución agrícola, a partir del período Neolítico, hasta el siglo XVII de nuestra Era Cristiana. Superada la previa etapa primitiva de recolección, caza y pesca, se dejó el nomadismo y nació la agricultura. Las “ferias”, o sea los mercados, surgieron con las primeras aldeas o asentamientos fijos “civiles” de los humanos sedentarios. La especie humana ya “civilizada” en las ciudades, y unida en matrimonios monogámicos y familias establecidas, puede transformar la naturaleza que le rodea. La familia planifica a largo plazo para su descendencia una vida más allá de la mera subsistencia; y así comienza el crecimiento demográfico en gran escala.
La “segunda ola” comenzó de firme en el siglo XVIII, con la Revolución industrial. Capital y nuevas tecnologías permitieron la creación de las grandes máquinas electromecánicas. La imprenta ya había revolucionado la cultura; y el capitalismo “moderno” ya había nacido con el Renacimiento y la Reforma protestante, en el siglo XVI. Luego los grandes centros urbanos aparecieron, y después la producción en serie, con cadena de montaje y transportes. Se intensificó la explotación de recursos naturales; y por eso hubo una “explosión” demográfica. La democracia se popularizó, y el derecho al voto fue extendido.
Lo que hoy llamamos revolución de la información y las comunicaciones, la Internet y el Ciberespacio, es parte de lo que Toffler llamó “la tercera ola”. Pero nos advirtió que hay un desfase entre los contenidos de la información, y la capacidad humana para manejarlos: las grandes masas de población no entienden cómo todas estas cosas se producen, no conocen las instituciones y reglas necesarias para tenerse en pie la economía, la familia, la cultura, el derecho y la justicia, la sociedad, la educación y la civilización.
El Premio Nobel Friedrich Hayek (1899-1992) estudió muy a fondo este desajuste, al que Toffler apenas apuntó: los pueblos pueden llegar a suicidarse por ignorancia y desconocimiento, guiados ciegamente por ideas estúpidas y letales; y el arma mortal para cometer este suicidio es el socialismo. ¿Y cómo andamos de socialismo? ¿En cuál “ola” colectivista nos tienen las izquierdas? Ya vamos por la Cuarta. Fíjese:
(1) En la primera ola establecieron de dinero de mero papel, emitido por los Bancos Centrales, a partir de 1913 en E.UU., sin un patrón metálico como contención. Así nos comenzaron a empobrecer.
(2) En la segunda ola arremetieron contra el empleo, con las leyes laborales de la OIT, creada en 1919. Las funciones del Gobierno, nos dijeron, son “la educación y la salud”, medios de adoctrinamiento y control respectivamente. La seguridad y la justicia comenzaron gradualmente a decaer, y los impuestos a subir.
(3) La tercera ola fue el ataque masivo contra la economía que desataron en los años ‘70 y ’80, con las violentas “nacionalizaciones” de industrias, comercios, bancos y empresas extractivas, y expropiaciones de haciendas para la “reforma agraria”. Las guerrillas marxistas secuestraron, torturaron y asesinaron.
(4) Estamos en la cuarta ola: el marxismo cultural, con sus nuevas formas de dominación estatista, con nuevas y cada vez más absurdas justificaciones. Objetivo: la civilización occidental. La “defensa de la naturaleza” se esgrime contra el desarrollo industrial y económico. El feminismo salvaje, la ideología “de género” y las “nuevas orientaciones sexuales” arremeten contra el “patriarcado”, es decir, el matrimonio y la familia, y la natalidad. Florece el racismo anti-blanco por doquier, apenas disimulado. Y otra vez los socialistas violentos usan la religión como pretexto para sus crímenes, en particular el islamismo; y como siempre “reescriben la historia” con toda suerte de mentiras. Todos los relativismos proliferan: cognitivo, moral, estético, religioso. No perdonan la gramática ni el lenguaje. Y por detrás del escenario, la ONU y sus Agencias allanan los caminos para el Gobierno Único mundial.
Las izquierdas hacen su trabajo, que es matar y destruir, mentir y confundir, desorientar para agredir. Y lo hacen muy bien. El problema son las derechas: no existen, o son muy anémicas y flojas. O no hacen el suyo, su trabajo, porque son corruptas, o ineptas e incompetentes, y desconocedoras de la naturaleza verdadera y real del socialismo, y/o lo hacen muy mal.
Alberto Mansueti
alberman02@hotmail.com
@alberman02

Bolivia

ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO, CUANDO LA IMPUDICIA ES LEY

"Y rendirá cuentas con esas manos tan pulcramente limpias que rehúyen estrechar las otras para no contaminarse". Arturo Pérez-Reverte.
La foto de un barbado Amado Guita-rrita Boudou, abrazado a Luis D'Elia en la Plaza de Mayo, en el acampe organizado allí por organizaciones kirchneristas y otros partiduchos de izquierda requiriendo la libertad de Milagro Sala, hubiera debido ser la gota que derramara el vaso de la paciencia ciudadana; sin embargo, nada de eso sucedió y la sociedad continuó impávida su ardua tarea de intentar sobrevivir en medio del desastre en que convirtió la realidad, no el "relato", la auto-exiliada en el Calafate. Días antes, también habían comparecido en la carpa allí instalada Agustín ¡Hundido! Rossi, Guillermo Patotín Moreno y hasta el inefable Raúl Proxeneta Zaffaroni.

El cuadro pintado en el párrafo anterior es revelador: un ex Vicepresidente multiprocesado, hermanado con un pseudo dirigente social inexplicablemente rico, en protesta por la prisión preventiva que afecta a una corrupta caudillo que esclavizaba a sus pares apoyada en dineros públicos malversados, en medio de la ocupación de un espacio emblemático que pertenece a todos; si a ese llamativo cocktail le sumamos a un ex Ministro al que se le fueron a pique buques de guerra en sus amarraderos mientras nombraba a su adolescente hija Directora del Banco de la Nación, a un ex Secretario de Comercio también procesado y autor intelectual de los mayores desaguisados económicos, y a un ex Juez supremo, dueño de prostíbulos, evasor de impuestos y líder de la corriente penal que privilegia a los delincuentes en perjuicio de sus víctimas, tenemos un combo letal que prueba cuán bajo hemos caído. ¿Qué lleva a estos nefastos personajes a desafiar así a los demás, convocando a la resistencia frente a un gobierno democrático que asumió hace sesenta y cuatro días y que ha dado acabadas muestras de pluralidad y respeto?

Resulta evidente el nivel de tolerancia que hemos adquirido frente a la impúdica exhibición de impunidad que los mayores jerarcas del régimen destronado realizan diariamente; eso constituye un peligrosísimo defecto social que sólo los jueces están en condiciones de corregir, ya que el Poder Ejecutivo debe limitarse a formular las denuncias del caso. Pero los magistrados deberán actuar rápidamente ahora, porque sólo así podrán evitar que el 1° de marzo, cuando el Presidente Macri inaugure las sesiones del Congreso y nos informe oficialmente del estado de la Nación que ha recibido, que muchos de los que deberán ajustarse el cinturón hasta la extenuación (los jubilados, los maestros, los médicos, los cuentapropistas, los trabajadores informales, los enfermos, los padres de hijos desnutridos, las víctimas de la violencia y de la droga, etc.) se dispongan al linchamiento de los responsables directos de todas estas calamidades, que los privan hasta de vivir mientras disfrutan de las fortunas amasadas sobre tantos sufrimientos ajenos.

No se trata de venganza sino de justicia, porque los sacrificios que la crucial hora en que nos toca vivir por obra y gracia de la faraona destronada y su cohorte de testaferros y cómplices públicos y privados sólo estaremos dispuestos a hacerlos si, en compensación, vemos que hay juicio y castigo a los culpables, incluyendo la apropiación por el Estado de sus patrimonios; no se nos podrá pedir nada si esos indispensables procesos no se corporizan, son resueltos con independencia y seriedad y, sobre todo, en tiempo hábil. Los dos distinguidos profesionales -Dres. Horacio Rosetti y Carlos Rosenkrantz- que Mauricio Macri ha propuesto al Congreso para integrar la Corte Suprema son una verdadera garantía en tal sentido y, una vez integrados al tribunal, deberán asumir esa responsabilidad de cara a la sociedad.

Resulta aún más inexplicable el -aunque magro- militante y persistente apoyo que concita la ex Presidente Kirchner, si pensamos que la terrible inflación que padecemos se debe a los disparates que ella misma y su "principal asesor" (sic), Axel Chiquito Kiciloff, impusieron a la economía: déficit de más de ocho puntos del producto bruto interno, un gasto público imparable, el saqueo de fondos de todos los organismos, la desaparición de las reservas internacionales, la emisión de dinero bastardo, la colonización del Estado con millones de empleados "para la resistencia", la absurda pelea con los holdouts y con la Justicia norteamericana (elegida por su marido muerto) después de las sentencias condenatorias, el consecuente destierro de los mercados internacionales de crédito, la pérdida del autoabastecimiento energético, las economías regionales arruinadas, la destrucción de la presencia de nuestras carnes en el mundo, etc.; ¿qué hace, entonces, que respetados artistas continúen respaldando a figuras como la propia Cristina, inexplicablemente enriquecida más allá de cualquier límite mientras encabezaba un gobierno que dejó muchos más pobres que los que encontró al llegar y a un país prostrado por el descrédito y la inflación?

Este breve inventario, aunque incompleto, enmarca la fotografía sin fotoshop del país que heredó Mauricio Macri, que tanto le costará refundar. Como siempre digo, espero que Dios, que recordó ser argentino en las últimas elecciones, no pierda la memoria otra vez, como sucedió durante los doce años y medio que las precedieron.

Uruguay, 14 Feb 16

Enrique Guillermo Avogadro
ega1@avogadro.com.ar
@egavogadro

Argentina 

ANGÉLICA MORA, CUENTO DESDE LA CRIPTA: FIDEL Y EL COMEJÉN, APUNTES DE UN PERIODISTA DESDE NUEVA YORK

El que regía ahora los destinos de "El Maravilloso Reino de Nunca Acabar" ordenó a sus lacayos que asomaran una vez más al "Tú ya sabes.." Y fue así como comenzó un nuevo capítulo de los Cuentos desde la Cripta

- Los he convocado, dijo el Jefe, para felicitarlos por  el magnífico trabajo que han hecho en presentar en forma potable a mi Hermano... en su encuentro con Kirill . (...a propósito manden a hacer más medallas, que nos estamos quedando cortos). Y Quiero también, en especial, congratular a mi sobrino Alex por haber captado una chispa de inteligencia en su mirada.

Foto Alex Castro
-Me favoreció la luz, Tío,  contestó el sobrirno modestamente...  -y además, lo tomé en ángulo del lado en que no estaba comido por el comején.
-A propósito, Presidente, intervino el más Valiente - deberíamos reemplazar la Ceiba que echamos abajo en El Templete. La gente la está echando de menos, ya que antes de partir para Mayami está acostumbrada a dar tres vueltas al árbol, para la buena suerte con San Cristóbal.
- Al diablo con la Ceiba, dijo el Jefe. -Lo que vamos a colocar ahí va a ser una Mata de Moringa, en recuerdo de mi hermano.
-Pero si aún estamos diciendo que está vivo y estamos mostrando al mundo su figura en cuanta ocasión se presenta, dijo  el Jefe de Relaciones Públicas.
- ¡¡¡Moringa!!! y que la bendiga Francisco, dijo tercamente el Jefe poniédose más colorado.
-Pero el Papa está en México, balbuceó el más Valiente
-A su regreso a Roma, que de nuevo haga otra escala y nos bendiga la maldita mata, para que todos queden contentos, replicó el jefe, que acto seguido se bajó del púlpito y se encaminó a la embajada del Enemigo, donde estaba invitado desde temprano para celebrar El Día de los Presidentes.

Angelica Mora
angelicamorabeals@yahoo.com
@copihueblanco
Nueva York - Estado Unidos

ALBERTO MEDINA MÉNDEZ, LA TECNOCRACIA SE PUSO DE MODA. DESDE ARGENTINA

Desde hace algún tiempo se ha instalado una perversa idea que parece muy simpática y cuenta con muchos adeptos, pero que oculta profundos riesgos. La llegada de algunos personajes a la política, que no provienen de ella y que han intentado diferenciarse, es la marca registrada de este tiempo.

Ellos pretenden mostrar que existe una nueva forma de hacer las cosas y sostienen que los gobiernos deben simplemente emular a las empresas. Este recurrente planteo convoca a un desafiante debate de fondo.

Es probable, que el desparpajo de muchos dirigentes políticos en el pasado, quienes a la hora de tomar decisiones apelaron solo a su intuición, haya generado esta huella, creando el campo propicio para el aterrizaje masivo de una casta de profesionales enrolados en esta moderna tecnocracia.

Esta suerte de "gobierno de los técnicos" intenta anteponer sus métodos científicos por delante de la política. Creen, firmemente, en la neutralidad de los criterios técnicos y afirman que todo se puede hacer sin orientación ideológica alguna, apostando a la contundencia de una supuesta evidencia.

Colocar en un plano de igualdad al gobierno con las empresas constituye un grosero error conceptual. Una empresa tiene accionistas, que invierten voluntariamente su propio dinero con el objeto de maximizar ganancias, crear valor e incrementar sus beneficios, utilizando el estímulo del lucro.

Un gobierno tiene un rol bien diferente. Fue creado para garantizar el pleno ejercicio de derechos fundamentales para los miembros de una comunidad. Se nutre exclusivamente de recursos que extrae de la gente coercitivamente y no existe en su esencia ni la rentabilidad, ni la búsqueda de dividendos. Jamás podría funcionar como una empresa, porque no lo es.

A no equivocarse. La tecnología es siempre bienvenida, pero se debe entender que solo es una herramienta y no una meta en sí misma. Es saludable ofrecer excelentes resultados. Lo peligroso es creer que gobernar solo conlleva hacer una buena gestión, administrar con eficiencia los recursos o disponer de conocimientos especiales en abundancia.

La política es algo mucho más trascendente, que está distante de esas incompletas concepciones que los tecnócratas traen consigo. La tarea de gobernar implica proyectar una visión integradora que abarca la filosofía, la economía y la política. Los técnicos solo deben adaptarse a ella e intentar implementar esas decisiones estratégicas de un modo inteligente.

Es innegable que son tiempos de profesionalización de la política. Pero no se debe confundir una cosa con la otra. Los que conocen el ruedo, los que dominan una materia, los que se han formado en los diferentes campos, deben ser parte, protagonizando esos procesos. Pero la conducción general del gobierno no puede quedar en manos de esos "gerentes". Ellos pueden aportar una mirada específica, única, muy útil, pero siempre parcial. Están para integrarse a los equipos de trabajo y administrar lo  que les toca.

Cierta tentación contemporánea ha llevado a exacerbar esta tendencia. Convocar a los mejores técnicos no hará que todo funcione de maravillas, porque las cuestiones humanas son mucho más complejas y asegurar derechos esenciales no es territorio exclusivo de los especialistas en ciencias duras.

Existen, en la historia reciente, muchas experiencias parecidas con gobiernos regidos por la dinámica de los números, pero que no han logrado avances concretos en la calidad de vida, que sean tangibles para los ciudadanos. Las cifras ayudan a evaluar la marcha de los acontecimientos, contribuyen de un modo decidido como parámetros, aportan referencias vitales, pero jamás logran ser el alma de una gestión de gobierno.

El rumbo lo determina siempre la impronta ideológica de quienes han sido elegidos para encaminar la coyuntura. De eso depende, en buena medida, el éxito o el fracaso de esa etapa. Los aspectos técnicos siempre inciden y contribuyen mucho, pero lo hacen respecto de las definiciones políticas previas. Es imperioso, entonces, eludir la creencia de que los técnicos pueden gobernar y desterrar esta simplificación que sostiene que poblar el Estado con este tipo de perfiles es sinónimo de magníficos resultados.

Se trata de lograr un sano equilibrio. La política sin técnicos no marchará adecuadamente, porque las mejores ideas necesitan ser instrumentadas de un modo eficaz. Un gobierno repleto de técnicos, pero sin norte, sin las sutilezas de la política, sin el talento de esos liderazgos que permiten convertir lo imposible en factible, tampoco puede lograr nada bueno.

Las reacciones espasmódicas nunca ayudan. La sensatez y la racionalidad no deben perderse nunca, y mucho menos a la hora de ocuparse de los asuntos públicos. Ya se sabe que cuando llegan al poder los demagogos, intuitivos e improvisados nada termina bien, pero se debe evitar caer en la trampa de pensar que los expertos son una alternativa válida para obtener todas las soluciones anheladas.

Si la dirección elegida, si la ruta seleccionada, no es la correcta ningún avezado profesional, ni la suma de muchos de ellos logrará llegar a buen puerto y nada resultará cómo algunos ingenuos esperan. Lamentablemente, todo hace pensar que los errores están asomando a la puerta, porque otra vez, la tecnocracia se puso de moda.


Alberto Medina Méndez
albertomedinamendez@gmail.com
amedinamendez@arnet.com.ar
@amedinamendez

Argentina

CARLOS ALBERTO MONTANER, TRUMP, SANDERS Y EL FIN DEL EXCEPCIONALISMO NORTEAMERICANO

Será como Godzilla contra King Kong. Lo que hace unos meses parecía imposible, hoy tiene algunas probabilidades de ocurrir: que acaben enfrentándose Donald Trump y Bernie Sanders en una batalla electoral por la Casa Blanca.

Pudiera ser. La composición política de Estados Unidos cada día que pasa se asemeja más a Europa. Donald Trump recuerda a Jean-Marie Le Pen, el político francés cuasifascista fundador del Frente Nacional, partido del que luego resultaría expulsado.

Trump no tiene, como Le Pen, una densa biografía política y militar, sino una larga y fundamentalmente exitosa experiencia como empresario, pero coinciden en la visión nacionalista, el rechazo a los inmigrantes y el culto por la intimidación del adversario. Son, como en los boleros, dos almas gemelas.

Cuentan, además, con las mismas fuentes de admiración. Los partidarios de Trump y de Le Pen forman parte de cierta clase trabajadora de rompe y rasga, poco educada, que disfruta del lenguaje directo y sin filtro, capaz de llamarle pan al pan, y a la vagina o al pene cualquier grosería que se les ocurra.

Bernie Sanders, por otra parte, no es un déspota comunista que llegaría al poder para crear una dictadura. Es otra cosa. No es Stalin ni Fidel Castro. “Que no panda el cúnico”, como decía el Chapulín Colorado. Es una especie de Olof Palme nacido en Brooklyn. Declara ser un socialista. ¿Qué significa esa palabra en su caso?

Es un redistribucionista, un populista que subirá notablemente los impuestos federales para dedicar los fondos a “obra social”, convencido de que las necesidades de ciertas personas deben ser convertidas en obligaciones de todas las personas, sin advertir que esa traslación de la responsabilidad individual suele crispar y confundir al conjunto de la sociedad.

Es una lástima que Sanders, cuando estudió en la Universidad de Chicago, no hubiera acudido a las clases de Gary Becker, entonces profesor de esa institución. Le dieron el Premio Nobel de economía, entre otras razones, por describir los daños imprevistos que se derivaban de las buenas intenciones del welfare.

¿Cuánto aumentaría Sanders los tributos, si consigue (que lo dudo) vencer la resistencia del Congreso? Combinados con los estatales, más otras cargas fiscales, como explicó Josh Barro en The New York Times, y luego matizó Tim Worstall en Forbes, alcanzaría el 73% de los ingresos. Ese porcentaje desborda la Curva de Laffer y, por lo tanto, recaudará mucho menos de lo previsto.

Será un fracaso y acabará empobreciéndolos a todos, como sucedió en Suecia hasta que en 1992-1994 comenzaron a rectificar el Estado de Bienestar. Algo que describe espléndidamente el economista Mauricio Rojas en The rise and fall of the Swedish model, excomunista chileno que vivió en ese país varias décadas, comprendió que se había equivocado, tuvo la decencia y el valor de rectificar, y llegó a ser parlamentario por el Partido Liberal.

En cualquier caso, la presencia de personas como Trump y Sanders en el panorama político de Estados Unidos liquida totalmente la noción del excepcionalismo norteamericano, suscrita por tantos pensadores e ideólogos persuadidos de que el país tiene una responsabilidad moral que cumplir con la humanidad.

Termina la discutida proposición, un tanto mesiánica, de que Estados Unidos es una nación única, la primera república moderna, diferente a las demás, escogida por Dios para servir de modelo y para defender el republicanismo, la libertad, el individualismo, la igualdad y la democracia, para derrotar paladinamente a fascistas, nazis y comunistas, y hoy, para enfrentarse al islamismo asesino del nuevo califato.

Es una lástima. Lincoln al final de su breve Discurso de Gettysburg afirma que “los americanos tienen la tarea de que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparezca de la Tierra”. Es otra versión del excepcionalismo. A Ronald Reagan le gustaba jugar con esas ideas y con la metáfora que sigue: el país es “la luz del mundo, una ciudad asentada sobre un monte que no se puede esconder”. Se lo atribuyen a Jesús en El Sermón de la Montaña.

Nada de eso. Es una nación como todas. Con sus Trump y sus Sanders. Como todas.

Carlos Alberto Montaner
montaner.ca@gmail.com
@CarlosAMontaner
Vicepresidente de la Internacional Liberal
El Nuevo Herald

Estados Unidos

MOISÉS NAÍM: EL MUNDO EN NÚMEROS

El mundo está cambiando a tal velocidad que nos es difícil procesar, interpretar y digerir la magnitud de esas transformaciones, y más aún, anticipar sus consecuencias.

Un informe del banco Goldman Sachs ofrece una arbitraria pero reveladora muestra cuantitativa de los cambios que ocurrieron entre 2010 y 2015.

En ese periodo, la oferta mundial de petróleo aumentó un 11% y su precio cayó un 60%. El precio del hierro bajó todavía más, 77%, y el de la comida, 30%. ¿Qué precios aumentaron? Entre otros, los del cacao (+11%) y el litio (+27%). Estas subidas son impulsadas por la demanda de una nueva y más numerosa clase media que come más chocolate y compra más teléfonos móviles con baterías de litio. Los usuarios de estos teléfonos pasaron de un 19% de la población mundial a un enorme 75%, y su precio cayó un 58%. Casi toda la humanidad tendrá pronto acceso a la telefonía móvil, contribuyendo así a la ya muy veloz digitalización de la vida cotidiana.

En 2010, Facebook tenía 600 millones de usuarios activos al mes. Hoy, 1.600 millones de personas lo utilizan mensualmente. YouTube recibía 24 horas de vídeos cada minuto, mientras que el año pasado recibió 400 horas al minuto. En eBay se vendían seis trajes por minuto en 2010 y ahora se venden 90, en tanto que el número de viajeros que se alojaron en habitaciones y casas ofrecidas a través de Airbnb saltó de 47.000 a 17 millones. Los artículos disponibles en Wikipedia aumentaron en 20 millones (de 17 a 37).

En esos cinco años también asistimos a una revolución energética. No sólo se desplomó el precio del petróleo y EE UU superó a Arabia Saudí y a Rusia como productor de crudo. El precio de una bombilla LED cayó un 78%, el de una batería de Li-Ion un 60% y el costo de la energía solar un 37%. La eficiencia en el uso de combustible de un camión Ford (F150) aumentó en 29%. En 2010, la compañía más valiosa del mundo era Petrochina. En 2015 fue Apple.

También ocurrieron profundos cambios en el mundo del trabajo. Los salarios siguieron estancados en los países más avanzados, mientras que en China aumentaron en un 54%. Muchos piensan que el desempleo y los bajos salarios se deben a la automatización y a que los robots están desplazando a los trabajadores. En efecto, en EE UU, el número de robots industriales vendidos en los últimos cinco años creció un 89%, pero el número total en uso es aún muy bajo y el impacto sobre el empleo no es significativo. Pero lo será.

Y esta preocupación por empleos e ingresos lleva a señalar otros cambios importantes que ocurrieron en el pasado quinquenio. La desigualdad económica siempre ha existido, pero en los últimos cinco años adquirió una enorme visibilidad. Entre otras cosas porque, si bien a nivel mundial ha disminuido, en los países más avanzados se ha agudizado, convirtiéndose en un tema central del debate nacional en todas partes, lo cual es bueno. El peligro, por supuesto, es que este problema en manos de demagogos suele llevar a la adopción de políticas que, en vez de reducir las inequidades, las aumentan. Pero, sin duda, el asunto requiere de urgente y eficaz atención.

Otro trabajo recién publicado también arroja interesantes luces sobre las grandes transformaciones en curso. Se trata del Informe Anual de Riesgos Globales, que edita desde hace una década el Foro Económico Mundial. Este informe se basa en las percepciones de 750 reconocidos expertos de diferentes ámbitos y países sobre los principales riesgos que enfrenta el mundo. Durante varios años, la crisis económica ocupó el primer lugar de las preocupaciones. Ya no. En la edición de 2016, el cambio climático (que en los últimos tres años estuvo entre los cinco mayores riesgos) emerge como el peligro más grave y de mayor impacto. Le siguen la proliferación de armas de destrucción masiva, los conflictos por la escasez de agua y los movimientos migratorios involuntarios. Señala el informe que hoy ya hay 60 millones de desplazados (de formar un país, los refugiados serían el 24º más poblado del planeta). El informe también le da mucha importancia a la cibercriminalidad, que ya provoca 445.000 millones de dólares de pérdidas anuales y crece a gran velocidad.

Pero quizás, junto con el calentamiento global, el cambio más importante de los últimos años es el aumento de nuestra capacidad para alterar la biología. En 2010, especificar la secuencia de un genoma costaba 47.000 dólares. Cinco años más tarde, se hace por 1.300 dólares. Y el precio sigue bajando.

¿Es éste un riesgo o una oportunidad?

Sigamos la conversación en Twitter: @moisesnaim

Moises Naim
moisesnaim@gmail.com
@moisesnaim
Estados Unidos


http://www.miamidiario.com/opinion/politica/moises-naim-el-mundo-en-numeros/354230

PEDRO CONDE REGARDIZ, OTROS EFECTOS DE LA CRISIS PETROLERA

Solo los miembros del gabinete económico del gobierno están presuponiendo algunos posibles sucesos en el mercado petrolero para fundamentar conjeturas que permiten estimar una reducción, este año, muy inferior a la que se infiere de la realidad para los ingresos fiscales petroleros. Se ha comentado satíricamente que los integrantes de dicho gabinete son muy “coherentes” en proporcionar una explicación irreal de los hechos económicos. Pues bien, ahora vuelven a demostrar esa “coherencia”, ya que están subestimando la crisis petrolera y, por tanto, la merma en los ingresos fiscales, lo cual implica que nuevamente sobrestiman los probables ingresos futuros, tal como lo hicieron al formular el presupuesto de 2015 y, peor aún, el de 2016.

Muchos compatriotas muestran preocupación porque el gobierno lleva, desde el comienzo del año, un ritmo de gastos como si fuese a percibir los recursos que estimó en octubre pasado, y todavía casi seguirá su ritmo de dispendio basado en que no es tan importante la rebaja en las percepciones fiscales. Esta conducta gubernamental de no ajustarse a una estimación prudente de los ingresos lo llevará a que posiblemente carezca de fondos, para el próximo mes de julio, con qué financiar sus gastos, lo cual sería, con distintas dimensiones, una profundización de la crisis, cuyas repercusiones son perfectamente previsibles. Este, en mi opinión, es el hecho cumplido que el gobierno presentará a la Asamblea Nacional para justificar nuevos y onerosos endeudamientos, o, peor, para estatizar los depósitos bancarios, la banca, u obligar a la banca a comprar letras del tesoro, bonos públicos, que absorban sus reservas y depósitos, secando así lo que pudiese canalizarse hacia las actividades productivas y comerciales privadas. Hablan por eso de “emergencia económica”, “guerra económica”. No sería extraño, pues, que esa sería su consigna para “poner orden en las finanzas públicas” y “afrontar la crisis”. Más estatización es lo que buscan.

Además, si se hace un análisis más a fondo de los efectos de la crisis petrolera, se concluye que el descenso en los ingresos hará reducir la base monetaria, por el efecto fiscal, y así la circulación monetaria, que hará rebajar a la vez, por esta vía, las importaciones, lo que implica menos ingresos arancelarios. Y como la disminución del gasto público, si no se financia inadecuadamente el enorme hueco fiscal, acentuará el retroceso económico, adonde condujeron las decisiones ideológicas en política económica, no es difícil prever que se recaudará ahora menos por concepto de impuesto sobre la renta a la actividad no petrolera, así como por el IVA Estos son, Señores del gabinete económico y del Banco Central, hechos elementales. ¿Cómo puede creerse lo que ustedes dicen? Para crear confianza es imprescindible, en parte, auspiciar credibilidad. El presidente y sus acólitos llevan tres años afirmando lo que ya nadie cree, pues todo ha resultado un gran fracaso, no ha sabido salir del “campo minado” que fue el gran desastre y corrupción del gobierno de Chávez; Maduro no ha decidido, no ha podido, apartarse pragmáticamente de tan perniciosa herencia política; no se percata que será responsable ante la historia al comprometer el  destino nacional. Cambio, le gritan, pero oídos sordos.

Otro efecto: el que tendrá lugar en la balanza de pagos, la contabilidad de las transacciones con el exterior; dependiendo del precio petrolero que se estime se pueden construir varios escenarios llenos de factores aleatorios, cada uno con sus respectivas probabilidades, pero no es exagerado suponer conservadoramente una disminución en torno a los 30.000 millones de dólares de exportaciones petroleras, cantidad que creará en el presupuesto de divisas, para 2016, un faltante que arrojará, para honrar el servicio de la deuda y efectuar importaciones esenciales, serios problemas superables en otras condiciones.

Pedro Conde-Regardiz
psconderegardiz@gmail.com
@psconderegardiz

Caracas - Venezuela

ERNESTO GARCÍA MAC GREGOR, ASESINO Y DICTADOR ACLAMADO EN FRANCIA

Al comienzo de la revolución cubana, entre enero y abril de 1959, alrededor de mil militares fueron juzgados por medio de juicios sumarios que se basaban exclusivamente en los alegatos del fiscal acusador. Los acusados no tenían derecho a la defensa  ni podían invocar ningunas garantías procesales. La masacre empezó el 10 de enero, con 72 oficiales y soldados del Cuartel Moncada quienes fueron fusilados por orden directa del asesino Raúl Castro. En total, se calculan ajusticiaron a  550 militares.

Por su parte el mercenario asesino Che Guevara, durante los primeros meses de la revolución, dispuso la ejecución de 55 personas; los juicios duraban apenas unas horas y la decisión final la tomaba  el propio Guevara.
Lo peor del caso es que no había  razón militar alguna para ese baño de sangre. El ejército de Batista había depuesto las armas completamente; no había foco alguno de resistencia y el país vivía momentos de intensa alegría. Pero la masacre se extendió a los civiles y a víctimas de venganzas personales.
 La prensa extranjera reaccionó con horror ante las fotos y películas de los fusilamientos que hoy se pueden ver por Internet. Y Fidel hizo cómplice al pueblo cubano de sus crímenes a través de los tribunales populares, los cuales mediante el grito histérico de “Paredón” fusilaron a cientos de compatriotas
Los ajusticiamientos no terminaron ni tampoco se limitaron a los partidarios del régimen de Batista. A través de leyes especiales fueron previendo la pena capital para todo, incluyendo cosas tan baladíes como incendio de cañaverales. La pena capital se ha seguido invocando después a lo largo de estos 57 años a cuantos se han atrevido a cuestionar el pode de los Castro. 
La semana pasada el dictador Raúl Castro, quien trajo la ruina y esclavitud a la isla, fue recibido con honores militares en Francia. En cambio, Pinochet quien rescató a Chile del comunismo y la enrumbó hacia el desarrollo, y cuyos crímenes, comparados con las atrocidades de los Castro lo deja cual niño de pecho, terminó su vida humillado en prisión. Los crímenes que se cometen en nombre del comunismo son aceptables, los del capitalismo, resultan monstruosos y diabólicos.  Que oiga quien tiene oídos…

Ernesto Garcia Macgregor 
garciamacgregor@gmail.com 
@garciamacgregor 
Zulia - Venezuela

RAMÓN PEÑA, LA HORA DE LA POLÍTICA, EN POCAS PALABRAS

La periodista Gloria Bastidas escribió esta semana: “El chavismo que prometió una ‘Edad de Oro’, produjo en cambio una ‘Edad de Penuria’”. Una afirmación sustentada en hechos irrefutables, que evoca la sapiencia de Don José Ortega y Gasset, cuando en un esclarecido ensayo, Mirabeau o el político, publicado en 1927, escribía: “El revolucionario es lo inverso de un político, porque al actuar, obtiene lo contrario de lo que se propone. Toda revolución, inexorablemente provoca una contrarrevolución. El político es el que se anticipa a este resultado, y hace a la vez por sí mismo, la revolución y la contrarrevolución.” 

En Venezuela, por cumplir con ese axioma del filósofo madrileño, la revolución murió y ya está redactado su certificado de defunción. Ocurrió todo lo contrario a lo prometido, a su razón de ser: acabar con la pobreza, erradicar la corrupción, alcanzar la independencia económica, reducir la burocracia, etc. Murió también su ideólogo – y quizás su memoria tampoco sobreviva por  mucho tiempo-  y solo quedan sus viudas y viudos, que, temerosos de tener que pagar una gruesa factura de fechorías y abusos, lanzan hoy, desordenadamente, garrotazos estentóreos.

Hace algunos años, en la hermosa ciudad de Samarkanda, leímos en el mausoleo de Tamerlán –el gran conquistador mongol- su epitafio que rezaba: “Deja el mundo antes de que el mundo te rechace”. Un mensaje escrito a la medida para nuestro Golem gobernante y su corte. Todavía están a tiempo de dejar, no el mundo, pero sí el poder, antes de que el país entero los impugne. Si pensaran en su propio futuro, entenderían que se pasó el tiempo de la revolución, que ya es hora de volver a la política.

Ramon Peña
ramonpen@gmail.com
@ramonadrian42

Caracas – Venezuela 

JOSE JOAQUIN URDANETA CASTRO, ATRAPADOS CON SALIDA

Cuando la injusticia se convierte en ley, la rebelión se convierte en deber. Thomas Jefferson
La nación venezolana en general sufre una gran tragedia humanitaria por  los estertores agónicos de un régimen que pasa sus últimos días inventando disparates para mantenerse en el poder.       El mundo sigue con estupor, pero con silencio cómplice  los acontecimientos cotidianos nacionales.  

Vivimos momentos apocalípticos en cuanto a seguridad, salud, desbocada inflación, alimentación, carestía, hiperescasez, derechos civiles, institucionalidad democrática, ética política, estamos atrapados en el Tsunami chavista. Son tiempos de volición, diría Betancourt. La salida de Maduro y su pandilla es inminente. La decisión es simple e inmensa como nuestras llanuras perfiladas en el horizonte venezolano, “O ellos, o nosotros”, cuando expreso nosotros me refiero al país, a nuestra sociedad.

En mi escrito anterior lo dije con claridad,” para sepultar la quinta república debe nacer la sexta”, son tiempos de constituyente expresé. La razón  nos la da los últimos acontecimientos donde el TSJ comete “ultra petita” por segunda vez en menos de un mes al tomar decisiones más allá de la voluntad popular y al ejercer funciones que no le corresponde dentro de sus atribuciones constitucionales. El dominio del poder ejecutivo sobre el poder judicial es claro, público, notorio y evidente. Según la carta democrática, “cuando se demuestre el control de un poder sobre los demás poderes del estado, sus actos son nulos de nulidad absoluta”

El juego lo mantendrán trancado para mantenerse hasta dónde les sea posible en el poder, la guerra económica es una excusa de un gobierno positivista empírico, medularmente  inepto, cómplice de la corrupción e incapaz de dirigir a la nación. Por lo tanto tenemos dos opciones, o los desalojamos por las vías establecidas constitucionalmente o empezamos a construir cuevas en el Ávila para sobrevivir a los tiempos de barbarie que vendrán.

La inmediatez, el maniqueísmo, el narcisismo y las pretensiones futuras de algunos políticos no pueden estar por encima de los intereses de la nación. Lo primero que se debe hacer es reformular la ley del C.N.E y cambiar sus autoridades, de esta manera se iniciaría con pasos firmes la agenda para renovar el Estado Venezolano. Debemos dejar a un lado las nuevas leyes populistas y dirigir el esfuerzo hacia la economía y la renovación integral de las autoridades mujiquitas del estado venezolano.

Escuchemos a nuestro pueblo, vivamos sus angustias, miremos con ojos de amor su sufrimiento, promovamos la caridad característica de los venezolanos para que la solidaridad nos permita sobrellevar  un poco menos dolorosa la inmensa tragedia que vivimos los venezolanos sin excepción de ningún tipo. Pero sobre todo debemos rescatar la república y sus instituciones.         El tiempo del chavismo se agotó, no podemos permitir que el 0,01% de la población representada en los jefes del chavismo acaben con el futuro de nuestras familias. Su permanencia en el poder sólo busca protección para sus vidas y sus bienes, ya es tiempo de que la justicia los alcance.

Estamos atrapados en una tragedia nacional,  la constitución prevé por múltiples vías la salida del régimen, no podemos esperar que el chavismo continúe con su guillotina para cortarnos la cabeza de los que disentimos de su corriente ideológica y obligarnos a arrodillarnos, si lo permitimos entonces será el silencio, la esclavitud  y un eterno estado de excepción quien impere en Venezuela.

Jose Joaquin Urdaneta Castro
josejoaquinurdanetacastro@yahoo.es
@josejurdaneta
Zulia - Venezuela

PABLO HERRERA, AMOR, UNA VOZ AL VIENTO.,

Amor. Es una expresión universal que es inherente a la afinidad entre los seres, y cada cual desde sus perspectivas, sus diversas ideologías y según los diferentes puntos de vista, tratan de darle una definición razonada. De manera que en cada campo del que hacer humano, se va planteando una determinación en lo cultural y su desarrollo social, artístico, científico, filosófico, religioso u cualquier otro. 

Presentar la palabra amor, implica identificar una variedad de sentimientos, que van desde la unión familiar o filial, pasando por la fraternidad del compartir en amistad y como parte del vínculo social con nuestros semejantes, logrando abarcar los deseos pasionales o románticos y que propician el acercamiento intimo, hasta rebasar la trascendencia del propio sentimiento y del estado de la mente y el alma en Dios. Pero ciertamente, el amor es un tema de permanente discusión, de constante revisión y donde muchos de los que han querido aproximarse y conocerlo, al menos en teoría, ya tienen su experiencia propia, es un tema sin duda actual en todos los tiempos y tan obligado, como la vida misma. En su nombre, se han desarrollado tesis, se han escrito bibliotecas enteras en diversos géneros literarios, se han levantado monumentos, alzado esculturas, realizado obras, de la misma manera, el tema ha ocupado todos los estilos musicales, y aun continúan tratándose diversos aspectos que le circundan.

            El amor, para mi, tiene una connotación de acción y causa, que necesariamente implica una reacción y efecto, entre los seres que se aman, ese sentir mas que solo sentirlo, mas que solo decirlo, siempre se debe expresar y manifestar en las obras y en las acciones, de alguna manera, los sujetos que se declaran y revelan ese amor, siempre están en permanente sintonía, realizando actos y haciendo cosas que hagan sentir cuanto sienten por el otro. Exteriorizar entonces el amor, debe representar un empeño permanente, continuo y determinante, que ocupa la práctica de una conducta que tiene que estar en consecuencia con lo que se profesa. Incluso mas allá del interés propio, su celebración no solo debe ser para una época en particular, un evento determinado o un solo día, como este del 14 de febrero, aunque celebramos este día con detalles y expresiones afectivas a nuestros seres especiales, porque se debe amar siempre y se puede amar constantemente, lo demás, es cumplir con normas convencionales, que nada tienen que ver, con realidades concretas y solo se le estaría dando una mayor importancia, al mero “festejo” comercial. El Gran Maestro Jesús, enseño siempre a los Apóstoles los preceptos del amor y les declaro que “La Ley” se fundamenta en los mandamientos: “Amaras al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda alma y con toda tu mente. Este es el primero y el más importante de los mandamientos. Y después viene otro semejante a este: Amaras a tu prójimo como a ti mismo.” (Mateo 22,38-39), en muchas de sus enseñanzas por medio de parábolas o cuentos, donde con expresiones alegóricas, siempre les mostraba caminos desde el amor y con mucho amor, que aun, hoy en día siguen manteniendo su vigencia y continúan estando presentes en debates, sobre sus planteamientos verdaderamente insurgentes, que causan revuelo por sus planteamientos. 

Dimensionando al amor desde si, para ser entregado en ocupaciones y servicios a los demás. Entre otros tantos escritos considerados como la exposición que le hacen un canto poético al amor, el Apóstol San Pablo expone en el mismo “Manual del Fabricante” o “Libro Sagrado” de La Santa Biblia: “Si yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, y me faltara el amor, no seria más que una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, pero me faltara el amor, nada soy. Si repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara hasta mi cuerpo, pero no por amor, sino para recibir alabanzas, de nada me sirve. El amor es paciente, servicial y sin envidia. No quiere aparentar, ni se hace el importante. No actúa con bajeza, ni busca su propio interés. El amor no se deja llevar por la ira, sino que olvida las ofensas y perdona todo. Nunca se alegra de la injusticia y siempre le agrada la verdad. El amor disculpa todo, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta. El amor nunca pasará…” (1ra. Carta a los Corintios 13,1-8).

            Yo si creo en el amor, como una gran fuerza transformadora, capaz de mover y motivar cualquier tipo de cambios, generar conciencia y proponer alternativas desde el encuentro, la conciliación y la verdadera posibilidad de propiciar mejores condiciones, para la convivencia, la armonía y el desarrollo. Cuando en cualquier dinámica, juego o convivencia, me preguntan, cual es la palabra que mas me gusta o me identifica, no puedo pensar en otra que no sea esta, y hace algunos años atrás, declarando mi identidad con la misma, me atreví a poner por escrito y les comparto: “Mi Credo del Amor (Letanías de Amor): Te creo amor porque en todos los ojos que veo, encuentro que has dejado huellas. Te creo amor en la gente de buena voluntad y que actúa haciendo siempre el bien. Te creo amor en el arcoíris que pinta el cielo entre nubes, en la lluvia y bajo el sol. Te creo amor en la alegría de los seres creados y las cosas hechas por tu causa. Te creo amor como la influencia necesaria, para un mundo más justo y humano. Te creo amor en la solidaridad y las muestras de apoyo a las más nobles causas. Te creo amor porque me has hablado con ternura y calidez en lo que me rodea. Te creo amor en la poesía y en sus autores que te figuran y mantienen vigente. Te creo amor en el trabajo voluntario y el derroche de las personas por otros. Te creo amor en los besos y abrazos de las personas y sus buenos deseos. Te creo amor en las caricias como el aroma de un jardín con muchas flores. Te creo amor en las canciones porque te recrean, te cantamos y bailamos. Te creo amor en los cuentos de hadas, que fueron por ti y te encontraron. Te creo amor porque en mi respirar me percato que existo para nosotros. Te creo amor en cada amanecer, porque siento la vida que me has dado. Te creo amor como el niño que juega y hace castillos de barro y arena. Te creo amor como se que existo, vivo y moriré, para seguir viviendo. Te creo amor como la expresión de la vida que nos revelas sin ostentación. Te creo amor en el cantar de pájaros y el sonido de la naturaleza. Te creo amor como los dos corazones que engendraron el mío. Te creo amor como el fruto necesario que concibió a mis hijos. Te creo amor en la sonrisa de un anciano y su buen consejo. Te creo amor en las dulces palabras de una madre a su hijo. Te creo amor simplemente porque de ti vengo y a ti volveré. Te creo amor como el impulso que nos mueve y fortalece. Te creo amor porque me has sentido al igual que yo a ti. Te creo amor porque nadie se resiste a tu aliento. Te creo amor como la llegada al final del camino. Te creo amor porque solamente te creo amor. Te creo amor como a Dios que es Amor”.

¡Que viva el amor y la amistad!

*Disconformidad: Se tiene años hablando de “racionamiento” eléctrico, se pasan horas de discursos y discusiones sobre el problema, y no se aplican correctivos, ni planes de solución definitivos.

*Propuesta: Que se avoquen a buscar y aplicar soluciones definitivas al problema eléctrico y se ejecuten los proyectos que se han presentado. Que se estimule la voluntad para solventar.

*Aspiración: Que busquemos todas las oportunidades y todos los días, para mostrar y profesar, el amor y la amistad en la que creemos. Contribuiremos así con una mejor sociedad.

Paz, Amor y Salud. Bendiciones.

Pablo Herrera
pablo.herrera1@gmail.com
pablo.herrera1@hotmail.com
@pablo1herrera
Carabobo - Venezuela     

NELSON ACOSTA ESPINOZA, “AQUÍ PENSABAN SEGUIR JUGANDO A LA DEMOCRACIA, PERO LLEGÓ EL TSJ Y MANDÓ A PARAR”

La decisión del TSJ de validar el Decreto de Emergencia Económica propuesto por el presidente de la República, Nicolás Maduro, y que había sido rechazado por la AN, me trae a la memoria una frase de un son entonado por Carlos Puebla (canta autor cubano, 1917-1989) en los inicios de la revolución cubana. Disculpe, amigo lector, el tono irónico, pero creo que este parafraseo recoge el sentido político e histórico del momento actual: “aquí pensaban seguir jugando a la democracia, pero llego el TSJ y mandó a parar”.

Bueno, vamos a explicar esta afirmación. Evitemos interpretaciones sesgadas. Lo que intento subrayar es lo siguiente. Las actuaciones del TSJ y la crisis económica terminal que estamos padeciendo exigen, a la dirección política opositora, poner en práctica un ejercicio de imaginación democrática. 
La contienda política no se juega exclusivamente al interior de los “aparatos” del estado socialista. Desde luego, la presencia del factor democrático en estas instituciones es vital. Es un terreno de lucha. Pero no es el único campo para ejercitar la oposición a este régimen. La decisión de TSJ es harto reveladora. Su mensaje es claro. Para revertir la voluntad antidemocrática del madurismo se requiere acompañar las batallas jurídicas con la presencia cívica de la gente en las calles.
Si se quiere, “la calle” pudiera asumirse como un ejercicio de pedagogía democrática. ¿En qué sentido? Por un lado, la “salida” a los espacios públicos serviría para comprometer al liderazgo opositor (gobernadores, alcaldes, concejales, diputados,  rectores universitarios, entre otros) con una estrategia de gran aliento popular y, por el otro, las consignas, afiches, pancartas etc., deberían expresar la construcción de una nueva narrativa que sustituya a la socialista. La combinación de estas dos formas de expresión política (la legislativa y cívica popular) resultarían imbatible y apresuraría cualquier solución al actual impasse político.
Voy a detenerme en un aspecto que he denominado nueva narrativa política. Soy de quienes sostienen que, con grado de variaciones, en el país ha predominado hegemónicamente una concepción de la nación y su realidad política ampliamente compartida por los diversos actores que hacen vida en el escenario político. “Narran” el acontecer diario a través de párrafos parecidos (nacionalismo, sustitución de importaciones, políticas de acento distribucionistas,  invocación abstracta al sujeto pueblo, centralismo, etc.), Este relato, en su versión democrática y socialista, resulta insuficiente para explicar y formular salidas a la actual crisis orgánica que atraviesa el país.
Venezuela se encuentra en una fase de naturaleza terminal. ¿Fin de época? ¿Inicio de un nuevo tiempo político? Las respuestas a estas interrogantes hay que construirlas. Lo cierto es que el país se encuentra frente a una coyuntura de extrema fragilidad. Los cimientos de la “vieja” Venezuela, tras diecisiete años de socialismo, están cediendo en forma apresurada. Y, los viejos relatos que fueron útiles en el pasado, son inútiles para aportar respuestas a esta crisis terminal y catastrófica que estamos padeciendo.
Retomemos el significado de esta última decisión de TSJ validando el Decreto de Emergencia Economía elaborado por el ejecutivo y que desconoce  la voluntad expresada por la mayoría de la Asamblea Nacional. ¿Agotamiento del dialogo como mecanismo para llegar a formular acuerdo? Pareciera que esta es la situación a la que se enfrenta la oposición democrática. Para el oficialismo, “la revolución no se negocia”. En pocas palabras, no hay espacios para rectificaciones, sino para enfrentamiento y la ingobernalidad.
Me parece, ojala me equivoque, que tiene cierto contenido de veracidad el encabezamiento de este escrito: “Aquí pensaban seguir jugando a la democracia, pero llego el TSJ y mandó a parar”
Sin lugar a dudas, la política es así
Nelson Acosta Espinoza
acostnelson@gmail.com
@nelsonacosta64

Carabobo - Venezuela

JOSÉ FÉLIX DÍAZ BERMÚDEZ, EL PUEBLO, LA LIBERTAD Y LA REPÚBLICA VENCIERON EN LA VICTORIA

El 11 de febrero de 1814 cuando Boves sanguinario y cruel hostigaba la villa de La Victoria: "destruyendo, incendiando, asesinando", el pueblo y las autoridades de Caracas encabezadas por Cristóbal Mendoza, Gobernador Político del Estado, se aprestaron a tomar medidas urgentes propias de las circunstancias y del temple indomable de la ciudad.

El síndico Domingo Alzuru alzó su voz al expresar: "Republicanos... , vencer o morir... defendiendo los más sagrados derechos del hombre, es el voto común de Caracas... ¿Qué más gloria que salvar nuestra religión, nuestra Patria, nuestra libertad... ?", presagiando los sucesos futuros ya que: "la victoria propicia siempre a los justos y esforzados".

La situación de Venezuela resultaba insostenible no solamente por la amenaza de la: "codicia y la barbarie" de Boves y los suyos sino también porque se encontraba: "El erario exhausto, la República sin renta ni recursos" debiendo a todo trance defenderse para sobrevivir. El pueblo tenía hambre y sólo existían los objetos sagrados de los templos que pertenecían al Señor.

Ausente el Arzobispo pero presentes el Discreto Provisor, el Vicario General, el Presidente del Cabildo Eclesiástico, no dudaron un instante ofrecer las alhajas que estaban demandando para un: "remedio pronto", tal y como lo exigía la Patria, para mantener los graneros y asistir a las tropas.

José Félix Sosa destacó el carácter moral del hombre como: "miembro de la sociedad" e indicó que el fin: "primero y natural de cada Estado... es el de su propia conservación" y como: "Venezuela se halla en el peligro más inminente", era indispensable salvarla. Miguel José Sanz, Felipe Fermín Paúl, José Ignacio Briceño y Gabriel José Lindo, Rector de la Universidad, y otros, justificaron la heroica determinación.

La patria no puede permanecer en manos de sus enemigos que siempre la destruyen. El pueblo, la libertad y la República vencieron: en La Victoria fue derrotada otra vez la tiranía.

Jose Felix Diaz Bermudez
jfd599@gmail.com
@jfdiazbermudez

Anzoategui - Venezuela

CARICATURAS 15 DE FEBRERO DE 2016, EL REPUBLICANO LIBERAL, DIARIO DE OPINIÓN, RAFAEL RÍOS Y/O EDUARDO SANTOS, HUMOR, DEL DÍA, FORMA ESPECIAL DE OPINAR, RECOPILACIÓN, MAS RECIENTES, VENEZUELA,























Rafael Rios
rariga2@gmail.com

Eduardo Santos
eduardosantos211@gmail.com

@rariga

@edsantos211