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viernes, 7 de agosto de 2020

BEATRIZ DE MAJO, URIBE, OTRA VEZ AL BANQUILLO, COLOMBIA EN CAPSULAS

Álvaro Uribe es de aquel tipo de líderes sobre los cuales resulta imposible no asumir posición. En lo político se está a su favor o en su contra, siempre de manera contundente. No es posible albergar medias tintas frente a su figura ni mucho menos ser indiferente. El hombre despierta todo tipo de pasiones gratuitas, fuertes e irracionales, ni demasiado elaboradas cuando son a favor, ni demasiado bien sustentadas cuando son en contra. Cae muy bien, en cuyo caso la tolerancia con sus actuaciones y equivocaciones puede ser infinita, o bien sus ejecutorias despiertan reservas insalvables y se puede ser intransigente en extremo con algunos momentos de sus andanzas públicas. Miles de anécdotas se tejen sobre diferentes momentos de su vida y, en todo caso, el dirigente es de todo menos anodino.

El hombre de marras se ha movido además, desde el inicio de su carrera pública, en terrenos turbulentos como suele ocurrir con todo lo que atañe a la querida Colombia, un país lleno de gentes y parajes maravillosos, una nación con una trayectoria de progreso marcadora en el Continente, al tiempo que ha albergado en sus entrañas una violencia superlativa por más de medio siglo y una muy destructora fractura entre hermanos.

Uribe atraviesa un muy difícil momento de su carrera política aunque me atrevería a decir que no es ni el más peligroso ni el más lesivo de su trayectoria, la que ha estado desde siempre marcada por la diatriba en lo ético y la polémica en lo político. Chaparrones como el que a diario le están propinando hoy en la prensa de su país y en la nuestra han abundado a lo largo de su carrera y la marca “Uribe”, al final, no ha hecho sino fortalecerse. Pero lo que si puede ser este episodio de ataques en su contra, es un muy erosivo momento en la vida de la nación vecina cuando ésta atraviesa un capítulo de grandes definiciones o – ¿porque no decirlo?- uno de inmensas rupturas.

Lo que está sobre la mesa no se trata de cuánta verdad o mentira hay en torno a una supuesta manipulación de testigos por parte del entorno del expresidente o de él mismo. Si el expresidente es inocente o culpable de lo que se imputa es, sin duda, muy relevante y, como cualquier otro mortal, debe hacerle frente al peso de la justicia.

Son los prolegómenos y actuaciones en torno a este juicio, las presiones sobre los magistrados en uno y otro sentido, lo que lo han transformado en un serio asunto de diatriba nacional sobre el cual las posiciones política ya distantes se irán manifestando con más y más fuerza.

Todo el episodio huele a circo y es un espectáculo bien montado por las izquierdas de su país, sus más acérrimos enemigos desde que Uribe emprendió en contra de la insurgencia criminal de su país la más frontal y devastadora de las batallas y desde que invirtió su más decidido empeño en terminar con el negocio del narcotráfico, comenzando por la fumigación de las plantaciones de coca.

Si Uribe es o no inocente de lo que se le imputa en esta ocasión no es asunto que pueda resolverse desde el periodismo, incluso el mejor informado. Tampoco lo adecuado es hacer – como ha hecho el Presidente Iván Duque- un panegírico de sus aciertos como gobernante, porque sus ejecutorias claro que lo adornan, pero no lo liberan de responsabilidades en las actuaciones que pudieran ser torcidas.

Lo relevante en este momento es el perverso ambiente que están queriendo crear en torno a un semi-dios de la política neogranadina.

Asi lo resaltó la semana pasada la analista colombiana Vicky Davila: “Para casi todos los políticos de izquierda, ver a Uribe tras las rejas sería el clímax”…“Para las FARC, que Uribe pierda la libertad sería un trofeo de guerra. Lo que siempre han soñado. Un sistema perverso: ellos libres y Uribe preso; el que los persiguió cada minuto durante ocho años”. “Para el expresidente Juan Manuel Santos sería más que una victoria… Santos, el Nóbel, Uribe, el Preso ”.

Más allá de estos actores, para los colombianos del común, para quienes están de nuevo sufriendo los azares y la destrucción de la violencia guerrillera y el terrorismo, además de la resurrección del narcotráfico, el vejamen y la deshonra de este ex mandatario representa mucho más que el resultado de una diatriba judicial.

También lo dice la periodista Dávila : “Para el régimen de Nicolás Maduro y Cuba sería como entregarles la cabeza en bandeja de plata de su más agudo contradictor en Colombia y toda la región. Uribe ha sido sin duda un muro de contención para lo que él mismo bautizó como el “castrochavismo”; los puso en evidencia, incluso internacionalmente, y los enfrentó”.

Así pues, es mala para Colombia esta hora en que la subversión de los valores ciudadanos es lo que está en el orden del día. Quiera Dios que los hermanos y vecinos, nuestros siameses de Colombia, sepan recoger los vidrios. Lo que queda después de una catástrofe de esta naturaleza es pura destrucción.

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1 

viernes, 17 de julio de 2020

BEATRIZ DE MAJO, EN LA CASA DE NARIÑO NO SE DUERME, COLOMBIA EN CAPSULAS

Colombia superó esta semana los 165.000 casos de infectados de COVID19 y las victimas mortales del tenebroso virus se acercan a 6.000. Iván Duque y su equipo de gobierno han utilizado cuantas herramientas están a su alcance para intentar detener la pandemia, pero su caso no es diferente al de otros países de nuestra región. La contaminación llegó después que ya se estaba controlando en Europa pero su voracidad ha sido inmensa. Al igual que en otras latitudes, han ido aprendiendo de las experiencias ajenas sin aventurarse a innovar demasiado en relación a un tema donde no existen precedentes conocidos.

Los medios de comunicación se han convertido en instrumentos útiles para alertar a la población acerca de lo imperativo de la pro-actividad colectiva en la contención del mal, pero la indisciplina que es consustancial a la falta de conciencia sobre la letalidad del mal penaliza crecientemente al colectivo, mientras los responsables de los temas de salud no cejan en sus esfuerzos por evitar llegar al límite de lo inmanejable

La saturación de las unidades de terapia intensiva de hospitales y clínicas está a la vuelta de la esquina, mientras las autoridades se desgastan en mantener en el aire todas las pelotas a un mismo tiempo: cuarentenas estrictas, normas de restricción a la movilización ciudadana, alertas comunicacionales a la ciudadanía, sanciones a los infractores, acondicionamiento de clínicas y hospitales, procura de equipamiento de respiración artificial, entrenamiento del personal sanitario en su uso y muchos otros instrumentos más.

Un estudio efectuado por la revista Semana, hace pocos, días revelaba que, a la rata de crecimiento actual de los contagios, el país podría alcanzar para fin de mes los 9.350 fallecidos. Este mismo trabajo llamaba la atención sobre la desenfrenada carrera de cada una de las ciudades por dotar a sus hospitales de equipamiento para atender casos graves, después de haberse comprobado estadísticamente que 1 de cada 5 de los contagiados en todo el país son atendidos en centros de salud- el resto es tratado en sus domicilios- y que, entre los internados, hasta un 5% requiere de terapia respiratoria. Estas cifras están a diario al alcance del público interesado, lo que debería contribuir a alertar sobre la importancia de la protección individual y lo vital de la detección temprana del virus. A pesar de todo, la marcha es inexorable. Hay plena conciencia de que del país se encaminan a gran velocidad a una situación humanitaria severa, para la que es preciso estar preparados.

Preservar la vida de los colombianos es, sin duda, la primera prioridad pero pensar en el día de mañana es igualmente la responsabilidad de quienes conducen al país. La anticipación de un drama económico está en el tapete, al igual que la búsqueda de medios para aliviar los estragos y para rescatar al país de sus efectos. En los momentos en que la pandemia comenzaba a manifestarse Fedesarrollo alertaba sobre cinco efectos anticipables: menor consumo, mayor desempleo, caída de la renta petrolera, crecimiento del déficit y deterioro de las calificaciones de riesgo, son consecuencias del virus. Ya para esta hora todos ellos se están manifestando de manera lapidaria y con una potencia superior a la vaticinada. Para solo citar una de las variables, según ANIF se han destruido ya 5 millones de puestos de trabajo. La tasa

de desempleo alcanzó máximos históricos y ya sobrepasa 22% para ubicarse como la más alta de toda América Latina.

El panorama es aterrador. Si el país neogranadino crecía, en lo económico, a un ritmo de 4,1% en el primer bimestre, para el momento presente la caída de la economía se acerca ya a 6,4%. La Universidad de los Andes ha anticipado un crecimiento de la pobreza que podría afectar a 7,3 millones de personas, es decir un incremento de 15 puntos en los niveles de pobreza.

Has que desear que tengan la destreza necesaria para escoger bien entre las opciones de actuación que se van dibujando. Ya pagaron muy caro la decisión de eliminar por 24 horas el IVA en un grupo de productos, lo que provocó una avalancha de compradores de tal magnitud, que redundó peor día de pandemia hasta el presente. Y lo que era inevitable, produjo una severa penalización al Presidente por la torpeza de la medida.

Solo hay que concluir afirmando que la incertidumbre es lo que domina los escenarios. Por todo ello en la casa de Nariño no se duerme.

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1

sábado, 27 de junio de 2020

BEATRIZ DE MAJO, NO LAS TIENE FÁCIL COLOMBIA, COLOMBIA EN CAPSULAS

Colombia se encuentra en un pico de la evolución de la pandemia. En el país vecino los casos de contaminación siguen aumentando considerablemente desde el pasado 1 de junio cuando se superó la barrera de los 2.000 por día. Hasta esta hora han sido víctimas del virus por haberlo contraído cerca de 77.000 personas de los que 43.238 son positivos masculinos y 33.875 femeninos. Los casos activos a esta hora son 44.500. 

Lo anterior nos ilustra elocuentemente sobre la fuerza con la que el COVD 19 impactó a nuestros hermanos colombianos. Desde su inicio todas las fuerzas vivas del país se han involucrado activamente en hacer aportes para contener el contagio, de manera de conseguir aliviar a la población de sus secuelas y en fortalecer el sistema de salud. Sin embargo, al igual que en otros países y regiones, la devastación del mal toca a toda la dinámica nacional. Todos los centros de investigación y de proyecciones económicas han estado intentando visualizar la talla del impacto en los aspectos macro de la evolución nacional y el efecto residual que ello dejará en la sociedad.  

Un completo trabajo del diario La República reseña que son cinco los principales impactos que el país ha estado enfrentando: menor consumo, mayor desempleo, caída de la renta petrolera, crecimiento del déficit y deterioro de las calificaciones de riesgo, son consecuencias del virus. 

En efecto la larga cuarentena impuesta por las autoridades para detener el contagio lo primero que hizo fue afectar sensiblemente al consumo, uno de los pilares la estabilidad de la economía neogranadina por su contribución al crecimiento del PIB. De mantenerse la contracción del gasto que ya se manifestó el Producto Nacional colombiano caería, por este solo motivo un 0,4%.    

Otro tema inquietante es el desempleo porque también los futurólogos están esperando que crezca hasta alcanzar un 19,5% cuando la perspectiva de este año 2020 era la de una tasa de desempleo de 13% 

La caída de la renta petrolera y el crecimiento del déficit están claramente asociadas. Un menor ingreso petrolero por des-consumo internacional o por debilidad en los precios del crudo también horadarán las finanzas estatales. Los números del año 2020 se habían calculado sobre la base de un precio del barril de crudo de 60$/barril. 

Nada en el panorama cercano hace pensar en una rápida recuperación de las variables económicas impactadas por el encierro social. Sobre todo porque lo que se logra atisbar en el panorama es que la cuarentena tendrá que seguir siendo el arma más utilizada como antídoto a una contaminación creciente.     

Para el momento actual en que el mundo ya superó los 9.4 millones de casos de coronavirus, que se están produciendo rebrotes en muchos países desarrollados lo que se está viendo en Colombia es que el país cerrará este año con al menor una caída del Producto de al menos un 3%. 

De todo lo anterior hay que concluir que los mayores esfuerzos se seguirán efectuando en la conservación del empleo y en suavizar los ingresos de los ocupados y ello hay se motorizará a través de un apoyo gubernamental a la actividad empresarial Los sectores más afectados representan 7,4 millones de empleos o un tercio de la ocupación total del país.   

El Gobierno de Iván Duque ha implementado un plan de ayudas para las personas más vulnerables, ha asignado recursos importantes a la salud y dispuesto líneas de apoyo a las empresas. Sin embargo todo ello resultará insuficiente si llega a haber un retroceso en el control sanitario.  

No las tiene fácil Colombia  

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1

sábado, 20 de junio de 2020

BEATRIZ DE MAJO, A LA INTEMPERIE”…, COLOMBIA EN CAPSULAS

Quien quiera estar al corriente de los detalles de las peripecias del caso del siglo protagonizado por el barranquillero Alex Saab y sus secuaces, lo que debe es informarse a través de la prensa colombiana ya que las atrocidades y el entramado montado desde Venezuela los toca muy de cerca y salpica a una buena cantidad de personajes y dirigentes neogranadinos .

En este instante los hermanos de la prensa colombianos están envueltos apenas en la investigación de los elementos de lo visible, del “tip” del Iceberg de este caso que tendrá una repercusión internacional de relevancia, pero al tratarse de un país donde la libertad de la prensa es ley, nada impedirá que consigan desentrañar buena parte de la madeja que se encuentra por debajo de la línea de flotación compuesta por un sin número de relaciones turbias y de acciones delictivas y fraudulentas asociadas con tratativas comerciales y financieras de personeros venezolanos y de nacionales de otros países “amigos” del madurismo.

Una pieza periodística especial es la entrevista que Fernando Londoño hace a la Senadora por el Centro Democrático Maria Fernanda Cabal en su programa “La Hora de la Verdad” en la que ésta aporta una miríada de datos informativos sobre las operaciones montadas por el referido personaje en conjunción con el régimen venezolano.(https://www.youtube.com/watch?v=V90KJH6jXAA).

Recordemos que Londoño es un referente importante del colectivo colombiano, por haber sido una pieza muy principal de la lucha contra la insurgencia guerrillera cuando se desempeñó como Ministro del Interior del Presidente Alvaro Uribe y por haber sido un político de gran talla desde el Partido Conservador y el Partido Centro Democrático. Su aguerrida y denodada posición antiguerrillera le valió un atentado explosivo del cual salió bien parado pero no impidió que, desde su tribuna en diferentes medios del país, continuara con la batalla en pro de la institucionalidad colombiana, antes y después del Acuerdo de Paz con las FARC.Es suya la frase emitida durante esta entrevista de que el gobierno de Maduro se encuentra “a la intemperie” luego de escuchar los detalles aportados por la Senadora Cabal.

El interés de Colombia en las actividades de Saab es evidente y no solo el sector político se empeñará en armar el muñeco de los delitos envueltos en el mismo. La prensa anda tras su rastro ya que sus actividades no datan de ayer y unos cuantos personajes visibles de la política y los negocios del vecino país pudieran verse salpicados, o seriamente involuctados, en las operaciones corruptas que Saab hubiera podido tener entre sus manos.

Otro medio que efectúa un esfuerzo informativo digno de encomio en este terreno es la Revista Semana. En los días pasados han puesto el dedo en la llaga de las responsabilidades que Saab tendría de cara al ordenamiento interno. La fiscalía neogranadina ha puesto de relieve, desde diciembre del año pasado, que el personaje tiene que responder por los delitos de lavado de activos, enriquecimiento ilícito, exportación e importación ficticia y estafa agravada. Otras personas habrían sido usadas como fachadas para delinquir que están en Colombia. . https://www.semana.com/nacion/articulo/alex-saab-es-llamado-a-juicio-en-colombia/679927

No menos importante es que las investigaciones efectuados por tirios y troyanos en Colombia comienzan a establecer relaciones que deberán probarse, sin duda, pero que señalan de manera directa a personales políticos de la izquierda de la visibilidad Piedad Córdoba, ex senadora colombiana inhabilitada por 18 años por la Procuraduria General de la Nación en 2010 y el ex candidato presidencial de izquierda radical Gustavo Petro.

Así que no solo dentro de las fronteras Venezolanas se mira con lupa los ires y venires criminales de un individuo que pudiera llevarse en las astas al régimen que cada vez está menos atornillado en Miraflores. También desde el corazón Colombia actúan con mucha eficiencia, tesón y, sobre todo libertad, los investigadores de Armando Info, quienes fueron los primeros en poner el dedo en la llaga y develar las operaciones que hoy mantienen entre rejas en Cabo Verde al barranquillero hoy reconocido como agente del Gobierno de Nicolás Maduro. El artículo “El penúltimo vuelo” con la firma de Roberto Deniz (https://armando.info/Reportajes/Details/3643) es una pieza de investigación destacada que da cuenta de los últimos movimientos del hombre tristemente célebre del momento en Venezuela. El que al fin dejará al madurismo “a la intemperie”

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1
España - Venezuela

sábado, 6 de junio de 2020

BEATRIZ DE MAJO, CUBA: A PONER LAS BARBAS EN REMOJO!, COLOMBIA EN CAPSULAS

La cancillería cubana enfiló sus baterías contra Colombia una vez que el país fue incluido de nuevo en la lista norteamericana de países que no colaboran en la lucha contra el terrorismo. Estamos hablando de sanciones que fueron reactivadas por el gobierno de Donald Trump hace unas tres semanas, penalidades que para Cuba no constituyen novedad alguna ya que ese país estuvo inserto en la categoría de países patrocinadores del terrorismo y sufrió sus consecuencias entre los años 1982 y 2015.

Digamos que las sanciones impuestas por los gringos no son concha de ajo: estamos hablando de vigilancia de sus exportaciones, restricciones a la ayuda económica y un conjunto de limitaciones financieras de variada índole que vienen a hacer más penoso para el gobierno insular, el manejo de la crisis económica que el país enfrenta, en parte por el coyuntural descalabro económico mundial , en parte por la reducción de la ayuda económica del padrinazgo venezolano y, en parte, por la tradicional incapacidad del gobierno de hacer un manejo eficiente de la dinámica económica del país.

Desde el advenimiento a la presidencia de Donald Trump se ha producido un recrudecimiento del bloqueo a Cuba por razones que tienen que ver con la violación de los derechos humanos. En esta ocasión particular, es la connivencia con el terrorismo lo que motiva las nuevas sanciones.

Hay una que penaliza particularmente a La Habana y tiene que ver con el empeño norteamericano de impedir que terceros países y las empresas privados efectúen transacciones con la isla en moneda americana. No es falso el hecho de que Washington aspira a estrangular a la economía cubana y así lo ha manifestado, en más de una ocasión, el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodriguez. Trump tampoco lo oculta. Esta vez, sin embargo, la razón de la particular molestia cubana tiene que ver con la vecina Colombia.

Y es que razon no le falta al gobierno de Cuba en darse por aludido en la batalla que Colombia está librando en contra de la colaboración de Cuba con la guerrilla de su país, un asunto que tiene raíces en la Historia binacional y que, de nuevo, es motivo de desacomodos en Colombia por la connivencia del gobierno comunista de la isla con la insurgencia del ELN.

Es un hecho cierto que el gobierno cubano rechazó una formal petición de Colombia de extraditar a diez líderes del ELN instalados en La Habana después de que el grupo del que hacen parte reivindicó, en 2019, un ataque contra una Escuela de Cadetes de policía en Bogotá, que cobró la vida de 22 ciudadanos e hirió a más de 60. Los líderes guerrilleros se encontraban en Cuba, en medio de un proceso de diálogo con el gobierno colombiano, cuando el ELN perpetró el atentado.

Este enfrentamiento viejo de poco más de un año sería motivo suficiente para que Colombia pida ayuda de los Estados Unidos, porque no hay duda de que Cuba se ha convertido en un refugio para terroristas colombianos confesos. Pero la realidad es que tanto en la Casa de Nariño como en la Casa Blanca están siendo particularmente activos en la persecución del terrorismo que les afecta a ambos por igual y en el desmontaje del narco-negocio asociado, lo que resulta ser un drama que les aqueja en paralelo. Es dentro de este contexto que una parte de la flota norteamericana se encuentra apostada en el Caribe en operaciones conjuntas con Colombia que involucran terrorismo y narcotráfico que se origina en Colombia y Venezuela, un país cuyos vínculos con La Habana son activos e incuestionables. Y es también en atención a este interés conjunto que 48 militares estadounidenses de la Brigada de Asistencia de Seguridad acaban de llegar a suelo neogranadino a prestar asesoría a las Fuerzas Militares en la lucha contra el narcotráfico.

Es cierto, las relaciones entre La Habana y Bogotá se han estado pervirtiendo a partir del episodio criminal de la Escuela de Cadetes, pero esta circunstancia se agravará en la medida en la triada guerilla/terrorismo unida a los regímenes de Cuba y de Venezuela le continúen causando serias dificultades al gobierno de Donald Trump. Cuba levanta un dedo acusador contra Colombia por estar sirviendo a intereses de Estados Unidos en su contra. Cuba se encuentra, con Venezuela, en el lado malo de la ecuación. Pareciera ser la buena hora para poner sus barbas en remojo

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1
España-Venezuela

viernes, 22 de mayo de 2020

BEATRIZ DE MAJO, EL NAVAJAZO,  COLOMBIA EN CAPSULAS, DESDE ESPAÑA

El reciente episodio que protagonizó el Ministro de la Defensa de Colombia al dar de baja a 11 oficiales y a un General de sus fuerzas armadas, pudiera tener una explicación más oscura- más enrevesada quizá-  que la que salta a la luz, en una primera instancia.  

Todo partió de acusaciones efectuadas por un conocido medio colombiano, el que al fin no produjo ni una prueba de lo que argumentaba.   De acuerdo a su tesis algunos militares de alta gradación habían usado tecnología proveniente de la cooperación norteamericana de la época de las negociaciones de paz con la guerrilla para espiar políticos, periodistas y otros militares con fines inconfesables. Una acusación de ese calibre ponía en entredicho, evidentemente, a todo el sistema de inteligencia militar del país vecino. También arrojaba una nube de sospecha sobre el control del gobierno sobre las actividades de sus uniformados y por ultimo le asestaba un buen navajazo al sistema democrático colombiano. 

La reacción del Ministerio del ramo fue inmediata y radical.  El Ministro de la Defensa no tardó mucho en defenestrar un grupo de oficiales y un General presentó su renuncia, antes incluso de que se efectuara una profunda y bien concienzuda investigación. De manera atolondrada, por decir lo menos, estos fueron puestos en la picota pública, sin respetarles el debido derecho a la defensa. Hoy no se sabe aún ni quien ordenó la operación ni quienes serían los beneficiarios últimos de la data recogida mediante la supuesta intercepción electrónica de los mensajes digitales de los ciudadanos afectados.  

Ni mención hay que hacer de los efectos que estas acusaciones causan en la visión que desde el exterior se tiene de la actitud correcta, justa y proba del gobierno de Iván Duque. Para el presidente este asunto no puede ser visto con ligereza. No son una pequeñita piedra en su zapato. Se trata de un poderoso cuestionamiento del apego ético y moral que tienen las Fuerzas Armadas. No hay que recordar que estas tienen un record muy largo y pesado de corrupción y de violaciones de derechos individuales dentro de Colombia.  

Pero lo propio es recordar, por igual, el daño que se le hace a un país que cuenta con un asiento muy privilegiado en la OTAN desde el año 2018 y contra la voluntad de los regímenes de Venezuela y Cuba. Dice el prestigioso analista colombiano Eduardo Mc Kenzye que Colombia participa “en virtud de ese acuerdo, en las actividades de la OTAN relacionadas con la seguridad marítima, así como en la lucha contra el terrorismo, el crimen organizado y en asuntos de guerra híbrida y ciberseguridad”. Difícil cuestionamiento el que enfrentan pues en Bogotá. 

Realmente todo el tema es tan confuso como el que tuvo lugar, por los mismos días, del otro lado de la frontera en Venezuela, con el capítulo de la supuesta invasión para capturar a Nicolás Maduro.  

Cuesta pues entender cómo es que el Palacio de Nariño no actuó con una cabeza más fría frente a un deliberado escándalo que ponía en tela de juicio la regularidad en las actuaciones de sus altos oficiales.  Hay quienes aseguran, y escriben, que en Colombia existe todo un soterrado juego político evidente solo para los muy agudos observadores. Tendría que ver con una relación particular del gobierno del anterior presidente Juan Manuel Santos con la revista que publicó el supuesto entramado de espionaje. No hay sino que investigar el tema con el detenimiento debido. 

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1
España

miércoles, 13 de mayo de 2020

BEATRIZ DE MAJO, LOS COLOMBIANOS Y NOSOTROS, COLOMBIA EN CAPSULAS, DESDE ESPAÑA

Con 9.000 casos de Coronavirus para esta hora y casi 400 muertos reconocidos por sus autoridades, Colombia no tiene frente a si un camino fácil. Lo tiene más fácil que otros, quizá, porque al haberse incorporado más tarde en la cadena de contaminación global del voraz virus, ello le ha permitido aprender de las experiencias, de los traspiés y de los aciertos de terceros.  No quiere lo anterior decir que están siendo heroicos en el manejo de las dos vertientes de la crisis planetaria, la sanitario y la del destrozo económico, pero han sabido distinguir entre una y otra, han sabido establecer prelaciones en sus estrategias y, casi con toda seguridad, saldrán mejor parados que cualquier otro país latinoamericano de los desacomodos residuales de este episodio luctuoso. 

Son mucho los factores que juegan en contra de una política de manejo de crisis en un país que no tiene la estabilidad social ni política que es indispensable para batallar contra adversidades de este tamaño.  Las medidas de confinamiento han sido poco respetadas por la población – salvo excepciones, claro está- y ello es la causa de que la contaminación haya crecido más rápidamente de lo que sus instituciones de salud son capaces de manejar con eficiencia. Pero donde si están bien equipados en la resiliencia de sus sectores productivos, acostumbrados a lidiar por décadas contra muchos elementos de desestímulo. 

El gobierno ha puesto en marcha algunas medidas para reanimar a aquellas empresas de pequeña y mediana talla que son el eje del dinamismo del consumo en Colombia,   aunque todavía la cuarentena sigue en pie hasta casi fin de este mes. No hay nada que sea diferente en Colombia a otros países en materia de fórmulas de ayudas para mitigar el impacto sobre las empresas y los individuos: asistencia de carácter fiscal, préstamos blandos para proteger los flujos de caja de las unidades productivas y comerciales afectadas por el desconsumo, líneas de crédito especiales para actividades vulnerables, subsidios selectivos, una política de protección al empleo y otras tantas.  

La novedad es que estas son progresivas pero su gradualidad no va a depender de la voluntad del gobierno en Bogotá sino del ritmo y tono que le quieran otorgar las regiones. No es que todas Alcaldías estén felices con las políticas dictadas por la Casa de Nariño, pero tienen reglas claras de actuación a la vez que holgura en el manejo de lo que se ha dado en llamar “protocolos de bioseguridad”, estos si, dictados por las autoridades a escala nacional. El “tempo” de la reapertura de industrias y comercios va a ser manejada por las regiones, lo que intenta respetar las particularidades regionales y evita por igual, o al menos atempera, los conflictos de carácter político que se puedan originar en diferencias de opinión.  

Los ministerios de la Economía y Hacienda se han movido con rapidez en los círculos internacionales y han sido de los primeros en obtener renovación de créditos del Fondo Monetario para apuntalar al sector financiero frente a las necesidades crecientes de la industria y del comercio. Es necesario recalcar que ni sus exportaciones ni sus importaciones se han paralizado en estos tiempos de pandemia. 

Es claro que el país vecino está siendo carcomido por el desempleo que se ha estado generando particularmente en la micro-empresa, en las de pequeña talla y en las medianas. Los cesantes también están gozando, hasta donde es posible, de una atención prioritaria con fondos para aliviar las secuelas del desempleo, pero donde no existen fórmulas eficientes es en la atención de las necesidades que genera la economía informal que en el caso colombiana es muy significativa.   

El caso es que nada de lo que le está ocurriendo a la economía nacional tiene a las autoridades del país vecino cruzados de brazos. Dos elementos coyunturales les dificultan aún más el rescate: los 2 millones adicionales de ciudadanos que deben atender como consecuencia de la emigración venezolana y la caída de los precios petroleros.  

Para nosotros venezolanos, esta pro-actividad de los vecinos debe ser inspiradora. Porque no es que Colombia haya tenido mejores cartas que Venezuela como punto de partida. No. Si algún país fue bendecido por Dios extraordinariamente en materia de recursos por explotar y una geografía benévola fuimos nosotros. Lo que han tenido aquellos como factor de diferenciación en el momento actual es un espíritu constructivo y trabajador que no han podido desmontar 50 años de violencia guerrillera. Y es cierto, tampoco han sido como nosotros, por dos décadas enteras, víctimas de la destrucción programada de las industrias, del saqueo de sus riquezas y del destrozo de la moral de los ciudadanos.   

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1
Desde España

lunes, 4 de mayo de 2020

BEATRIZ DE MAJO,. ¿VUELTA A LA PATRIA?, COLOMBIA EN CAPSULAS, DESDE ESPAÑA

El 14 de marzo Ivan Duque tomó la decisión de cerrar las fronteras de Colombia a los extranjeros como ya habían hecho o hicieron luego cantidades de países en el mundo para protegerse de una contaminación externa del virus COVID19. Cerca de dos millones de nuestros compatriotas, muchos descendientes de ancestros colombianos, habían previamente cruzado la línea que nos separa por tierra, aire o mar y, para esa hora, se habían convertido en un verdadero dolor de cabeza para un gobierno que mostraba signos de debilidad política por un cúmulo de circunstancias que no viene al caso recordar.

La generosidad y la apertura colombiana se habían puesto en marcha. Estando en pleno conocimiento de las penurias a las que estaba sometido, del otro lado de la frontera, esa inmensa masa de individuos, el gobierno permitió a los venezolanos indocumentados recibir tratamiento médico de emergencia, acudir a las escuelas y, en innumerables casos hacerse de un empleo formal.

La llegada de la pandemia al país vecino les reventó en la cara con toda su fuerza a todos aquellos que no habían pasado de conseguir un “resuelve”, una forma precaria de ganar los pesos necesarios para no morir de hambre junto con sus familias. Asi que el gobierno debió sumar a los recursos necesarios para atender los programas sanitarios y sociales originados por la fiereza de la pandemia en sus propios nacionales, un importante monto incremental de recursos para los venezolanos. Además que usar dineros presupuestarios propios previstos para asistir a la población sin distingo de su origen, le ha tocado al gobierno central canalizar y administrar las ayudas financieras externas de terceros países con destino a los expatriados venezolanos, lo que resulta ser una compleja logística de entrega dinero en cash y bolsas de comida.

Sin embargo todo este esfuerzo desplegado por la Casa de Nariño desde la llegada de Ivan Duque al poder en favor de los venezolanos – quienes valga decirlo , no siempre han actuado con civilidad ni respeto al país que los acoge- no ha encontrado seguidores entusiastas en aquellos departamentos cuya administración se encuentra en manos de las izquierdas, incluyendo también a Bogotá en donde los nacionales nuestros pudieran ser unos 400.000. Son inenarrables las inhumanas situaciones de desatención, enfermedad y hambre que están debiendo enfrentar nuestros compatriotas – entre ellos incontables niños, también hay que decirlo- por la animosidad que estos grupos humanos de venezolanos, depauperados, sin papeles y sin trabajo, despiertan en muchas alcaldías opuestas al Centro Democrático, las que argumentan que los contribuyentes colombianos exigen que la atención oficial a la pandemia se dirija en exclusiva para los nacionales neogranadinos.

Con todo este cuadro dramático sorprende que las cifras de compatriotas “retornados” no haya sido monumental, como lo está queriendo hacer ver el madurismo. La revista The Economist señala que durante el mes de abril regresaron apenas unos 12.000 ciudadanos y esas mismas cifras son las que maneja Migración Colombia. Saber con exactitud el número de venezolanos que han decidido volver sobre sus pasos es imposible. La fanfarria que arma el madurismo en torno a esta “vuelta a la patria” no es más que propaganda barata de un gobierno que desea exhibir alguna buena noticia que les lave la cara frente a la comunidad internacional que ve con asombro el descalabro del país en el momento en que la pandemia del Corona Virus hace imperativo disponer de las mejores condiciones sanitarias y de los recursos para hacerse cargo de una población depauperada. 

Así pues, la huida de Colombia de familias venezolanas es dramática, sin duda, por el componente de abandono y hambre de los nuestros pero no es masiva. 

Hasta aquellos que deben tolerar la xenofobia, las peores humillaciones y las más espantosas penurias y amenazas para la salud saben que todo lo que pueden encontrar en esta Venezuela bolivariana es mucho, pero mucho peor, que en esa Colombia que nunca llegó a ser la tierra prometida.

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1
Desde España

martes, 14 de abril de 2020

BEATRIZ DE MAJO, IZQUIERDAS INCENDIARIAS, COLOMBIA EN CAPSULAS, DESDE ESPAÑA

Mientras en el mundo cada país se debate instrumentando toda clase de fórmulas para condenar la Pandemia del COVID19, las izquierdas radicales de todos los países se las ingenian para devaluar y politizar los esfuerzos titánicos que hacen los gobiernos para proteger a la población y contener el daño económico y los destrozos sociales que vienen necesariamente asociados con la diseminación del mal.  

En Colombia es patético observar la campaña de descrédito al gobierno de Iván Duque montada por los agentes de Gustavo Petro con la única meta de pescar en rio revuelo. Para ello cuentan con las redes digitales  que son excelentes transmisores de malas noticias, las que siempre atraen más la atención y convencen con facilidad a neófitos y desprevenidos. Así lo informa el columnista Alvaro Ramirez Gonzalez cuando asegura que un alud de mensajes, escritos memes y videos atacan sistemáticamente y sin pausa al gobierno de Duque y  así como al expresidente Alvaro Uribe. 

Las doloroso, más aún que el uso perverso de las comunicaciones digitales a favor del descredito de las acciones valientes del presidente Duque en pro de los colombianos es el proyecto que está siendo concebido por fichas del radicalismo afecto al comunismo que alberga el propósito de debilitar la economía y de penalizar al pueblo afectado por las medidas de   confinamiento. 

Las redes sociales, que también son útiles para fines más constructivos, filtraron el contenido de una supuesta tele-conferencia en la que siniestros dirigentes y personajes de las izquierdas se lamentaron de la forma exitosa, cabal y cuerda con la que el Palacio de Nariño está manejando la crisis y se trazaron metas para oponerse a aquellas medidas que puedan ser exitosas en cuanto al alivio del colectivo, por considerar que estas generan un efecto positivo en la imagen del Presidente.  

Se proponen armar una acción de oposición de parte de gobernaciones “amigas” para destruir y atacar las medidas que impulsen y protejan a la economía. Se refieren a las gobernaciones de Cundinamarca, Boyacá y Meta, en particular. En otro terreno se proponen concertar esfuerzos para que la Corte Constitucional bloquee iniciativas gubernamentales útiles como la Intervención de Human Rights Watch y la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. 

En el campo comunicacional sugieren levantar fondos suficientes para asignarlos al mantenimiento de óptimas relaciones con los medios, lo que incluiría programar pautas promocionales en ellos para validar ante el público esta campaña destructiva. 

El proyecto anterior incluye, por supuesto, esfuerzos en el terreno del confinamiento impuesto a la ciudadanía que, sin atacarlo de manera frontal, pueda ser debilitado con la presencia en las calles de grupos de disidentes que intenten demostrar la inutilidad de la cuarentena. 

Podría continuar con un sinfín de otras acciones de muy perversa inspiración que ven en este tipo de crisis oportunidades para debilitar a un gobierno que ha estado mejorando su índice de aceptación de los colombianos a raíz, justamente de la pro-actividad con que el gobierno de Duque ha encarado la crisis sanitaria en puertas.  Habría que recordar que el Presidente en el mes de marzo ya presentaba una imagen desgastada que se expresaba en un 71% de impopularidad y apenas una aprobación de 23% de la ciudadanía.  

No permitir que la curva de su aceptación popular mejore por haber tomado con fuerza el timón del país cuando la ciudadanía se siente amenazada, es un objetivo insoslayable para los movimientos y partidos radicales aspirantes ocupar el gobierno a partir del 2022. Para ello es preciso aniquilar los rasgos positivos del plan nacional del gobierno y enterrar de manera definitiva al Uribismo. 

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1
Desde España

sábado, 21 de marzo de 2020

BEATRIZ DE MAJO: EN MALA HORA, EL VIRUS.COLOMBIA EN CAPSULAS

“Éramos pocos y parió la abuela” dice el refrán que pretende significar, en su sentido más amplio, que cuando hay exceso de algo malo, ello se hará peor en perjuicio de  todos. Ese es justamente el caso de Colombia con la infeliz llegada del Virus Corona. 

Una vez más una crisis somete a prueba a un gobierno debilitado por problemas sociales, por turbulencias económicas, por debilidad en el poder que se ejerce desde la Casa de Nariño, por la imposibilidad de construir consensos políticos para avanzar, por la fractura parlamentaria, por la presencia de un colosal contingente de refugiados venezolanos, por el fortalecimiento de la violencia y mayor penetración del narco-negocio. Ni hablar del devastador efecto de la descolgada de los precios petroleros, un efecto colateral de la crisis económica que está tomando forma a raíz de la paralización de China y la que está ocurriendo en cada uno de los países desarrollados sometidos a los efectos del virus. 

Al razonable desorden que priva en cualquier lugar para tratar, en una primera instancia, de atender una pandemia de consecuencias inimaginables, han seguido medidas concretas para abordar cada uno de los aspectos que componen el inesperado pero monumental  impacto ocasionado por una crisis de este calado 

El martes de esta semana que concluye el Gobierno Nacional dictó la emergencia económica y social en uso de una facultad Constitucional que le permite al Presidente tomar al toro por las astas. Para ese momento ya las autoridades regionales habían iniciado la aplicación de medidas de prevención para atajar el crecimiento de una epidemia que se veía llegar con fuerza y que amenazaría devastar hospitales y centros de salud por su incapacidad de repuesta rápida.  Con mayor o menor grado de simpatía todos se plegaron al desiderátum presidencial y el compromiso se hizo general.   

 Los errores que el gobierno de Iván Duque pueda cometer en la interpretación de la voracidad de este mal que aqueja al planeta entero afectarán al Ejecutivo frontalmente. Ya para este momento, antes de empezar la batalla, han sido y serán siendo la oportunidad esperada por los opositores para hacer trizas una gestión que, en su esencia, es arriesgada.   

Esta ocasión no podía ser desperdiciada por los políticos para pescar en rio revuelto. Ya Gustavo Petro, Ex Alcalde Bogotá y Ex candidato a la presidencia colombiana, tomó la antorcha del radicalismo izquierdista y grabó en Facebook un video que solicitó a sus seguidores colocar en las redes. En esta pieza comunicacional Petro asume un rol de experto en la materia y se alza como descalificador de las acciones diseñadas dentro del equipo de Iván Duque, antes de que incluso hayan arrancado.  

Su argumentación está imaginada para confundir usando la experiencia negativa de otros países en el tratamiento de esta pandemia: España e Italia son su mejor ejemplo. No solo considera que la estrategia gubernamental colombiana privilegia en sus decisiones al Capital en detrimento de la vida de los colombianos, sino que califica la postura de Ivan Duque de un “genocidio por omisión”. Y les recuerda a los compatriotas que eligieron a este gobierno con sus votos, la responsabilidad que les atañe en el resultado de este episodio. Política de la más barata, hay que decir, en un momento crítico para su país.  

Es preciso remarcar que  Colombia no es diferente de otros  en aquello de que la justeza en las decisiones de quien los dirige y el éxito que consiga  en su administración, es calibrada con dureza por los administrados. Golpes de timón y cambios  en la estrategia de abordaje de la crisis sanitaria y más adelante del descalabro social y económico estarán en el orden del día inevitablemente en esta particular batalla. 

En este caso, al igual que en todos los otros países que han precedido a Colombia en el abordaje del caos pandémico,  lo que debe privar es la solidaridad total de la colectividad, partidos políticos y actores sociales, empresariales y académicos de todo origen y filosofía, para que el resultado termine siendo un esfuerzo de todos. El sacrificio y la pro-actividad tendrán que ser la regla para cada uno de los colombianos.  

Cualquier otra posición es alienante, destructiva y perversa. Es lo último que le hace falta a la Colombia de hoy.  

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1
Desde España

sábado, 7 de diciembre de 2019

BEATRIZ DE MAJO: DESPARPAJO, COLOMBIA EN CAPSULAS

La más clara manifestación de desparpajo pudimos observar quienes nos interesamos en conocer más detalles del encuentro público sostenido por Timochenko, el sanguinario ex jefe guerrillero de las FARC, y el Ex presidente de Colombia Juan Manuel Santos, en la ciudad mexicana de Guadalajara durante la Feria del Libro que se celebraba en esa ciudad la pasada semana.

Un Santos cómodo y acostumbrado a las candilejas que logró alcanzar gracias a su Premio Nobel de la Paz, y un Timochenko tranquilo y afable por encontrarse ungido de una impunidad sin límites -inconcebible para quien fue protagonista de horrorosas matanzas, violaciones, desapariciones forzadas- fueron capaces de abordar en un coloquio, ante un numeroso público, temas muy espinosos sin un dejo de reproche moral o ético. Lo que más bien se ponía de bulto era una cierta complicidad y euforia en torno a los buenos resultados que ambos sienten haber conseguido para el país que los vio nacer.

El conversatorio fue organizado con motivo de la presentación al público lector del libro “La Batalla por la Paz”, que lleva la rúbrica de quien fuera mandatario de Colombia y gran protagonista del proceso negociador con la guerrilla, coronado con el acuerdo de La Habana en el año 2016.

Una especie de desprecio por la verdad que ambos le deben a la ciudadanía colombiana estuvo presente en las presentaciones de cada uno de ellos. En las entrevistas a la prensa que siguieron al coloquio ambos esquivaron hechos que hoy son la nefasta consecuencia de una paz amañada y sin un asidero de justicia para los agraviados: la nueva forma de la violencia colombiana. Poca o ninguna importancia se le dió al resurgir de las FARC. Timochenko tuvo la osadía de quitarle toda la relevancia que sin duda tienen los 3000 disidentes de las FARC ,quienes públicamente han puesto fanfarria a su retorno a las armas y hacen causa común en esta insurgencia con el ELN, la otra fuerza subversiva colombiana.

Para ambos personajes toda la violencia infligida a los colombianos parece ser solo una consecuencia natural de la guerra interna colombiana que tanto el ex jefe la guerrilla como el expresidente hoy admiten y exculpan. Dentro de lo banal, igualmente, cayó la consideración de la complicidad de la insurgencia fariana con el narcotráfico para armarse de los recursos necesarios para la guerra. Ello tampoco les provoca a los principales actores de los Acuerdos de Paz escozor de ninguna naturaleza. Por el contrario, Santos afirmó que el narco-negocio se controlaría el día en que su consumo fuera legalizado.

La visita de estos dos personajes a Guadalajara será recordada en el país mexicano por lo extravagante. Mientras Santos recibía el doctorado Honoris Causa de la Universidad de Guadalajara por sus aportes a “la negociación, la paz y la reconciliación en beneficio de la humanidad”. La Federación de Estudiantes Universitarios le entregaba a Rodrigo Londoño el 'Galardón de Corazón de León', el reconocimiento a quienes trabajan en la construcción de un mundo mejor.

El ambiente no puedo ser mejor para que ambos líderes se animaran a intercambiarse en púbico regalos destinados a su menor hijo (en el caso del guerrillero) y a su pequeña nieta ( en el caso de Santos). Es importante cavilar un poco sobre el mensaje enviado por el segundo al primero. El título del álbum infantil ofrecido por Santos a Londoño era “En un mismo Barco”, en referencia a la necesidad de remar en una misma dirección.

A buen entendedor…

Beatriz de Majo
beatriz@demajo.net.ve
@beatrizdemajo1

viernes, 20 de septiembre de 2019

BEATRIZ DE MAJO: ¿QUIÉN ENTIENDE A EUROPA?

Parto de la suposición de que cuando la Alta representante para las Relaciones Exteriores de la Unión Europea se traslada en viaje oficial lo hace en nombre de organización de la cual es Vicepresidente. De allí que supongo, igualmente, que cuando Federica Mogherini acudió a Colombia a visitar sus autoridades y cuando lo hizo a Cuba en las pasadas semanas atendía propósitos relacionados con su función oficial. Si me equivoco, retiro de antemano, los comentarios que haré a continuación.   

En su discurso de partida la alta comisionada  hizo mención de los temas que unen a Colombia y a la Unión Europea y lo cierto es que si son muchos. Todo hace ver que se trata de una alianza que fortalece a los hermanos de al lado. Dos temas son notorios: desde el acuerdo comercial suscrito con la Unión, hace 6 años, las exportaciones agrícolas de Colombia han aumentado 45%. Este 45% alcanzó a más de 3000 millones de dólares  en el año 2018 y ello es un buen logro. También es notorio que los europeos son en la actualidad los mayores inversionistas extranjeros en Colombia en industrias productivas, lo que crea empleos y promueve riqueza.    

Europa, por otro lado, en palabras de su Vicepresidenta, donde se las juega a favor de Colombia es en el tema de la paz: “El proceso de paz sigue siendo el núcleo del compromiso de la Unión Europea en Colombia, tanto en términos políticos…, como financieramente”, dijo la jefa de la diplomacia del viejo continente. Hablando en números, de parte de Bruselas hay armado un Fondo para la Paz que tiene 137 millones de dólares y el Banco Europeo de Inversión ha puesto a disposición cerca de 575 millones de dólares. Ello es digno de encomio. Sobre la parte política del tema, por el contrario, antes de pronunciarnos sobre el irrestricto apoyo a la Paz de Santos, debemos esperar a que la misma haya rendido frutos, nada más justo.   

Pero veamos el resto. Son muchos países en el mundo los que se inquietan no solo por el reciente movimiento de la disidencia de las FARC que de nuevo le declara la guerra a Colombia, sino porque lo hace de la mano con el gobierno usurpador de Venezuela. Las palabras de Mogherini en torno a este tema, al despedirse de Colombia, le restaron importancia a tal exabrupto al afirmar que han “condenado enérgicamente el anuncio de un pequeño grupo de disidentes de las FARC de tomar las armas”. Ni una palabra de referencia a la concomitancia con el gobierno del país vecino.  

Y sí, Mogherini, se refirió al tema de Venezuela al terminar si visita y, es justicia destacarlo, comentó haber destinado fondos para la ayuda a Colombia con el drama de la diáspora venezolana. No son poca cosa 130 millones y otros nuevos 30 millones de euros dirigidos a la identificación de migrantes y su integración socioeconómica. Por ello va un aplauso. Pero era necesario ir mucho más lejos y armar para su continente una visión más integral de lo que se juega en ese eje geográfico, además de  poner de relieve el caos que la colaboración de Maduro con el terrorismo desatará en el continente. Para la emisaria de la Unión Europea, hasta ahora, el problema parece ser solo uno de carácter humanitario. Mientras celebramos la real apuesta por Colombia que hace la autoridad europea en cuestión y la ayuda financiera que ella anuncia, es preciso remarcar que su escasez de visión en otros terrenos no es explicable.  

¿Cómo entender esta concordancia total de Europa con los esfuerzos colombianos por labrarse un sólido futuro en paz y no percatarse de que la causa eficiente de medio siglo de guerra, mortandad  y droga en Colombia se ha trasladado a Venezuela?. ¿Cómo no percatarse de que el descalabro producido por el gobierno de Maduro es la causa única de una migración a suelo neogranadino que alcanza ya a dos millones de venezolanos?.  

Si alguien tiene la respuesta a esta posición de Europa en torno al eje colombo- venezolano, espero me lo pueda explicar, y que igualmente explique cómo es que la jefa de la Diplomacia europea  al poner pie en suelo cubano hizo gala de un irrestricto espíritu colaboracionista con  uno de los regímenes que más pisotea los derechos ciudadanos en el planeta y el artífice, en muy alta medida, del desastre humanitario que ella misma observó en Colombia.   

Beatriz de Majo
@beatrizdemajo1

sábado, 31 de agosto de 2019

BEATRIZ DE MAJO:LA NUEVA “MARQUETALIA”.

Una declaración heroica, con todo y fanfarria, le comunicó al país colombiano que Iván Márquez, Jesús Santrich, El Paisa y Romaña regresarán al combate y darán comienzo a una nueva era de lucha armada, a una renovada “Marquetalia”. Una Marquetalia resulta ser – de acuerdo a Wikipedia - un territorio sin control del Estado. Ello si nos retrotraemos a la era de los inicios de la subversión en el país vecino, particularmente en la región del Tolima.

Pero hurguemos un poco más dentro del tema. El altisonante comunicado de los guerrilleros y antisociales estaba dirigido a Colombia, sin duda. Pero tiene lugar después de incontables acercamientos de estos personajes con el régimen de Nicolás Maduro. Ello nos lleva a pensar que el mensaje va dirigido igualmente al resto del mundo y a los norteamericanos en particular. Una estrategia comunicacional ideada de la mano con los usurpadores del gobierno de Venezuela, pues.

No es difícil imaginar cómo a Nicolás Maduro y su combo les interesa fortalecer su posición en las tratativas que sostienen con los Estados Unidos y en el diálogo de Noruega, de forma de mostrar que el régimen de Venezuela tiene ya ramificaciones y fortalezas más allá de nuestra geografía, todas ellas altamente poderosas. Y están utilizando a sus asociados guerrilleros, a quienes vienen protegiendo, de manera proactiva y desde hace muchas lunas, para pisar fuerte en todos los foros en los que se está dirimiendo la suerte de los venezolanos.

Resulta que existe ahora un contubernio perfecto entre el ELN, las FARC y el régimen de Nicolás Maduro que quiere enfrentarse a Donald Trump en el momento en que el gobierno americano está poniendo muchos de sus alfiles en lograr la eyección del personaje venezolano con el propósito de provocar elecciones libres en Venezuela y, a la vez, desarmar a La Habana de un soporte económico que la mantiene viva y activa.

A esta cuerdita de colaboradores no es solo el negocio criminal del narcotráfico lo que los ocupa, aunque si es el más protuberante. La droga que se produce más allá del Arauca y que atraviesa suelo venezolano hacia otros mercados, cuenta, además, con una participación muy protagónica de

los carteles mexicanos, lo que completa un manejo eficiente y universal de esta actividad criminal.

Por si lo anterior fuera poco, la extracción ilegal de oro y de Coltan de Venezuela, en la que intervienen efectivos militares nuestros, integrantes del ELN, ahora secundados por los disidentes de las FARC, completan un cuadro que complejiza todos los acercamientos que se están armando a escala internacional para conseguir la salida del madurismo del poder.

Así que no seamos ingenuos al punto de creer que los líderes guerrilleros colombianos apenas están mandando un mensaje de advertencia a sus compatriotas cuando, frente a una cámara, informan los próximos pasos de la lucha guerrillera hacia el establecimiento de ese nuevo territorio sin control estatal. Si a eso se circunscribiera todo ya sería suficientemente grave. Pero hay más.

Porque aunque no sea un hecho ni cacareado, ni evidente, la relación del régimen venezolano con las fuerzas terroristas del Medio Oriente- me refiero a Hezbolah- complica seriamente el panorama.

¿Podemos imaginarnos la fuerza desestabilizadora y la capacidad de recaudación de ingresos ilícitos que pueden tener todos estos actores reunidos bajo el mismo paragua del crimen organizado?

Todo el escenario anterior es complejísimo para Colombia, un país que hace esfuerzos denodados por equilibrar su economía, por hacer más igualitaria su sociedad, por ganarse el respeto del resto de las naciones. Y lo es tanto o más para Venezuela.

Lo que tiene de bueno, sin embargo es que frente a la determinación de los norteamericanos de ordenar el juego entre todos estos actores, debido a la gravitación que todo ello tiene en la estabilidad de la región, este golpe de agresividad va a hacerle mucho más daño a quienes lo originan.

¿O es que alguien ve a Washington cruzarse de brazos frente a ello?

Beatriz de Majo
@beatrizdemajo1

viernes, 23 de agosto de 2019

BEATRIZ DE MAJO: PACIFICAR ES UNA EMPINADA CUESTA. COLOMBIA EN CAPSULAS

De acuerdo a informaciones que circulan oficialmente y ratificadas por serias investigaciones periodísticas, existe en Colombia un contingente numeroso de  efectivos de las FARC que sí han conseguido reinsertarse en la vida civil luego de haber dejado las armas de manera voluntaria. Muchos de estos guerrilleros pacificados habrían conseguido o bien vivir en los asentamientos permanentes que mantiene el Estado para facilitar su vuelta a una  existencia productiva, o han iniciado actividades independiente por su cuenta, las que estarían divorciadas, por entero, de la violencia subversiva o de los negocios y tareas delictivas que se habían convertido en su día a día en las zonas selváticas del país y al margen de la civilidad.  Estamos hablando de un grupo humano superior en número a las 13.000 personas. 

Hay dentro de la geografía vecina 24 espacios territoriales formales de capacitación y de reincorporación, los llamados ETRC, establecidos a este fin por la administración central. Se trata de pequeñas “aldeas de paz” en las que se agrupan centenares de exguerrilleros y, con la ayuda, tanto de las comunidades vecinas como de la iglesia y del gobierno, se organizan para proveerse de servicios de alojamiento, salud, agua, electricidad, acueducto, sanitarios, aulas para la formación de los jóvenes y, a la vez, se generan ingresos para su sustento a través de la promoción de actividades como el agro, la piscicultura o el turismo. Con ello intentan poner fin a la vida nómada y violenta que habían escogido en el pasado, de manera voluntaria o forzada. Para evitar el desarraigo que representaría la vida en las ciudades, los antiguos alzados en armas consiguen ubicar estos asentamientos en lugares geográficos cercanos a donde les había tocado combatir. Las iniciativas  productivas son siempre de carácter colectivo y en su formación ha estado colaborando activamente el Estado colombiano,  el que, a la vez, les provee pequeñas cantidades de dinero para la manutención individual de cada familia. 

Esto pareciera un cuento de hadas difícil de entender para quien conoce el género de actividad que los ocupaba en el pasado y he aquí uno de los lados positivos de los acuerdos de paz. También es una de las más empinadas cuestas que Ivan Duque se haya trazado alcanzar dentro de su mandato. Que en los mercados de Florencia, Bogotá y Pitalito se hayan vendido, en el segundo semestre del año pasado, 200 toneladas de piña proveniente de las actividades de labriegos que militaron en las filas de las FARC es, por decir lo menos, asombroso.  

El caso es que el gobierno del Presidente Duque acaba de tomar la decisión de emitir un decreto que extiende la vida de estos centros ECTR- fueron diseñados para la transitoriedad- además de mantenerles la renta básica, el suministro de alimentos y el impulso de proyectos productivos.  

Este gobierno, no obstante, debe ir más lejos aún. Los nuevos campesinos pasan dificultades seria al no gozar de la propiedad de sus tierras. Es imprescindible garantizarles espacios a los excombatientes de manera de que ello estimule el desarrollo de nuevos proyectos productivos. Este obstáculo ha provocado  que más de tres cuartas partes de los pacificados no emprendan una iniciativa propia. Pero hay que aplaudir que ya existan cerca de 250 iniciativas en  marcha. 

El tema presenta escollos aunque no es una  novedad. La entrega de tierras en Colombia se ha dado ya en épocas de pacificación, como ocurrió con ocasión de la desmovilización de las Autodefensas. En el año 2005 inmensas porciones de territorio fueron asignadas a quienes abandonaron las armas. La principal arista en esta ocasión igualmente, es hacer pasar de primeros en la fila a quienes sembraron al país de dolor y de sangre, los antiguos miembros de las FARC. Porque es que existen en Colombia cerca de 800.000 familias de bien esperando por una parcela de tierra para ser explotada.  

Beatriz de Majo 
@beatrizdemajo1

viernes, 9 de agosto de 2019

BEATRIZ DE MAJO: ¿QUÉ PASARÁ CON LAS “DISIDENCIAS” DE LAS FARC?

Uno de los principales problemas que enfrenta Colombia en su retorno a la paz es la reincidencia guerrillera. No estamos hablando de los efectivos del ELN, grupo de alzados en armas que nunca formó parte de los acuerdos de paz de La Habana.  

Hablamos del hecho de que el compromiso asumido por las FARC, y rubricado en las negociaciones entre el gobierno y la organización guerrillera en La Habana, contemplaba el total abandono de las armas de los ex combatientes y su reinserción en la vida civil del país. Pues bien, un contingente importante de estos antisociales, o bien no se acogieron a los acuerdos, o bien retomaron las armas con fuerza para conformar hoy un numeroso colectivo de  disidentes que está regado por el país y que se maneja por la libre pero que intenta, con ayudas transfronterizas venezolanas y con cabecillas colombianos,  organizarse de manera estructurada  

Ello lo que significa es que habrían para esta fecha, a tres años del Acuerdo de la Habana al menos 3000 guerrilleros activos, de acuerdo a las cifras de inteligencia de las Fuerzas Armadas , que atienden a sus propias autoridades y se han estado organizando dentro del país colombiano para volver a las andadas. 

El conteo de esta amenaza es uno de los principales dolores de cabeza del gobierno y del estamento militar, porque la primera tarea es evitar que el número de efectivos disidentes crezca hasta conformar una fuerza incontrolable. La realidad es que si a un año de la firma de su desactivación eran menos de 1000, la cifra para este momento se ha triplicado, pero sus dirigentes aspiran a llevarlas al doble de lo que son hoy en número.   

Parte de este crecimiento deriva de algunos incumplimientos del gobierno con los ex guerrilleros ya que el proceso pacificador contemplaba compromisos de lado y lado en el terreno de lo social, lo económico, lo jurídico y lo político. No todo ha funcionado bien ni a tiempo para que la administración de Santos y de Duque honren cabalmente sus obligaciones.  Pero lo cierto es que este número creciente de  combatientes dedicados a tareas ilícitas y delincuenciales lo hacen por estar consustanciados con el género de actividad al margen de la ley que habían venido desarrollando por medio siglo. Lo que si desapareció fue la motivación ideológica.  

El único incentivo de esta “disidencia” son los proventos económicos cuantiosos que extraen de dedicarse al procesamiento y comercio de drogas, la minería ilegal,  el simple crimen organizado o “bandolerización” como bien los llaman del otro lado de la frontera.  Algunos jerarcas disidentes se refugiaron en Venezuela donde no solo no son perseguidos sino que son protegidos tanto por el gobierno de Nicolás Maduro como por  parte de quienes son sus cómplices en los sucios negocios de la comercialización de coca, y dentro de los cuales cuentan con militares venezolanos a granel. En nuestro país, el ELN también les ha dado una mano a los disidentes comparten un confite en aquello sumar niños  por la fuerza a su causa.  

Total que la velocidad que el gobierno colombiano puede imprimirle a la causa de la desactivación de las disidencias, es baja. Una razón es la falta de recursos. La otra es por verse obligado a prestar atención inmediata al drama humano de las migraciones venezolanas. Por ello, el gobierno está en mora con el proceso de paz en aquello de adecuar su geografía, sus instituciones  y el ambiente social a la reinserción de los ex combatientes. Ayer apenas Iván Duque anunció el Plan  Zonas Futuro a gracias al cual piensa intervenir el 32% de las Hectáreas de Coca del país para afectar el 41% de la producción de la base de Coca. 

Bravo!  Pero este gigantesco esfuerzo apenas  surtirá un efecto sobre el 2,4% del territorio nacional. Hay que ir bastante más lejos que ello para diseñar primero  e instrumentar después condiciones de vida que sean incentivos y no disuasivos de la reincidencia guerrillera.  

Más aun cuando las puertas están abiertas en Venezuela para la migración masiva de los viejos combatientes de las FARC convertidos hoy en voluntarios delincuentes fuertemente armados.    

Beayriz de Majo
@beatrizdemajo1

sábado, 20 de julio de 2019

BEATRIZ DE MAJO: NO HAY CAMA PA’ TANTA GENTE

Es una verdadera emergencia migratoria la que experimenta todo el Continente nuestro, con sus tonalidades de gris según cual sea el país receptor. La avalancha venezolana no se detiene y éste, ni ha sido un éxodo planificado desde el interior venezolano, ni ha podido tampoco ser atendido organizadamente por los países receptores por la celeridad con que ha ocurrido. Colombia es de todos el más sacudido.  

Si se produjera un estancamiento de la situación actual venezolana, dentro de la cual persiste aun el enfrentamiento del gobierno chavista con la oposición libertaria y democrática, “la proyección de migrantes y refugiados venezolanos fuera de sus fronteras podría llegar entre 5.3 y 5.7 millones para finales de 2019 y entre 7.5 y 8.2 millones para finales de 2020”. Las cifras son de Naciones Unidas.  

En el año 2010, cuando el país vecino contaba con 45,5 millones de habitantes, su oficina de estadísticas, el DANE, consideraba que al ritmo del crecimiento vegetativo de la población, la proyección indicaba que llegarían a los 52 millones de habitantes para fin del año 2020. La realidad es que ha sido necesario sumarle a esta cifra casi 2 millones de los nuestros para esta hora y pudiera haber unos 3,5 millones más si las estimaciones de Naciones Unidas llegaran a cumplirse, en la misma proporción que hasta el presente, y Colombia siguiera recibiendo venezolanos que se auto-expatrían o colombianos que retornan a su patria  

No existe país en el planeta capaz de asimilar un crecimiento demográfico de esta magnitud ni siquiera contando con ayuda económica de terceros. Las instituciones, la infraestructura de un país, la política económica, los mecanismos de distribución social del ingreso tienen que resentirse de manera notable con una avalancha de la talla y la voracidad de la que tienen que enfrentar el país neogranadino. La alternativa de revertir lo ocurrido en Venezuela dentro del corto plazo no está en el panorama y la posibilidad de adecuarse a este crecimiento poblacional desbocado y atenderlo eficientemente no está a su alcance. 

Dicho en colombiano “no hay cama pa’ tanta gente”, queriendo el refrán significar que es colosal el reto de recibir más y más gente que alimentar, dar salud, vivienda, educación, seguridad, ocio y las otras tantas cosas que son necesarias para una vida digna. 

Todas las políticas públicas encaminadas a superar la desigualdad en Colombia, una de las más pronunciadas del planeta, están siendo impactadas frontalmente por el advenimiento del éxodo masivo de venezolanos. En el vecino país no solo el 1% más rico de la población concentra el 20% de los ingresos.  Ese mismo 1% de los colombianos acapara el 44% del ingreso. Un cambio de modelo para enfrentar estos retos domésticos, un tema que se ha venido planteando el gobierno de Iván Duque, se ha vuelto imperativo y urgente.  

Existe plena conciencien el gobierno de que esta situación está allí para quedarse. Hace pocas semanas, en la ocasión de negociar con la Unión Europa su colaboración para enfrentar los requerimientos de la crisis humanitaria que el éxodo venezolano está ocasionando, los enviados de Bogotá dijeron: “Nosotros no creemos que si mañana hubiera un cambio en Venezuela, la mayoría de migrantes se van a devolver. No hay a donde devolverse. No hay ninguna infraestructura ni educativa, ni social, ni de salud. Es decir, Colombia no está viendo esto sencillamente como una emergencia, sino como un reto fundamental a su desarrollo para los próximos años. 

Hasta ahora , y a pesar de las perniciosas consecuencias para Colombia de la desgracia continental que representa el colapso venezolano, ni una palabra de rechazo, ni de cansancio , ni un comentario cáustico con respecto a sus vecinos emigrantes se ha producido de parte de sus autoridades.  

El abordaje ha sido el de hacer causa común con las fuerzas de oposición encabezadas por Juan Guaidó que promueven el retorno a las libertades y a la sindéresis económica. Igualmente, y de manera proactiva, se han sumado a los esfuerzos norteamericanos por obligar a las fuerzas del mal a abandonar el poder, a los planteamientos en favor de los Derechos Humanos del Grupo de Lima y de la OEA. Han sido defensores de la paz continental dentro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y han encabezado iniciativas de acciones contundentes contra los criminales en el poder venezolano dentro de la Corte Penal Internacional.   

Beatriz de Majo
@beatrizdemajo1

sábado, 13 de julio de 2019

BEATRIZ DE MAJO POR UN MILLÓN DE DÓLARES

Una suma nada despreciable ha sido ofrecida por el gobierno de Colombia para quien provea información que permita dar con el paradero de Jesus Santrich, antiguo líder guerrillero de las FARC, y parlamentario igualmente dentro de la cuota de las FARC, por fuerza de la Justicia Especial para la Paz ( JEP). El delincuente se encuentra oculto en algún lugar de Colombia o quizá ya en el exterior, como prófugo de la justicia.

La tarea de encontrarlo será harto complicada porque el insurgente no solo tendrá tras sí a las fuerzas del orden de Colombia sino a los americanos, país que lo ha solicitado en extradición a su país. Ahora, además, Interpol se encargará de detectar su presencia en el mundo entero, para ser exactos en 194 países, a través de lo que se conoce como una circular roja de captura emanada del organismo.

Algo le hace suponer al mandatario burlado por el antisocial, a Iván Duque, que Santrich, cuyo verdadero nombre es Seuxis Pauxias Hernández Solarte, pudiera encontrarse en suelo venezolano y razones no le faltan. Si en algún lugar pudiera sentirse a salvo el guerrillero tanto de una extradición como de un atentado en su contra, es en las intrincadas selvas de Colombia que conoce harto bien este personaje por la de años que se mantuvo en la lucha narco-guerrillera en el Caribe, el Nororiente colombiano y el departamento de Caquetá. Solo que el hombre de marras tiene severos problemas visuales y en su huida debe ser acompañado de los lazarillos que le faciliten la huida o el escondite y quienes igualmente se juegan la vida en su colaboración con el guerrillero. Del lado venezolano haría falta una colaboración activa de las autoridades fronterizas y militares lo cual no es imposible dada la estrecha colaboración de estas fuerzas con la insurgencia colombiana, particularmente del ELN por las razones estrictamente crematísticas que tienen que ver con la complicidad en el narco-negocio. A pesar de que Santrich es un engendro de las FARC , los dineros que ha manejado y que deben estar a buen resguardo, podrían ser tan atractivos para muchos venezolanos de casta revolucionaria como el millón de dólares que ofrece la policía del país por su captura.

La Corte Suprema de Justicia colombiana investigaba a Santrich, por su participación en el tráfico de cocaína a los Estados Unidos. Había solicitado formalmente que rindiera indagatoria pero días antes de su comparecencia el guerrillero-parlamentario desapareció. Santrich detentaba una curul en el Congreso por el partido de las FARC en el momento en que fue citado por el Alto Tribunal y, al no comparecer injustificadamente, se hizo reo de una orden de captura. Desde su puesto en el Congreso Santrich, quien es además miembro de la cúpula del partido FARC, se había dado a la tarea, desde su escaño, de soliviantar los ánimos de un país que se encuentra ya muy dividido por los perversos resultados del proceso de paz.

El caso es que Santrich se las debe a muchos. Sus deudas con Colombia, con los Estados Unidos y con el mundo son inmensas. A Colombia por la inmensa cantidad de delitos atroces cometidos durante todos los años en que fue parte activa de la violencia guerrillera, a los Estados Unidos por su participación activa en el suministro de drogas a ese país, pero igualmente a los suyos, a aquellos insurgentes de su propio grupo armado que representó cuando fue uno de sus voceros en las negociaciones de La Habana. Tan es asi que su propio partido político se ha deslindado de él en esta ocasión. Este nuevo movimiento del cuestionado personaje es el detalle que faltaba para terminar de darle soporte a los detractores de la JEP y a los enemigos de la componenda de la Habana.

¿Es Venezuela la tierra prometido para un personaje de esta calaña?. Por supuesto que si. Pero una complicidad del gobierno de Maduro o de su estamento militar con este criminal, sería el eslabón que hace falta para que el Presidente de los Colombianos se anime a actuar más duramente en cuanto a la defenestración de Nicolás Maduro.

Beatriz de Majo  
@beatrizdemajo

martes, 25 de junio de 2019

BEATRIZ DE MAJO: ENTERRARON EL ESTATUTO ANTICORRUPCIÓN. COLOMBIA EN CAPSULAS.

Todos en Colombia coinciden, menos los parlamentarios que se encontraban en funciones en el palacio del Congreso, en que no hubo interés ninguno para considerar el estatuto anticorrupción que debían haber recibido atención prioritaria del legislativo por haberlo así exigido en votación un altísimo porcentaje de ciudadanos.

En efecto, fueron más de 11 millones de colombianos quienes se pronunciaron en una consulta a favor de un conjunto de leyes anticorrupción en agosto de 2018, un tema que solo recibió desinterés y apatía, o quién sabe si deliberada dilación, de parte del conjunto de los diputados y los senadores, para provocar su fracaso. Esto ocurrió esta misma semana.

El asunto no comenzó mal pero el desapego fue elocuente. Siete leyes conformaban un paquete sobre el cual hubo cuatro debates en el Senado y la Cámara, pero los dos textos que se produjeron debían ser conciliados y ello nunca ocurrió para el momento en que tocó cerrar las sesiones legislativas el pasado jueves. Se fue al foso, pues, una iniciativa de mucha trascendencia.

Lo que se ha puesto de bulto es que hubo una grave negligencia activa de todos ya que el tema había sido objeto de un compromiso público y serio de parte del propio presidente Duque, pero el texto de la reforma no era del agrado ni de tirios ni de troyanos. Alguien dijo que es imposible pedir que quienes pueden ser objeto de penas de corrupción se animen a votar a favor de ellas. Quizá no le falta razón.

Lo cierto es que el mandato de los ciudadanos reclamaba una profunda reforma de las normas existentes para enfrentar la corrupción y todos hicieron caso omiso de ello. La verdadera causa del manifiesto desdén, tenía que ver con disposiciones específicas de una de las leyes propuestas en las que se obliga a los funcionarios públicos a pagar con prisión si son declarados culpables de delitos relacionados con corrupción. Se elimina la casa por cárcel, igualmente, como solución alternativa. De haber sido aprobado el estatuto, en lo sucesivo esta no sería una opción posible, ni tampoco la reclusión en centros penitenciarios especiales. Los funcionarios irían, como cualquier transgresor de normas, a dar con sus huesos en prisiones ordinarias. Otro de los grandes escollos para los parlamentarios era aprobar la norma que rezaba que quien haya sido condenado por corrupción no podrá hacer contratos con el Estado en el futuro, se detendrían las contrataciones en ejecución y su inhabilitación será perpetua.

Sin embargo el asunto es más vergonzoso que todo lo anterior. Aseguran quienes si defendían la necesidad de un régimen que no fuera bondadoso con los funcionarios criminales y los corruptos de vocación, que mientras esta última sesión deliberante tenía lugar, los legisladores se entretenían mirando el partido de la Selección Colombia frente a Catar en la Copa América, en una pantalla grande instalada dentro del recinto. Mas desvergüenza no puede haber en un asunto que le corroe el alma a muchos millones de colombianos y que es un indicador de moralidad para el conjunto de los congresantes colombianos de cara al mundo que los observa.

El final de este oprobioso capítulo aún no está escrito. Las consecuencias del lado de los norteamericanos, quienes ya han acusado a Colombia de falta de determinación en la lucha contra el narcotráfico, pudieran ser grandes e incluso llegar hasta la descertificación, un hecho frente al cual tiembla el alto gobierno neogranadino.

En el momento de esta entrega, el Presidente Duque ha tenido el gesto responsable de hacer revisar por su equipo de juristas la posibilidad de llamar a una nueva sesión parlamentaria para los fines de retomar la consideración de estas leyes. Aun esas cartas no están echadas.

Lo anterior deja un mal sabor en la boca. No son más leyes lo que necesita el país vecino. El país no adolece de falta de disposiciones robustas y punitivas que enfrenten este delito. Lo que es imperativo en una actitud proactiva de probidad y determinación en el fortalecimiento de mecanismos de prevención y la aplicación seria de las medidas penales contundentes que ya existen. Pero no parece de existir en el seno de la augusta Asamblea colombiana.

Beatriz de Majo 
@beatrizdemajo1