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sábado, 7 de septiembre de 2019

ROMÁN IBARRA: ESEQUIBO A LA CARTA

Para el régimen comunista de Venezuela; depredador, y corrompido hasta los huesos, cualquier recurso es bueno si ello sirve para atacar al adversario y sembrar en la población duda en torno a su postura frente a cualquier tema delicado.

En esta ocasión se ha retomado el tema de El Esequibo, tan doloroso para los venezolanos, para atacar al Presidente Juan Guaidó, por estar ¨incurso¨ en el delito de traición a la patria por pretender ¨vender a potencia extranjera¨ el territorio en reclamación.

Nada más falso, estúpido y ruin que ese argumento baladí en boca de los verdaderos traidores a la patria, ellos los del régimen, quienes llevan casi 21 años ininterrumpidos en el poder destruyendo todo lo positivo y sano que de nuestro país tuvimos, y secuestrando casi todas las instituciones para ponerlas a su servicio, y al servicio de sus verdaderos amos, la dictadura de Cuba, a quienes el cobarde, y estafador eterno –Hugo Chávez- entregó en bandeja de plata en su enamoramiento extraño y sospechoso con Fidel Castro.

Hoy, el saqueo asqueroso que la dictadura de Cuba ha hecho de nuestras riquezas, junto a sus aliados de China; Rusia; Siria, e Irán, han convertido a Venezuela en uno de los países más miserables de la tierra, solo comparable con los peores territorios africanos, como Somalia, o Gambia, así como Haití en nuestro hemisferio.

Del mismo modo, han entregado nuestro territorio para convertirlo en santuario del narcotráfico; la extorsión y el secuestro por parte de sus socios de las Farc, y el ELN, protegidos por el Estado y las FAN venezolanas.

Según los cálculos de organismos internacionales, casi 5 millones de venezolanos han abandonado nuestra tierra para buscar el sustento, y mejor futuro en otras latitudes, (y se espera que aumente la cifra considerablemente) habida cuenta de que nuestro país solo ofrece inseguridad; pobreza; enfermedades; sufrimiento, y muerte.

En su obediencia rastrera de esclavo colonizado por su amo cubano, Chávez llegó a decir en 2004 en visita  oficial a  Guyana: ¨El Gobierno venezolano no será un obstáculo para cualquier proyecto a ser conducido en El Esequibo, y cuyo propósito sea beneficiar a los habitantes del área¨. Luego insistió: ¨El asunto de El Esequibo será eliminado del marco de las relaciones sociales, políticas, y económicas de los dos países¨.

Evidentemente, un cambio radical de la tradicional propuesta venezolana en la zona reclamada a partir del acuerdo de Ginebra de 1966, por órdenes de Fidel Castro quien siempre defendió los intereses de Guyana en contra de Venezuela.

En 2005 creó Petrocaribe con Guyana como miembro. Petrocaribe, no fue otra cosa que la fachada corrupta y antinacional de Chávez para intentar comprar los votos de esos países en los organismos internacionales, en su lucha contra el ¨imperialismo¨. Más traidor, y cobarde que Chávez, y Maduro en esa materia, nadie.

De manera que pretender acusar al jefe de la oposición unitaria, Juan Guaidó de traidor por querer ¨vender¨ El Esequibo a potencia extranjera, no es sino un ardid más de los muchos que a diario utilizan para intentar confundir a la población, y crear una cortina de humo frente a los problemas reales de nuestro país, como la destrucción del aparato productivo privado y público, llenando de pobreza y miseria a todos los venezolanos; convirtiendo al país de las más grandes potencialidades de América Latina en uno de los más miserables de la tierra.

Si se pierde la reclamación de Venezuela sobre El Esequibo, será por la cobardía y la traición de Chávez y Maduro. Hagamos elecciones generales y que el pueblo decida su destino, y el destino de El Esequibo. Comunistas traidores!

Román Ibarra
@romanibarra

martes, 26 de febrero de 2019

NOEL ÁLVAREZ, GÉNESIS DE LA CORRUPCIÓN


Por la corrupción del lenguaje empiezan otras formas de corrupción. Es una idea que viene desde Andrés Bello para acá, utilizada por todas las ideologías políticas. El líder independentista, cuando surgieron las jóvenes repúblicas hispanoamericanas, decía que después haría falta la educación para construir la ciudadanía republicana, ya que, según él, las palabras, expresiones y formas que utilizamos para comunicarnos ponen al descubierto, a veces inconscientemente, nuestros más profundos anhelos y temores; esperanzas y desilusiones, así como también, simpatías y antipatías.

Por mucho que controlemos nuestras emociones, al final nuestro lenguaje termina por sacar a la luz todo lo que llevamos por dentro. Por eso, una forma de conocer a las personas es observándolas como hablan. El verbo no miente. Según Tucídides, en una de las primeras guerras civiles que se desencadenaron en el mundo griego, la de Córcira en el año 427 a. C., se llegó a tal extremo que hasta el idioma fue corrompido. Así, las conspiraciones eran presentadas como legítima autodefensa; la prudencia como cobardía. La violencia frenética como hombría y la moderación como falta de virilidad.

Mi padre, lector impenitente y político desde su juventud, me dijo en una oportunidad, que a los sistemas políticos aprendemos a reconocerlos por sus expresiones. El vocabulario, que de alguna forma institucionaliza un sistema político, dice mucho de las corrientes subterráneas que lo alimentan. El general macedonio, Pérdicas, decía: “los regímenes políticos tiene cada uno su lengua como si se tratara de seres vivos. Un lenguaje tiene la democracia, otro la oligarquía, también existe uno para la tiranía y otro para la monarquía”.

Uno de los testimonios más impresionantes al respecto lo ofrece el escritor judío alemán, Víctor Klemperer, quien se negó a renunciar a alguna de estas dos nacionalidades, en plena barbarie del nacionalismo étnico y totalitario. Él sobrevivió a la persecución anotando en su diario durante 13 años los términos capitales de La Lengua del Tercer Reich. Pudo así constatar que las mentiras y el salvajismo totalitario son fenómenos íntimamente ligados a la corrupción del dialecto.

Klemperer pudo mostrar con claridad cómo el nazismo impuso su dominación no solo mediante la Gestapo y los campos de concentración, sino también manipulando el lenguaje, logrando inocular, a través de él, su veneno totalitario. La Lengua del Tercer Reich era una obra para entender como los tiranos manipulan y pervierten este elemento. El escritor descubrió que la velada ponzoña inserta en el habla nazi era producto de su formación filológica, pero también de un hombre culto que identificó la importancia de las palabras para justificar y encubrir el horror.

La “corrupción del lenguaje”, como arbitrario e interesado cambio del sentido y significado de las palabras para adaptarlo a la ideología reaccionaria y oscura de algunas elites políticas, desde hace tiempo, inunda los medios de comunicación del mundo, sobre todo, en regímenes autocráticos. La novela 1984 de George Orwell, es un vívido ejemplo, el Ministerio de la Verdad se presenta como una institución encargada de administrar la verdad, aunque su principal función es su reescritura y falseamiento.

En la obra 1984, la “verdad” se entiende en el sentido de declaraciones como “La guerra es la paz”, “la libertad es esclavitud” y “la ignorancia es fuerza”. Orwell pretendió mostrar al mundo, el horror que supone el qué un Estado controle todo: El Gran Hermano. No hay vida privada, todo es público y todo se manipula a favor del partido único. “1984” tiene esa finalidad: llevar hasta el extremo la idea de Estado totalitario para alertar al ciudadano sobre los peligros que esto entrañaría.

En la novela de Orwell, esta alteración no solo se aplicaba a los periódicos, sino también a los libros, revistas, folletos, carteles, programas, películas, bandas sonoras, historietas para niños, entre otros. Diariamente y casi minuto por minuto, el pasado era puesto al día. “El que controla el pasado controla también el futuro” propugnaba el slogan del Partido en1984. En muchos casos, como en el mundo de Orwell, si todos aceptan la mentira que impone el partido, si todos los testimonios dicen lo mismo, entonces la mentira pasará a la Historia y se convertirá en verdad.

Noel Alvarez
Noelalvarez10@gmail.com
@alvareznv